ACLARACIÓN: El capítulo Fool Me Twice no existió.
Sin más, disfrutenlo...
_
CAPÍTULO VII
Sonrío triunfante. Lori llena de plumas, Leni cubierta por pintura azul, Luna electrocutada, Lynn llena de salsa, Lincoln lleno de basura, Lucy quedó pintada como arcoíris, las gemelas estaban llenas de lo que a la otra le gusta; Lana tenía maquillaje encima de ella, y Lola tenía lodo. Lisa tenía miles de pies embarrados en su rostro, y la pobre Lily fue mojada con la manguera. Sus padres no se salvaron, pues el Señor Lynn recibió un calzón chino, y la señora Loud quedó sin cabello.
-¡Muy bien todos! ¡Posen para la foto!- Dijo Luan alegre sentándose junto a su familia tan inocente en el sillón, alzando su celular al aire y sacando una foto, donde sólo ella se mostraba feliz.
_
La noche en la casa se veía metida en un ambiente incómodo. La fila para el baño se encontraba más larga que nunca.
Luan se sentía aburrida, y algo extraña. Una sensación de sentirse sin alegría. Acostada sobre su escritorio, se asomó por la puerta de su cuarto, mientras oía a sus hermanos discutir.
-¡Será mejor que te apresures Luna!- Gritaba Lori con molestia.
-¡Sí!- Dijo Lincoln- ¡Hay otras 7 personas que quieren bañarse!-.
De repente, Lynn aparece preocupada detrás en la fila.
-¿Qué tienes Lynn?- Le pregunta Lana a la chica deportista.
Lynn ve la puerta de Luan y Luna abierta y baja la voz.
-Lucy está llorando-.
-¿Qué? ¿Porqué?- Preguntó Lola confundida.
-No lo sé, pero creo que tiene que ver con el blanqueador que Luan le puso-.
Todos se quedaron callados una buena cantidad de segundos, hasta que se vio a Luna salir de bañarse. Se veía muy molesta.
Se dirigió a su cuarto y cerró la puerta. A Luan se le aceleró el corazón, y sintió un profundo miedo en su pecho. Intentó aparentar que hacia algo importante, y que había ignorado que Luna había entrado.
La ya mencionada acomodó sus cosas. Se quedó estática de espaldas a Luan, apretando sus puños con fuerza.
-¿Luna?- Luan no pudo evitar sentirse incómoda, pero mucho más, no pudo evitar sentirse algo culpable.
Lucy estaba llorando, y no tenía idea de porqué. Pero obviamente fue por la broma. Hasta cierto punto, quería creer que ella no apreciaba lo divertido. Pero sintió una bola de culpa que no la dejaría en paz.
-Luan...- Dijo Luna casi entre dientes- ¿Porqué?...¿Tenías que caer tan bajo?...-.
-¿Qué?...- Sus pupilas se encogieron con temor. Luna se volteó, y su rostro no expresaba nada más que una profunda molestia, no cualquier molestia o enojo, ella sentía estrés, frustración y confusión.
-¡Tú no eras así! Tú...¡solias ser la mejor hermana del mundo!-.
Aquella repentina subida de volumen llamó la atención de los demás hermanos, los cuales se pegaron sigilosamente a la puerta a escuchar la discusión que se estaba generando entre sus hermanas.
-Luna...¿de qué estás hablando?...- Dijo Luan demasiado confundida, y sorprendida. Sus ojos expresaban tristeza, pues no entendía porqué Luna le decía ésas cosas.
-¿De qué estoy hablando? ¿¡De qué estoy hablando!?...¡¡ESTOY HABLANDO DE QUE TU NO ERAS TAN HIJA DE PUTA COMO AHORA!!-.
Al instante que Luna dijo ésa palabra, las hermanas mayores taparon los oídos de cualquier menor que fuese incapaz de oír tales palabras.
Los ojos de Luan comenzaron a brillar, a tal grado que comenzaba a hiperventilarse, y sentir sus ojos humedecerse.
-Luna...yo...¿Qué hice...?...- Dijo entre jadeos.
-Cuando éramos niñas, eras la más santa de ésta casa, hasta que comenzaste a hacer tus estúpidos días de bromas, tus malos chistes, ¡y todo! Ahora siempre nos dañas con tus bromas, ¿¡Qué acaso no sabes lo peligroso que es que te electrocuten!? ¡Es horrible! Tú y yo...éramos inseparables...¿Porqué...me tratas así?...-.
Luan hizo memoria de inmediato. Se dio cuenta de que ellas hacían casi todo juntas, y eran mucho más cercanas que las propias gemelas. El Señor Cocos, el campamento, todo.
-Lo...lo siento tanto Luna...yo...¡SÓLO LO SIENTO!...- Luan estalló en llanto. Al querer ir afuera, terminó chocando con Leni, la cual la sostuvo mientras Luan lloraba sobre ella.
-¿Está todo bien?- Preguntó Leni preocupada.
-No le hagan caso a ése saco de maldad-.
Luan aumentó el volumen de su llanto, al punto de que sus hermanos llegaron a asustarse; nunca la habían visto llorando así de fuerte.
-Luan...tranquila...- Decía la inocente Leni sobando el cabello de su hermana menor, la cual se alzó a verla, con un rostro que reflejaba cualquier cosa, menos felicidad o emoción.
-Luna tiene razón...los he lastimado tanto...-.
Luan, no sólo se sentía adolorida por dañar a todos y prometerles una venganza PEOR, sino que, Luna le había dicho que ella la amaba, que moderara sus bromas.
Pero no, a la comediante le valió pepino, y siendo un día tan importante para ella, olvidó que su hermana la había ayudado, aconsejado...y siguió con su mortal día.
Luna estaba decepcionada. Luan la había desobedecido. Pero ahora, sentía que los esfuerzos que ella había hecho por apoyarla habían sido en vano.
Ambas se sentían igual de idiotas.
_
FIN DEL CAPÍTULO VII
