Aquí esta el esperado capitulo. El nombre del capitulo se lo debo a una frase de Wicked. Memorias de una bruja mala de Gregory Maguire, se los recomiendo leer.
No soy dueña ni de Frozen ni de HTTYD de ser así podría comprarme una laptop u.u
«Capítulo 7. Hasta el aire tiene un pasado del cual es responsable»
Hiccup's POV
—Perdóname —Elsa apenas podía hablar, parecía que tenía un nudo en la garganta.
Seguí mirándola a distancia. ¿Qué la perdonara de qué?
—Perdóname, por todo lo que te hice…por rechazarte, por ser tan mala contigo —sollozo—. Se que te hice mucho daño, con todos los insultos que te dije, pero tenia mis razones de ser así con ustedes dos.
—¿Qué te perdone? —estaba molesto.
Ahora venia a que la perdonara ¿Por qué no vino antes?
—Por favor —se acerco a mí.
—Todos estos años pensé que me aborrecías, con Anna eras considerada, solo le decías que se fuera y listo —ella tenía los ojos llorosos—. Pero yo… yo lleve la peor parte no te contentabas en decirme que me fuera —la agarre de los brazos con fuerza—. Me insultabas, me empujabas hasta me llegaste a golpear ¿Cómo quieres que te perdone? Me hiciste sentir como una basura, no sabes cuanto me odie y cuanto odie tus acciones.
Estaba furioso, los recuerdos se agolpaban en mi mente. Toda la rabia acumulada que traía dentro estaba saliendo de mi boca a borbotones. La vista se me nublaba no podía verla.
—Vienes ahora dándotela de mártir y me dices que tenias razones para ser así conmigo —la zarandeé—, dime cuales eran, dímelo —comencé a gritar—. Dímelo para así saber el motivo de tu rechazo.
Entonces se echo a llorar. Y la vi, la vi desmoronarse y me sentí un imbécil.
—No puedo —grito.
—Entonces no te perdonare.
—Yo…. Yo… —tartamudeo—. No puedo.
¿Por qué no quería decírmelo? la ira me invadió de nuevo.
—Te odio… —me tape con la mano la boca ¿QUÉ MIERDA ACABABA DE DECIR?
Nos quedamos en silencio por unos segundos cuando ella empezó a caminar hacia la salida.
—¿Qué haces? —dije caminado a una distancia considerable detrás de ella.
—¿Para qué me quedo si me odias? entonces ¿Para qué me esfuerzo para que me perdones si me odias? Vine a encarar los resultados de mis acciones porque se que soy responsable del daño que te hice…—giro sobre sus talones encarándome—. Hasta el aire tiene un pasado del cual es responsable… —continuo—. Fue un gusto haberte visto otra vez y saber que estas bien —alargo su brazo tomando la agarradera de la puerta.
Yo no te odio solo quiero saber el ¿Por qué? La ira era la que estaba hablando por mi. La jale hacia a mi y con la otra mano cerré la puerta. Aparte su mano con fuerza y la lleve lejos de la salida. Gire para verla mejor, se veía cansada y derrotada.
—No te odio, solo… dímelo por favor —le dije mas calmado y la abrace con fuerza para que se calmara—.Perdóname por gritarte, es solo que….no sabes cuantas veces me pregunte que había hecho mal para que me trataras de una forma tan hostil.
—Perdóname —decía enterrando su rostro en pecho, llorando con mas fuerza.
Trate de consolarla, acaricie su espalda y le di un beso en la cabeza. ¿Hace cuanto que no nos abrazábamos de esta forma? Descartando claro esta que ella este llorando. Era tan agradable sentir su tibio cuerpo cerca del mío. Ella me conocía desde que rea yo un bebe, cuido de mi cuando era apenas un niño de cinco años, jugaba conmigo cuando tenia ocho, me defendía de los otros niños cuando tenia diez pero después de ahí todo se volvió hostil. Y ahora la tenia entre mis brazos llorando como una pequeña niña. Pidiéndome perdón, ¿Qué más podía pedir?
Siempre quise que algún día ella viniera a mí y fuera todo como antes. Que me abrazara, que platicáramos de cualquier tontería, salir a pasear adonde nuestros pies nos llevaran. Pero ahora que esta pasando lo que tanto quería, yo la estaba rechazando, ahora era yo quien estaba en su lugar y ella en mío. Ella estaba haciendo lo mismo que yo hacia años atrás. Cada vez que me gritaba yo le decía que me perdonara por lo que le había hecho sin saber realmente que era lo que le había hecho.
—Aun no estoy lista para decírtelo —dijo alejándose de mi.
—¿Por qué no? —le dije mientras limpiaba sus lagrimas.
—Solo no estoy lista.
Esta vez no metas la pata Haddok.
—Te perdono —ella se sorprendió—. Pero prométeme algo.
—Lo que quieras.
—Que cuando estés lista me lo dirás, me dirás tus razones sobre el compartimiento que tenias conmigo —agarre sus manos—. ¿Me lo prometes?
Ella solo asintió, le acomode detrás de su oreja un mechón de cabello, después todo paso en cámara lenta. Tenía una mano en su nuca y la otra en su cintura. Quería besarla, puse mi frente en la suya, cerró sus ojos tratando de mitigar el llanto. Aun caían lágrimas en sus mejillas y comencé a besar los caminos que formaban en su rostro, hasta llegue a besar su cuello. Ella no se movió ni un centímetro, cuando estaba apunto de besar sus labios, la cordura llego a mi como un balde de agua fría ¿Qué estaba haciendo? Y mejor bese su mentón.
—Sigues siendo el mismo —abrió los ojos—. Cuando eras un bebe y yo me acercaba para hacerte cosquillas tomabas con tus pequeñas manitas mi cara y me dabas besitos en el rostro —reía—. Me dejabas la cara toda babeada.
—¿De verdad? —reí.
Asintió.
—Tengo un regalo para ti —dijo.
Me llevo de la mano hasta una de las mesas del Gran Salón, ahí estaban dos cajas.
—¿Cómo esta Anna? —pregunte antes de que me diera los regalos.
—Esta muy bien —sonrió—. Ya va para su tercer hijo.
—¿Qué? —grite sorprendido y feliz por ella.
—Sí, primero tuvo gemelos y ahora ya va por el tercero, se caso hace apenas dos años y medio con Kristoff, es un chico encantador.
—Y tú ¿Estas casada? —pregunte rascándome la nuca, algo avergonzado.
—No, ni novio pero eso si muchos pretendientes —rio.
Sonreí.
—Este es de Anna —me dio la caja mediana—. Son hojas para que dibujes o escribas lo que quieras y esta es mía —era una caja mas larga.
Dentro había varios tipos de plumas de diferentes animales y un frasco de tinta.
—Fue difícil decidirme por cual pluma así que te traje todas, si no te gusta puedo devolver…—la interrumpí tomándola del mentón y plantándole un beso en los labios. La rodee con mis brazos su cintura para acercarla más.
Nos quedamos con las frentes pegados respirando nuestros alientos, sin decir nada. Le di pequeños besos en los labios y la abrace con fuerza.
—Gracias —le di un beso detrás de la oreja.
—Eres un copión —rio—. La idea del beso de agradecimiento se me ocurrió cuando me regalaste el anillo con la cadena —sonrió—. Crea tus propias ideas Hiccup.
—¿Beso de agradecimiento? —sonreí decepcionado.
El silencio se apodero de nosotros, hasta que un dragón negro llegó y me tiro al suelo.
—Toothless —grite recibiendo lengüetazos en la cara.
Elsa reía divertida.
—Toothless deja a Hiccup en paz —mamá grito desde la puerta—. Perdona hijo no pude detenerlo más.
—Los dragones son iguales que sus jinetes —dijo Astrid.
—Ahora entiendo lo de hace rato —replico Elsa.
Toothless se quito de encima de mí ayudándome a levantarme y se fue directo a olisquear a Elsa. Paro las orejas, por Thor no hagas algo estúpido.
*STRUP*
Le dio un lengüetazo.
—Le agradas —dijo mi madre riéndose.
Astrid miraba con extrañeza a Elsa y después sonrió, ¿Se conocían?
—Hola me llamo Astrid mucho gusto —se presento ofreciéndole la mano.
—Elsa —dijo sonriéndole y respondiendo a su saludo—, mucho gusto.
—Hiccup porque no le das un paseo a Elsa por Berk, encontrara muchas cosas nuevas —dijo mi madre pasando su brazo por mi hombro.
—¿Qué te parece Elsa? —la mire.
—Esta bien.
—Tómense el tiempo que quieran y no te preocupes por los preparativos, Astrid, Patapez, Eret, Patán y los gemelos me ayudaran.
—Vamos —iba a montar a Toothless cuando.
—Prefiero caminar, no importa si Toothless nos acompaña me encantaría —dijo miedosa.
—Muy bien, vamos amigo.
««««»»»»
Se que prometí que seria mas largo de lo normal pero no quería poner mas drama xD y espero que haya valido la espera. Gracias por sus comentarios c:
Espero que les guste besos y abrazos c:
