Despúes de perderme y de solo subir dos capítulos del Maratón se los vuelvo a traer :3Los personajes no me pertenecen. La historia si.espero y la disfruten

—0–Capítulo 6

Actualidad

La semana de moda en París es un evento en donde las agencias de modelaje presumen a sus modelos, y en donde los diseñadores hacen su aparición. Incluso las empresas de maquillaje resaltan en ese lugar.

Y ahí me encontraba nuevamente tratando de cubrir las partes desnudas que se mostraban por el glamuroso vestido que me había forzado a usar Annie.

Annie había conseguido ganarse el lugar de directora para ese proyecto. Habíamos salido de Seattle un día antes y ahora nos encontrábamos mirando el desfile que daban las primerizas en el modelaje. Todas las chicas eran altas y ultra delgadas, algunas no tenían mucha belleza que digamos.

Pero el mundo de la belleza así es. Cada uno tiene una perspectiva de ver la belleza como uno quiere.

Algunas de las chicas que estaban haciéndome compañía se encontraban nerviosas, algunas hasta habían vomitado más de cinco veces para entrar en un vestido realmente horrible.

Pero así es este despreciable mundo. Veía entrar y salir a diferentes chicas con diferentes nacionalidades, diferentes vestidos, atuendos de las estaciones del año, con el maquillaje corrido por haber sufrido alguna caída. Maldición el sólo verlas me estaba poniendo incómoda.

De adolescente me habían dicho que había podido ser una ejemplar de modelo, porque el solo tener la estatura que tenía ya entraba en ese mundo.

Pero me había negado al tan sólo pensarlo, me resultaba algo estruendoso de solo escucharlo.

El pasillo en donde me encontraba estaba repleto de chicas asustadas y nerviosas. Así que salí de ese lugar, y me dirigí hacia otro pasillo donde habían sillas y en ellas chicas que se miraban esperanzadas y decepcionadas al mismo tiempo.

Me senté al lado de una chica con vestido amarillo y pálida como una hoja de papel.

Me miró y me dedicó una ligera sonrisa.

—¿También tu agencia te abandonó? — preguntó desilusionada.

Negué.

—Vengo acompañando a mi jefa.—le respondí. A la chica se le iluminaron los ojos y compuso su figura.

—¿Tu jefa es dueña de alguna agencia?— preguntó esperanzada.

Volví a negar y vi que la chica entendió.

—Soy asistente de una de las directoras de una empresa de maquillaje.— le dije.

La chica sonrió y se le empañaron un poco los ojos.

—Soy Kelly Marllen.— dijo estirando su mano para saludarme.

—Ymir Fritz.— le respondí aceptando el saludo.

Estuve hablando con ella unos minutos. La pobre chica había llorado y reído con mis malos chistes, me había contado sobre lo que su agencia le había hecho. La habían dejado botada solo por no haber bajado dos kilos para entrar en un jodido vestido que estaba del asco.

La chica suspiró y de repente soltaba alguna lágrima pesada. Me sentía incómoda al verla en ese estado tan deprimente.

Que bueno que yo no había hecho caso a los que me decían de entrar en ese mundo.

Después de un largo rato miré del otro lado del pasillo a Annie luciendo un vestido corto y un estruendoso abrigo. El vestido resaltaba su figura y hacía que se mirará muy bien incluso no se notaba que tuviera dos hijos.

Terminé de hablar con la chica y me apresure a alcanzar a Annie la cual se encontraba hablando con una de las modelos.

Los tacones resonaban en el pasillo y atraje la mirada de los que iban pasando. Y es que de verdad parecía una modelo con ese jodido vestido que Annie me había obligado a usar esas zapatillas que resaltaban mis pantorrillas y ese collar que también me había hecho usar como complemento del vestido lo cual no me hacía lucir mal.

Annie se giró y me miró. Una pequeña sonrisa se asomó de su boca.

—Te dije que te ibas a lucir espectacular serpiente venenosa. — dijo acercándose a mí.

—Tal vez tuviste razón narizona.— le respondí riendo un poco. Annie me estuvo contando sobre las modelos y lo maravilloso que el maquillaje había quedado en cada una de ellas. Me dijo que tomará fotos y que hiciera mis notas para entregarle al director general el proyecto y lo genial que había quedado el proyecto de Annie.

Annie me había guiado hacía donde era la pasarela para tomar fotos a todas las modelos que habían utilizado la marca de nuestra empresa. Después tomarle a esas modelos me llevó a la verdadera pasarela.

El flash de las cámaras de los fotógrafos dejaban ciego a todo el mundo. Annie tenía unos asientos apartados en primera fila, a los cuales me llevó y me dijo entre los murmullos y la música que resonaba que siguiera tomando fotos y notas.

Las luces del lugar eran brillantes y los reflectores alumbraban a las modelos que pisaban el camino de la anterior.

Teníamos máximo unas cinco horas en el lugar, me encontraba aburrida y al parecer Annie se encontraba igual ya que se encontraba hablando con Berth o más bien discutiendo con el.

Saqué mi teléfono y me puse a buscar alguna foto de Historia para saber aunque fuera un poco de ella. Había posteado una foto donde posaba para un perfume apenas unas horas y otra donde se encontraba con su equipo posando enfrente del la Torre Eiffel.Me sorprendí.

Eso solo significaba una cosa...

Las luces del lugar se apagaron y solo un reflector quedó encendido señalando la entrada.

La voz del presentador pidió atención a los presentes. Todos le prestaron atención, el evento estaba llegando a su fin y tenían que mostrar a la modelo de la noche.

Pero mis pensamientos no estaban pensando en eso si no en lo que ya tenía acertado.

—Demos la bienvenida a la modelo ¡¡Mikasa Ackerman!!— anunció el presentador.

Las luces volvieron a encenderse y la música volvió a resonar en el lugar.

Una chica con un vestido negro hasta los tobillos con un pedrería brillante en el torso. Su cabello estaba agarrado en una media cola, aún lo conservaba corto como cuando la conocí.

Su zapatillas eran parecidas a las mías las cuales impactaban de una manera impresionante en la plataforma del lugar.

Mikasa se miraba realmente bien, ya no era la chiquilla gótica que solía ser. Y su presencia era imponente en el pasarela.

Los aplausos se hicieron presentes al verla llegar a la punta de la pasarela donde posó para todos los presentes.

Mikasa término de posar y se dirigió hasta la salida nuevamente donde se perdió de la vista de todos.

El presentador anunció que ese solo era el traje de noche. Y Mikasa nuevamente apareció luciendo otro vestido. Pero este era corto y de otro color. Y así siguió modelando distintos atuendos los cuales le lucían muy bien. El presentador anunció que el último vestuario era el que cerraba la ceremonia.

Mikasa salió con un vestido corto y algo campesino haciendo juego con una corona de flores que resaltaban sus apagados ojos. Cuando Mikasa término su aparición el presentador dio las gracias terminando el espectáculo.

Annie me tocó del hombro indicándome que la siguiera. La rubia me guió hacía un pasillo dónde logré ver a Mikasa riendo un poco con unas personas que estaban con ella.

No se permitían camarógrafos en la zona VIP que es a donde me había llevado Annie.

Nos acercamos a donde se encontraba la tan aclamada modelo.

—Buen espectáculo el que diste Ackerman.—dijo Annie atrayendo las miradas de los que acompañaban a Mikasa.

Miré mejor a sus acompañantes y me sorprendí. Armin y Eren aún conservaban pequeños rasgos de los adolescentes que solían ser. A lo lejos se escucharon unos aplausos y todos nos giramos para ver a las personas que se acercaban. Un chico sin cabello y una castaña con un vestido floreado se acercaron riendo y elogiando a Mikasa. Otro chico de cabello cenizo corrió detrás de ellos también y se sonrojó al ver a Mikasa.

Armin me miró mejor y un brillo se cruzó por sus ojos.

—¡¡Ymir!! ¡¡Annie!!— se escuchó un pequeño grito que nos desconcertó a todos.

Historia había llegado sin hacer ruido y nos sorprendió a todos. Mi corazón estaba desbocado y ansioso. El ver a las personas que jamás creí volver a ver y a la persona que robaba mis sueños me estaba volviendo loca. Me sentía un manojo de nervios.

Los que se encontraban ahí se sorprendieron y su semblante cambio.

—¿De verdad eres Ymir?.— preguntó una Sasha desconcertada.

El flash de una cámara me segó.

—Definitivamente es la pecosa.— dijo Eren sonriendo.

—Maldición Ymir, te habíamos perdido desde hace mucho tiempo y no sabíamos nada de ti.— dijo Connie mirándome mejor.

Historia se acercó mas a nosotros. Lucía un vestido blanco con un bonito bordado, era el vestido del perfume que vi en la foto.

Jean se acercó más a mí.

—Si señores, definitivamente es la víbora pecosa. — dijo riendo.

Eren puso los ojos en blanco.

—Dejemos los saludos para después, tenemos cosas importantes por aclarar.— interrumpió Annie.—Historia dejame darte las gracias por haberme permitido llevar mi proyecto a cabo.— dijo Annie dirigiéndose hacía la otra rubia.

—No tienes nada que agradecer Annie, la verdad la marca que nos enseñaste el día de hoy a sido la mejor, el maquillaje de Mikasa sigue intacto, lo cual demuestra que me has dado una buena calidad.— respondió Historia.

Yo me sentía fuera de lugar en todos los sentidos. Desde el vestido, hasta ver a mis ex's compañeros mirarme como si fuera una extraña. Y el ver a Historia aún me tenía desconcertada.

Annie había planeado todo.

—Nos sorprende el verte de nuevo Ymir.— dijo Mikasa rompiendo la plática entre las rubias.—Historia no nos dijo nada.— dirigió su mirada hacia la chica la cual se sonrojó.

—Yo no había contactado a nadie desde mi regreso, y solo encontré a Annie después de tanto tiempo.— respondí.

Mikasa me miró sin sentimiento alguno. Ella solía mirar así cuando quería conseguir algo más. Pero no le di el permiso de seguir investigándome.

—Sigues igual Ymir.— dijo Eren enfocando mi cara con su cámara. Armin le tapó el enfoque.

Agradecí al rubio, ya que me estaba incomodando. Eren se quejó pero entendió.

—¿Y Marco?— preguntó Jean desconsertandome.

—Solo se que trabaja de veterinario en Australia, no lo veo desde hace cinco años.— le respondí incómoda. Jean apretó los labios en señal de resignación.

—Te miras genial Ymir.— dijo Sasha dándome una sonrisa y Connie asintió.

Miré que estaban tomados de las manos. Al final si habían terminado juntos y a lo que lograba recordar tenían una hija.

—Gracias chicos ustedes igual.— comenté.

Historia me miraba sonriente y dándome una hermosa sonrisa.

—¿Chicos que les parece ir se adelantando hacía el banquete?— dijo Historia a los demás.

Todos asintieron. Y se despidieron de mi.

—Los acompañaré, te mando la dirección de rato Ymir.— dijo Annie siguiendo a los demás.

Me habían dejado sola con Historia.

Sentía que podía desmayar en cualquier momento.

—¿Podemos ir a un lugar mas privado si gustas Ymir?— preguntó Historia sin dejar de mostrar una linda sonrisa. Asentí.

Salimos del lugar y el aire fresco de la noche parisina nos recibió.

La noche se mostraba brillante y la Torre Eiffel deslumbraba en toda la ciudad.

Me sentía pequeña al ver el mundo a mi alrededor.

Historia estaba en silencio y yo me mantenía igual.

—Disculpa el no haberte respondido antes Ymir, pero con el evento del día de hoy no tenía tiempo de nada.— respondió sin dejar de caminar.—¿Te apetece tomar algo? Está vez yo invito.— dijo.

Asentí.

Seguía sintiéndome extraña. Historia parecía percibirlo así que dejo de hablar y me guió hacía un café que mostraba un hermosa vista hacía la Torre Eiffel.

Llegamos a una mesita adornada con luces y flores.

—Disculpa si llegué a interrumpirte en algo.— le dije tomando asiento. Historia me imitó y me dedicó una sonrisa.

Maldición cada sonrisa que esa mujer me daba me desequilibraba. Me daban ganas de besarla y no alejarme de ella.

—No te preocupes, quería asesinar a Armin por no dejarme ir a buscarte y vernos antes.— respondió riendo un poco.

Pobre del rubio, no quería estar en su lugar al encontrarse con Historia enojada.

—Traté de buscar un tiempo en el que pudiera vernos, pero no encontraba nada, hasta que Annie fue a presentar su proyecto a mi agencia y encontró la manera de hacer que te volviera a ver.— dijo sonrojándose.

Había acertado Annie había planeado todo a su conveniencia y hacía la mía también.

Después de que había colgado la llamada con Historia la cual me había dicho que no podía porque tenía un asunto muy importante por atender, toda ilusión había quedado en el olvido.

Tal vez Historia ya tenía una nueva pareja o tal vez si era trabajo y entendía la situación.

La semana había pasado rápida y aburrida y Annie estaba muy sospechosa ya que ella se había encargado de lo que era mi trabajo y no me dejaba ayudarla. No entendía el porque de su actitud.

Y un día llegó a mi departamento diciendo que tenía que alistar mi maleta porque quería que la acompañará a un evento en el que se había aprobado su proyecto. Y ese evento era en París.

El viaje había sido largo y confuso,Annie me había dicho las cosas que teníamos que hacer a lo cual prestaba poca importancia ya que solo tenía que hacer notas. La plática iba bien hasta que tocó el tema de la ropa. Discutimos sobre que tenía que usar y no entendía.

Pero después de insistir y amenazarme con llevar a sus hijos durante un fin de semana si no aceptaba usar lo que ella decía accedí sin pensarlo y sin reprocharle más sobre ese asunto.

Y ahí nos encontrábamos el amor de mi vida y yo tratando de buscar por donde comenzar.

—Te miras fabulosa Ymir.— dijo mirándome sin dejar de sonreír.

—Y tu no te quedas atrás. — le respondí.

La camarera llegó con nuestros pedidos, los cuales eran unos lattes y unas rebanadas de pastel.

—Lamento no haberte comentado nada Ymir, pero Annie me ayudó a volverte a ver y se lo agradezco mucho.— contestó dándole una probada al pastel. La comisura de su labio se manchó un poco con la cobertura de chocolate de su pastel.

Se miraba adorable y me daban ganas de abrazarla.

—La narizona se guardó bien las cosas, e incluso me amenazó en dejarme a sus hijos si no le hacía caso.— le respondí comiendo de mi pastel también.

Historia rió ante lo que le dije.

—De verdad tenía tantas ganas de verte Ymir, contaba los días para verte y estar nuevamente contigo.— dijo sonrojándose.

Yo no sabía que decir, también me moría de ganas por volver a verla. Historia había sido el enigma que completaba mi vida.

—Tenía miedo de llamar y que me rechazaras.— confese, el hecho de que llamará e Historia me respondiera alegre ante la invitación me había dejado emocionada.

Nos quedamos en silencio. La vista que nos daba la ciudad de París era hermosa, y Annie tenía razón mis vacaciones iban a ser en este lugar.

—Quiero intentarlo de nuevo Ymir.—dijo Historia sacándome de mis pensamientos.

La miré. Lucía hermosa con ese vestido sus ojos brillaban y hacían compañía al brillo que nos brindaba la Torre Eiffel.

—Yo también quiero intentarlo Historia, pero después de todo lo que pasamos aún me es difícil confiar nuevamente en ti.—respondí un poco desconfiada.

—Esta vez no seré tonta y no dejaré ir a mi pecosa favorita. —dijo tomándome de la mano por encima de la mesa.

Ahora la sonrojada era yo.

Mi teléfono empezó a sonar cortando el maravilloso momento que se estaba formando.

Mira el número y era Annie la que me llamaba, así que solté la mano de Historia con algo de pesar, mataría a la narizona por arruinar este momento.

Historia entendió que tenía que contestar así que mejor siguió comiendo y sacó su teléfono ya que parecía tener mensajes.

—¿Annie que sucede?—pregunte.

—Ymir necesito que vengas a cubrirme en el banquete que se esta dando, Berth acaba de llegar al aeropuerto, adelanto el viaje y llego hace unos minutos con los niños.— respondió entre alegre y molesta.

Annie era una persona muy organizada y tal vez su marido le acababa de dar un sorpresa pero también la había interrumpido en el proyecto que tanto había trabajado.

—Esta bien Annie en unos minutos voy, sólo manda la dirección.— contesté resignada a que mi momento se había arruinado y haciéndome recordar que era parte de mi trabajo.

Miré a Historia la cual lucía un tanto desconcertada.

—Gracias Ymir, te debo un favor enorme, ahora mismo te mando la dirección. —respondió cortando la llamada.

Sabía que Annie ya se había retirado del banquete del cual mencionó.

Miré la dirección, pero era mi primera vez en París así que no sabía muy bien donde era el lugar.

—Historia... Lamento cortar el momento pero Annie tuvo una emergencia y necesito cubrirla.— le dije algo decepcionada y tratando de sacar unos billetes para ayudarla a pagar mi orden.

Historia negó y ella sacó el dinero y lo dejo en la mesita.

—Si te vas, yo también iré contigo.—respondió sonriente.

—No es necesario.—le dije.

—Yo también ya tengo que irme, y de seguro es el banquete ¿no? Armin me mandó mensaje de que me presentará también. —respondió llamando a la mesera para que recogiera el dinero de la cuenta.

—Entonces ¿tu sabes la dirección del lugar?— pregunté curiosa.

—Conozco París de pies a cabeza, el banquete es cerca de aquí así que podemos ir caminando. —contestó.

Salimos del local y el aire fresco de la noche nos recibió.

Miré mejor el paisaje y era realmente espectacular. Había parejas caminando de la mano o simplemente admirando algún restaurante.

Una pareja de chicas pasó por nuestro lado. Ambas se miraban felices y sin preocupaciones. La demás gente no les tomó importancia y eso me hizo sentir tranquila.

Historia iba checando su teléfono. Ser la directora debía de ser trabajo difícil, pero ella se miraba tranquila.

El silencio que estaba entre nosotras se sentía agradable y sofocante también, Historia había hablado sobre regresar.

Tratar de recuperar lo nuestro. Y yo había aceptado.

—Ymir sobre lo que dije hace un rato... Es verdad, no quiero perderte de nuevo.— dijo rompiendo el silencio.

—Historia...— me quedé callada a lo lejos había escuchado una canción que había guardado desde hace 10 años.

Historia había levantado una ceja pidiendo respuestas.

"Even though your rhythm might not be with mine

But darling I'm a mess without your love

Heaven knows I'm trying, trying to get by

But darling I'm a mess without your love

All I need is one more goodbye kiss"

Era la canción que Annie había tocado aquella vez que conocí el café de los padres de Eren.

"Pero cariño soy un desastre sin tu amor"

Y así había sido en todos estos años.

Había sido un desastre sin saber nada de la chica a la cual nunca había dejado de amar.

Historia escuchó a la chica que tocaba un pequeño ukelele y cantaba esa canción. Así que me tomó de la mano y me jaló hacía una pequeña multitud que rodeaba a la chica que cantaba con emoción.

La chica decía cada palabra con armonía. Parecía que se la dedicaba a alguna persona.

"Sí supieras Historia que esa canción tenía tiempo dentro de mí".

"Si supieras que tu también seguías aún muy dentro de mí".

La miré. Sus diamantes brillaban y sonreía. Me percate de que aún me tenía de la mano. Así que decidí no soltarla.

La chica había terminado de cantar ganándose los aplausos de los parisinos y los turistas nocturnos que se encontraban apreciando si canción.

—Merci.— agradeció a todo el público.

Historia decidió seguir. Ambas sabíamos que teníamos que llegar al banquete. Seguíamos en silencio pero sin soltarnos de las manos.

—Sobre lo que estaba diciendo Historia.— abrí la conversación. —Yo también quiero intentarlo.— terminé de decir.

Bajé mi vista para verla mejor. La rubia sonreía y pequeñas lágrimas se formaron en sus brillantes diamantes.

—Me hace muy feliz escuchar eso Ymir.—dijo colgándose rápidamente de mi cuello. Me emocionaba verla feliz.

Historia Reiss me hacía feliz.

Y me alegraba volver a tenerla cerca de mi y que nuestros corazones volvieran a latir al mismo tiempo.

Seguimos caminando por las calles de París. Historia me contaba que tenía un departamento en la ciudad, y que aceptará a quedarme con ella. Lo cual no negué. Annie tendría a su familia con ella en el hotel y yo salía sobrando con ellos.

Después de tanto tiempo tenía un poco de paz nuevamente.

—0–

Bueno y aquí les traigo otro capítulo más de esta historia que estoy haciendo con mucho amor para todos los que me leen.