Pequeños Detalles

VII

Algunas veces Nick sobre pensaba mucho las cosas. Años de prejuicio y estafas lo obligaron a siempre mantener la mente activa, recordando detalles y eventos de forma constante para saber cómo se formaban las situaciones en las que caía y como salir de ellas. Aquello se había vuelto segunda naturaleza para el por lo que muchas veces no se sorprendía al sentir que todo a su alrededor se movía en cámara lenta mientras su cerebro trabajaba a toda máquina.

Aquel sábado por la noche no era excepción. De pie en aquel puente bajo la luz de la luna, con el rostro de Judy en sus manos mientras se inclinaba para besarla, su mente se encontraba a toda velocidad. La suavidad de su pelaje entre sus dedos, sus ojos violeta cerrándose lentamente, sus tiernos labios entreabiertos... Todo lo que percibía con sus sentidos pareció congelarse mientras recuerdos de como había llegado allí empezaban a formarse en su mente, conformados por hechos reales y acentuados por la euforia que lo movía.

...

Su primer recuerdo llego el día en que todo había empezado. No debió sorprenderle que, aun cuando pasaron todo el viernes de persecución en persecución en lo que debió ser uno de sus días más agitados en mucho tiempo, Judy estaba contenta y radiante. Aun cuando sus turnos estaban acabando la coneja todavía tenia energías para derrochar, atributo que varios en el departamento envidiaban con excepción de algunos, entre los que se encontraba Nick, quien veía llegar cansado a su morada para darse una ducha y dormir como la receta perfecta para un viernes en la noche.

Cuando finalmente termino la jornada Nick se levanto de su escritorio y fue el primero en salir. Con ambas manos en los bolsillos se dirigía al estacionamiento cuando el sonido de su nombre llamo su atención. Se dio vuelta y se encontró con su compañera, con las orejas en alto y una sonrisa mas radiante de lo que un viernes por la tarde se merece.

-Hola Nick -Dijo ella, una muy sutil muestra de cansancio en su tono de voz -Tienes un minuto?

-Para ti Zanahorias, tengo dos minutos y medio.

Judy se rio en voz baja. Se detuvo por unos segundos antes de continuar. -Te quería preguntar, ¿Quieres salir conmigo mañana?

La pregunta, simple, concisa y espontanea, se mantuvo en el aire por un largo tiempo por culpa de Nick, quien tardaba en entender lo que su compañera le había preguntado. Si la espera incomodaba a Judy lo disimulaba perfectamente pues su sonrisa nunca se borro de sus labios. Sin embargo, luego de pasado lo que debió sentirse como un minuto entero sus orejas se cayeron y sus ojos parecieron perder brillo -Sabes que está bien si no quieres Nick, verdad?

Nick levanto las patas frente a si, agitándolas torpemente. -No, no es eso Zanahorias -Dijo, antes de frotarse el cuello y mirar a ambos lados de forma apenada. -Es solo que... ¿Estás segura? Quiero decir, yo era un cr-

-Claro que estoy segura! -Exclamo Judy con nuevas energías, evitando que Nick terminara la frase. -¿Eso es un sí?

Derrotado tanto por el deseo de pasar tiempo con ella como por sus enormes ojos llenos de expectativa, Nick se limito a asentir con la cabeza. Judy dio un salto de victoria mientras reía para sus adentros. -Excelente. Es una cita entonces!

...

Lo siguiente que llego a su cabeza fueron los recuerdos al llegar la hora pautada. Mientras Nick esperaba fuera del apartamento de Judy los segundos le parecían eternos. Repetidamente se pasaba las patas sobre la camisa de color liso que llevaba puesta confirmando, como las otras veces, que estaba planchada y abotonada de forma impecable. Caminaba de un lado a otro en la acera y su cola temblaba de forma involuntaria. A la vez que su ansiedad aumentaba su mente le repetía lo mala que era aquella idea, pero todo aquello se detuvo por un instante cuando Judy salió del apartamento, hermosa en un vestido color violeta, con las cejas acentuadas y sus labios pintados en un sutil color rojo.

Ignorante del efecto que causaba, los ojos de Judy se postraron en Nick mientras se acercaba. Paso sus patas suavemente sobre su camisa mientras sonreía entretenida -Mírate nada mas Nick. Que apuesto estas!

Pisando su cola para evitar que se moviera de un lado a otro Nick se aclaro la garganta -Hago lo que puedo Zanahorias.

-Pues hasta ahora lo estás haciendo muy bien -Dijo ella entre risas, sin darse importancia a lo nervioso que se encontraba el zorro -De acuerdo Nick, antes de salir voy confesar algo por el bien de esta noche: Esta es la primera vez que salgo con alguien, así que por favor tenme un poco de paciencia, si? -Pregunto con las manos detrás de la espalda -Te prometo que hare lo posible por no hacerte pasar vergüenza.

...

Lo último que recordó era un secuencia de momentos en donde confirmo que aquella salida fue una de las mejores experiencias de su vida, y de cómo no tenida duda en que Judy sería lo mejor que le pasaría en toda su vida.

Entre las imágenes en su cabeza estaba Judy diciéndole que, como ella era la que había invitado, la cena corría por su cuenta y que, si jugaba sus cartas bien, le dejaría pedir postre. De igual forma estaba la imagen del rostro maravillado de la coneja al ver lo elegante del restaurante, aun cuando fue ella que lo había buscado en línea. También estaba ella tomándole la pata, preguntándole preocupada si estaba pasando un buen tiempo cuando lo notaba callado u ensimismado.

Finalmente estaba la imagen de ambos caminando uno al lado de otro en la acera. Aun en su estado Nick no podía evitar sonreír al ver a su compañera mirando los enormes edificios y las brillantes luces con genuina curiosidad y asombro, preguntándole que negocios habían allí y que animales vivían por allá. Él le respondía gustosamente, sintiéndose un conocedor de todos los que vivían allá en Zootopia. Judy lo miraba con admiración, como si el fuese el animal más interesante en el mundo.

Eventualmente, cuando la ciudad empezaba a dormirse y los transeúntes iban disminuyendo, ambos dejaron de hablar, limitándose a disfrutar la compañía del otro. No fue sino hasta que se encontraron en medio de uno de los puentes que cruzaba sobre uno de los varios ríos de Zootopia que se detuvieron y volvieron a hablar. Sin mucha sorpresa, fue Judy quien rompió el silencio.

-Sabes Nick, de verdad me alegra que hayas querido salir conmigo. No sabes lo mucho que me he divertido esta noche!

-No tienes que decírmelo Zanahorias. Yo estaba ahí, recuerdas? -Dijo Nick con una semisonrisa.

La coneja estallo en risas, empujando a su compañero. Se mordió el labio inferior y se atrevió a decirle lo que tenía en mente. -Te puedo confesar algo? Pero debes prometerme que no vas a enojarte!

Nick se encogió de hombros -Ya me brindaste postre Zanahorias. No puedo enojarme contigo aunque quisiera.

-Muy gracioso -Dijo ella, poniéndose las patas en la cintura. -La verdad es que estaba algo aterrada de que no ibas a querer salir conmigo.

Al escuchar esto Nick se giro hacia ella, el semblante de ambos enseriándose. -Y por que pensarías algo así?

Judy exhalo antes de responder -No lo sé. Supuse que la primera vez que invitase a alguien a salir me iban a rechazar. Supongo que hay cosas en las que no soy una optimista compulsiva. -Cuando vio que Nick no se rio por el comentario Judy se acerco y le paso una pata por un brazo. -Nick, se que te incomoda la idea de andar conmigo porque eras un criminal y piensas que la gente hablara mal de mí y que eso me va a afectar, pero tú y yo sabemos que eso no va a molestarme ni detenerme en lo absoluto, así que no te preocupes por eso.

La orejas de Nick se alzaron al escuchar aquellas palabras que tanto le aterraban, las mismas que lo habían vuelto un manojo de nervios y que lo habían detenido de haber disfrutado por completo la genial noche que había pasado. Un nudo se formo en su garganta y por un momento se sintió torpe y vulnerable.

-Dame un poco de crédito Nick -Dijo ella, sacándole la lengua. -Soy tu compañera y eres el animal más importante para mí. No creerás que no sabía lo que te estaba afligiendo, verdad? Y de igual forma, no pensaste que iba a dejar que te auto sabotearas por algo tan insignificante, cierto?

Y fue ahí, cuando Judy le demostró como lo estuvo cuidando todo este tiempo, como había hecho durante incontables veces, que la mente de Nick empezó a trabajar. Pensando en cómo se había mantenido positiva aun con lo mal que se comporto con lo que era la primera invitación que ella había hecho, como no se deprimió cuando no pudo siquiera decirle lo hermosa que se veía la primera vez que la vio al salir del apartamento, como le prestaba toda su atención a las respuestas de las preguntas que hiso en el restaurante para mantener su mente distraída, y como aun con todo lo miraba como si fuera el único animal en Zootopia que la hacía sonreír, el instinto y la emoción pudo más que el.

Sus patas sujetaron el rostro de Judy, sus dedos sintiendo el ardor de sus sonrojadas mejillas, y se inclino hacia ella, su cola bailando rítmicamente.

...

Una vez su mente volvió al presente Nick se percato de donde estaba. A pocos centímetros del rostro de Judy su respiración se entrecorto y por primera vez en mucho tiempo, no estaba seguro de que hacer. No fue sino hasta que sintió las patas de Judy sujetar el cuello de su camisa, atrayéndolo hacia ella, que recordó que aun en las cosas más pequeñas, su compañera le daría una mano.

El beso fue corto y torpe, tanto por la inexperiencia de uno como por los nervios del otro, pero si algún día tuviesen que contar los detalles dirían que fue un momento perfecto que culmino luego de una serie de varios eventos perfectos. Una vez sus labios se separaron ambos se mantuvieron cerca del otro, pero no duro mucho hasta que Judy empezó a reírse sin motivo alguno. Víctima de la ansiedad y la vergüenza, Nick se sintió sonrojar furiosamente.

-Algo te resulta divertido Zanahorias? -Pregunto él, pasando los dedos por sus mejillas.

-La verdad? -Empezó ella con una picara sonrisa. -Esperaba que esta salida fuese platónica.

-Oh! -Exclamo Nick, sin saber si sentirse apenado, humillado o ambos. -Disc-

-No, no, no! -Interrumpió ella. Le beso una mejilla y se aparto, extendiéndole una pata -Voy a tomarlo como evidencia más de que soy excelente incluso en citas.

Nick la miro por unos segundos. A fin de disimular las ganas que tenia de llorar y abrazarla por un minuto completo se abalanzo sobre ella y le rodeo los hombros con un brazo. La acerco a ella, sujetándola como si fuese su posesión mas importante en el mundo.

-Lo vez? -Dijo ella. -Así está mejor. Ese es el zorro confiado que conozco. -Entrelazo sus dedos con los de él, mientras continuaban su recorrido por la ciudad en lo que quedaba de la noche. -Por cierto, se te ocurre algún otro lugar donde podamos ir? Porque mi plan termino hace mucho y ahora mismo estoy improvisando cada paso.

Pero ninguno de los dos dijo nada, pues sabían que aun si lo único que les quedaba era caminar sin rumbo lo harían hasta que no pudiesen moverse pues esa era una noche que ahora mismo no querían que terminara nunca.

Fin