"Acepto"

Las gotas de lluvia resbalaron por el enorme ventanal y el silencio perturbador envolvía la habitación. Gabrielle permaneció junto a la puerta con la mirada perdida, sus cejas estaban arrugadas y las pequeñas manos se retorcían en nerviosismo. Ella odiaba los días nublados cuando la luz brillante del sol se ocultaba, ella se sentía vulnerable y deprimida, era una sensación inquietante que evitaba poder acercarse a la cama de su hermana mayor.

-Gabrielle- un ligero murmullo se escucho y la niña se acerco lentamente- Gabrielle…

La menor de las rubias odiaba las gotas de lluvia porque son parecidas a las lágrimas y ella odiaba derramarlas. Ella se sentó con cuidado al borde de la cama. Sus ojos azules se clavaron en el rostro pálido de Fleur con preocupación.

-Oye –susurro tomando la mano de Fleur entre las suyas- como te sientes?

-No sé qué paso… -la mayor de las chicas observo el semblante de su hermana y sonrió fingidamente para tranquilizarla- pero ya estoy mejor

-No lo creo, Fleur volviste a desmayarte –espeto Gabrielle con cierta desesperación- no sé que está pasando entre mis padres y tu pero sea lo que sea esta haciéndote daño…

La joven desvió su mirada con cierta culpabilidad y apretó la mano de Gabrielle. Ella suspiro silenciosamente y pensó en las palabras de su pequeña hermana. Habían pasado 2 días desde que sabia del convenio, 2 días en los cuales su cuerpo se debilitaba más que antes, 2 largos días desde que había visto a Hermione… Los ojos azules se empañaron ligeramente y Fleur soltó con suavidad la mano de Gabrielle.

-Fleur…-exclamo la joven al notar las lagrimas que empezaban a rodar por las mejillas de su hermana- Hermione tiene que ver con esto, verdad?

-Recuerdas cuando mama nos hablo acerca de nuestros compañeros? –divago Fleur en voz alta, Gabrielle asintió y le miro con cierta curiosidad- Sabes que cuando el amor llega es imposible resistirnos, es como una enfermedad y al mismo tiempo un alivio… Una veela cuando ama lo hace con toda su alma, mente y corazón. Lo único que quiere es ser feliz y entregarse por completo, sin embargo cuando no es correspondida…-la voz de la rubia se quebró ligeramente y desvió su mirada hacia la ventana- puede estar muerta en vida.

-De que estás hablando Fleur?

-Nuestro compañero es todo para nosotros, es nuestra otra mitad… nuestra alma gemela y… lo mejor que una persona que ama con tal profundidad; solo quiere ver la felicidad del otro –Gabrielle extendió su mano y volvió a unirla con la de Fleur- aunque eso implique que no sea conmigo

-Tu…-señalo Gabrielle con cierto temblor en su voz

-…Voy a dejarla ir Gaby, será lo mejor…

-Pero, Fleur…tú no puedes hacer eso! Hermione es tu…

-Ella nunca fue ni será nada mío, ella no me pertenece…-interrumpió con notorio dolor en su voz- ella tiene que ser feliz aunque no sea conmigo

La menor de las rubias se inclino y abrazo con fuerza a su hermana, la niña permaneció con los ojos cerrados evitando que las lágrimas que en sus ojos se formaban se derramaran. Sintió enojo e impotencia por el estado tan desdichado que atravesaba una de las personas que mas amaba, Fleur no merecía tanto dolor.

Fue la primera vez que Gabrielle odio ser una veela, fue la primera vez que ella odio a Hermione por ser tan egoísta y causar daño a su hermana.

-"Por que todo tiene que ser tan complicado? – Pensó mientras observaba las gotas de lluvia resbalar por el cristal de la ventana

-x-

Hermione salió de su habitación en silencio, rogando que su padre no se atravesara en su camino. Los últimos 2 días ambos se habían evitado –más bien Hermione- con la única esperanza de no molestar mas al otro, las comidas eran tensas y el apetito algunas veces desaparecía pero ninguno tenía el suficiente valor para decirlo. El tema del convenio no había sido tocado de nuevo, no hubo más presión ni intentos para aceptarlo y la castaña deseaba que las cosas volvieran a la normalidad.

Los libros no eran una distracción, ni siquiera ese extraño aparato que pasaba dibujos animados. Nada era lo suficientemente interesante para atraer la atención de Hermione. Las noches eran aun más peores recordando entre sueños los ojos azules llenos de lágrimas, la voz quebrada de Fleur tratando de explicarle que no sabía nada.

Pero eso solo era una excusa ante los oídos de Hermione. Excusas… Mentiras.

La morena se detuvo un momento al pie de la escalera observando a su alrededor, nuevamente empezó a caminar pero se detuvo abruptamente junto al marco de la puerta de la sala donde podía observar a su padre junto a una mujer. "Madeline" pensó retrocediendo un paso escuchando la conversación.

-Ella parece estar peor que antes, según por lo que dijo Apolline –Explico la mujer con voz preocupada. Hermione escucho con atención sintiendo como su corazón latía apresuradamente.

-Te dijo por qué?

-Bueno, en realidad Louis no soy yo la indicada para explicarte lo que le ha sucedido a Fleur…

Un nudo se había formado en la garganta de Hermione al escuchar el nombre de la rubia, al igual que un escalofrió estremeció su cuerpo. La castaña ignoro la extraña sensación y puso de nuevo su atención en la conversación que sostenía su padre con Madeline

-Entonces ella se ha desmayado varias veces desde la reunión? –Dijo Louis con cierta angustia en su voz. –Tal vez el estrés y la presión de estos últimos días tuvo un efecto fuerte en ella…

-Yo no lo creo Louis –interrumpió la mujer poniéndose de pie- Las Veelas son criaturas un tanto vulnerables en estas situaciones, en el caso de Fleur su cuerpo se encuentra muy débil…

-Sus padres no han buscado ayuda?

-Por supuesto que si lo han hecho –contesto Madeline asintiendo pensativamente- pero nada parecer surtir efecto…Al parecer la maldición está empezando

-"Oh dios, Oh dios!" – Los ojos marrones se abrieron al máximo ante las últimas palabras, la respiración comenzaba a entrecortarse y el rostro de Hermione palideció rápidamente. Por supuesto, el convenio… la maldición y el rechazo.

La culpa rápidamente golpeo la mente de la joven Gryffindor mientras se sentaba en el suelo frio, las voces de su padre y Madeline desaparecieron. La mirada de Hermione se puso vidriosa en cuestión de segundos imaginando a Fleur en dolor.

Insensible. Egoísta… Estúpida. Los dedos delgados de la castaña se retorcían nerviosamente en su regazo pensando en lo que había hecho, su boca estaba entreabierta exhalando pesadamente y sus ojos estaban húmedos ligeramente. Por más que Hermione trataba de encontrar una excusa para actuar de esa forma no podía encontrarla. Si amaba a Fleur, ¿Por qué hacerle daño? ¿Por qué negarse a ese matrimonio que anhelaba desesperadamente?... No había lógica ni razón.

-"Ella me mintió" – Recordó con su ceño arrugado-"Mi orgullo no se doblega fácilmente, ni siquiera aunque sea Fleur"

-Fleur parece tan… acabada –exclamo Louis- es a causa del convenio no?

-Puede ser…aunque no hay que saltarse a conclusiones

-A que te refieres?

-Apolline menciono que Fleur tuvo una mejoría en su salud, no sufrió desmayos en días… era como si estuviera recuperándose hasta que…

-supo quien era su prometido –termino Louis rascando la parte posterior de su cabeza. Hermione permaneció escuchando desde el suelo con su mirada perdida, nadie se había percatado de su presencia.

Un silencio apareció en la sala y los dos adultos solo se dedicaban a recordar lo que había sucedido hace dos días. Louis paso una mano sobre su rostro nerviosamente; Tal vez Fleur se había puesto mal al saber que iba a casarse con su hija, una mujer. El impacto que había tenido la noticia en la rubia la había llevado hasta ese estado tan delicado, haciendo más fácil que la maldición hiciera su trabajo. Louis podía entender a las dos chicas, Hermione aunque era bisexual no significaba que podía enamorarse de cualquier mujer y Fleur, la chica tal vez no era…

-Has hablado con Hermione? –rompió el silencio Madeline, Louis sacudió su cabeza en forma negativa desviando su mirada- Louis…

-Yo no puedo obligar a mi hija –interrumpió poniéndose de pie- Lamento mucho lo que esta pasándole a Fleur, pero no puedo obligar a Hermione a casarse con ella sino quiere…Suficiente ya he hecho con decirle del convenio

-No es culpa tuya y tú lo sabes, esto se acordó mucho antes de que tú nacieras y no podías hacer nada

-El hecho es que Hermione está en esta situación por culpa de mi sangre… -dijo Louis arrugando su frente- Mi hija es bisexual...

Hermione trago saliva nerviosamente sintiendo como el calor invadía su cuerpo, a donde quería llegar su padre ventilando sus preferencias. Trato de mantener la calma e ignorar la vergüenza que sentía, esa mujer no tenia el derecho de saber sobre su vida privada. La morena paso una mano sobre su cabello rizado suspirando en voz baja.

-Tal vez esta chica, Fleur, no es… -Ahí estaba el punto del comentario, Hermione apretó los dientes mientras escuchaba. Era cierto lo que su padre decía, Fleur no podía ser lesbiana mucho menos bisexual. La chica se alejo del lugar gateando para no levantar ninguna sospecha, un pequeño dolor en su corazón la hizo alejarse lo más rápido posible.

-…Tal vez –mintió la mujer encogiéndose de hombros.

Madeline sabía que era mentira, ella había visto el nombre de Hermione en el viejo libro de la familia de Fleur. Hermione era la compañera de Fleur y aunque muriera por decirle a Louis sobre ello no podría, su ética tenía que estar antes que cualquier situación.

-Aunque…Hermione? –dijo Louis sorprendido por la repentina aparición de su hija, tanto él como Madeline intercambiaron miradas nerviosas y sorprendidas al notar el rostro frio y pose indiferente.

-X-

Gabrielle se deslizo aun más cerca de su hermana observando el semblante tranquilo.

La mayor de las rubias había dejado de llorar hace varios minutos y estaba al borde del sueño, poco a poco Fleur se quedo dormida y Gabrielle salió de la habitación sin hacer ruido. Justo en el momento que bajaba por las escaleras escucho el timbre de la puerta principal, se detuvo un tanto confundida y observo como su madre abrió la puerta rápidamente.

Apolline ahogo un grito de sorpresa al ver a Hermione frente a ella. Con voz tranquila le invito a pasar y las ansias comenzaron a carcomerla por dentro, su corazón latía apresuradamente y con nerviosismo se dirigieron a la enorme sala. Gabrielle observo en todo momento con sus ojos azules abiertos en incredulidad y enojo. ¿Quién se creía esa chica para venir a su casa después de haber roto el corazón de su hermana?

Fleur tenía que enterarse y sin impórtale lo que sucedía entre su madre y Hermione subió las escaleras rápidamente.

-Puedo ofrecerte algo de beber, Hermione? –pregunto Apolline educadamente rompiendo el silencio tenso

-No gracias…-respondió la joven para después aclarar su garganta ligeramente, el nudo persistente empezaba a doler.- En realidad Apolline estoy aquí para algo muy importante…

-Lo se –Apolline asintió nerviosamente- La forma en que nos conocimos no fue la mejor, mi hija no había dejado de hablar sobre ti…

-Mi reacción no fue la mejor en la reunión –contesto Hermione ignorando las palabras de la mujer mayor- Y pido disculpas… Sin embargo vine a reparar mi error…-La mujer rubia abrió la boca en confusión pero fue silenciada por Hermione cuando empezó a hablar- Sino le importa quisiera hablar…

Apolline asintió confundida esperando a que la chica hablara de nuevo.

-Como usted sabe Fleur y yo nos conocemos, la primera vez que nos reunimos no fue la mejor y al parecer, esta tampoco… no somos amigas o algo parecido –Explico con indiferencia aunque muy en el fondo de la castaña las últimas palabras eran mentiras. – Creo que el destino no quiere que lo seamos y por ellos una tras otra situación incómoda nos hace alejarnos. Mentiría si dijera que no me sorprendió enterarme de ese convenio. La verdad yo no estoy de acuerdo, es como si fuera contra mi misma…

-Entiendo perfectamente –dijo Apolline después de un pequeño silencio entre ambas- Cualquiera haría lo tu hiciste, unirte a alguien que apenas conoces no es lo más sensato… y comprendo porque elegiste rechazar a mi hija

Los ojos marrones estaban pegados al suelo mientras escuchaba, su cuerpo temblaba ligeramente al recordar la razón de su visita. Su pose de indiferencia estaba a punto de quebrarse y revelar el temor que sentía por la decisión que había tomado, no podía permitir que Fleur estuviera en dolor por su egoísmo. Hermione suspiro antes de ponerse de pie y sostener la mirada de Apolline.

-…Reaccione de forma precipitada pero no puedo permitir que Fleur este en dolor por culpa de mi egoísmo –Apolline frunció el ceño dispuesta a hablar pero Hermione continuo- Estoy aquí para decirle que acepto casarme con Fleur…

Silencio. Sorpresa. Tensión. Indiferencia

La mujer rubia quería gritar de felicidad pero el rostro indiferente de Hermione le indico que no era lo mejor. La joven estaba de pie frente a ella con su mirada apagada y podría decirse que con rabia, las manos estaban en forma de puños al lado de su cuerpo reteniendo todo los sentimientos confusos que atravesaban su mente. Apolline comprendió que la chica solo lo hacía por obligación, no por gusto. Los hombros de Hermione estaban rígidos y su mandíbula estaba apretada con todas sus fuerzas. ¿Por qué había hecho esto en primer lugar?

"Fleur no me preocupa, es solo mi conciencia que exige ser inhumana en esta situación. Además, ¿Quién dijo que seré fiel en este matrimonio? En seis meses pueden suceder cosas, puedo conocer a alguien más y estar casada, no necesariamente tengo que amarla… Llegara alguien a quien pueda amar de verdad, alguien que definitivamente no sea Fleur…"

-x-

La puerta fue abierta bruscamente y Gabrielle salto a la cama de su hermana. Fleur abrió sus ojos lentamente ante la reacción ansiosa de su joven hermana.

-Ella está aquí, Fleur… -explico la niña con cierta molestia- la muy descarada esta aquí hablando con nuestra madre

-Gabrielle de que estás hablando? –pregunto Fleur con cierto cansancio

-Hermione…Hermione esa aquí –contesto Gabrielle rodando sus ojos con irritación

-"Ella está aquí" – pensó apresuradamente, la mayor de las rubias necesitaba hablar con Hermione. Tenía que hacerlo antes de que se marchara.

Los intentos para levantarse fueron en vano porque su cuerpo estaba demasiado debilitado, Gabrielle observo en todo momento las acciones de su hermana y el enojo fue en aumento dentro de ella. Siempre pensó que los adultos eran complicados y Fleur solo confirmaba sus creencias.

-Que crees que estás haciendo?

-Necesito verla Gabrielle, necesito hablar con ella… -contesto Fleur con cierta desesperación

-Que hay de lo que dijiste antes? –Recordó la joven- No dijiste que la dejarías ir…

La chica asintió y exhalo pesadamente, sus ojos azules se habían llenado de lágrimas ante la impotencia que sentía.

-Lo hare pero necesito hablar con ella aunque sea por última vez…-sollozo Fleur

-Voy a lamentarlo más tarde, lo sé –dijo la rubia en voz alta levantándose.- Pero voy a convencer a Hermione para que suba a verte…

Con un ligero movimiento de cabeza Hermione salió de sus pensamientos, un nudo se había formado en su garganta y necesitaba urgentemente salir de esa casa. No hay marcha atrás.

-Tengo que irme, pero todo está listo para iniciar los preparativos de la… -la chica guardo en silencio al no poder pronunciar la palabra indicada- Sera mejor que me vaya

-Hermione… Fleur no lo sabe…-susurro la mujer rubia

-Puede usted decírselo? –Pregunto sin mirarle- realmente se lo agradecería

Antes de que Apolline pudiera responder Gabrielle apareció en el lugar con su mirada fija en Hermione. La chica trato de sonreír pero fallo miserablemente por lo que solo saludo educadamente a la niña. Sin embargo Gabrielle no respondió, en su lugar se volvió a su madre pidiéndole hablar con la joven morena quien permanecía incómodamente junto a la puerta. Con una mirada de suplica y un rápido adiós la mujer rubia desapareció.

-Hermione… -espeto con voz ronca levantando una ceja

-Gabrielle…-contesto con cierta incomodidad- realmente me gustaría charlar contigo pero tengo un poco de prisa…

-Mira Hermione solo quiero pedirte un favor –ahora fue el turno de la castaña para mirarle curiosamente con una ceja levantada- … se que eres buena con los hechizos y me gustaría pedir tu ayuda con una tarea, mañana regreso a Beauxbatons…-Mintió astutamente

Hermione sonrió sin gracia mirándole fijamente.

-Porque no le pides a tu hermana que te ayude?

La joven rubia se lo esperaba y tenía que admitir que el arte de las mentiras no era su fuerte. Estaba frente a Hermione Granger, la bruja más inteligente de todo Hogwarts. ¿Cómo podía creer que la engañaría fácilmente? Pensando rápidamente en una excusa Gabrielle llego a la conclusión de que un poco de verdad no estaría mal.

-Mi hermana está enferma y mis padres no pueden –explico tímidamente

Hermione sintió un golpe de culpa en su pecho y asintió lentamente. Ella sabía que lo lamentaría más adelante pero al ver la mirada triste de Gabrielle y saber que Fleur no está bien rompieron la barrera que había levantado.

-De acuerdo –respondió- Dime que es lo que quieres saber…

-El libro está en mi habitación, vamos…

-No creo que sea buena Idea Gabrielle –Hermione se apoyo incómodamente en su pierna izquierda recordando que su varita la había dejado en su habitación

-Tonterías

La niña entrelazo su mano con la de ella y la arrastro por las escaleras con fuerza. Hermione sabía que Gabrielle tramaba algo, algo que hacia latir su corazón apresuradamente. Ambas se detuvieron frente a una puerta blanca que la rubia abrió y la metió, fueron segundos después lo que tardo en darse cuenta que su sospechas eran ciertas. Gabrielle había salido de la habitación rápidamente agarrando la perilla al otro lado para que pudiera evitar salir corriendo.

En la enorme cama una Fleur pálida la miraba con cierta tristeza. El silencio era tenso e incomodo, Hermione quería irse, no podía soportar la mirada que la rubia le daba.

-Hermione –dijo Fleur en voz alta

-Fleur –respondió secamente- No entiendo porque Gabrielle me ha traído hasta aquí

-Tengo que hablar contigo… yo se lo pedí –La castaña asintió distraídamente sin mirarle

Varios minutos pasaron para que Fleur volviera hablar, al otro lado de la puerta Gabrielle se apoyaba con esperanza de escuchar algo. Sin embargo, imaginaba que las dos chicas estaban cerca y por ello no podía escuchar. Tal vez estaba arreglando las cosas o quizás estaban besándose, hay ocasiones que las palabras no son necesarias… Ella sonrió con ironía y alejo todo tipo de pensamientos.

-…No tienes por qué atarte a mi sino sientes nada –dijo la rubia apoyándose en el respaldo de su cama. Hermione observo sus movimientos y noto lo vulnerable que parecía- Estoy dispuesta a enfrentar lo que venga y no quiero que te sientas culpable…

-"Tan malo sería casarnos para ti, Fleur?"- pensó con amargura.

-Tienes una vida aparte de la mía y…

-Lamento tener que arruinar tus planes Fleur –interrumpió Hermione secamente –Si vine hoy fue para decirles a tus padres que me casare contigo –La rubia le miro sorprendida y a la vez con tristeza por el tono que utilizaba la morena frente a ella.

-Pero…

-Descuida, tendrás seis meses para disfrutar de tu soltería antes de que…-La castaña guardo silencio por unos segundos antes de continuar- Volveré a Hogwarts muy pronto y no tendremos que vernos hasta ese día

Fleur parpadeo y continuo en silencio viendo como Hermione estaba de pie sin mirarle, la chica era alguien desconocida. No podía creer que la chica dulce de hace unas semanas era la misma que estaba frente a ella, el aspecto sombrío que tenía solo rompía su corazón aun mas. La rubia abrió su boca para hablar pero nada salió, el silencio solo le dejo en claro a Hermione que Fleur estaba de acuerdo a juzgar por la mirada que tenía en su rostro.

-"Como pude llegar a imaginar que alguien como ella querría estar conmigo?" – La gryffindor se enderezo y le dirigió una mirada fría antes de caminar hacia la puerta, justo en el momento que estaba por abrirla se volvió una vez más hacia Fleur y en sus labios había sonrisa cruel-Vamos a casarnos, pero eso no significa que nos amaremos por la eternidad, este matrimonio solo será por ese convenio

Fleur creyó escuchar como su corazón se rompía en mil pedazos dentro de ella ante las palabras de la castaña. Una lagrima se deslizo por su mejilla mientras observaba como Hermione se marchaba sin mirarle, la oportunidad de decirle que la amaba se había esfumado frente a sus ojos y no podía hacer nada.

-"Este matrimonio solo será por ese convenio" – pensó sollozando en voz alta

-Maldita sea, es lo mejor… -se repetía así misma Hermione sin percatarse de una figura que la escuchaba detrás de ella

-x

Hi! Después de mil años sin publicar nuevamente estoy de regreso, creo que la historia tomara un rumbo diferente desde este capítulo no creen? ... Dime lo que piensas sobre este capitulo… malo, bueno o…?

No olvides R&R :)!