Les traigo la sexta fotografía de este album, espero que la disfruten, en este caso, se trata de la segunda y última de las viñetas, basada en personajes completamente de mi creación.

La canción de esta imagen es: El amor después del amor, de Fito Páez. Espero que la disfruten.


Family Portraits

6th Portrait: El amor después del amor

Atria Lestrange era lo que todo el mundo podía catalogar como la perfecta combinación entre la sangre Lestrange y la sangre Black, un porte increíblemente elegante, una cara de muñeca que derretía, unos ojos que podían ser mortalmente fríos y cálidamente sanadores y los modales de toda una dama inglesa, de los que cualquier madre podría sentirse verdaderamente orgullosa. Era esa quizá la razón por la que más de un muchacho la miraba de lejos y no se atrevía a acercarse, temiendo ser rechazado por ser tan poca cosa para ella.

Lo que muy poca gente sabía, era que detrás de aquella perfecta damita de sociedad, se escondía una chica alegre, ruidosa y por demás dulce, lo mismo podía enternecerse por un cachorro abandonado, que exaltarse ante la belleza de un atardecer, era simplemente impredecible y espontánea, la clase de chica que cualquiera podría amar tener a su lado, pero a la que veían como inalcanzable.

Jesse Hornby era un chico despreocupado, en realidad, podía pasar por el cínico perfecto, cabello castaño, largo y estratégicamente desordenado, ojos azul cielo y el uniforme cuidadosamente desaliñado para completar el efecto del rebelde sin causa; sus padres siempre se habían tomado demasiado en serio la pose de su hijo, a grado tal, que desesperados, le enviaron a Durmstrang para que aprendiera disciplina y volviera a lo que llamaban "el buen camino". Para Jesse, Durmstrang fueron unas divertidas y heladas vacaciones largas, que le permitían aprender un poco de esto y algo más de aquello, su declarada desfachatez le volvía un anzuelo irresistible para quien le mirara de cerca.

Atria y Jesse, sin duda alguna eran abismalmente distintos, a grado tal, que nadie podía imaginarse que en algún momento pudieran emparejar, sin embargo, debían hacerlo, ya que así había sido arreglado casi desde que ambos tenían un año de edad. Él era un soñador incorregible, todo un filósofo y de haber sido muggle, probablemente habría sido un trovador metido en cuanta causa política, social o ambiental pudiese cruzársele por el camino; en tanto ella, había sido cuidadosamente preparada para convertirse en una aristócrata de esas de portada del jet-set, atendiendo obviamente a fastuosos compromisos y llegado el momento, unirse a la vieja causa del Lord Obscuro.

Jesse había pasado la mayor parte del poco tiempo que pasaba con sus padres repitiendo que jamás se casaría con una sangre pura "snob", que preferiría buscarse una bonita pastora muggle antes de casarse con alguien a quien no había visto jamás. Atria, por su parte, había suplicado a su abuelo que rompiera el compromiso, argumentaba que jamás podría lograr cimentar una buena familia con un desconocido. Por obvio, ambos recibían siempre la misma respuesta, un NO tajante, seguido por un 'aprenderán a vivir como pareja, el tiempo hará su trabajo'.

En una de tantas fiestas a las que Atria asistía continuamente y Jesse era materialmente arrastrado fue que el destino se encargó de ponerlos de frente; ella se había alejado a un balcón de la enorme casa de sus tíos Lucius y Narcissa Malfoy buscando un poco de aire fresco y él, simplemente huía de la mirada vigilante de su madre para fumar un cigarrillo clandestino. El humo del cigarrillo se encargó de hacerles encontrarse y tras una breve recriminación de la chica, él sonrió tirando el cigarrillo por un costado, decidiendo que no tenía nada mejor que hacer que entablar conversación con aquella perfecta extraña 'disculpa el atrevimiento, pero ¿cuál es tu nombre?', preguntaba Jesse haciendo gala de unos modales que sus padres pensaban que no tenía, a lo que ella respondió 'Isabelle¿y tú eres?', respondió Atria con una disimulada sonrisa ladeada 'Hornby, Jesse Hornby' dijo él galante, como imitando a ese personaje muggle James Bond, por lo que Atria no pudo evitar reír por lo bajo, sabía que muchos chicos muggles emulaban al personaje en sus galanteos cuando intentaban quedar bien con una chica.

Así pues, pasó la fiesta, entre risas y comentarios de ambos chicos, que sin notarlo, habían pasado horas en aquel balcón sin tomar en cuenta a la gente que danzaba y departía en el salón a sus espaldas, finalmente, se despidieron, no sin antes intercambiar direcciones para seguir en contacto, ya que ambos volverían al colegio en cuestión de días. Al siguiente invierno, ambos volvieron a casa, con varios paquetes de cartas ordenadas en sus baúles, por alguna extraña razón, se habían identificado demasiado, aunque era claro que en definitiva no eran para nada similares; fue al volver a Londres que a ambos les fue dicho que había llegado el momento de conocer a su prometido y prometida respectivamente, ambos se negaban y seguían escribiéndose con quejas respectivas a esa comida de navidad, en que a ambos les coartarían la libertad de elegir.

Atria, resignada, miró su mano izquierda, tratando de imaginarla con ese anillo de compromiso que días después pondrían en su dedo y entonces supo que debía decirle a Jesse, que aunque sólo se habían visto una vez y se habían conocido más por cartas, ella comenzaba a apreciarle mucho más que a un amigo, que incluso podría llamar amor a esa sensación en su cuerpo; Jesse, al leer la carta, sintió sus piernas flaqueando y con una sonrisa por demás tonta, se puso a redactar una larguísima carta, en que decía a Isabelle, con cada mínimo detalle que él sentía lo mismo y que esperaba poder librarse de una voluntad que no era suya para poder estar con ella. Ambos durmieron sonriendo, sabiendo que se amaban aunque tal vez no estarían juntos jamás.

Llegada la fecha de aquella comida aciaga, Jesse fue obligado a vestir correctamente para pedir la mano de su novia y Atria simplemente se miraba frente al espejo, sintiéndose totalmente ajena a ello. No hace falta mencionar detalle alguno de aquella reunión, en que ambos caminaron hacia la lujosa sala de los Lestrange como si fuesen un par de condenados a muerte, pero fue mayor aún la sorpresa, al descubrirse uno frente al otro con un compromiso arreglado que por primera vez, quizá en siglos, sería algo funcional aún antes de hacerlo formal.

Cuando Atria terminó el colegio, sólo pasaron un par de semanas para que la boda se llevara a cabo, ambos lucían felices y radiantes, como se supone que debe lucir una pareja que está a punto de unir para siempre sus vidas. El siguiente año de su boda, la guerra se levantó impune sobre el mundo mágico y una vez más, siguiendo con lo planeado para ellos, ambos fueron marcados como seguidores de Voldemort, Jesse trató de abrazar la causa, sin embargo, veía que su Isabelle se había parado en el filo de la navaja, seguida de cerca por sus hermanos y su cuñada, él no pudo hacer más que cuidarle las espaldas y ocuparse de que jamás descubrieran sus verdaderas intenciones. Y como es bien sabido, un año después todo terminaba, el mundo mágico estaba a salvo y Jesse simplemente agradecía que su naciente familia estuviera a salvo.

Atria y Jesse se dedicaron a viajar, a conocer y seguir conociéndose, así se les fueron varios años más de su floreciente matrimonio, pasado su sexto aniversario, sorprendieron a las familias con la próxima llegada de un bebé, quien nació justo el día de su séptimo aniversario de bodas, el niño había heredado las facciones de su madre y el porte desgarbado del padre, le llamaron Pollux, y dos años después el pequeño Mizar, cuyos ojos azul cielo chispeaban en todo momento. Moviéndose dentro de un marco de caoba e incrustaciones plata, se veía un mantel de picnic, un canasto y varios globos que flotaban en el aire, sobre el mantel, Atria y Jesse mirando como Pollux sostenía a Mizar de las manos, ayudándole a dar algunos titubeantes pasos.


Jillian Saiph Lestrange-Black


Apéndice C - Nombres de los personajes de esta viñeta.

Jesse no tiene un significado en especial, su función es básicamente marcar un contraste entre este peculiar muchacho y la mediana de los Lestrange.

Atria (Alpha TrA) es la estrella más brillante de la constelación del Triángulo Austral. Su nombre es una contracción de su denominación de Bayer "Alpha Trianguli Australis".

Pollux (Beta Geminorum) Su nombre hace referencia al hermano inmortal de los Dioscuros.

Mizar (Tetha Ursae Majoris) De las tres estrellas que forman la cola de la osa, es la que está en medio, entre Benetnasch y Alioth. Su nombre proviene del árabe ميزر mi'zar, que significa "pretina" o "faja".