Holis chicos! Lo siento por la tardansa pero bueno aquí lo tienen espero que los disfruten y le doy la bienvenida a los nuevos seguidores que siguen a está maravillosa historia, gracias por sus apoyos y todo lo demas
**Sin nada más que decir; dejen sus reviews**
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Cap 7
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Charlie acomodaba la mesa mientras que su pequeña bebé y su esposa terminaba de hacer la cena.
Estaba pensando cual sería la reacción de su esposa al decirle la propuesta que le había echo la señora Carmen. Y aunque no quisiera él ya estaba considerando aceptar, porque todo lo que le había dicho Carmen sobre el futuro de su pequeña.
Ella podía ser alguien importante, aunque tuviera sordera. Podría tener muchos amigos, pero…. Si lo acepta, aunque no está seguro sobre eso, ¿cómo sería el comportamiento de los niños sobre la enfermedad de su hija? Era su gran pregunta. Él sabia que probablemente se burlaría de ella y él no quería ver llorar a su pequeña
-¿Charlie? –lo llamo su esposa y ladeo la cabeza-. ¿Te pasa algo? Te vez…. Preocupado
Charlie trató de sonreír
-No, nada, linda –mintió-. Hmm... solo algo del trabajo que me tiene pensando
Reneé entrecerró los ojos, porque no se estaba comiendo el cuento de su marido
Bella jaló la camisa de su madre para llamar su atención
-Que pasa mi niña? -pregunta su madre
-¿Ya podemos comer? Tengo hambre –dijo Bella frotándose su barriguita
Reneé sonrió y asintió
Bella se sentó en su sillita que estaba en el medio de las sillas de sus padres.
-Charlie, hablaremos más tarde –dijo Reneé mirando a su esposo-. No te salvas de esta
Charlie asintió asustado por la mirada de su esposa
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-Entonces, vivieron felices para siempre –dijo Charlie mientras terminaba de leer el cuento a su bebé con señas, para que la tuviera que entender
Bella bostezó
-Ya es hora de dormir mi pequeña –dijo Reneé para luego arroparla y darle un besito en su frente
Bella sonrió con una sonrisa soñolienta
-Buenas noche papi y mami –dijo y cerró sus ojitos
Charlie le dio un besito en su frente
Los dos padres apagaron las luces del cuarto de su hija y salieron para meterse en su cuarto
Reneé estaba ansiosa, pero muy ansiosa, por saber que tenía a su esposo asunte durante la cena.
Charlie se sentó en la cama y Reneé se sentó a su lado esperando que empezara a hablar
Su esposo suspiró.
-Bueno, lo que pasa es…. -empezó a decir Charlie-. Es que hoy en la mañana cuando fui al parque con Isabella pues ella se fue al columpio y por un momento la perdí de vista…-Reneé lo iba a regañar, pero el siguió-. Y luego la conseguí sentada con una mujer joven comiendo un helado con ella
Reneé dejó que siguiera con su relato
-Y la señora sabia hablar señas porque su hijo era sordo, en fin. Isabella me dijo que ella le había dicho que ella podría ir a la escuela porque la señora era profesora -Reneé frunció el ceño-. Y me enojé porque estaba ilusionando a mi niña, pero luego ella me dijo que Bella podía estar en una escuela con niños oyentes y poder interactuar—Reneé peló los ojos-. Me dijo que ya lo había echo con su hijo y ya él era un hombre hecho y derecho, luego me dijo que tenía que darle una oportunidad a mi niña porque no debía dejar que Bella fuera como los demás niños sordos que permaneces en casa y no interactúa con niño de su edad
Charlie suspiró y sacó de su bolsillo la tarjeta que le había dado la señora Carmen
-Aquí está su número, me dijo que lo pensara y que la llamara si cambiaba de opinión con al respecto de que Isabella se meta en una escuela de oyentes –dijo él-. Me dijo que si aceptaba tendría un cupo listo para Bella en su salón
Reneé se le quedo viendo y cerró los ojos
-¿Por eso estabas preocupado? –le preguntó ella
El asintió
-No sabía cual sería tu reacción –admitió él
Reneé suspiró y lo miró
-Primero que nada, no creas que se me olvidó que perdiste de vista a Isabella, estoy moleta contigo por eso –le dio un coquito en la cabeza a su esposo al terminar de decir esto—. Segundo con respecto con la señora pues no sé, ¿estás pesando la propuesta que te dijo?
Charlie se encogió de hombros mientras se sobaba la cabeza por el golpe que le había dado su esposa
-De hecho, si –admitió él-. La niña ha estado un poco triste por no poder estar en una escuela y no poder tener amigos, pero….
Reneé asintió
-Pero no queremos que la niña sufra bullying en la escuela o la lastimen por ser diferente—completó ella y Charlie asintió
-Bueno, querido, ¿Por qué no dormimos un poco y pensamos en eso mañana? –propuso
Él asintió
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Una semana después
-Reneé ya estamos a punto de dar un paso importante –dijo Charlie a su esposa
Ella asintió de acuerdo con su esposo
-Hola, ¿quién es? –atendió Carmen
Charlie respiró hondo
-Hola, soy el jefe Swan, el padre de Bella, ¿se acuerda? –dice
-Ahh, si, entonces, ¿acepta mi propuesta? –dijo ella
Charlie suspiró y miró a su esposa
-Sip, aceptamos queremos que Bella tenga una vida normal como cualquier niño -dice Charlie
Carme sonrió al lado de la otra línea
-De acuerdo, todavía falta para el comienzo de clase, pero ya yo tengo todo arreglado –admite ella-. Gracias por aceptar, ya verá que no se arrepentirá de nada, le avisaré cuando es el comienzo de clase, pero vaya comprando los útiles de su niña
-Ok, de acuerdo, gracias a usted –dice Charlie y Carmen cuelga
Miró a su esposa
-Ya está todo listo, tenemos que ir comprándole a la niña sus cosas para el cole –le avisó-. Y ella nos avisará cuando sea el comienzo de clase
Reneé asintió emocionada
-Ahora a decirla a la beba –dice ella tomándole la mano a su esposo para ir a la habitación de su hija
Charlie sonrió por el entusiasmo de su esposa, aunque él estaba igual que ella, pero no lo demostraba tanto como Reneé
Entraron al cuatro de su niña para encontrarla con su Tablet, regalo Sue y Quil, jugando. Ella estaba tan concentrada en el juego que no notó a sus padres que estaban sentados ya a su lado.
Reneé llamó la atención de su beba dándole un beso en la frente
Isabella miró a sus padres y sonrió dejando a un lado el juego
-¿Qué pasa mami? –le preguntó
Su madre sonrió
-Tenemos una gran notica para ti –dijo su madre respondiendo la respuesta de Bella
Ella curiosa preguntó
-¿Qué noticia papi? –preguntó ella
-Iras a la escuela
Bella se quedó paralizada ante la mención de su madre para luego aparecer una enorme sonrisa mientras saltaba en su cama de pura felicidad
-¿En serio papi? -preguntó ella sin poder creerlo cuando terminó de saltar en su cama
Su padre asintió
-Es toda la verdad –le aseguró
Abrazó a sus padres y le di un besito a cada una en su mejilla
-Gracias –le dijo ella-¿Y cuándo empiezo la escuela?
Charlie se encoje de hombros
-Todavía no lo sabemos, pero la Señora Carmen nos dijo que teníamos que comprarte tus cosas para el cole –dijo Reneé
Bella sonrió
-¿La Señora C será mi profesora en la escuela? –preguntó ella
Sus padres asintieron
-Sip, la profesora Carmen es tu nueva profesora –dijo su padre-. Ahora vamos a comprar las cosas para tu escuela
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Miraba todos los bolsos de niña que había en la tienda tratando de elegir una para llevar a su escuela
Bella estaba toda llena de felicidad porque por fin podrá ir a la escuela y tener amigos como tanta deseaba, Y vaya que ya estaba contando los días para que el comienzo de clase llegara y poder recibir clases con su profesora Carmen
-¿Ya elegiste? –preguntó su padre
Ella negó
-Bueno, ¿Qué te parece si eliges este? –le dio su madre un bolso en forma de conejito-. Es bonito, ¿te gusta?
Bella puso un dedito en su barbilla como si lo estuviera pensando como toda una juez y Charlie le pareció graciosa la pose de su hija que soltó unas risitas.
Negó
-No me gusta –dice ella haciendo un puchero
Charlie busco otro que le pareció indicado para su nena
-Mira este tiene forma de panda –le enseñó el bolso con una cara de un panda-. ¿Te gusta?
Bello agarró el bolso y lo miro
-Sip, este me gusta –dijo ella sonriendo
Sus padres suspiraron de alivio al ver que su hija por fin había conseguido un bolso.
-¿Y ahora? ¿Qué falta? –pregunta Charlie a su esposa
Ella ve la lista
-Hum, los cuadernos que son dos mínimos –dijo ella-. Luego los colores y la cartuchera, borra, sacapuntas, lápices y luego tenemos que buscar tazas y esas cosas para que ella llevé su desayuno
Ellos asintieron y entraron a la marcha
Bella mientras tanto era la niña más feliz del mundo mientras compraban sus cosas para el cole….
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Mientras la familia Cullen
-Carlisle, cariño, ¿ya deberíamos ir comprando las cosas para la cena? –preguntó Esme a su esposo
Carlisle asintió
-Puedes llevarte a los niños si quieres, yo tengo mucho trabajo en el hospital -admitió él
Esme sonrió
-Lo que pasa es que no te quieres quedar con los tres tornados, ¿eh?
¿Quién era los tres tornados? Pues Alice, Emmett y Edward, aunque siempre era Alice y Emmett, estos niños estaban en la etapa de los niños hiperactivo, así que se la pasaban bricoliando a todas horas y a todo momento o haciendo bromas.
Carlisle rió
-Siendo sincero sip, no creo que pueda quedarme con esos tres niños revoltoso sobre todo Alice y Emmett, Edward no me preocupa tanto -admitió con una sonrisa
Esme rió mientras negaba con la cabeza
-Te quedas con Rose y yo me llevo a los revoltosos –dice Esme
Carlisle asiente aliviado y vuelve su atención al periódico
Esme empieza hacer la lista de las compras para la cena y de las cosas que faltan en la casa para no quedarse sin nada mientras eso llega su curiosa Alice a sentarse a lado de ella
-Mami, ¿Qué haces? -le pregunta su hija
Esme la mira y sonríe
Su Alice había llegado luego de un año y no era de sorprenderse ya que estaba esperando tener otro bebé, aunque no tan pronto, pero bueno sucedió y Esme no pude estar más feliz por tener otro bebé con su esposo.
Alice tenía los ojos azules como su padre y el cabello negro como el de su madre, era pequeña y una chica hiperactiva amante del maquillaje y los juegos de muñecas. Ella era una niña dulce, traviesa y un poco dura en sus momentos, pero todos la adoraban igual, además de que era muy curiosa al igual que sus hermanitos
-Pues hago una lista de las cosas que debemos comprar para hacer la cena y para la casa, como el confley o las frutas para los jugos –le explicó Esme a su querida niña
Alice sonrió y asintió
-Y mami, ¿yo puedo a compañalte a complar las cosas? –preguntó ella o más bien le suplicó
Esme sonrió y asintió, provocando los gritos de felicidad de su pequeña y su risa
Al rato llegó Edward y Emmett, muy curioso por saber que provocaba los ruidos de felicidad de su hermanita pequeña.
-Hola, mis príncipes –dijo Esme besando las mejillas de sus dos amores, sus dos niños
Ellos sonrieron
-Mami, ¿Qué le pasa a Ali? –preguntó Emmett señalando a su hermanita que estaba saltando
Esme rió
-Bueno, tu hermanita está muy emocionada porque va ir de compra conmigo –le explicó
-Ahh…. –dijeron Em y Edward al mismo tiempo
Eso era algo muy común ello, siempre decía algo junto en sincronía y a sus padres le parecía graciosos cuando hacían eso y tierno.
-¿Podemos ir contigo? –pregunta Em-. Quiero acompañarte –hizo un pucherito adorable
Sonrió Esme
-Bueno, ya yo tenía aplaneado a llevármelos a los tres, así que no es necesario que me saques manipulación, pequeño –dijo Esme dándole cosquilla a Emmett
Emmett se rió
-De acuerdo, mami –dijo riendo-. ¿Puedes dejar de hacerme cosquilla? –suplicó
Esme le dejó de hacer cosquilla y se dirigió otra ves hacer la lista de las compras, pero ahora sus tres hijos estaban con ella ayudándola
-Mami, falta el confley de chococolate -dijo Alice-. A Em y a mi nos encanta desayunar ese confley pol las mañanitas, mami –le recordó
A Alice todavía no sabía pronunciar bien la R así que en ves de decir R sonaba como la L
Esme rió y asintió
-Lo sé, Alice, ya lo anoto –le dijo ella y anoto el confley
Luego de estar hechas la lista de comprar se fue a despedir de su esposo y de su otra hija mayor, Rosalie
Se encontró con los dos sentados en el sofá leyendo, Carlisle resolviendo un sudoku del periódico y su niña con una revista de moda de parís. Rosalie le encantaba la moda, así que siempre estaba pendiente de las nuevas tendencias de estos años, ella siempre estaba a la moda
-Ya me voy, cariño –dijo Esme a Carlisle
El levantó la vista del periódico y le dio un casto beso a su esposa y besitos en las mejillas de los tres revoltosos
-Se comportan bien, ¿vale? –les dijo Carlisle a su pequeños-. Nada de desorden o problemas a mami
Los tres asintieron
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En el supermercado
-Mami, este es rico –dice Edward señalando el refresco de uva
Alice negó
-No, mami, ese refleco no me gusta –dijo Alice-. Prefiero este –señaló el refresco de naranja
Emmett negó también
-No, no, no, yo quiero este –señaló el refresco de chinoto
Esme hizo una mueca ya previniendo una pelea entre sus hijos
-Bueno, chicos, ¿porque no compramos el de coca cola? –les sugirió-, A los tres le encanta, ¿o no?
Los tres lo pensaron por un rato y luego asintieron
Siguieron con las compras
-¿Qué sigue mami? –preguntó Edward
Esme vio la lista
-Hum… falta la salsa de iglesia
Los tres niños fruncieron el ceño
-Mami, ¿Qué es eso? –preguntó Alice de primero
Esme sonrió
-Bueno, la salsa de iglesia es algo que se le hecha al pollo o a la carne para darle sabor y que sepa muy rico –les explicó a los tres mientras se dirigía a la sección de condimentos
Los niños asintieron
Duraron como una hora en el supermercado para luego ir a la farmacia a comprar algunas cosas más. Cuando entraron los niños se dispersaron un poco para ver las cosas que había allí y por un descuido de Esme Emmett se fue a la zona de mujeres donde había tampones y modem, además de que había condenes y demás
El agarró la caja de tampone y la miró, todavía no sabía leer, por eso no sabía que eran, ni mucho menos para que servía. Observaba la caja con el ceño fruncido y al rato Edward lo encontró, Emmett todavía tenía la cajita de tampones
-Edward, ¿Qué es esto? –le preguntó Emmett
Edward se encogió de hombros y tomo la caja
-No sé, a lo mejor Alice sabe –dice Edward
Y cuando pronunció el nombre de Alice está apareció por arte de magia
-¿Qué es eto? –preguntó Alice y tomó la caja-. ¡Dulces –gritó ella
Los hermanos fruncieron el ceño
-¿Dulces? –preguntaron Em y Edward al mismo tiempo
Alice asintió y señaló el dibujo de un tampón que en realidad parecía un tipo de dulce de barrita
-Vamos y digámosle a mamá que nos compre una de está –dijo Ali agarrando las manos de sus dos hermanos para rástralos a donde estaba su madre
Esme estaba concentrada en los remedios para los chicos por si acaso se enfermaban, así que no se dio cuenta de la presencia de sus hijos.
Alice llamó su atención y Esme peló los ojos al ver a Emmet con una caja de tampones
-Niños ¿Qué hace con esto? –le preguntó Esme a sus hijos
Emmett miró la caja entre sus manos y se la dio a su madre
-Mami, cómpralos, son dulces –dijo he hizo un puchero
Esme se mordió el labio pensando la forma en como decirles a sus niños que esa caja no era de dulces
-Anda, mami, ¿siiii? –suplicaron los tres con todo y pucherito
Esme suspiró y negó
-Chicos, estos no son dulces –les explicó Esme-. Esto no es para comer
Edward frunció el ceño
-Si no son dulces, ¿Qué es mami? –preguntó él
-¿Para que sirven? –preguntó Emmett
-Bueno, eh… -Esme no sabía que decir-. Son muy pequeños para saberlo aún y no sé como explicarles, ¿bien? Pero no se preocupen les comparé dulces de verdad –les aseguró
Los niños gritaron de felicidad olvidando sus preguntas de sobre que era la caja.
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Bueno, chicas mátenme se dure mucho en actualizar, pero bueno andaba corta de inspiración y gracias por sus reviews y por seguir mi historia chicas….
El otro capitulo posiblemente los niños comiencen clase
Oh, ¿a que estuvo gracioso la parte de los tampones?
Ja, ja, ja, bueno espero que dejen sus dulces reviews y avisó que los que siguen a mi hermosa violinista que no se preocupen también actualizo pronto estoy trabajando en el siguiente cap
Att:Bearbelly
