Estamos en el séptimo capítulo y en la recta final de la historia, porque mis queridos seguidores serán nueve capitulos.
Hoy ocurre algo importante, me duele, pero tienen que pasar.
El hobbit no me pertenece y jamás lo hará.
La ciudad del lago fue destruida, pero gracias a la ayuda de Bardo mucha gente se salvó. Cuando vieron que no tenían nada todos llevaban sus miradas a Erebor, el lugar que les había prometido todo y les había quitado todo.
Bardo fue con un grupo de hombres a la montaña, para reclamar por lo que había sucedido.
En la montaña todos parecían felices, no había un dragón y estaban rodeados por grandes cantidades de oro. Excepto Bilbo que todo lo que ocurría no le hacia especial ilusión, tan sólo quería una buena cama y un gran comida. Lo peor es que el dolor en su cabeza no se iba.
Se dirigió a la sala de tesoros en busca de Thorin, no lo veía hace horas, aunque en realidad no se había encontrado con alguien en horas.
Thorin-llamo cuando lo vio.
Bilbo, que bueno que estas aquí, ven, acércate-Respondió el enano.
El hobbit se puso al lado del enano, y este comenzó a entregarle objetos, una corona, collares, anillos y brazaletes-Esto no es necesario, no necesito esto-intentan explicar.
Se ven bien en ti, en mi cultura se le entregan joyas a las persona importantes-cada vez el enano buscaba más cosas.
Gracias, pero en mi cultura basta con una acción para representar lo que sientes-Se acerco más al enano.
-¿Qué acciones?-
Depende lo que sientas-el hobbit finalizo con un beso en los labios del enano, si había algo que hacia que no se fuera de aquí era el, no sabía porque pero su corazón latía por el otro-No se que será para ustedes, pero para nosotros significa amor.
Yo...-el enano quería decir algo importante, pero antes de que pudiera llego alguien.
Thorin, Bilbo-Llamo Kili
¿Que?-el tono que usó el rey fue notoriamente molesto.
Abajo, en la entrada, viene un ejercito-Kili estaba muy cansado, pues había corrido desde el puesto de los vigías.
Se separó del hobbit-¿Quienes son?
-Son un ejército de humanos y elfos-
¿Qué quieren?-pregunto Thorin al ejército que estaba afuera de la montaña.
Por vuestra culpa la ciudad del lago fue destruida, queremos que nos entregue oro para la reconstrucción-el que decía esto era Bardo.
Nosotros queremos las joyas que nos deben hace años, además por las molestias en nuestro reino-el otro era el rey de los elfos Thranduil.
No les pagaremos nada, pues no es nuestra obligación-respondió el enano molesto.
Bardo se adelantó de todo el grupo-¿Tu no fuiste el que nos prometió ríos de oro?¿Dónde están? Sólo veo que ya no tenemos donde dormir y descansar.
El enano no tardo en reconocerlo, lo cual provoco un intensa molestia con tan sólo verlo-Si queréis oro os lo ganaréis con comercio, no porque nosotros se los entreguemos tan fácilmente.
¿Con qué comerciaremos?¿con cenizas? Porque eso es lo que nos queda-gritaba con rabia, el casi había perdido a su familia.
Bilbo se acerco a Thorin, se sentía algo mareado además el dolor de cabeza era casi inaguantable-Ellos no tienen nada, Erebor tiene suficiente para reconstruir 100 ciudades, se la debemos.
Esas 100 ciudades serán para nosotros y Erebor, no pasamos todo esto para regalar al primero que viniera-respondió tajantemente.
El hobbit quería darle una respuesta, pero por fin su cuerpo cedió, cayo al piso sin que nadie pudiera agarrarlo dejando las caer la joyas que Thorin le había puesto hace un rato.
¡Bilbo!-grito el enano con desesperación, pero el otro ya no escuchaba nada.
"Entonces la puerta se abrió y ahí se encontraba un enano que jamás había visto"
"Cuando se encontró con los trolls uso su ingenio para liberarlos y así consiguió su espada"
"Rivendel era el lugar más grande y magnífico que había visto"
"Tu no eres parte de nosotros"
"¿Quien eres? Nunca hemos comido algo como tu, hobbitses, hobbitses"
"Nunca había estado tan equivocado"
"No quiero insultarte Bilbo, pero deje de poner atención a lo que decías cuando te quitaste la camisa"
"No me basta con tenerte esta noche, te quiero el resto de mi vida"
"No creo que un hobbit respetable juegue con mis sentimientos"
"Por favor despierta"
Bilbo abrió sus ojos, estaba en una sala oscura completamente solo. Era cómo si hubiera despertado después de caer al río, sólo que con información extra.
Lleva su mano a su cabello en busca de la cuenta, pero sabía que no estaba ahí-¿Dónde están todos?
Salió del cuarto en busca de alguien, pero todo parecía tan muerto, nadie a quién preguntar, este lugar le daba escalofríos.
Con gran dificultad llego a la sala de los tesoros, y ahí estaba su rey, su enano, su prometido. Una inevitable sonrisa se formó en su rostro con solo verlo, se pregunto como reaccionaria al saber que recuperó la memoria.
Cuando estuvo cerca pocos notaron su presencia, los príncipes y Bombur para ser exactos, los cuales se acercaron de inmediato a el, pero no llegaron pues recibieron un grito.
Les dije que buscarán-les regaño Thorin-después podrán hablar con el señor Bolsón.
El hobbit se acerco al enano, pero el otro no se inmuto, parecía estar en otra parte y no a su lado.
¿Qué hacen?-pregunto el más bajo.
-Buscanos la piedra del arca-respondió sin mirar.
-¿Qué paso con el ejército?-
-Nos negamos a entregarles el oro, pero ellos insisten, ya no quiero hablar nada más con ellos-
-Quizás yo pueda hablar con ellos-
-No quiero que te acerques a ellos, no se puede confiar en ellos, ese pescador y el maldito elfo no me dan confianza-
-¿Entonces que harás?-
-Tendremos una guerra-
-Eso es imposible, seríamos 14 contra 2 ejércitos-
-¿Porqué no te callas y buscas la piedra del arca?-le dijo el enano con un tono cortante.
El hobbit se alejó sin decir nada más, no podía creer que todo cambiara mientras estaba inconsciente, además el enano era tan distante con el ¿Qué había pasado entre ellos? ¿Le importaría si le decía que recuperó su memoria?
No pudo seguir pensando pues se tropezó con un objetos contundente en el piso, una piedra brillante y hermosa, por razones que el hobbit desconocía la tomo para sí.
Lo que estaba apunto de hacer jamás se lo perdonaría, pero no podía permitido una guerra, si empezaban un asedio contra ellos entonces durarían un par de días.
Salió de la montaña con su anillo en busca de alguien, Bardo.
el pescador se sorprendió al ver que una voz incorpórea lo llamada, pero luego apareció el hobbit.
Bilbo, estas bien, luego de que te desmayaste no supimos más de ti-le explico-¿Qué haces aquí?
¿Quiero hacer un trato?-sacó una bolsa de sus bolsillos.
-Tu rey no querrá-
El no lo sabe-abrió la bolsa y de ahí apareció la piedra del arca- Te la daré para que la cambies por el dinero, pero tienes que prometerme que serán sus aliados y no sus enemigos.
-Acepto, pero ¿Qué pasara contigo?-
Es cuestión de tiempo para saberlo- su mirada era triste, sabía lo que había hecho y las consecuencias que le traerían.
Respecto al final auto-infligiría una herida en el corazón si acaba mal, porque enserió me duele.
Tengo una anécdota de cuando termine el libro, estaba en el auto con mi familia entonces leí la
muerte de Thorin y se me rompió el corazón pero estaba preparada, pero cuando leí lo de Fili y Kili grite sus nombres, siempre me lo recordarán.
Gracias por leer y los espero en el siguiente capítulo.
