PRETEXTO
Sirius tenía una enfermedad que sus amigos habían llamado crónica, porque una vez que su amigo dormía no había poder mágico o humano que consiguiera despertarle, el guapo mereodador no tenía forma de evitarlo y que la clase de transformaciones fuera siempre la primera del día solo lo hacía enojar más.
- ¿De nuevo tarde Black?- el cejo de Minerva caía hasta sus fosas nasales o eso le parecía al revoltoso mereodador- ¿Cuál es su pretexto esta vez?
Sirius repaso mentalmente las posible opciones:
Atacar a Minerva y aplicarle un hechizo que obvliate…no ese ya lo había hecho recién la semana pasada. Decirle la verdad e ignorar Marisa la chica Ravenclaw a partir de ese momento, seguro que como buena mujer se enojaba de que él ventilara los besos en el armario de escobas hasta altas horas…pero ella besaba bien, ¿Por qué arruinarlo?¡Comodín!- Estaba en la oficina del director si no me cree pregúntele.
- Eso haré ahora vaya a su lugar Mr. Black.
El comodín sería una buena barra de chocolate. Benditos fueran los golosos y los mentirosos. Amén.
El ERROR EVANS
Sirius miro receloso a James que como siempre asentía a todo lo que Evans decía, era penoso ver lo embelesado que estaba su amigo por su actual novia, a él siempre le parecía que la perorata de Evans era como una clase que nunca llegaba a su fin.
- Entonces los veo en la biblioteca en la tarde, ya verás como os gusta la reunión de estudio Remus se va a poner muy contenta cuando los vea llegar a ustedes dos.
- Si Lily- respondió James viéndola marchar- Canuto, repíteme todo lo que dijo.
- ¿Qué?- Sirius miro ofendido a su amigo- No veas lo patoso que estás desde que Evans es tu novia, nos has comprometido a su circulo de estudio ¿Eres tonto?
- Me tiene loco- admitió un sonriente James.
Sirius seguía pensando que esa novia de James era un tremendo error, pero siendo James su hermano, amigo y compadre tendría que resignarse a medio hojear algún libro.
- Vamos cornamenta ya la verás lo que te resta de vida. Andando.
LA LLAVE
Una vez que la puerta de la celda de Azkaban se cerro Sirius sintió el agónico sentimiento de estar solo, de nuevo. La sensación no le era desconocida, su familia le había mostrado ese camino desde el primer día que el pidió un poco de atención, en ese entonces desconocía que los Black habían de crecer solos, recelando la sangre, protegiendo el orgullo y más importante, siendo fieles a una causa injusta.
Los ojos grises recorrieron las mugrientas paredes por las que lagartijas, ratas y alimañas eran una basta comunidad, el jurado había sido cruel hasta el ultimo instante, Sirius Black no recibiría el beso del dementor, la idea de un sangre pura, aún más el ultimo de su linaje e hijo primogénito que habría de refundirse en la cárcel serviría como advertencia para el resto de sangres puras.
Su apellido lo condenaba de nuevo, el antiquísimo apellido que le había abierto las puertas de los magos más famosos como Dumbledore, Potter, Flamel o el propio Merlín era la misma llave que ahora cerraba la celda que le retendría de por vida.
AMIGO
— ¡Debes irte Sirius!- advirtió Remus— ¡El ministerio te busca por asesinato!
— ¿Quién murió Remus?
El rostro nervioso de Remus se disolvió en el momento que Sirius abrió los ojos, la pesadilla se repetía en su mente, los aurores recibiendo el aviso de la presencia del innombrable, Sirius Black encabezando el escuadrón que viajaba directamente al valle de Godric, y luego Remus pálido como en días de luna llena, y finalmente él despertando con la vista fija en su celda de Azkaban.
— ¿Quién murió Remus?
James. Sirius tembló de dolor, las lágrimas que nunca había mostrado a nadie afloraron en los ojos a veces grises, a veces violetas, siempre característicos por una mirada electrizante. La mirada había desaparecido, ahora solo mostraban dolor por la perdida del hermano que siempre significo un nuevo mundo, una nueva esperanza y el más grande amigo de Sirius Orión Black.
Gracias por sus comentarios :D
