CAPÍTULO 07: REENCUENTRO
POV NORMAL
- Llegó el día de la celebración, de hecho, todo estaba casi listo para recibir a las personas durante la noche y a personalidades célebres, todos se esforzaban por acabar rápidamente con los adornos, las luces, el transporte de insumos, etc.
Una apurada Yui se dirigía al puesto en donde se encargaría de la venta de café, pasteles y dulces, se había hecho tarde pues le habían dicho que ella iba a ser la imagen de la cafetería, por lo que debía estar bien arreglada y vestida. Como habían pasado dos años, naturalmente le había crecido el cabello, lo tenía largo y hermosamente ondulado, vestía una blusa rosa pastel con una falda blanca corta ceñida a la cintura y unas sandalias blancas de taco bajo para que pueda movilizarse con rapidez, también traía un collar de perlas pequeñas, unos aretes iguales y, obviamente, la pulsera negra que le obsequió Sora, se veía increíblemente bella.
Por otro lado, los Sakamaki y los Mukami ya se habían alistado temprano para poder llegar a la otra ciudad a tiempo, iban en camino cada bando en su propia limosina y, como era usual, estaban muy aburridos y fastidiados.
La noche llegó, el festival había dado comienzo y varias figuras famosas animaron la inauguración, era un típico festival japonés con todas sus expresiones típicas y/o tradicionales, con varios puestos de comida, de entretenimiento, de venta de souvenirs, etc. pero hasta el momento, la "paz" reinaba en el lugar pues los mencionados vampiros aún se encontraban en camino.
Yui estaba atendiendo a todas las personas que podía en su puesto, junto con otras 2 personas más, cuando de pronto escuchó la voz de una persona que se le hacía familiar:
POV YUI
Sora: Hey! Yui – san…-dijo el castaño con una gran sonrisa en su rostro e inclinándose sobre el mostrador.
Yui: Sora – kun! Hola, qué tal? ¿Terminaste tus actividades en el templo?
Sora: Sí, así es. El monje me dejó salir temprano para venir al festival…-dijo el castaño mientras se asombraba de lo hermosa que se veía Yui ese día-…De hecho, Yui – san, quería verte, te ves muy hermosa el día de hoy…- culminó el castaño con un gran sonrojo en su rostro que se le hacía notar desde una larga distancia.
Yui: ohh…gracias Sora – kun. Ah!, es cierto…-dije mientras sacaba algo debajo del mostrador-…Te he guardado un pedazo de pastel de chocolate, toma.
Sora: Yui – san! Gracias, moría de hambre, pero…-dijo el castaño mientras se acercaba a la oreja de la rubia para susurrarle algo-… ¿no quieres salir de aquí un rato para ir a pasear?
Yui: eh? Sora – kun, no puedo hacer eso, estoy de turno.
Sora: Vamos Yui – san, por lo que sé llevas aquí un buen rato, hablo con el jefe para que te dé permiso, ya verás.
Yui: etto…mmmm… bueno, valdría la pena consultarle.
- Sora - kun habló con mi jefe y parece que le dijo que no había problema, fuimos a disfrutar un poco de los shows, participamos en algunos juegos y comimos manzanas acarameladas, trataba de no mancharme todo el tiempo y Sora – kun me ayudaba con eso limpiándome él mismo la boca después de comer, de hecho se acercaba tanto que al final los dos terminábamos sonrojados. Luego nos dirigimos al evento central, sobre un gran telón bien iluminado y adornado con bastantes listones rojos, amarillos y con equipos de sonido por todas partes, estaban dos personas paradas, no me pude acercar tanto por la cantidad de gente que había pero observé de lejos a…alguien que parecía un político famoso, le estaban haciendo una especie de entrevista y luego cuando estábamos por irnos a otro lugar, un chico con pelo rubio subió al telón, parecía ser muy famoso, no lo podía ver, pero escuchaba cómo gritaban muchas chicas. Sora – kun dijo que no hiciera caso y que nos fuéramos, también me volvió a advertir sobre la pulsera. Me dijo que hoy más que nunca no me la quite, que "ellos" podrían estar cerca, pero no le hacía tanto caso, después de todo no me había cruzado con alguno de ellos desde hace buen tiempo, también por el hecho que estaba con Sora – kun, cualquiera que nos vea, pensaría que éramos una pareja de enamorados, ya que parábamos agarrados de las manos. Tal vez y después de todo, sí me gusta mucho.
POV NORMAL
Los Sakamaki y los Mukami había llegado, uno de ellos ya estaba sobre el telón animando el evento principal y los otros se repartieron en varias direcciones para pasear. Hasta el momento ninguno sentía la presencia de Yui, después de todo, esa pulsera les impedía percibir su particular aroma.
Subaru: Tch, quiero largarme de aquí ya.
Raito: Pero Subaru – kun, acabamos de llegar…-dijo el vampiro de cabello rojizo mientras se acercaba a mirar algunos puestos de venta-…¿por qué no vas a buscar algo que te guste, nfu?
Subaru: Tch, en primer lugar, fue ese viejo quien nos obligó a venir a este estúpido evento. A tantos eventos que hemos asistido, estoy empezando a volverme loco.
Kanato: teddy y yo vamos a ir a buscar dulces, es lo único que me puede interesar de este sitio ¿nee teddy?
Reiji: Bien, entonces cada uno tómese su tiempo para distraerse y a las 12 pm, nos reunimos en la entrada del evento para irnos.
Shu: A mí no me interesa eso, yo estaré esperándolos allí todo el tiempo dentro de la limosina.
Ayato: Tch, bueno, voy por takoyaki…- dijo el ojiverde para luego desaparecer en el acto al igual que los demás.
Mientras tanto, los Mukami también se habían separado, Yuma se encontraba comprando algunos productos para su huerto, Kou terminó de cantar y se fue a firmar autógrafos a sus fans, Azuza participó en algunos juegos que requerían puntería y Ruki fue a los puestos de librería. Todos se encontraban haciendo algo en particular, pero nadie se percataba y ni siquiera se había topado con la rubia. ¿En dónde estaba?
POV YUI
- Sora – kun y yo nos alejamos un poco del festival, quería enseñarme el cielo, por alguna razón se veía más estrellado que nunca, era muy bonito. De regreso al festival, noté que Sora – kun estaba muy fastidiado por algo.
Yui: ¿Algo te sucede Sora – kun?
- Sora – kun estaba muy rojo, en realidad se veía muy adorable, se tomó su tiempo para responderme, pero cuando lo iba a ser se detuvo y me miró a los ojos…
Sora: Yui – san, hemos sido amigos durante tanto tiempo y, sé bien que tú sabes lo que yo siento por ti...- dijo el castaño mirando fijamente a la chica.
Yui: Sora –kun…
Sora: Pero, el día de hoy, te ves increíblemente hermosa y, me pone nervioso el hecho de que te guste alguien más o estés esperando a alguien, la verdad que me remueve la conciencia, pero tú en serio me gustas, me gustas…más de lo que imaginas.
No pude decir ni una palabra, no sabía qué decirle a Sora –kun, pero parecía que esta vez sí tenía que darle una respuesta.
Sora: Yui – san… quieres ser mi novia?
Todo este tiempo, había tratado de huir de esa pregunta, pero parecía que esta vez no había escapatoria, no es que no me guste Sora, de hecho sí me gusta, pero algo dentro de mí me impedía decirle que sí, ¿qué sería?. Bueno, eso ya no importaba, era ahora o nunca.
POV NORMAL
Yui estaba punto de darle su respuesta a Sora, cuando escuchó un gran alboroto que provenía en la dirección en donde se encontraba su puesto. No terminó de responderle a Sora, pero los dos corrieron para saber lo que estaba sucediendo, cuando llegaron habían bastantes personas formando una especie de círculo, y en el medio de este, un chico con cabello morado y un oso de felpa estaba peleándose con el jefe de Yui por unos dulces. Yui y Sora alcanzaron a verlos, pero algo no estaba bien. Sora no entendía lo que pasaba, pero cuando volteó a ver a Yui…estaba PETRIFICADA.
Yui no parecía respirar, sus ojos estaban bien abiertos, estaba temblando, no se movía para nada del mundo.
Sora: Yui – san, ¿qué tienes?
Yui no pudo contestar a su pregunta, pero sirvió para que volviera a la realidad y escape de ese lugar, Sora iba en su tras gritando su nombre, y parece que gritó lo suficientemente alto como para que cierto vampiro albino escuchase ese nombre. Él estaba apoyado sobre una pared mirando el escándalo de Kanato, y sólo distinguió a un chico con cabello castaño corriendo detrás de alguien, se paró y se dijo a sí mismo: Yui? Por lo que decidió seguir al chico.
Ayato: Oee, Subaru, qué sucede?
Subaru: Nada, ya vuelvo.
Raito: Nfu, Subaru – kun no quiere a nadie a su lado.
Subaru: Tch, hagan lo que quieran… - contestó el vampiro de ojos rojos para irse en la misma dirección que Sora.
Ayato y Raito se miraron y decidieron seguir a su hermano quien traía un aire de misterio, mientras que los otros vampiros se empezaron a reunir alrededor de la multitud para detener a Kanato de su pelea con el jefe de Yui.
Mientras tanto, la rubia corrió en dirección a un bosque cercano, Sora ya la había perdido de vista, empezó a buscar en varios lugares pero no la hallaba y empezó a preguntarse a sí mismo qué la había hecho reaccionar así, qué era lo suficientemente traumante para que la haga correr sin decir una sola palabra.
Yui estaba corriendo tan rápido que no se daba cuenta en qué dirección iba y fue cuando accidentalmente se resbaló al tropezar con una rama, cayó al gras y se dio cuenta de que tenía un gran raspón en la pierna, donde le corría bastante sangre. Le ardía mucho, pero luego se percató de algo mucho más terrible que eso.
La pulsera… se le ROMPIÓ.
Fue en ese instante que su aroma se esparció en todo el lugar, llegó rápidamente al festival en donde se hallaban ellos. ¿Qué sucedió? Los Sakamaki y los Mukami levantaron su mirada impactados, era un aroma que les traía bastantes recuerdos, uno que no habían sentido en tanto tiempo. Todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo y se dirigieron a buscar ese aroma, en qué dirección provenía, todos corrían desesperados, pero Ayato, Subaru y Raito que eran los que se encontraban más cerca, permanecieron estáticos por un momento, no lo podían creer, y mientras avanzaban más, más fuerte se hacía el olor. Todos corrieron en dirección al bosque, inclusive Shu, quien se encontraba escuchando música dentro de la limosina.
Yui estaba a punto de llorar, trataba de correr, pero la herida en su pierna se lo impedía, cojeaba todo el tiempo, hasta que…
Ayato: Chichinashi!...- dijo un petrificado Ayato cuando la tenía justo a unos pasos delante de él.
Subaru: Lo sabía…- dijo el albino con una mirada de impacto y a las justas escupiendo esas palabras de su boca-…eras tú.
Raito: Bitch – chan…-dijo el vampiro de ojos verdes tan asombrado como sus otros dos hermanos-... ¿eres tú, no es cierto?
Los tres esperaban a que la rubia voltease para que la vean directamente a la cara, pero Yui no salía de su asombro, parecía una estatua, su cuerpo no le respondió por el impacto, hasta que, decidió voltear y darles la cara a los tres, lo hizo lentamente, su largo cabello le hondeaba con el viento al igual que su falda, se paró justo bajo el rayo de la luna, por lo que al voltearse y dar el rostro completo, se veía como una diosa bajada del cielo.
Nadie habló, el asombro era gigantesco, no salían de su sueño, hasta que Kanato, Reiji y Azuza aparecieron después, detrás de sus hermanos, también cuando la vieron, no salían de su impacto y todos dijeron a la vez… Y U I …..
Pero Yui, como si ella misma se hubiera tirado un balde con agua helada, volvió en sí y trató de escapar en otra dirección, pero Kou, Ruki, Shu y Yuma llegaron también. La rubia fue acorralada por todos los vampiros en medio del bosque, no había salida.
Ruki: Eva…-dijo el mayor de los Mukami tratando de aproximarse a la chica y tan nervioso que no era costumbre-… estábamos buscándote.
Kou: M Neko – chan… - dijo el vampiro tratando de cerrarle el paso a la chica para que no saliera huyendo otra vez-… ¿qué te sucedió? ¿dónde habías estado?
Kanato: Yui – san….- dijo el vampiro pelivioleta tratando también de acercarse lentamente a la rubia por su detrás-… ¿por qué huiste? ¿Sabías que ha sido todo un problema?
Yui trataba de que ninguno de ellos se le acercara un poco más, se pegó de espalda contra un árbol mientras miraba incrédula y sin poder decir ni una sola palabra, quería ser rescatada, los vampiros le habían cerrado el paso.
Ayato era el que empezó a aproximarse más a la rubia, pero esta vez ya no con una mirada de impacto, cambió a una triste y mezclada con dolor y enojo, la miró y al igual que los demás notó lo hermosa que se veía. Inmediatamente hizo algo que no era propio de él, agarró a la rubia de uno de sus brazos y la abrazó fuertemente, no quería soltarla y le dijo:
Ayato: Por qué?, Por qué huiste de mí?
Todos estaba asombrados, inclusive la propia Yui, pero el problema es que el abrazo de Ayato no la dejaba respirar y lo único que alcanzó a decirle es que le dolía, Ayato la soltó y ella cayó a la tierra, estaba con la pierna herida y su aroma era demasiado fuerte y rápidamente todos los vampiros sintieron su garganta seca, como si no hubiesen tomado sangre en miles de años, el aroma era tan dulce y no podía evitarse que sacaran los colmillos a relucir, hace buen tiempo que no habían probado la sangre de la rubia de ojos rosados.
Pero en ese momento, alguien más llegó.
Sora: Vampiros asquerosos! Aléjense de ella ahora mismo!...- dijo el castaño sacando una gran escopeta apuntando directamente a la cabeza del que se encontraba más cerca.
Sora se hizo presente también para rescatar a la rubia de aquellos vampiros, pero era inevitable seguir evitando a los Sakamaki y a los Mukami, el reencuentro fue oficial, Yui no tenía salida, volvió a sentirse como antes: UNA PRESA.
Continuará…
Psdta: Perdonen por no actualizar, la semana pasada me operaron de la vista y estuve con descanso médico. En realidad siempre leo sus comentarios, me encantan y también ni yo misma sé lo que pasará con la historia de aquí en adelante, siempre trato de buscar un nexo entre la historia original y esta, pero me satisface que les guste mucho. Nos vemos, dejen reviews. Su amiga: Ana Cancino ! XD
