Carajo. Lo volvió hacer, era viernes y Sakura tenía cuatro días sin ir a la escuela, y lo más sorprendente de todo era que a nadie parecía importarle. Faltaban tres horas para que saliéramos y después de esta clase ya no tendría otra que compartiera con ella.

Todo fue culpa de la estúpida de Karin si no fuera por ella hubiera podido hablar con Sakura, maldita molestia, aunque fui a un bar después de que se fuera no podía deshacerme de las ganas que le tenía, sin embargo eso no era lo que quería hacer en ese momento.

El lunes Sakura tenía la frente un poco inflamada y usaba maquillaje, ella nunca usa maquillaje, me acerque para verla más de cerca y de pronto, Karin llega con sus gritos.

Lo admito también fue culpa mía, si yo no hubiera tenido sexo con ella, no tendría que estar recordándole a cada rato que no era mi novia. Es demasiado molesto e incómodo ser acosado, literalmente, un día una de mis compañeras de secundaria entraron a mi casa y me tomaron una foto dormido.

Pero con Karin es diferente, ella es capaz de más.

-Sasuke no tienes que estar cerca de un fenómeno como ella, además te puedes divertir conmigo- me dijo mientras trataba inútilmente de seducirme.

-Déjame en paz.

-Tú eres mío, carajo- grito y la pegue contra los casilleros.

-Escúchame: el hecho de que tuvimos sexo, no significa nada, he tenido sexo con más mujeres y ellas nunca me han reclamado nada.

-Pero…

-Nada de peros, ahora si te largaras de una maldita vez, no me enojo.- Karin se fue echando humo- ahora…-mis palabras quedaron al aire cuando voltee y ya no estaba Sakura.

Maldita molestia, nunca la encontraba en el lugar donde la había dejado y eso no es todo, eso me enfadaba, eso era lo más extraño de todo, generalmente solo tenía un buen faje o sexo y me gustaba que las mujeres desaparecieran solas, pero eso solo pasaba en raras ocasiones.

Después de dos semanas, desde que entre, había notado un cambio en Ino, la amiga de Sakura, ya no se hablaban o interactuaban tanto, ya no comían juntas y lo sabía por qué Ino se sentaba lo más cerca de mí, como Karin.

-Sasuke, tienes que volver ya, mama está empezando a poner un poco histérica, y va a empezar a llover- me llamo Itachi mientras paraba de correr en la caminadora.

-Tranquilízala Itachi, dile que voy para haya.- seque mi sudor con una toalla que tenía.

-¿En dónde estás?

-En el gym se me fue el tiempo corriendo, me baño y llego a la casa, dile a mama- escuche un ok y colgué.

Me metí a bañar, hoy fui a la escuela, me senté atrás de mi compañera de extraño cabello rosado la cual no me noto y fue bastante amena la clase ya que los que me sentaron a mi lado fueron chicos, después folle con Karin en el cuarto del conserje, más tarde hice mis deberes en la biblioteca, folle más con Karin y después viene al gym.

Hasta que me llamo mi hermano me di cuenta que era tarde, y tampoco le mande un mensaje mi madre así que le daba la razón de que se preocupara.

Me subí a mi auto cuando empezó a llover y cinco minutos después empezó a llover con fuerza, iba muy lento ya que casi no veía, sin embargo vi a una chica de cabello rubio, estaba empapada y pedía ayuda, iba a seguir de largo sin embargo una de las cosas que me enseño mi madre era a no dejar sola a una chica bajo la lluvia en la noche.

-Gracias- dijo cuándo se subió y después parecía un tomate al verme- Sa-sa-su-su-ke-ke- rodé los ojos, juro que me casare con la primera chica que me ignore.- ¿me podrías llevar a mi casa?

-¿Dónde vives?- dios me detuve para llevarla, me dijo su dirección en susurros y apenas le entendí, después de unos minutos me canse del juego de ver, sonrojarse y retirar la vista cuando la veo.

-Sasuke.

-Hmp.

-¿Saldrías conmigo? Como en una cita- la voltee a ver con una ceja arriba.

-¿No es el hombre el que pregunta eso?

-Si, pero…- suspiro- ¿no quieres salir conmigo?

-No te conozco.

-Sales con Karin, a ella tampoco la conoces- ¡su puta madre! Ya me estaba reclamando, sin embargo sonreí ladinamente.

-la conozco- ella me miro pidiendo una explicación- Tengo que cubrir su boca cuando se corre en el armario del conserje, es jodidamente elástica, le gusta que le deje marcas en el trasero…

-Ok, ya basta- me detuve- si tu quisieras podría darte sexo en el laboratorio de química- me rei por lo desesperada que sonaba.

-Ese lugar es de Guren- Ino abrió los ojos desmesuradamente- y el gym de Anko.

-¿te follas a las maestras?- asentí- ¿vas a la escuela a follar solamente?

-Mi promedio general es de 99, contando las faltas, ¿dime de cuanto es el tuyo?- me estaba cabreando, desde cuando le di permiso de siquiera hablar, por dios, iba a poner música cuando me hizo su preguntita.

-Yo… ese no es el punto.

-Deberías parecerte un poco a Sakura en ese sentido ¿no?, pasas mucho tiempo con ella como para que tengas tan malas notas- eso la cabreo.

-¡que tiene que ver esa nerd en esto!- fruncí el ceño, ¿Qué acaso no eran amigas?, tomo unas respiraciones y después se calló.

-Llegamos-dije y ya estaba despejado para que se bajara sin problemas.

-Sasuke, lo lamento- se inclinó a mí- solo quiero que me des la oportunidad de demostrarte que tú y yo podemos tener buena química- después de eso me beso tan rápido y se subió en mí que no supe que hacer, la tome de sus hombros y la separe de mí.

-Tu no entiendes que no me interesas ¿verdad?- agacho la mirada y se bajó tan rápido del auto que agradecí por eso.

Cuando la separe de mi eso no le gusto, por el contrario de la opinión de las mujeres, nosotros sí sabemos decir que no, sin embargo eso la enojo y se tomó más enserio tratar de "conquistarme" e inclusive había dejado de hablar con su mejor amiga.

Ahora agradecía que en ese momento me hubiera enojado y no cometiera ninguna estupidez y más por lo que había pasado con Sakura el otro día en mi cocina.

Cuando se acabó el día pase discretamente por el salón donde estaba ella y nada, no fue tampoco ese día, no entiendo cómo le hace para tener un promedio perfecto si no va a la escuela, suspire frustrado, como si no lo supiera.

-¡hey imbécil!- voltee y no pude evitar caer cuando un cuerpo me abrazo tirándome al piso en el proceso.

-¡Quítate estúpido!- sin embargo el idiota rubio no se quitaba de mí.

-Que cruel eres, no respondes mis mensajes, o llamadas, y rara vez me dices hola- me reclamo el rubio.- tuve que venir a visitar a mi padrino, si no tú no te dignas en visitarme.

-Naruto, cállate, platicamos cada semana y respondo tus mensajes en la noche.- le decía al exagerado de mi amigo.

Fuimos a un parque a conversar de lo que había sido de nuestra vida, tenía cuatro años desde que conocía a Naruto y éramos algo así como mejores amigos, no teníamos muchas cosas en común pero de lo que el carecía yo lo tenía y viceversa. Él vivía aquí antes y por eso se emocionó ya que podíamos vernos cuando viniera a ver a su padrino y mi maestro kakashi.

Kakashi era un hombre bastante peculiar, era un policía encubierto, lo sé porque mi mama trabajo con él un tiempo.

-Vamos a subir a ese árbol- me dijo emocionado. – te apuesto que lo subo más rápido que tú.

-Sueñas- de un salto sujete la rama y con el impulso ganado rodé como si fuera gimnasta, quedando encima de la rama me senté esperando que él lo hiciera también.

-Eso es injusto, esa es mi rama- me encogí de hombros y justo cuando iba a saltar visualice una mata rosa, Naruto también volteo y se sorprendió. -¿Sakura?- ella sonrió y se acercó a mi amigo.

-Naruto- el imbécil iba a ser lo mismo que conmigo y ya iba a bajar para evitar eso, pero lo que paso me sorprendió, Sakura grito asustada- ¡no!, no lo hagas con tanta fuerza.

-¿todavía?- el frunció el ceño y apretó sus puños- ¿Es aun peor? ¿Verdad?- ella le sonrió dulcemente y lo abrazo.

-Tranquilo, estoy bien, es más apriétame- él lo hizo pero vi la cara de dolor en ella por un segundo- ves…

-Te sigue doliendo- el afirmo, del tiempo que lo conocía Naruto nunca hablaba serio- ¿Verdad?- ella negó.

-Ya no, es una pequeña molestia que seguro mañana desaparecerá.

-¿Por qué no haces algo?-le reclamo- ¿Cómo paso esta vez?- lo siguiente no lo escuche ya que se lo susurro al oído- ¡ese hijo de puta!- ella le dio un golpe en la cabeza, me dio un poco de risa.

-Cállate estúpido- tomo el celular de él y escribió su número en el- toma, así ya no estamos tan incomunicados- miro su reloj- me tengo que ir, y te juro que voy a estar bien.

Después de eso se fue corriendo, y mi amigo se quedó muy enojado, golpeo tan fuerte el árbol que se pudo romper la mano. Y yo, solo estaba confundido a más no poder. Después de un rato subió a mi lado.

-¿Quién es ella?- el suspiro y yo actué como si no la conociera.

-Ella fue mi primer amor, se llama Sakura y tiene una vida muy jodida- lo mire pidiendo explicaciones- su padre la golpea- abrí los ojos a mas no poder y fruncí el ceño- y su madre desapareció cuando ella tenía 7.

-¿Desde cuándo?

-No lo sé con exactitud, sin embargo cuando era niño la fui a visitar al hospital, se rompió una pierna, unas cuantas costillas y se disloco el hombro. Cuando crecí me di cuenta que su padre la lanzo del balcón. Los doctores dijeron que las costillas rotas fueron porque cayó en la rama del árbol.

-Pero si ella se cayó, era imposible que la rama se le atravesara en el camino.

-Exacto. Cuando la abrazo puedo verlos. Hoy estaban amarillos, así que la tendría que haber golpeado el…

-Lunes- termine yo, carajo por eso no había ido a la escuela, y yo como estúpido pensando que era por mí. –Me tengo que ir.

-Seguro. Nos vemos después.

No podía describir mis sentimientos en este momento, furia, impotencia, entre otros. Como pude ser tan tonto, siempre que te acercas a Sakura siempre da un paso atrás inconscientemente como si quisiera huir. ¿Por qué no hace nada? Pudiendo denunciar a su padre, no lo hace. Estúpida.

Conduje lo más rápido que pude a mi hogar y fui directamente a la cocina, donde estaba mi madre preparando algo.

-Ese imbécil la golpea- solté de repente y mi madre solo me miro con una sonrisa en la cara.

-¿te lo dijo?- fruncí el ceño, ella lo sabía- cariño ¿no lo sabias y aun así casi te acuestas con ella?- me sonroje un poco- tienes que ser un poco más observador.

-¿Cómo es que lo notaste?

-No fue fácil, esa chica tiene un talento especial, todas las mujeres maltratadas sienten terror a los hombres pero ella no, pero si tomas en cuenta los moretones en su espalda es porque la golpearon, pero su rostro está limpio, hasta de maquillaje.

-¿eso lo viste cuando…?

-Un día dejo las cortinas de su habitación abiertas- la mire con interés- el miércoles precisamente- cerré mis puños- sin embargo gracias a ti sé que su padre es el causante.

-¿Quién más?

-Un hombre que viene seguido a su casa.- claro el tipo del auto deportivo negro.

-¿Cómo es posible que cuando me acerque a ella no se alejara?

-Hay un detective, llamado Nagato, no sé como pero él tiene la capacidad de borrar cosas de tu memoria.-Eso es imposible ¿no?- Sasuke necesito que te hagas amigo de ella y la persuadas de venir conmigo. Yo la puedo ayudar.

-De acuerdo.

-Gracias cariño.

Estuve pensando toda la noche, ¿Cómo voy a ser para que declare ante mi madre? No es como si de un dia para otro te dijeras: hey tú ¿tu padre te golpea? Tu abogada Mikoto Uchiha te puede ayudar con eso. O ¿sí?

Sacudi mi cabeza ante tan estúpidos pensamientos, definitivamente encontrarme con Naruto te pega la idiotez. Pero hablando de idiotas.

-Naruto- lo llame desde mi celular.

-Sasuke, ¿te acuerdas de la chava del parque? Me acorde que su prima, me parece, también tuvo los mismos problemas que ella, su tío está en la cárcel por traficar drogas.

Así que esto es más serio de lo que pensamos mi madre y yo.

Sábado.

Hoy era sábado, su padre había salido, lo vi desde la ventana y me tomo una hora decidirme si debía venir a su casa o no. Y ahí estaba en plan de ser su amigo.

Toque el timbre pacientemente hasta que abriera y abrió pero adiós a la determinación de ser su amigo.

-Hola- me saludo terminándose de abrochar la bata que era lo único que la cubria de estar semi-desnuda.

-Hola.

-¿Qué haces aquí?- me pregunto después de unos minutos, yo la estaba viendo de arriba abajo, y la incomode porque se cubrió atrás de la puerta- lo lamento, me iba a bañar y tocaste, pensé que eras mi padre.

-¿puedo pasar?- pregunte y ella asintió- tienes problemas en francés y pensé que te podía ayudar. Me dan puntos extra si asesoro.

-Oh. Está bien. Solo deja me baño y bajo en un momento.- cuando subía las escaleras tome su muñeca y ella me miro extrañada- ¿pasa algo?

-¿Qué te paso en el tobillo?- tenía una tobillera.

-Me lo torcí, es temporal, el martes de la otra semana me lo quitare.

-Sakura- la llame por su nombre mientras me acerque a ella- ¿está todo bien?- ella asintió.

-¿Qué estaría mal?- su mano empezó a temblar y me acerque un poco más a ella- estas… muy cerca.

-tu frente está mejor- ella me miro a los ojos directamente- ¿Qué te paso?

-me golpee con una rama de mí mismo tamaño.

-¿por eso es que te maquillas? Para tapar un accidente. – ahora estaba tan cerca que sentía cuando respiraba, ella estaba un escalón arriba así que nuestra altura era casi del mismo nivel, aunque claro seguía siendo más alto.

-Yo…- se puso un poco más nerviosa- no quería que se viera, eso es todo- mentirosa, quiso dar un paso para atrás pero se topó con el escalón.

Perdón dios, pero todo ella me excitaba de sobremanera, junte mis labios con los suyos y la bese, y como la vez pasada trato de separarse de mi pero después empezó a corresponderme.

La tome de sus piernas y la hice que se sujetara a mi cadera, subí a su habitación mientras seguía besándola, la tumbe en su cama y su bata se abrió, dejándome ver su abdomen perfecto, sin ningún hematoma, me puse ensima de ella y la segui besando, mientras acariciaba sus piernas.

-Espera, Sasuke, no podemos hacer esto.- me trato de empujar y tome sus muñecas juntándolas con una de mis manos y sujetándolas arriba de su cabeza.

-¿Por qué no?- le susurre contra su cuello, y mientras lamia su oreja dejo salir un gemido, lo cual me éxito a mas no poder.

-No tenemos protección.

-Yo si.- dije mientras sacaba mi billetera con dos condones. Le desabroche el sostén y metí uno de sus senos a mi boca y el otro lo sujete con mi mano libre.

Cuando solté sus manos ella me quito mi camisa y después me volvió a besar, mordió sus labios cuando vio mi abdomen y me empujo para quedar ella encima, beso mi abdomen y araño mi pecho, jadee.

-Eso es injusto- dijo mientras me besaba una vez más- tienes el cuerpo de un dios griego- sonreí de medio lado y la tumbe para quedar encima de ella.

-Eres hermosa tú también, medio instituto babea cuando pasas- ella me miro con sorpresa, me reí, le quite sus bragas, y baje hasta su zona intima, estaba mojada y lamí su clítoris, en círculos, lentamente y después rápido; ella gemía, y a veces decía mi nombre. Cuando llego me tome sus fluidos y me quite lo último de mi ropa.

Cuando me coloque mi condón, ella me miro con sorpresa y un pensamiento me asalto de repente ¿ella era virgen? La penetre de un solo tirón y ella rasguño mi espalda, era tan estrecha, se sentía tan bien, mire su cara tenía los ojos cerrados, le bese los parpados.

-Lo lamento, ¿te dolió?- Ella negó con la cabeza y la bese para distraerla, me moví poco a poco y cuando ella empezó a mover sus caderas me moví más rápido, sus gemidos eran perfectos, y todo en ella lo era, me corrí poco después de que ella lo hiciera.

-Sasuke- susurro en mi pecho mientras hacía círculos en el mismo, le respondí con un hmp- dijiste que traías 2 condones- sonreí para mis adentros mientras teníamos otra sesión de sexo.

-Sakura- susurre su nombre contra su cabeza.

-Dime.

-¿fue tu primera vez?- ella dejo de respirar por un momento- no me importa que no fuera tu primera vez, solo es simple curiosidad.

-Yo era virgen esta tarde, si a eso te refieres- su respuesta hizo que algo en mí se acelerara, me sentía diferente, yo la hice mujer, y por extraño que sonara, creo que es la primera vez que me gusta tener sexo con alguien.

-Gracias.- susurre y ella se sonrojo, le bese la frente, mientras ella volvía hacer círculos en mi pecho.