The Iddén Chronicles por Jacob Black

Renesmee se quitó los zapatos en cuanto llegaron a First Beach, en La Push, la reserva Quileute ubicada a unos quince kilómetros de Forks. Alice había organizado un día de campo para los cuatro antes de que se terminaran las vacaciones de primavera. Así que con pequeñas hieleras azul rey y rojas en mano se bajaron del reluciente Volvo plateado de Billy, caminaron por el estacionamiento hasta encontrar un camino para bajar a la playa.

Para Renesmee todo era sumamente familiar, pues palacio en Iddén se ubicaba en un acantilado; su habitación tenia una hermosa vista de la playa rocosa. Y el palacio en Luna Rosa estaba cerca de la playa donde su madre había elegido la media luna rosa que pendía de su cuello.

En Iddén casi cada noche salia al balcón a ver las tres lunas brillar tan cerca de ella que casi podía tocarlas. Así que ahora en una playa que le parecía familiar lanzó sus zapatos y caminó por la fría arena húmeda.

Ese día no llovía, las nubes eran blancas y delgadas, había espacios donde podía ver el cielo azul. Continuó caminando hasta que sus pies estaban siendo tocados por la espuma blanca de la marea. El océano no era azul brillante como en Iddén o rosa como en Luna Rosa, sino que lucia azul grisaseo, pero no le importó.

Entre fascinada y asustada se dio cuenta de que no eran las únicas personas en la playa, había diminutos terrestres jugando y chillando cerca del agua, otros salvaj... humanos andaban por ahí jugando con algo que Renesmee reconoció sin ayuda de su programación, una pelota. Un grupo de chicos que pasó a su lado mirándola como si fuera algo de comer llevaban un balón color marrón y era ovalado en lugar de redondo.

-Fútbol americano - susurró para si, cuando su programación le ayudo a identificarlo.

Pero el otro que traían unos niños lo reconoció sin dudarlo, era redondo y se lo pasaban con los pies.

-Te gusta? - preguntó Alice a su lado sosteniendo los llamados Converse de bota de su extraterrestre.

-No es tan feo como imaginé. Es casi como Iddén. Mi palacio esta sobre uno de esos -señaló a lo lejos a un acantilado-. Es un poco mas alto que ese, pero si. Aquí es lindo. Solo falta el sol y el mar de un azul brillante e intenso que casi compite con los mares de Luna Azul. Por cierto, tus ojos como los de Luna Azul, Alice. Brillan y son tranquilos, dan... tienen algo... Optimismo podría decir.

Alice sonrió ante el cumplido.

-Algunos chicos saltan desde el acantilado, Jacob solía hacerlo de joven, yo también salté y Billy ni que decir, pero no desde ese tan alto, de uno que esta mas hacia en medio. Lo ves? - señaló la pequeña humana con su dedo y Renesmee achicó los ojos cuando distinguió una figura parada sobre el borde que Alice señalaba.

-Crees que Billy me quiera llevar?! -preguntó Renesmee emocionada-. Nunca nadie me dejó hacerlo en Ideen y Alec era muy cobarde y siempre me delataba con nuestros padres.

Renesmee sonrió con dolor al recordar aquellos tiempos. Alec, como pudo el muy bastardo hacerle...? La extraterrestre trató de calmarse, de nada le serviría arruinar el día con sus recuerdos, con su llanto...

Las chicas tomadas del brazo se alejaron del mar que besaba sus pies y se dirigieron hacia donde estaban Billy y Jacob alrededor de una fogata azul.

-Es azul! - exclamó Renesmee encantada.

-Es por que la hicimos con pedazos de madera arrojada por el mar, la sal la convierte en azul - explicó Billy tendiéndoles una toalla a cada chica para que se secaran los pies.

No quería que sus niñas se enfermaran, en especial Renesmee, como le explicarían al medico si algo salia extraño en sus exámenes.

Espera, en sus propios exámenes nunca salió nada raro. Siempre gozaba de buena salud y a pesar de estar en sus cincuentas seguía estando en forma y muy sano.

Oh Dios toda persona en el mundo es extraterrestre!

-Es hermosa - susurró Renesmee mirando fijamente las llamas, sacando a Billy de su descubrimiento.

Aunque no era un descubrimiento, simplemente aun estaba asimilando las cosas.

Jacob observó de soslayo a la extraterrestre el resto del día, mientras ella disfrutaba de su día en playa; la miró retraerse cuando personas se acercaban a saludar a Billy, a Jacob y a Alice. Era imposible no notar a Renesmee, era como ver a un pequeño ángel de largos rizos color cobre, sus grandes ojos reflejaban toda emoción que sentía, sus largas pestañas negras revoloteaban con cada parpadeo y sus labios... Jacob soñaría con esos labios carnosos que se cerraban torno a cada bocado que daba y bebían de una pajilla su bebida.

Su voz suave y melódica los hechizó con cada palabra dicha frente a la fogata, habló sobre sus padres, sobre los padres de Billy y el día de luto que se celebra cada año con su desaparición.

-A pesar de todos estos ciclos el pueblo aun les llora - susurró Renesmee a Billy sosteniendo sus manos.

-Yo también aun les lloro - replicó el.

En el viaje de regreso a casa, Renesmee y Alice se quedaron dormidas en el asiento trasero, apoyadas la una en la otra. Billy sonrió al ver a sus dos niñas y Jacob para no perder la costumbre puso los ojos en blanco.

Renesmee fue al pueblo con Alice, a su trabajo específicamente. Fascinada y horrorizada miró todo a su alrededor. Todo era encantadoramente espeluznante y pre-unionista. Pero también familiar. Los edificios no pasaban de los tres o cuatro pisos de altura y todo estaba rodeado de bosque. Era como estar de nuevo en Iddén, a excepción de que en Forks había edificios viejos y sin letreros luminosos. En Iddén las lineas eran simples y modernas, con grandes ventanales y letreros luminosos como los que había visto que había en el llamado Times Square al otro lado del país.

Las vacaciones de primavera habían terminado y Renesmee aun estaba conmocionada por lo que se había enterado.

El Creador había expulsado a Adan y Eva del Jardín del Eden -eso todo el universo lo sabia-, pero lo que no sabia Renesmee era que tal vez a donde habían sido expulsados era nada mas y nada menos que la Tierra.

A Renesmee le habían dicho en Iddén como parte de su historia que los Grisses renunciaron a su hogar, a su patio de juegos, destruyendo a la Tierra tal y como la conocían para convertirla en la prisión de universo. El planeta Tierra de la conocida Vía Láctea era el único lugar en el que el resto de los planetas habitados en el universo podían co-existir y los primeros en habitarla fueron Adan y Eva, luego vinieron mas, tanto prisioneros de otros planetas como los procreados por Adan y Eva. El Creador les dio oportunidad de redimirse muchas veces a los prisioneros que localmente llamaban pecadores. Les envió el Diluvio, les envió a su propio hijo y aun así...

Como es que el Creador había sido tan benevolente con ellos? Como es que los había castigado para que aprendieran la lección y aun así continuaban matándose los unos a los otros, haciéndose daño, creando caos por todas partes? Que no habían aprendido nada cuando los expulsaron de su planeta de origen y los enviaron a la Tierra?

Tal vez nunca aprenderían, después de todo eran criminales y la Tierra era una prisión.

La princesa extraterrestre miró la pequeña escuela donde Alice daba clases y encantada vio a los diminutos humanos, algunos aun seguían colgados de sus madres por no querer regresar a la escuela y otros no podían irse mas rápido.

Esos humanos diminutos eran lindos y ella quería uno.

Renesmee iba instruida de que solo debería decir que era una amiga de Alice que había ido a ayudar, solo eso. No podía decir nada sobre su vida anterior y si un adulto preguntaba diría que venia de Seattle, así como le dijeron a las personas en la playa. Ella ni siquiera sabia que cosa era Seattle.

Alice procedió a su rutina diaria saludando a sus alumnos, pero en esta ocasión les preguntó sobre sus vacaciones. A ningún niño le interesó hablar sobre lo que hicieron en las vacaciones de primavera, ellos querían jugar y hacer lo que se les diera la gana. Alice sentaba a dos niños en sus asientos cuando otros cinco ya estaban jugando con la plastilina, les quitaba la plastilina y otro grupito de niñas se peleaban por una muñeca.

El aula era un caos y Renesmee quiso ayudar.

-Soy una princesa de otro planeta! - gritó Renesmee y Alice se dio una palmada en la frente.

Con una sonrisa Renesmee procedió a contarles todo sobre Iddén siempre y cuando se sentaran, ellos obedecieron y les habló sobre su antigua vida; solo así los niños se sentaron y se quedaron callados. Las niñas quedaron encantadas con su collar de media luna, que brillaba como si tuviera una diminuta lucesita en su interior. Los niños pensaron que su historia era genial como Star Wars, a ellos les gustaba Star Wars y le preguntaron si conocía a Dart Vader y Luke Skywalker.

Alice cerró los ojos derrotada cuando los niños hacían preguntas y Renesmee se las respondía como lo hizo con Billy y la misma Alice.

El resto de la semana Renesmee y los niños siguieron las instrucciones de Alice e hicieron sables de luz con tubos de cartulina rellenos de bolas de papel periódico con pegamento blanco para que endureciera la manualidad, también hicieron coronas y faldas de papel maché para las niñas.

Pronto Forks se vio invadido por niños que querían pelear en el ejercito Iddeneano y niñas que querían ser princesas de Iddén o como la princesa Leah de Star Wars.

-Ves? No tienes de que preocuparte, han mezclado a Iddén con Star Wars y Star Trek, no hay nada de que preocuparse, desarrollan su imaginación y los ayuda a descargar todas esas energías y sus padres no se preocupan por ellos cuando llegan a casa por que están cansados - explicó Renesmee a Alice dos semanas después, viendo a los niños jugar a la hora del llamado recreo.

Alice había sido interceptada por padres de familia pidiéndole una explicación sobre de que Luna Rosa hablaban sus hijos y que era Iddén. Renesmee de inmediato les explicó que había sido una historia que inventó para poder calmarlos el primer día. Días mas tarde fueron interceptadas de nuevo en el supermercado dándoles las gracias por haber hecho los juguetes ellas mismas y así los niños lo les pedían nada y llegaban exhaustos a casa después de jugar demasiado.

Alice la miró con reproche pero sin quitarse de la cabeza una replica de la tiara de Renesmee que había hecho con papel periódico y pegamento blanco y diamantina.

Mientras, la princesa extraterrestre pensó en el supermercado, era el lugar mas fantástico de todo el universo!

Por otro lado, Jacob sentía que moriría de un momento a otro, ya fuera de ira por que esa maldita extraterrestre seguía en su casa y no había fallado en ningún momento en dejar su personaje... o por que le dolía físicamente no estar a su lado. Su pecho le dolía, las manos le temblaban. Algo muy raro le estaba ocurriendo, y cada vez que veia a Renesmee no queria hacer nada mas que besarla, pero también decirle que se largara.

Su cuerpo no podía tolerar mas toda aquella confusión, de la única manera en que podía descargar todos sus sentimientos mezclados era frente a su laptop.

Su saga vampirica había acabado ya y decidió crear una nueva historia. Su híbrida mitad vampira mitad humana se había quedado con el lobo que se imprimó de ella y ya les había dado su final feliz. Ya no había vampiros nómadas que mataban todo a su paso; ya no había lobos y vampiros enemistados peleándose por la protagonista humana; ya no había ejercito de neófitos preparado para masacrar a los protagonistas y cualquier otro humano en su camino; ya no había realeza vampirica dispuesta a obtener lo que quería de la manera en que fuera; ya no había secretos y temores que separaron al lobo y a la híbrida hija del vampiro y la humana. Todo había tenido un final con rayos de sol por todos lados. El publico se lo merecía.

Así que ahora en su historia el protagonista era el chico era simple, normal y mortal, vivía con su padre y su hermana menor. Cuando salieron los tres a acampar en el bosque encontraron a una chica vestida con ropas extrañas y poseedora de una belleza extraordinaria. La llevaron consigo a casa pensando que estaba perdida y poco a poco descubrieron de que no era humana, sino de otro planeta, de otra galaxia. Había sido desterrada de su planeta natal. El chico humano se enamoró de ella y cuidó de la chica en la escuela preparatoria donde la inscribieron para guardar las apariencias; pero problemas se avecinaban...

Si, pero que problemas? - se preguntó a medio libro Jacob, bebiendo un generoso trago de su Coca-Cola.

Algo había mencionado Renesmee sobre su hermano adoptivo y que quería tomar el trono de sus padres o una estupidez como esa... pero que seria bueno para la trama de su nuevo libro de Young Adult?

No, espera, si la desterraron no podía ir el hermano hacia ella!

Jacob borró unas cuantas paginas y lineas.

Nessie la princesa extraterrestre había huido de su planeta de origen por que la acusaron del asesinato de miembros de la familia real de su planeta, por esa razón el hermano adoptivo fue a dar a la Tierra buscándola, para llevarla frente a la justicia de su planeta, siendo que era el el asesino.

Cuando Jacob terminó el libro el chico humano se enteró de que su abuelo fue el ultimo rey del planeta de la extraterrestre, el había huido con su esposa antes de que los asesinaran.

Jacob llamó a sus editores una vez que lo corrigió y les habló del nuevo libro, ellos le pidieron el manuscrito y después de enviarlo por correo electrónico bajó a la cocina; no había comido en casi 24 horas por estar lleno de inspiración terminando los últimos capítulos. No podía creer que en dos días hubiera terminado un libro, ese era un nuevo record.

La culpa la tenia la maldita extraterrestre! Espera, eso quería decir que ya le creía, que no pensaba que era una impostora? Cuando paso eso?

Una vocecita dentro de el le dijo que jamas se creyó realmente que Renesmee era una impostora y que sentía algo por ella, algo que no era el odio o la repulsión.

Era casi la media noche y Alice y Renesmee seguían en la sala viendo películas de invasiones extraterrestres. La nueva temática que Alice había sugerido después de ver todas las películas sobre vida en otros planetas, incluyendo la serie televisiva deStar Trek y sus películas para la televisión.

-Es la cosa mas ridícula del mundo que queramos invadir el planeta Tierra. Nadie quiere siquiera viajar a la Vía Láctea por que no hay dada aquí mas que esta prisión, muchísimo menos invadir el planeta para quedarnos con el - refunfuñó Renesmee y Alice se rió.

-A mi me gusta este lugar, sabes. Es todo lo que conozco.

-Si, lo se. Pero Iddén... Creador, Iddén es perfecto. Mi castillo ahí esta en un acantilado altísimo, mi habitación da hacia el mar. La entrada principal del palacio esta hacia el húmedo bosque, sus escaleras altas e imponentes son de mármol azul y verde el lugar esta hecho de vidrio y algo parecido a lo que conocen como Jade. Los edificios en todo el planeta no son mas de cuatro pisos para que no interrumpan el paisaje lleno de ríos, mares y vegetación. Todo es... como lo llaman ustedes: ambientalmente amigable. Todos los edificios sin excepción tienen paneles solares, los vehículos a propulsión se inventaron para no contaminar, bueno esos los usan quienes no quieren usar las plataformas de transportación. Así que no, nadie querría invadir su planeta ni para vivir aquí, ni para hacerlos nuestros esclavos, ni para hacer experimentos con ustedes. Es ridículo! A menos de que Alec se entere de como son las cosas aquí realmente...

Alice frunció el ceño. Las palabras de Renesmee rompieron sus sueños e ilusiones. Ella ansiaba una invasión extraterrestre y que la llevaran con ella o convertirse en su esclava o su Sacagawea. Lastima. Pero aun le quedaban los llamados Grisses, que eran tal y como los vídeos que ella había visto. Delgados, de extremidades delgadas, torso ligeramente inflado, ojos negros y almendrados que ocupaban casi todo su rostro, solo dos orificios como nariz y boca pequeñísima que rara vez utilizaban para comunicación, pues eran telepáticos a voluntad entre ellos. Solo compartían los pensamientos que querían. Eran la realeza entre la realeza, eran los guardianes del universo; ellos se aseguraban de que hubiera paz. Intervenían en las invasiones a los planetas fuera de la Unión Planetaria cuando sus disturbios locales o fuera del planeta llegaban al punto sin retorno y la Unión se encargaba de su gobierno.

Así que si, Alice tenia esperanza de que las cosas se pusieran realmente mal en el planeta que los Grisses tuvieran que intervenir o que bajaran y se presentaran con ella, su fiel fan.

Jacob no hizo ruido y siguió escuchando la conversación entre Alice y Renesmee, tomó nota de cada palabra para incluirla en el segundo libro, pero no pudo seguir tan silencioso como hubiera querido pues su estomago gruñó y fue descubierto por las chicas que se rieron de el.

-Hola, Jacob - saludó Renesmee con una sonrisa girando en el sillón para verlo, pero el la ignoró.

Renesmee abrazó un cojín del sofá y bajó la mirada. Su rechazo dolía. Cada día a su lado era agonizante, hacia todo lo posible por distraerse en el jardín de niños con Alice, cocinando con Billy por las tardes -la comida le era extraña pero sabia bien- y en la noche leía o veía películas con Alice, pero al irse a su habitación lloraba. A solas era cuando se derrumbaba. Lloraba por sus padres, por su amado planeta, por sus súbditos, pero sobre todo por Jacob.

Se suponía que el debía de adorarla y amarla como ella lo hacia, pero no. Ella había visto su alma, pero su alma no quería a la suya. No lo entendía.

Alice trató de animarla preguntándole por sus lunas, a pesar de que se sabia de memoria esos datos.

-Luna Rosa se llama así por su color. Los arboles, arbustos, césped... todos tienen hojas en todos los tonos rojos, rosas y lilas, y el agua de los lagos y mares se ve rosa por el fondo que tienen. Es como tu Gran Cañón pero con agua cristalina y pura y por eso se ve rosa. Todo lo que se supone que es verde es entre los tonos rosas y rojos, el césped es hermosamente rosa. Los arbustos lo son también. Luna Azul es casi en su totalidad agua y el transporte es por barco o teletrasportacion a las... bueno se vive como en algo que tu llamarias plataformas... como las plataformas petroleras en el mar... Están a cien metros de altura del agua, las casas y edificios son en todas las tonalidades de azul o son cristalinas. Luna Verde, bueno, todo es vegetación, las casas y edificios están pintados en todas los tonos de verde para no desentonar, hay ríos y cascadas enormes. Las tres lunas es lo mas hermoso que puedes ver de noche, están muy cerca, nada que ver con tu pequeña, solitaria y pálida luna que casi ni se ve. De niña me acostaba en el suelo musgoso del bosque en un pequeño claro cuando papi y yo solo caminábamos por los alrededores... y creía que si estiraba la mano lo suficiente podría alcanzar Luna Rosa -Renesmee sonrió con nostalgia-, es la mas cercana, Luna Verde y Luna Azul están una detrás de la otra, como si estuvieran compitiendo por llegar primero. Pero Luna Rosa, ella brilla cada noche en todo su esplendor. Pero ver el planeta desde una de las lunas... Creador, es... -Renesmee suspiró-. Es espectacular. No hay palabras, si usas un telescopio puedes ver las calles, los edificios desde Luna Rosa...

Renesmee suspiró de nuevo con los ojos cerrados imaginándose en la habitación del palacio en Iddén, con los codos sobre la gruesa baranda de piedra verde parecida a lo que los humanos llaman jade, admirando el cielo nocturno.

-Su alteza, ya le he dicho miles de veces de que es peligroso que salga al balcón sin avisarme - recordó a Jasper, su guardia personal.

-Y yo ya te he dicho que no me digas alteza. Soy Renesmee, nos criamos juntos, por el Creador! -Renesmee sonríe alejándose del balcón y se acerca a su amigo a despeinarle el cabello rubio.

-Quien es Jasper? - preguntó Alice sacando a su mascota de su recuerdo.

-El es... era mi guardia personal, pero el no estaba cuando me sacaron del palacio, me sacaron mis guardias, pero no el. Lo había enviado de vacaciones con su hermano Peter y su novia Charlotte. Si el hubiera estado... el me hubiera sacado antes de que me arrestaran y me hubiera enviado a un lugar seguro. Alec supo aprovechar bien cada cosa para atacar a mi padre, acusarme a mi, exiliarme... Jasper me hubiera salvado... o se hubiera ofrecido a venir aquí conmigo para cuidarme. Esta mal, muy mal que lo diga, pero... desearía que Jasper estuviera aquí. Tu y el se llevarían bien, lo presiento.

Alice sonrió ante la idea de tener otro amigo extraterrestre.

Jacob anotó en su lista mental el nombre de Jasper y su ocupación. El segundo libro ya se estaba escribiendo solo.


En el próximo capitulo de Pink Moon

Jasper corrió por el camino principal a las puertas de vidrio del palacio, terminando de cerrar la casaca blanca de su uniforme de la Guardia Real. La chaqueta blanca de algodón hecha a la medida de cuello alto, charreteras con borlas y botones de plata en relieve en la parte delantera. Subió la majestuosa escalera de mármol azul y verde donde cada diez escalones se apostaba un guardia de ambos lados.

El y su hermano Peter se habían ido de vacaciones a Romn, hospedándose unos días en la embajada de Iddén por ordenes de Renesmee, quien no solo era la princesa a quien cuidaba, sino que era su amiga. Jasper se había enterado demasiado tarde sobre el intento de asesinato al rey de Iddén, el encarcelamiento y exilio de la princesa Renesmee.

Por que diantres la había escuchado e ido? El necesitaba estar ahí para ella, pero que estaba haciendo? Oh si, disfrutando del sol y las bebidas embriagantes, yendo de fiesta desde el crepúsculo hasta el amanecer.

Que gran guardia era!

Saludó con un asentimiento a los guardias personales de la reina antes de tocar en la puerta de su estudio. Otro guardia abrió la puerta al otro lado y la reina levantó la vista del libro que estaba leyendo. Era una verdadera antigüedad que ella trataba con mucho cuidado, pues era de los últimos ejemplares impresos en papel. El articulo debería de tener cientos de ciclos.

-Su majestad - Jasper hizo una reverencia.

-Como te atreves a aparecer aquí? - preguntó Isabella mirándolo como si fuera escoria, poniéndose de pie.


Gracias peshoshas rosaditas!

Fanfics RxJ
helenagonzalez26-athos
AIDEE SANCHEZ SALGADO
Miangmi
mabelen07
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Guest Review - déjame tu nombre, cosa linda!