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Las primeras horas de la mañana se expresaban con el sol saliendo calmadamente, de haber tenido un reloj pudieron haber sabido que eran cerca de las 7 de la mañana, pero en ese momento lo único que les preocupaba era la cantidad de zombies que se habían aglomerado afuera, no eran bastantes, pero les causarían un gran problema considerando lo que pensaban hacer, Hyuuga llenaba de advertencias a Kiyoshi acerca de lo que tenía que hacer, de no distraerse y dirigir correctamente a todos los demás.

— Suena complicado Hyuuga… ¿qué tal sí mejor tú los diriges?— le dijo soñoliento mientras bostezaba.

— Porque como ya habíamos decidido que me quedaré con Riko para ayudarle a distraer a los zombies, necesitan tu fuerza para detener a algunos de ellos sin causar ruido y el ojo de águila de Izuki para detectar amenazas —le dijo calmadamente el pelinegro intentando mantener su compostura y paciencia.

Riko los vio a ambos mientras soltaba un suspiro, viendo como cada uno se separaba para decirle a los demás chicos respectivamente lo que tenían planeado hacer, se dirigió a Hyuuga, que se alejó un poco para comenzar a hacer un reconteo de balas— Vaya... continuas con la misma actitud que siempre —le dijo soltando una sonrisa intentando relajarse un poco ante la situación— Como si todo hubiera iniciado ayer apenas…

Hyuuga soltó una risa sarcástica, sus recuerdos estaban bastante frescos aún, resultaba que Seirin justamente tendría un partido amistoso contra un equipo de una escuela cerca del lugar y habían decidido ir caminando desde su escuela, llevaban a Nigou y el camino no había sido tan pesado por la plática, las calles estaban silenciosas, con un aspecto algo abandonado, cosa que Riko ignoró por completo, notando después el hecho de que la sombra del equipo recibía una llamada que dudaba en contestar.

—Flashback—

— ¿Sucede algo Kuroko-kun? ¿Quién es? —preguntó discreta acercándose a él, pidiéndole a su equipo que continuara avanzando mientras hablaba con el chico.

— Es Akashi-kun— comentó en voz baja, un poco sorprendido, Riko le dijo que sí era su ex capitán entonces debería contestar aunque fuera para poder enterarse de lo que sucedía, más el peli azul le contestó seriamente – Akashi-kun jamás llamaría a estas horas a menos de ser algo de vida o muerte. Me temo que haya ocurrido algo

Riko se apartó un poco de igual forma para dejarlo contestar pero a suficiente distancia para ser la primera en hablarle después de colgar, Kuroko se detuvó cuando finalizó la llamada, dando un suspiro para explicar su situación— Akashi nos congregó a todos para algo urgente, al parecer tendré que regresar entrenadora…

Riko pensó por un momento que sí la situación lo ameritaba entonces tendría que enviar junto a él a alguien, pero Furihata y los otros novatos quedaban descartados desde el inicio por lo que había pasado la última vez, y no podía dejar ir a alguno de los de segundo año porque lo necesitarían para el partido, su opción restante fue Kagami, que aunque ser su as podría ayudar a que en ese momento para que Seirin demostrara de lo que era capaz sin sus "milagros".

— Kagami-kun, necesito que me hagas un favor y acompañes a Kuroko-kun, al parecer hay una reunión con la generación de los milagros y eres el único que podría soportarlos —le dijo al pelirrojo después de un suspiro viendo al chico meditar por un momento.

— ¿No habrá problemas por el partido? —preguntó Kagami un poco dudoso, para después recibir un golpe en la cabeza de Hyuuga.

—Confía en tus senpai idiota —le dijo sosteniendo su hombro, para que después se separaran y Riko viera que se alejaran.

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No pasó mucho mientras caminaban para que un coche de aspecto lujoso y posiblemente contratado frenará bruscamente junto con ellos, Kagami lo miro mientras dudaba por un momento, la ventana del conductor abriéndose para hablarle.

— ¿Kuroko Tetsuya? Soy del servicio de transporte del señor Akashi Seijuurou —comentó rápidamente el transportista mientras Kuroko escuchaba el sonido de los seguros del coche abrirse. Kagami asintió después de mirar a Kuroko y abrió la puerta, dejando pasar al peliazul antes para luego entrar él sin tener una idea de lo que en realidad pasaba.

Por su parte Riko continuó avanzando junto con Seirin pensando en una buena estrategia que pudieran usar para el momento del juego sin tener a sus estrellas del equipo, no sonaba prudente haberlos dejado de lado, pero sus ideas se opacaron por completo al llegar a las puertas del lugar.

— ¿Cerrado? – dijo Izuki algo sorprendido al ver las rejas de la puerta principal cerradas mientras intentaba pensar en un buen chiste referente.

Kiyoshi por su cuenta miro las rejas algo incrédulo, tomándolas entre sus manos con una sonrisa en la cara intentando abrirlas para fallar, luego optando por comenzar a gritar mientras movía la reja con fuerza — ¡Hey! ¿Hay alguien ahí? ¡Vinimos a jugar, somos Seirin y-!

El chico fue silenciado por un golpe de Hyuuga, gritándole lo idiota que lucía gritando desesperadamente a una escuela cerrada y que lo más pertinente sería regresar a Seirin, pero durante el lapso en el que ellos continuaban discutiendo, Riko comenzó a considerar algunas posibilidades, ya dejando de lado el hecho de que los hubieran dejado plantados conforme a lo del partido.

— ¿E-entrenadora?— intentaba decir Koganei, concentrado en lo que al parecer intentaba decir Mitobe, alterándose un poco al comprobar sus palabras.

— Esperen un momento, le enviaré un mensaje a Kagami-kun diciéndole que el partido está cancelado. Quizá se le ocurre volver después de la reunión con la Generación Milagrosa —ignoró las palabras del chico concentrada en la pantalla de su teléfono, escribiendo un rápido mensaje— ¿Me decían?

Mientras que ambos chicos alterados señalaban la esquina de la calle, pero un estruendo sorprendió a todos, y al voltear Riko pudo ver que Kiyoshi había quebrado el candado de las rejas— O-Oh… lo lamento…. ¡No estaba bien puesto, así que no me culpen!

La chica regreso rápidamente su mirada hacia donde Mitobe y Koganei señalaban, sorprendiéndose al ver un grupo de gente ahora caminando hacia ellos, dio un vistazo rápido para ver que Hyuuga reprendía a Kiyoshi mientras que este se disculpaba, diciéndole alegre que justo había alguien dentro caminando hacia la reja.

La mirada de Riko se dirigió de nuevo a la extraña manera en que caminaba la gente que se acercaba, analizándolos lo más rápido que pudo notando la enferma naturaleza de los movimientos de paso asustándose bruscamente, retrocediendo y por poco cayendo, sólo siendo sostenida por Izuki, vio a Teppei que estaba parado como estúpido hablando con una persona que ahora estiraba sus brazos hacía él, Riko no dudo en actuar, corrió y empujo las rejas cerrándolas, viendo lo que había estado a punto de atacar a Kiyoshi.

Riko soltó un chillido cuando por poco lo que parecía un estudiante con la mandíbula un poco desencajada intentó tomarla del brazo, su boca estaba cubierta de sangre y restos de lo que parecía piel uno de sus hombros aparentemente fuera de su eje pero el otro por completo dispuesto a atacarlos, todo el equipo lo miro con miedo, excepto Kiyoshi que se tomó un poco de tiempo para una disculpa — ¡No queríamos interrumpir, sólo queremos jugar basketball!

— ¡Todos corran de inmediato lejos de aquí! – Hyuuga señaló la derecha, mientras que sin dudar el equipo seguía la orden, Teppei tomando entre sus brazos a Nigou, que no dejaba de ladrar hacia la multitud que ya estaba prácticamente sobre ellos, el chico de lentes considero cargar Riko hasta notar que en realidad la chica podía correr a la par con ellos sin dificultades —¿Qué está pasando Riko?

— Nos ven como si estuviéramos regalando algo— comentó Teppei corriendo con Nigou entre sus brazos, mirando hacia atrás como continuaban siguiéndolos pareciendo ser atraídos por el sonido del perrito. — ¡Sólo vinimos por el basketball!

— Hay algo extraño en ellos —comenzó a explicar la chica cuando estaban a una distancia prudente — Sus músculos lucen… desactivados, por no decir que parece que no tuvieran signos vitales. No entiendo cómo es que se mueven.

La mayoría dieron un trago de saliva asustados después de la exhibición de lo que los había intentado atacar en la reja, sabiendo en realidad a lo que se refería su entrenadora, hasta que Kiyoshi comentó — ¿Cómo en las películas de zombies? ¡Dios mío, Hyuuga deberíamos grabar esto!

— No debería ser posible —respondió impactado Hyuuga, volteando para ver una multitud acercándose de nuevo a ellos, se encontraban en lo que lucía como una zona comercial del lugar, ninguno parecía saber en dónde estaban ni como regresar a Seirin así que no les quedó más que intentar avanzar y buscar algo con que defenderse —¿Pero entonces Kuroko y Kagami…

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— …estarán bien? —preguntó el conductor dejándolos frente a la mansión de Akashi, Kuroko, que le había dado un buen susto cuando a mitad del camino preguntó lo que sucedía, haciendo que el chofer se sorprendiera de que había alguien más como pasajero (pensaba que en realidad Kuroko Tetsuya era el pelirrojo alto). Ambos se despidieron mientras que el coche se alejaba en busca del siguiente a quien tenía que recoger.

Ambos se posaron frente a las grandes puertas del lugar, Kuroko tocando el timbre mientras que Kagami checaba su celular, encontrando el mensaje de Riko —La entrenadora dice que el partido se canceló, supongo que todo estará bien, es tiempo de escuchar a este loco —Las puertas se abrieron, pero ambos chicos se llevaron una sorpresa al ver a los sirvientes que los recibían cargando armas de calibres pesados —Vaya, esto asusta incluso viniendo de alguien como Akashi

Una sirvienta los guió hacía uno de los jardines detrás del lugar, ambos miraban impresionados el lugar hasta que llegaron a lo que lucía un bunker bajo tierra, la sirvienta tocó tres veces para que luego abrir las puertas. Dudosos bajaron las escaleras para después encontrarse con una habitación subterránea y escuchar varias voces ya conocidas.

— Hey Akashi, explica ya cuál es el maldito problema —dijo la arrogante voz de Aomine, deteniéndose un momento para mirar a su espalda y cruzarse con Kagami y Kuroko mirándolos con la misma duda. —¿Kagami?

— ¡Tetsu-kun! —gritó Momoi para luego abalanzarse sobre el chico.

— Arara, ¿Kuro-chin también está aquí? —preguntó Murasakibara, que se encontraba abriendo una bolsa de frituras que se encontraba en una de las alacenas de la habitación que al parecer guardaban víveres y recursos dentro.

— Ya que ustedes dos están finalmente aquí explicaré la situación entonces —declaró Akashi que se encontraba sentado autoritariamente con los brazos recargados en una mesa a la mitad del sitio — El mundo ha caído en una inminente alerta de apocalipsis.

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Película española del 2007 que habla de un falso documental donde una visita a una ronda nocturna de bomberos termina mal.