-¡Mira que Pokémon tienes, y ni hablar de tu nuevo nombre!

-¡Y qué me dices tú! ¡Vienes y sacas a tu pollo a pelear!

Las carcajadas aún no habían cesado, y la concentración de la gente había decaído totalmente. Era admirable hasta qué punto querían hacer notar su fidelidad al protocolo.

«¿Por qué no pelean ya?» Pensó Zeal.

El tal Pika, de cabello rubio, levantó una gruesa mano para hacer notar que era suficiente.

-Yime, es todo. Ahora tenemos que hacer lo que debemos.

Torchic y Minum apenas se miraban. Sus cabezas parecían estar lejos de allí.

-Bueno Pika, tienes razón -Dijo Yime esforzándose por dejar de reír- es hora de ver quién se va con el carné de novato.

La multitud volvió a guardar silencio, fijados en el campo de batalla, Yime abrió
la acción.

-¡Torchic usa Ascuas!

El plumaje del Pokémon de fuego estalló en un dorado, y escupió dos esferas de fuego levantando el pico. El ataque ascuas, por las aves era siempre usado lanzándose al aire, y calculando la caída. Formando una parábola y golpeando a la víctima desde arriba. Sin embargo, si el ave se encuentra volando, ocurriría lo contrario.

-¡Minum dos pasos hacia atrás y usa Rayo! -Ordenó Pika.

«Son buenos.»

Abrir el combate usando un ataque del tipo del Pokémon era una de las mejores opciones, y considerada una regla básica. Se podía saber al principio del combate de qué manera iba a reaccionar siempre el oponente ante los mejores ataques del usuario.

El eléctrico soltó un hilo de energía, azul y extremadamente delgado, además lentísimo.

-¡Torchic usa ataque rápido!

Torchic se movió en zic zac hacia Minum, pero éste aprovechó para lanzar otro hilo de energía, el cual alcanzó a Torchic no sin antes haber herido a su adversario en el estómago.

Pika esta vez si se mordía el labio. Torchic había atacado en el punto débil de
Minum. La mayor parte de su fuerza venía de su estómago, en donde reunía la
energía para lanzarla por las orejas o por el estómago mismo. Ahora hacer aquello le iba a costar el agudo dolor de esa herida.

Torchic, sin embargo, volvió a levantarse en sus dos patas, y aprovechando la
situación de Minum, Yime atacó.

-¡Usa ascuas!

-¡Minum acércate y usa placaje!

El herido y lagrimeante Minum tuvo que valerse de sus cuatro patas para avanzar, pasó por debajo del ascuas de Torchic, y se lanzó de cabeza hacia el ave. El Pokémon de fuego gimió, sus ojos en blanco reflejando el cielo azul, y con sus suaves plumas amortiguando el golpe, cayó al suelo.

-¡Torchic está fuera de combate, Pika se vuelve entrenador nivel uno!

Yime se llevó una mano al rostro, y luego de resbalársela por toda la cara, miró a Pika con buen humor.

-Tú ganas, por ahora.

Pika dio media vuelta, con orgullo. Se adentró solo a la multitud, nadie llegó a
felicitarlo. A Yime, sin embargo, lo acompañaron varias personas.

El personal recogió al par de Pokémon, dejando todo listo para la próxima batalla. Todos tenían puestas las miradas en el director, allí mirando la lista tras sus gafas, él era quien decidía los siguientes dos combatientes.

-¡Y ahora, la sexta batalla!

Zeal sentía los fuertes latidos de su corazón, estaba casi segura de que su combate sería el siguiente.

-¡Zeal contra Wonder!

Y al final, nunca se equivocó.