BUENAS! Tanto tiempo! xD
Primero que nada quiero pedir perdón por la demora, tuve un cambio imprevisto en mi lugar de trabajo y mi material de este fanfic había quedado en mi computadora… en fin, por suerte todo volvió a la normalidad.
Agradezco como siempre a todos los que comentan! Cada vez que me llegaba un mensaje nuevo de algún review, me ponía a pensar cómo conseguir esta traducción de vuelta para poder terminar de publicarla.
Este capítulo es un poco mas laguito que los anteriores, y advierto: tiene escenas un poco subiditas de tono, si no quieren leer para no corromper sus puras mentecitas, saltéenlas (jajaja seh… como si lo fuesen a hacer :v)
XD
Los dejo con la lectura!
CAPITULO 7: Cita 6 – Cena en casa
Haru había enviado algunos mensajes breves, como para comprobar si Rin se había recuperado de su lucha contra la enfermedad – teniendo aun la caridad de creer que Rin se encontraba enfermo y no que había sido su aversión a las películas sangrientas lo que había causado su malestar. Así como los mensajes de Haru eran cortos, Rin respondía de la misma manera: brevemente, sin expresión ni explicaciones.
Rin finalmente se había rendido con el asunto de las citas. En lugar de estar en contacto con Haru o intentar organizar otra salida, se limitaba a refugiarse en el terreno de Samezuka e invertir una excesiva cantidad de tiempo en la piscina o haciendo su tarea para no pensar en el.
Fue Makoto quien tuvo que intervenir. Rin había comenzado a ignorar los mensajes de Haru así que al llegar uno de Makoto simplemente lo abrió y respondió con un "si" acordando encontrarse con en el parque de juegos local.
Rin caminaba por el parque vistiendo una gorra de baseball y una sudadera con capucha cuando vio a los gemelos Tachibana balanceándose como monos en los diversos juegos. No pasó mucho para detectar a Makoto observando a sus hermanos con una mirada llena de preocupación fraternal, siguiendo con sus ojos los movimientos de los niños que no paraban de correr entre los toboganes, columpios y bares.
-Makoto- saludó Rin tomando asiento junto a él.
La respuesta de Makoto fue un sutil encogimiento de hombros y un ligero vistazo.
-¿Me querías aquí?
-Es acerca de Haru- Rin hizo un gesto de burlón.
-¿Te habló de nuestras citas? ¿De esos desastres? Parece que el mundo está contra nosotros, mierda…
-Si lo hizo- respondió Makoto con voz suave y simpática –Solo es un poco de mala suerte, no significa que el mundo esté contra ustedes.- Rin chasqueó la lengua en respuesta.
-Es fácil para ti decirlo.
-Haru quiere probar algo más simple
-Hemos hecho cosas simples: un paseo por la playa, una cena, una película… todo eso debería haber sido "simple".
-Solo fue mala suerte
-¿Mala suerte? Un hombre se ahoga, me enfermo, tu y Sousuke…-Rin tose antes de terminar su sentencia y Makoto por lo menos había tenido la decencia de sonrojarse ante la implicación sabiendo muy bien a lo que Rin estaba refiriéndose.
-Haru quiere prepararte una cena sencilla en su casa, este sábado por la noche.
Rin mordió el interior de su mejilla y lo consideró mientras observaba a los gemelos Tachibana ahora jugando entre la arena con microscopios de juguete, como si estuvieran buscando algo en el suelo.
-Son del espectáculo de arqueología, juegan a buscar restos de dinosaurios- explicó Makoto al observar a donde se dirigían los ojos de Rin.
-¿Cuando quiere que esté allí?- preguntó luego de unos minutos en confortable silencio mirando a los gemelos.
-18:00
Contra su mejor juicio Rin asintió con la cabeza escondida entre las manos al pensar en todas las cosas que podrían salir potencialmente mal – la casa de Nanase podría incendiarse, uno de ellos podría de repente descubrir una reacción alérgica a alguna sustancia desconocida de algún alimento o podrían ser interrumpidos por una manada de gaviotas enojadas. Sea como sea, Rin iba a correr el riesgo.
-Dile que estaré ahí- dijo finalmente al ponerse de pie y miró una vez más a los gemelos Tachibana mientras salía, ofreciéndoles un leve saludo agitando la mano.
…
A diferencia de otras citas, Rin no se tomó ni un minuto de mas en escoger su vestimenta y simplemente se puso una remera limpia y unos pantalones deportivos que se cernían peligrosamente bajo sus caderas. Luego se dirigió a Iwatobi, vagando lentamente a medida que su cerebro aun consideraba las cosas terribles que podrían suceder, tomando la casa de Nanase quemándose como escenario más probable mientras escuchaba música en sus enormes auriculares negros con rayas rojas.
Una vez que llegó a casa de Haru, Rin se detuvo en la puerta, temeroso de golpear y entrar en otro desastroso intento de cita, pero luego endureció su expresión de forma sombría para finalmente golpear de manera firme, dos veces.
Unos segundos más tarde Haru abrió la puerta, vestido con ropa casual y delantal de cocina, con una espátula en la mano.
-Entra- ofreció Haru sin más preámbulo y regresó a la cocina sin mirar a Rin. Encogiéndose de hombros, Rin ingresó a la casa quitándose las zapatillas deportivas y cerrando la puerta tras él. No estaba familiarizado del todo con la casa de Haru, pero de no haber sabido donde se encontraba la cocina la hubiera encontrado fácilmente siguiendo el olor de la carne al cocinarse.
Rin llegó a la cocina encontrando a Haru totalmente concentrado en su tarea. Sabía que la carne no era un platillo que el chico normalmente preparara, ya que este era más un aficionado a los pescados y vegetales, pero el verlo esforzarse por cocinar los trozos de carne de res le dijo algo a Rin.
-Está listo, toma asiento.
De nuevo, Rin no necesitaba un tour por la casa Nanase para encontrar la mesa dispuesta ya con los utensilios y vasos de agua helada en espera de ser bebida. Se arrodilló frente a esta. Había brócoli, arroz hervido y carne cocida de forma de mantener un color rosáceo. Rin hubiese considerado esto raro, pero había adquirido la costumbre de Australia donde la carne se servía a menudo cuando estaba aun roja en el centro.
-¿Hiciste esto por mi?- Preguntó Rin con un leve rubor en las mejillas ante el esfuerzo que Haru había puesto en esta cita.
-Tú organizaste aquellos encuentros que salieron mal- Respondió Haru con el rostro mirando hacia otro lado y los ojos bajos.
-Rin alcanzó una de las manos de Haru sobre la mesa entrelazando sus dedos, y atrayéndola hacia él para besar sus nudillos.
-Gracias
Soltando la mano de Haru, Rin comenzó a comer, saboreando la carne ligeramente chamuscada y el sabor del aceite de sésamo y semillas que condimentaba el brócoli. Haru realmente era un cocinero competente, incluso aplicando el estilo accidental, y Rin comió hasta que no quedó nada en su plato, aliviado al sentir que no había casi posibilidades de ninguna intoxicación a causa de los alimentos.
-Voy a ayudarte con los platos- ofreció Rin, pero Haru negó firmemente con la cabeza con su cabello oscuro cayendo sobre sus ojos.
-No, quédate… pueden esperar a mañana.
Rin tragó cuando Haru gateó hasta su lado con los ojos oscurecidos y expresión firme. Se sentó a horcajadas sobre su regazo y Rin sintió un suspiro salir entre sus labios ante la oscura sensualidad que Haru parecía irradiar en ese momento. Sus manos se deslizaban sobre su torso y tocaban la piel de Rin, acariciando sus músculos.
-Sin interrupciones.
A Rin le gustò el sonido de la voz de Haru, parecía más profundo de lo normal y se inclinó para unir sus labios en un beso sin sentir resistencia por parte de Haru que abría su boca para darle permiso de deslizar su lengua, haciendo que el beso se haga más candente. Rin se encontraba en poco tiempo en el suelo, con su espalda en la dura madera mientras Haru tiraba del borde de su camiseta deslizándola hasta poder trasladar su boca hasta los abdominales y ascender al pecho de Rin, por las líneas de sus músculos, mientras este se retorcía bajo aquellos roces y besos entusiastas.
Jadeando al sentir un pellizco en su pezón Rin tomó del cabello a Haru tirando levemente de el para que pudiera mirarlo a los ojos.
-¿Seguro?
Haru asintió, alejándose un poco de Rin para ponerse de pie ofreciendo su mano para ayudarlo a incorporarse.
-Seguro
Sin dudarlo Rin tomó su mano dejándose ser tirado para caer fácilmente en los brazos de Haru.
-Mi habitación…
Rin recordaba el dormitorio de Haru de las pijamadas que solían hacer con Makoto, solo que esta vez la "pijamada" era naturalmente mas adulta. Y sin Makoto.
Llegaron a la habitación apenas tomados de las manos, y una vez allí, de pié en el medio del dormitorio, se detuvieron y se miraron.
El dormitorio aun se parecía al que había conocido cuando eran niños: pósters de agua y delfines en las paredes, y algunos libros en los estantes.
Rin tocó tentativamente la cinturilla de los pantalones cortos de Haru.
-¿La puerta está cerrada?- preguntó.
-Si- confirmó simplemente Haru, tomando del cabello largo de Rin para atraerlo hacia él y besarlo.
El beso fue haciéndose más intenso, sus manos recorrían sus espaldas, bordeando sus caderas y tocando un poco más. Sus ingles rozaron entre sí, dureza contra dureza, y Rin no pudo contener un gemido cuando establecieron un improvisado ritmo, un sutil movimiento de caderas que generaba una agradable fricción en esa sensible zona.
Rin deslizó sus manos hasta el frente de los pantalones de Haru, para abrir el botón y la cremallera de este, sintiendo el calor de la intimidad de este a través de la tela de su traje de baño.
-Te deseo- susurró Rin mientras su mano acariciaba la tela.
-Yo también…
Demostrándolo, Haru alcanzó los pantalones de Rin, sacándolos rápidamente, seguido de sus bóxers ajustados. Haru envolvió con una mano el miembro de Rin, quien dejó caer su cabeza hacia adelante apoyándola en el hombro de su pareja al sentir aquel toque familiar acariciándolo suave y sensualmente, teniendo la impresión de que Haru buscaba memorizar la sensación de su caliente intimidad entre sus dedos.
Incapaz de soportar aquel placer tan intenso, Rin guió a ambos hacia la cama, derrumbándose sobre ella.
Poco le importó a Rin lo angosto del espacio, la duro e incomodo del colchón o los aspero de las mantas de la cama, si Haru lo tocaba de esa manera mientras besaba su cuello.
-Haru…- gimió Rin, repitiendo aquellas dos silabas una y otra vez sintiéndose llegar al orgasmo mientras un pulgar frotaba suavemente la punta humedecida de liquido pre seminal.
Rin se sintió perdido, tan perdido que apenas recuperó un poco sus sentidos cuando dejó de sentir las intimas caricias que lo estaban complaciendo. Entonces oyó el insistente zumbido de un teléfono celular en vibrador y el timbre de la puerta.
Haru parecía molesto cuando sacó el celular escondido en su mesita de luz, y al verlo un pequeño suspiro escapó de sus labios.
-¿Qué?
Desde cerca le tiró el teléfono a Rin para que pudiera ver el mensaje de Makoto. Su corazón se encogió. Los gemelos habían desaparecido. Estaban perdidos.
Sin dudarlo Haru corrió hacia la puerta dejando a Rin arreglarse su ropa con su erección rápidamente marchitada por la noticia. Antes de verlos oyó las voces de Nagisa y Rei discutiendo sobre donde ya se había buscado y como la familia Tachibana se encontraba presa del pánico.
-Los ayudaremos- dijo Rin entrando a la habitación, con todos los ojos posándose en el mientras caminaba. Rei y Nagisa sintieron curiosidad sobre su estadía en casa de Haru, aunque quizás esta se disipó en seguida, cuando Rin tuvo que arreglar con sus manos su cabello alborotado.
Consultaron a Rei y Nagisa donde ya se había buscado, optando Rin y Haru por ir por la costa y la playa. No era como si Ren y Ran fusen a huir, si bien antes habían causado algunos problemas, ninguno de esta magnitud ni naturaleza. Rin no quería pensar en cómo debía estar sintiéndose Makoto, corriendo por todo Iwatobi intentando encontrar a sus hermanos. O como se sentirían sus padres en este momento. Por el rostro de Haru podía deducir que estaba sintiendo lo mismo. La ansiedad escrita en sus rasgos, al igual que en los suyos, mientras ataba los cordones de sus zapatillas preparándose para salir de la casa, Rin lo siguió solo un paso atrás.
No era demasiado tarde pero ya estaba oscuro y eso hacía que la ansiedad aumente anudándose en el estomago de Rin mientras trotaban hacia la orilla.
Recordó brevemente al hombre que habían rescatado en aquella cita fallida, lo peligroso que podía ser el mar y las olas, pero decidió no comunicarle a Haru acerca de esos oscuros pensamientos.
-Vamos a dividirnos para cubrir mas distancia- sugirió Rin, a lo que Haru estuvo de acuerdo, se despidieron con un rápido apretón de manos antes de correr en direcciones opuestas para continuar buscando a Ran y Ren.
Rin trató de imaginar cómo se sentiría si fuera Gou la que desapareciera, pero en seguida sacudió su cabeza para deshacerse de la idea. Gou era mayor, y mucho más capaz de cuidar de ella misma, a diferencia de los pequeños gemelos Tachibana.
Rin se encontraba corriendo cuando vio la luz de una antorcha muy cerca de la orilla del mar, y amentó el ritmo, poniendo más energía a sus piernas y brazos en una carrera de lleno, cada vez más cerca de la antorcha, con la adrenalina corriendo por sus venas.
Al acercarse pudo divisar dos figuras pequeñas, y dejó escapar una leve risa. De seguro eran Ran y Ren. Una vez que estuvo lo suficientemente cerca para confirmarlo aminoró el paso y tomó su teléfono, para escribirle un corto mensaje de texto a Makoto.
/Los tengo/
Rin quiso enojarse con ellos mientras recuperaba el aliento, encorvado. Los pequeños parecían confundidos con su apariencia. Serian otros –Makoto, sus padres, la policía, medio pueblo- quienes se encargarían del regaño, mejor dejarle eso a ellos.
-¿Que estaban… haciendo… ustedes…?- preguntó jadeante por el esfuerzo.
-Cavando en busca de huesos de dinosaurios- respondió Ren tímidamente – como en el show.
A partir de ese momento Rin se dedicó a responder diversas llamadas mientras recogía sus palas para regresarlos a la cuidad, pudo ver a Makoto y a sus padres correr hacia ellos entre enojados y encantados por ver a los gemelos. Rin recibió abrazos de los gemelos, Makoto y los Tachibana antes de excusarse para retirarse rascándose detrás de su cuello con un poco de vergüenza sintiendo que en realidad no había hecho gran cosa.
Tampoco hubo una celebración digna. Haru mantuvo sus ojos intensamente puestos en Rin, quien se sintió provocado por aquella mirada, pero muy exhausto para hacer algo al respecto, cuando Haru se acercó a él, Rin no sintió el deseo sexual que hace momentos lo carcomía, y cuando fue invitado a quedarse aceptó con la condición de poder dormir en el futón.
Haru no dijo nada mientras se preparaban para acostarse. Rin desanimado se despojó de sus pantalones y se envolvió con una manta. Una vez acostados ambos en aquel cuarto oscuro la incomodidad se encargó de hacer el aire pesado.
-Tal vez no estamos destinados a estar juntos…- dijo Rin tristemente en voz baja. No hubo respuesta de parte de Haru, pero sabía que no estaba dormido aunque finja estarlo.
CONTINUARA…
Como verán en este fic TODOS los personajes están destinados a colaborar a que Rin "no la ponga" xD
Pobrecitos…
Bueno, el próximo capítulo es ya la última cita: CAPITULO 8: Cita 7 – Acuario, luego viene el capítulo final y una especie de epilogo cortito (como dije al principio, son 10 capítulos en total). Espero sigan dejándome sus comentarios y nos leemos la próxima.
Saludos!
