Queridos Amigos mios pues miren que sorpresa he regresado, despues de casi 1 año y medio fuera he vuelto con la continuación de este maravilloso fanfic, pues miren miren les voy a resumir la razón de mi ausencia, sucede que termine con mi pareja y se me fue la imaginación no pude superarlo por mucho tiempo y ahora estoy con alguien ya un tiempo xD (que perra) y ha vuelto mi imagición y decidi continuar, se que no les importa mi vida xD pero bueh tenia que dar alguna explicación y porque desaparecí. Como sea a lo que les importa es que continuare con mis fanfics y es hora de leer mis pequeños amigos que lo disfruten :3


Capítulo 7 "Adaptación y ¿fracaso?"

La mañana siguiente a la boda ambos tenían el día libre gracias a cortesía de Tsunade, quien consideraba que era de vital importancia la convivencia entre ambos, después de todo, una boda realizada en menos de un mes, entre ambas personas que durante toda su vida no se habían visto y mucho menos saludado, a tener que conocerse apresuradamente días antes de la boda, el matrimonio de ambos podría correr riesgo de fracasar. Entonces sería buen momento para que ambos empezaran a conocerse enserio.

Itachi descansaba plácidamente como hace mucho tiempo no lo hacía, se sentía pleno, tranquilo y sin preocupación alguna, ¿acaso estaba bien el sentirse así?, si el matrimonio era como lo había vivido hasta ahora sin duda Itachi iba a disfrutar del estar casado. Los rayos del sol entraban a la habitación escabulléndose por entre las cortinas para acariciar el rostro del Uchiha con su calor; Itachi abrió los ojos lentamente no deseando salir del paraíso en el que se encontraba, estiro los brazos hacia los lados y descubrió que Hinata ya no se encontraba a su lado, por la posición del sol calculo que serían casi las once de la mañana, se sentó sobre el futon tallándose el cuello y moviéndolo de un lado a otro, tomo un extremo de la sabana y la movió a un lado para levantarse, logro vislumbrar un pequeña mancha roja sobre el futon, fue entonces que el moreno recordó lo que había sucedido aquella madrugada, sin desear presionar a Hinata con el asunto de la consumación ella había accedido sin problemas, por suerte aquel asunto era la última "sugerencia" de su padre; una vez levantado Itachi tomo las sabanas y las llevo al cesto la ropa a lavar que había en el baño, dejo su pijama de lado y se metió a tomar una ducha de agua helada que le permitiría relajarse y organizar sus pensamientos con tranquilidad, mientras el agua recorría su cuerpo con lentitud empezó a pensar que era lo que tenía que hacer el día de hoy, recordó que Tsunade le había pedido que vaya a torre para discutir un asunto que no era de vital importancia y que fuera cuando él lo creyera conveniente, también tenía que ir a su antigua casa por algunos pergaminos que había dejado ahí y el dinero que tenía guardado, además que sabía que era importante para su madre que se despidiera formalmente de ella; Itachi pensó en tantas cosas acerca de su vida y curiosamente en ninguno de sus pensamientos se cruzó el pensar en donde podría estar Hinata, una vez que termino de asearse se vistió y camino rumbo a la cocina, conforme se acercaba escucho un ligero ruido y murmullos en la habitación fue entonces que recordó que ahora vivía con una mujer, se reprimió a si mismo por haber olvidado aquel pequeño gran detalle de su nueva vida en matrimonio, apego su oreja a la puerta y escucho que Hinata hablaba con alguien y sin dudarlo abrió la puerta y encontró a Shisui sentado en la mesa atragantándose los tres últimos onigiris que habían en el plato.

¡Hey! … Itachi—saludaba Shisui con una sonrisa feliz en el rostro, en verdad parecía estar disfrutando de la comida que le servía Hinata, tal vez podría deshacerse de su madre, padre e incluso de Sasuke, pero ahora era claro que del único que no se podría deshacer sería de su buen amigo y primo Shisui

Buenos Días Itachi-san—saludaba Hinata mostrando una pequeña reverencia, Itachi tomo asiento frente a la mesa respondiendo de la misma forma mientras Hinata le servía una taza de té y un nuevo plato de onigiris; la peliazul sirvió la sopa de miso a los hombres luego puso el pescado asado a la mitad, sin dejar el arroz de lado, sin duda aquella mesa estaba adornada con un desayuno maravilloso e Itachi sintió un poco de curiosidad de donde había salido tanta comida, pues si mal no recordaba, la casa era prácticamente nueva y no había pensado en comprar la despensa, ¿acaso Hinata se las había arreglado para equipar la cocina?, si era así pues estaba siendo un mal esposo, primer fracaso por parte del Uchiha.

Oh… pero que espectacular desayuno, jamás he comido así en mi vida—decía Shisui mientras tomaba su sopa y Hinata medio sonreía al ver lo feliz que degustaba los manjares que ella había preparado en un principio para sorprender a su esposo y ahora el que parecía mucho más asombrado era el visitante, Itachi suspiro con pesadez al comer lo que hacía que Hinata pensase que la comida no era de su agrado, se sintió un poco mal al pensar en aquella suposición y continuo comiendo con la mirada fija en su comida, la peliazul parecía no haber logrado su cometido y creyó estar fallando tempranamente en su matrimonio; sin embargo Itachi estaba encantado con el sabor de cada cosa pero no había sido capaz de reflejarlo en su rostro; como ninguno de los dos iba a hacer comentario alguno de lo que pensaban, otro error estaría a punto de anotarse, "falta de comunicación".

¿A qué hora llegaste? —pregunto Itachi a su primo quien se aclaró la voz para poder hablar.

Cerca de las ocho—respondió el pelinegro mientras estiraba su brazo a tomar un pescado—Y acompañe a Hinata-chan al mercado por el desayuno—continuo explicando, Itachi lo miro incrédulo, primero, ¿desde cuándo se llevaba tan bien con Hinata como para llamarla Hinata-chan?, y ¿acaso había estado con su esposa toda la mañana?, no sabía que sentir ese momento se sentía confundido—No deberías dejar ir sola a tu esposa por las compras, puede alguien "ofrecerse a ayudarla" y … —comento Shisui acercándose a Hinata con una sonrisa en los labios.

¿Y qué? —pregunto Itachi algo irritado por la actitud de su primo.

Pues… robártela—concluyo el pelinegro con una sonrisa burlona en el rostro, al ver el rostro de Itachi notó que había encontrado una nueva forma de molestarlo, toma la mano de Hinata y besó su dorso con coquetería, haciendo la peliazul se sonrojara y apartara su mano de él.

Shisui-san dice cosas tan graciosas—dijo Hinata haciendo caso omiso a su coquetería, pues la peliazul era muy inteligente se había dado cuenta que Shisui lo hacía solo por molestar a su marido y aquel acto le dio gracia, pero al parecer a Itachi no tanto pues, él podría aceptar que lo molestara con cualquier cosa menos con Hinata, sentía un calor extraño emanar de su pecho, le molestaba demasiado que Shisui la tocara, ¿pero acaso estaba siendo posesivo?, ¿él?, ¿Itachi Uchiha siendo posesivo?, cuando él siempre había tomado las cosas con calma y cediendo sus cosas a los demás; estaba claro que no haría lo mismo con Hinata, aunque no la consideraba expresamente "suya" sabía que las esposas no se comparten.

Itachi miro con curiosidad a su primo y a Hinata quién reía por sus bromas, cosas que al Uchiha no le agradaron para nada, su rostro era serio, frio e incómodamente molesto, expresión que a Shisui no le sorprendió, pero a Hinata le resulto intimidante haciendo que bajara la mirada y empezara a recoger los platos vacíos llevándolos al fregadero, pero cuando se disponía a lavarlos rápidamente Shisui se colocó a su lado apartando sus manos del agua.

Yo me hago cargo, es mi forma de agradecer por la comida—dijo Shisui empezando a lavar los trastos sucios, Hinata lo miro incrédula con una pequeña sonrisa en el rostro, miro de reojo a Itachi pues se sentía algo incomoda con su mirada expectante sobre ella.

Itachi-san ¿saldremos hoy? —pregunto la peliazul con naturalidad, pues había notado el atuendo habitual que traía su marido, pensó que no estaba por demás el preguntar si saldrían ambos o solo él, Itachi la miro con duda, pues no sabía que contestarle, cerró los ojos pensándolo durante unos instantes y sabía que no era justo para Hinata el dejarla encerrada en la casa aunque ella también podría salir si eso era lo que deseaba, sin embargo no estaría bien visto que ambos salieran separados en su primer día de casados.

Sí, necesito que vea varias cosas para la decoración de la casa—respondió Itachi mientras terminaba su desayuno, Hinata sonrió notablemente y asintió caminando en dirección a la habitación; Itachi se quedó ahí observando a Shisui como si fuese su rival cruzado de brazos—Espero no que no seas tú de quien debería cuidar a mi esposa—comento el pelinegro con cierto tono lúgubre que nunca había utilizado antes con su primo, mientras Shisui terminaba de limpiar y reía negando con la cabeza.

Oh, no pequeño Itachi, no es de mí de quien deberías cuidar a Hinata-chan—comento Shisui con una pequeña sonrisa, pues desde días antes de la boda había notado ciertas actitudes extrañas de parte de Sasuke hacía la unión de Itachi con Hinata y también había sido testigo de aquella noche en que la acompaño de nuevo a la mansión Hyūga, muchas cosas eran extrañas y no había que ser demasiado listo para notarlo, o tal vez Itachi no se había dado cuenta porque del ultimo del que sospecharía sería de su querido hermano menor; Itachi lo miro con curiosidad y cuando estuvo a punto de aclarar el punto de cuestión con Shisui fue interrumpido.

Y…ya estoy lista Itachi-san—dijo Hinata con una voz delicada y casi inaudible cuando volvió de nuevo a la cocina donde estaban los Uchiha, ambos miraron con atención a Hinata y salieron de la habitación, Shisui iba delante de ellos mientras hablaba acerca de una nueva misión en la que iría y que le gustaría que Itachi lo hubiera acompañado, ambos hombres comentaban acerca de la misión y Hinata se sentía algo mal porque Itachi no pudiera ir con su mejor amigo, jugo con sus dedos y tomo valor para hablar.

Itachi-san podría irse de misión con usted Shisui-san, y…yo no tendría problema con… ello—dijo Hinata mientras llegaban al centro de la ciudad y se inmiscuían entre la multitud, Shisui miro con burla a Itachi y coloco una mano sobre su hombro y con su brazos libre abrazo también a Hinata, la peliazul sorprendida por aquel acto noto como sus mejillas solo se enrojecían

Itachi, mira que vas un día de matrimonio y tu esposa ya quiere deshacerse de ti—comento Shisui mirando a su primo quien solo se limitó a ignorarlo, mientras Hinata miraba con desesperación a Shisui tratando de arreglar lo que había dicho

N…no me refiero a e…eso Shisui-san—dijo Hinata mientras se soltaba del agarre del Uchiha y acomodaba su cabello, noto como inmediatamente varias miradas estuvieron no solo sobre ella, sino que también sobre su esposo quien caminaba a lado de su primo, la peliazul rápidamente bajo la mirada y trato de esconder su rostro con su cabello, jamás le había gustado que pusieran demasiada atención en ella y las miradas inquisitorias de todos la hacían poner nerviosa a sobremanera; Itachi miro a Hinata paso por detrás de Shisui colocándose a lado de ella, no sabía cómo actuar a ciencia cierta y se acercó un poco más a su esposa.

Todo estará bien—susurro Itachi al oído de Hinata quien alzo levemente el rostro hacia él aun con las mejillas lijeramente sonrosadas medio sonrió para él y luego volvió su mirada al frente, Itachi se sentía extraño no sabía cómo actuar con ella, como debía tratarla y mucho menos ser perceptivo con sus pensamientos y deseos, aunque con otras personas le fuera fácil el saber sus pensamientos ahora con Hinata se sentía presionado incluso mucho más que cuando su padre le pedía hacer algo, tenía que lograr que este matrimonio funcionaria y el primer paso era el adaptarse a la nueva forma de vida que ambos empezaban a llevar.

Me retiro tengo que prepararme, los veré a mi regreso—dijo Shisui despidiéndose y en una rápida nube de humo desapareció de su vista.

¿A…acaso Shisui-san vivirá con nosotros? —pregunto Hinata inocentemente, una vez que Shisui se retiró, pues le parecía muy extraño que Shisui estuviera con ellos durante muy temprano en la mañana y apenas se iba porque tenía una misión pendiente, ni siquiera con algún miembro de su familia había pasado tanto tiempo consecutivo en un día; Itachi rió por la pregunta y negó con la cabeza.

Gracias a Kami no—afirmo Itachi y mientras caminaban vio como varias parejas que pasaban a su lado iban tomados de la mano, pensó que sería bueno tener aquel gesto con ella, y así lo hizo la tomo de la mano y Hinata se sorprendió por aquel acercamiento—Aunque es muy difícil que nos deje en paz, Shisui siempre está metido en varios lugares y nuestra casa ahora se convertirá en uno de sus lugares favoritos—concluyo Itachi mientras seguían caminando juntos por las calles de la aldea tomados de la mano, Hinata sintió un pequeño calor en su pecho cuando lo escucho decir "nuestra casa", nunca había tenido algo que fuese verdaderamente suyo, prácticamente ni siquiera su vida había sido suya pues siempre hacía caso a las decisiones del clan y de su padre, ahora sería ella quien tomaría las decisiones y eso en parte la alegraba y asustaba al mismo tiempo; Itachi miro con extrañeza el rostro de Hinata quien parecía estar demasiado sumida en sus pensamientos y decidió no interrumpirla, caminaron por un largo tramo de camino en silencio, notando como algunas curiosas miradas estaban sobre ellos

¡Itachi! ¡Hinata! —grito una mujer lejos de donde se encontraba la joven pareja, ambos giraron completamente y descubrieron a quien los había llamado

Okaa-san—exclamó un tanto sorprendido al verla —Mikoto-san, Buen Día—dijo Hinata mostrando una pequeña sonrisa, le daba gusto verla pues se estaba empezando a sentir un poco incómoda con el silencio de su esposo

Querida, ahora eres como la hija que nunca tuve, no me molestaría si me llamases "kaa-san" de vez en cuando—replico Mikoto sonriente mientras abrazaba a Hinata — ¿Y ustedes que hacen por aquí? —pregunto Mikoto con curiosidad pues recordó que en su primer semana de casada con Fugaku casi no salían de la casa y el primer día ni siquiera salieron de la habitación; Hinata sonrío a Mikoto mientras Itachi revisaba en su mente que era lo que debía comprar, ambos totalmente inconscientes de la razón por la cual su madre preguntaba.

Tenemos que comprar algunas cosas para la casa Mikoto-san—respondió Hinata habiendo olvidado la petición de su suegra, Mikoto entendió que tal vez eran aún muy niños para pensar solo en "sexo" así que dejo el tema de lado, pensó en eso porque tal vez no quería suponer que algo saldría mal en su noche de bodas.

Okaa-san, debemos irnos—dijo Itachi al despedirse de su madre con una pequeña sonrisa ladina, tomo a Hinata de la muñeca y la llevo con él casi a rastras, Hinata trato de seguirle el paso, la azabache se despedía de ambos mientras se alejaban, suspiro profundo y deseo que las cosas les fueran bien.

Itachi camino apresurado con Hinata por las calles de la aldea hasta llegar a la zona comercial de artículos para el hogar, Hinata no entendía del porqué de su comportamiento y prefirió no preguntarle, la peliazul suspiro un poco cansada y miro a su alrededor, habían bonito objetos de decoración en varios estantes de las tiendas, Itachi se cruzó de brazos y espero a que Hinata se decidiera por alguna tienda a donde entrar a comprar, unos lindos floreros de cerámica llamaron la Uchiha y entro casi por arte de magia mientras era seguida por Itachi.

¿Puedo ayudarle en algo señor? —dijo una joven acercándose a Itachi de una manera ciertamente coqueta mientras jugaba con un mechón de su rubio cabello, Itachi quien observaba de lejos a Hinata se giró con lentitud en dirección a la joven quien tenía una mirada brillante

En realidad, a mi esposa podría interesarle su ayuda—respondió Itachi tan sereno como siempre, Hinata alzo la mirada un momento y vio como Itachi conversaba con aquella muchacha, sintió un poco de molestia al principio pero luego lo paso por alto, pues sabía que no era para tanto, porque aún no sentía nada especial por su ahora esposo más que respecto y un moderado afecto, Hinata observo unos cuantos tapetes, juegos de té y algunos cuadros decorativos para un aspecto sobrio y elegante a su hogar, se había acostumbrado al estilo de la mansión Hyūga y creyó que lo mejor era no ser ostentoso y solo tener lo necesario, con el tiempo iría pensando en mejores formas de decoración. La peliazul tomo lo que necesitaba y se acercó al dueño de la tienda

Este juego de té es muy hermoso, tiene buen gusto señorita—dijo amablemente el vendedor de la tienda, Hinata sonrió tiernamente y asintió en agradecimiento mientras se preparaba para pagar el articulo— Espero que a mi esposo le parezca de la misma forma que a usted—respondió Hinata mientras tomaba la caja, sin previo aviso Itachi se acercó a ella —Que así sea señora—corrigió el anciano— Son 85 Ryō—informo el anciano, Itachi le dio el dinero y ambos salieron de la tienda.

¿Solo un juego de té? —pregunto Itachi, pues alguna creyó haber escuchado que cuando las mujeres salían de compras era casi imposible sacarlas de la zona comercial pues solían demorar horas en decidir que comprar y donde comprarlo— E…es importante tener uno, por sí tu…tuviésemos visitas—respondió Hinata inocentemente ante la pregunta, después ella pensaría en otros objetos de decoración para su casa y por otra parte Itachi estaba agradecido que Hinata no fuera como las otras mujeres de las que había escuchado.

¡Itachi- niisan!, ¡Hinata-chan! —gritó Naruto desde una ubicación no muy lejana a ellos, Hinata se asustó un poco por su llamativo grito que hizo que la caja se tambaleara de sus manos y cayera al suelo, por suerte Itachi logró atraparla antes que tocara el suelo —Hey ¿cómo están? — Dijo el rubio por fin alcanzándolos—No saben que gusto me da el verlos, así tal vez pueda librarme de las compras del día—explico Naruto mientras se acercaba un poco más a ellos —Y librarme de Sakura-chan—susurró para ellos con una pequeña vena sobresaliendo de su frente.

¡Na...ru...to! —Grito en sílabas la pelirosa que se encontraba detrás de su novio, con un puño en alto— ¡¿Cómo te atreves a dejarme sola, hay muchas cosas por ver aún?! —exclamo Sakura molesta tratando de contenerse para no golpearlo en ese momento.

Pero… Sakura-chan, llevamos todo el día en ello y tengo hambre, dattebayo—replicó Naruto haciendo una cara de sufrimiento a la cual parecía Sakura no resistirse y suspiro asintiendo—Entonces vamos a Ichiraku, tengo muchas ganas de Ramen—exclamó, de pronto miro de nuevo a la pareja Uchiha y con una amplia sonrisa manifestó—Itachi-niisan, Hinata-chan pueden venir también con nosotros—los miró a ambos son su resplandeciente sonrisa zorruna, sin embargo no se imaginó pronto recibir una negativa de quien no esperaba.

Hinata en ese momento vio como aquel último pedazo de su vida pasada estaba siendo despedazada, sabía que no tenía que guardar sentimientos por otro hombre desde que se casó con Itachi, pues su deber era ahora para con él, sin embargo al ver a Naruto tan feliz con Sakura no pudo sentir mayor felicidad por él, la sonrisa en su rostro le hizo comprender finalmente que ambos jamás estuvieron destinados a estar juntos, durante un pequeño instante miro su mano izquierda y el cómo brillaba su anillo de matrimonio, miró discretamente de igual forma el anillo en la mano de Itachi, aquel pequeño símbolo hacia que se pertenecieran el uno al otro, una pequeña lagrima cristalina resbalo sobre su mejilla derecha, en una mezcla de sentimientos felices y tal vez también a la vez algo triste, se la seco rápidamente y alzó su mirada decidida.

No Naruto-kun, gra…cias gracias por tu invitación—inclinó su cabeza ligeramente hacia la pareja y miro a Itachi un momento—Volveré a casa Itachi-san—manifestó sin miedo, Itachi analizó detenidamente la situación para entender que era lo que había sucedido exactamente y tal vez era de esas pocas cosas que Itachi no comprendía a perfección de las mujeres pero en un análisis rápido al rostro de Hinata pudo deducir que la situación y la compañía no era del todo gratas para su esposa.

Adiós Hinata—dijeron al mismo tiempo Naruto y Sakura mientras la peliazul les daba la espalda volviendo a paso lento rumbo a su hogar— ¿Vendrás con nosotros Itachi-niisan? —preguntó Naruto con emoción, sin embargo su sonrisa se desvaneció con lentitud cuando Itachi negó con la cabeza.

Será otro día Naruto, tengo cosas que hacer, con permiso—manifestó con una pequeña sonrisa en el rostro pasando a lado del rubio dándole un piquete en la frente.

Mientras Hinata caminaba de regreso a casa, encontró algunas otras pocas cosas con las que podría decorar el resto de la casa, trato de mantener su mente ocupada para no pensar en Naruto y Sakura, también quería evitar el preguntarse ¿Por qué ella?, ¿Qué era lo que vio Naruto?, suspiró con pesar negando sus pensamientos con su cabeza, no estaba bien que se preguntase eso ahora estaba casada, sus pensamientos deberían estar dirigidos para su esposo, pero ¿Cómo evitarlo?, aún tenía sentimientos ocultos por Naruto y aunque Itachi fuese un caballero y muy amable con ella, no podía dejar de sentir su afecto por el rubio; hubo un momento en el que la peliazul se detuvo recordando la noche anterior y todos los momento que había compartido con Itachi desde que supo que era su prometido, sabía que él se estaba esforzando porque su matrimonio funcionara, pero ¿Qué estaba haciendo ella?, una pesada carga se apodero de su corazón, sabía que ella tenía que mejorar para Itachi y esforzarse tanto como él lo estaba haciendo.

Antes de que el atardecer cayera sobre los hombros de Itachi se apresuró en ir con Tsunade para consultar la misión que tenía pendiente a discutir con ella. Mientras caminaba en silencio por los pasillos del edificio trataba de pensar que era lo que en concreto le había molestado a su esposa, sabía que Naruto y Sakura, eran muy buenos amigos suyos incluso desde la infancia y no entendía porque esa despedida tan poco cálida les brindo; su instinto ninja le decía que podía obtener información de personas cercanas a ella o porque no preguntárselo a ella misma, por un momento recordó su rostro al verlo por última vez en la tarde y claramente su mirada era una mezcla de tristeza e incluso podría decir que de dolor, de pronto sin darse cuenta ya había llegado a la puerta de la oficina y la abrió sin problema.

Buenas Tardes Hokage-sama—dijo Itachi cerrando la puerta detrás de él, camino sigilosamente hacia el escritorio con sus manos dentro de su pantalón.

Itachi, pensé que vendrías con Hinata—dijo la rubia mientras acababa de beber su sake y lo colocaba a un lado del escritorio—Como sea, espero que estén teniendo un buen día—indago con delicadeza Tsunade, y miro como Itachi asintió ligeramente con la cabeza—Mira Itachi lamento decirte que a partir de mañana ya tendrás que irte de misión, es un misión de clase S —dijo la rubia mientras sacaba un pergamino del escritorio y se lo entregaba—Como sabes todas las indicaciones se encuentran allí, si consideras necesario llevar a alguien más en la misión te aconsejo que lo escojas con cuidado pues esta misión es de vital importancia para la aldea, sin más, retírate y éxito—concluyó la Hokage, Itachi hizo una reverencia antes de salir, guardo el pergamino dentro de su camisa y salió de la oficina.

Mientras caminaba a casa de sus padres se tomó la libertad de comprar los rollos de canela que le gustan a Hinata en la panadería de su tía y aun no estaba claro de lo sucedido esa tarde, por un momento decidió dejarlo pasar y tal vez esperar a que Hinata se lo contase. Cuando estuvo en la puerta de su casa abrió la puerta se sacó las sandalias en la entrada y las acomodó donde solían estar siempre, pasó directamente a su habitación y en una caja empezó a meter todas sus cosas.

¡Itachi! — gritó Mikoto en la puerta de la habitación—¿Por qué no te has anunciado?, pareces un fantasma niño sabes que me molesta—dijo Mikoto colocando sus manos en su cintura y endureciendo el rostro

Lo siento Oka-san, tengo prisa no quiero llegar tarde—se disculpó Itachi mientras caminaba de un lado a otro guardando todas sus pertenencias, desde los pergaminos de misiones y jutsus ninja hasta los únicos tres libros que poseía para distraer su imaginación

¿Llegar tarde a dónde?, son casi las 7 —dijo Mikoto mirando el reloj de la pared, pues Itachi casi nunca salía a esa hora.

A casa— dijo en un tono seco, pues según sus análisis si Hinata servía la cena a la misma hora que acostumbraba su madre entonces técnicamente ya estaría llegando tarde.

El silencio se apoderó de la habitación e Itachi por un momento se había olvidado que su madre estaba ahí en su apuro por terminar de recoger todo e irse pues odia llegar tarde a la cena, además que si sus suposiciones no estaban mal, Shisui también estaría ahí atragantándose toda la comida, de pronto recordó que esta mañana le no le había expresado su agradecimiento a Hinata por el desayuno, sacudió la cabeza tomo la caja y cuando se disponía a salir vio a su madre con los ojos llenos de lágrimas.

Oka-san, ¿te encuentras bien? —preguntó Itachi con un tono de preocupación, mientras Mikoto negaba con la cabeza y se limpia los ojos con el delantal

Olvide que ahora tienes tu propia casa—dijo Mikoto con la voz quebradiza, se acercó a su hijo lo abrazó y le dio un pequeño beso en la frente como acostumbraba hacerlo cuando era pequeño, siempre iba a ser su pequeño—No olvides visitarme con frecuencia ¿sí?, yo te esperare a diario aún hijo mío—dijo la pelinegra mirando a su hijo quien parecía tener la mirada desconcertada—Cuídate y cuida mucho ahora de Hinata y ahora vete que debes estar llegado tarde—concluyo Mikoto aún con los ojos llenos de lágrimas.

Itachi miró a su madre llorar y sintió un hueco terrible en su pecho pues no esperaba que a su madre le fuera a doler tanto que ya no lo viera tan seguido, sabía que ella era una mujer muy fuerte por como intento despedirse de él tratando de que no se sintiera culpable, Itachi solamente asintió con la cabeza y tomo la caja de los rollos de canela que iba a llevar a casa y se los dio en las manos a su madre

Así será, nos veremos pronto Oka-san—dijo Itachi y se marchó. Mikoto solo lo miro con una sonrisa y fue a la cocina a continuar con la cena.

Mientras tanto al otro extremo de la aldea Hinata se encontraba apresurada terminando de hacer la cena pues ya eran las siete y treinta de la noche y aun no acababa, aunque Shisui había llegado a la casa a las siete se puso a conversar con ella y tal vez por eso se había demorado, hoy no le había preguntado a Itachi a qué hora le gustaría que tuviese servida la cena y decidió hacerla a la misma hora que en su casa, aunque este día se había retrasado media hora. Ya solo faltaba servir el té, cuando escuchó la puerta principal de la casa y luego de unos instantes la puerta corrediza de la cocina.

¡Hey! Itachi, llegas tarde—manifestó Shisui con una amplia sonrisa mientras empezaba a servirse la sopa.

Lo lamento—dijo el Uchiha mientras se sentaba frente a la mesa y también empezó a comer, Hinata termino de servir el té y en silencio empezó a cenar.

¿De dónde vienes y porque llegas tarde? —preguntó Shisui con la boca llena. Itachi solo negó con la cabeza.

Ni siquiera mi esposa me pregunta donde estuve—manifestó mientras masticaba su comida, Hinata en silencio también quería saber porque había llegado tarde, sabía que tenía asuntos con la hokage pero eso por lo general no toma mucho tiempo, de pronto Shisui empezó a reír ruidosamente.

¿Acaso estuviste haciendo cosas malas? —masculló el pelinegro con un tono de voz burlón para ver la reacción de los esposos, Hinata rápidamente abrió los ojos como platos y se sonrojo de vergüenza bajando rápidamente la cabeza, por un momento pensó en su esposo haciendo cosas dudosas con otra mujer en la aldea, aunque sabía que Itachi no era así o al menos eso pensaba.

¡Cállate! Fui a casa de mis padres por mis cosas— sentenció tratando de terminar de comer, Shisui solamente negó con la cabezariendo y se concentró en tratar de comer en silencio pero eso era realmente un reto le era muy difícil

Hina-chan… Tu casi no hablas cierto—pregunto mientras se servía el segundo plato de arroz—Ya me imagino a ustedes dos cuando no este, esto va a parecer un cementerio si el único que habla soy yo—dijo con un tono decepcionante al continuar con la comida; Itachi levanto una ceja al oír nuevamente como llamaba a su esposa, primero en la mañana había sido "Hinata-chan" y ahora "Hina-chan", sabía que no estaba bien el molestarse pero le preocupaba un poco que tan cercano se estaba haciendo su amigo de su esposa.

Emm… no Shisui-san, amm le prometo que hablare más—respondió Hinata mientras acaba la comida y se levantó a por el postre, unos pequeños pasteles de chocolate que había logrado preparar, Shisui se rio y asintió tomando uno de los pasteles, Hinata tomo los platos vacíos y los empezó a lavar mientras los hombres acababan con el postre.

Oh cielos estuvo magnifica la cena, ¿verdad que si Itachi? —dijo Shisui mientras se sobaba el estómago satisfecho por haber comido tan delicioso

Sí, estuvo muy rico—dijo Itachi levantándose de la mesa —Ya nos vemos Shisui—manifestó Itachi tratando de que su primo se fuera — ¿Acaso me estas corriendo? ¿A mí de tu propia casa? —Dijo Shisui burlándose mientras se levantaba —Entiendo que quieras pasar a solas con tu mujer, hasta luego Hina-chan—se despidió Shisui de Hinata con un sonrisa y cuando paso a lado de Itachi le susurró—Si yo tuviera una esposa así también me gustaría estar a solas, pillín—dijo con cara de perversión antes de desaparecer, Itachi se sonrojó un poco y luego se acercó a lado de Hinata para secar los platos y dejar todo limpio, aunque recordaba que su padre solo leía el periódico hasta que su madre acabara con todo, Itachi sintió la necesidad de colaborar en su casa pues no quería ser igual a su padre. Hinata se puso algo nerviosa por su cercanía y se le resbalo un vaso que por suerte Itachi lo atrapo antes que llegara al suelo

No te pongas nerviosa solo trato de ayudarte—comento Itachi al tomar el vaso, secarlo y ponerlo en su lugar. —No… no es necesario Itachi-san—dijo la peliazul sacándose las manos con un mantel—Pero yo quiero hacerlo, no te preocupes y te había dicho que solo me dijeras Itachi—comento Itachi al terminar de acomodar todo, por un momento se quedaron mirando el uno al otro sin saber qué hacer, Hinata solo se ruborizo y bajo la mirada e Itachi no comprendía que sucedía.

Pues… ¿nos vamos a la cama? —pregunto Itachi algo dudoso y la peliazul asintió con vergüenza, ambos salieron de la cocina en silencio, Itachi tomo la caja que había traído de la casa de sus padres y cuando entraron a la habitación empezó a acomodarlo todo rápidamente, Hinata tomo su pijama y se desvistió ahí en la habitación pues pensó que Itachi iba a demorarse, cuando un momento el Uchiha la miro de reojo la había visto desnuda y se ruborizo ligeramente y se dio la vuelta aparentando estar ocupado, hizo tiempo y empezó a leer el pergamino de la misión, tratando de no pensar en Hinata desnuda pues algunas imágenes de la noche anterior se le volvían a la cabeza, así que empezó a leer, técnicamente era una misión de clase S, consistía en reunir información de un clan de poderío dentro de la aldea de la niebla, al parecer tenía relación con un de los clanes de la hoja pero no se sabía más, Itachi considero que podría ir él solo. Cerró el pergamino lo puso sobre el escritorio y cuando se dio la vuelta vio a Hinata ya acostada dándole la espalda. El pelinegro se sacó la camiseta y se colocó solamente el pantalón de dormir, finalmente se acostó a lado de Hinata quien tenía un olor embriagante a lilas que emanaba su cabello, ese olor siempre le había encantado.

Buenas noches Itachi—dijo Hinata susurrando

Pensé que ya estabas dormida, Buenas Noches—dijo de la misma forma acomodándose dándole la espalda igualmente, en la cabeza de ambos cursaban las imágenes de la noche anterior que ambos secretamente querían que se volviese a repetir pero aun ninguno tenía la suficiente confianza de manifestarle sus deseos al otro, sumamos un fallo más ¿Falta de confianza?


¿Y? ¿Que tal os ha parecido?, me tomo casi un mes escribirlo xD pero aqui esta y volveré con más no pierdan la esperanza xD
no olviden seguirme en Facebook para cualquier curiosidad o spoiler de alguno de mis fanfics nephtyshime/?ref=hl y nos estamos viendo proximamente en 1 semana si Dios quiere y me bendice con imaginación, sin más mis pequeños los amo, muchas gracias por sus comentarios y apoyo que son los que me han hecho volver.
Hasta la proxima semana :3