Bueno esto va avanzando...tal vez no a la perfección, pero va XD Aqui ya vamos entrando en lo que es Thor: The dark world, aun si no es en este capitulo si no más adelante cuando de verdad empecemos con esa parte. Espero que os guste y bueno, por si acaso nadie la a visto, que la vea antes del siguiente capitulo ;)
Susan-Black7: Pues claro que lo voy a seguir! Y si es interesante para ti pues me alegro, muchissimo puesto que al final cada cosa que dices al capitulo es un halago para mi ;)
Persephone: Si, si que faltaba algo, pero el problema era justo que el escribir con la tablet hace que mis ideas mengüen mucho y me cansé mucho más y que el resultado no sea tan bueno. Espero poder hacer al menos un capitulo más además de este antes de volver a irme de vacaciones y quedarme sin ordenador, porque entonces no creo que tenga nada nuevo hasta por lo menos finales de Julio...y no quiero dejaros tan abandonados
capitulo 7
Frey se encontraba en la sala del trono escuchando y a la vez no. Odin era un hombre...difícil, y algo aburrido si tenia que ser sincero. Nada bueno, nada malo, simplemente era algo.
Freya se encontraba al momento demasiado ocupada suspirando por el Einherjar que se había ido acompañando a Loki. El enano, bueno no se le puede pedir mucho a alguien tan anciano por lo tanto el verle dormido en uno de los asientos del consejo era bastante esperado. Eso le dejaba a él como foco del interés de Odin puesto que Tyr y Forseti disfrutaban de una discusión bastante airada entre ellos.
Seguramente en el tema de quien engaño a quién con la madre de sus hijas. Para solucionarlo todo Frey les habría casado a ellos dos y así se terminaría el problema, al menos entonces las peleas tendrían sentido.
Por otro lado su conversación con el príncipe oscuro era otro tema completamente. El joven era interesante, inteligente y por supuesto un travieso. De alguna forma después de un año desaparecido y días encerrado allí en la mazmorra seguía siendo casi el mismo joven que había conocido previamente a todo eso.
Más oscuro en ciertos temas, algo más violento en sus expresiones, pero no dejaba de ser el mismo por dentro. Un mago lleno de energía y vitalidad. Una mente privilegiada capaz de ver el mundo tal y como era en vez de ver algo que deseaba.
Las paredes doradas para el príncipe oscuro eran luces dañinas a los ojos. Cuanto se alegraba Frey de no ser el único en eso.
Entonces de repente algo le llamó la atención. Una persona se acercaba pero era por alguna razón incapaz de posicionarle. Le llegaba del lado de su clon, con Loki, pero no podía verlo.
Podía sentir que no era un seidrmenn pero si que había magia a su alrededor protegiendole, lo cual era bastante interesante. Había que ser un mago muy bueno para conseguir atar un conjuro a una persona insensible a dicho poder.
Loki le miró con una ceja levantada, seguramente habiendo notado su extraño comportamiento, pero Frey también había notado esos segundos en los cuales los ojos del joven príncipe se había movido hacía el pasillo detrás del clon. El criminal también lo había sentido, y la falta de reacción solo podía significar una cosa, él reconocía la traza magica y sabía quien se acercaba.
-¿Quién es el que se acerca entre las sombras? -Loki sonrió mientras se ponía más cómodo en su asiento.
-Sabes quien es, aunque puede que no reconozcas su nombre
-Hmm, entonces uno de los tuyos -Loki le guiño el ojo mientras movía su mano ligeramente. De repente allí en mitad del pasillo un hombre apareció de la nada. El joven enseguida sintió como la cobertura de la magia desapareció y se quedó quietecito en la posición en la cual le había pillado la cual le obligaba a quedarse a una pata a mitad de dar el siguiente paso. Claramente dicha situación terminó con su culo en el suelo y un Loki carcajeandose.
Frey se giró para observar al joven sonriendo cuando lo reconoció. Tal como Loki había dicho sabía quien era ese joven, o al menos eso creía. Pero no tenia un nombre para él, o al menos no uno que fuera verdadero.
De pelo corto y pelirrojos y orejas puntiagudas el joven era reconocible como un medio elfo, pero la pureza de su piel, y la blancura de la misma indicaba que su otra mitad genética venía de los Vanir. De cual de todos los dioses de Vaneheim, eso Frey ya no podía saberlo.
El joven elfo vestía con el uniforme de unos de los guardias pero como tal fuera de su turno le era imposible acceder a las celdas, sobre todo aquellas como las de alguien tan peligroso como Loki. Eso explicaba porque la magia, pero quien le había dado ese encantamiento ya sería más difícil de saber.
-Vali, gracias por la visita pero creo que había otras formas de venir
-Shhhhhh! Ahora mismo es el único momento que tengo. Si me pillan entonces me da que no tendré ninguno más así que no grites -Loki rodó los ojos mientras con una mano le indicaba al otro que se acercara. El recién llegado suspiró y se fue acercando a la celda hasta atravesarla. Con una inclinación de cabeza le dio sus respeto al rey Frey pero luego le ignoró para concentrarse en el criminal.
-Te han visitado todos y me empezaba a molestar
-En realidad Hodur y Sigyn no lo han echo
-Bueno, pero te han visto -Loki rodó los ojos exasperad aun si la sonrisa divertida seguía en su cara. Vali era tan envidioso, que incluso el que una persona haya saltado por un puente podía darle envidia y terminar con él saltando por el mismo puente. Y no lo decía en broma, porque había ocurrido.
Pero Vali era también uno de sus más leales amigos, uno de los que de alguna forma había olvidado al llegar, uno de los cuales había insultado al pensar que podía llegar a traicionarlo, o a olvidarlo. Él que estuviera allí a pesar de la posibilidad de un castigo grave significaba mucho para Loki, y el criminal no sabía muy bien como devolver aunque solo fuera la mitad del significado de dicho gesto.
-¿Cómo estás?
-Vali, has visto al rey Frey, sabes que estoy en mitad de algo
-Ya bueno, da igual. Frey nos debe así como doscientas -Justo entonces el rey Vanir se aclaró la garganta llamando la atención a los dos jóvenes que de alguna forma habían conseguido hablar de él pero a la vez olvidarse de su presencia en la misma celda.
-Si voy a ser un tema a tratar, bien podríamos seguir con la conversación de antes. El joven elfo puede ser de ayuda ¿no crees? -Loki miró al pelirrojo durante unos segundos para después asentir en dirección a Frey como aceptando la sugerencia -Para tu información, joven elfo
-Puedes llamarme Vali, no me gusta eso de joven elfo
-Vali, Heimdall a detectado movimiento entre los elfos oscuros. Los cuales estoy seguro sabéis que siguen con vida y con grandes números a pesar de los esfuerzos de Bor por exterminarlos
-Lo sabías antes de Heimdall, Frey, no nos mientas -El rey le concedió el punto a Loki con una sonrisa algo traviesa. Vali simplemente suspiró. Vanir, nunca te fíes de los Vanir, lo saben todo antes que nadie, exceptuando una o dos personas.
-Alflyse nos advirtió. Y estoy seguro que ese nombre no os es desconocido
-...¿Cómo te has echo con esa información?
-La propria reina de los Svartalfar me la cedió, a cambio de que consiguiera a alguien para derrotar a Malekith. Supuse que con tu situación te vendría bien algo de emoción -Vali no pudo evitar llevarse una mano a la cara al pensar en la reina de los Svartalfar. Que malos tiempos habían pasado con la mujer, que mal habían ido las negociaciones...que mal había terminado todo.
Loki parecía estar pensando lo mismo por la forma en la cual su ceño iba frunciéndose cada vez más.
-No sabe que estaré implicado no? No nos llevamos muy bien
-Eso lo sé -Le dijo el rey elfo. Pero no parecía ni dudar por un segundo al afirmar que aun con esas Loki estaría más que interesado en el problema. Y que después de todo la conclusión exitosa del mismo le vendría demasiado bien a Alflyse como para rechazar la ayuda dada por cualquiera. Aunque estos que la ayudaran fueran viejos enemigos -No debo recordaros lo mal que me llevo yo y mi gente con los svartalfar -Vali asintió con la cabeza cediendole ese punto. En toda su existencia solo había conocido unos pocos elfos oscuros que le caían bien, y estos los podía contar con cuatro dedos. Dos.
El criminal se levantó para dar un par de vueltas en la celda pensando en que hacer. Por un lado no solo haría algo entretenido si no que podría cobrarse una pequeña venganza sobre Alflyse haciendo algo que ella no podía. Podía ponerla bajo una deuda, podía conseguir lo que quería de la reina, podía intentar...sacudiendo la cabeza Loki se llevó una mano a la cara para masajearse el entrecejo.
Thor le había dicho incontables veces que terminaría con arrugas de tanto fruncirlo. Si solo las cosas fueran bien de vez en cuanto no tendría que hacerlo, pensó para si mismo.
-Muy bien. Pero necesito ayuda. Y Frey, sabes que ayuda. Vali te encargo el decírselo a los demás -El medio elfo asintió y enseguida bajo ahora la cobertura magica de Loki salió corriendo de la celda. Frey mientras tanto puso su atención al otro lado solo para rodar los ojos al ver que Odin seguía hablando. Cuando volvió su mirada a la celda Loki se encontraba tumbado en su cama sonriendo -¿Aburrido?
-No sabes cuanto -Entonces la sonrisa se volvió picara y con la mano le invitó a unirse a él a la cama cosa que por supuesto Frey no iba a rechazar. Ni por un segundo podría pasarsele por la cabeza rechazar a algo tan apetitoso.
En la sala del trono Odin se dio cuenta de que algo raro ocurría con Frey pero lo dejó pasar pensando que se debía a algún problema en Alfheim. Muchos sabían que el rey de los elfos siempre mantenía un ojo sobre su reino para controlarlo pero ahora sin el Vanir prácticamente se había quedado solo hablando.
Freya suspiró y fue a decirle algo a su hermano cuando se dio cuenta de la cara que este tenia y contuvo la risa como pudo. Esa cascara vacía que era ahora el cuerpo de su hermano tenia una expresión congelada entre aburrimiento y excitación lo cual le dejaba muy claro lo que su hermano mayor estaba haciendo al momento...mala suerte que ella no pudiera hacer lo mismo.
-Lady Freya -Arg! pensó la reina al oir como Odin la trataba directamente. Ahora le tocaba a ella aguantar al pesado rey (en todos los sentidos).
-¿Si Odin?
-Me gustaría poder discutir algo con usted
-Podemos hacerlo en cuanto me des tu disculpa. Hace muchos años que nos peleamos viejo rey. Eras joven, y algo estúpido, pero sabias perfectamente lo que me estabas diciendo -Y es que la historia entre los dos reyes era una muy larga. Odin había subido al trono hacía unos cinco años, aun muy inexperto en el arte de reinar un gran mundo.
Había sido un día de fiestas, un día de torneo y el joven Odin, un guerrero más que un diplomático como su hermano, había echo gala de sus habilidades y había gritado al mundo su capacidad de domar la magia. De hacer con ella lo que quisiera.
Odin hablaba de el seidr, del regalo de Yggdrasil como algo conquistable, como algo que uno debía tomar por la fuerza en vez de agradecer. Un estúpido insulto a todos los señores de la magia. Cuando Vé, la hermana de Odin, le pidió que retirara esas palabras el joven rey pidió que quienquiera que quisiera hacerle retirar dichas palabras que se pusiera frente a él y lo derrotara.
Por supuesto nadie se ofreció. Vili, el hermano mayor, se llevaba las manos a la cabeza desesperado, pero sabiendo que su fuerza era inferior a la del joven, Vé era incapaz de usar el seidr para atacar y por lo tanto el único control que ambos tenían sobre su hermano era con el uso de la palabra. La cual le entraba por un oído y le salía por el otro.
Freya, una joven Freya pero más experimentada en el uso del poder de un rey o reina se levantó de su lugar y se enfrento al estúpido rey novato. Su magia lo barrio por completo cuando esta, al sentirse mejor acogida en brazo de la maga rechazó la fuerza bruta de Odin. El Aesir, en vez de aceptar su derrota, como cualquiera hubiera echo, la llamó bruja, la llamó hechicera y tramposa.
La opinión de los Aesir sobre la magia a partir de entonces decayó como las hojas que caen en otoño. Nunca más un mago, fuera hombre o mujer, se sintió verdaderamente respetado en el palacio de Asgard. Todo por culpa de un estúpido, e inexperto rey y una reina, que tal vez debería haberse pensado un poco más su reacción.
-Hiciste de los actos de un idiota una burla
-Hice lo que pensé que todos los magos merecían. Ponerte en tu lugar, por supuesto no funcionó
-Los hechiceros son traicioneros, solo estaba...
-Entonces, tal vez, no deberías haber adoptado a uno ¿No crees? Y Odin me e cansado de esta estupidez. Creí que veníamos a tratar algo de suma urgencia pero solo estas aquí jugando a ser el importante. Frey vámonos -Con brusquedad agarro el brazo de su hermano que saltó al contacto seguramente perdiendo el control de su clon. Por la cara que puso les había interrumpido justo en una de las mejores partes pero Freya se encontraba demasiado molesta al momento para que eso le llegara a importar.
Abajo, en las celdas. Un Loki desnudo observó la pequeña zona de aura azul que había dejado el clon de Frey cuando se había desecho. No les había dado tiempo a avanzar mucho y eso le molestaba pero al menos, pensó, el podía seguir con su placer mientras que Frey se encontraba en una reunión con el rey de Asgard delante, si demostraba un ápice de su excitación la cosa podía resolverse de formas muy...divertidas.
Cuanto le gustaría ir allí al momento.
Suspirando el príncipe intentó llevar su mente a algún sitio que le sirviera y poco a poco continuó con lo que había estado haciendo antes de la brusca desaparición de su amante. Si algún guardia pasaba le iba a dar igual puesto que no verían más que un Loki aburrido y leyendo un libro.
Sala desconocida
Vali entró corriendo y cerró la puerta detrás de él. La habitación llevaba sin usarse años y la verdad es que las condiciones en las que se encontraba eran deplorables pero, al menos, ahora podría limpiarla y darle el respeto que se merecía.
Mientras iba recogiendo cosas rotas para tirarlas a la basura se encontró con un cuadro que él mismo había pintado hacía mucho, mucho tiempo. En él salían todos, cuando todos habían estado allí, celebrando lo que debía ser el cumpleaños de Loki.
Con cuidado le quitó el polvo y lo colgó en la pared contemplando la preciosidad de sus pinceladas. Había abandonado la pintura al sentir que sin nadie que la elogiara no valía para nada. Y además, las personas que valían la pena ser pintadas habían estado demasiado desperdigadas como para poder pedirle a alguna que fuera con él.
Sonriendo y ahora sintiéndose con más fuerzas continuó limpiando. Para cuando los demás llegaran todo iba a estar perfecto. Y entonces, cuando Loki saliera de donde estaba pintaría otra vez. Un cuadro para ponerlo al lado del otro. Para recordar que después de todo el grupo no estaba roto.
