Cuando nuestros labios se rozaron, su celular sonó, haciéndome reaccionar y darme cuenta de lo que estaba a punto de hacer.
Saco su celular del bolsillo de su pantalón, miro la pantalla y frunció el ceño.
Se puso en el asiento del piloto y condujo devuelta hasta la escuela de manejo. Durante el viaje no me miro ni me dirigió la palabra. Al llegar bajo del auto, agarro su campera.
-Lo siento Stu, nuestra clase debe terminar antes, tengo que irme, nos vemos mañana-dijo sonriendo falsamente
La vi desaparecer por la puerta que daba a la recepción.
-¿Ma...mañana?-dije
No podía verla mas. Era obvio que sabia como seducir a cualquier persona. Tarde o temprano terminaría cayendo en su trampa y no me lo perdonaría, ella era un capricho. Yo realmente amaba a Noods, no podía hacerle eso. Tenia que controlarme.
Mañana... ahora que lo pienso... ¿Que habrá sido tan importante para ella que se tuvo que ir tan de imprevisto?
Entre a la recepción, ahí estaba... la señora de la recepción, Maria o algo así. Mire el reloj en la pared, eran las 13.30, hora de almorzar.
-Voy a salir a almorzar. A las 14.30 vuelvo Maria
-¡Que mi nombres es Martha!
Ya en la calle, busque las llaves del Camaro en mi bolsillo. Me subí al asiento del piloto y lo encendí. Hice 3 calles, quedándome atascado en la cuarta calle. Me prendí un cigarrillo, el trafico iba a paso de hombre, tal vez, con suerte, podríamos almorzar juntos. Recordé lo que había pasado esta mañana y una sonrisa se dibujo en mi rostro. Era imposible pensar en ella y no sonreí. Pensar en mis labios rozando su piel, besando su tatuaje.
Una bocina me saco de mis pensamientos.
El trafico se había desatascado. Apreté el acelerador y en 15 minutos llegue.
Entre corriendo a al edificio blanco donde vivíamos. Vi a Murdoc en boxers tirado en el sillón del living mirando la tele, seguí por el pasillo y vi a Russel en la cocina, seguí de largo.
-Hey D, ¿que haces tan temprano?-dijo Russel desde la puerta de la cocina.
-Vine a buscar a Noods para ir a almorzar en mi hora libre-grite desde las escaleras.
Llegue al primer piso y golpee la puerta de su habitación.
Me abrió la puerta con una gran sonrisa y sorprendida.
-2D-kun... ¿Que haces tan temprano?
-Vine a almorzar
-Pero, no cocine nada y Russel esta experimentando una nueva receta y...-la silencie con un beso
-Lo se amor, por eso vine para invitarte a almorzar-Dije tomando su mano, sacándola de la pieza y yendo escaleras abajo
-¡2D-KUN ESPERA AUN ESTOY EN PIYAMA!
Me di vuelta para verla detenidamente, aun seguía en ropa interior y la remera mía. Se sonrojo al sentir mi mirada.
-Ah...ehm.. lo siento Noods-dije soltando su mano para rascar mi nuca.
-Enseguida vuelvo-dijo besando mi mejilla y corriendo a su cuarto.
Sonreí como tonto al sentir el contacto de sus labios en mi mejilla. Pose mi mano donde sus labios estuvieron hace unos segundos.
¿En que momento sucedió?¿Cuando ella dejo de ser la pequeña Noodle Cup y se convirtió en la mujer que me arrancaba suspiros y sonrisas tontas cual adolescente enamorado?
El sol se estaba ocultando, ambos estábamos sentados en un banco en una plaza, cada uno con un cigarrillo entre los dedo. El ajetreo de la gente, el ruido del trafico y la vida siguiendo su curso nos hacia sentir relajados, como apartados, excluidos de esa sociedad.
Inhale mi cigarrillo.
-¿2D-kun?
-¿Si amor?
-Creo que... me estoy enfermando.
-¿Tenes fiebre?-dije acercándome y tocando su frente con la mía.
Se sonrojo ante mi proximidad.
No, no tenia fiebre.
-¿Te duele algo?-dije agarrando su mano y acariciándola con mi pulgar.
-Siento como su tuviera mariposas en el estomago, una presión en el pecho cuando el se va, es en lo primero que pienso al despertar y en lo ultimo que pienso al dormirme...
-Noods, estar enamorada
-¡¿QUE?! No, no lo estoy
-Por lo que me describís, si, lo estas-dije inhalando mi cigarrillo.
Ella inhalo el suyo, soltando el humo por su nariz.
¿Quien seria el? ¿Sera un sentimiento mutuo? sentí un enojo creciendo en mi pecho de solo pensar que tal vez fuera correspondida. Esa persona me... nos sacaría a mi... a nuestra Noodle.
-Ojala no fuera así-dijo subiendo sus piernas al banco para abrazarlas y seguir con su cigarrillo.
-¿Por que? Estar... enamorado es un sentimiento lindo... pero es mejor cuando... es correspondido-dije recordando mi relación con Paula
-Porque... porque se que el no me corresponde, soy muy joven para el.
-No creo que haya edad para el amor-dije inhalando mi cigarrillo-cuando nos llega, nos llega y, no tiene piedad, no importa la edad, sexo o si esta en la otra punta del mundo. Cuando nos llega nos golpea fuerte aquí-dije soltando el humo y señalando su pecho.
Ella se sonrojo nuevamente. Nunca me había dado cuenta lo hermosa que se veía cuando se sonrojaba. Estaba convirtiéndose en una mujer hermosa, con un gran corazón. El idiota que hubiera logrado enamorarla, debía ser el tipo mas afortunado del mundo.
Tendría a una mujer, ademas de hermosa, inteligente, considerada, una gran amiga y eso me hacia envidiarlo.
¿Eran... celos?¿Por que sentía celos? Para sentirlos debía estar... Ella era como mi hermana menor.
Mi cigarrillo se consumió al igual que el de ella. Nos incorporamos, ella enlazo su mano con la mía sonriéndome y apoyándose en mi brazo. Le devolví la sonrisa. Empezamos a caminar volviendo a nuestro departamento. En un momento ella se paro, tirando mi mano.
La mire.
-¿Que pasa Noods?
-Me voy 2D-kun...
Mi corazón se paro por un micro segundo.
¿Se iba?¿A donde?¿Nos abandonaba?¿Dejaba la banda? Muchas preguntas agolparon mi cabeza, donde una migraña se hizo presente.
-A...¿A donde?-dije sujetando mi cabeza con la mano derecha.
-De viaje... por el mundo.
-¿Cu...cuando?-la migraña era mas y mas fuerte.
-Mañana a las 5 AM
-¿Cuan...do pensabas... contarme?-la migraña estaba empezando a controlarme.
-Yo... quise decirte antes 2D-kun pero...
-¡¿PERO QUE!?-una puntada me golpeo fuertemente la cabeza.
Ella se sobresalto ante mi grito. Necesitaba tomar mis pastillas y acostarme ya.
Suspire.
-L...lo siento princesa.
-Tu... tu migraña duele mucho 2D-kun?-dijo acariciando mi mejilla.
Asentí levemente.
Tomo mi mano nuevamente y paro un taxi, ella le dijo la dirección.
Al llegar, subí lentamente las escaleras hasta el 2do piso.
-Voy a buscarte un vaso con agua 2D-kun-dijo yendo a la cocina
Asentí.
Llegando a mi cama, me tire cual saco de papas.
Cerré los ojos, sintiendo un dolor palpitante y punzante.
-¿2D-kun?
Abrí mis ojos para verla con 2 pastillas blancas y una azul en la mano.
Me senté, agarre todas y las puse en mi boca, tragándolas con el agua.
Me recosté.
-Quédate... por favor-dije cerrando mis ojos al sentir sus pasos saliendo de la pieza.
La cama se hundió a mi lado, su cuerpo se acoplo al mio, sus dedos peinaban mi pelo y su corazón palpitaba despacio. Tarareaba una melodía , arruyandome, como si fuera un niño pequeño.
Sin darme cuenta me quede dormido y hubiera deseado seguirlo por los próximos 2 años.
Abrí los ojos lentamente, pensando que ella estaría ahi, aun acariciando mi pelo y tarareando su melodía, pero no fue así.
Me alarme al recordar que ella se iba de viaje. Me senté de repente en la cama y mire el reloj. Eran las 6 AM... Ya era tarde, ella se había ido.
Escuche la puerta de la entrada abrirse. Baje corriendo para encontrarme con Murdoc y Russel.
-D, hasta que te despertaste-dijo cerrando la puerta-fuimos a despedir a Noods al aeropuerto
Si, se había ido, sin despedirse, sin dejarme una nota, nada. Simplemente desapareció. Como si nunca hubiera estado conmigo la noche anterior, cuidándome.
Y por los siguientes dos años su ausencia fue lo peor.
Si, en esos 2 años de su ausencia, me di cuenta lo que realmente era ella para mi. Era mas que una niña, era mas que solo una pequeña hermana menor. Era la mujer en la que se había convertido lo que me atrapo y lo que me enamoro. Cada gesto, cada caricia, cada atención de su parte desde su llegada a nuestras vidas hicieron que me fuera enamorando sin querer, sin darme cuenta.
La puerta de su habitación se abrió dejándome ver que se había puesto un buzo verde, haciendo resaltar el verde de sus ojos unos pantalones ajustados negros y unas converse blancas. Una bufanda violeta tapaba su cuello y una campera de cuero negra la protegía del frió.
Me sonrió.
-¿Vamos?-dijo tomando mi mano
-Si princesa, vamos-dije besando su frente.
Salimos y subimos al auto.
-Estoy antojada de pizza-dijo ella abrochando su cinturón.
-Entonces a la pizzeria-dijo encendiendo el auto.
Llegamos a la esquina de la calle cuando vi que no estaba mas el auto negro de esa mañana. No sabia si sentirme relajado o preocupado. Trate de no prestarle mas atención. Era mejor que no estuviera mas en la esquina. Tal vez solo eran paparazzis buscando algo que inventar.
Llegamos a la pizzeria, y nos sentamos en una mesa cuadrada con un mantel a cuadros blanco y rojo. El lugar estaba lleno, a esa hora todos salían a almorzar de sus trabajos.
Ella estaba jugando con la punta del mantel entre sus dedos, evitando mi mirada.
-¿Princesa?
Also su mirada, totalmente sonrojada.
-¿Si 2D-kun?
-Te veo incomoda, ¿dije algo que te incomodara?
-No, es solo que...-se puso mas roja- aun no creo lo que paso anoche...-dijo escondiendo su cara en su bufanda
Sonreí.
Aun seguía siendo la inocente Noodle.
Tome su mano, acariciándola con mi pulgar.
-Si te incomoda, podemos ir mas despacio
-No, solamente estuve... esperando casi toda mi vida para que me notaras-dijo apoyándose sobre su otra mano- que pasara a esta altura es... me tomo por sorpresa, pero no quiere decir que no lo haya estado deseando-sonrió sonrojándose
Eso si que era una declaración que me había dejado su aliento.
¿Desde cuando sera que me estuvo... esperando?
Mire por la ventana. Un auto negro se estaciono en la cuadra de enfrente, dejando salir a cierta pelirroja, bastante desarreglada. Preste mas atención. Tenia sangre en su remera, golpes en los brazos, el labio hinchado y un moretón purpura sobre su pómulo izquierdo.
¿La... habían golpeado?
Se estaba abrazando, la persona que le había hecho eso, seguramente le había sacado su campera.
Desde el auto negro le tiraron la campera y se fue.
Ella se puso su campera y empezó a caminar para la dirección opuesta.
-Noods, espérame acá, por lo que mas quieras no te muevas de acá.
-¿Que...?¿Esta todo bien 2D-kun?
-Solo quédate acá, ya vuelvo.
Salí del restaurante. Ella no podía venir conmigo, si Catherine bajo del auto negro en esas condiciones, entonces debía preocuparme por lo que le quisieran hacer a Noodle.
Alcance a Cath, tomándola por el brazo.
-¿Quien...?
-Stu-dijo sorprendida-fuera...
-¿Que?
-¡Que te vayas!-dijo soltándose de mi agarre.
-¡NO! No hasta que me digas que te paso
-Nada, no me paso nada-dijo evitando mi mirada.
-Claro, entonces esos golpes ¿te los hiciste a propósito?-dije enojado
-Solo... déjame en paz
-¡No, no hasta que me digas quienes son los sujetos del auto negro y por que te hicieron eso!
No quería decirme, estaba negada a contestar mis preguntas, seguía tirando de su brazo y yo aun la seguía agarrando de el.
-No puedo decirte, solo puedo decirte que cuides a Noodle.
-¿Por que?¿De que debo protegerla?
-Cállate
-¿Que...?
Ella agarro las solapas de mi campera y me tiro hacia ella, besándome.
Fue un beso extraño. Su saliva se mezclaba con el sabor de la sangre de sus labios partidos, haciendo un gusto metálico.
-Pensé... que me amabas...
Espero les guste este cap, aunque me quedo corto, a partir de ahora empieza la accion y el misterio (?
Review...?
