Disclaimer
Highschool DxD y sus personajes son propiedad de Ichiei Ishibumi y de toda la sarta de empresas niponas a la que este asociado, este fic es escrito sin ánimo de lucro y con la mera intención de entretener… Con eso tienen esos tarados.
Nota Aparte: Los reviews atrasados del capítulo 4 de Under a Bright Sky ya están respondidos en el último capítulo subido, disculpen la demora.
CAPITULO 6 "CAMINANDO SOBRE CENIZAS"
Solo fueron unos segundos, pero aquello fue suficiente para alejar a mi adorado peón y a mi pequeña torre de mí por quién sabe cuánto tiempo, es curioso, conozco gente que realmente se odia a si misma pero nunca pensé que aquella expresión pudiese ser tan extremadamente literal, mucho menos que la descubriría al sentirla en carne propia.
–Yo que tú hubiese sido más asertiva, creo que un beso en la mejilla es demasiado escueto para un último adiós.
Me dice con una sonrisa con dejes tanto de malicia como de picardía en su rostro.
Increíble, es la primera vez que me siento tan enojada y apenada al mismo tiempo, le devuelvo la mirada más hostil que el dolor general que siento en mi cuerpo me permite, lo único que quiero en este momento es matarla con todo el poder de la destrucción que sea capaz de lanzarle, pero eso sería inútil, no le tomaría ni dos segundos matarme junto con el resto de mi sequito, me siento impotente, no solo por mi incapacidad sino también por el hecho de que, si hiciera semejante locura, no estaría más que desmereciendo el sacrificio que Issei hizo por todos nosotros.
La sonrisa con la que me observa en este momento es como si supiese exactamente lo que pasa por mi cabeza en este preciso instante, es como yo, de eso no hay duda, tiene el control de la situación y no tiene ningún reparo en demostrarlo para molestarme.
–Una vez estén listos los espero adentro, asegúrate de que la pequeña Asia los cure de forma eficiente a todos ustedes, tengo varias cosas que arreglar primero y preferiría que no entrasen convalecientes al lugar donde trabajan los Maous.
Y sin más comienza a caminar lentamente hacia el interior del palacio, con un simple gesto de su mano hace que las versiones de Rossweisse y Koneko adultas vayan detrás de ella mientras que esta ultima hace lo mismo con los guardias que aún quedan en el patio haciendo que mi nobleza y yo estemos solo nosotros por primera vez desde que llegamos aquí.
Aprieto mis puños sin poder caber en mi frustración, esta impotencia de no poder haber hecho ni hacer nada me crispa los nervios, si no fuera porque los demás están tan mal o incluso peor que yo creo que en este momento lloraría a más no poder.
Una Asia cabizbaja junto con un Gasper no muy lejos de ese estado van de un lado a otro tratando de curar a los demás quienes a duras penas pueden acomodarse como para siquiera aceptar el tratamiento.
Kiba y Xenovia están repletos de cortes y quemaduras, nada que el twilight healing de Asia no pueda curar, pero no por eso le quita lo doloroso al asunto, además parece ser que algún tendón o musculo les resulto lastimado con esa explosión mágica ya que no exagero cuando digo que no pueden ponerse de pie.
Akeno es otro cantar, aunque recibió una bala del poder de la destrucción de lleno, ella ya está un tanto acostumbrada debido a nuestro entrenamiento conjunto, y por qué no admitirlo, alguna que otra riña que hemos tenido por Issei.
Aún así el impacto que la alcanzó es bastante más poderoso de lo que yo podría llegar a hacer con la misma facilidad que lo hizo mi contraparte, si bien supo usar su magia para reducir el impacto, mi amiga está bastante lejos de estar bien.
Recostada en el suelo, cubierta de quemaduras y con la vista perdida en el cielo, ella está tan afectada como yo por la partida de Issei y Koneko-chan.
–No es justo Rias.
Dice ella en un leve murmullo, claro que no lo es, sin embargo esa fue su decisión, por más que nosotros nos negáramos de todas las formas posibles Issei tendría que irse tarde o temprano, ya sea por protegernos a nosotros o por su propia seguridad, es un poco difícil asimilarlo, pero aún siendo una persona distinta, el mismo odio que tienen hacia el tipo que les arrebato todo lo tienen también para con nuestro Issei.
Me siento a su lado, de la forma más delicada que puedo poso su cabeza sobre mí regazo y empiezo a acariciar levemente los cabellos de mí reina, puedo darme cuenta como usa todo su autocontrol para no estallar en llanto, es como si aún sintiese la presencia de Issei aquí obligándola a no demostrar cómo le duele su partida.
Ella le sonrió antes de que se fuera no solo para darle confianza y hacerle saber que estaría bien, sino que también no es capaz de soportar la idea de que lo último que él viese de ella sea su rostro bañado en llanto, no soy de cuestionar ese aspecto de su personalidad, pero esa costumbre que tiene Akeno de guardar sus sentimientos dentro de lo más profundo de sí misma tarde o temprano acabara rompiéndola.
–Akeno, no hay necesidad de que guardes más las apariencias, Issei ya no está aquí, solo nosotros, siéntete libre de poder llorar.
–No Rias, si lo hiciera entonces ese pequeño gesto de despedida que tuve con él no sería más que una farsa, quizás no fue con palabras, pero yo le di a entender que no tenía de qué preocuparse, no sería justo para él que luego de todo lo que hizo por nosotros yo no hiciese más que mentirle en la cara.
Me responde con una seriedad rara vez vista en ella, supongo que adelanté un poco mis conclusiones, por más que hemos estado juntas desde siempre creo que jamás terminaremos de conocernos la una a la otra.
Le sonrío mientras tomo una de sus manos con fuerza, si esa es su decisión no tiene caso que la fuerce a hacer lo contrario, lo único que puedo hacer es apoyarla, todos nosotros debemos de hacerlo, dudo mucho que esa mujer nos lo vaya a poner fácil, va a hacer todo lo posible para quebrarnos a todos y cada uno, y si llegara a conseguirlo, entonces el sacrificio de Issei no serviría de nada.
–Tienes razón, no sería justo que le falláramos de esa manera.
Observo hacia el cielo igual que mi reina como si la respuesta a todos nuestros problemas fuera caer de ahí, lamentablemente por más que lo hagamos hasta hartarnos nadie más que nosotros mismos va a poder sacarnos de esta.
Poco a poco el trabajo de Asia va surtiendo efecto, aunque no del todo repuestos, Kiba y Xenovia ya son capaces de al menos mantenerse de pie, sin perder tiempo mi pequeña alfil corre hacia el cuerpo herido de Akeno comenzando a curarla de la forma más rápida y eficiente que sus poderes se lo permiten.
Los rostros de todos están marcados por un gesto triste, es comprensible, sin embargo no por eso es lo correcto, no puedo negar que Issei es muy importante para todos nosotros, tampoco es por desmerecer a Koneko-chan ni mucho menos, de hecho su ausencia no hace más que agrandar el vacio que él dejó en nosotros, es más, sería una hipócrita si no dijera que estoy devastada por la partida de ambos, quizás a un nivel mayor de lo que pueden llegar a estarlo los demás, pero así todo no puedo permitir que el resto de mi nobleza se venga abajo por este hecho, no solo estaría desaprovechando el esfuerzo de Issei, sino que estaría fallando como ama.
Dejo escapar un profundo suspiro, no puedo dejar que esto siga así por mucho tiempo.
– ¡Suficiente! Es cierto que Issei y Koneko-chan se han marchado pero sentir autocompasión por nosotros no va a hacerlos volver, Akeno tiene razón, darnos por vencidos sería igual que escupir sobre el sacrificio que ellos dos hicieron por nosotros, pero esa no tiene que ser nuestra única motivación, no hay que mantenernos firmes solo por ellos, recuerden todo lo que dejamos atrás en nuestro hogar y que nos acaba de ser arrebatado por esa mujer que nos arrastro a una guerra que no nos corresponde, recuerden a nuestros seres queridos que nos esperan del otro lado, recuerden todas esas metas que tenían y que ahora están truncadas por todo esto, no peleen por Issei y Koneko-chan, es más, ni siquiera háganlo por mí que soy su ama, peleen por ustedes mismos y por aquello que desean, somos demonios, no debemos perdonar a aquellos que se cruzan en nuestro camino… Y recuerden, el mundo existió millones de años antes de Issei y muy probablemente exista millones de años más después de su muerte, primero asegurémonos de salir de esta, luego si hay tiempo veremos que podemos llegar a hacer por él.
No creo que vaya a sentirme cómoda por aquellas últimas palabras por lo que me quede de vida, pero me cueste aceptarlo o no, debo dejar de depender de mi adorable peón, al menos por ahora, cuando lo tenga de vuelta aquí, bueno, tampoco creo que sea buena idea dejar volar mi imaginación justo en este momento.
Ninguno reacciona precisamente feliz por mis palabras, es de esperarse, sin embargo parecen captar el mensaje, mientras me pongo de pie, sus rostros abatidos se llenan de una decisión rara vez vista en ellos, no están motivados por querer superarse a sí mismos, por lograr juntos alguna especie de victoria o algo por el estilo.
No, reconozco esa mirada, lo único que quieren hacer es tomar revancha por todo esto, quién sabe cuántas cosas importantes para ellos se han visto borradas de un plumazo, hasta que tal punto es tan verdad aquello que acabo de decirles.
Maldición, aún así, si de esta forma puedo darles un motivo mayor que el esperar a que Issei regrese entonces me es suficiente, si lo que mis queridos sirvientes quieren es venganza, yo gustosa se las daré en bandeja de plata con tal de garantizar nuestra supervivencia.
–Ahora pónganse de pie, ustedes son sirvientes de la casa Gremory y deben actuar como tal, plantaremos cara a esta situación y saldremos victoriosos, esa es mi orden primera, espero no me decepcionen.
– ¡Hi Buchou!
0o0o0o0
–Vaya, así que era verdad.
Fueron las primeras palabras de Vali al ver lo que está frente a nuestros ojos, a pesar de no ser algo que imponga una enorme presencia como lo puede ser el ver a Great Red volando por el cielo, el paisaje con el que nos encontramos es incluso capaz de sorprender a alguien tan acostumbrado a la destrucción como lo es él.
El círculo mágico nos dejó en lo que podría considerarse como el centro de lo que alguna vez fue una especie de parque pequeño en medio de lo que parece ser el centro de una gran ciudad, o al menos eso es lo que uno no puede evitar pensar al verse rodeado de semejante cantidad de edificios completamente devastados, simplemente reducido a una masa inoperante de estructuras de hierro y concreto pero que, aún en semejante estado de destrucción, siguen elevándose varias decenas de metros hacia el cielo.
Montañas hechas de escombros y el metal retorcido de un sinfín de vehículos abandonados a su suerte, desde autos particulares hasta buses del transporte público y algún que otro camión de gran tamaño, cubren el asfalto de las calles haciendo que sea prácticamente imposible recorrerlas de otra manera que no sea a pie.
Aún si todo lo que está a nuestro alrededor no fuese suficiente, el cielo celeste sobre nuestras cabezas nos da la pauta de que estamos en el mundo humano, obviamente no el de nuestra dimensión, no estoy enterado de las últimas noticias respecto a guerras y esas cosas pero dudo que cualquiera de las grandes ciudades del mundo este en un estado ni remotamente parecido a este.
–Supongo que esto nos puede dar una idea de que es lo que es capaz de hacer el yo de esta dimensión.
–Puede, aunque no me arriesgaría a afirmarlo, si esa versión adulta de Rias Gremory dijo la verdad, aquí llevan más de quince años de guerra, teniendo eso en cuenta, tampoco me extrañaría que ella fuese la que ordeno la destrucción de esta ciudad.
Me responde Vali mientras analiza con un poco más de detalle la destrucción frente a nosotros, aunque sin dar señales del todo claras, pareciera ser que Koneko-chan no se siente conforme con algo.
–No lo entiendo, se supone que ella es la que lucha contra la versión malvada de Issei-senpai ¿Por qué piensas que haría algo así?
Una ligera carcajada sale de la boca de mi rival haciendo que el gesto de mi pequeña kouhai se agrie un tanto más.
–Sencillo, para empezar no hay nada que nos asegure que lo que ella dijo es verdad, no tengo tantos detalles del asunto como ustedes, pero por lo poco que sé, básicamente llegamos aquí con la idea de que ella es la que "defiende" al mundo, pero bien podría ser al revés y ser Rias Gremory la que inició esta guerra, y de hecho, aún si todo lo que nos dijo es verdad, no sé ustedes, pero personalmente, con lo poco que la vi, dudo que sea el tipo de líder que tenga miedo de hacer los sacrificios necesarios para alcanzar sus objetivos, y hasta que no tengamos alguna certeza, la destrucción de esta ciudad bien podría haber sido uno de esos sacrificios... Más que buenos y malos, creo que aquí vamos a tener que medir todo en una escala de grises, interesante.
Aunque los criterios de interés de Vali me siguen dando una grima del carajo, tengo que admitir que tiene razón, no sabemos absolutamente nada de los que nos rodea, y hasta que no quede demostrado lo contrario, el autor de esta destrucción puede haber sido cualquiera de los bandos que están en guerra, sin embargo, eso es lo último que me preocupa en este momento, de hecho, lo que acaba de decir Vali me hace darme cuenta de algo que me genera un profundo terror.
–Issei-senpai, si eso es verdad entonces…
–Así es, no tenemos la menor idea de quién la persona que está a cargo de Buchou y los demás en este momento.
Digo tomándome el rostro con ambas manos, soy un maldito idiota, acabo de confiar la seguridad de mis amigos en las manos de una mujer que bien podría haber sido ella la que destrozo el mundo de semejante manera.
– ¿Preocupado Hyodo Issei?
Me pregunta el blanco con una sonrisa de suficiencia que hace que me entren ganas de mandar al demonio el acuerdo de paz que acabamos de tener ambos hace apenas unos minutos.
–Creo que esa sonrisa está de más, Vali.
Le respondo casi escupiendo mis palabras haciendo que a él le cause más gracia todo este asunto.
–Es que es divertido, pensé que habías aceptado este acuerdo con todas las consecuencias que traería, es difícil analizarte sin caer en el riesgo de sobrevalorarte o subestimarte todo el tiempo.
El instinto natural que normalmente me esforzaría por contener empieza a embargarme por completo, estoy consciente de que dejarme llevar sería una completa estupidez, pero este maldito se lo está ganando a pulso.
–Aún así, incluso aunque te hubieses dado cuenta antes de tiempo, el resultado hubiese sido el mismo.
Me dice borrando de repente esa fastidiosa sonrisa suya reemplazándola por un gesto frío y serio confundiéndome un tanto en el proceso.
– ¿Qué quieres decir?
–Lo mismo que seguramente se te cruzó por tu cabeza cuando esa mujer te propuso aquel trato, sabes perfectamente que hubiera sido un completo despropósito el traer a todo el grupo hasta aquí, puede sonarte bastante desalmado, de hecho no digo esto con la intención de provocarte pero creo que es la única forma de dejarlo bien en claro…
Dejando de lado por completo su usual actitud de superioridad, creo que por primera vez desde que nos conocemos Vali me observa de igual a igual, es más, hasta puedo sentir cierto recelo de su parte, como si no pudiese decidirse por terminar esa frase o no, todo ante la mirada de una Koneko ligeramente sobrecogida.
–Pero indistintamente de que si haya cumplido su palabra o no, incluso si utilizase a tus amigos como esclavos y prostitutas para vaya saber uno quién, al menos tienes la certeza de que ellos están ahí y tarde o temprano podrás volver a buscarlos, y en la situación en la que estamos, creo que esa relativa seguridad es más de lo que puedas llegar pedir, además, por el interés que parecía tenerle a aquella idea y el poder que demostró en combate, ten por seguro que no hubiera tenido miramiento alguno en matarte de haberte negado a su propuesta.
No me jodas ¿Realmente este tipo acaba de insinuar que los deje a todos a su suerte en ese lugar tan solo para no tener cargo de conciencia? Apreto mis puños con ira mal contenida no pudiendo hacer otra cosa que devolverle una mirada que dista mucho de ser una precisamente amistosa.
– ¿Me estás diciendo que no soy lo suficientemente fuerte para defender a mis amigos? ¿Que elegí el camino más fácil? ¿Acaso tú tienes el poder para derrotarla y así todo te negaste a hacer algo al respecto?
Le reprocho prácticamente escupiendo mis palabras, sin embargo, lejos de verse afectado, Vali me responde manteniendo por completo la cabeza fría, es extraño, para ser él el que incita nuestras peleas constantemente, pareciese que hace un esfuerzo bastante grande por evitar el conflicto a toda costa.
–En esta situación en particular, sí, ella ha demostrado ser superior a ti, pero así todo ese no es el factor determinante, incluso en desventaja, el poder de las longinus es capaz de acabar con cualquier enemigo, sin embargo, posiblemente eso signifique la muerte de todos aquellos a quienes quieres proteger en primer lugar, en cuanto a mí, ten por asumido que yo podría cuando menos haber dado la suficiente batalla para poder llegar a un trato más justo, pero he allí la diferencia, yo no tendría problema alguno con que cualquiera de las personas allí presentes hubiese muerto con tal de lograrlo…
Un suspiro cansino sale de sus labios antes de poner las manos en sus bolsillos y encogerse de hombre en un gesto de pura resignación.
–Por más que te castigues a ti mismo en tu mente o quieras echarme la culpa a mí las cosas pasaron de la única forma que debían de hacerlo, si hubieses hecho algo distinto, indefectiblemente tú o cualquiera de los Gremory hubiese muerto.
Sé que tiene razón, así todo me niego a dejar mi ira de lado, las ansias naturales que me produce el espíritu de Ddraig de querer reventarle la cara a este sujeto están comenzando a dominarme, parte de mí quiere dejar zanjado este asunto, pero por otro lado, la idea de hacerlo la mayor cantidad de daño posible poco a poco se me está haciendo más y más interesante.
–Issei-senpai...
De repente un suave agarre en mi brazo me hace perder el tren de mis pensamientos, aún con mis ideas un tanto nubladas por mis instintos, el rostro preocupado de Koneko-chan me resulta un duro golpe incluso en este estado.
–Tiene razón, era la única forma de que todos pudiéramos seguir vivos y tener una oportunidad para arreglar las cosas, por favor, no quieras creer lo contrario, tú hiciste lo correcto y estoy segura de que Buchou y los demás son lo suficientemente fuertes para resistir lo que sea que quieran hacerles, de ahora en más lo único que podemos hacer es esforzarnos por reunirnos con ellos lo antes posible.
Me dice con un extraño malestar en su usual rostro prácticamente inexpresivo, la observo durante unos segundos en los cuales siento como mi mal genio va reduciéndose de a poco, pronto mis ideas vuelven a acomodarse.
Soy un idiota, este es de lejos el peor momento para perder el control, paso mi mano por mi rostro como si así pudiese sacarme de encima el fastidio que estaba sintiendo hasta hace unos momentos, suspiro, menos mal que Koneko vino conmigo porque que estoy casi seguro que esta será la primera de las muchas veces que ella haga el papel de mi cable a tierra.
Bajando por completo mi hostilidad, por fin hago desaparecer mi Balance Breaker, de hecho, no puedo creer que con todo lo que hemos pasado mi cuerpo aún haya podido mantenerlo activado.
Sonrío haciendo que su mueca se vuelva una de alivio en el proceso, volteándome para verla de frente, con gentileza palmeo ligeramente su cabeza arrancándole un tenue gemido de sorpresa.
–Es verdad Koneko-chan, no vale la pena lamentarse por esto ahora mismo…
Enfoco la mirada en el portador del blanco quien simplemente se limita a observarme manteniendo ese gesto inexpresivo.
–De momento solo tenemos que limitarnos a seguir vivos hasta el día siguiente ¿Verdad Vali?
Retomando esa sonrisa de suficiencia, él comienza a caminar en dirección opuesta hacia nosotros.
–Me alegra que te centres, eso hará más fácil las cosas.
–Oye ¿A dónde vas?
–Lo primero que tenemos que hacer es darnos una idea de donde estamos, iré a lo alto para tener una mejor vista, supongo que ustedes no tienen problema con ello.
Nos dice a ambos mientras extiende sus alas, a pesar de haber dicho todo aquello con su tono confiado de voz, voltea levemente su rostro esperando alguna especie de respuestas de nuestra parte, me limito a asentir con la cabeza haciendo que él levante vuelo casi inmediatamente.
–Issei-senpai.
Me dice mi pequeña kouhai mientras ambos tenemos la vista clavada en el cielo viendo como Vali va de edificio en edificio y también desde mucho más arriba en las alturas no siendo más que un destello blanco a simple vista.
–Dime Koneko-chan.
– ¿Nosotros que haremos?
No puedo evitar rascarme la cabeza ante esa pregunta, es cierto que el viejo Tannin me enseñó, bueno, más bien me obligó a tener que aprender como valerme por mi mismo en un entorno salvaje, pero dudo que eso sirva en un lugar como este, una ciudad completamente destruida y aparentemente abandonada esta muy lejos de ser un monte repleto de plantas y animales que puedan llegar a servir de alimento o manantiales de agua ocultos donde beber.
–Sinceramente no lo sé, Vali tiene razón, para empezar debemos saber dónde estamos, quizás podríamos recorrer un poco las calles cercanas en busca de alguna pista.
– ¿Una pista de qué?
–De cualquier cosa, Tannin me enseñó cómo sobrevivir a la intemperie pero el que sea una ciudad abandonada hace que todo eso sea inútil, quizás ver el idioma en algún letrero para darnos una idea de donde estamos, lo dudo muchísimo, pero quizás alguna tienda que no esté saqueada, o simplemente matar el tiempo ocupando nuestra cabeza en algo…
Suspiro, esto se está haciendo más difícil de lo que pensé que sería al principio, y eso no es decir poco.
–Realmente no sé qué hacer Koneko-chan, apenas estamos hace una hora aquí y eso ya fue suficiente para que incluso yo me hubiese dado cuenta de que algo está terriblemente mal, hasta que no salgamos de esta ciudad creo que lo que yo haga va a ser más bien inútil.
Odio admitir todo esto, pero es que en verdad no veo otra forma de poder afrontar el asunto que saliendo de aquí, y aún así, nada me asegura que las afueras de este lugar no estén en mejores condiciones.
–Es un alivio que Vali haya decidido venir con nosotros, viendo como están las cosas, es mejor confiar en su juicio que en el mío.
A cada palabra que sale de mi boca siento como una opresión en mi pecho se hace más y más fuerte, la desgana se hace presente y una mezcla de tristeza y enojo contra mí mismo comienza a apoderarse de mi cuerpo, incluso la idea de simplemente echarme al suelo y dormir hasta que no pueda mantener más mis ojos cerrados empieza a sonarme tentadora.
Niego con mi cabeza tratando de quitarme de encima esas ideas, no puedo darme el lujo de dejarme vencer ni por la ira ni tampoco por mi propia cabeza, este es apenas el principio, tengo que tener por seguro que el no saber qué voy a comer o dónde voy a dormir en la noche van a ser las ultimas de mis preocupaciones, por ahora solo tengo que dejar que las cosas seguir su curso y aprovechar cada ventaja que se nos pueda a llegar a presentar, resistiendo el impulso de arrojarme a la pereza, comienzo a caminar por las ruinas de la ciudad que nos rodea con mi Kouhai siguiéndome de cerca.
–En fin, tampoco me hagas mucho caso, simplemente creo que todo esto me tiene un poco intranquilo, estoy seguro que no pasará mucho tiempo hasta que las cosas mejoren.
A pesar de haber dicho eso con una ligera sonrisa en el rostro, Koneko-chan me observa con cierta preocupación, así todo, sigue tras de mí sin ningún tipo de indecisión, maldición, incluso yo no confió del todo en mis propias palabras.
Pero a fin de cuentas ¿Qué más puedo hacer? Incluso si lo es a base de mentiras, seguir adelante es mi única opción.
0o0o0o0
– ¡Bienvenido Sekiryutei-sama!
– ¡Bienvenida General Xenovia!
Es lo primero que escucho al abrir las puertas del auditorio principal del castillo, cuatro caballeros de la orden del dragón hacen de guardias en cada puerta de acceso a la habitación por lo que sus voces hacen un eco particularmente fuerte en todo el lugar.
Al principio esta era la biblioteca, un enorme habitación con techo terminado en una cúpula estilo catedral repleta de estantes llenos de cientos de miles de libros de alrededor de todo el mundo, sin embargo, termine por elegirla como el centro de las reuniones con mis generales, en primer lugar, por tener toda la información recopilada por mí a lo largo de estos años cosa que viene bien tener a mano a la hora de decidir el curso de acción ante cualquier situación que se nos presente, y en segundo, la sala del trono generalmente es un puto chiquero y sinceramente ni Xen ni yo tenemos ganas de arreglarlo para estas reuniones.
En fin, con un simple movimiento de mi mano, los caballeros de la orden hacen una pequeña avenía y nos dejan a Xenovia y a mí a solas dentro del enorme salón, sin perder tiempo, tomo asiento en la silla que encabeza una gran mesa de varios metros de largo justo en medio del lugar, tras de mí, Xen se mantiene firme con sus manos detrás de la espalda y la vista fija al frente.
Como parte del protocolo de guerra, ambos estamos usando nuestras armaduras solo dejando al descubierto nuestros rostros, frente a mí, tres pequeños círculos mágicos aparecen sobre la mesa a la espera de que los preparativos para la reunión estén listos.
Por norma general la mayoría de estas reuniones las hacemos en persona, pero para esta en particular se dio la casualidad de que todos estábamos al mando de alguna de las tropas en campaña, de hecho, si no fuera porque me vi tentado a interferir en el asedio a las puertas del cielo, debería de haber sido Xenovia la que oficiara la reunión en persona desde la capital mientras que el resto de generales y yo nos contactábamos con ella desde el frente.
De cualquier forma, detalles más detalles menos, en verdad que estos tipos se están tardando, para ser mi gente de confianza el que me dejen esperando de esta manera es inaceptable.
– ¿Estas molesto?
De pronto el sonido metálico de las manos de Xenovia apoyándose en mis hombros me saca de mis pensamientos.
– ¿Por qué lo dices?
–Estas cruzado de brazos, con la espalda apoyada con todo el peso de tu cuerpo en el respaldo de la silla y acabas de dejar salir un bufido por entre los dientes.
–Bueno… Quizás un poco, se supone que esta es la última actividad del día, ya no veo la hora de que vayamos a casa, me muero de hambre y sinceramente lo único que quiero hacer es tener la cabeza entre tus pechos hasta dormirme, el que a estos se les ocurra no estar listos hace que todo eso se retrase.
Le respondo llevándome una mano al rostro dejando escapar otro bufido de fastidio en el proceso.
–Qué puedo decir, no todos tenemos la misma suerte que tú, algunos debemos hacernos cargos de tus ejércitos y hacer crecer tu imperio, lamento retrasar tu revolcada nocturna Sekiryutei.
Cuando no, apareciendo en el momento más oportuno.
–Raizer, al fin te has dignado a establecer contacto.
–Acabo de llegar al campamento, las fuerzas del inframundo han intentado hacer un avance para tratar de romper el asedio que estamos manteniendo sobre la ciudad de Damasco, aunque logramos rechazarlos con éxito, fue necesario que comandase la defensa en persona.
Dejando de lado su usual prepotencia, me da su informe con una profesionalidad incuestionable.
Se podría decir que mi relación con este tipo es cuando menos curiosa, a pesar de ser la persona, que digamos, desencadeno una serie de eventos que me llevaron a estar inmerso en la mierda más absoluta, también resulto ser el primer aliado que tuve cuando se me cruzo por la cabeza declararle la guerra a todo el mundo, supongo que el hecho de que Rias lo haya desechado como lo hacía yo con mis pañuelos luego de tranquilizar a mi querido amigo entre las piernas haya tenido mucho que ver.
Bueno, no sé si el primero, quizás ese título le quede mejor a Xenovia, aún así, sigue siendo una historia bastante divertida, incluso teniendo esa actitud de bastardo aristócrata él reconoce mi poder y cumple mis órdenes al pie de la letra, de hecho, muchas de las primeras victorias hubieran sido prácticamente imposibles de conseguirlas sin su ayuda, las extrañas vueltas de la vida supongo.
–Bien, mientras el asedio pueda seguir no habrá mayores problemas, es una buena forma de mantener ocupados buena parte de su ejército.
– ¿Mantenerlos ocupados? ¿Dónde quedo aquel espíritu del principio de la guerra de acabar con todo el mundo de un plumazo?
¿Saben? Es graciosamente irónico como estos dos sujetos terminaron por ser mis generales de confianza.
–Kokabiel, amigo mío, hemos estado tratando de hacer eso durante quince años, dudo que a esta altura eso sea posible… Además, para qué engañarnos, tú disfrutas a cada segundo que todo esto se extiende.
Aún recuerdo como si fuese ayer cuando libere a este sujeto de la prisión del Cocitos a donde lo enviaron luego de intentar iniciar una nueva gran guerra, con una tremenda paliza de mi parte por cierto, sí, lo sé, demasiado ambiguo todo esto.
Pero es cuando menos interesante el cómo fue que llegamos a esto, ahora que lo pienso, si no fuese por las palabras que este tipo me dijo luego de haberlo hecho comer polvo como si no hubiese un mañana, quizás, solo quizás, todo lo que pasó hasta ahora no hubiese ocurrido, o al menos, no de la misma forma.
–No niego que destrozar todo lo que se me cruce enfrente es demasiado entretenido para mí, de hecho, en estos años incluso le he tomado cierto gusto a derramar la sangre de mis hermanos que se oponen a esta guerra aún cuando participen en ella tan solo por el deseo de verte muerto, así todo, una cosa es enfrentarse a ellos y asesinarlos con mis propias manos, otra muy distinta es atacar desde kilómetros de distancia y destruir ciudades mientras uno se sienta y se fuma un cigarrillo, esa costumbre humana que trajiste a esta guerra es simplemente repugnante.
Es precisamente por comentarios como este que envié a este sujeto al frente más jodido que se me hubiese ocurrido, por decirlo de una manera, la coalición que formo Rias con las demás fracciones tiene un fuerte control sobre lo que queda de la Europa occidental, tanto Medio Oriente y Europa del Este son frentes más o menos tranquilos, sin embargo, tratar de ingresar por los países escandinavos es un puto dolor de cabeza, no solo parece ser que la muy zorra de Rias envió a sus soldados más hijos de puta aquí, sino que hasta lo mismos lugareños parecen demonios, y no me refiero las imitaciones baratas que produce el inframundo hoy en día, no, estos tipos defienden su tierra con tal furia y demencia que más de una vez me he pensado el echarme para atrás tan solo para evitar perder tantos recursos en un triste paramo helado a estas alturas ya casi totalmente destruido.
Sin embargo, el buen Cadre se ofreció con todo gusto a dirigir personalmente la campaña en dicho lugar, y por como se ve por la pantalla el reguero de sangre que mancha la nieve a sus espaldas, creo que se puede decir que se la está pasando en grande.
–Por eso cada uno de ustedes fue enviado a lugares distintos, a Raizer no le gusta ensuciarse las manos y a ti te gusta destripar a todo el mundo, ustedes quedan satisfechos, el imperio sigue creciendo y todos somos felices.
–Eso sin contar a los inocentes que mueren a cada una de sus conquistas, Sekiryutei-sama.
Oh casi lo olvido, pero bueno, esa clase de comentarios hipócritas son algo muy propio de él, no es que me moleste o me caiga mal, de hecho, al igual que a los otros, le debo bastante a este sujeto, sin embargo, tanto Raizer, Kokabiel, Xenovia y yo somos considerados traidores para las tres facciones, pero no exagero cuando digo que a este tipo no le llegamos ni a los talones.
Como decirlo, para ponerlo en términos claros, se podría decir que él es el mayor traidor del cielo desde Judas Iscariote.
–Metatron, ese arreglo lo has tenido conmigo, pero por más buena voluntad que tenga en cumplirlo, no puedo controlar las acciones de todos mis generales, de ser así, tampoco debería de permitirte aplicar tu sentido de justicia dentro del imperio, he hecho cientos de veces la vista gorda a los ajusticiamientos que has causado a todo aquel que creas merecedor de tal castigo tanto fuera como dentro de lo que está bajo mi control, de entre todos los aquí presentes, tú eres el que tiene más concesiones.
Aún me sorprende que después de hacer todo lo que hizo así todo pueda mantener su estatus de ángel, no me malentiendan, yo no juzgo a absolutamente a nadie, poco o nada me interesa la moralidad de las demás personas, mucho menos las de aquellas que están bajo mi mando, pero joder, es que ver a este cabron aún con la "Gracia de Dios" encima es demasiado raro.
Pero en fin, más allá de su evidente doble moralidad, la habilidad que tiene este tipo para cubrir mi flanco izquierdo es poco menos que perfecta, con ese dulce y sutil toque que solo la santa inquisición podía conseguir, él sofoca cualquier intento de rebelión que se presente en el imperio o ataque encubierto que se trate de hacer por aquí como si fuese la CIA y la KGB enteras encerradas juntas en el cuerpo de un absolutista, una verdadera personificación de una oda a la eficiencia y la hijaputez.
Rubio cenizo, bien parecido, porte elegante, en fin, una especie de versión de un Kiba joven en esteroides, bueno, no exactamente así, pero más o menos se dan una idea, se podría decir que su rasgo más distintivo es su heterocromia que hace que su ojo derecho sea azul mientras que el izquierdo muestra un tono más bien dorado.
Como suele ser usual en él a la hora de enviar un mensaje, no tengo forma de saber desde donde lo está haciendo, lo único que puedo ver detrás de él es simplemente las paredes de un cuarto vaya a saber uno en que parte del mundo, siendo el líder de lo que bien podría decirse es la policía secreta del imperio generalmente ignoro los procesos de su trabajo hasta el momento en que llega el informe con los objetivos cumplidos, y mientras las cosas sigan siendo así, no tengo razón alguna para meter mano en lo que sea que él haga.
–Perdón, Sekiryutei-sama, pero para nosotros los ángeles el sufrimiento de aquellos que se ven arrastrado sin razón a estos conflictos es algo que nos es difícil ignorar.
–Así es la guerra Metatron, así lo fue siempre y así lo será hasta el fin de los tiempos, y ustedes los ángeles lo saben mejor que nadie… ¿Algo que valga la pena informar?
Como dije, los ideales y moral de los demás me la vienen pelando bastante, pero preferiría ahorrarme todo ese discurso del sufrimiento de los inocentes y demás, incluso si yo no hubiese comenzado esta guerra, tarde o temprano toda esta gente hubiese terminado sufriendo y muriendo porque, a fin de cuentas, definitivamente yo no soy el único trastornado que se divierte con ver el mundo arder.
–Nada realmente importante, o al menos que no se pueda posponer hasta que entregue mi informe, la Orden de la Última Luz sigue trabajando arduamente para mantener la paz dentro de sus tierras, eso se lo aseguro.
He aquí un último dato curioso, cualquiera pensaría en cómo fue que un arcángel termino por traicionar a toda su especie para estar bajo mis órdenes, pues, a diferencia de lo que muchos pensarían, fue bastante sencillo, de hecho, prácticamente no tuve que hacer nada, solo aceptar una condición.
Algún día, cualquiera, quizás hoy, quizás mañana, quizás dentro de mil años, cuando sea, él y su orden se rebelarían contra mí y no descansarían hasta verme muerto, ya que, según sus propias palabras, ellos eran los únicos capacitados para detener a un monstruo como yo, para él ellos son la última posibilidad que tiene el mundo de salvarse, por eso se hacen llamar a sí mismos la Última Luz.
…
Joder, si es hasta casi tierno.
–Perfecto, bien señores, ya saben lo que toca, todos estamos cansados así que terminemos lo más rápido posible para volver a nuestros asuntos.
Lo que sigue es mucho más tiempo del que me gustaría de discusiones sobre informes, estados del campo de batalla, la situación de tropas aliadas y enemigas y vaya a saber uno que puta cosa más, a veces ni yo entiendo para que lo hacemos, a fin de cuentas, basta con que alguno de nosotros se canse y se ponga manos a la obra para torcer las cosas a nuestro favor inmediatamente.
Pero en fin, ha de tener algo de sentido como para haberlo estado haciendo desde los últimos quince años, al final simplemente es la forma que tenemos de decir que a pesar de todo aún seguimos estando cuerdos, o al menos lo estamos lo suficiente como para dirigir el destino de millones de personas.
Sonrió para mi mismo ante la sola idea.
Curiosa la forma en que la definición de cordura cambia de persona a persona.
0o0o0o0
– Bueno, no hay mucho que ver realmente, el río que viene desde el sur se divide en dos un poco antes de llegar a la ciudad, aunque no hay rascacielos imponentes si hay una buena cantidad de edificios, así que aunque esta difícilmente sea una de las capitales de los humanos si se trata de una ciudad importante.
Senpai y el Hakuryukou llevan un buen rato hablando, mientras el blanco volaba por el cielo nosotros caminamos durante un par de horas por el medio de la ciudad, aunque no pudimos hallar comida o algo más útil para nuestra supervivencia, Issei senpai encontró algo que podría ayudarnos a ubicarnos cuando menos.
– ¿Qué hay de esto? No conozco mucho pero creo que eso es francés.
Le dice mientras le da un pequeño cartel de metal cubierto de oxido pero que aún así es capaz de distinguirse lo que está escrito en él.
–En efecto lo es, con esto las cosas me cuadran un poco mejor, no hay costas oceánicas en las cercanías, de hecho, al este y al oeste hay lo que parecen ser varias cadenas montañosas, y el clima está lejos de ser desierto así que podemos afirmar con casi toda seguridad que estamos en Francia y no en alguna de sus antiguas colonias de Suramérica, áfrica o del sudoeste asiático, de hecho, al este y al oeste hay lo que parecen ser varias cadenas montañosas, una de ellas probablemente se trate de una parte de los Alpes, lamentablemente en esta dimensión no tengo acceso ni a las bases de datos de Azazel o la Brigada del Caos para poder confirmarlo y tampoco tenemos idea de cómo este la región en general, traté de no alejarme mucho de aquí pero así todo pude divisar a otra ciudad al suroeste en prácticamente las mismas condiciones, parece que durante las guerras que los lugareños no paran de mencionar esta región quedó destruida… Solo esperemos por nuestro bien que todo el país no haya sufrido el mismo destino porque, aunque para dos personas sirven, fraccionadas entre tres las provisiones que nos dio esa mujer son un chiste… Realmente deben de odiarte por aquí.
–Qué curioso, si no lo decías no me daba ni por enterado.
–No hace falta ser sarcástico.
–Tampoco fala que digas lo obvio… No sé si lo entiendas, pero esto de estar pagando por cosas que no hice no es un día en el parque precisamente.
Senpai dice todo eso mientras toma asiento en un pedazo bastante grande de escombro, aunque no parece estar tan enojado y preocupado como antes, su gesto en el rostro está lejos de ser aquel despreocupado o pervertido que suele ser normalmente.
– ¿No me digas que ya estas cansado?
–A diferencia tuya yo estuve luchando desde que amaneció además de no haber dormido absolutamente nada en toda la noche y tener el estomago vacio.
Haciendo desaparecer su casco, el blanco sonríe con suficiencia mientras también toma asiento en una de los grandes trozos de concreto que hay desperdigados por el lugar quedando frente a frente con senpai.
–Lastima, o nos movemos o nos disponemos a enfrentarnos a lo que sea que se esconda en estas ruinas.
– ¿Acaso te encontraste con alguien por aquí?
Negando levemente con la cabeza y encogiéndose de hombros el blanco aún sigue con su sonrisa en el rostro.
–No, pero no es como si hiciese falta encontrarme directamente con alguien para saberlo, basta solo con observar a los alrededores.
Apuntando con su mano derecha aún enguantada con su armadura, nos señala una serie de agujeros en la pared de lo que parece alguna vez fue una casa de varios pisos un par de metros detrás de nosotros, justo encima de ellos, unas cuantas manchas de color cobrizo cubren los alrededores, a ninguno de los dos nos toma mucho tiempo entender a que se refiere.
–Tanto los agujeros de bala como las manchas de sangre están lo suficiente frescas como para darnos una idea de que no ha pasado mucho más de un día desde el enfrentamiento, ejecución o lo que sea que haya pasado aquí.
–Pero no lo entiendo, si suceden esta clase de cosas ¿Por qué no nos encontramos con nadie aún?
–Probablemente se trate de gente que actué durante la noche, o quizás sea alguna especie de sitio que este pactado para esta clase de asuntos, realmente no lo sé, estamos hablando de un mundo donde se ha sufrido una catástrofe sin precedentes, al menos desde la gran guerra, no tenemos la más mínima idea de que tanto hayan podido cambiar las reglas sociales en esta clase de lugares al estilo tierra de nadie.
Explicaba mientras senpai y yo no podíamos evitar observar hacia cada rincón del lugar encontrándonos cada vez más indicios de violencia y muerte por los alrededores los cuales habíamos pasado por alto.
Cuando caminábamos por estas calles teníamos la sensación de estar en un lugar completamente abandonado y destruido, pero al mismo tiempo el silencio apenas interrumpido por el correr del viento o la falta casi absoluta de movimiento a excepción de nosotros mismos le daba un aire de una tranquilidad que solo la desolación más absoluta es capaz de lograr.
Sin embargo, al parecer ni siquiera aquello que ha sido destruido hasta sus cimientos puede ser dejado en paz.
–Así todo hay algo que no me cuadra, incluso si fuese gente que actúe de noche o alguna especie de campo arreglado para la batalla o el exterminio ¿Cómo es que aún no nos hemos topado con nadie? Un lugar como este debe tener por lo menos alguna clase de centinela o alguien habitándolo.
–Quién sabe, a lo que nosotros respecta, bien podrían estarnos vigilando desde que pusimos un pie aquí esperando el momento para atacar, quizás ni siquiera se dieron cuenta de nuestra presencia, o muy por el contrario, saben perfectamente que estamos aquí solo que simplemente le están rezando a cualquier deidad que conozcan para que nos vayamos lo más rápido posible.
–No hace falta que te burles de mí.
Dice senpai agriando el gesto mientras se toma la frente con pesadez, parece que está tan cansado que ni siquiera tiene ganas de buscarle pelea al blanco.
–No me estoy burlando, piénsalo, estamos en un mundo donde todo lo sobrenatural es de conocimiento de los humanos, y más importante, supuestamente ha sido tu versión de aquí la que ha causado todo esto, además, llegado un momento la mayoría de los demonios, por no decir todos, tenemos la habilidad de cambiar nuestra forma, si acomodas todo en tu cabeza no es muy descabellado pensar que eres el Sekiryutei de esta dimensión tomando la forma de su yo joven para vaya saber uno que maldad hacer, cualquier ser con dos dedos de frente estaría rogando para que no te molestes y te vayas de aquí.
Poniéndose de pie y estirando un poco los músculos aún con la armadura puesta, el descendiente de Lucifer observa los alrededores sin perder su sonrisa confiada.
–Pero en fin, incluso si nos temen y no hubiese peligro de alguna especie de ataque, obviando el hecho de que unos simples humanos con armas resultarían menos que una molestia para nosotros, dudo que sea buena idea quedarnos aquí, cansado o no tenemos que avanzar por lo menos hacia las afueras de la ciudad, si queda alguno en pie, quizás en los bosques en las bases de las montañas podamos encontrar un ambiente un poco más amigable para tus habilidades de supervivencia.
Imitando al blanco, senpai también se pone pie haciendo que sus huesos truenen ligeramente al estirar su cuerpo, su mirada se ve cansada y sus movimientos un poco más lentos de lo normal, ni siquiera me hace falta prestarle demasiada atención a su flujo espiritual como para darme una idea de lo fatigado que está.
–De acuerdo, solo hay un detalle, tener el balance breaker activado y utilizarlo durante tanto tiempo me ha dejado sin muchas energías, vamos a tener que recorrer a pie hasta que me haya estabilizado un poco, eso a no ser que tengas ganas de llevarnos a cuestas a ambos.
Ligeramente sorprendido, el blanco parpadea un par de veces mientras alterna su mirada entre nosotros dos como si no pudiese comprender del todo lo que acaba de oír.
–De ser necesario en realidad no tendría problema con ello, pero ¿Acaso la niña nekomata no puede recargarte?
Siento como mis mejillas queman por la vergüenza mientras senpai voltea su mirada a un lado con una reacción similar a la mía, es cierto que dije que estaba dispuesta a llegar a los últimos extremos para asegurar su bienestar, pero que Vali Lucifer hable del tema así como así es algo con lo que no me siento precisamente cómoda.
– ¡NO PUEDO HACER ESO! ¡KONEKO-CHAN NO PUEDE SER PERVERTIDA BAJO NINGUN TÉRMINO!
Es extraño, a pesar de que senpai no está siendo un pervertido como siempre, no puedo evitar sentirme molesta por esas palabras.
La confusión se niega a desaparecer del rostro del descendiente de Lucifer, sin embargo, como si quisiese dejar de lado el tema, deja escapar un suspiro mientras menea levemente la cabeza.
–No comprendo muy bien que acaba de ser todo eso, pero en fin, no tiene importancia…
Su rostro al igual que el de senpai se torna completamente serio, mientras tanto, el sol de mediodía empieza a picar con cierta fuerza trayendo consigo su luz y calidez a aquel paisaje desolador.
Ambos mantienen la mirada por unos segundos antes de dirigir su vista al horizonte, no puedo evitar sentirme ajena a toda esta situación, tan solo la espectadora de una conversación sin palabras que parece haber entre ellos, así todo, puedo sentir como el peso de toda esta situación parece estar cayendo sobre nuestros hombros en este momento, y creo que es precisamente eso en lo que todos estamos pensando en este momento.
Sin palabras de por medio, el Hakuryukou comienza a caminar por entre los escombros en dirección a lo que parece ser una de las avenidas principales que llevan a las afueras de la ciudad, de la misma forma, senpai va tras de él haciendo todo el esfuerzo posible para seguirle el paso a pesar de su cansancio.
–Vámonos.
La voz del blanco me hace perder el tren de mis pensamientos haciéndome dar cuenta de que ambos estaban dejándome atrás, no puedo evitar sentir cierta pena mientras corro a paso ligero para poder alcanzarlos a ambos.
–Debemos permanecer juntos.
Agrega Issei-senpai con un tono de voz que muy pocas veces he oído salir de su boca.
Una sensación de inquietud y miedo me embarga a cada paso que doy por este lugar, sin embargo, soy incapaz de tolerar el quedarme detrás de sus pasos, aún con el coraje que no tengo me impulso a mi misma a seguir adelante, incluso si el miedo crece a medida que avanzo.
Esta es la única alternativa.
0o0o0o0
–Chico ¿Estás seguro de esto?
Sin siquiera pensarlo me arrojo del camión en movimiento apenas la llamada termina, el grito del conductor no se hace esperar mientras el sonido de los frenos del vejestorio donde estábamos viajando hace eco por el camino vacío.
Me sacudo el polvo de mi ropa, aunque es algo un poco inútil, esto de usar ropa blanca viajando por una autopista polvosa no es precisamente la mejor idea que he tenido.
Bueno, tampoco es como si alguien me fuese a regañar por eso, en fin, me dispongo a estirar un poco los músculos mientras los dos tipos que venían conmigo se bajan corriendo hasta donde estoy.
–No hagas una locura muchacho, no quieras enfrentarte a él tú solo.
Me dice agitado uno de los sujetos, dejo escapar un bostezo de mi boca mientras hago un último estiramiento no pudiendo evitar sonreír cuando por fin escucho el crujido de mi columna acompañado de la relajante sensación que eso me provoca.
–Tranquilos, tranquilos, ordenes son ordenes, tan solo me limitare a observar.
La mirada que me dan esos sujetos me da a entender que no creen una palabra de lo que les dije, no los culpo, jamás fui bueno mintiendo.
Todavía es mediodía, mientras me quito un poco del sudor en mi frente con el dorso mi mano observo hacia el horizonte como la ciudad parece haber desaparecido hace ya un buen trecho, sonrió al mismo tiempo que empiezo a caminar de vuelta hacia aquel lugar.
En condiciones normales estaría bastante cabreado por el hecho de tener que volver a esas estúpidas ruinas, sin embargo, hay un pequeño detalle que hace que la idea se me haga bastante interesante.
–Avisen en al campamento que me acercaré al lugar a pie, si preguntan, díganles que es para no llamar la atención.
–Niño espe…
Paso de los dos y simplemente echo a andar por el destruido camino, no me malentiendan, no tengo nada contra ellos pero la verdad en este momento no estoy de humor para andar retrasándome por preocupaciones tontas.
Me limito a poner las manos en los bolsillos y empezar a silbar la primer tonada pegajosa que se me viene a la cabeza, si los cálculos no me fallan hare contacto más o menos al atardecer, quizás un poco entrada la noche no estoy del todo seguro.
Me subo la capucha de mi chaqueta ocultando mi cabello rojo y mi rostro, en realidad dudo que vaya a encontrarme con alguien por estos caminos, esta zona no es precisamente una que sea agradable de recorrer para la mayoría de la gente, bueno, a no ser que sean bandidos, traficantes, esclavistas o pobres diablos en la extrema pobreza, bueno, y algún que otro informante de cualquiera de los tres bandos, al fin y al cabo es gracias a uno de esos que tengo que volver para allá, pero aunque solo se trate de personas de ese tipo sinceramente preferiría no armar un escándalo por algo tan absurdo como mi sola apariencia.
–Les recomiendo que suban al camión y se larguen de aquí, no dudo de ustedes, pero no creo que ir en esa cosa sea precisamente lo más sutil del mundo, es solo cuestión de tiempo para que algún trastornado por estos lares se les eche encima parar tratar de robarles algo.
Mis compañeros se miran el uno al otro antes de suspirar derrotados, saben que no hay nada que puedan llegar a decir que me importe, y teniendo en cuenta lo que acabo de decir, tampoco es que puedan seguir estando aquí mucho tiempo más si es que no quieren terminar mal.
–Solo asegúrate de no morir.
Oigo como el camión arranca a mis espaldas en dirección opuesta a la mía, sonrío satisfecho mientras dirijo mi vista hacia el cielo, las nubes de un blanco casi perfecto surcan el cielo tapando el sol de tanto en tanto movidas por la brisa refrescante del campo francés.
–La gente a veces suele decir "Hoy es un buen día para morir".
Cierro los ojos mientras escucho el movimiento de los arboles al merced del viento, el trinar de los pájaros e incluso el sonido de los insectos entre la vegetación.
–Nunca estuve de acuerdo con ello, siempre pensé que la vida era demasiado bonita como para que el día que a uno le toque dejarla pueda llegar a considerarse algo bueno.
Me concentro en la sensación del sol sobre mi piel, en como la brisa se siento como si se tratase de una caricia amorosa que hace que los vellos se me pongan de punta.
Es algo un poco triste pensar que esta puede ser la última vez que sea capaz de disfrutar este tipo de cosas, así todo esto no es suficiente para desanimarme, sin perder mi sonrisa enfoco mi mirada en el horizonte a la espera de volver a ver a aquella destruida ciudad irguiéndose nuevamente frente a mis ojos.
–Sin embargo, puedo decir que hoy es un buen día para vivirlo como si fuese el último.
Mi sangre hierve mientras la emoción me domina por completo, dentro de mis bolsillos cierro y abro mis puños una y otra vez al no poder contenerme, ignoro la necesidad de abrir mis alas y salir lo más rápido que pueda a su encuentro, sin embargo resisto y solo sigo caminando, es la única forma que encuentro para serenarme y mantenerme centrado.
Levanto mi rostro por una última vez admirando a conciencia cada pequeña maravilla que me rodea, porque indistintamente del resultado de lo que me espera, muy difícilmente las cosas sigan igual.
–Solo asegúrate de que al final este se vuelva un día digno de recordarse… Sekiryutei.
CAPITULO 6 "CAMINANDO SOBRE CENIZAS" FIN
Notas de Autor
Verga, casi pasó un año desde la última vez que actualice esta historia, fuera de joda recién ahora cuando escribo estas palabras caigo en cuenta de todo el tiempo que pasó, coño, también tantas cosas… ¿En serio deje relegada esta idea por tanto tiempo?... En fin supongo que ya lo sabrán los que seguían historias mías aparte de esta, en este último tiempo me sentí con más ganas de escribir otro tipo de historias, de ahí que Under a Bright Sky hasta hace unos días tuviera la misma cantidad de capítulos que este fic sin mencionar el prologo y el primer capítulo de I See You Again en el fandom de Haruhi Suzumiya, pero tampoco es como si esta estuviese del todo abandonada, de hecho esta actualización lleva cerca de dos meses de estar casi lista, ayer simplemente me tome el tiempo de ultimar detalles y darle un cierre decente, es cierto que aún sigo interesado en continuar las dos anteriores, sin embargo considero una lástima haber dejado relegada esta luego de haber pensado tanto en la trama, sus giros y el desarrollo de sus personajes. Así que aunque de momento no sea una prioridad propiamente dicha, si se puede considerar a esto como el regreso de Dishonored a estar entre las historias a las que actualizo con más regularidad.
Reviews:
mileto1: En verdad pueden salir una que otra cosa interesante a nivel argumental de ser precisamente esos tres los que compartan viaje, a pesar de estar abriéndose, Koneko sigue siendo de las chicas del clan la que está más alejada de Issei, el hecho de que Vali esté allí a pesar de ser una gran ayuda a nivel supervivencia trae demasiada tensión consigo al grupo, ni hablar de la rivalidad per se entre los dos dragones celestiales, lo de Xenovia, es complicado, su contraparte adulta tuvo demasiado que ver en todo lo que llevo a la caída de Issei y todo lo que lo rodeaba, el asunto es de demasiado contraste como para decir que todo se resume en una especie de castigo por parte de Rias adulta. Gracias por el apoyo constante.
erendir: Ojala esto fuese cosa de esperar al siguiente capítulo para conseguir respuestas, incluso a mí se me haría más fácil de continuarlo, sin embargo, al mismo tiempo tengo tantas ganas de contar muchas más cosas, ni hablar de la construcción del mundo de la dimensión guerra como ustedes la llaman, aunque sí, al menos para la próxima tengo para tirar bastante con el desarrollo de los dos grupos, sobre todo con Rias y el resto del clan a merced de su contraparte adulta, en fin, gracias por estar ahí siempre desde que se me ocurrió meterme en este fandom, espero que el cap haya superado la prueba del tiempo.
Guest: Es a lo que va el fic en sí mismo, más allá de la diferencia marcada del bien y el mal que hay en el DxD original, en esta realidad todo, absolutamente todo se mide en escala de grises, nadie es completamente bueno y nadie es completamente malo, todos tienen sus deseos y motivaciones, y en un mundo que parece irse en picada constantemente, la mayoría está dispuesto a hacer lo que sea con tal de alcanzarlos. Me alegro que te haya gustado la historia hasta ahora, ojala pueda seguir haciéndolo de aquí en adelante.
Morphos: Gracias a vos por comentar, admito que en serio esto haber manejado las diferencias de tiempo y espacio entre dos dimensiones costo lo suyo y también tengo que confesar que me he movido, y lo sigo haciendo, mucho a ciegas a cada nuevo tema que quiero tratar en esta historia, por lo que esta clase de elogios me sirven para reafirmar confianza y poder afianzar y marcar un rumbo que seguir de acá en adelante, dudo que se pueda decir que fue pronto, pero espero que haya sido de tu gusto el nuevo capítulo, saludos y ojala pueda verte de nuevo en los comentarios.
Brayan Rojas: Gracias, aunque nunca dije que Xenovia sea mala, simplemente dije que está del lado de Issei, a diferencia del cannon acá todo se maneja en una escala de grises, casi todos son tanto buenos como malos, lo único que los puede definir más o menos es simplemente el bando en el que están.
Chris0182k: Muchas gracias.
The-Code-Zero: Bueno, si esto va a ser en plan Civil War bien podría empezar a hacer merchandasing a ver si le saco algo de provecho al asunto jajaja. Gracias por comentar.
jeff2297: Vaya, no sé qué decir la verdad, muchas gracias, a poco me siento un poco mal por haberla demorado tanto, me alegro de que te haya gustado y ojala que la espera haya valido la pena.
Nota Final
Bueno, después de mucho tiempo se siente bien poder volver a publicar esta historia, ni hablar de no tener que pasar un mes entero hasta actualizar de vuelta, ni siquiera pasó una semana desde la subida de Under, esto debe de ser un nuevo record para mí, me juego las bolas a que todavía debe de haber alguno que no se lo cree, en fin, ya no queda mucho más decir, solo decir, gracias por la paciencia y espero no pase mucho tiempo hasta una nueva actualización.
Y como siempre…
Saludos, Suerte y Nos Leemos.
