He hecho algo muy malo.

Disclaimer: Los personajes no son míos, lo único que puedo hacer es torturarlos, tal vez Meyer no se enoja conmigo.

Se viene la boda de Mike y Jessica…

Capítulo 7: La boda Parte I

EPOV

El maldito de Jacob había logrado darme un buen golpe, mi labio inferior había sangrado un poco pero no importaba, yo le había dado mas fuerte. Ese maldito! Si Emmett me hubiera dejado lo habría matado a golpes allí mismo.

Traté de calmarme lo mejor que pude, seguramente todavía tenia una cara de psicópata, así que hice lo que mejor me pareció, falté a mi última clase y me dediqué a dar vueltas en mi auto.

Sin saber como ni en que momento había llegado hasta allí me encontré aparcando el auto en las afueras de la ciudad, cuando mi celular comenzó a sonar. Sabía que no era quien yo esperaba, pero no iba a convertirme en un ermitaño y evitar cualquier clase de contacto con nadie, así que contesté a quien me estuviera llamando.

-Diga?

-Se puede saber que fue lo que le hiciste a Bella?

-Estoy muy bien, Alice, gracias por preguntar- le dije con sarcasmo al identificar su voz.

-Si, como sea. Qué pasó?

-Alice… hola.

La escuché suspirar pesadamente al otro lado de la línea.

-Hola, Edward, como has estado?-me dijo al fin.

-Pues no muy bien, como te habrás enterado.

-No sé nada de nada. No tengo la menor idea de lo que les pasa a ustedes. Se pelearon?

-No exactamente. Es una larga historia.

-Eso mismo me dijo Bella.

-Hablaste con ella? Cuando? Que te dijo?

-Si, hablé con ella, hace un rato. No me dijo mucho, solo me pidió que te llamara para recordarte de la boda de Mike este sábado.

-Ella va a ir?

-Pues claro! Es una de las madrinas recuerdas?

-Claro, si.

Una preocupación me invadió de repente, como iba Bella a llegar hasta allá? Yo no quería que manejara sola por un camino tan solitario. Que tal si le pasaba algo? Que tal si se arruinaba el auto o se perdía? Tantas posibilidades!

-Sabes como va a llegar allá?

-No, la verdad no se lo pregunté, pero supongo que vendrá sola, aparte de ustedes no hay nadie mas que venga desde allá, solamente Tanya y dudo mucho que ella y Bella sean amigas.

No, no lo eran, lo mas cercano a un contacto que tuvieran era saludarse cuando coincidían en clases o en algún otro lugar.

-Sola? Eso no me parece bien en lo absoluto.

-Entonces acompáñala, tonto!

Dudaba sinceramente que Bella aceptara eso, si ni siquiera nos acercábamos en clases, mucho menos querría estar por dos horas en el auto conmigo… y con Tanya; si, le había prometido llevarla hasta allá, ella me lo había pedido, en el hotel se encontraría con su hermana Irina, no es que fuéramos a ir como pareja ni nada por el estilo, simplemente íbamos a hacer el pequeño viaje juntos, pues su auto tenia una falla y ella no quería arriesgarse a que se averiara en el camino.

-No creo que ella quiera hacer eso- le dije con tristeza.

-Edward, no tengo ni la menor idea de lo que pasa entre ustedes pero lo mas seguro es que sea una de esas peleas ridículas de ustedes, que duran que? Cinco minutos? Así que espero que de hoy al sábado estén como si nada, entonces podrán venir juntos.

-Alice, podrías hacerme un favor?

-Lo que quieras.

-El sábado podrías estar pendiente de ella? Digo, yo se que ese día vas a estar muy ocupada pero me voy a estar muriendo de la angustia sabiendo que ella se irá sola. Ella y yo no hablamos y tampoco voy a seguirla, pero tu podrías llamarla de vez en cuando para saber como va? Y avisarme… por favor.

-Por supuesto, Ed. A mi también me preocupa que venga sola desde allá.

-Te lo agradeceré infinitamente, Alice.

-Solo hazme un favor.

-Dime.

-Trata de arreglar las cosas con ella. Sea lo que sea que pasó, no lo dejen correr demasiado tiempo, ustedes no pueden estar uno sin el otro, literalmente.

-Eso quisiera, Alice… de verdad…

-Espero que así sea. Te quiero mucho, hermanito. Te veré el sábado. Te mencioné que tu ropa esta aquí? También traeré los zapatos que dejaste en casa.

-Esta bien, te veré hasta entonces.

Alice tenia razón, yo no podía estar separado de Bella, ella era para mí más importante que el aire, que la comida, o cualquier otra cosa. Era indispensable en mi vida, ella llenaba mi corazón como nada, ella era todo para mi, todo. Pero que podía hacer si ella no quería estar a mi lado? Si lo que yo quería era hacerla feliz y ella era feliz sin mí, solo podía complacerla aunque muriera mi alma.

El día me pasó increíblemente rápido, me refugié en la azotea de mi edificio, con mis cigarros y mi guitarra. Ojala las cosas fueran tan sencillas como Alice pensaba, pero lo que nos separaba era mas grande que eso. Después de todo el tiempo sin ella, de sufrir la rabia, el dolor y hasta la culpa por su infidelidad, yo había terminado por aceptar que yo no podía y no quería vivir sin ella.

Si, mi orgullo de macho se sentía infinitamente herido, pero la firme convicción de que yo no fui suficiente hombre para ella era aun mas dolorosa, así que no pudiendo estar lejos de ella, mandaría mi orgullo al carajo y todo lo demás lo tomaría como punto de partida para comenzar nuevamente nuestra relación, viviendo y desviviéndome porque algo así no volviera a pasarnos, porque ella no tuviera que buscar la compañía de alguien mas para sentirse plena. Yo iba a acercarme a ella y pedirle que me aceptara de nuevo. Si ella no lo deseaba, respetaría su decisión.

Toda la semana fue igual, ella no me miraba, yo esperaba que en algún momento pudiera sonreírle y tener alguna excusa, por muy estúpida que fuera para hablarle, pero eso no pasó. Tal vez ella ya había dado vuelta a la página y dado por perdida nuestra relación de manera definitiva.

El viernes pasó algo increíble, llegué mas temprano que ella, me senté en el lugar de siempre, Bella entró unos momentos después y se dirigió al asiento que había estado ocupando durante las últimas dos semanas, me vio de reojo nada mas. Tanya llegó y se sentó junto a mi.

-Hola, Edward.

-Hola, Tanya, como estas?

-Yo muy bien, pero veo que tu no. Pasa algo? Digo, aparte de lo obvio- y volteó para ver a Bella por un momento.

Me reí con tristeza.

-Edward, yo sé que no me quieres contar porque Bella y tu se han separado, pero se ve a leguas que los dos están sufriendo por eso. Mírala y mírate a ti. Yo no seré la mas indicada para dar consejos sobre relaciones, pero lo único que si te puedo decir es que los problemas entre las parejas se arreglan conversando.

Yo bajé la mirada, pensar en que las cosas se podrían arreglar si ella quisiera me entristecía muchísimo mas de lo que ya me sentía.

-Creo que ella no quiere conversarlo.

-Y porque no lo intestas tu? Tal vez si das el primer paso…

Nuestra conversación se interrumpió cuando nuestro profesor entró anunciando que tenia los resultados de la tarea que nos había asignado la semana anterior. Las colocó en su escritorio mientras comenzaba con la clase.

Cuando terminó me levanté y volteé a ver hacia donde estaba Bella; ella volteó también casi al mismo tiempo y me quedé atrapado bajo el embrujo de aquellos hermosos y cautivantes ojos chocolate, fue como si no pudiéramos liberar nuestra miraba, como si estuviéramos viendo dentro del alma del otro. Sus mejillas comenzaron a teñirse de un rojo tan intenso que su rubor se extendió por toda su cara. Ella se había puesto nerviosa y el lápiz que sostenía cayó al suelo, rompiendo el extraño hechizo que nos había atrapado; ella desvió la mirada, me giré hacia Tanya, quien había estado observando la escena.

-Porque no vas y hablas con ella ahora?

Porque era un cobarde, porque tenía temor a lo que ella fuera a decirme, porque prefería permanecer en la ignorancia y no confirmar todos mis miedos de que ella se hubiera cansado de mi y que todo entre nosotros había terminado al fin. Porque la amaba como nunca había amado a nadie en mi vida entera y esa era razón suficiente para seguir manteniendo la esperanza, todo eso que me daba fuerzas para seguir levantándome cada día y andar por la vida como si no me faltara la mitad de mi alma. Porque yo la quería de vuelta a mi lado y no quería escuchar lo contrario.

Siendo totalmente descortés, no contesté a la pregunta que Tanya me hizo, simplemente la invité a salir del salón, ambos teníamos otra clase. Quedamos de acuerdo en la hora en que íbamos a salir hacia el hotel en que se casaría Mike.

Hablé con Alice mas tarde ese día, para recordarle el favor que le había pedido, ella estuvo de acuerdo conmigo y me aseguró que estaría comunicándose con ella y conmigo para ponerme al corriente. Si, yo era muy protector, pero ella era lo mas preciado que yo tenia en la vida y si le llegara a pasar algo que yo pudiera evitar jamás me lo perdonaría.

El sábado, pasé por la casa de Tanya para emprender el pequeño viaje. Había mandado ya algunos mensajes de texto a Alice para saber como iba Bella. Mi hermana me dijo que todo iba bien, que había hablado con ella y que no me preocupara, como si yo pudiera evitar eso.

El viaje con Tanya fue agradable, me contó sobre el chico con que estaba saliendo, que aun no habían llegado a nada en concreto, pero que según lo que le parecía era cuestión de tiempo. Yo me desahogué con ella, obviando la causa de nuestra separación, le expliqué como me sentía y ella me animó a intentar arreglar las cosas, me dijo que la vida era demasiado corta para desperdiciarla con tontos orgullos y enojos, que las personas que realmente se aman deben aprovechar cada segundo al máximo, que no hay que dar la felicidad por sentado, por lo que había que disfrutarla y cultivarla cuando se tiene la oportunidad. Sus palabras me calaron hondo, ella tenía razón, yo debía dejar de lado mis miedos y mis prejuicios para recuperar la felicidad que compartía con Bella.

Faltaba poco para llegar, Alice me avisó que Bella había llegado ya, respiré tranquilo después de eso. El teléfono de Tanya sonó y ella contestó, comenzó a hablar en ruso con alguien, supuse que era su hermana Irina; Tanya se escuchaba algo irritada.

-Irina va a llegar un poco tarde, tuvo un atraso.

-Espero que no sea nada grave.

-Que va! Ella siempre se complica la vida y ahora me ha complicado a mi, no tengo donde vestirme hasta que ella llegue, la habitación esta reservada a su nombre.

-Bueno, si quieres puedes hacer en mi habitación mientras ella llega, así estarás lista a tiempo- le dije en un acto de absoluto caballerismo.

-En serio? Muchas gracias, Edward! Eres un encanto!

Luego de unos minutos llegamos al hotel, Alice salió a nuestro encuentro pero cuando vio a Tanya bajándose de mi auto me dedicó una mirada interrogativa, negué con la cabeza mientras abrazaba a mi hermana, hacia mucho que no la veía. Antes de separarse de mi me susurró al oído:

-Ella está con las demás, esta arreglándose. Llegó sin inconvenientes.

-Gracias, Alice.

Ella simplemente me sonrió cerró los ojos en un gesto de complicidad, luego saludó a Tanya y nos sugirió que fuéramos a la recepción de hotel a solicitar nuestras llaves, la hora de la boda se acercaba.

Alice desapareció y apareció luego de un momento cargando una bolsa colgada de una percha que llevaba una etiqueta con mi nombre, me la entregó e inmediatamente volvió a desaparecer, no sin antes pedirme que cuando estuviera listo bajara hacia la parte posterior del lugar, que es en donde se realizaría la ceremonia.

Subí con Tanya a la habitación, le concedí un poco de privacidad para que pudiera ducharse y cambiarse de ropa tranquilamente, no es que no la hubiera visto desnuda antes, pero hubiera sido tremendamente incómodo e inapropiado.

Salí a la terraza y aproveché el momento para encender un cigarro mientras observaba el paisaje alrededor. No pude evitar pensar en Bella; este se suponía que iba a ser nuestro fin de semana, íbamos a permanecer aquí el día siguiente a la boda para relajarnos y escaparnos de la tediosa vida de la universidad.

Un momento…

Si yo tenía la habitación que habíamos reservado y ella iba a quedarse conmigo antes de que pasara lo que pasó, que planeaba hacer ella ahora? Esperaba que de ninguna manera se le ocurriera irse luego de la boda en medio de la noche, no, eso no iba a permitirlo, si había pasado dos horas muriéndome de angustia pensando en que ella venia conduciendo sola a plena luz del día, definitivamente sufriría un colapso nervioso si permitía que lo hiciera de noche, eso sí que no!

Tendría que hablar con Alice al respecto, planeaba ofrecerle la habitación que yo estaba ocupando en este momento, no me importaría dormir en mi auto, haría cualquier cosa para que ella estuviera a salvo siempre.

La voz de Tanya me sacó de mis pensamientos, ella ya se había arreglado, lucia muy bien en su vestido; su peinado aun estaba en proceso, pero me pidió que me arreglara también pues debía estar listo antes de la hora.

Cuando estuve listo bajé a donde me había indicado Alice. Tanya todavía no terminaba de arreglar su cabello por lo que se quedó en la habitación, aun no era la hora para que los demás invitaron llegaran.

Wow! Mi hermana se había lucido, el lugar estaba hermosamente decorado, con muchas flores y enredaderas. Había dos grupos de sillas blancas que dejaban lugar a un pasillo que llegaba hasta el altar. Todo muy exquisito.

La duende estaba dando instrucciones a diestra y siniestra. Me acerqué a ella para felicitarte.

-Te luciste, Alice, esto está estupendo.

-Gracias, Edward, la verdad el lugar se presta para eso.

-Y donde está Jasper?

-Llegó hace un rato, lo mandé a la habitación a que se pusiera su traje. Oye, te ves muy bien.

-Gracias… Alice, quiero preguntarte algo… La verdad, me preocupa una cosa…

-Que cosa?

-Se suponía que Bella y yo compartiríamos una habitación antes de… bueno… hace días la reservamos, pero ahora que nuestra situación está un poco rara, no sé que piensa hacer Bella. Es decir, ella puede ocupar mi habitación, jamás permitiría que se fuera sola en la noche y conociéndola seguramente eso es lo que piensa hacer.

-Tienes razón, yo tampoco permitiría que se fuera sola. Voy a preguntarle luego, ella puede dormir en la habitación conmigo y con Jasper.

Diablos! Preferiría que durmiera conmigo pero dudada mucho que ella aceptara eso.

-Gracias, enana.

-No hay de que… Oigan! Ese tul no va allí!- gritó sobre mi hombro mientras se alejaba.

Me dediqué a rondar y fisgonear por el lugar, la verdad el olor de las flores inundaba el ambiente, a pesar de encontrarse al aire libre en el jardín del hotel. La luz del sol causaba un efecto muy bonito en toda la decoración. Si algún día llegaba a casarme con Bella, y esperaba sinceramente que así fuera, le pediría a mi hermana que organizara todo…

Vi a Mike acercándose al lugar. Lo saludé con un fraternal abrazo y una felicitación, el estaba evidente y comprensiblemente nervioso.

-Tranquilo, amigo, la ceremonia solo dudará un momento- le dije para animarlo.

-Sí, espero no equivocarme cuando tenga que decir mis votos.

-No te preocupes por eso, solo disfruta de todo.

Estuvimos platicando unos breves momentos hasta que Alice llegó hasta nosotros para darnos instrucciones de último minuto. Algunos invitados comenzaron a llegar al lugar y a ocupar los asientos.

Saludé a algunos conocidos, entre ellos los padres de Mike y de Jessica. Era una lástima que mis padres se perdieran la boda de Mike por encontrarse de viaje, ellos le tenían mucho cariño.

Cuando ya casi era la hora, el lugar estaba repleto, gente caminaba para todos lados, me encontré con Jasper quien me hizo compañía mientras esperaba la hora de comenzar. Alice comenzó a llamar a todos para formarnos y estar listos para entrar.

Fue allí cuando la vi.

Ok. El capitulo se estaba haciendo un poco largo así que lo dividí en dos partes. Paciencia, ya vamos a saber si Bella está o no de Jacob.

Muchas gracias por sus reviews y alertas, me alegran el día :o)

La segunda parte está casi lista, prometo subirla hoy o mañana temprano.