"Uno mas uno... tres?
FanFic basado en Slam Dunk de Inoue Takehiko
RuHana
By Itzukiai

cçcçcçcçc dçdçdçdçd

Capitulo 7: Doloroso descubrimiento...

León enjaulado... Si eso parecía Hanamichi Sakuragi, estaba al borde de un ataque de nervios... Ni siquiera aquella vez que el mismo había estado internado cuando se lastimo la espalda, había estado tan nervioso... era la vida de su sol, de su hijita, de la pequeña Ai... La sala de espera de la clínica de pronto se le hizo pequeña, la camino tantas y tantas veces que podía reconocer cada mosaico en el piso, cada imperfección en la pintura de la pared, y nadie salia a decirle nada...

Los doctores estaban con Ai y como él estaba tan, pero tan nervioso, tuvieron que pedirle que se retirara, mientras era Rukawa quien podía permanecer al lado de la niña calmándola mientras las examinaban. Ahora estaba dando vueltas, solo, con los puños apretados de frustración hasta marcar sus dedos en las palmas... Incluso había ido a llamar a Yohei para calmarse, pero su amigo no estaba en la casa...

Toda la felicidad de los últimos días parecía haberse esfumado, estaba asustado... Si hacia un año atrás le hubiera pasado esto no sabia como hubiera reaccionado, para ese entonces no era mas que un irresponsable tonto, pero ahora sentía que el corazón se le quebraba por dentro con la sola idea de que pudiera pasarle algo a su niñita...

Varias enfermeras habían intentado calmarle pero solo se habían ganado una mirada de furia y frustración que las había hecho huir como despavoridas de el y cuando estaban evaluando la posibilidad de darle un calmante, la figura atlética de Rukawa se desdibujo por la puerta.

Le habían hecho poner una bata y un barbijo ya que Ai estaba en la zona donde había varios niños enfermos grabes...

- ¿QUÉ PASA CON AI KITSUNE? - Le gruño zamarreándolo

- Hana... cálmate por favor, Ai esta bien... - Explico tomando sus manos tratando de contenerlo

- ¿Qué pasa? ¿Qué tiene?... ¿Por qué le paso esto? ¿Por qué?...

- ¡Do´ahou!... - Le dijo alzándole la voz para conseguir su completa atención... - Basta... Hana... si no te calmas te van a mandar afuera y no vas a poder entrar a verla

Los ojos azules le miraron con frialdad, sabia bien lo que su Kitsune le había querido decir, vio de reojo a los de seguridad listos para controlarlo, aunque a decir verdad podría derribarlos a los dos con una sola mano... Aun así, recobro un poco la compostura y tomándolo de un brazo corrió a su compañero hacia un costado para hablar. El pelirrojo estaba que se moría, pero en ese momento Ai necesitaba que su papa tuviera tranquilidad

- Ai esta bien, esta estable, tiene un virus respiratorio que le bloqueo un poco los bronquios y eso es lo que le hace subir la fiebre... ya esta controlada, pero la han internado para vigilar que no tenga convulsiones por la temperatura y descartar que no sea una meningitis... Aunque lo descartan ya que se siente mucho mejor y esta respondiendo mejor a todos los medicamentos - Le explico seriamente Rukawa. Hana estaba Shockeado, apenas podía hablar, las piernas le temblaban y cuando menos se dio cuenta los nervios lo vencieron dejándole un terrible ataque de llanto.

Rukawa lo miro asustado, pero lo atrajo suavemente hacia él para acurrucarlo entre sus brazos, sabia que ese carácter seguro y firme del pelirrojo siempre escondía a una persona sensible que desmoronaba por dentro... así era él y así lo amaba. Enterró sus dedos en la salvaje cabellera roja hasta calmar un poco su ansiedad, haciéndole entender que él iba a estar a su lado siempre que lo necesitara... Minutos despues, el llanto lo fue abandonando poco a poco y cuando solo fueron pequeños espasmos de sollozos se obligo a sentirse mejor

Con manos torpes se retiro las lagrimas de sus mejillas mientras se alejaba levemente de su compañero para tomar aire.

- ¿Porque?...

- ¿Uh?

- ¿Por qué? Dime... de todas las personas en el mundo ¿Por qué tenia que pasarle a mi niña?

- Do`ahou, son cosas que pasan, los niños suelen enfermarse de la nada

- Ai es todo para mí... Ai es mi vida, mis ganas de vivir... la única razón por la cual cambie... ¿Por qué tenia que pasarle esto a ella?... Tu y Ai son lo único importante para mí... como podría seguir sin alguno... es mi culpa... solo mi culpa...

- ¡Basta!... ya... cálmate, Ai te necesita, yo te necesito... no te hagas esto... tu no tienes la culpa de nada... ella va a estar bien y pronto volverá a casa para seguir revolviéndolo todo...

- ¿Tu crees?

- Si tonto, además... - Empezó diciendo pero un medico les interrumpió

- Disculpen... ¿Señor Sakuragi, verdad?

- Sí

- La niña ya esta en la habitación, ya puede ir a verla, se encuentra en perfecto estado, se recuperara, solo queda vigilarla esta noche para ver como evoluciona, esta en la habitación 402, vaya a verla si gusta, es importante que este en contacto con sus afectos...

Ni siquiera se dio cuenta que no le agradeció al medico, en su lugar quedo el pobre zorrito de ojos azules quien intentaba justificar la grosería de su Koi con un "Ella es su única familia, lo siento" aunque el medico pareció entender mas de lo que aparentaba ya que se sonrió ante esto. Cuando Rukawa llego a la habitación, Ai dormitaba tranquilamente en una cunita y el pelirrojo estaba a su lado acariciando los pequeños rizos pelirrojos de la niña, mirándola embelesado como si se tratara de un tesoro que acababa de encontrar... Rukawa quedo prendado de aquella imagen, no había visto nunca esa expresión en Hana, a decir verdad no la había visto en nadie, o si, una vez, la recordaba vagamente, era la misma mirada que tenia su madre la ultima vez que la vio... sintió un escalofrió grande cuando se acerco, era una escena tan intima que temió interrumpir, pero cuando una mano tan grande como la suya se entrelazo con sus dedos supo que el era parte de aquella "familia" aunque fuera extraña, si, esa era su nueva familia... y quería que lo fuera para siempre.

Algo en ese momento le recordó la cita con Yohei, miro el reloj dándose cuenta que ya se había pasado unos diez minutos... entonces cuando menos se lo esperaba escucho la voz más tranquila de su Do`ahou...

- Rukawa... tenias una cita si mal no recuerdo... vete si quieres, yo me quedare... - Le dijo tranquilamente. Aun recordaba que le había dicho a Hana que iba a salir a hablar con alguien por motivos de trabajo, no le gustaba mentirle pero era mejor que decirle algo ahora. Vio otra vez la escena y tomo una decisión...

- No... me quedare contigo y con Ai... me necesitan

- Pero... y el trabajo...

- No hay nada más importante en este momento que Ai

Hana sonrió por primera vez desde hacia un buen rato. Le agrado la respuesta de su compañero. Si, lo necesitaba, era verdad. Y con esa respuesta no había hecho mas que sumar cariño al que ya tenia para él... ese zorro era todo para el también...



En un rincón alejado de la cuidad, ajeno a todo esto, un joven de cabellos castaños miraba el reloj por veinteava vez... en su rostro de facciones lindas podía notarse claramente una mueca de fastidio. No quería enojarse, no quería sentir aquello, pero en verdad quería arreglar todo con el... No le importaba que él estuviera con Hana, pero algo dentro suyo le decía que ocultarle la verdad al pelirrojo no era buena idea...

Paso sus dedos desordenándose el peinado y sus ojos azules brillaron de decepción... el no vendría, lo sabia... lo único en la vida de Kaede Rukawa era Hana, el solo había sido un divertimiento de verano. además quería confirmar algo, si realmente Kaede seguía atrayéndolo de esa forma o si su reciente "amistad" con Fuji, la amiga de Haruko, podía ser algo mas... Miro el reloj por ultima vez, caminado lentamente sin voltearse, alejándose del lugar estipulado para el encuentro... El no vendría, nunca lo haría...

- ¡Maldita sea! - Se enojo arrancándose el reloj y aventándolo contra una pared... tendría que buscar una nueva oportunidad para hablar con él...

cçcçcçcçc dçdçdçdçd

Ese día, Hana llego bastante tarde. Había estado trabajando toda la tarde y no veía la hora de regresar con sus dos amores... la cuenta del hospital estaba saldada ahora, en el bolsillo de la camisa estaba el dinero que faltaba... No pudio evitar sentir cierto alivio... no le gustaba deber nada a nadie, y tampoco le gustaban las deudas.

Abrió la puerta cuidando de no hacer demasiado ruido... ya eran como las doce de la noche e imagino que Ai debía de estar durmiendo. Y así era. La casa estaba a oscuras, solo una tenue luz que iluminaba la habitación de Ai. Entro en ella para ver a su angelito completamente dormido. Se agacho hasta llegar a la niña y beso su frente acariciándola en el ínterin. La arropo cuidadosamente mientras con mucha suavidad le deseaba buenas noches.

La habitación contigua estaba completamente a oscuras, imagino que Kaede estaba dormido, era lo más probable, el no solía estar despierto tan tarde. Antes de nada camino hasta la cocina, no había comido bien y el estomago le crujía de hambre. Cuando encendió la luz se quedo asombrado. En la mesa había un pequeño recipiente que al parecer contenía comida preparada y en un rincón de la mesa estaba su lugar esperándolo perfectamente acomodado, un plato, cubiertos, el vaso y su servilleta, pero lo que más le asombro fue la larga figura que echa un bollito se apoyaba contra la mesa dormitando...

Su "Kitsune" se había quedado dormido al parecer esperándolo... Hana se enterneció, se veía muy incomodo... Se sonrió antes de caminar hasta él para abrigarlo con su chaqueta. Conocía perfectamente a su zorrito, no despertaría así como así... Pero cuando se agacho para alzarlo en brazos una voz adormilada y completamente sonámbula le hablo

- ¿Do`ahou?...

- Sip, volvi Kitsune - Le respondió con una sonrisa

- Te estuve esperando pero me dormí - Con los ojos chiquitos aun sin abrir del todo se acerco para besarlo suavemente. Hana lo abrazo, pasando su brazo por detrás de su espalda

- Gracias mi amor, siento haber llegado tarde... mira, conseguí el dinero de la clínica - Explico señalándole el bolsillo

- ¿Otra vez con eso Do`ahou? Ya te dije mil veces que no me debes nada

- No quiero discutir a estas horas - Hablo con tono decidido - además me encanta que me hayas hecho la cena

- No te acostumbres, no soy tu sirvienta

- No... ciertamente, pero sí "mi esposa" jejejejejejeje...

- Mhmmmm

- ¿Kae?

- ............

- Ka... Kae... Kaede... ¡Kaede!

- ¿Uh?

- ¿Te estas burlando de mi zorro apestoso?

- No

- ¿Y porque demonios no me contestas?

- Es que estoy dormido mono pelirrojo, tengo sueño - Explico apretando su cabeza contra los brazos a modo de almohada

- Entonces vete a dormir tonto...

- Uy si, mira quien lo dice... no te quedes hasta muy tarde baka... -Se burlo poniéndose de pie - Buenas noches Hana - Entonces se agacho a su lado y le dio un suave beso en la mejilla antes de arrastrar sus pies hasta el dormitorio, estaba cansado, los entrenamientos y cuidar de Ai no eran una tarea muy fácil a pesar de que lo hacia con el corazón...

Hana siguió con la mirada a su "Koi"... en verdad tenia suerte, ese zorro taimado había irrumpido en su vida en el momento en que más lo necesitaba, llenándola de amor y de cariño. Siempre pensó que él les había salvado la vida a los dos... Termino de comer y se metió en el baño, estaba cansado, muy cansado, lo único en que pensaba era en llegar a la cama y así poder recuperar parte del sueño que tenia perdido. Apago todas las luces y se encamino hacia la cama. Luego de frotar su cabellera enérgicamente para no mojar la almohada, se deslizo por la ropa de cama hasta toparse con el cuerpo cálido de su amante.

Aun en la oscuridad podía verlo. Su cuerpo blanquecino resplandecía ante la tenue luz roja que desprendía el reloj despertador... Con las manos tibias se abrazo a esa piel semidesnuda que era el pecho de Rukawa. Este, aun en sueños, se volteo para abrazarle mientras la mano de Hana quedo apoyada contra su corazón... El pelirrojo fue cerrando los ojos conforme el arrullo de aquellos latidos le devolvieron por fin al sueño reparador que necesitaba...

cçcçcçcçc dçdçdçdçd

Sintió un leve quejido resonando en la oscuridad, sus ojos azules se abrieron enseguida. Sus oídos se habían agudizado después de aquello, ahora le era más fácil escucharla. Miro el reloj despertador y marcaba las tres de la madrugada... Espero en silencio, en la misma oscuridad que reinaba en aquel cuarto, algún indicio de que la pequeña Ai estaba dormida...

Volvió la mirada a la figura que dormía a su lado. El ni siquiera se había dado cuanta de nada, estaba tan agotado que no podía percibir nada, además se había olvidado el "Baby Call"(1) apagado, la lucecita roja testigo no titilaba y ese había sido un error. Se acerco un poco al pelirrojo, sus cabellos aun ligeramente húmedos se enredaban en la almohada, sus bellos ojos cafés estaban ocultos por sus cansados párpados... a pesar de su postura cómoda se notaba a la legua que estaba agotado. Sus ojeras eran cada vez mas pronunciadas, la semana entera había sido un descontrol...

El calor de Hana era embriagante y se pegaba contra su piel, le encantaba dormir con él, levantarse entrampado entre sus fuertes brazos. Aun dormido su mano se apoyaba en su pecho, era placentero sentirlo... No había remedio, estaba enamorado del pelirrojo como nunca lo había estado antes en su vida...

Y otra vez se escucho el gemido...

Se deslizo por la cama luego de retirar delicadamente la mano de Hanamichi de su piel. No hacia frío, el solo llevaba puesto un bóxer rojo, no quería hacer mas ruido del necesario para que Hana pudiera seguir durmiendo. Entro sigilosamente a la habitación de Ai, cerrando detrás suyo la puerta. La pequeña estaba despierta y parecía haber llorado un poco, pero cuando reconoció a aquella figura de ojos azules una sonrisa gano su cara junto con una maravillosa sensación de calma

- Ai... - La llamo suavemente estirando sus brazos para alzarla - ¿Qué haces despierta a estas horas? ¿Tuviste una pesadilla? - Le pregunto sosteniéndola por sus brazos

- Ki - zu -ne... - Gimió ella alegremente

- ¿Tu también? ¿Conseguiré que algún día me digas Kaede, o es mi destino que los Sakuraguis me digan Kitsune? - Suspiro resignado apretándole suavemente la nariz

- Ka - e -de - Repitió ella con la mejor de sus sonrisas

- Eso esta mucho mejor... - Volvió a sonreírle muy emocionado apretándola contra su piel - De todas formas señorita mía, no deberías estar despierta a estas horas... tendré que dormirte...

Busco con la mirada la mecedora que alguna vez había pertenecido a su abuela, nunca supo porque no se había desecho de ella, era grande y muchas veces estorbaba, pero... después de todo era un sentimental y ahora ese sillón se había convertido en parte importante de la casa... Se sentó arropando a la niña con una fresca sabana de algodón, envolviéndola para que no tomara frío.

Ai tenias sus sesgados ojos verdes posados en él y se aferraba con ambas manitas a su piel, apoyando también su calidez en su pecho, tal y cual lo hacia Hana cuando estaban juntos, los dos eran el rayo de luz que Kaede Rukawa necesitaba en su vida y sabia a ciencia cierta que no podría vivir si alguno le faltaba. La pequeña no parecía muy cansada, es mas balbuceaba palabras sueltas tratando de llamar su atención. Él estiro su mano hasta alcanzar una llave de luz que prendió una lámpara giratoria, la cual de inmediato ilumino levemente la habitación, convirtiéndola también en un cielo nocturno donde las estrellitas y la luna bailaban moviéndose por las paredes al son de una suave canción de cuna.

- ¡Uhhhhh!... Lu - na... Ki - zu - ne, luna

- ¡Shhhhhh!... Tu papa esta muy cansado, no lo despiertes... además... es tarde, tienes que dormirte sino me enojare contigo - Le gruño intentando que le obedeciera pero como respuesta solo recibió una estrepitosa y sonora carcajada que solo parecía venir de una hija de Hana... Si, era evidente, los malos hábitos se contagiaban... - Oyeeeee... ¿Te estas burlando de mi?... Vamos Ai... ¿Qué puedo hacer para dormirte?

- Noni noni... - respondió ella simplemente sorprendiendo a Rukawa, el suspiro y esbozo una sonrisa suave

- En verdad no esperaras que te cante

- Shi

- Ai... no, por favor... soy pésimo cantando canciones de cuna

- Noni noni... Ai quiere noni noni... - Insistió. Rukawa la miro con cara de desesperación, realmente no era buena idea que la pequeña hubiera aprendido a hablar... ahora era mucho más difícil convencerla de algo. Digna hija del pelirrojo, a cabezadura no le ganaba nadie.

- Bien... tu ganas, luego no te quejes si te hago doler los oídos

Aclaro un poco la voz y empezó a cantar muy suavemente, moviendo la mecedora en una rítmica caricia que intentaba adormecerla...

La verdad es que el zorrito de ojos azules no cantaba tan mal, es mas a veces el pelirrojo cantaba peor... La pequeña cerro sus ojos verdes y apoyo la cabeza contra el pecho de su "Mama postiza" hasta que el golpeteo parejo de aquel corazón y el ronroneo ronco de su voz grave hicieron efecto durmiéndola por fin. No había caso, Ai y Hana eran como dos gotas de agua y se dormían solo con Rukawa al lado...

El dejo de cantar un momento después, acariciando los cabellos rojos y rebeldes de la niña, apartándolos de su rostro... era tan bonita... tenia una boca sonrosada y unas mejillas recorridas por pequeñas pecas... ¿Podía ser más feliz? En mucho tiempo era la primera vez que sentía lo que era tener una familia y no estaba dispuesto a perderlos... A ninguno de los dos.



Hanamichi se estiro en la cama, sintió frío... Una ráfaga fresca circulaba por la habitación... su primer intención fue darse calor a sí mismo poniéndose en posición fetal, pero después busco el calor de su Kitsune... nada, la cama se sentía fría... ¿Qué había pasado? Abrió los ojos con pereza, volteándose a mirar la hora en el reloj... Marcaba las cinco de la madrugada, se asusto, aun era muy temprano, además domingo... No tenia porque levantarse. Volteo la cara buscando a su pareja, tenia intenciones de acercarse a el para dormir disfrutando de su calor, pero menudo susto se llevo cuando no lo encontró Su corazón se detuvo un momento ¿Dónde estaba el Kitsune?

Se restregó los ojos buscando despertarse completamente, realmente estaba asustado. Se puso de pie a tientas, intentando no llevarse nada por delante en la oscuridad. Se puso encima una chaqueta de algodón que era del pijama de su compañero, sobandose también los brazos al sentir algo de frío. Camino por el pasillo buscándolo, todo estaba oscuro ¿Acaso se habría ido sin siquiera avisarle?

Un pequeño brillo de luz de dejaba ver desde la habitación de Ai. Se acerco lentamente y abrió la puerta... Lo que vio lo dejo pasmado. Kaede estaba recargado en la mecedora, completamente dormido, con la cabeza ladeada sobre la cabecita pelirroja de su niña, que a su vez estaba envuelta en una sabanita blanca y apretaba sus manitas al pecho del Kitsune... Deseo tener una cámara de fotos en ese mismo momento, nunca había visto nada más adorable... De todas formas esa imagen jamás se borraría de su mente.

Enjuago un par de lagrimas que había derramado... cada día que pasaba estaba más seguro que lo que hacia era lo correcto. Se acerco hasta ellos, no quería despertarlos pero hacia frío y Kaede estaba muy, muy desabrigado por no decir prácticamente desnudo. Toco su mejilla y estaba helada, sin pensarlo dos veces saco a Ai de sus brazos tratando de no despertarla y la llevo hasta su cama. La pequeña gruño dormida cuando perdió el calor de Rukawa, pero Hana le acerco el peluche en forma de zorrito y esto pareció conformarla. Una sonrisa curvo sus labios cuando la cubrió con una manta y sintió la caricia de los labios de su papa dándole un beso en la mejilla. La pequeña se relajo y siguió durmiendo.

Entonces el pelirrojo se volvió hacia Kaede... era divertido verle así, no se había movido y lucia tan... ¿Angelical? Sep... eso es lo que sintió al verlo, lo mismo que no pudo evitar sentirse algo excitado al verle en esas fachas, además no habían tenido sexo ya por mas de unas semanas por todo lo pasado con Ai. Hana sonrió, tenerle así era un deleite para sus ojos. Aun con la luz en forma de estrellas y lunas trepándole la piel se veía sumamente Sexy.

Suspiro... ¿Qué hacer?... ¿Despertarlo?. Exhalo profundamente antes de llegar a su lado y cargarlo en sus brazos... Para su sorpresa el no despertó... No pudo evitar pensar que él era un poco como Ai, no cabía duda, si había dos personas que les gustaba dormir, esos eran Kaede y Ai. Salio de la habitación después de apagar la luz y de prender ahora si el Baby Call de la niña... luego camino hasta él y paso un brazo por arriba de su hombro antes de cargarlo completamente en sus brazos... Se alegro que el trayecto fuera corto, decididamente Rukawa pesaba bastante mas que Ai.

Llego hasta la cama y lo acomodo allí. Aun estaba frío y tenia los labios ligeramente azulados, de modo que lo cubrió con la sabana y le dio un suave beso en la boca. Automáticamente el chico de cabello negro se acurruco con una mueca de felicidad, era evidente que aquello le había gustado. Se enderezo nuevamente y camino hasta la cocina para buscar un vaso con jugo de naranjas, luego regreso a la habitación y suavemente se recostó otra vez a su lado...

- ¿Hana? - Pregunto una voz adormilada

- Huhhh... ¿Te desperté?... Perdóname zorrito

- Hmmmm

- Duerme... es temprano - Le dijo acomodándose ahora sí en la almohada

- Abrázame... Dormiré mejor si lo haces

El pelirrojo no necesito responderle, él dormía mejor también en un abrazo... Paso su brazo por la atlética espalda de su amante dejando así que la cabellera oscura se apretara contra su pecho, e inconscientemente comenzó a acariciarlo con suavidad, cerrando los ojos y percibiendo aquella piel con la yema de sus dedos... De pronto recordó que no había encendido el Baby Call otra vez, de nada servia que el de Ai estuviera encendido si el de el no lo estaba...

- Duhhhh... Perdona Kitsune - Dijo moviéndose completamente encima de el para alcanzar el dichoso aparatito y encenderlo. Al sentir el peso y la calidez de Hanamichi encima de él el zorrito abrió los ojos azules con interés...

- Auchhh... -Gimió falsamente

- Perdón, perdón, perdón... -Se disculpo intentando alejarse pero los brazos del Kitsune lo atraparon atrayéndolo para robarle un beso. Hana no se hizo rogar... deseaba ese beso, ese sensual toque en su boca tanto como el Kitsune. Boqueando por falta de aire se dio cuenta de la posición comprometida en la que se encontraba, completamente sobre él, con cada centímetro de su cuerpo entibiando la otra piel que un rato antes había estado fría - No quería despertarte - Susurro el pelirrojo con un jadeo lleno de deseo

- Que bueno que lo hiciste... Hacia mucho que no te tenia así... - Bromeo mordisqueándole el hombro

- ¿así?

- En mis brazos

- ¿Por qué no me despertaste cuando Ai te despertó a ti? - Pregunto rozando sus manos por la piel blanquecina de su Koibito

- Estabas cansado... además, no tiene nada de malo, después de todo Ai es mi niña también

- ¡No me digas! ¿Y desde cuando?

- Desde que estas conmigo...

- Si Ai es tu niña... ¿Qué se supone que soy yo? ¿Tu esposa? - Pregunto alarmado, realmente estaba asombrado del tono que estaba tomando esta conversación...

- Nop... mi amor

Hana tembló ante la sorpresa que le causo aquella afirmación y compartió otro beso... aun más profundo y necesitado que el anterior. No hicieron falta mas palabras, mas explicaciones, mas cosas que el movimiento natural de sus cuerpos frotándose en busca de un contracto sensual e intimo ¿Por qué no decirlo? Después de todo ya se conocían y sabían perfectamente lo que le gustaba al otro. Las manos viajaban recorriendo cada centímetro de piel, sintiendo como la otra se contraía de puro deseo, estremeciéndose, temblando, vibrando...

Rukawa cambio de lugar bruscamente quedando esta vez el sobre Hanamichi.

Recorrió su piel a besos, mordiendo de a ratos, provocándole profundos suspiros y gemidos ahogados. Hana ni siquiera se dio cuenta en que momento lo había desnudado, ahora estaba allí, a merced de sus manos tibias, estremeciéndose con cada toque, con cada mordida que Rukawa le deba a sus tetillas hinchadas, todo su cuerpo sudaba producto del ardor que le producía aquel toque en su piel...

- Ka... Kaede... - Gimió desesperado enterrando sus dedos en la cabellera azabache que se hundía en sus caderas de manera juguetona - ¡Por favor Kaede!...

El otro sonrió... ¿El pelirrojo estaba pidiendo por favor? ¿Tanto así habían cambiado las cosas?... Se sonrió un poco y dejo en paz su sexo para volver a trepar hasta sus labios donde le robo un fuerte y necesitado beso en respuesta. El cuerpo del pelirrojo había perdido toda rigidez, era ahora una masa suave que se movía y vibraba ante las manos suaves de su amante.

Lo volvió hasta ponerlo boca abajo. Una espalda suave y musculosa se revelo ante sí. Se sentó sobre un poco mas allá de sus muslos, solo para acariciar mejor aquel cuerpo tibio. Primero recorrió con la mano las cavidades que se formaban entre los músculos, viendo de a ratos como Hana gemía quedamente hundido en la almohada. Luego bajo hasta recorrer la misma piel con sus labios... El pelirrojo estaba sumido en una deliciosa sensación que mezclaba la expectación y el temor, sabia que al principio sentiría dolor pero la necesidad de unirse con su amante iba mas allá de su temor.

La boca del zorrito lamía delicadamente su espalda, susurrándole suavemente palabras de amor a su oído y haciéndolo estremecer. El pelirrojo estaba al borde de la locura, con su sexo palpitando de deseo, dolorosamente apretado contra la cama y su amante rozando su entrada sin llegar a tomarlo...

- Zorrito... te amo...

Su voz se ahogo en la almohada, casi estaba seguro que el no lo había oído, era la primera vez que le decía que lo amaba... Lo siguiente que sintió fue unas manos suaves asir sus caderas levantándolas ligeramente para acomodarse mejor. Luego un leve empujón, sin lastimarle, había entrado en él... Kaede cayo sobre su piel sin moverse, volteando el enrojecido rostro del pelirrojo hasta tenerlo frente a el. Hana se quedo sin aire. Sobre la piel blanquecina de su amante dos finas líneas trazadas por las lagrimas evidenciaban su emoción, entonces como un susurro escucho su respuesta

- Yo también te amo Do`ahou...

Entonces sintió como se movía, lento, sin lastimarle... el pelirrojo sintió la punzada de dolor, no importaba las veces que llevaban haciendo el amor, su cuerpo aun no terminaba de acostumbrarse a aquella invasión... y aun así seguía pareciéndole delicioso. Cuando el dolor comenzó a ceder naturalmente, las manos de su Kitsune rodearon su caliente sexo para masturbarlo... y Hana no supo mas, su mente lo abandono y las manos suaves de su amante lo dejaron sin sentido

Unos minutos depuse de su orgasmo percibió el peso de su compañero recargándose en su espalda, agitado, húmedo por el sudor... sus piernas perdieron fuerzas y colapso sobre la cama arrastrando con ello el cuerpo del morocho. Ninguno se atrevía a moverse... piel a piel, jadeo con jadeo mientras la respiración de ambos volvía lentamente a la normalidad... Kaede se movió por fin haciéndose a un lado de la cama, volteándose boca arriba, mientras el pelirrojo seguía en aquel lugar, con el rostro enterrado en la almohada y la piel aun temblando por el placer que él le había dado.

- ¿Hana? - Llamo suavemente al darse cuenta que el no se había movido, temió que algo malo le pasara... - Hana... ¿Estas bien?...

El pelirrojo enfrentó su mirada. Sus ojos cafés brillaban con una chispa especial. Tenia el cabello humedecido y revuelto, en la piel bronceada se veía una ligera patina que le daba brillo y sus mejillas estaban profundamente sonrosadas... para Rukawa era la imagen de la sensualidad, lo más sexy que había visto hasta ese momento ¿Sabría el pelirrojo todo o que generaba dentro de el?

Se volvió con una sonrisa, aun sin moverse, con los brazos hundidos en la almohada y con una sonrisa le dijo solo dos palabras, las mismas que lo habían hecho estremecer un rato antes. Las suficientes...

- Te amo...

Rukawa sintió que la piel se le erizaba nuevamente ante aquello, nunca hubiera imaginado que aquellas dos palabras pudieran golpearlo tanto, eran poderosas, sumamente poderosas...

Se estremeció y solo respondió acercándose a el para fundirse en un abrazo cálido

- Yo también te amo - Susurro en su oído apartando los mechones rojos que lo cubrían... ¿Hacia falta mas?

Se apretaron uno contra el otro, durmiéndose abrazados como estaban... no sabían que es lo que pasaria después... Ahora pensaban disfrutar lo que tenían...

cçcçcçcçc dçdçdçdçd

Casi había pasado un mes del incidente y la felicidad en aquella casita era plena. Se habían acostumbrado a estar juntos, los tres llevaban una vida bastante tranquila y porque no decirlo, feliz.

Pero Kaede se había olvidado de un detalle muy importante... Yohei Mito.

No es que él lo molestara o algo parecido, la verdad era que nunca había podido decirle la verdad al pelirrojo respecto a ese tema y esto le pesaba. No era nada fácil... cada vez que lo intentaba terminaba callándolo una vez mas...

Se había citado con Yohei para hablar cuando Ai enfermo y desde entonces su ex amante no había insistido en verle pese a que sabia que hababa seguido con Hana...

Claro que esto traía otro problema, el pelirrojo estaba un poco preocupado por su amigo, siempre habían sido muy unidos y ahora insistía en averiguar que era lo que estaba pasando con su amigo de infancia, aun mas cuando había tomado distancia del pelirrojo sin ningún motivo aparente... esa era la otra razón por la cual se estaba planteando decirle de una vez la verdad... Pero ese momento nunca llegaba...

Kaede había llegado a la conclusión de que era mejor dejar todo así, algo le decía por dentro que el pelirrojo no debía saberlo nunca. Si bien Hanamichi supo siempre que había tenido otra "pareja" nunca intento saber más ¿Para qué especificar quien era él?

Entonces esa tarde fatídica paso...

Estaba solo en el apartamento con Ai. La pequeña estaba durmiendo la siesta mientras él, luego de entrenar, se había duchado y estaba intentando lavar una carga de ropa sucia en el Lavarropas, ese había sido el arreglo. Hana cocinaba y hacia las comparas y el se ocupaba de la limpieza junto con una señora que solía ayudarles tres veces por semana... El pelirrojo estaba en el supermercado, lo hubiera acompañado, pero en verdad estaba cansado...

Sonó entonces el timbre de la puerta... imagino que el tonto de su amante se habría olvidado las llaves cuando se paro con rapidez dispuesto a molestarlo

- ¡BAKA!... Apuesto a que te olvidaste las llav... ¡Yohei!... - Dijo casi sin aire de la impresión... No esperaba verlo...

- Kaede... - Saludo sonriéndole - ¿Me dejas pasar?... - Pregunto simplemente. El joven de ojos fríos estaba demasiado asustado con aquello como para responder, simplemente se aparto dejándolo entrar y cerrando la puerta tras de sí...

- ¿Hanamichi? - Pregunto una vez dentro mientras se sentaba en un sillón

- En el súper...

- ¿La niña?

- Duerme...

- Mejor... así tendremos tiempo de hablar a solas

- ............

- Te estuve esperando por horas aquel día... - Su voz sonó a reproche, pero no había enojo en él...

- Ai se enfermo, hubo que internarla ese día

- Si lo sé... me lo contó Hana despues

- Te llame pero te habías ido...

- Encontré tus mensajes

- ¿Entonces? - La conversación era decididamente cortante

- Nada Kaede... cálmate... solo vine a ver a Ai, hubiera venido antes pero no lo creí conveniente, preferí esperar

- ..........

- ¿Y tu? ¿Cómo estas?

- Bien... - Bueno no es que Yohei se asombrara, sabia que era de pocas palabras pero podría hablarle un poquito más ¿no?

- Y dime... ¿Porque no me explicas como es que de la noche a la mañana terminaste profundamente enredado con mi mejor amigo? - Pregunto de manera inquisidora recostándose en el sofá

- Simplemente paso... - En verdad no sabia como explicarle

- Kaede... - Hablo acercándose... - ¿Eres realmente feliz con él? ¿Lo quieres? - El joven de ojos fríos simplemente asintió - ¿Ya le dijiste la verdad a Hana?

- No... no puedo

- ¿Por?

- Simplemente no se como hacerlo, entiéndeme...

- ¿....?

- ¿Qué quieres que haga Yohei? Que me acerque a el y le diga... "Ay Hana se me olvidaba decirte que tu mejor amigo y yo fuimos amantes y que pasamos un verano increíble y tuvimos sexo loco y apasionado"

- y salvaje - interrumpió Yohei

- "Y salvaje"

- Y ardiente

- "Y ardiente"

- Y descontrolado...

- "Y descon..." ¿Te estas burlando de mi?

- No... pero bueno tampoco es tan así

- Entonces díselo tu, dices que es fácil, pues bueno...

- ¿Estas loco? Hanamichi me mataría

- Ah claro... ¿Entonces quieres que me mate a mi primero?...

- No, no quiero... pero tampoco podemos seguirle ocultando lo que paso

- Esto no tiene sentido, por mas que quiera no veo la forma Yohei, en algún momento le confesare la verdad, dame tiempo...

- ¿Mas? Quizás no conozcas a Hanamichi lo suficiente, pero el no va a soportar el engaño...

- Lo se... ya tendríamos que habérselo dicho desde hace tiempo

- además las mentiras suelen quebrarse por el lado mas delgado...

- Pero el no tiene como enterarse

- A menos que dos estúpidos se olviden de cerrar bien la puerta... - Hablo una voz por detrás de ellos, una voz que ambos conocían a la perfección y que por primera vez sonó fría y amargada - ¿¡Que se supone que significa esto!?

- ¡¡¡Hana!!! - Gimieron los dos mordiéndose los labios al comprobar el error que había cometido

- ¡Estoy esperando!.... - Replico el pelirrojo arrojando a un lado las compras que traía, sus ojos almendrados estaba encendidos del mismo color que su cabello, la noticia parecía haberlo shockeado y era solo la furia quien lo llevaba a manejarse de esa forma

- Q-que... ¿Que escuchaste?... - Pregunto Mito un poco menos nervioso, era el único capaz de enfrentarle, en cambio Kaede tenia la vista fija, no era capaz de sostenerle la mirada y apretaba con una mano el abrigo de Ai como si temiera perderla... si algo no podría soportar seria que la niña despertara y observara todo aquello, aun mas el rostro dolido del pelirrojo.

- Escuche que fueron amantes... ¡Demonios1 ¡Fueron amantes! - Sus labios temblaron ligeramente ante la fuera de esas palabras... eran demasiado poderosas para el

- Espera Hanamichi, no es tan así... escucha... - Hablo Yohei intentando calmar la furia que crecia en su amigo

- Aun estoy esperando - Dijo el pelirrojo sentándose en el sillón pesadamente - Y mejor que lo que tengan para decirme sea bueno... ¿quién va a empezar?...

Continuara...

cçcçcçcçc dçdçdçdçd

N de A :

1- "Baby Call" Creo que no necesita mucha explicación, pero por las dudas que alguien no sepa que es, son los aparatitos que se ponen en las habitaciones de bebes para saber cuando se despiertan o lloran desde lejos...

Duhhhh... hehehehehe al fin ne? Bueno me he tomado el tiempo con esta historia, lo que pasa que de ahora en adelante vienen capítulos muy duros para escribir, sip, van a sufrir como condenados, espero poder seguirlo más rápido, además hay muchos fics para leer, no me van a extrañar tanto creo que faltan mas o menos tres capítulos mas si mal no me equivoco, así que les agradezco humildemente la paciencia... ^_____^ Hay muchas que me han reclamado por este fic, así que va dedicado a dos de ellas que son de las que más me han preguntado, Hikaru y Haimita ^_^ vieron, lo tenia avanzado, no les mentí... Gracias a todos los que escribieron y me disculpo por no poder contestar los mails, el verano siempre me complica la vida porque estoy mas restringida de tiempo, pero créanme que contesto (tarde o temprano) ¿Qué le dirá Rukawa? ¿Se enojara Hana? créanme si les digo que el pelirrojo no lo va a tomar muy bien que digamos... Nos vemos la próxima

Itzukiai (Faby-chan)

19 de febrero del 2004

Lo de siempre, Quejas, reclamos, elogios, tomatazos o lo que quieras a

iwaki_kyosuke@yahoo.com.ar

Sep correo nuevo, no se asusten

Review Contest: