Kung Fu Panda y sus personajes no me pertenecen son propiedad de DreamWorks skg.
¨El más poderoso hechizo para ser amado, es amar¨
¨Enamorada¨
Tigresa se hallaba recargada a medio camino del puente que atravesaba el estanque sobre el cual, había derramado cada lágrima que le siguió a la primera, desde el instante en el cual había comprendido, que realmente no deseaba irse de palacio, de la ciudad imperial, pero sobre todo, no deseaba irse del lado de su esposo...
debía encontrar la manera de que ese cariño que ahora sentía por él, se convirtiera en el amor más grande e intenso que hubiera podido sentir jamás por ninguna otra persona, amarlo hasta que le doliera el corazón, cada vez que él se alejara de su lado, hasta que le doliera la piel, al sentir la falta de los besos y las caricias de su esposo sobre ella...
sin embargo, para poder lograr lo que se proponía, necesitaba ayuda, debía recurrir a alguien que conociera un poco más a su esposo, y aún cuando no podía creer lo que estaba a punto de hacer, estaba decidida a llevar a cabo cualquier sacrificio con tal de enamorarse perdidamente del emperador, así que secó sus lágrimas, y caminó dispuesta a pedir la ayuda de la única persona que podría aconsejarla...Song...
al llegar a su habitación, le pidió a Sayuri que le hiciera el favor de ir a buscarla y traerla ante ella, a lo que la joven doncella respondió con una reverencia y una mirada de extrañeza hacia su señora, para igual salir a cumplir con la orden que ella le había dado...
Song se encontraba dando un paseo con el general Cheng Yu, después de haberlo acompañado al pequeño día de campo, que el joven militar se había tomado la molestia de organizar, para alegrar un poco el día de su amada, quien de nuevo, había sido victima de las constantes ofensas y humillaciones, a las que a la señora Wong, le gustaba someterla...
pues aún cuando hacía demasiado tiempo desde que la joven, había aprendido a pasar por alto cada falta de respeto que se le ocurría al ama de llaves de palacio, todavía le entristecía un poco que algunos, la trataran como si todo cuanto de malo tuvo su pasado, hubiera sido su culpa...
pero todo eso se acabaría, en cuanto ambos le contaran al emperador sobre los nuevos sentimientos que ahora tenía la muchacha hacia el general, quien después de aquél apasionado beso que se habían dado la semana anterior, pasaba cada segundo de cada día, pendiente de las necesidades y deseos de su novia...
Song no era un caso diferente, ya que después de que Sayuri se pasara un largo rato conversando con ella respecto a su actual situación sentimental, acabó por convencerla de que aquello que sentía por su majestad, no era amor sino gratitud, por todo cuanto había hecho por ella desde el día en que la conoció...
así que después de aquél beso que la había tenido toda la semana en una nube, y meditar sobre lo que sentía por ambos jóvenes respectivamente, concluyó que su amiga tenía razón, y para su sorpresa se descubrió una mañana, completamente enamorada de Cheng Yu, el verdadero dueño de su corazón...
así pues, luego de haber tomado un delicioso refrigerio en uno de los hermosos jardines de palacio, decidieron dar un pequeño paseo y así también aprovechar, hablando un poco sobre los detalles de la boda, pues Cheng deseaba que todo estuviera listo, antes de solicitar de su majestad el consentimiento para contraer nupcias con su adorada Song, su amada...
le estaba explicando a su prometido sobre los detalles que le gustarían en su nuevo hogar, cuando Sayuri apareció, informando a Song sobre el deseo de la emperatriz de verla en su alcoba de inmediato, a lo que la joven reaccionó con un poco de sorpresa, pues no tenía idea de lo que su alteza podría querer de ella, ya que cada vez que trató de acercarse a la emperatriz, esta le trataba con desdén y algunas veces fingía ni siquiera haberla visto...
aún así, se disculpó con el general, y se dirigió junto con Sayuri a ver a la emperatriz, mientras trataba de adivinar el motivo por el cual, aquella felina tan orgullosa de pronto deseaba verla con tanta urgencia, pues a pesar de haberle preguntado a Sayuri, esta negó saber algo sobre los motivos de la emperatriz, para desear verla...
una vez hubieron llegado, y después de que Sayuri anunciara la presencia de su amiga en la alcoba de la emperatriz, las dos damas se quedaron a solas...
Song: su majestad...¿desea verme?...
Tigresa: si...por favor siéntate...¿gustas tomar una taza de té?...
Song: si...gracias...alteza...
Tigresa: (le entrega una taza de té verde) te preguntaras porqué de pronto tengo tantas ganas de verte, ¿no es así?...
Song: bueno...traté de acercarme a su alteza para hablar de ciertas cosas hace tiempo, y...creo que no lo conseguí...
Tigresa: (curiosa) ¿te molestaría decirme, de que clase de cosas deseabas hablar conmigo?...
Song: bueno, sin intención alguna de ofender a su alteza, siempre he sido una amiga muy cercana del emperador, y me dolía verlo tan triste, debido al rechazo de la emperatriz...
Tigresa: (sarcástica) si...ya estoy enterada, de que tan ¨cercanos¨ solían ser tu y mi esposo, antes de mi llegada...
Song: ...solo trataba de convencer a su alteza de darle una oportunidad al emperador, y tal vez sobre la marcha, pudiera corresponder a los sentimientos de su majestad...
Tigresa: (bajando la cabeza con tristeza)...es por eso que te hice venir, estoy decidida a hacer hasta lo imposible para llegar a enamorarme de mi esposo, y si alguien aquí puede ayudarme...creo que esa eres tú...así que...
Song: ¿su majestad está segura de que necesita mi consejo?, por lo que sé, usted apenas soporta mi presencia aquí en palacio, alteza...
Tigresa: (suspirando) lo sé...y creo que te debo una disculpa, Sayuri me ha contado sobre las circunstancias en las cuales llegaste aquí a palacio...
Song: su majestad no tiene nada de que disculparse, es la esposa del emperador, está en todo su derecho...
Tigresa: esa no es excusa para haberte tratado como lo hice Song, por favor perdóname...
Song:(inclinando la cabeza, en señal de respeto) sin intención de ofenderle alteza, pero ¿puedo preguntarle, porqué piensa que necesita ayuda para enamorarse de su esposo, cuando hay miles de hembras que matarían gustosas, solo por una mirada del emperador?...
Tigresa:(suspirando cansinamente) lo sé, me doy cuenta de que mi esposo es bastante apuesto y atractivo, pero cada vez que lo miro a los ojos, se me olvida todo y es imposible que me concentre en ello...
Song: su alteza...por favor contésteme algo, ¿que es lo que siente cuando lo mira fijamente a los ojos?...
Tigresa: bueno...me tiemblan las piernas...me sudan las palmas...siento un calor extraño, extenderse sobre mis mejillas, y parece como si un montón de mariposas revolotearan en mi interior...
Song: (riendo) ¿su majestad ha besado los labios de su esposo alguna vez?, porque si no lo ha hecho, entonces le recomiendo que lo haga alteza...
Tigresa: ¿q..que l..lo bese has dicho?, ¡me tomaría por una coqueta!...
Song: o tal vez, solo corresponda al beso de su majestad,¿olvida lo que él siente por usted?...
Tigresa: ¿crees que funcione?...
Song: (suspirando) no lo creo, estoy completamente segura, ¿no lo ve majestad?, ¡usted ya está enamorada de su esposo!, ¡no entiendo como es que no se había dado cuenta antes!...
Tigresa:...¿como es que estás tan segura?, ¿como sabes que es así como se siente el amor? ...
Song:...simple alteza, si usted no estuviera enamorada del emperador, al mirarlo a los ojos , no sentiría absolutamente nada...¿nunca antes había estado enamorada de alguna otra persona?...
Tigresa: (triste)...no...desde pequeña mi padre solo me entrenó para que defendiera el valle, y las pocas veces en las que alguien llegaba a mostrar algún interés en mi, o me invitaba a salir, mi padre invariablemente los alejaba, alegando que no estaban a mi altura, prohibiéndome mirar a ningún otro varón, hasta que conociera al afortunado que habría de convertirse en mi esposo, claro que nunca me imaginé que a esto se refería en realidad...
Song: (compasiva)...de verdad lo siento alteza...en mi opinión debieron decírselo desde el principio, así por lo menos no la habrían tomado por sorpresa...
Tigresa: gracias Song...entonces...¿es así como se siente?...me refiero a estar enamorada...
Song: (sonriendo traviesa) aún mejor alteza...hágame caso...solo bese a su esposo, y verá a lo que me refiero...
Tigresa: (suspirando derrotada)...de acuerdo...¿crees que puedas acompañarme?, creo que voy a necesitar un poco de apoyo moral...
Song: claro majestad, cuando se sienta lista, ahí estaré...
Tigresa: en realidad Song, creo que nunca voy a estar lo bastante lista para esto...así que prefiero hacerlo ahora...
Song: ¡¿que?!, ¡¿ahora, majestad?!, ¡¿está usted completamente segura?!...
Tigresa: de lo único de lo que estoy segura en este momento, es de que no deseo apartarme jamás de mi esposo, y si no consigo demostrarle que estoy enamorada de él, lo más probable será que anule nuestro matrimonio...tengo poco tiempo Song...por favor ayúdame...
Song:...de acuerdo majestad, lo haré...
y dicho esto, salieron en busca del emperador, que en aquél momento se encontraba dando un paseo por los jardines, para liberar un poco del estrés al que diariamente se veía sometido a causa de las muchas obligaciones con las que debía cumplir...
una vez que lograron encontrarlo, Song le dio un último consejo a la emperatriz, la animó diciéndole que no debía temer a la reacción de su esposo, ya que él deseaba esto, tanto o más de lo que lo deseaba ella, y que si se lo permitía, aquello podía llegar a ser tan hermoso como ella lo quisiera...
así pues, sintiendo a sus nervios ponerse en su contra, y pensando en la recompensa, si es que lograba aquello que se proponía, avanzó hasta llegar al lado de su esposo tratando de no pensar en lo que haría, y aún cuando sentía que la voz le fallaría, lo llamó, lo miró a los ojos por unos instantes, y sacando fuerzas de flaqueza, le robó un pequeño beso de aquellos apetecibles labios, para luego correr a ocultarse en alguna otra parte, de aquél hermoso jardín...
sin embargo, antes de que se hubiera recuperado lo suficiente, de la emoción que sentía después de haber besado a su esposo, y comprender cuanta razón había tenido esa chica, al decir que se había enamorado de él sin siquiera darse cuenta, unas manos grandes y fuertes, la sujetaron de la cintura, y la hicieron dar media vuelta, para encontrarse de frente con el rostro del emperador, que le sonreía divertido, y la miraba como si fuera la cosa más bella que hubiera visto en toda su vida...
Po: creo bastante justo amor mío, que debo corregir el pequeño error en el que te encuentras, ya que un verdadero beso, se dá más o menos así...
dijo el emperador comenzando a acariciar los labios de su esposa con los suyos, deleitándose con su sabor tan dulce, pero poco a poco fue dándose cuenta, de que no podría mantener el control de la situación, que no podría apartarse de ella con tanta facilidad como había imaginado...
una descarga de electricidad, recorrió todo su cuerpo, mientras la besaba con pasión, jugueteando con su lengua, mientras acariciaba su espalda y su cintura, aferrándola más contra su cuerpo, temiendo que de un momento a otro pudiera escapar otra vez, lo cual no estaba dispuesto a permitir...
por otra parte, Tigresa apretaba los senos contra el pecho de su esposo, lo abrazó con fuerza y soltó un gemido profundo, que no dejaba lugar a dudas sobre sus emociones, se había enamorado de él sin darse cuenta, y ahora solo quería permanecer en aquellos brazos que la sujetaban fuertemente indicándole el lugar al que pertenecía...
al separarse, sus respiraciones estaban tan agitadas, que incluso hablar les costaba algo de trabajo, sin embargo el emperador hizo un pequeño esfuerzo antes de dirigirse a su esposa...
Po: y eso amada mía, es un verdadero beso, para futuras referencias...
Tigresa: (sonriendo) ¿su majestad sería tan amable de repetirme varias veces la lección?, creo que no la he comprendido a la primera...
Po: las que gustes mi bella luna...
y acto seguido se inclinó para seguir besando a su esposa, hasta que ella hubiera aprendido la lección...
