Disclaimer. H.P no me pertenece
Capítulo Seis
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Cuando Draco volvió a aparecer estaban en su departamento muggle y Astoria no dejaba de gritar. Consciente de que atraería la atención de sus vecinos, Draco transfiguró la ropa de Astoria y la hizo muggle, antes de salir del apartamento. Desesperado tocó la puerta de la esquina, la cual pertenecía a la casera.
-Señora Rose- gritó- por favor, abra.
-¿Draco?
La casera salió asustada con el mantel y el cucharón aún en la mano, haciendo obvio que estaba cocinando. Miró al adolescente que llevaba cerca de dos meses viviendo con ella y se asustó. Tenía sangre por todos lados.
-Draco, ¿que pasa? ¿Estás bien?
-Ella-dijo dificultosamente- nos atacaron y mi amiga está embarazada, no deja de gritar y cree que el bebé está naciendo. -Por favor- suplicó- Ayúdame
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Sin entender del todo, la mujer corrió a su teléfono y llamó a alguien. No supo a quién, pero volvió pronto y, tomándole la mano, lo apresuró a volver con Astoria.
-He llamado a la ambulancia- dijo- Vamos
Draco la obedeció. Los gritos se oían por todos los departamentos y pronto estaban todos los vecinos tratando de ver lo que estaba pasando. Preguntándose cuando había llevado el adolescente a la chica en su cuarto sin que lo notaran.
-¿Qué pasa? - preguntó una chica.
-Está dando a luz una inquilina-respondió la casera- Pronto llegará la ambulancia, por favor, vuelvan a sus departamentos.
Inseguros, algunos obedecieron y se marcharon. Otros siguieron viendo la escena hasta que la casera cerró la puerta.
Astoria se estaba doblando de dolor sobre la cama y había sangre en ella ahora. Los ojos de Draco se abrieron con pánico mientras veía a la mayor, pero ella estaba muy ocupando acomodándola mientras le daba discretos masajes. Fue entonces cuando ella abrió los ojos que retrocedió asustada.
-¡Una muggle!-prácticamente gritó.
-¿Una qué?
-Ella viene de Francia como yo-trató de explicar Draco mirando con reproche a su amiga- es una forma de decirle a alguien partera, supongo que ella esperaba a una doctora-dijo tratando de convencer a la mayor
Ella asintió
-No te preocupes cariño-dijo- He llamado a los doctores.
Ella la ignoró sin saber que era un doctor y miró a Draco. Su voz era débil y eso asustó a Draco, porque seguía sangrando sin parar y Draco no tenía más pociones restauradoras.
-Draco, que viva, por favor, no dejes que muera...
Draco asintió
-Te lo prometo.
-Muy bien, cariño-dijo la mayor, acomodándola- respira de esta forma
Astoria asintió y trató de imitar a la morena que le ayudaba, pero el dolor era insoportable. Sostuvo con fuerza la mano de Draco, quien hizo una muestra de dolor.
-Es de Fred Weasley-sollozó y Draco se quedó pasmado ante su repentina confesión-tienes que decirle, búscalo por favor, pero no les digas a sus hermanos. Él trató de decirle a su familia, pero ellos le exigieron que me dejara y..Ginny Weasley -un grito de dolor la interrumpió- ella me advirtió que me alejara o que me mataría.
-¿Fred Weasley?- tartamudeó interrumpiendo. Las palabras de Percy Weasley le llegaron a la mente.
Su padre, oh, Por Merlín...
-Pero Fred, él...- dijo dificultosamente sin poder terminar la frase.
Astoria lo miró y jadeó.
-Se fue. Y no lo encontré.
-Astoria-exclamó él y la morena volteó hacia él, y miró su expresión.
-No...-dijo con temor mientras tartamudeaba y se acercaba a él lo más posible- no- sollozó- por favor no.. -el llanto se había vuelto gritos y Draco no podía hacerla parar. No, porque no sabía qué decir. ¿Cómo podría explicarle?
-¡Astri, cálmate!
-¡No!- continuó ella, sin escucharle. La señora Rose lo miraba confundida-Íbamos a huir con nuestro hijo, seríamos felices...Por favor Draco, dime que no está muerto- se le colgó a la camisa y suplicó con una mirada que Draco nunca olvidaría- Por favor, dime que es mentira, te lo suplico- sollozó aún más- te lo suplico, por favor...Por favor.
Draco no era exactamente el mejor mentiroso.
-Lo siento, Astoria. Su hermano me lo dijo.
Astoria dejó de respirar unos segundos, asustando a Draco, y luego enloqueció y empezó a gritar el nombre del gemelo, como si quisiera demostrar que el slytherin se equivocaba
-Fred- gritó- Freeeeeeeeed, Freeeeeeed.
-Draco, cariño, detenla-ordenó la mayor y cuando siguió la mirada de la mayor, notó que estaba golpeándose la panza en el proceso. La abrazó con fuerza tratando de calmarla.
-Astoria, tienes que calmarte o lo perderás.
Pero ella no lo escuchaba; solo lloraba y gritaba
-¡Freeeeeed!
Era un grito desgarrador, que le estaba llegando hasta el alma. Frotó sus ojos tratando de ignorar las lágrimas que empezaban a invadirlo, y se intentó tapar los oídos, pero solo logró escuchar los gritos con más fuerza.
-¿Draco?-preguntó la señora Rose sin saber que hacer-¿Qué hacemos? ¿Cómo...?
No por primera vez en mucho tiempo, Draco no sabía qué hacer. Las lágrimas corrieron por sus mejillas mientras miraba el dolor de su amiga y observó como entraban las paramédicos al departamento. Fue como si mirara la escena sin formar parte de ella. Ellos sedaron a Astoria y la llevaron al hospital, con un Draco totalmente ido y una mujer mayor de compañía. Ni siquiera pensó en como podría afectarle las medicinas muggles a la sangre pura de Astoria, solo se preguntó que es lo que haría a partir de ahora. Como podría apoyar a Astoria cuando su propia sangre le había negado un padre a la sangre de ella. Qué opinarían los Weasley de Astoria ahora que tenía un hijo de Fred Weasley. Cómo podría ir a su casa y decirles a los Weasley que Astri estaba dando a luz a uno de ellos, cuando horas antes esos dos habían tratado de asesinarlo. Cuando la habían amenazado a ella.
¿Qué harían con Astoria? Era obvio que recibirían al bebé, pero ¿y ella? Sus padres eran neutrales, ¿pero recibirían a alguien que tuvo un hijo bastardo de un traidor a la sangre?
Fue cuando una mano se posó sobre él que fue como si despertase de su sueño. Alzó la mirada y vio al doctor llamarle.
-Joven…
-Draco- respondió- Draco Malfoy
Él asintió.
-El estado de su pareja es estable-dijo, y el rubio no negó su parentesco- está débil y parecía no reaccionar bien a los medicamentos- Draco lo miró asustado. La cuestión de la sangre, lo olvidó por completo. Quiso ir inmediatamente con ella pero él puso una mano en el hombro, parándose.-Está bien,-dijo suavemente- le quitamos la anestecia y la dejamos recuperarse. Fue doloroso, pero ahora está bien. Ella está bien.
Draco suspiró aliviado
- ¿Y el bebé?- preguntó.
-Está completamente sano- mencionó con una sonrisa.- No se preocupe.
Fue como si su alma volviera a su cuerpo. Draco cerró los ojos y dejó que las lágrimas cayeran. No le importó que el doctor y su casera le vieran. En cambio, ellos parecían comprender...Unos brazos le rodearon y Draco abrió los ojos. El último abrazo había sido de su padrino y había sido hace tanto... Sollozó.
-Está bien-dijo la casera- Ambos están bien. Has sido muy valiente, Draco.
Draco lloró aún más. En ese tiempo no sabía que fue Augustus Rookwood el que asesinó al novio de su amiga. Solo podía tratar de aferrarse a su cordura a través de los gritos y llantos, sólo podía aferrarse a ella y tratar de anclar la de su amiga al mundo
Solo podría intentar convencerla de vivir.
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Pero eso no era fácil. Habían pasado tres largos días a su lado y Astoria no hablaba, ni decía nada. Estaba totalmente en shock y ni siquiera preguntaba por su bebé. Solo veía la ventana mientras dejaba sus lágrimas caer, una y otra vez mientras llamaba al pelirrojo.
¿Era así?
¿Así se sentía estar enamorado?
Las lágrimas caían otra vez de los ojos de Astoria, pero él no intento limpiarlas esta vez, perdido en sus pensamientos.
¿Así hubiera estado él si Potter moría?
¿Así se sentiría él si no se hubiese aplicado el obliviate?
-Ya no le veré más- dijo Astoria en voz baja
Aún sosteniéndola, pero con los ojos arrasados en lágrimas, el rubio sostuvo con las manos el rostro pálido y le besó en la mejilla.
-Lo sé
Astoria lo abrazó con fuerza, llorando, mientras por fin parecía ser alcanzada por la realidad. Bajó la cabeza, sintiéndose culpable por alegrarse de haber sido egoísta y hechizarse, y preguntándose si no podía hacer lo mismo con Astoria. Pero supo que no. Porque sabía qué, de haber conservado ese sentimiento dentro de él, el día que Potter no estuviera allí para sonreírle, para odiarlo o estar simplemente en su mundo, Draco se hubiera sentido morir. Y aún así no hubiera querido olvidarlo.
Para Astoria debió ser peor, porque ella era correspondida y salió con Weasley. Porque tenía un hijo que se lo recordaría por siempre.
Una vez más agradeció haberse aplicado un obliviate y continuar con su vida, mientras abrazaba a la morena. Pasaron el rato así hasta que ella se durmió; e incapaz de quedarse quieto sin hacer nada, el rubio se levantó y se dirigió al área de recien nacidos, para ver por fin al hijo de Astoria.
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Draco miró al pequeño bebé que sostenía y entraba por primera vez en la habitación, por fin dado de alta. Acarició con ternura sus cabellos, temeroso de hacerle daño a algo tan frágil como el pequeño en sus brazos. Sus ojos eran azules, como los de los Weasley y tenía algunas pecas, pero eso era todo. Tenía el cabello castaño como Astoria y su piel pálida, así como sus rasgos faciales. Y Draco lo agradeció. Agradeció que se pareciera más a ella que a él. Porque cuando Astoria lo viera sufriría al recordar a la persona que había perdido y no podría recuperar jamás.
Realmente lo lamento, pensó. Lamento no haber llegado a tiempo...
La cuenta del hospital y el departamento habían sido pagadas con un poco del dinero que se llevó consigo de la cámara de su abuelo y había buscado una pequeña casa en las afueras para vivir con Astri si así lo quería. No era mucho, pero era suficiente. Astoria dormía.
Draco le había brindado magia y algunas pociones que pudo conseguir, pero sabía que pronto despertaría. Bajo la mirada y acarició la cara del pequeño mientras sonreía.
Así que hijo de Fred Weasley...
-Debo decir que eres tan guapo como tu madre. Soy Draco- dijo suavemente y tomándole la pequeña mano- Y a partir de ahora yo te protegeré... Los protegeré a ambos.
–No sé cómo sobrevivimos-escuchó la voz de Astoria y volteó a verla- Fred estaba en el grupo de Potter y lo seguí. Tenía un mal presentimiento. Quería que nos fuéramos en ese instante, que lo dejáramos todo atrás, pero él había dicho que pelearía junto con su familia...-ella rió, pero Draco vio que no había felicidad en esa sonrisa-Le dije que el bebé y yo eramos su familia, pero él no me escuchó. Discutimos. Dijo que le diría a sus padres y si ellos no aceptaban nos fugaríamos juntos...Yo le dije que sus padres nunca me aceptarían y él insistió que si, que les tenía mala fé.
Draco asintió en acuerdo y esperó a que hablase de nuevo
-Se marchó. Yo me quede allí pensando en qué iba a hacer. Estaba ahí para ayudarle y él se marchó -dijo dolida. - Entonces un mortífago me persiguió y vi a un hombre lobo acercarse. Él podía oler que estaba embazada. Lo sé. Y quiso- sollozó- Quiso comer a mi bebé diciendo que era delicioso. Corrí hacía el bosque oscuro y empecé a sentir dolor. Vi sangre y me asusté. Lo estaba perdiendo y ellos se reían de mi dolor. Íbamos a morir, fue lo último que pensé. De repente apareció una chica de hufflepuff y trató de ayudarme y ellos - tembló- la mataron. Eso me dio tiempo suficiente de llegar con los centauros y supliqué, por mí, por mi bebé-lloró.- Yo no la conocía, no me debía nada, y aun así, ella murió por nosotros, mientras que su padre murió lejos y...
Draco la escuchó atentamente y la dejó llorar. Miró la llave que aún tenía colgada en el cuello, pensando inmediatamente en Pansy. En Pansy, a quien le había dejado la llave de la bóveda de su abuelo. Un pensadero que sería útil si su padre lo encontraba antes de que la guerra terminara y Draco moría o era encerrado, y les explicaría donde había estado. En Theo, a quien le había dejado pistas por si su amiga no lo comprendía. En Blaise, a quien le había dejado las palabras para romper el hechizo en su mente. La guerra había terminado, y era el momento de regresar a ellos; y sin embargo, no podía. Astoria estaba ahí y lo necesitaba. Ella ya había perdido lo que más amaba y si volvía perdería al bebé, a manos de sus padres o de los Weasley. Sus miradas se encontraron y Draco la vio temblar.
-¿Volverás al mundo mágico?-preguntó mirando a su bebé. Draco se lo dio y le acarició los cabellos, dándole un beso en la frente. Ellos no eran amigos tan cercanos pero los slytherin siempre se habían tenido estima entre ellos, estima que ahora se había vuelto algo más. Ella era más pequeña que él, y ahora se veía tan débil...
-¿Tú quieres regresar?-preguntó suavemente- Podríamos casarnos. Eso evitaría que te lo quitaran.
Astoria miró a su bebé y negó con la cabeza.
-No. Eso sería quitarte el derecho de un primogénito Malfoy, y mis padres...No hay nada que me espere ahí-admitió.
-Podríamos irnos a otro país.
-¿Y con qué dinero? ¿Dónde viviríamos?
-Los Weasleys son más pobres y han sobrevivido.
-No quiero volver, mis padres siguen usando su dinero en varios lugares, ¿y si me ven?¿Y tú? ¿Que hay de Pansy, de Theo, de Blaise?
Draco la miró y sintió ese nudo en la garganta.
-Tu no volverás al mundo mágico. Y no sobrevivirás sola con un bebé-afirmó con la mirada perdida. -No es que yo sea el gran muggle, pero...
-Gracias.
-¿Por qué?
-Por dejarlo todo por mí, por mi hijo...
-No lo estoy dejando-dijo sonriendo- lo estoy pausando indefinidamente
Ella asintió con la cabeza.
-Quizá, algún día-dijo apretando una mano en la sabana- cuando pueda soportar estar ahí sabiendo que Fred no está...-susurró- cuando no le tenga tanto temor a mis padres, volveré.
-Ese día- prometió Draco- ese día volveremos. Pero si eso no sucede, estaremos bien. Podemos vivir con lo he hecho.
Fue entonces cuando, por primera vez en días, Astoria sonrió.
-Se llamará Frederick..
-Es un buen nombre-dijo él y escuchó por primera y única vez toda la historia de amor entre ese gryffindor y esta slytherin que los había llevado hacia allí. La dejó hablar y hablar de sus virtudes y sus defectos del pelirrojo, de sus pequeñas citas y sus planes del futuro que nunca ocurrieron. La observó contar todas las travesuras que hicieron juntos y los sueños que tenían, de los besos que compartieron y los pleitos que los hicieron dudar de su relación. Escuchó todo lo que Astoria necesitaba sacar hasta el final, hasta que no hubo nada más que contar. Y solo entonces, con una suave sonrisa en la menor de ellos, Draco supo que Astoria lo superaría.
Y los días que cayera, Draco la sostendría.
Durante el tiempo que él la necesitase.
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La cámara del abuelo de Draco no tenía tanto dinero como Harry esperaba, se dijo el moreno mientras observaba como los slytherin repetían un juramento sangre pura y señalaban a Draco. Su visita a Gringotts había sido breve, y trayeron consigo solo el retrato del anciano y el pensadero. Tenía otras cosas, cosas que si Draco vendiera en el mundo mágico tal vez podrían generar una pequeña fortuna, pero sin duda atraerían la atención de la gente.
-Tu honor es mi honor-terminaron los cuatro slytherin y una esfera negra de luz brilló frente a la cabeza de Draco, y pasó de negra a blanca. Las cuatro serpientes miraron a su mentor, y cuando él asintió, ellos se permitieron sonreír con victoria.
Harry en cambio, observó a Draco detalladamente. Nunca podía entenderlo.
¿Por qué Draco se había vuelto muggle?
Él era un héroe, tenía dinero, tenía amigos. ¿Por qué no volvió? ¿Por qué se fue así sin más? ¿Por qué cortó sus lazos con el mundo mágico?
El pensadero que había ido a buscar con Parkinson solo tenía pistas de donde estaba en aquellas fechas, pero parecía abandonado desde que la guerra había terminado, cómo si a Draco ya no le importara que lo encontrasen, y Harry no lo entendía y lo desesperaba. Porque él tenía los ojos cerrados, porque no hablaba.
Y tenía temor, porque era como estar en sus sueños, donde el rubio no le respondía sus cuestiones, donde moría.
Sintió la mano de Ron en su hombro y le sonrió suavemente.
-Ahora que Zabini puede ver su mente, vamos a hacer un hechizo espejo- dijo Ron- todo lo que vea Zabini lo veremos nosotros.
-¿Estás seguro?- preguntó- Quizá hay cosas que no deberíamos ver-dijo recordando lo que había dicho Zabini del último novio del rubio.
-Es necesario- dijo Ron- de hecho, he llamado a Ginny y a Parvati como testigos neutros de parte de los aurores.
Harry asintió.
-Llegaran pronto.
-Creí que había protecciones que negaban la entrada a las personas
-Las hay- dijo mirando al rubio-pero de algún modo parece haberlas configurado para darle acceso a sus amigos y en la mañana a mí y a Hermione. Si ellos entran con uno de nosotros no habrá problema.
-Ya veo
-Estará bien- fue lo último que Ron dijo.
Harry suspiró.
-Lo vamos a probar- dijo Hermione acercándose- escogerán una memoria al azar del tiempo que Draco se ha vuelto un muggle. Vengan- dijo guiándolos a la cama.
-¿Puede escoger el tiempo?
-Zabini es realmente bueno, por eso lo llamamos. El Ministerio a veces requiere sus servicios, por supuesto, son extremadamente caros. Además, se niega a decirnos dónde aprendió.
Harry tragó saliva. Podía imaginarlo, torturando personas para averiguar el paradero de su amigo.
-Legerimens. Mentis visionem- exclamó el italiano, y una imagen se fue creando detrás de él y tomó forma de un espejo. Todos pusieron atención a la escena; había una chica junto a Draco, de ojos verdes y castaña que mecía a un bebé mientras sonreía.
-¿Astoria?-gimió Pansy- Pero ella, está ... muerta. Sus padres dijeron...
Theo le tomó la mano.
-Draco-dijo la chica mirándolo-¡ha dado sus primeros pasos!-gritó emocionada.- Ven, corre.
Draco dejó una mochila en el suelo y sonrió. Se veía cansado. La saludó con un beso en la mejilla y entonces cargó al pequeño.
-¿Cómo estás Frederick?-dijo mientras lo elevaba en el aire-¿Me extrañaste? Tu padrino ha estado muy ocupado estudiando. ¿Sabías que las leyes son peor que historia de la magia?-rió-Es peor cuando no sabes la mitad de lo que dicen los maestros.
Astoria sonrió culpable.
-Lo siento.
-Que va-dijo Draco- todas las carreras serían iguales. Fue una gran idea que lo escogiéramos al azar. Estoy molido.
-Cocine pollo-dijo ella mientras se ruborizaba
-Oh Por el buen Merlín-gimió Draco- ¿como está mi cocina?
Recibió un golpe con una almohada del sofá.
-Vale, vale. Lo siento- rió- Mamá cocina delicioso- le dijo al pequeño y cuando ella se volteo le susurró- cuando no quema la cocina.
-¡Draco!
El rubio rió.
-Eres tan...
-Encantador, amable, heroíco, rubio.
-Desgraciado
-Vale, me han dicho esa. Hay algo que quiero decirte Astri- dijo quedándose serio de pronto. Ella se acomodó en el sillón, preocupada.
-¿Qué pasa?
-Freddie cumplirá un año en seis meses y tendrá su primer brote de magia. Cuando eso ocurra inevitablemente su nombre se registrará en el libro de los inefables y sabrán que es hijo tuyo y de Fred Weasley
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Astoria tembló.
-¿Podemos evitar que ocurra?
Draco miró al niño.
-No, pero los inefables no suelen esparcir datos de su trabajo. El problema es que no sé si hay un Weasley o alguien realmente cercano a los Weasley entre ellos. Sé que Ron Weasley es auror, uno es domador de dragones en Rumania, uno rompedor de maldiciones y uno es dueño de la tienda mágica.
-George
-Si
-¿Pero qué hace la comadreja menor y su hermano, que renunció a ser secretario de ministro?
-¡No!- dijo asustada- Ellos dos no.
Draco asintió.
-Hay algo que no te he dicho-dijo y levantó el brazo donde tenía una pequeña cicatriz.
-¿Qué pasa?¿De qué es?...
-El día que te encontré, luego de que Potter ganase, fue porque ambos me arrinconaron y me enviaron una maldición cortante en la mayor parte de mi espalda y que abarcó mi brazo muy poco. Casi muero, si no hubiera sido porque mi padrino me enseño el vulnera sanentum, e iba a curar el de mi brazo cuando los centauros me dijeron de ti; así que se me olvidó curar esta por completo y dejó cicatriz. Si esos dos se enteran no sé que va a pasar, pero voy a ir al mundo mágico y lo averiguaré. De otra forma tendremos que desaparecer la linea sucesoria de los Weasley de él mediante pociones, aunque no sé si se pueda hacer temporalmente.
-Pero el perdería...
-Sus ojos azules, si.
-Pero es lo único que heredo de Fred- dijo tristemente.
-Haré mi mejor trabajo- prometió-Si no, tendremos que pedir ayuda.
-¿De quién?
-No lo sé. Quizá de Potter... Aunque creo que nos ayudaría más hablar con Ronald Weasley
-¡Pero es un Weasley!
-Mírame Astoria- pidió- él hechizo mi cabeza con mi permiso y nadie mejor que un aliado en territorio enemigo. De los seis tu sabes que es nuestra mejor opción, él comprenderá tu situación. Aunque grite un poco al principio.
-Pero...
-Le envié una lechuza. Si no contesta entonces lo haremos por nuestra cuenta.
-¿Qué hay de Pansy, de Theo, de Blaise? Ellos podrían ayudarnos, confío más en ellos. Si es necesario que alguien sepa…
Draco la miró y asintió.
-Lo sé. Pero no puedo localizarlos.}
-¿Qué quieres decir?
-Las lechuzas no los encuentran y no los he podido encontrar en persona.
-¿Es posible que las lechuzas no los encuentren?
-No sé que están haciendo, pero al parecer sí.
-La práctica del fidelio- interrumpió Pansy, recordando la prueba para aprobar ser inefable; donde Theo y Blaise se habían ofrecido como sus voluntarios a ser rescatados.- Estuvimos dentro del fidelio durante 6 días.
Blaise también pareció recordarlo porque dejó caer la varita.
-Recójalo señor Zabini- exigió Snape- la memoria sigue corriendo.
Blaise obedeció y la imagen fue visible de nuevo
-¡Draco!-gritó Astoria al verlo aparecer frente a ella, y corrió hacia él- ¿Qué ha pasado?
-Ginevra recibió la puta carta- gritó-Se apareció en el lugar y me tiró un hechizo. Merlín, casi muero...
-¿Ella sabe?
-No, me desaparecí y no escribí nada en las cartas sobre Fred.
-¿Qué hacemos entonces?
Draco se pasó las manos por el cabello.
-No lo sé. Dejame pensarlo. De seguro va a vigilar a su hermano, para asegurarse que no lo encuentre.
-Quizá-murmuró- sellarlo como dijiste, sea lo mejor.
Draco la miró a los ojos. Astoria no quería llegar a esa opción
-De todas formas he descubierto que es una auror y es la noviecita oficial de Potter. Su hermano Percy trabaja en el ministerio, y es tan odioso que no creo que tenga amigos con los inefables. Sin embargo...-dijo sonriendo arrogantemente- sí que he descubierto la forma de saber cuando alguien dice un nombre, quien y cuando. Esperemos a que de su primer brote de magia y entonces sabremos qué hacer.
-¿Estás seguro?
-Astri- dijo Draco- ¿cuando he tomado una mala decisión desde mis 16 años?
Ella miró a su alrededor.
-De acuerdo. Lo haremos a tu modo.
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Resultó que la que registró el nombre fue Cho Chang. Pudieron ver como Astoria y Draco la vieron a través de un espejo. Ella abrió los ojos sorprendida cuando los padres se registraron, pero eso fue todo. El vidrio nunca registró que se dijera más el nombre, pese a que ambos estuvieron al pendiente por el resto del año.
Y suspiraron aliviados.
Blaise bajó la varita, tomando un descanso.
-Astoria está viva-susurró Pansy emocionada- esta viva y tiene un hijo de Weasley.
Harry miró a Ron, quien estaba congelado.
-¿Ron?
-Tengo un sobrino... de Fred...Oh, Merlín. Mamá va a desmayarse
Hermione le tomó la mano y negó con la cabeza.
-No puedes decirle.
-¿Por qué?
-No lo escuchaste. Ellos lo escondieron por todos estos años por una razón
-Una razón mis...
-¡Ron!
-Es mi sobrino, es hijo de mi hermano muerto y esos dos estúpidos sangre puras nos negaron el derecho de conocerlo. ¿Cómo pudieron?
-Pero Draco intentó decírtelo- lo defendió automáticamente Harry.
-¡Nunca recibí la puta lechuza!
-Pero eso fue culpa de Ginny- insistió Harry- Ellos te iban a decir.
-¿Por qué nunca me enteré que Fred salía con Greengrass? Creo… Quiero… Necesito salir- dijo Ron- solo un momento.
Hermione lo tomó de la mano y lo sacó de la habitación; así que Harry miró a los slytherin, quienes tampoco parecían que hacer con la información que acababan de descubrir.
Fue entonces que lo notó.
-¿Él dijo que Ginny y Percy intentaron matarlo apenas terminó la batalla final?
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-¡¿Quieres decirme que pasaba por tu cabeza cuando intentaste matar a Draco Malfoy dos veces?!- se oyó el gritó de Ron apenas Parvati y Ginny cruzaron la chimenea, y, suspirando, Harry bajó las escaleras. Su cabeza estaba a punto de estallar ¿Que más escondía Draco Malfoy? ¿Un esposo?
-¿De qué estás hablando?- se defendió su hermana- No me digas-reclamó burlona- hablaste con él y ahora soy yo quien ayudó a liberar a los mortífagos
Harry vió a Ron enrojecer y, mirando a Ginny, retroceder pensó que sinceramente se merecía lo que sea que su mejor amigo dijera.
-Ginevra Weasley- dijo Ron- ¿Con quién crees que estás hablando? Dejame recordarte que soy el Jefe de Aurores, y exijo una buena respuesta a la pregunta que he hecho.
-Él iba a matar a Harry-dijo fríamente. Harry ni siquiera podía decir algo, estaba tan decepcionado de cómo había pasado todo.
-Él salvó a Harry-dijo mirando al susodicho.
-¿Y qué?
-¿Y qué? Por tu culpa no logramos co…
-¡Ron!-gritó Hermione- No te atrevas.
Ron tragó saliva y asintió a regañadientes.
-Suban conmigo-dijo fríamente-Van a ser testigos neutrales.
Parvati asintió y lo siguió, mientras Ginny rodaba los ojos.
-Testigos neutrales ¿de quién?
Ron ni volteó a verla
-De Draco Malfoy.
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Que los slytherin vieran asesinamente a Ginny no le importó. Se lo merecía. Ella había hecho que Malfoy se alejara las dos veces que había intentado regresar al mundo mágico. Harry apretó su mano, jugando con ella. Recordaba la sonrisa de Draco mientras le decía que lo había logrado, la promesa de volver para que le retiraran el obliviate.
Se sentía traicionado. Ginny sabía que él quería estar con Draco, ser su amigo. Harry se lo había confesado, pero en su lugar, ella lo había alejado.
Ginny mantuvo la mirada altanera, preparada para los reclamos de los slytherin; pero cuando miró a Harry su mirada perdió intensidad. Harry no sabía por dónde comenzar, allí tenía a la culpable de su estado los últimos ocho años y no era capaz de pensar con claridad. No, lo que no era capaz era de echarle toda la culpa a la pelirroja. Había sido todo, la guerra, las familias, Draco, él.
— Harry, yo…
Pero cuando ella habló, la ira que tuvo hacia Ron hace horas era poco. Draco estaba ahí, a su lado y se marchó porque ella intentó matarlo. Él iba a reunirse con Ron, que hubiera retirado el obliviate, porque a los seis meses de la partida del rubio Harry estaba destrozado.
— ¿Por qué? — Preguntó, conteniéndose. — ¿Por qué lo hiciste?- Ginny retrocedió.
— Yo creí que él solo quería…
— ¡Pero no sabías una mierda! — Espetó, furioso —. Tu no sabías nada. No sabías nada y aun así lo arruinaste todo.
-¿De qué estás hablando?, él es solo un hijo de mortífago que jugó al chico enamorado...
Harry paró
-¿Tú lo sabías?
-¿Saberlo? Claro que lo sabía. Tú no dejabas de buscarle y él no dejaba de mirarte. Sus mejillas sonrojándose cada vez que te veía. Era malditamente obvio- reclamó.- Y tú, tu no parabas de perseguirlo. No podías quererme pero ¿a él sí? No me jodas...
Cuando el espejo se activó de nuevo, Snape habló.
-Sugiero que dejen sus pleitos para otra ocasión, antes de que el ministro los convoque. Esta vez hemos encontrado el inicio del caso y veremos desde ahí rápidamente.
Harry asintió y se alejó de ella con rabia en su rostro.
Todos miraron al espejo y esperaron. Pronto las imagenes pasaron una por una y durante horas y horas vieron como la investigación de Draco avanzaba. Era como una ruleta rusa, al principio parecía una pelicula de suspenso donde todo podía ser una pista, pero poco a poco pareció ser más de terror y finalmente acción. Parvati pareció querer vomitar al ver a los bebés muertos tirados en el piso. Hermione lloró cuando vio a Draco sostener a Orión, y Ron observó ansioso cuando Draco pasó a despedirse de Astoria y Freddie.
Él aún tenía los ojos azules.
-¿Quién es?-preguntó la pelirroja.
-Fred- respondió cortante Ron.
-¿Fred? ¿Cómo nuestro Fred?
Ron asistió
- Frederick Alexander- dijo aún frío- nuestro sobrino.
-¿Sobrino? ¿De Greengrass?
-¿Tú sabías sobre ellos dos?-preguntó Ron y vio la mirada culpable de Ginny-Ya…
-Ron, yo- inició la pelirroja pero Ron no la dejó hablar.
-Déjalo.
-Pero...
-Draco Malfoy y ella prácticamente lo criaron juntos-dijo decepcionado- Lo criaron juntos, porque tú los alejaste a ambos. Lo trataste de asesinar cuando intentó decírmelo.
-Lo siento, yo no...
-No es conmigo con quien tienes que disculparte-dijo severo y la ignoro nuevamente.
Ginny no dijo nada más y retrocedió mientras volvía a mirar el espejo.
Miraron a Draco realizar planes, disparar con su pistola, observar divertido el ojo de Harry, encontrar a Theo, hechizar, toparse con Hermione, invocar el hechizo que translado a los bebés… Lo vieron salvar a Harry.
Cuando todo terminó, nadie sabía que decir. Pansy tomó la mano de Draco y se sentó a su lado. Blaise se dejó caer de cansancio y Theo salió de la habitación. Fueron los sollozos de Pansy los que rompieron el silencio
-Espero que estés orgullosa- fue lo único que dijo Ron a Ginny-nos marchamos. Tenemos que mostrarle esto al ministro. Hermione, Parvati, Harry, Ginevra. Parkinson deberías venir también y traer a Nott. -agregó consideradamente-Debemos mostrarles diferentes pruebas de distintas personas.
Ellos asintieron y lo siguieron.
Cuando Blaise y Severus se quedaron solos con el cuerpo dormido de Draco, él mayor solo pudo mirar con lástima a su ahijado.
-Lamento que tu vida no sea lo que esperabas, Dragón-susurró acariciándole los cabellos- Sin embargo estoy orgulloso de cada paso que has dado. Ahora puedes descansar y dejarnos el resto a nosotros. Es hora de que alguien te sostenga a ti.
Blaise se retiró del cuarto dejándoles solos y subió a mirar al bebé que Theo había sanado. Orión dormía en su propia habitación y se veía tan diferente a la primera imagen que vio de él, que no pudo evitar acercarse.
Le acarició los cabellos y sonrío tristemente.
-¿Cuándo has tomado una mala decisión?-casi rió.
