DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores.

NA: ¡PERDON! Tarde demasiado lo se, y lo lamento en serio, pero no me he olvidado del fic, ni lo olvidare, pensaba en el, pero en fin muchas cosas pasaron, pero todas son escusas lo se…

Gracias a todos los comentarios del capitulo pasado, me gustaron, y me rei al leerlos Xd

Ya sin más premura les dejo el cap

Al límite.

Por: Ronh Mary

Capitulo VII

Enojada y frustrada era como se sentía en este momento la joven Tsukimura tras las largas noches que eran tomadas totalmente por su apretada agenda, aunque no podía quejarse, todo estaba saliendo de maravilla, pero eso solo era posible por que después de mucho tiempo de planeación y observar de cualquier anomalía, los errores eran hábilmente esquivados.

Las bases ya estaban por plantearse y si todo seguía su camino, lo que pasaría de ahora en adelante seria moldeado como quisieran, Debería sentirse aliviada, incluso alegrarse de a ver llegado tan lejos, aunque sabía que todo iba bien, que había dado lo mejor para no cometer ningún error, pero no lograba sentir esa sensación de alivio.

Todo iba bien… hasta ahora.

Algo que no estaba ni si quiera cerca de imaginar pasó… y ese algo estaba fuera de lugar, y ese algo no estaba gustándole nada hasta que se enteró el nombre de la chica que había derrotado su mejor amiga.

No era un espía del gobierno, no era alguien que atentara contra su gente, pero de esa información no estaba al tanto, incluso cuando había tratado con los Testarossa durante algunos años, nunca se había enterado de esto, pero hasta que la tubo en persona pudo creerlo.

Todo había pasado demasiado rápido como para poder tomar la mejor opción, y ahora el problema se le había salido de las manos.

Aun se encontraba en espera de ordenes, no importaba como lo odiara, ella no podía tomar ciertas decisiones por su cuenta, debía esperar por la aprobación de los acianos, como en el caso de un espía; se había equivocado y ahora la vida de esa chica afectaría el trabajo de mas de 2 años, pero se había asegurado de que no llegara a sus oídos que la persona que era el supuesto "espía", porque en el momento que sepan que tiene una relación con los Testarossa se podía dar por terminado la vida que aquella chica, pero ahora ella no podía hacer nada y solo esperar como le sacan información que seguramente no podía darnos, ella solo era alguien que se encontraba en el lugar menos indicado a la hora equivocada.

Solo debía esperar un poco más…

No podía evitar sentirse culpable por no a verse dado cuenta ante, se encontraba impaciente en ese momento y había cometido un error, y por ese error justamente en estos momentos esa chica estaba siendo torturada por su culpa.

Se estaba comenzando a desesperar.

Cerró los últimos contratos, y ordeno su escritorio.

La atención de la chica fue captada por un ruido que provenía de la puerta.

"Adelante"

"Suzuka, se nos termina el tiempo, seguramente en este momento ya la está interrogando, ¿aún no?" Pregunto la chica de cabello más corto "Malditos vejestorios, cuando se necesita que hagan algo, simplemente nos ignoran, pero en momentos como estos… meten sus narices hasta el fondo"

Observo como se quitaba una mochila del hombro y la dejaba en el escritorio.

"¿Se cumplió el protocolo?" Afirmo con la cabeza la cabeza. "No podemos esperar, tendré que presionarlos más, tomo el móvil que se encontraba en su gaveta y comenzó a hacer una llamada.

"Aunque cumplimos con nuestro trabajo la mocosa no hablo en ningún momento, guardo silencio en todo momento y nos mantuvo la mirada" informo, mientras la otra realizaba la llamada "Rayos, porque justamente tenía que pasar justamente antes de comenzar, todo se ira por la borda si se muere" murmuro furiosa.

Después de haber finalizado la llamada, la peli azul dejo el celular en la mesa y se dejó caer en su silla.

Suspiro con fastidio.

Segundos después volvió a vibrar el celular, anunciando el veredicto que habían tomado los acianos.

En esa ocasión fue Arisa quien tomo el celular y leyó el mensaje.

"En serio ellos estarían mejor en una caja bajo 4 metros de tierra" comento enojada la rubia "Días de desvelo y preocupación para 'Toma la decisión que creas más conveniente', ¿Quién demonios se creen?"

La peliazul solo se acariciaba la sien, y una sonrisa sincera apareció en sus labios.

La chica se levantó de la silla con el único pensamiento que se encontraba en su mente ahora, es detener lo que estaba ocurriendo, tenía que ser cuidadosa ahora.

"Arisa"

"Si, ya lo sé" respondió, y se dio la vuelta y se apresuró.

"Te esperare afuera"

Segundos después escucho como se cerró la puerta.

Soltó un largo suspiro, y durante unos segundos se quedo inmóvil pensado, tomo el celular con la mano.

Debía tranquilizarse, la actitud insegura que tenia ahora no era normal en ella, debía mantener sus sentimientos en bajo perfil, de esa manera solía tomar buenas decisiones.

Debía llamar a un medico cuanto antes, busco en su agenda, debía ser alguien de confianza, lo primero que debían hacer ahora era sacarla de esta casa.

Tomo el celular y marco, la cita fue hecha y se verían en una hora en el lugar acordado.

No sabia que hacer después de eso, no podía simplemente llevarla con los Testarossa y simplemente tomar el té, por supuesto que no, y menos aun no podía llevarla en ese estado, seguro abría un gran problema, tampoco tenía el tiempo para cuidar de ella, pero no podía dejarla simplemente… así.

Bueno eso lo vería después, debía solucionar los problemas que tenia enfrente antes de preocuparse por lo demás, tomo la mochila que había dejado Arisa, y saco lo necesario de su escritorio, y prosiguió a retirarse.

Llego al lugar en el que quedó verse, se preocupo de que algo hubiera pasado por que aun no llegaba, tal vez las cosas se habían complicado allá atrás.

Espero otro momento y se comenzó a sentir incomoda, estos últimos días parecía que nada salía como esperada.

Antes de que comenzara a debatir si debía ir allá y hacer acto de presencia, Arisa regreso cargando a alguien en su espalda, suspiro aliviado.

"Realmente creí que algo había salido mal, ¿Por qué tardaste tanto?"

Noto que se encontraba algo cohibida, se acercó un poco y logro ver que se encontraba pálida y algo asustada, con la vista perdida era como si su atención no se encontrara ahí, no sabía que había pasado, pero mas parecía como si hubiera visto un fantasma.

"¿Ocurrió algo?" pregunte seria.

"Hablamos después, debemos irnos" no le gustaba ese tono, pocas veces lo usaba, y las veces que lo hacia nada bueno había pasado.

"De acuerdo" acepte, no era el momento.

Subimos al auto, le ayude a acomodarla en la parte de atrás, la senté y me coloque en la silla trasera junto a ella para que no se callera, Ariza prosiguió a sentarse en la parte de adelante, y conducir.

Aunque ella tenia ese aspecto sus ojos, habían tardado años y muchas cirugías, para que lograra conducir de nuevo, aunque no era como antes, ella sin duda era la que mejor conducía de las dos, a ella simplemente no se le daban los autos.

Nos mantuvimos en silencio durante todo el recorrido, le dije cual era nuestro destino, un pequeño consultorio que se encontraba en la ciudad.

Durante el recorrido mantuve mi atención en la chica que se encontraba a mi lado.

Ella era un enigma, no entendía como nunca se dio cuenta de su existencia, y mas aun cuando ella había frecuentado tantas veces el recinto de los Testarossa, contaba con buenas fuentes de información al alcance de sus manos, pero simplemente no saber de ella, si no la tuviera enfrente, podría asegurar que esta persona no existía, era como si ellos… no quisieran que se supiera de su existencia.

Realmente se parecían, muy en sus adentros espero que solo físicamente y no en carácter, si con trabajo podía con una Testarossa ahora con dos no sabría que hacer.

Realmente se encontraba en mal estado, se le revolvió el estomago en solo pensar en todo lo que tubo que pasar… y por su negligencia.

Ahora que la veía como se encontraba sin la mirada afilada e intimidante de pelear, y con los ojos obstinados, aquella espalda que vio luchar contra Arisa y hacerla retroceder y aun más lastimarla, se veía pequeña, sus brazos se eran pequeños y menudos, su rostro mojado por algunas lagrimas, tembloroso por la fiebre y sin duda inundado por alguna pesadilla, se veía indefensa… como una indefensa niña…

Deseo llegar mas deprisa, observo por la ventana, aun faltaba para llegar…

El consultorio se encontraba del otro lado de la ciudad, así que tomaba como mínimo 40 minutos llegar, se le estaba haciendo eterno.

Intento aplicar los primeros auxilios para detener el sangrado de algunas heridas, pero no traía lo necesario acá, y no podía hacer mucho en esta posición, retire con cuidado unos mechones que se encontraban en su rostro, podía sentir que estaba ardiendo en fiebre, no le sorprendió, podía escuchar ligeros jadeos provenir de sus labios, se escuchaba como murmullos, pero no lograba entender lo que decía.

Durante varias ocasiones me di cuenta de la mirada de Arisa sobre el retrovisor, miraba como si le tuviera a algo, acaso creía que yo le haría daño, o ella me haría daño… ¿en ese estado?

Realmente lo dudaba, que fue lo que ocurrió en el tiempo que tardo, le exigió a su cabeza formular una hipótesis pero nada realmente convincente se le ocurría para que hiciera que actuara ella así.

"Apresúrate" le exigió, aunque fue más que una orden fue una suplica.

La susodicha solo precioso mas el acelerador.

X.-X.-X

Estire mis brazos buscando aquel calor familiar, que cuidaba y velaba por mi cuando tenia alguna pesadilla, sentí el frio y el vacío de la nada que intentaba inútilmente estrujar con mis brazos, basto sentir ese sentimiento de soledad que recorría mi cuerpo para despertarme, abrí los ojos con pereza, esta parte del juego ya me lo sabia de memoria, repetidas veces habían pasado, demasiadas para querer tener un conteo de ello, pero ahora era un poco diferente a las anteriores, todo era borroso, no lograba enfocar bien, la poca luz que reflejaba la ventana que era tapado por las cortinas, hacia doler mis ojos, agradecí internamente que estuviera oscuro, mis ojos lograron divisar un techo blanco, al igual que el resto del cuarto, el olor a antisépticos llego a mis entumidos sentidos, como el sentido del tacto, y logre darme cuenta de la aguja que atravesaba mi piel, sentía la cabeza demasiado pesada y el cuerpo como si me encontrara flotando, tenia esa sensación como cuando te encontrabas en un sueño, donde no saber distinguir de lo que es real y lo que no.

Estaba en un hospital...

Y drogada asta las cejas.

Me apoye en mi codo y me levante despacio, si mantener cuerda mi cabeza era un logro, coordinar mis músculos para que me hicieran caso era toda una hazaña.

Mi brazo derecho se encontraba vendado, hasta el hombro y las costillas, no traía nada puesto mas que un liguero pantalón, las vendas me tapaban lo suficiente, tenia vendada la cabeza, bastantes parches por el cuerpo para las cortadas mas serias, he incluso mis dedos de mi brazo derecho se encontraba vendados, levante mi brazo lentamente, concentrándome en aquella pequeña tarea, dolía, claro que dolía, lo sentía palpitar con fuerza, pero no estaba roto, suspire aliviada, aunque no podía decir lo mismo de mis dedos, tenia roto dos por lo menos.

Lo mas grave solo era el brazo y las costillas, tal ves la cabeza pero no estaba segura.

Estaba confundida, no lograba recordar nada, volví intentarlo con mas fuerza pero no, todo era borroso, lograba divisar partes pero… al final nada, doble mis rodillas asta quedar sentada y lleve uno de mis brazos sobre las rodillas y recargue mi cara sobre el, restregando mis ojos y golpeando levemente mi cabeza para despejar aquello que nublaba todo.

Levante la cabeza con rapidez, sintiendo como me mareaba en el proceso, me deslice sobre la cama, y coloque mis pies sobre el suelo, quedando sentada, no me gustaba estar acá, sentía como me estaba ahogando, arranque la infusión de mi brazo y lo arrogue lejos.

Me levante, vi todo tambalear, pero todo volvió a su sitio en unos segundos, observe a mi alrededor y vi un sweater colgando en la pared, había una mochila sobre una silla, no había nada mas que ponerse que eso.

Arrastre las piernas con pesar asta llegar a mi objetivo, me coloque con cuidado el sweater sobre mi piel solo cubierta por las vendas, tenia un pantalón blanco del hospital, me encontraba descalza y solo una prenda cubriendo la mita del cuerpo, no debía irme así, pero sentía que cada ves que regresaba mi conciencia venia junto con un sentimiento de miedo, ligueras imágenes golpeaban a mi cabeza, haciéndola sentir pesada y dolor, cada recuerdo que llegaba me hacia sentir terror, no me sentía segura acá.

Busque en la mochila, había un cuchillo, una libreta, un par de barras de chocolate, un celular, también encontré una cartera, tenia unas monedas dentro, seguí revisando, saque una fotografía rota y que apenas se mantenía en una pieza por múltiples cintas adhesivas pegadas por detrás.

Había tres personas en esa fotografía, una niña y otras dos personas.

Me vi reflejada en el espejo, toque con delicadeza mi rostro, vi los mismos ojos escarlatas que había en la fotografía.

No reconocía a la persona que estaba en ese pedazo de papel

X-x-X

El pasillo era largo, había muchas puertas, cada una conectaba a un cuarto diferente, sentí el piso frio atravesar mis pies, era tan frio que dolía, pero continúe caminando, escuchaba mi propia respiración, con bocados largos y cortados.

Pegue mi brazo a la pared y me sostuve de el para no caer, no me detuve continúe caminando, mis sentidos se encontraban afilados, ya comenzaba a sentir como las drogas iban perdiendo lentamente su efecto, y llegaban los dolores por las resientes heridas.

Acomode la mochila sobre mi hombro y recordé lo ocurrido en la habitación.

Todo era extraño, buscaba en mi cabeza respuestas, pero no encontraba nada, incluso sentía como venían mas preguntas, ahora ya no era solo, no saber el porque estaba acá, sino el no saber nada de mi, incluso después de a ver visto el nombre no podía asegurar que ese nombre fuera el mio

Todo estaba tranquilo, no escuche nada fuera de lugar, divise dos enfermeras que caminaban dirigiéndose en donde estaba, hablaban animadamente, me cubrí la cara con la capucha, e intente controlar mi respiración, y seguí caminado sin detenerme, vi que su atención estaba puesta en mi, y siguieron caminando sin decir nada, y vi como hacían una pequeña reverencia y siguieron su camino, no intentaron detenerme, no me puse a pensar mucho en ello y continúe con mi camino

Pase la recesión que no era cuidada por ningún guardia, y divise unas botas en el suelo cerca de las puertas de salida, eran de piel, y por dentro eran de algodón, me las puse dispuesta a llevármelas sin importar que, el frio había entumecido los pies, y dolía por las ligueras quemadas recién hechas.

Sentí al instante el alivio al colocarme las botas, metí el pantalón dentro de el para mantener mas el calor, y me di cuenta de un liguero detalle, extrañamente era de la medida exacto de mis pies, se veía que no había tenido ningún uso por que no tenia ningún rayón, y la planta se encontraba reluciente… era como si supieran que me iba ir, Mis cosas se encontraban en la habitación, colocadas como diciéndome "Vete", ninguna enfermera, medico o guardia había intentado detener a un paciente que caminaba a esta hora descalzo, las botas en la salida… sacudí la cabeza con fuerza estaba pensando demasiado, pero si estaba en lo correcto, se lo agradecí a quien lo hubiera hecho.

.-.-.

Limpie con mi mano el banco que se encontraba cubierto por un poco de nieve, me senté con pesar, y suspire, logre divisar mi aliento blanco, y los temblores en mi cuerpo regresaron, intente calentar con mi aliento mis manos, no funcionaba del todo, pero era mejor que nada.

"¿Donde estoy?" dije subiendo los pies en la banca y las abrase con mis brazos.

Aunque eso realmente no importaba, se había encontrado demasiadas veces en este tipo de situación, despertar en un lugar extraño y no tener la menor idea de donde se encontraba, ya sabia que hacer en este tipo de situaciones, una llamada bastaba para que vinieran a buscarla, pero todo esto ya le estaba casando, llegaba a ser sorprendente lo estúpida que llegaba a ser.

Tal ves ya era momento de dejar todo a tras, nunca había tenido nada ni a nadie desde un principio, así había empezado, o al menos eso fue hasta que se rencontró con aquellos que se hacia llamar su familia, había adquirido una identidad, o eso quería creer.

Aunque nunca había recibido la aprobación de su madre, las únicas caras que tenia su madre cuando se encontraba conmigo iban desde decepción hasta ira, la mejor que había obtenido era indiferencia.

Era demasiado infantil, ya no soportaba esta inseguridad que siempre llegaba cuando algo salía mal.

Claro que las cosas se encontraban mal, estaba herida, no tenia dinero suficiente, sintió una liguera sensación de deja vu, la situación se parecía mucho, a aquella noche lluviosa con la que se encontró con la ojiazul, pero esto estaba lejos de terminar como aquella vez, y no era por el templo que parecía de Kioto lo que le hacia pensar así….

A quien quería engañaba, ni siquiera estaba en Tokyo.

Estaba en Kioto.

¿Cuánto tiempo había pasado?

Un gruñido la distrajo de sus pensamientos

Suspiro.

Se estaba muriendo de hambre, las cosas no podían irle ni un poquito bien últimamente.

La nieve comenzó a caer mas deprisa, en poco de unos minutos se comenzó a hacer una tormenta de nieve.

Ya tenia miedo de decir que las cosas no podían ir peor por que seguramente le caería un rayo o la arrollarían.

Oh!

Una maquina de bebidas, para eso si tenía dinero, y tal ves para un bocadillo.

Su pequeño rayito de salvación era una maquina de monedas, que no tenia gran cosa, pero eran mas caras que las que normalmente ve… era un robo, pero si no comía algo cometería una estupidez.

Metió las monedas para comprar un paquete de galletas de arroz, y cayeron al fondo de la maquina, y las saco con la mano que solo tenia unas ligeras vendas.

Y con la otra que se encontraba totalmente inmovilizada abrazo el paquete, y tome otra moneda para comprarme une bebida.

Coloco las monedas y eligió la bebida.

Nada.

Volvió a presionar el botón.

Nada de nuevo.

Calma…

Se acercó a ver que tenia la tonta maquina, y decía "esperando"

Espero, un minuto… dos, y nada aun.

Respira…

Cambio

"Introduzca una moneda" leyó en voz alta

Era la única que me quedaba… y ¡te la tragaste!

¡SPAH!

Golpeo con mas fuerza de la necesaria, a la maquina ladrona de…

Pero no tardo en sentir un escalofrió junto con un dolor intenso en el brazo… muy buena Fate, golpea algo con la mano herida, me fui de espaldas al piso, sujetando mi brazo.

Respire lento y pausado para tranquilizarme.

Pero un ruido capto mi atención

Crack

Levante el cuello para ver, pero aun recostada en el suelo, y vi como la patita de la maquina se rompía y caí de un lado, rompiendo el cristal, y columpiándose al frente…

Donde estaba yo.

Con cristales rotos apuntándome.

En vez de ver su vida pasar por sus ojos, lo primero que le paso por la cabeza fue en la primera plana del periódico "chica de 15 años muere aplastada por una maquina de dulces", ya podía imaginar hasta las fotos y los comentarios…

No

Rodé como pude, hasta que vi a la maquina caer enfrente de mi cara, pero solo un cristal que salió volando hiso un ligero corte en la mejilla.

Escuche una risa ahogada y me levante de un brinco como un gato.

Y vio a lo lejos a un policía corriendo a su dirección.

Levante del piso varias bolsas de comidas, y unas cuantas bebidas y me fui corriendo.

"Oye, DETENTE DELINCUENTE"

Pero corría mas rápido que el, así que fácilmente hui de ahí.

Corrí lo suficientemente lejos hasta ya no escuchar su voz y me detuve.

Había corrido demasiado, lograba escuchar mi propia respiración retumbando en mis oídos.

Casi muero…. Y de esa manera… más tonta.

Incluso el frio se le había ido del susto, y de la pequeña persecución que tubo con aquel guardia.

A pesar de que caí nieve con ventisca, apenas podía sentirlo por la adrenalina.

Saque un pañuelo y me acerque a una fuente que había para tomar agua.

Mi mejilla sangraba, y me había ensuciado de tierra.

Gire la llave, y no salía nada, me acerque y escuche como hacia presión el agua, y que no tardaría en salir, le volví a dar mas vueltas.

Un choro de agua salió disparada dándome en la cara, y mojándome todo el sweater….

Di tres pasos hacia atrás, y me quede viendo hacia la nada.

Ya no sabía ni que era lo que tenia que decir en un momento como este.

Me senté en el piso y cruce mis piernas, sentía como la nieve caía encima de mi, para todo este momento la adrenalina se había ido, y solo sentía mi cuerpo temblar del frio y la ropa mojada no ayudaba.

Escuche como un niño hablaba pero ni me tome la molestia de abrir lo ojos.

"Mamá, mira, Mama esta durmiendo en medio del parque" dijo un niño de cinco años a lo mucho.

"No lo veas, esta toda sucia debe ser peligrosa" los pasos se aceleraron "La policía debería hacer algo con esos malvivientes".

Gruñí, y solo me mordí la lengua, cerré la boca al menos hasta que esa señora estaba muy lejos.

Me recosté en plan de dormir y me importa un comino el mundo, solo esperando a que me aburriera o viniera otra policía a recogerme.

"Porque no me duermo y ya no despierto jamás" dije con pesimismo, aunque realmente no quería morirme, pero ya estaba harta de mi suerte, mi madre tenia razón, estaba maldita por un demonio o una especie de shinigami.

"Vamos pequeña que no te deber ir tan mal" abrí mis ojos para ver de quien era la voz, esperando ver a un policía, pero era un vagabundo, sonriéndome, muy sospechoso, mejor me pongo en guardia.

Me senté y me le quede viendo desconfiada, él se sentó enfrente de mí, sin quitar esa sonrisa de su rostro, algo trama o ya se le callo un tornillo al pobre.

"Nunca ahí que decir algo como eso, no importa que tan mal vaya la cosa, siempre ahí una salida o incluso mas, es solo de saber buscar y tomar las oportunidades" dijo con aire de autosuficiencia, como si esa fuera su máxima.

"No es verdad lo que dije, solo estoy siendo pesimista, últimamente no me va muy bien" le respondí, sin saber porque, le estaba contando esto, seguramente nunca lo volvería a ver.

"Ya veo, me alegro, pero no olvides lo que te dije es solo de -tomar las oportunidades- nunca lo olvides" dijo de manera exagerada y poniendo hincapié en la parte de tomar.

Su sonrisa me daba mala espina, pero lo que había dicho tenia razón, solo me estaba cerrando a una salida… podía a ver mas.

Pero no se quien se creía para aconsejarme.

"A ti no parece irte muy bien últimamente"

"¿a mi?, ¿Por qué lo dices?"

Debe estar bromeando… era un vagabundo, claro que la vida no le sonreí.

"Bueno, solo mírate como estas" le respondí

"Ah!, ¿Esto?" tomo su ropa con sus dedos, y yo solo asistí con la cabeza "Las circunstancias me hicieron estar así, acá entre nosotros" se acercó a mi y dijo muy bajo "Estoy en una misión"

Definitivamente se le había caído un tornillo.

"Entiendo" conteste importándome poco, y sin entender ni un poquito.

El solo me guiño el ojo.

"El mundo es cruel, muy cruel con unas personas, y exageradamente con otros, nunca es justo, y siempre toma mucho de unos y poco de otros por eso ahí que saber usar ese" se puso de pie "momento, para hacer una movida y saber donde tomar y a quien" dijo cerrando su mano en el aire como si tomara algo.

"¿Cuál es ese momento?" pregunte, lo que decía ahora parecía importante y con un significado muy revelador.

No dijo nada por un momento.

"Cuando este totalmente confiado" me ofreció su mano para levantarme, y la tome "cuando no dude de ti, ni de la mano que le ofreces"

¿Qué?

Espera…

Sentí un golpe en la parte de mi estomago, me lleve los brazos al estomago, y sentí como golpeaban mi cabeza y caí al piso.

Vi su sonrisa, que nunca había desaparecido de su rostro, pero ahora ya entendía porque me dio mala espina en un comienzo, no había perdido en conocimiento, pero poco me faltaba, era como si hubiera querido dejarme despierta apropósito.

Se agacho en donde estaba y tomo mi mochila y la registro, saco la comida que acaba de robar, y saco lo poco de valor, se le veía apresurado, tomo mi cuchillo, temí que lo robara pero lo dejo.

"Espero que te sirviera la lección hoy, soy un excelente maestro, te aseguro que no se te olvida" dijo riendo, el sabia que estaba despierta.

No… El quería que yo viera como me robaba.

Solo se llevo la comida, el chocolate que traía y unas baratijas.

Se levanto, y me arrojo la mochila, ya estaba volviendo mi cuerpo en si, y podía moverlo un poco, pero no tenia la suficiente fuerza para levantarme.

"Espero que nos volvamos a ver de nuevo gatita, y gracias por la comida"

Yo también lo espero… por que te golpeare asta que no seas capaz de tener esa sonrisa de nuevo

Se dio la vuelta

Y sonrió como si me hubiera escuchado perfectamente lo que pensaba.

"Y no lo olvides, es solo de "tomar" y no dejar las oportunidades"

Maldito.

Hoy había aprendido dos cosas

Primera, los vagabundos dan los mejores consejos.

Y segunda, no confíes en ellos…

Porque si lo haces, terminas en el piso, con un dolor horrible en el abdomen, toda magullada y mordiendo tierra con nieve.

Ah… y sin comida.

Ahora si tenia ganas de llorar, pero estaba demasiado cansada y sentía como los parpados me pesaban y me dejaba caer sobre los brazos de Morfeo.

.-.-.-.

Lo de dejarse llevar por Morfeo era literal, pero que cálido era dormir sobre el, era como una sensación cálida y embriagadora, que aturdía todos mis sentidos, y el olor que desprendía era demasiado para mi, era tan fuerte, sentía como mis ojos se ponían llorosos, y mi corazón se encogía, y se regocijara en esa calidez. No tordo en que de mis ojos escurrieran esas lagrimas que tantas veces luchaba para que nunca se vieran en mi rostro, pero era demasiado, pero no me importo, no quería abrir lo ojos, temía perder esta sensación, esta tranquilidad y despertar en el frio piso.

Si esto era un sueño quería que durara… lo más que se pudiera.

...

Se mecía, y se movía, como si me acunara, ya no recordaba cuando fue la última vez que sentía algo parecido, la melancolía se hiso presente, pero solo hiso que me aferrara mas al momento.

Shinkansencon destino a Tokio, salida desde Kioto a 9:10 pm, se les desea un buen viaje, hora de llegada 11:45

¡Eso no era un sueño!, a menos que tuviera muy buena imaginación, ahora si temía abrir lo ojos y no por abandonar aquella sensación tan placentera, si no con encontrarse con algún peligro al abrir lo ojos.

Siempre pasaba, no importaba donde, cuando se despertaba así de desorientada y abrió los ojos ¡Bam! Despertaba atada saber donde, en un hospital… o junto a…

"Sé que estas despierta"

Abrí los ojos y vi hacia arriba.

Válgame dios….

Esta vez no fue la excepción, tenia enfrente este… demonio, viéndome con desaprobación.

Y no solo eso, si no que la tenia demasiado cerca, vi hacia los lados y me di cuenta que estaba recostada en su regazo, y no solo eso… SINO SIENDO ABRAZADA POR ELLA.

"¿Acaso no vas a decir nada?, o solo veré esa cara de pánico cada vez que te vea despertar" dijo en broma, pero tenia algo de verdad esas palabras.

Me intente levantar, pero sus brazos me sujetaron con mas fuerza y me regresaron donde estaba, ella tenia demasiada fuerza o yo me encontraba débil.

Seguramente las dos cosas.

Ella me siguió viendo esperando una respuesta, y sin ninguna señal de querer soltarme, no sabía si estaba demasiado asustada, o avergonzada de que me estuviera abrazando de esa manera…

¡NO!

¡ESTABA INDIGNADA!

Como iba estar asustada, y peor aun avergonzada….

"No… tengo n-ada que decir" fantástico, intimídala con su tartamudeo.

"¿En serio? ¿No tienes nada que decir?" pregunto de nuevo, cada vez viéndome, de esa manera… en la que hacia que me tragara mis palabras.

"No tengo nada que…" Vi un brillo de maldad en sus ojos.

¡ME VA MATAR!

¡Hablare!

"Lo siento… muchas cosas pasaron" me miro como diciéndome, no te cortes " y todo se salió de control"

¿Cómo Esos ojos azules tan claros como el cielo podían tener un destello tan diabólico?

"Continua, soy toda oídos"

"¡Sabes tengo una suerte horrible, yo no busco los problemas!, ellos me encuentran, Salí solo a caminar el otro día en tu casa… ya sabes tomar aire, y una cosa vino a la otra y termine en Kyoto… lo siento"

"¿y así que solo terminaste en aquí?"

Asistí.

Esta mujer deba trabajar en la policía, para que los criminales confiesen sus crímenes…

"Yo no quería que esto pasara… lo siento" mis ojos se volvieron a empañar, y unas tercas lagrimas se deslizaron por mi rostro.

¿Cuántas veces me había disculpado ya? No importaba, realmente estaba arrepentida.

Sentí su mano limpiar mis lagrimas, yo continuaba con los ojos cerrados con fuerza, beso mi frente, y me abrazo, mi rostro ardió, y me mareo la dulce fragancia que despendía, era… eso, lo de el sueño, y oculte me rostro, para que no viera mi silencioso llanto.

Pasamos un momento así, sin decir nada, yo reflexionaba lo que había pasado, y a ella se le veía pensativa.

"No pienses que la platica termino acá" Nanoha no rompas el momento" me contaras lo que paso después, pero tienes que darte una ducha y dormir un poco.

¿Que mas quedaba? Ella realmente le ayudo… tenia que contarle, pero no todo, por que ni yo misma entendía que rayos paso.

"Hmm, ¿Nanoha?"

"Dime"

"¿Puedes soltarme? Creo que puedo sentarme sola, además debes estar incomoda" ir así ya era bochornoso, de por si el vagón no iba muy lleno, pero habían dos personas que no dejan de vernos y parecían brillarles los ojos.

"¿Eh?, para nada, es tan cómodo llevarte, no sabia que fuerzas tan abrazadle Toy-chan" oh, había regresado el tic de mi ojo "Nanoha" insistí, pero con todo el autocontrol que tenia.

Hiso un puchero, pero termino soltándome de todas maneras, y me senté alado de ella, un poco retirado de ella, no para no molestarla… sino por si acaso.

"Oh, debes estar muriéndote de hambre" busco en su bolso, y saco una caja de bentou de un mini súper. "Después de todo no comiste nada"

Yo miraba la comida, toda hipnotizada, y embobada, que tarde en notar ese detalle.

Hasta que hiso "click" en mi memoria…

"¿Cómo sabias que tenia hambre?" le pregunte inocentemente, esperando ella no haya visto el incidente del vagabundo.

Hasta que vi que volteo, y comenzó a reírse.

¡ELLA LO VIO!, ¡vio como me golpeaban y me robaban!

Solo tome la caja, y continúe comiendo sin decir nada.

-.-.-.-.

Fin del capitulo 7

Vaya, si que me costó hacer este capitulo, simplemente las ideas no venían, y pues muchas distracciones… poca escritura, vaya… eso llevo a que tardara tanto.

Gracias por leer.

Dejen comentarios :D