TnT Ya casi termina este fic u.u estoy tan triste que no diré más que lo necesario: Kubo es el dueño de Bleach y pues ya. Créditos y bendiciones a él por crear tan maravillosos personajes. ¡Rukia te amo!
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Capítulo 7: Cómo conquistar a un villano
Sus palabras retumbaban en mi cabeza. Renji tenía una verdad que contarme pero yo no estaba segura de querer escucharla. Lucía tan ansioso, desesperado. Se agarraba la cabeza y miraba hacia el piso como si en éste tuviera escrito lo que iba a decir y lo leyera una y otra vez hasta aprendérselo.
Las personas a nuestro alrededor permanecían en silencio, mirando la escena que Abarai y yo protagonizábamos. Parados frente a ellos, en la pequeña tarima que servía normalmente para que el presidente del consejo estudiantil nos diera instrucciones. No nos hablaban, solo observaban cada detalle. Probablemente muchos estaban muertos de miedo, sobre todo aquellos que conspiraron para expulsar a Renji, aun así permanecían de pie, esperando a que el villano hablara.
—Si realmente estás tan decidido vamos a otro lugar. —Le dije luego de un tiempo.
No contestó, su mirada seguía perdida y su ceño se fruncía cada vez más. Yo comenzaba a estresarme.
—Renji —le dije tocando su mano. Él reaccionó apretándola con fuerza—. ¿Qué es lo que pasa? Si tanto te urge podemos ir…
—Debo decirte algo, pero no sé cómo empezar.
—¿Por qué no arreglas tus ideas y después vienes de nuevo?
—No, tiene que ser ahora. No puedo seguir portándome como un cobarde. Tengo que decírtelo ya.
Su mano fue soltando poco a poco la mía pero sin dejar de sostenerla. La miró por unos segundos como examinándola. Estoy segura que no era eso lo que veía sino que continuaba buscando cómo empezar la conversación.
—Tu hermano me cuestionó mucho, se nota que se preocupa por ti. Yo lo entiendo, si estuviera en su lugar también intentaría cuidarte a toda costa, no dejaría que nada te pasara. ¿Sabes? Quizás hasta buscaría encerrarte en una burbuja. —Se rascó la cabeza y sonrió de lado, luego repuso—: No creas que estoy loco, más bien no sé cómo decirte esto. Soy malo para expresarme.
—No entiendo lo que…
—No, no hables. Deja que termine. Si me interrumpes no sabré después cómo continuar.
Yo asentí con la cabeza.
—No es por la presión de tu hermano ¿sabes? Hace mucho que quiero decirte esto, aunque debo admitir que lo que me dijo hizo que me apresurara. Lo he pensado mucho y no sé porque me pidió algo así, o mejor dicho, creo que lo sé pero no quiero aceptarlo. Es por eso que no he venido, es por eso que no contesto tus llamadas. Muy en el fondo sé que una vez que termine de hablar no querrás verme más.
Soltó mi mano en ese momento y miró hacia el piso de nuevo. Me preguntaba si él sabía que todos nos estaban viendo. Quise decirle que lo mejor era conversar en otro lado pero antes de que hablara continuó con su relato.
—Estoy divagando mucho, ¿cierto? Solo estoy dándole vueltas al asunto. Sigo siendo un cobarde.
—Renji yo preferiría…
—Pero no es porque quiera serlo —continuó— es que de verdad no te quiero perder. Tú has sido la mujer más importante en mi vida. Eres quien alegra mis días, solo pensar en que voy a verte me hace feliz, siempre lo hizo.
Se tocó la nuca y respiró hondo. Yo estaba cada vez más nerviosa pero gracias a sus palabras, también feliz. Me gustaba saber que me consideraba alguien importante en su vida pues él también lo era en la mía.
Suspiró y cerró los ojos, yo puse atención en su rostro. Sus ojeras eran más prominentes de lo que recordaba, pude notar un pequeño granito en su mejilla y otro más grande en la frente; sonreí sin querer, él ni siquiera se dio cuenta.
—Yo —dijo mirándome de nuevo—. Yo te quiero.
—Yo también Renji. Eres un gran amigo.
Él sonrió y cerró los ojos otra vez.
—No lo entiendes. No es así como te veo. —Tomó mi mano suavemente y me dedicó otra mirada. Rukia, yo… Yo estoy enamorado de ti.
Estaba tan sorprendida que no lo pude ocultar. Miré hacia otro lado, desconcertada, justo a donde se encontraban nuestros compañeros. Ellos tenían esa misma expresión en sus rostros, la misma que yo supuse que estaba haciendo.
—¿Qué? —Dije con dificultad. No podía entender cómo habíamos llegado hasta ese punto.
—No me hagas decirlo de nuevo, no es tan fácil como crees.
Me quedé callada por un momento, ahora era yo quien miraba el piso intentando buscar una respuesta. ¿Ese era el problema que lo aquejaba? ¿Una confesión? ¿Para mí?
—Espera… ¿Qué? —Expresé con mayor seguridad—. ¿Qué hay de tu expulsión? ¿Y de todo lo que Mark dice de ti? Creí que me hablarías de algo tuyo, de algo más personal.
—¿Más personal que lo que siento por ti?
Analicé lo que había dicho. En realidad sí era algo muy privado.
—¿Y tenías que hacerlo frente a todos? ¿No pudiste esperar un poco más? ¿Por qué te declaras frente a toda la escuela?
Renji miró hacia la multitud. Algunos tomaban fotografías, otros comentaban lo sucedido pero la mayoría seguía con la boca abierta.
—¡¿Qué?! —Gritó sonoramente— ¿Desde cuándo están ahí?
—Desde que llegaste, idiota.
—¿De verdad? ¿Por qué no me lo dijiste?
—¿Cómo es que no te diste cuenta?
—Yo… estaba nervioso. Quería decirte todo antes de acobardarme más.
Su cara era épica. Y no épica bien, era como esas que recuerdas siempre por lo divertido que resultaba. Quizás podía burlarme más si no fuera yo una de las involucradas.
—¡¿Qué le respondes Rukia?! —Se escuchó de entre la multitud. Pude reconocer su voz: Rangiku.
Volteé hacia otro lado apenada. Después miré de reojo a Abarai.
—Vamos a otro parte —Le comenté en voz baja.
Salimos casi corriendo de la escuela, como no sabía a donde ir lo llevé hasta la tienda de costumbre. Estaba tan nerviosa que no veía lo que acomodaba en el carrito. Renji me observaba sin hablar.
Después de realizar las comprar nos dirigimos a mi casa. Fue el silencio más largo de todos, aunque la trayectoria era la misma.
Cuando llegamos fue él quien habló primero.
—Lamento haberte hecho pasar por eso. No fue mi intención.
—No importa.
Me senté en el sillón y comencé a jugar con mis pulgares. No sabía cómo actuar.
—Creí que me hablarías de lo que dijo Mark —comenté para iniciar la plática—, estaba muy nerviosa por eso.
—¡Ah!
—Quieren expulsarte, ¿ya lo sabes?
—No, pero no me sorprende. Es más, creo que se habían tardado.
—Iba a hablar con ellos para decirles la verdad. Para contarles sobre ti, por eso estábamos todos reunidos.
—¿Y qué verdad es esa?
—La mía. Lo que sé de ti. Que eres una gran persona, que eres sincero, honesto y cabeza dura —dije sonriendo—. Que eres un gran ser humano.
—¿Crees todo eso de mí?
—Sí, eso y mucho más.
—¿A pesar de lo que dice Mark?
—Como si no supiera lo mentiroso que es.
—Hay algo de cierto en todo lo que dijo. En realidad sí soy huérfano. Me crié con una familia adoptiva, aunque no actuaron como padres exactamente, yo era más bien su empleado de confianza. Desde chico desarrollé aptitudes especiales, por eso me llevaron con ellos.
—¿Aptitudes? ¿De guardaespaldas?
—Algo así. Me entrenaron bien, desde pequeño. Creo que eso ya te lo había contado.
—Sí, la segunda vez que hablamos.
—Nunca me aproveché de ellos, teníamos una buena relación hasta que decidí dejarlos para continuar con mis estudios. No les gustó mucho y me quitaron su apoyo. Y no, no vivo en la calle. Rento una casa pequeña con otros dos chicos.
—No te pregunté nada de eso.
—No, pero dijiste que esperabas que hablara de lo que dijo Mark. Según lo que recuerdo eso fue todo.
—Yo también soy huérfana. Y nii-sama en realidad es mi cuñado.
—¿De verdad? No sabía eso.
—No pensé que fuera importante pero ya que tú me hablas de tu vida es justo que yo también lo haga de la mía. ¿No crees?
—No es necesario, no es algo que te defina.
—¿Por qué saliste huyendo?
—¿Qué?
—El día que te enfrentaste a Mark. Te fuiste sin dar explicaciones.
Se rascó la cabeza y se acomodó en el piso.
—Le dije que era un cobarde cuando en realidad el único cobarde ahí era yo. Te lo dije antes, tu hermano me pidió que te hablara de lo que siento por ti, me dio una semana.
—¿Nii-sama? ¿Por qué?
—Es su manera de alejarnos —respondió encogiéndose de hombros.
—¿Cómo?
—Bueno, tú me dirás que solo me ves como amigo y te apartarás de mí paulatinamente.
—Pero no es así. No te veo solo como un amigo.
Me miró sorprendido. Yo no pude evitar reírme de su expresión. Me senté en el piso, justo en frente de él. Tomé una de sus manos y comencé a hablar.
—Eres especial para mí —dije observando su mano—. Cada noche salía solo para verte, ¿no era eso obvio? Siempre compraba tonterías porque la verdadera razón para ir de compras eras tú. —Hice una pausa, aunque quería contarle todo no sabía bien cómo hacerlo—. Al principio fue por curiosidad, quería conocerte, demostrar que esas idioteces que contaban en la escuela eran falsas. Después me fui dando cuenta que eras justo todo lo contario a lo que decían. Comencé a ver todas tus facetas. Como cuando me regañabas por consumir chatarra o me comprabas granola para mejorar mi digestión. O mejor aún, cuando me decías que iban a pasar un maratón de Chappy en la tele y hasta lo veías conmigo aunque te quedaras dormido a medio capítulo.
—Nunca me quedé dormido tan pronto —respondió apenado.
—Siempre lo hiciste —le contesté sonriendo—. Renji, todo este tiempo a tu lado ha sido maravilloso. Cada día, cada momento, todo lo que dijimos, las veces que peleamos por tonterías. —Mi corazón latía tan rápido y mis palabras no paraban de salir de mi boca. Estaba nerviosa y emocionada a la vez—. Todas esas ocasiones en las que te sonrojabas por cualquier cosa. Los días de lluvia que pasamos dentro de la casa contando historias de terror. Las veces que fingimos estudiar. Todo eso, todo lo que he vivido contigo me ha hecho muy feliz.
—Yo también he sido muy dichoso.
—Gracias Renji, gracias por ser el primer hombre en mi vida. Gracias por ser mi primer amor.
—Rukia… yo.
Lo miré a los ojos y me acerqué a su rostro.
—Quiero que seas el único, ¿entiendes? No quiero a nadie más que a ti en mi vida. Si nii-sama cree que esto nos va a separar se equivoca.
—Espera, ¿eso qué quiere decir?
Sonreí y acaricié su mejilla.
—Que yo también estoy enamorada de ti, ¡tonto!
Frunció el ceño y después sonrió, luego volvió a fruncir el ceño. Supongo que no podía creerlo del todo. Era verdaderamente chistoso.
Pasamos ese día platicando: de lo que haríamos en la escuela, de cómo enfrentaríamos las acusaciones de Mark, de lo que nos diría nii-sama, de los nuevos rumores que de seguro inventarían de nosotros. De lo que viviríamos a partir de ese momento.
Ese día lo inicié pensando en una manera de ayudar a Renji aunque eso significara confesar mis emociones. Ni siquiera tenía planeado qué decir, estaba parada frente a todos buscando la forma de expresar correctamente lo que sentía por él pese a que ni yo misma lo tenía claro. Al final fue el mismo Abarai el que se confesó y fueron sus palabras las que me hicieron contar todo lo que había guardado para mí.
.::R&R::.
Cuando llegué a la escuela al día siguiente todos me miraban y cuchicheaban, afortunadamente estaba más que acostumbrada a eso. Noté como todos se acercaban a mí conforme yo me aproximaba al salón. Al entrar me di cuenta por qué: Renji ya estaba ahí.
Lo saludé como de costumbre. Él solo alzó la mano.
—Mira, le da pena —susurró alguien a mis espaldas.
—Cállate o te va a matar —le respondió otro.
Abarai estaba tan apenado que no lo podía ocultar, sus mejillas se enrojecieron tanto que parecían a punto de hervir. Sonreí al imaginarlo echando humo. Él volteó a verme, nuestras miradas se toparon por un momento.
—¡Oh por Dios! De verdad están enamorados —Gritó alguna chica.
Cuando giramos para ver quien había sido todos los que estaban en la puerta salieron corriendo.
Sabía que seríamos los protagonistas de todos los rumores y chismes en la escuela. Lo que jamás imaginé es que sería tan incómodo.
Las historias ahora contaban cómo El Villano había cedido ante la ternura de una débil muchachita de clase alta, quien con su dulzura y atención lo había enamorado. Una encantadora jovencita que le había hecho ver la vida de otra manera, que le había enseñado a amar.
La realidad era distinta, si alguien había aprendido era yo.
Aunque había muchos que dudaban de lo nuestro: "¿por qué se declaró en frente de todos?", "¿de verdad no nos vio?", "todo eso fue planeado", "no les creo". La escuela se dividió en dos grupos: los que creían que era una farsa y los que pensaban que había hechizado a Renji con mi bondad.
Lo único bueno fue que olvidaron por un momento la idea de expulsar a Abarai. Por supuesto que Mark intentó persuadirlos pero entre los dudosos, los que confiaban en el nuevo villano y los que tenían miedo de su regreso, no logró nada.
Con el tiempo se acostumbraron a vernos juntos, aunque no por eso dejaron de asombrarse. Pensar que había reformado a alguien tan desalmado como él los tenía vueltos locos.
"Lograste domar a la fiera, domesticar al lobo, humanizar al villano" me decían maravillados. Nada de eso era verdad, él jamás fue malo, pero eso nadie más lo sabía. Yo era la única que había querido entrar en su corazón y la única que lo había logrado, la que jamás lo vio como una amenaza… la única que descubrió la verdad.
¿Cómo conquistar a un villano? Eso no lo sé. Yo jamás me enamoré de uno ni mucho menos intenté seducirlo, pero sí amé a un hombre bueno, un hombre decidido y tenaz, un hombre que siempre lucha, que nunca se da por vencido. Un hombre que es capaz de ofrecer una sonrisa, de tender la mano, de abrir su corazón. El hombre que amo y que me ama. Mi villano.
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Asdfghjsdfghjk ¡Yo también lo amo! ¿Cómo no hacerlo sin es una delicia de hombre?! Tan dulce y tierno *-* ¡LO AMO! *suspiro laaargo*
RenRuki fan: Muchas gracias :$ Tengo tanto RenRuki en la mente y en word que a veces brinco de uno a otro así que quien sabe cuándo y cuál publique al final XD (tengo uno de halloween, a ver si este año sí se me hace terminarlo u.u). Este fic ya prácticamente se acabó u.u el siguiente cap. es el extra y quiero meterle mucha cursilería porque siento que me faltó agregarle eso en los capítulos pasados XD a ver que tal ;) Ya luego me dices tu opinión :3
pyo: ¡Viva! El RenRuki es amor... el RenRuki es vida *-*
El último capítulo será narrado por Renji —porque él también tiene que contar su verdá—. Así que veremos un poco de lo que habló con Byakuya y todo eso.
Dudas, angustias y mentadas en un review.
