Disclaimer: Ninguno de personajes de Harry Potter me pertenecen.

A/N: Siii el siguiente capítulo está listo! Quería publicarlo ayer pero mi conexión internet está hecha un asco jaja disfrútenlo!


CAPITULO 7: SER CHICO APESTA

Jason rodaba y rodaba sobre su cama, ya sin poder regresar a dormir. Sosteniendo su almohada y cubriendo su rostro con ella, dejó salir un grito ahogado.

-Pero qué demonios es ese olor… Apesta…- gruñó mientras abría los ojos buscando de donde provenía ese olor tan desagradable. Dirigió la mirada a la ventana y se dio cuenta que todavía era de noche, suspiró aliviada; por más increíble que le pareciera, no tenía ganas de ir a clases todavía.

Aún con pereza, apoyó las manos sobre su cama y se impulsó para ponerse de pie. Se oyó un ligero crack cuando estiró los brazos y giraba su cabeza; su cuello le dolía a horrores.

Jason agachó un poco la cabeza y aspiró profundamente –Qué asco, soy yo…- arrugó su nariz y sus dedos se posaron sobre ella inmediatamente protegiéndola de aspirar su repulsivo aroma.

-Los hombres y sus estúpidos hedores- mientras más tiempo pasaba, descubría los detalles incómodos de los muchachos, que desafortunadamente ahora ella tendría que aprender a sobrellevar.

Sin desaparecer la expresión de desagrado, caminó hacia su baúl para sacar sus cosas de baño. Ya teniendo todo forrado dentro de su toalla, caminó de puntillas hacia el baño esperando no despertar a Theo, que dormía como ángel caído abrazando su almohada.

Se aseguró de haber cerrado la puerta con seguro y empezó a desvestirse sin poder evitar colorarse. Qué esperaban? Después de todo, estaba en el cuerpo de un muchacho y era imposible no notar sus nuevos atributos.

Caminó a la ducha y abrió la llave, le gustaba sentir el agua golpear suavemente su rostro. Estiró la mano y tomó su champú de vainilla que tanto le gustaba, ya sabía que era de chicas pero tenía que quitarse aquel infernal olor como fuera! Ya se compraría otro en la próxima salida a Hogsmeade.

Tomó el jabón, y por supuesto con los ojos cerrados, empezó a frotar su cuerpo para quitarse la suciedad y el sudor seco. Nunca creyó que tomarse un simple baño, le pudiera resultar tan incómodo.

Después de enjuagarse el champú y el jabón, cerró la llave y tomó su toalla roja y dorada con el escudo de gryffindor en la esquina inferior. Necesitaba hacer unas compras urgentes, no podía arriesgarse a que Theo o alguien más encontrara ese tipo de detalles, haciéndolo desconfiar de su supuesta lealtad a slytherin.

Rodeando su cintura con la toalla, se dirigió a donde había dejado sus nuevos bóxers. Los extendió frente a ella con las cejas arqueadas aún sin poder creer que tendría que usarlos, era la sensación más perturbadora de su vida!

Suspiró resignada y se los puso de inmediato para terminar con la tortura. Una vez que se los puso, empezó a hacer flexiones. Se agachaba, estiraba la pierna hacia un lado y luego hacía lo mismo con la otra. Siguió así unos segundos más y se puso de pie con una sonrisa en su rostro, no estaba nada mal; en realidad, eran muy cómodos.

Recordaba aquellas veces, que se topaba con Harry o Ron en la madriguera durante las mañanas; andaban por la casa usando solo sus bóxers y una camiseta como si fuera lo más natural del mundo.

Obviamente Hermione se sonrojaba cada vez que los veía andar así, y de inmediato los regresaba a su cuarto obligándolos a ponerse siquiera el pantalón de la pijama. Ellos a regañadientes la obedecían, era mejor no enfrentarse a Hermione.

Su rostro se iluminó al recordar aquello, extrañaba a sus amigos. Aunque era ilógico pues apenas y se había ido. Caminó hacia el gran espejo que se encontraba en la esquina y se detuvo frente a él durante unos segundos, de nuevo un leve tono rosa cubrió sus mejillas.

–Bueno ahora entiendo por qué las demás no dejan de seguirme, sí que estoy bueno- admitió finalmente la castaña soltando una risita traviesa –Pero aun así, que ni se atrevan a tocarme-

Hermione recordó horrorizada a la chica de Ravenclaw que la había acorralado detrás de una estatua cerca a las mazmorras. Estaba a punto de meterla a una aula vacía, y aunque Hermione sabía que ahora tenía más fuerza que ella, el nerviosismo solo la llevó a retroceder presa de pánico.

Por suerte, la chica no se había dado cuenta que el profesor Snape estaba preparando una de sus raras pociones en aquel aula. –Espero que controle sus hormonas Señorita Patil- dijo con voz ronca el profesor

–O me veré obligado a quitarle 100 a puntos a su casa por acoso- la chica asustada salió disparada de la habitación. Hermione nunca se había sentido tan feliz de ver al profesor, de lo contrario se habría desmayado de la impresión y esa demente se hubiera aprovechado de ella… bueno mejor dicho de él.

Salió del baño sin temor pues sabía que el slytherin dormía. Con un movimiento puso su camiseta blanca sobre su hombro y salió del dormitorio hacia su sala común. Todavía no se sentía cómoda estando con Theo a solas.


Lo único que Draco quería era estar solo y aclarar su mente, pero claro… ni siquiera a las dos de la mañana podría tener paz y para colmo, tenía que ser el insoportable de Sammuels quien perturbara la tranquilidad de la sala. –Quién diablos se cree que es…- pensó Draco notando que el muchacho solo llevaba puesto bóxers, andando por ahí prácticamente desnudo! soltó un bufido exasperado.

Ya había notado el cuerpo que tenía aquel muchacho, se veía fuerte e imponente, pero no llegando a ser exagerado. Tenía la piel bronceada, que resaltaba aún más con la luz que emitían las llamas de la chimenea. Lo escaneó rápidamente, se sentía incómodo con la presencia del muchacho.

Debía ser porque ahora las chicas ahora suspiraban por él con anhelo cuando lo veían pasar, eso lo empezaba a inquietar. Se dio cuenta de que su presencia era una amenaza a su título del más sexy de Hogwarts, el rubio se acomodó en el sofá y posó su barbilla en su mano. Si… debía ser eso.

-Quieres quitar esa cara de idiota que tienes -murmuró Hermione con disgusto. Acababa de darse cuenta que no se encontraba solo y la intensa mirada del rubio le incomodaba.

Draco abrió los ojos sorprendido, no se había dado cuenta que ahora el muchacho lo miraba con el ceño fruncido en lugar de a la chimenea. Tosió incómodo para luego recuperar su postura arrogante.

-Son las dos de la madrugada- se limitó a decir el rubio.

–No sabía que eras reloj pero gracias por el dato- Hermione se burló.

Una vena en la sien de Malfoy empezó a palpitar.

Hermione bajó la mirada y se dio cuenta que técnicamente estaba desnudo y torpemente se puso las camiseta que hasta hace unos segundos estaba en su hombro. Se sentó lo más alejada que pudo de su peor enemigo que no le decía nada.

-Listo para las clases de mañana Sammuels- preguntó Draco sintiéndose un tarado por hacer una ridícula pregunta. Y observó a Jason por el rabillo del ojo.

-Supongo que sí… recuerda que soy el mago más inteligente en Durmstrang, así que estaré más que bien aquí- señaló Hermione con una arrogancia no propia ella. Acaso el simple hecho de estar en la sala común de slytherin, ya la estaba convirtiendo en una presumida egocéntrica? El ser reconocida como la más inteligente era un gran honor para ella; pero no tenía por qué echárselo en cara a quien tuviera en frente.

Draco resopló -Tú… me recuerdas a alguien…- dijo examinándolo con curiosidad, intentando recordar en donde más lo había visto. Sabía que algo no iba del todo bien con ese muchacho.

-Tu actitud hacia mi… la forma como respondes mordaz a lo que te digo… como presumes de tu cabezota…- la ojeó de nuevo –Me recuerdas…-

-Mierda…-

-… a Hermione Granger- las rodillas de Hermione temblaron ligeramente al escuchar su nombre y apretó los labios –solo dijo que le recuerdo… todo está bien…- se repitió.

-Espera…- Hermione levantó una indescriptible ceja–Yo no soy para nada así! No ando presumiendo por ahí, como…-

-Yo hablaba de Hermione estúpido…- recalcó la última palabra

-Si bueno… espera. La llamaste por su nombre?-

Él enarcó una ceja y centró su vista en la chimenea. –Pues es su nombre no…? Y a ti que…- bramó enfadado.

-Soy amigo de Viktor Krum recuerdas? Ella te mencionó un par de veces en sus cartas, y no… no soy chismoso ni nada. También me enviaba a mí.- explicó al observar la expresión de Malfoy.

Draco ahora lo observaba -En serio…- bufó aparentando desinterés –Y qué es lo que decía sobre mí-

Hermione se acercó al rubio intentando comprender el extraño interés que sentía por ella y que trataba fallidamente de ocultar.

-Pues no mucho- rio de lado de manera arrogante -Solo que eres un cretino arrogante- se burló antes de marcharse a su habitación dejando al otro slytherin solo.

Su rostro estaba completamente rojo de rabia y retomó la máscara de frialdad que solía llevar.

Sabía que había descrito bien a Draco Malfoy.


A/N:

Reviews :)

xoxo

Karina349