Hola, aca yo silverghost traigo otro capitulo de Gundam wing DG
sorry por haber demorado tanto, pero tuve inspiracion en hacer otro fic y bueno, deje un poquito de lado este. jejejeje
gracias a los que me dejaron reviews, aca les traigo otro cap
sin mas que decir nos vemos
TAKEROU!!!
Capitulo 6: Descubrimientos, citas y atentado.
A la mañana siguiente, cuando el astro rey empezaba a asomarse en el horizonte y unos tenues rayos pedían entrada a la habitación donde se encontraba nuestra joven pareja… una sombra recorría los hangares del castillo, donde se encontraban los mobile suits.
Ubicación: Hangar de Mobile Suits del castillo. Hora: 06:45am
La sombra seguia su recorrido por las instalaciones, dando suaves pasos. De repente se detiene de golpe antes de pasar por una puerta.
-Humm, no son los suficientemente listos para mí- dijo con arrogancia, mientras sacaba un frasquito tipo spray. Acto seguido lo acciono contra el marco metálico y varios láseres salieron de unos orificios.
Después de hackear el código de seguridad de la compuerta, siguió su campante recorrida hasta llegar a un mobile suit de color carmesí oscuro.
-Ahora veremos, si es tan listo como dicen jajaja-río con maldad mientras escalaba hacia la cabina del Gundam Epyon.
Ubicación: Habitación de Relena. Hora: 07:30am
La campana del despertador resonó en la recamara, pero fue opacada por un manotazo por parte de la joven que se encontraba acostada en la cama, se volvió a la posición que estaba antes de "apagar" el aparato y se aferro nuevamente al otro cuerpo que estaba tapado con las sabanas junto a ella. El cuerpo de su amado, el cuerpo de la única persona que la hacia sentirse segura.
-¿Qué hora es?- pregunto un susurro saliendo del cuerpo del joven.
-7 y 30- respondió la chica también susurrando- aun es temprano- agrego recostando su cabeza en el brazo de su novio.
- ¿No tienes que ir a trabajar?- pregunto con acento juguetón, mientras acariciaba con el revés de su mano la mejilla de su novia.
-Me tomare el día libre, me merezco un descanso- contesto con el mismo acento juguetón, mientras se aferraba al brazo del castaño.
-Te amo- le susurro en el cuello mientras se lo besaba, le gustaba hacerlo, sentir esa suave piel, el aroma embriagante como afrodisíaco, que le hacia olvidar todo.
-Yo también te amo- le contesto con un hilo de voz mientras se estremecía al sentir las caricias en su cuello, su respiración y pulso aumentaron al sentir esa oleada de sensaciones que la hacían sentirse viva.
Ubicación: Living del castillo. Hora: 09:00am
Silver y Milliardo, mantenían una acalorada discusión, al parecer, la charla de ayer, no había zanjado todo. El Barón estaba vestido de mocasines blancos, pantalón de pana, chaleco sin mangas, camisa de seda y saco del mismo color. El morocho por su parte estaba vestido de championes deportivos negros, pantalón y saco plateado, con una camisa negra de botones.
La fuerte discusión alerto a Duo y Quatre, pero cuando se iban a meter a tranquilizar, recibieron unas miradas tan asesinas que parecieron ver a unos demonios. Por lo que se decidieron ir a desayunar sin chistar.
Mas tarde, Trowa y wufei, intentaron meterse, en eso, el príncipe del reino Sanc, los saco a sablazos de una espada que saco de una armadura, mientras Silver les arrojaba dagas con toda su fuerza.
45 minutos de discusión llegaron a su fin, cuando la pacifista y el soldado bajaron a desayunar. Heero vestido de su forma característica (la musculosa, el short y las botas cortas) y Relena con unos jeans ajustados azules, una blusa blanca sin mangas y calzando unas sandalias.
-¿Qué sucede aquí?- pregunto Relena mientras entraba a living de la mano de Heero.
-Nada- contestaron en coro los dos, disimulando el enojo.
-Yo quisiera saber si en verdad eso es nada- señalo Heero el aspecto de los ambos.
Ghost y Zechs se miraron, el aspecto encolerizado de los dos, todavía no se había ido del todo.
-Fue solo un pequeño intercambio de palabras- Empezó Milliardo mientras se serenaba.
-Es cierto- siguió y corroboro Silver- nada mas, no deben preocuparse- sonrió a la pareja mientras se alisaba la ropa.
Ambos oji-azules se miraron confundidos, pero después de encogerse de hombros, sonrieron y fueron a desayunar.
Mientras el rubio mayor y el morocho, seguían de atrás a la pareja, se miraban de soslayo asesinamente.
-Esto todavía no termino- susurro Milliardo lo suficiente para que solo el morocho sintiera.
-Ya lo se, mas tarde hablamos- le contesto de la misma manera- Milliardo ¿no notas algo raro?- pregunto con tono de voz normal y picadamente, señalando a la pareja que iba delante de ellos.
Este lo miro confundido, miro a su hermana y a Heero que iban adelante y reparo en las manos entrelazadas.
-Yuy- este se dio vuelta y lo miro- ven a mi estudio, quiero hablar contigo- dijo seriamente, mientras se alejaban en dirección a un pasillo.
Los demás miraron sorprendidos a los 2, mientras Heero se dirigió hacia el pasillo por donde se fue su "cuñado".
Ubicación: Estudio de Milliardo. Hora: 09:52am
Los rayos del hermoso día soleado, que prometía un clima agradable; entraban por las ventanas de marco de roble. El estudio del Príncipe Milliardo Peacecraft, Alias Zechs Merquise o Barón Relámpago; era una habitación no muy amplia ni muy chica. En las paredes colgaban cuadros que al parecer eran antepasados de la familia, algunos otros eran imágenes del rubio y Noin, otras de él con relena y cosas asi. También se encontraba una biblioteca, un sillón de 2 plazas y un escritorio.
-Siéntate- le ordeno a Heero, señalando la silla frente al escritorio. Mientras él rodeo el mueble y se sentó en su silla de aterciopelado.
-¿Qué sucede?- pregunto con nerviosismo al ver el la reacción fría que le daba el Barón, la cual, era más fría de lo normal.
-Voy a advertirte de algo- le dijo con tono severo.
-¿Qué?- le pregunto desafiantemente.
-No estoy en contra de que andes de novio con mi hermana- dijo con gravedad- pero si le rompes el corazón… yo te rompo los huesos- lo amenazo haciéndole una seña pasando su dedo índice bajo su cuello.
-No te preocupes- le aseguro con su voz seria, muy característica- no lo haré, lo prometo… a decir verdad, no creo que pueda estar con otra mujer- agrego mientras suspiraba.
-Mas te vale- le amenazo- Pues bien- su voz sonó más suave y un poco animada- volvamos.
-Espera- lo detuvo cuando hizo el amague de levantarse.
-¿Qué?- pregunto, manteniéndose sentado.
-¿De que discutías con Silver?- pregunto seriamente.
Milliardo lo miro frío, hizo una mueca de disconformidad- un tema entre nosotros, nada más- contesto secamente.
-Humm… no te creo- dijo heero con disconformidad ante la respuesta de su cuñado.
-En otra ocasión te comento- dijo cortando la charla. Se levanto y salio de la habitación.
Ubicación: Centro de la ciudad, Reino de Sanc. Hora: 12:05am
Pleno medio día, un clima agradable debido al despejado cielo azul y una ciudad pacifica. Ingredientes perfectos para que nuestra joven pareja tenga su primera cita.
-¿Te parece bien aquí Heero?- pregunto la muchacha a su novio.
-Donde tú quieras Relena- Contesto a su novia con una sonrisa y le robo un beso.
Pues si, el soldado y la pacifista, por fin, están juntos, disfrutando de un día normal para una pareja de enamorados.
Ambos vestidos de la manera tal cual se levantaron, entran a un restaurante a almorzar. El anfitrión les lleva hasta una de las mesas libres. Heero caballerosamente le ofrece una silla a Relena y después él se sienta.
-¿Qué ordenamos?- pregunto Heero mientras leía la carta que un mozo les dio.
-Humm…- Relena con el ceño fruncido, mira detenidamente el menú- ¿Te parece el especial del día?- inquirió mirando al castaño.
-Seguro- contesto sonriendo tiernamente, después le hace seña a un mozo y ordenan lo que acordaron.
-Y dime Heero- empezó la joven mientras hacen tiempo- ¿Dónde vamos después?
-Iremos a caminar por la costa ¿Te parece?- inquirió.
-Seguro-sonrió. Se quedo perdida en la mirada de su novio.
Ambos se perdieron en el mar de sus ojos, Heero puso su mano sobre la de Relena, esta se sonrojo y empezaron acercarse. Cuando de pronto alguien interrumpe.
-Asi lo quería agarrar- Sonó una voz con picardía.
La joven pareja dio un respingo y miraron a un costado, donde provenía la voz y se encuentran con Silver, pero para más sorpresa, de su brazo estaba Lacus Clyne.
-Hola relena, hola Heero, ¿Cómo andan?- pregunto la peli-rosada con una sonrisa, mirando a los mencionados.
Silver estaba mirándolos con sonrisa picara. Estaba vestido con una simple playera negra que decía "Gundam" en pequeñas letras amarillas, estaba escrito en el pectoral izquierdo; tenía puesto unos vaqueros azules y calzaba zapatos negros. Por su parte Lacus venía vestida con un kimono de colores blancos, rosa y negro, le llegaba hasta un poco mas arriba de las rodillas. Dejando ver sus hermosas piernas, calzaba unas zapatillas negras con borde rosa, haciendo juego con el resto de su vestimenta y su cabellera.
Heero reparo en los brazos enlazados de sus dos interlocutores- vaya Silver, no desperdicias tu tiempo solo en Gundams jaja- Río con picardía.
-Oye- le grito pero con una sonrisa- ¿Qué tiene de malo?- pregunto mientras se miraba de reojo a su pareja.
-Nada nada- se defendió el castaño, riendo.
-Bueno los dejamos tranquilos- dijo Lacus, al momento que empezaban a retirarse.
-Nos vemos- despidieron al unísono Heero y Relena.
Después de un agradable almuerzo, nuestra pareja, se fue a la costa.
El día soleado, una suave brisa, el movimiento de la ciudad, la paz y el amor. Todo era perfecto, todo estaba en sincronía. Heero se reprochaba mentalmente el por que no lo había disfrutado antes. En vez de huir de sus sentimientos, lo hubiera enfrentado, como si fuera una misión. Pero no, su orgullo fue el culpable. Su orgullo de piloto, de soldado… de guerrero.
Ubicación: La costa, reino Sanc. Hora: 02:20pm
El piloto del 00 y la princesa del reino Sanc, iban caminado por la vereda, tomados de la mano.
-¿En que piensas Heero?- relena interrumpió los pensamientos del Soldado.
-En lo tonto y desconsiderado que fui- suspiro con un deje de tristeza.
-No te entiendo- le dijo confundida.
-De que fui un tonto al no sincerarme contigo y fui un desconsiderado al hacerte sufrir con mi alejamiento- Agacho la cabeza, mientras caminaba.
-¿Quiere decir… que ya sabías de mis sentimientos a ti?- le reprocho con un deje de decepción.
- Mas o menos- contesto- pero no estaba seguro, tampoco quería hacerme ilusiones.
-¿hacerte ilusiones?- repitió parando su caminata y haciendo que el piloto también lo haga.
-Si… hacerme ilusiones, tu fuiste la primera chica que conocí, tu fuiste la única persona, que pese a que yo la amenazaba de muerte, estuvo conmigo- sonrio ante la mirada de asombro de Relena- "quiero que sepas Heero que yo estoy de tu lado"- cito las frases que la rubia le dijo en su primer baile juntos- esas frases retumbaron en mi cabeza siempre, desde que me las dijiste- se puso serio, pero una seriedad normal, no la suya- pero también pensé que solo eran palabras de amistad, por eso siempre me comporte distante, en verdad, siempre me gustaste, tu complementas mi vida- acaricio la mejilla de ella.
-Quieres decir…
-Yo tengo todo relena, pero me falta algo y ese algo eres tú- suspiro con alivio, hace tiempo que buscaba decirle eso- tu amor, tu paz, tu apoyo incondicional, todo- se acerco para besarla.
-Heero…- susurro antes de fundir sus labios con los de su amado.
-Te amo Relena- le dijo cuando separaron sus labios, sin romper el abrazo- pero que te quede claro algo- ella lo miro confundida- quien se te acerque y me de mala espina… lo mato.
-Ay no…- sollozo infantilmente mientras ahogaba una risa- tengo un novio celoso.
Ambos rieron un rato antes de seguir su caminata.
Ubicación: hangar del castillo. Hora 03:30pm
Para dejar a Heero y Relena a solas y ellos también tener algo de privacidad. Silver y Lacus recorrieron muchos lados de la ciudad. Lacus hacia de guía turística y Silver estaba embobado con la voz y los gestos de la pelirosa.
Pues bien, después fueron a almorzar y cuando terminaron, el morocho invito a la chica a mostrarle de cerca los Gundams, dado que ella le dijo que fue piloto de la reserva de los Preventers, en forma voluntaria. Silver se asombro al saber que ella sabía combatir en un Mobile Suit.
-Y ese es el Epyon- concluyo la recorrida sobre los Gundams.
-La verdad, es mejor verlos en vivo y en directo, que en la televisión- comento asombrada.
-Yo tengo un sueño- le expreso con aire soñador- siempre quise hacer una competencia de mobile suits, que demostraran sus habilidades de combate pero no en guerra, sino en un torneo o algo- miro con orgullo a los Gundams.
-Te entiendo- apoyo con una sonrisa- no es necesario hacer una guerra para competir entre nosotros los humanos- le tomo la mano- ¿crees que algún día se logre la paz?
-Hay que luchar por mantenerla- le dijo sabiamente- esa fue una de las razones por las cuales, reconstruí a los gundams. La paz no durara si no hay quien este para defenderla- ahora él le tomo la mano a ella, haciendo que se sonroje.
-Silver…- susurro.
-Lacus… hay algo que quiero decirte- comenzó algo nervioso.
-dime…- le apremio a que siguiera.
-Me gustas…- soltó nervioso.
Ubicación: Estudio de Milliardo. Hora: 04:12pm
-Veamos quien es el tal Silver Ghost- dijo con aire de desprecio Milliardo.
El rubio mayor, se encontraba en su estudio, frente a su notebook. Usando todos sus conocimientos en investigación, revisaba datos, buscando la documentación personal de Silver. Llevaba horas frente a la computadora, no había encontrado nada, ni siquiera algo parecido. Hasta que se acordó que él había mencionado que perteneció a la división de defensa de la colonia L6.
-Aja- festejo. Por fin encontró los datos. En su pantalla, los datos personales del morocho, recorrían cada parte de esa pieza de cristal. Aunque, los datos reflejaban otro nombre… la curiosidad lo invadió dado que el apellido de este currículo, es igual al nombre del investigado.
Nombre: Paburo Silverain
Edad: 20
Lugar de nacimiento: Colonia L6
Fecha de nacimiento: 25/09/179AC
Origen Étnico: Sudamérica
Profesión: -Piloto categoría XA
-Ingeniero en informática
-Experto en artes marciales
-Experto en explosivos
-Francotirador.
Antecedentes laborales: Capitán de la unidad especial S.T.A.R.S. de vigilancia de la Colonia L6.
-Hmm- Milliardo frunció su rostro- estos datos no me revelan nada- dedujo- solo me dicen que este tipo es tan peligroso como Heero.
Siguió investigando ese nombre…
-Vaya- dijo sorprendido- esto es muy interesante- dijo de forma sarcástica.
Ubicación: base desconocida hora: 04:33pm
Un ejército de mobile suits estaba siendo preparado para una invasión.
Se podía ver claramente un gran número de unidades Leo, Aries y Virgos. Todos de color negro, con una insignia muy rara en su peto.
-Ejecuten el asalto hoy a las 8 de la noche en punto- ordeno el general.
-¡Si señor!- contestaron los pocos pilotos que estaban ahí. Esos, subieron a unos Mobile suits muy especiales.
Un ingeniero bastante joven se acerco al general- Señor ¿puedo saber por qué no puedo ir yo también? No sabe las ganas que tengo de ir a patearle el trasero a ese miserable de Silver Ghost- le dijo con arrogancia.
El hombre, de aspecto mayor y semblante muy serio, sonrio- Te necesito en uno de los Side Gundam- sin más que decir, se retiro.
Dejo al joven algo asombrado-¿en un Side Gundam…?- sus ojos brillaron con malicia- jejeje ahora entiendo- alzo un puño cerrado- Esto es venganza por burlarte de mi Ghost.
Ubicación: Base Preventer, División reino Sanc. Hora: 05:19pm
-Dime Trowa, para quieres saber si hay movimientos de Gundamium- pregunto Noin.
-Tengo un presentimiento… ¿puedes hacerme ese favor?- le contesto el castaño
Ambos se encontraban en la sala de conferencias, conversando temas triviales.
-Hmm no hay problema- le sonrió- veamos… acá esta- tecleaba en la notebook que tenia enfrente- ha habido un movimientos de mas o menos unas quinientas toneladas de Gundamiun puro sin refinar- los cálculos se reflejaban en su lindo rostro- ¿eso querías saber?
-Si- afirmo con la cabeza- ¿hacia donde fue esa cantidad de metal?- pregunto.
Noin tecleo un poco y contesto- que raro- miro extrañada- fue enviado aquí, a Sanc.
-¡A Sanc!- exclamo Trowa más que sorprendido. Sin mas que decir, salio disparado hacia la puerta y abandono la habitación.
Noin lo miro raro al salir.
Ubicación: Hangar del Castillo. Hora: 05:30pm
Nadie encontraría algo raro, en que, dos parejas de jóvenes, se encuentren haciendo picnic… pero ¿en un hangar de Mobile Suits? Eso… si que es raro.
-Vaya… asi que al final, después de todo término en tus brazos- reía Lacus ante la historia que le contaba Relena.
-Si… después de ese acto suicida que hizo… termino desmayado en mis brazos- afirmo la rubia con una risita.
Silver estallo en carcajadas- jajajaja no puedo creerlo jajajaja- Heero lo miraba molesto.
-Quisiera verte a ti aguantando cuatro disparos de rayo con un Gundam totalmente destruido y soportar la caída junto con la explosión- alzo la barbilla desafiantemente.
-Bueno- se sereno Ghost- tu no sabes lo que es, que te usen de pelota de tennis, cinco Pieros y tu utilizando un miserable Leo- se mofo mirando desafiante a su interlocutor.
Se miraron un rato y después sonrieron.
-Están raro los dos- dijeron al unísono las chicas.
Las risas de los cuatro invadieron el Hangar.
-Pero bueno… digan por qué decidieron llamarnos para hacer este extraño picnic, en el Hangar- río Lena. Lacus y Silver se sonrojaron a más no poder.
-Bueno yo…. Jijij… Silver y yo…- balbuceo la peli-rosa.
-Somos novios- lanzo sin vergüenza el morocho, aunque seguia sonrojado.
Con ojos como platos, Heero y Relena preguntaron- ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?
-Jejeje- reían nerviosamente la nueva pareja.
Ubicación: Living del castillo. Hora 07:30pm
Heero, Duo, Trowa, Quatre, Wufei, Silver, Relena, Dorothy, Lucrezia y Lacus. Se encontraban en el living, charlando animadamente.
Duo había ido a recorrer la ciudad. Quatre había invitado a Dorothy a hacer lo mismo. Por su parte, Trowa estuvo junto con Lucrezia haciendo investigaciones. Wufei, se quedo en el castillo, haciendo quien sabe que cosas.
-Seguro que brujería china barata- se burlo Duo.
-Espera que te agarre y te convierto en excremento de dragón- lo amenazo el joven chino, al momento que se paraba amenazadoramente.
-Calma- pidió Noin, al resto les salio una gotita en la cabeza. Chang se sentó de nuevo.
Milliardo entro a la habitación- Heero, ven un minuto- aunque lo dijo con voz serena, su semblante mostraba desconfianza, pero no hacia su cuñado, sino hacia la persona que estaba mirando… Silver.
Todos miraban raro, la actitud del joven príncipe.
El morocho se dio cuenta de algo, antes de que algo saliera mal- Heero- este que iba a mitad de camino, se detuvo y lo miro- necesito hablar contigo a solas un minuto- Milliardo alzo una ceja en señal de disconformidad- solo será un minuto- aclaro, dirigiéndose al Barón.
Un minuto después, ambos hermanos, aunque ninguno de los dos sabia que lo son, se encontraban afuera, en los jardines conversando.
-Heero, voy a hacerte una pregunta- el nombrado asintió- ¿Confías en mi?- lo interrogo seriamente.
Heero lo observo un momento antes de responder- Si... confió en vos- lo dijo con voz serena. Cosa que no convenció mucho al morocho.
De todas formas, decidió arriesgar- Si yo te pidiese algo ¿lo harías?- dudo.
Heero estaba algo confundido ¿A dónde quería llegar?- depende… depende de lo que me pidas- aclaro.
-Si te pidiese, que no le hagas caso, a lo que Milliardo te comente ¿lo harías?- pregunto.
El castaño, lo miro sorprendido, pero ahora con duda muy grande. Algo estaba pasando aquí y al parecer, se trataba de algo muy raro, como para que Silver le haga esa petición.
Seria mejor, averiguarlo- lo haré, aunque no se por qué, pero lo haré, confió en vos, tu me ayudaste mucho con Relena y es más- agrego con voz seria- al ver, que no has hecho nada en nuestra contra, aun teniendo acceso a los Gundams, confió plenamente en vos- le aseguro, estirándole la mano.
Silver se la estrecho con una sonrisa- gracias amigo Heero, cuando termines de hablar con tu cuñado, te explicare para que no tengas dudas- le aseguro con voz de confianza.
Se estaban por dirigir de nuevo al living, cuando una sirena, proveniente de la ciudad… empezó a sonar.
Que les parecio? espero que les halla gustado.
Proximo capitulo: Noche de acción
saludos
