Los personajes de Kaleido Star no son de nosotras, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation, bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.

Autora: Layla Hamilton - Original
Traducido del portugués al español por: SanLay-cvrt

El amor y el futuro destino

Capítulo 7

Yuri caminó lentamente hacia el escenario principal de Kaleido. Sabia de que aquel recado venía de él y sabía que era para ella. Sería muy tonto que intente alguna cosa nuevamente con Layla. Al menos eso era lo que él quería creer, ya que la historia que Layla le había contado, no le parecía muy convincente, ya que el miedo que tenía ella, también mostraba culpa.
Al llegar a la puerta del escenario, examinó cada centímetro del lugar, para tratar de no ser atrapado por sorpresa. Sin embargo, cuando dio algunos pasos adentro, Leon se reveló algunos metros más allá de donde se encontraba él.

-Pensé que estabas bromeando con ese mensaje, Leon Oswald- le decía Yuri en voz alta y autoritaria, con una sonrisa falsa y con rencor -¿Estás seguro de que quieres seguir con esto? esta vez, Sora no está aquí para detenernos, y debo decir, que tengo la intención de luchar en el suelo, para no traicionar los ideales de ella.

-Jamás me voy a rendir... Yuri Killian. Y es sólo por esa promesa que estaré de acuerdo contigo- Leon respondió con frialdad, tirándole muy cerca de los pies de Yuri, la misma espada con la que habían luchado hace mucho tiempo atrás. La intención era poner la espada en el suelo, pero perdió el equilibrio y rodó hasta los pies de Yuri, ya que Leon la tiro con precisión y la lanzó de todos modos.

-Supongo que para no haberlo hecho con precisión, debes estar borracho ¿No es cierto?- dice Yuri con más rabia que antes, dándose cuenta de que Leon comenzaba a acercarse.

-¿Qué pasa si soy yo? ¿Tienes algo en mente?- dice Leon provocándolo. Estaba seguro de que Yuri sabía sobre el alcohol que le había dado a Layla y que había consumido él, ya que había sospechado la posibilidad de que él aun este borracho.

-¡Voy a presumir que tuve una gran noche!- le dijo Yuri, más irónico que nunca, pero dejando salir un poco de rabia. El ambiente del escenario nunca había estado tan pesado y oscuro. Nada se oía más que las voces de ellos dos, las cuales hacían eco en aquel espacioso lugar. Leon, al escuchar la ironía de Yuri, le dio una leve sonrisa, como si estuviera satisfecho con lo dicho. Pero luego, esa sonrisa desapareció, mostrando un Leon totalmente inestable.

-Vamos a terminar nuestra lucha. Hoy- dice Leon sacando su espada. Yuri hizo lo mismo y le volvió a mostrar esa sonrisa falsa y llena de desprecio.

-Debes saber que no me detendré esta vez. Por nada- comentó Yuri, en un tono más frío y sin piedad.

-Yo no pienso hacer lo contrario. Voy a dejarte hecho trisas- Leon utilizó el mismo tono de Yuri.

-No me subestimes, querido León. ¡Te puedes arrepentir!- Yuri lo provoca con su sarcasmo.

-Jamás haría eso contigo, Yuri- Leon bromeó -Además, ya me quitaste muchas cosas en la vida ¿No es así?

Yuri lo miró, confundido. ¿Estaba hablando de Sophie?

-¿De qué hablas, Leon?- Yuri le preguntó, claramente sin entender el propósito que Leon tenía con aquella afirmación.

Leon se preparó para atacar. Yuri se sentía confuso, ya que era demasiado para él. Leon se lanzó encima.

-¡Me las pagarás!- le gritó León, atacando a Yuri sin piedad, el cual apenas se logró defender. Yuri se enojó aun más, ya que Leon lo atacó sin que él entendiera el propósito de lo que le había dicho haciendo que bajara la guardia.

-¡Tú eres quien me deberías pagar por haberle hecho lo que hiciste a Layla, eres un cretino!- Yuri le gritó, finalmente atacando. Leon se desvió y lo esquivó hacia atrás.

-¡Ella es mía!- exclamaba Leon atacando de vuelta, haciéndolo aún con más fuerza. Yuri apenas lo esquivó, incrédulo y sorprendido por lo que había oído.

-¡¿Tuya?! ¡Ahora sí, estoy seguro de que estás borracho, Leon! - Yuri rió forzadamente, en tono de burla.

-¡Maldito!- gritó él, dando un golpe y sosteniendo su espada contra Yuri -¡Primero Sophie! ¡Ahora Layla! suerte que ella te gusta ¿Cierto? ¡Así, no será necesario provocar su muerte también!

-Ahora sí...- Yuri se enfureció de tal forma, que en su siguiente golpe, derribó a Leon al suelo. Este, aun estando borracho, se levantó rápidamente.

-Estás tan acostumbrado a tomar como un idiota compulsivo, que ya aprendiste a caer ¿No es así Oswald?- Yuri se burla.

-Vas a pagar... Vas a pagar hasta que te arrodilles ante mí...- Leon le dijo, poniéndose de pie y agitando la espada de nuevo.

-¿Acaso obligaras a Layla a estar contigo? dime cuando suceda eso, querido Leon- dijo Yuri, se burlaba en un tono máximo de ironía. Leon sonrió con desprecio.

-¡Cuando ella te miró y pensó haber visto el príncipe azul de los cuentos de hadas que ella tanto leía cuando era niña! ¡Parece que sólo alimentas una ilusión! ¡Qué ridículo!

Yuri saltó de nuevo y se separó. Leon comenzó a pelear con más precisión. Ahora sí estaban en el mismo nivel.

-Tienes que utilizar la fuerza y tu inmundicia para conquistarla, ¡Siendo que yo ya lo hice! ¡Eres inútil! ¡No salvaste a Sophie y no obtendrás a Layla!- Yuri gritaba sin piedad. Atacaba cada centímetro de Leon con aquellas palabras.

-¡La engañaste, idiota! ¡No la conseguí salvar, pero ella fue quien no quiso vivir una vida miserable al ver el egoísmo que existía en los demás!

-¡Deberías darme las gracias por hacer su vida menos aburrida e inútil!- Yuri le gritó, cara a cara con Leon. Ambos, extremadamente furiosos, Yuri lo fue a atacar nuevamente, en ese minuto oyeron una voz muy familiar que resonó en el lugar donde estaban.

-¡Paren los dos!- gritó Layla por la escalera del público, caminado lo más rápido que podía. Ambos bajaron la guardia de inmediato, al verla.

-L-Layla...- Leon balbuceó al mirarla, como cuando la veía hacer las obras. Se sentía extraño, sin saber qué pensar de todo aquello. Yuri se adelantó antes de que Leon hiciera cualquier cosa, acercándose a Layla.

-¿Qué estás haciendo aquí?- Yuri preguntó en un tono serio.

-¡¿Qué piensas que hago aquí?! ¡Vine a impedir que dos cometieran una locura en este escenario!, ya que tú no me dejaste las cosas claras ¡Yo necesitaba venir a ver qué intento de homicidio cometerán los dos!

Yuri no la miraba directamente. Intercambiaba miradas con Leon, lo cual estaba claro que quería atacarlo en cualquier momento.

-¡De ninguna manera quiero una tragedia aquí! ¿Han olvidado lo que Sora les pidió a los dos? ¡Sobre todo con algo sin importancia como esto! ¡Por cierto, este es el motivo por el cual tú, Yuri ya debes saber la respuesta que me tienes que dar!

Todos quedan en silencio, viéndose entre ellos. Layla miró a Yuri con una expresión de desacuerdo y giró su cabeza hacia Leon.

-En cuanto a ti- Layla se acercó a Leon, con una voz más autoritaria -¡¿Qué es lo que pensabas al enviar un mensaje tan estúpido como ese?! ¡No tengo miedo de ti y creo que fui muy clara en lo que te dije, pero lo voy a repetir para que lo puedas oír!

-Layla...- le advirtió Yuri, ya que no quería que Layla se acercará ni un centímetro más a Leon.

-¡No te atrevas a detenerme, Yuri!- Layla lo interrumpió antes de que Yuri pudiera decir cualquier cosa. Giró nuevamente hacia Leon -¡Responde! ¡¿Cómo te atreves a desear una pelea, después de lo que me hiciste?!

-Como si no supieras la respuesta...- respondió Leon, provocándola - ...y también quieres lo mismo...

Yuri estaba a punto de atacar de nuevo a Leon, pero las palabras de Layla eran más rápidas.

-¡Pero en realidad eres un idiota! dime, Leon: ¿Por casualidad te has visto?... estás ebrio, porque no conseguiste encararme lucidamente ¡O Porque simplemente no puedes encararme de otra forma!

-Debo decir que eres un caso especial... Layla- Leon le dio una leve sonrisa al decir eso.

-"Un paso más y termino contigo... intenta hacer algo..."- pensaba Yuri, extremadamente molesto con aquella situación, sobre todo porque lo habían dejado fuera de la conversación.

-Tengo que decirte, que estás perdiendo todo tu tiempo aquí, por innumerables razones.

-Realmente… por el momento, estoy perdiendo mi tiempo contigo. Tengo cuentas pendientes y tú lo estás arruinando. Estoy seguro de que Yuri quiere exactamente lo mismo- le dijo Leon - Con permiso.

-No les daré permiso para una pelea, ni menos siendo una pelea por mi causa, Leon! - Layla contestó en una voz alta y autoritaria.

-Has perdido, como siempre, Leon. Admítelo, confórmate y desaparece- Yuri le decía.

-¡Cállate la boca!- le grito Leon -¡No tienes derecho a opinar!

-¡Y tu menos! así que, ¡cállate y vete!- Layla le ordenó, mirando con rabia a Leon, el cual, como siempre, dudaba al observarla -¡No hay razón para esto!

-Tengo tres grandes razones: ¡Sophie, Kaleido y tú!- gritó él, de repente, en un tono angustiado, como si hablara en contra de su voluntad -¡Él se llevó todo lo que más quería! ¡Tu podrías ser el mía!

-¡Podría, pero no lo soy ni nunca lo seré!- Layla le contestó en el mismo tono, no se había visto afectada por las repentinas confesiones de los sentimientos que Leon le demostraba de a poco.

-¡Eso no me interesa ahora! ¡Fuera de mi camino!

-¡Desiste, no me iré hasta que te des la vuelta y salgas de aquí!

Ambos se enfrentan. La rabia corría por las venas de cada uno de los tres presentes allí. Yuri impaciente, Leon inestable y Layla irreductiblemente furiosa. Yuri y Leon intercambiaban miradas mientras Layla destrozaba a Leon con la mirada, esperando que él hiciera lo que ella había pedido. Él apenas aparto la espada de las manos de puro odio y la encaro por última vez. Aquellos ojos zafiro, eran imposibles de ignorar, pero la locura de Leon, llegó a un límite; no le importaba lo que podía suceder -"No voy a perderla..."- pensaba él.

-Ríndete, León- Yuri rompió el silencio -¡Siempre serás un perdedor y es mejor que no intentes luchar por algo que ya has perdido!

-¡Ya basta!- Leon enfureció nuevamente. Agarró a Layla por los brazos y la tiró lo más lejos que pudo. Ella no logró equilibrarse y cayó al suelo. Fue tan rápido, que Yuri no alcanzó a reaccionar, cuando ya lo comenzaba a atacar de nuevo y obviamente se colocó a defenderse de Leon.

-¡Desgraciado! ¡Después te preguntas por qué ella no te eligió! ¡¿Cómo tienes el valor de hacerle lo que le hiciste?!- Yuri le hablaba entre los golpes que daba y recibía.

Layla se levantó lentamente, sosteniendo su hombro que se había golpeado contra el piso. Al levantarse, vio a los dos en una batalla en que ninguno se detendría ante nada. Layla abrió los ojos con incredulidad ante lo que acababa de pasar.

-La obra...- dijo en voz alta para sí misma -"¡Ellos… están haciendo la obra sin darse cuenta! ¡La pasión de los dos príncipes, la lucha... y...!"- pensaba mientras sus ojos se abrían aún más -No…

Leon y Yuri no se daban por vencidos. Recorrían toda la pista del escenario en una ardua batalla, como si el premio fuera un valioso tesoro. Se atacaban verbalmente, con garras y dientes afilados. Se podía ver claramente que Yuri tenía la ventaja, pero en cuanto más insultaba a Leon, más energía le daba y cada vez mejoraba más sus golpes.

-¡La verdad es que eres tan patético que no puedes proteger a nadie!- le gritaba Yuri entre cada choque que daban con las espadas, enloqueciendo cada vez más a Leon -¡Cuando termine contigo, podrás reunirte con tu pequeña familia, Oswald!

-¡Cierra la boca, te gustaría verlo maldito!- le respondió Leon, atacándolo sin descanso. Parecía una máquina, por la rapidez de sus ataques. Hasta que, Yuri se rió con ganas y maldad. Pero esta risa cesó a lo que Leon lo golpeó fuertemente en el brazo, arrancando la espada de su mano y tirándolo al suelo. Layla estaba en el otro lado del escenario cuando ocurrió eso. -"No… no puede morir... ¡No puedo dejar que eso suceda, sobre todo aquí!- Si Sora estuviera ahora, me ayudaría a detenerlos, pero ella no está, es mi deber parar esto a toda costa..."- pensaba corriendo directamente hacia ellos.

-¡Este es tu fin...! ¡Yuri Killian!- Leon pronunció esas palabras como si fueran comunes para él. El odio, la venganza y la locura lo poseyeron por completo, se quedó sin aliento, haciendo que la ira sobresaliera de sus ojos. Yuri estaba en el suelo, incapaz de defenderse de Leon, que apuntaba su espada contra él. No podía ver el rostro de Leon, que estaba en contra de la luz. No podía adivinar la expresión de la cara de su enemigo y compañero.

Leon levantó la espada por encima de su cabeza y con un grito dejó caer la espada, sin importarle en qué parte del cuerpo golpearía a Yuri, o las consecuencias que traería después.

-¡No!- se hizo un eco por todo el escenario después de que la espada había atravesado en el blanco. Cuando la retiró, la mitad de la espada goteaba sangre... Pero Yuri estaba vivo e intacto. Ambos hombres estaban estáticos, cuando vieron a Layla arrodillarse entre ellos y caer en los brazos de Yuri, el cual temblaba incontrolablemente, incrédulos ante lo que acababa de suceder.

-¡Layla! ¡¿Por qué tuviste que interponerte entre los dos?! ¡Háblame por favor!- Yuri decía cosas sin sentido, en cuanto a Leon, parecía haber sido hipnotizado después de lo que había hecho. Veía aquella escena y parecía que apenas podía respirar.

-"No puede ser... no, ella no puede… yo no pude haberla... ¿Qué he hecho?"- pensaba Leon.
Los pensamientos y los recuerdos inundaron su mente hasta que él reaccionó y se dio cuenta de lo que había hecho con sus propias manos. Cuando comenzó a pesar la presión y la culpa sobre su conciencia. No podía hacer otra cosa que huir de nuevo. Ya no oía los gritos y maldiciones que decía Yuri, no vio a Kalos pasar por el pasillo al lado de él cuando estaba escapando. Sólo huyó, dejando caer la espada que estaba entre sus manos, a pocos metros de donde estaba. Esa fue la última vez que cualquiera de los tres lo vio en las cercanías de Kaleido…