Lo siento lo siento lo siento lo siento lo siento (x 450…..) he estado bastante ocupada, no solo con deberes, la inspiración se cogió sin yo quererlo un tiempo de vacaciones, también he estado enferma y de animo bajo, por eso la tardanza, lo siento de veras, no era mi pensamiento tardar tanto pero bueno… intentaré sacar tiempo de donde sea, de verdad que lo siento…he de comentar que a partir del siguiente capítulo (el 8), la cosa ira centrándose en torno a su relación de amigos u amor, y dentro de ello también se resolverán algunas dudas que anteriormente se han dejado abiertas, sin más espero que os guste. Un beso.

por cierto, para quiénes leyeron mi anterior fic, cómo véis vuelve a salir shiro n.n, se nota que me gusta el nombre y el aspecto eh? xDD nah eso, pero como observaréis tiene casi todo lo que la otra vez, aunque no significa que sea igual, bueno, solo era eso, un beso!

Disclaimer: los personajes de Inu Yasha no me pertenecen, son de la magnífica Rumiko-sensei, hago uso de ellos en una idea original sin ánimo de lucro y con tal de entretener y expresar sensaciones al lector.

Indicaciones:

"…."-pensamientos

Cursiva-recuerdos

El equipo completo (Cap 7)

De nuevo, no había podido dormir, esos sueños lo atormentaban inconscientemente, a cada minuto, a cada maldito segundo se le aparecían y no podía evitar ponerse violento ante tales pensamientos- "¿por qué?"- Se preguntaba, aunque bien sabía la respuesta… no había podido olvidar aquél día, ni su bello rostro la última vez, ni la asquerosa voz del culpable…aún, no lo había aceptado, pero había algo más allá de esos sueños, algo más que escapaba de sus manos, y eso le preocupaba… era en parte, lo que le decían esos sueños, pero nada más, sólo una señal a la que debía estar atento… Suspiró cansado, sabía que algo que le era ajeno, empezaría a interesarle, pero donde buscaba, no hallaba respuesta posible que aliviase su curiosidad, temor o alivio, "un momento…"-pensó-"¿temor? ¿De qué? ¿Alivio? ¿Por qué?"-, gruñó sonoramente en su alcoba, sentándose en el borde de su cama, mirando la pared de fondo, ¿qué sentido tenía mirar una pared blanca? La verdad… ninguno en especial, salvo que no paras de pensar, es como mirar un punto vacío, pero no lo podía evitar…recordando los días atrás con la integración de ambas chicas, no podía evitar pensar que desde que había conocido a su nueva amiga, todo iba con más fluidez, no siempre claro, pero sí respecto a algunas acciones y aparte, algo estaba cambiando entre ellos, (los cuatro) cierto que siempre es bueno hacer amigos, pero algo le carcomía, y no sabía porqué, tenía la impresión que ella ocultaba algo, algo que indirectamente estaba relacionado con Naraku-"¿por qué siempre es la fuente de todos los males?"- se preguntó, pero bien sabía la respuesta…-"él atrae las desgracias"- pensó irónicamente recordando la noche anterior, había conseguido ponerle nervioso y ahora tenía que estar más cerca de él, aunque fuese muy a su pesar, pero así conseguiría lo que quería…venganza, su ansiada venganza.

Seguía inmerso en sus divagaciones cuando un familiar sonido llamaba su atención, sin ganas, alargó el brazo y agarró el aparato telefónico, que era su móvil, suspiró…

- si?...hola kikyo-

- inu, no me has llamado, ¿ocurre algo?-

- nada de lo que debas preocuparte, estoy cansado, ya sabes las clases y miroku…-

- ya claro ¿y ninguna chica de por medio? Eso es extraño, ¿no me estarás ocultando algo, no?-

-que no kikyo, no empieces! ¿Cuándo vienes?-

- no estoy segura, creo que dentro de un mes creo, ¿por?-

- tenemos que hablar- murmuró apenas dejando sin voz a la que estaba al otro lado- ya nos veremos kikyo, adiós- la colgó dejándola, directamente, con la palabra en la boca pero ya no solo eso, si no también, traicionada, desesperada y temerosa de su propia vida.

-¿?: ¿pasa algo hermosa?- murmuró alguien detrás de ella, mientras la agarraba fuertemente de la cintura, la cual se mantenía aún al descubierto.

-kikyo: no, nada-sonrió falsamente mientras se giraba para besarlo con pasión, haciéndole olvidar completamente la anterior expresión de su pálido rostro.

Mientras que el ambarino, en la otra punta del mundo suspiraba, estaba bastante cansado de los constantes y estúpidos ataques de celos de kikyo, "¿no confiaba en él, o qué?"....pensó mientras se pasaba la mano por su cansado rostro, esos sueños lo iban a matar, como siguiese así -tengo que hablar con mi padre…-murmuró al vacío, sin recibir respuesta ni esperarla por supuesto, pero en ese preciso instante un extraño presentimiento le hizo estremecer de forma sospechosa, se levantó rápido, y fue raudo a la habitación de Rin por si pasaba algo, pero al llegar no oyó nada e igual con la de su hermano y padre-juraría…-comenzó a decir sin acabar, otro estremecimiento lo lleno, pero ésta vez con un ardor en uno de sus lumbares, instintivamente se llevó la mano al lugar, pero su piel estaba normal, aunque el ardor seguía ahí -"¿pero qué?"- se dijo, mientras el ardor seguía ahí, incluso más hiriente que antes, pero no tenía sentido-"si no me he hecho nada!"-pensaba, mientras intentaba recordar algo con lo que relacionar tal hecho, pero así como vino, el ardor fue cediendo hasta desaparecer, aunque la incertidumbre seguía ahí-no tiene sentido- dijo, aún con su mano en la zona del ardor, mirando, intentando averiguar algo, pero ninguna explicación certera se le aparecía; finalmente gruñó y con curiosidad, intentó dormir, consiguiéndolo a la media hora después, con una singular y graciosa pregunta ¿podré leer ese maldito libro?

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Esa noche la había tocado con quien no debía…se encontraba tirada en el suelo, por suerte o desgracia, el tiempo de dicha "reunión" privada, había concluido, y con una nueva herida intentaba levantarse. El Ministro de Defensa…., perversas fantasías mantenía en un su morbosa mente, pero no había mucha diferencia unos de otros, al fin de al cabo, todos buscaban lo mismo… un satisfacer fuera a lo "normal", cumplir sus asquerosas fantasías por medio del dinero, y a costa de la gente, no sólo por ella, si no también por las demás que sufrían un destino incluso peor, pero ¿de qué servía lamentarse? Una herida más una menos… da igual la cantidad, nunca terminarán.

Nefastos pensamientos recurrían a su mente, pero fue interrumpida por su "querido" padrastro, que apareció en el umbral de la puerta, mirándola sonriente.

-Naraku: no te lamentes tanto y levanta, tan sólo es una quemadura, pero llamaré a kaede, para que te mire, no hay que correr riesgos.

-kagome: ¿riesgo a qué? ¿A que me deje más que una simple marca superficial? ¿A que vuelva a escaparme como hace años? ¿O simplemente para asegurarte, de que no me suicidaré?-comentó con ironía, sí, estaba obligada a permanecer en esa maldita casa, pero había ocasiones como en ésta, que no podía evitar soltar algún comentario, que como no, traían una magnífica respuesta.

El pelinegro, ofendido por su palabrería, apenas acabó se acercó raudo y la golpeó en la mejilla, haciéndola sangrar, y de nuevo, en el mismo lugar que la vez anterior- "a este paso no curará nunca"- pensó pero, una vez se calmó tras haberla dado, debía ser menos impulsivo a sus inútiles palabras.

-naraku: mira…-comenzó, intentando sosegarse, la paciencia no era una de sus virtudes especialmente, se agachó de cuclillas a ella- esta conversación ya la hemos tenido una multitud de veces y siempre llegamos a la misma conclusión…: cumple tu papel y a shippo y a los demás no les pasará nada!, es muy sencillo…-se explicó finalmente y dicho esto, se levantó, intentando inútilmente intimidarla, pero que con ello, tan sólo consiguió una mirada de odio, gruñendo, finalmente se dirigió a la puerta- no actúes como tus estúpidos padres!- exclamó antes de desaparecer por la puerta, dejándola con esa dolorosa duda en la mente.

-"¿padres?..."- preguntó ella inconscientemente, pero poco pudo recapacitar sobre ello, kaede apareció por la puerta, viendo en sus ojos el dolor, que ella misma no podía expresar. Lentamente y con ayuda de la anciana, se levantó y fueron a su dormitorio, que por fortuna era amplio, pero no cómodo, la mujer empezó con una pomada para la quemadura, y le siguió con un mejunje, aunque de olor repugnante y tacto grumoso, era muy eficaz.

Una vez la gentil ama de llaves desapareció, decidió quitarse toda esa ropa, y al hacerlo la tiró casi con odio, al borde de la cama, y es que estaba cansada de esa situación…pero…ellos no se salvarían solos, y menos shippo que apenas era un niño, pero por ellos… lo que fuese. Una vez más empezó a recordar las palabras del pelinegro- "¿padres?, no tiene sentido"-pensó-"recuerdo perfectamente ese día…pero… ¿ella?"- pensaba dudosa, conocía a su madre, aunque solo fueron unos años, pero lo suficientes como para saber que ella daría la vida por ella y su hermano…, a medida que avanzaba en sus dudas, más triste y melancólica se ponía pero… ¿cómo evitarlo? Eso ahora no tenía importancia, su madre murió de un ataque al corazón y su padre…., desvió esos recuerdos con un movimiento brusco de cabeza- no es bueno recordar, no ahora- se dijo, y decidida, se acercó a su mochila para coger algunos libros y hacer o avanzar algo de tarea, ya no cogería el sueño, y que mejor que hacer algo productivo, dentro de lo que cabe, claro.

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Al contrario del anterior contenido, los siguientes personajes estaban con un ánimo completamente opuesto y además, juntos; esa noche era viernes y el azulado había invitado a su querida castaña al cine, pero lo que no había planeado era un ataque de celos en medio de la película, que acabó con un prometedor y apasionado beso de ambos.

- - - Flash Back- - -

El día anterior todos partieron despidiéndose unos de otros pero inconscientemente dos de ellos se quedaron rezagados, pensando que fue casualidad, aunque ambos sabían que no era así. Una vez la vista de sus dos amigos se perdió, se miraron sonrientes.

-miroku: dime sango, ¿te gustaría dar una vuelta por el centro?- pretendía que fuese algo casual, pero parecía de todo menos casual y eso, la hizo sonrojar, sorprendida un poco por el acto, asintió con una tímida sonrisa y uno al lado del otro anduvieron tranquilos. Aunque al poco tiempo no sabían como comportarse, era cómico, para qué negarlo.

-sango: em… y ¿Qué tal en el trabajo de tu padre? Me comentaste que no te gustaba mucho estar allí, que te sentías agobiado.

-miroku: la verdad es que sí, las cosas de empresa le pegan más a inuyasha, creo que no llegué a comentártelo, mi padre casi me obliga a estudiar empresariales, enviándome a la capital de China, para asegurarse que no huía.

-sango: no, no llegaste, se te fue la mano-informó ella con una vena algo hinchada, pero rápidamente se relajó-pero tu padre, no es muy tolerante, o eso me parece al menos, si te quiere debería de aceptar tu decisión, no obligarte a seguir sus pasos.-concluyó y miró a su acompañante, quién la observaba sorprendido-¿qué pasa?

-miroku: mi padre debería conocerte-sonrió gracioso, pero una parte de sus palabras eran completamente sinceras.

-sango: ¿por?-preguntó curiosa, un director de empresa, conocer a una estudiante de universidad… ¿para qué?

-miroku: eres una persona muy tolerante, pero los negocios no suelen serlo y menos si se trata de dinero, por eso en parte, elegí medicina.- explicó con algo de tristeza en su voz, estaba siendo totalmente sincero, con alguien que no conocía mucho, pero que desde el primer momento supo que ella era distinta- y hablando de eso, pareces estar algo cansada, no tendrás fiebre ¿verdad?-dijo acercándose a ella, mientras ponía su mano en su frente, ella de inmediato se sonrojó, viendo en esas orbes azules, picardía pero más que eso… un buen corazón, pero toda magia acabó cuando sintió una pequeña presión en su parte trasera.

PLONK

-sango: maldito pervertido….! Deja tus manos quietas por una vez!-habló alto, esa tendencia de manosear se lo iba a corregir sí o sí, lo miró entre enfadada y confusa, él era el tipo de persona que te hacía reír, de una forma u otra siempre lo conseguía, era ambicioso en lo profesional aunque pareciese que no, pervertido y admirador de la belleza, pero más que eso, buscaba algo más y eso a ella, le encantaba.- cuando te gusta una chica de verdad y sigas haciendo eso te mandará a la otra punta del mundo-prosiguió con algo de sorna en su tono, pero cuando acabó él se giró, aún con la mejilla roja, la miró de una forma que ella se sintió algo intimidada e insegura de sus acciones ¿Qué pretendía? Se preguntaba ella, pero más confusa estuvo cuando el azulado, dio un paso a ella y de modo inesperado la besó.

Sus pupilas más encogidas de lo normal, mostrando su sorpresa a tal acción, pero más que eso, se sorprendió ella misma de disfrutar el contacto de tal manera que no se resistió y por un breve instante casi respondió, pero para eso él se separó no pudiendo reaccionar, mas que mostrar su rojo rostro.

-miroku: si me envía con ella a la otra punta, no me importa-sonrió sincero, en cierto modo era impredecible pero a la vez todo lo contrario, era una contradicción muy atractiva para que negarlo, pero no se acababa de sentir segura conforme a él, ya que era un pervertido y pareciese que para él solo existiesen mujeres, pero no, negó mentalmente ella, él no era así y se lo había mostrado a ella, sólo a ella, sonrió ante tales divagaciones pero no pensó mucho más al sentir de nuevo sus labios, un contacto quizás realizado por un impulso, pero sabía que había algo más que un simple beso, intuitivamente, pero lo sabía y más se sorprendió, viéndose a ella misma como causante del beso, pero observó que él no oponía resistencia, más bien, participaba de forma cálida, sinuosa e intensa, subía despacio sus brazos hasta estrecharla fuertemente entre sus brazos, profundizando el beso que cada vez ambos sentían con más fluidez y naturalidad, soltando un breve y casi inaudible suspiro de placer sin llegar a ser gemido, de los labios de la castaña, la cual, roja hasta la raíz, lo miraba con brillante mirada al azulado, y que sin dudarlo, se volvieron a besar.

La salida duró un par de horas más y que desembocó en otro cálido beso en la puerta de su estola, no sin antes un par de collejas más, risas, consejos y una conversación en la que ambos eran cómplices de varios asuntos no solo de ellos, y eso, era un voto de confianza en la relación, que sin saberlo estaban empezando, pero el descubrirlo o mas bien, declararlo seria mas difícil.

El azulado mientras caminaba a su respectivo hogar, caminaba casi bailaba mientras, con una sonrisa de oreja a oreja, había batido el record de tortas en un día pero se sentía feliz- es ella-dijo- ella será la madre de mis hijos!!- gritó con una alegría e ilusión sin igual, que la poca gente que pasaba alrededor lo miraban como si fuese un lunático, y era cierto, esta loco, pero de alegría. Mientras ella, más discreta que él, estaba que se subía por las paredes, su hermano pequeño la vio con los ojos muy abiertos, preguntándose si a su hermana la habían dado algo para estar tan eufórica, la verdad no podía caber en su alegría, quería llamar a kagome, pero era algo tarde como para hacerlo, su horario era siempre muy justo, pero no importaba al día siguiente se lo diría, finalmente y con un manojo de nervios de alegría se acostó e intento dormir, ansiosa al día siguiente.

- - - Fin Flash Back - - -

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-señor Taisho: bienvenido señor Yamanaka, es todo un placer tenerlo en nuestra empresa cómo contable y gerente de la administración, nos sentimos gratos al tenerlo finalmente, éramos conscientes del número de empresas que estaban en su interés, dígame, si no es indiscreción, ¿por qué aceptó finalmente nuestra petición?.- le hablaba al nuevo integrante de la empresa, de un gran y espléndido currículo que cualquiera envidiaría, joven, apuesto, de ojos verdes esmeralda, un pelo negro como la noche pero con un brillo natural, de mirada limpia, pero algo distante, de tez bronceada y en definitiva muy atractivo.

-shiro: la verdad es que por varias razones: conozco a la empresas desde sus raíces, es un enorme placer estar entre una, por no decir única, de las más prestigiosas empresas del país, a las órdenes del gran Dorado Taisho, bien distinguido por el singular color de sus ojos, planteamiento y pensamiento ante y para la sociedad, y por último también, por las investigaciones que indirectamente ha mandado a cierta dirección, y que de las cuales me he sentido muy intrigado y querría saber algo más al respecto.- informó sin tapujos y a eso último, no lo pudo esconder el dorado, le sorprendió, así que aparte de gran contable, trabajaba como detective, eso lo beneficiaba en intereses, y por suerte, los únicos presentes en la sala eran mizuki, su nuevo integrante y él.

-señor Taisho: vaya mizuki, veo que hemos conseguido la información deseada y más, ¿no lo harías a propósito verdad?- no la miró, no hizo falta, pero sonreía tranquilo, ella se puso algo nerviosa, pero no temía, sabía que no la iba a pasar nada.

-mizuki: lo lamento señor, hice lo que usted me mandó, y cuando puse el nombre salieron distintos resultados, y he de informarles que no son los únicos interesados en Kagome Higurashi, sabiendo que el señor Yamanaka, estaba dudoso a aceptar nuestra petición, le mande un correo, conforme pedía sus servicios adicionales y él, gustoso aceptó, tras averiguar una inquietante situación sobre la joven, perdone mi atrevimiento señor, sólo soy una mandada.

-señor Taisho: una mandada con mi permiso si es necesario, has hecho un trabajo excelente-comentó andando hacia ella y alzando su brazo hasta reposarlo en el hombro de su secretaria, dándola ánimos y gratitud- así que su apellido es Higurashi… que ironía…- pensó en voz alta, pero prosiguió- gracias a esa improvisación hemos ganado a un miembro genuino en la empresa, donde trabajarás en un puesto cercano a la presidencia, imagino que sabrás que naraku es nuestro enemigo, y aparte también un socio más a nuestra búsqueda, el cuál, será más que productivo, le doy de nuevo mi más afectuosa bienvenida, espero que mantengamos una estrecha relación, y no sólo de trabajo, con esto, ya nos hemos hecho amigos, ¿no cree?.

-shiro: sin duda alguna-sonrió sincero-además, referente a naraku, también, por asuntos de distinta vertiente he averiguado…cosas, para ambos será beneficioso actuar juntos-informó, intrigando al sonriente señor, que estaba muy complacido con su entrada en la empresa y él interiormente estaba extasiado, estaba, por fin, trabajando al lado de su ídolo, y no sólo eso, podrá cumplir su propósito y en él, Higurashi Kagome estaba relacionada, lo que no sabía era que no sólo ella estaría en el asunto.

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"Otro día en la universidad, otro día con clases aburridas, con un montón de deberes, rodeados de numerosos alumnos ajenos a tu vida y que compartes clases con ellos… es irónico pensar que un montón de desconocidos nos juntamos en una clase para aprender, pero más irónico es saber que nunca los conocerás, aún compartiendo horas y días con ellos."

Pensaba ella, mientras había dejado su bicicleta donde siempre y como ya iba siendo costumbre, miraba si cierta moto negra de líneas plateadas estaba por los alrededores, no la vio, suspiró y con algo de pesar atravesó las puertas que llevaban, al campus y después al edificio, se estaba acostumbrando a la presencia del ambarino y su amigo, además que todos disfrutaban de las charlas pero, no podía evitar sentir miedo, cuando te acercas demasiado a alguien o llegas a quererlo, te lo quitan, de un modo u otro consiguen hacerte daño, de nuevo…pensando y pensado siquiera pudo llegar a la mitad de lo primero, no sin escuchar una voz hablar de ella: rumores; y nunca eran gratos, suspiró, ¿qué podía hacer?, todos vieron algo en lo que ella ni siquiera sabía el por qué, y la culparon, dejándose llevar por lo que parecía ser "evidente", pero qué importaba, ella estaba allí para estudiar, aprender y sacarse la carrera y con esperanza de encontrar algún modo de escapar de esa jaula.

Seguía inmersa en su mente cuando una muy sonriente sango apareció y casi la tiró al alcanzarla y abrazarla, y ésta sin percatarse apenas, la dijo un sin fin de cosas que no entendió por la emoción que tenía en sí.

-kagome: sango, sango, haber respira, eso… muy bien así, respira, y cuando hayas recuperado el aliento y recordado como se habla, me avisas- sonrió tranquila, mirando a su amiga y ésta, acabando de respirar hondamente

-sango: ai amiga, ayer cuando os fuisteis, miroku y yo nos quedamos hablando un rato y bueno…-se sonrojó un poco mientras su amiga laminaba expectante- nos besamos, primero él… y luego…bueno, ambos participamos…-acabó con el rostro rojo, y era de esperar, era la primera vez que la besaban, sonrió por su amiga, él no era un mal tipo, pervertido, pero majo al fin de al cabo.

-kagome: me alegro amiga! Por fin, para cuando la boda?-bromeó, poniéndola más roja- tranquila, que voy de broma jajaj, mira como te pones por un pequeño comentario eh?-siguió burlándose un poco de ella, hasta ver a ambos chicos acercándose hacia ellas y se veía a leguas que miroku estaba feliz, aceleró un poco el paso al ver a sango, mientras que el ambarino sonriente pero cansado se acercaba tranquilo.

-miroku: ola pequeña-se acercó, queriendo darla un beso y "ocultamente" tocarle cierta zona, pero un puño se lo impidió, sorprendiéndose, la pelinegra rió suavemente e inuyasha sonrió pícaro, a su amigo le iba a costar mucho dejar ese vicio, pero estaba seguro que con esa castaña, lo conseguiría, dirigió su mirada inconscientemente a la pelinegra y oyó su risa, ajeno completamente al ruido exterior, no era escandalosa, era casi tímida, sus brazo delante de ella, controlando su risa, la veía feliz cuando reía, aunque no lo hacía muy a menudo y eso confirmaba su teoría sobre que algo oculta, aún mirándola un vago recuerdo de su madre fallecida le volvió a la mente y bruscamente giró el rostro, sorprendiéndose de sí mismo.

-§: perdonad-dijo alguien de repente, todos, giraron a verle y observaron al chico, el cual tenía unos ojos azules casi verdosos, de piel bronceada, pelo negro y liso, apuesto y juzgando su nerviosismo, posiblemente nuevo, rondó ese pensamiento entre la castaña y la morena pues no la habían visto, al contrario que sus amigos, que lo divisaron cuando hizo su entrada "inocente" al campus- erm, soy nuevo y bueno no se bien donde están las aulas, ahora tengo clase de Física supuestamente, pero no sé donde está el laboratorio, ¿sabéis donde es?- preguntó algo nervioso, la pelinegra que estaba más cercana a él que los demás, sonrió un momento y le contestó, ese simple gesto fascinó y congeló al muchacho sonrojándole un poco-"¡hermosa!"-pensó, y ese detalle no paso por desapercibido para el plateado.

-kagome: creo que es en la segunda planta, y la tercera a la derecha, si quieres te lo indico a través del plano-se ofreció la muchacha para sorpresa del chico, que asintió algo más sonrojado, sango y miroku no dijeron nada, empezaron a hablar por sí solos y con ellos inuyasha, pero estaba demasiado atento a los movimientos del moreno.

Una vez llegaron a la puerta principal, kagome le indicó el camino de forma directa e inmediatamente él, sin liarse en la explicación, puesto que había varias plantas y "atajos", le sonrió y le agradeció a la chica.

-§: muchas gracias! Me llamo kouga Sichinintai, el menor de los hermanos-sonrió, mientras ella le dio dos besos en la mejilla a modo de presentación, mientras intentaba recordar de que le sonaba ese apellido.

-kagome: encantada, yo soy kagome, ella es mi amiga sango, él su…-temió un poco al decirlo- muy amigo miroku y él-mirando al ambarino el cual estaba más distante de lo normal-inuyasha, eres nuevo aquí, ¿no?-lo miró simpática.

-kouga: si, este será mi primer año dentro del mundo de la investigación.- comentó algo ansioso en ese instante, sango, que estaba algo ajena a la conversación se metió.

-sango: ¿investigación?, ¿en qué sector?-preguntó ansiosa.

-kouga: pues… investigación científica, dentro de los orígenes celulares de los seres vivos, y también antropología, he escogido ambas asignaturas.

-sango: ¡fascinante! Yo he escogido psicología, pero me fascina todo lo que tenga que ver con la antropología –sonrió sincera, el azulado sorprendido de la acción de su "novia", olvidando completamente el inocente comentario de su nueva amiga morena, pues eran novios ¿no?,sonrió apartando ese pensamiento de la cabeza centrándose en su "muy amiga", ya sabía que la regalaría en alguna que otra ocasión, y así continuaron hasta que el sonido del timbre, les interrumpió la tan buena conversación que entre ellos se había formado, pero en el almuerzo, nuevamente se habían reunido todos, como una banda, la morena ante ese pensamiento sonrió, ya no estaba tan sola, pero ese simple hecho la hizo entristecer algo más, por suerte, nadie se percató o eso creyó ella.

Iban pasando los días sin ningún percance significativo, kagome, seguía en su jaula, aunque por suerte esta semana sólo había tenido que bailar en público, eso la sorprendió, pero no dijo nada, era mejor así; sango y miroku salían de vez en cuando, desembocando en algún que otro beso pero nunca faltaba alguna colleja de la castaña, en sus ambientes familiares no había ninguna particularidad, kohaku, hermano pequeño de sango, la veía más feliz que nunca desde la muerte de su madre y ambos hombres de la casa se alegraban de ello, en cambio miroku, puesto que su padre estaba en China, vivía solo pero eso no tapo su alegría ni mucho menos, el conserje por ejemplo le veía muchísimo más sonriente que antes, intrigado, pero al fin de al cabo, era una buena señal; el ambarino en cambio, llevaba un horario casi rutinario, iba: de la universidad a la empresa de su padre, de la empresa a casa y de la casa a la universidad, alguna vez hacía alguna escapada e iba a su "guarida", también, últimamente kikyo le llamaba más seguido y eso sólo le irritaba, se forzaba mentalmente a esperar que viniese y así resolver todo como era debido.

En estas últimas dos semanas no había habido ninguna notificación "extraña" o situación al margen de lo usual para actuar o sospechar, aparentemente todo estaba en calma, pero eso era cómo estar en el ojo de un huracán: movimiento, pausa, movimiento, a esto se le podría llamar cómo "el primer movimiento" y esta situación era el descanso para un nuevo movimiento.

En cambio, en la universidad no había pausa alguna, aunque la integración del nuevo azulado fue más rápida de lo que imaginaron, al cabo de los pocos días ya hablaban con mucha fluidez y simpatía entre ellos, como si fuesen amigos de toda la vida, sobretodo había mucho entendimiento y comprensión entre la morena, la castaña y él, compartían muchos puntos en común y en otras también se unían el otro azulado, con el ambarino en cambio, se pasaban muchas veces discutiendo por tonterías como quién se sentaba bajo la sombra del árbol, o quién pedía primero el almuerzo en la cafetería, etc., aunque a veces mantenían algunas conversaciones, aunque fuesen con monosílabos pero se divertían y aunque no lo reconociesen, se habían hecho amigos, de una forma algo…extravagante, pero amigos al fin de al cabo; la universidad se empezó a animar de manera casi exagerada, pues los clubes, por fin se reanudaban, desde el incidente del año pasado que nadie había comentado decidieron cancelarlos, pues los rumores y el golpe que ocasionó a muchos alumnos fue fuerte, pero los profesores pensaron que quizás era el momento oportuno, pues este año competían con otras universidades en los clubes de: deporte, canto, arte y poesía, y la buena reputación de Shikon debía permanecer, además que si estaban centrados en las actividades y estudios, no creyeron que eso ocasionaría ningún problema pero, ¿de verdad no habría ningún problema?.

Nada más se notificó, ellos casi fueron los primeros en apuntarse a los deportes que se basaba en: series de distintos grados en resistencia, velocidad y fuerza, en cambio el moreno de pelo corto se lo tomó con mucha filosofía, pues él simplemente era el supervisor de dichas actividades, elegido mayoritariamente por ser un gran planificador y observador, sobretodo en el género femenino, pero no le demos importancia a eso; y las chicas, aún no se habían apuntado a nada, había tiempo, pero sango ya le había echado el ojo a la opción de arte, al contrario que la morena, que no sabía bien que hacer, ante tal confusión le preguntaría a su mejor amigo, aunque fuese un niño de 7 años, Shippo.

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-¿?: hakudoshi… ¿cómo van los planes de nuestro querido hermano?-preguntó él, con su habitual tono fuerte pero a la vez algo suave, y al otro lado, el peliblanco de puntas puntiagudas, conminada fría y aspecto algo arrogante, miraba unos papeles mientras le respondía.

-hakudoshi: todo en orden, hermano, el plan va de acuerdo a nuestros actos, estamos a unos días del siguiente trabajo, unos pasos más y podremos tener lo que ansiábamos, y lo mejor, nuestro hermano menor no se enterará-rió complacido, mientras al otro lado también sonreía, mirando indirectamente a la mujer que frente a él, se vestía.

-¿?: perfecto, no sólo él tiene cuentas pendientes, he de dejarte, un cabo no debe soltarse y yo debo sujetarlo.-sonrió con malicia mientras colgaba y dejaba a su "hermano".

-hakudoshi: que pases una agradable velada…onigumo.

Toc toc (la puerta)

-hakudoshi: adelante.-mandó él, y a los segundos, una mujer esbelta de largas y finas piernas, las cuales dejaba ver al descubierto, con su sutil y fino vestido rojo de seda, pronunciando sus curvas y su mirada rojiza, su cabello recogido en un trabajoso peinado, apoyada en el umbral de la puerta, invitando al blanquecino, el cual, gustoso, se levantó sonriente y caminó hasta ella, agarrándola de la cintura con una mano y la otra sinuosa, se adentraba por las intimidades de la mujer, mientras ésta con su rodilla estimulaba la excitación del hombre.- hacia mucho tiempo que no acudías a mis visitas…-comentó sonriente mientras besaba su cuello, o más bien, casi lo engullía.

-¿?: he estado algo ocupada… ya sabes… planeando robos y esas cosas-informó con suspiros ahogados en su garganta.

-hakudoshi: un nuevo golpe, eh? Kagura.-preguntó retóricamente, mientras cogía el único tirante que sostenía el vestido, rompiéndolo con algo de agresividad, mientras más apretaba su cintura y pronunciaba su excitación a la provocación de ella.

-kagura: por supuesto-sin tapujos, con la espalda y el torso desnudo a la espera de sus manos, lo besó ardiente, mientras una de sus piernas se subía a las caderas del violáceo, apretándose entre ellos; sin espera, cerraron la puerta frente a la vigilancia de una sinuosa kanna, mientras ellos en el mismo escritorio, se satisfacían con la misión de su encuentro apasionado.

Silenciosamente y ajeno a todos ellos, se veía distintos lazos que unían a unos y a otros, pero las preguntas cómo: ¿por qué? ¿A causa de qué? Y quizás algún ¿cómo?, serían respondidas en algún momento, pero aparte de todos los movimientos económicos, cultural o que fuese negocio, sería posiblemente olvidado durante un tiempo, nuestros amigos iban a estar muy centrados en la Shikon.

Reviews:

Skuld Dark: me temo que tendrás que esperar un poco para eso, pero intentaré que sea lo más excitante posible n.n gracias por tu review!!

Shin Gouki: n.n a la primera duda ya te respondí jeje y la segunda pues...puedo decir que el relato en sí hace dos o tres cosas, pero ya lo veréis n.n un beso.

coneja: kiaaa! que emoción . me alegro de verdad que te haya gustado tanto como para devorártelo xD la verdad es que es deseo de todos que salga de ese panorama pero nada es fácil en esta vida n.n, eso si, intentaré que shippo sea libre un poquito antes, un beso!!

Lolichan36: sí ese detalle creo que se entrevé un poco, pero a pesar de tu duda acertaste n.n, no es kagome, mmm... un lunar eh... oye pos quizás me sirva para más adelante jeje gracias!! y sobre el lemon, bueno ya has visto que miroku y sango, sólo necesitan algo más de confianza el uno con el otro y tal pero inu y kagome tardaron un poco más lo siento y siento haber tardado tanto, sobretodo por ti que se te veía muy ansiosa, sorry, la próxima trataré de tardar menos! n.n

Kyra1992: mmm ¿te refieres a lo de la infiltración? si es así bueno, kagura puesto que era la esposa del padre de kagome, tiene el poder del dinero y empresa, pero no lo ha compartido con naraku, así que él no tiene acceso y sólo está al mando puesto que ella no tiene conocimiento alguno de empresariales, inu tras saberlo lo acorrala y lo chantajea de forma que lo manipula a su gusto, si era eso, bien, que no, especifícame la duda si quieres, lamento haber tardado tanto y gracias por tu review! n.n

AllySan: ambas suposiciones son correctas pero tiene otro significado del que quiero mostrar quizás, de todas forma más adelante se entenderá digo yo n.n, muchas gracias por tu opinión!!

Jonas5180: bueno dejemos el tema, que tampoco tiene tanta importancia n.n, pero tendré en cuenta tu experiencia, respecto al capitulo solo puedo decir que intentare expresarme mejor, no obligo a nadie a leer, gracias por tu review! xao.

Brujita16: perdóname a mí la tardanza XD muchas gracias por tus ánimos y review y te deseo lo mejor un besazo!!