Pesadilla, capítulo 7
Preparando la subasta.
-¡Mal, muy mal! - exclamó Saori, golpeando con un abanico a Seiya, que se paseaba con un pantaloncillo delante de ella - ¡Muy poco estilo! ¡Mueve algo las caderas, pareces un palo! ¿Cómo esperan conquistar el corazón de las damas que vendrán a verlos?
-Las damas ya están conquistadas, por algo vendrán a vernos – murmuró Hyoga, molesto.
-Saori tiene razón, siempre se puede mejorar – dijo Shun – Por favor, Saori, explícanos como podemos hacer un buen espectáculo.
-Esperaba que alguien preguntara – dijo Saori, emocionada – porque estuve haciendo una investigación para mejorarlos a ustedes como galanes, y descubrí lo que les falta: ¡estereotipos! Siéntense para que disfruten la presentación.
Obedientemente los cinco se sentaron, Saori preparó el proyector y comenzó con su disertación:
-Primero, debemos establecer que las mujeres aman a los chicos malos...
Demonios del infierno, salvadme – pensó Ikki - ¿Cómo pasamos de querer destruir este universo alterno, a hacer una fiesta, luego una subasta, y ahora un espectáculo para mujeres?
-... cuando ven a un rebelde con corazón de oro, sienten que es necesario salvarlos de sí mismos. Ese papel, por supuesto, le viene como anillo al dedo a Ikki. Por eso es que debes caracterizarte así – y en la pantalla apareció un motociclista vestido entéramente de negro, mirando con rostro amenazante.
Saori le entregó a Ikki una bolsa y le indicó que ahí estaba su atuendo.
-Nuestro siguiente estereotipo es el del príncipe, el rubio de ojos azules hermoso y distante, que oculta en su interior un gran dolor por su soledad. Las mujeres siempre desean que se abra con ellas. Y ese eres tú, Hyoga – y dieciendo esto, Saori le entregó otra bolsa a Hyoga – ahí está tu vestimenta – y en la pantalla apareció un joven de etiqueta, con la mirada perdida y una rosa entre los dientes.
-Guac – murmuró Hyoga, mientras pellizcaba a Seiya que había comenzado a reír.
-Ahora viene el estereotipo del jovencito de apariencia dulce y tierna que oculta la maldad en su interior – dijo Saori – y ese eres tú, Shun.
-¡Yo no quiero ocultar la maldad! - se quejó él.
-¡Él ya no oculta ninguna maldad! - dijeron a coro Ikki y Seiya. Shun los quedó mirando, luego sonrió y tomó la bolsa que le entregaba Saori.
-Después de todo es solo una actuación – dijo Shun, mientras Saori mostraba la imagen correspondiente, que era un chico de rostro ingenuo vestido con uniforme de colegio privado, que tenía el fuego del infierno en el fondo de los ojos. Ikki tragó saliva, pero desechó sus malos recuerdos y se concentró en Saori.
-El último estereotipo es el del joven de apariencia seria que esconde un volcán en su interior – comenzó a decir la chica, cuando Seiya la interrumpió:
-¿Yo, apariencia seria? No lo creo. ¿Y no hay estereotipo para Shiryu?
-El estereotipo es de Shiryu – dijo Saori – la idea es que, en medio de la subasta, se arranque la camisa e hinche un poco los músculos.
Le entregó la ropa correspondiente a Shiryu y le mostró una imagen que era un científico musculoso sin camisa.
-Eso es pan comido – dijo Shiryu, muy satisfecho de sí mismo – apuesto que a Shunrei le gusta.
-¿Y yo? ¿Yo no tendré un estereotipo que cumplir? - se quejó Seiya.
-No, la verdad es que no pensé en ti – dijo Saori, pensativa – No encontré nada que pudiera corresponder a ti, a menos que seas del tipo Mejor Amigo.
-Perdón, Saori, pero creo que Seiya entra en el estereotipo de Deportista. Esforzado, desastroso, algo cabeza de músculo... - dijo Shun, que era rápido para comprender las cosas.
-Sí... bueno, es verdad. Te conseguiré un uniforme de basquetbolista. Ahora, chicos, debemos establecer las relaciones entre ustedes. Si inventamos algo entretenido, las chicas se interesarán más en la subasta.
-Yo creí que bastaba con pasearnos en el escenario y ser guapos – dijo Seiya.
-No, eso ya no basta – repuso Saori – las chicas actuales quieren algo más estimulante. La pura belleza es algo aburrida. Primero, debemos establecer los personajes gays.
Los cinco palidecieron de inmediato.
-¿Ah? - dijeron en un susurro.
-Claro que no será verdad, tontitos. Es que a las chicas ahora les gusta el bromance, es decir, chicos con amistades tan cercanas que parece algo más. Es estimulante, como ya les dije. Y no debemos olvidar las relaciones de odio, y las de rivalidad. Prepararé un pequeño guión; traten de aprendérselo para la hora de la subasta. ¡Los precios subirán como espuma, ya lo verán!
Saori se sentó en el computador y flexionó sus dedos.
-Dejarñe que fluya mi pensamiento libremente. Se llama "lluvia de ideas", lo aprendí esta mañana en clase de filosofía.
Se concentró escribiendo y continuó así unos minutos; al terminar imprimió copias para cada uno con las "relaciones" que deberían tener durante la subasta. Comenzó a leer en voz alta:
Shun maltrata a Ikki, y él no dice nada para no dañar la estabilidad familiar, mientras deja que todos pensaran que era un malvado.
Hyoga se siente atraído por la alegría de Seiya, pero tiene miedo de expresar sus sentimientos.
Seiya se siente atraído por la seriedad de Shiryu pero teme expresar su amor.
Shiryu escómplice de las maldades de Shun porque en realidad lo ama.
Ikki odia a Hyoga porque envidia su elegancia y nobleza.
-¿Qué? - dijo Ikki al leer eso.
-¡Silencio y apégate al papel! - ordenó Saori - ¡Sigue leyendo!
Shun maltrata a Seiya y ha tratado de matarlo varias veces, pues aunque en el pasado fueron amigos, ahora son rivales.
Seiya tragó saliva y miró a Shun, que se veía muy divertido con todo eso.
Shun estaba destinado a ir a un internado con reglas muy estrictas, pero Ikki se ofreció a ir en su lugar.
Ikki miró preocupado a Saori, que leía todo esto en voz alta, muy emocionada.
Hyoga era extranjero, y por eso los demás lo miraban de mala manera.
Shiryu viajó a China a entrenar con un anciano maestro.
-Pero eso es ridículo, un científico nunca viajaría a China – dijo Shiryu.
-No es tan ridículo. A veces me han mirado de mala manera por ser extranjero – murmuró Hyoga.
Saori no les hizo caso y siguió leyendo:
Cuando Ikki volvió trató de matarnos a todos.
-Creo que eso es demasiado serio para una simple subasta de fiesta juvenil – murmuró Seiya, mirando preocupado a Saori.
-Lo que es la lluvia de ideas, no recuerdo haber escrito eso – musitó Saori, pero se recuperó luego y siguió leyendo:
Al principio no sabían mi verdadero nombre.
La novia de Ikki está muerta.
-¡Basta! - gritó Ikki.
Saori lo miró con ojos vacíos, y sonrió débilmente.
-Ella está muerta, Ikki. Lo que vemos es lo que pudo ser y no fue – musitó. Trató de seguir leyendo, pero Ikki tomó las hojas y las destruyó. Saori pestañeó, y lo miró confundida. Ikki respiraba fuertemente, contemplando los trozos de papel. Cuando notó que los demás lo observaban con ojos como platos, trató de tranquilizarse – Estoy en mi papel de chico malo, ¿no lo ven? Más vale que sigamos ordenando. La gente llegará en una hora y todavía no tenemos nada para que coman. ¡Muévanse, insectos!
Todos se levantaron y se dispersaron en silencio, menos Saori que había vuelto al computador a leer lo que había escrito:
Doce horas para volver a la realidad, o Athena estará para siempre en el poder de Cronos.
-Definitivamente, la lluvia de ideas es muy rara – dijo Saori, muy confundida, y se dirigió a la cocina a preparar salsas para untar. Por suerte, no apagó la pantalla, así que Seiya e Ikki leyeron la última oración de lo que, sin duda, era un mensaje del subconsciente de Athena.
-Doce horas. Esto lo he oído en alguna parte – gruñó Ikki.
-Entonces tenemos que dirigir nuestros esfuerzos en lograr que Saori sepa que es Athena. Hay que lograr que salga del bucle de tiempo repetido, y que se dé cuenta del universo paralelo en el que nos hallamos. Seguramente podrá usar sus poderes para sacarnos de acá – dijo Seiya, esperanzado.
-Así que todo se reduce en que la fiesta sea inolvidable para Saori, ¿no? ¿Qué hacemos, entonces?
-Emborracharla – dijo Shun, apareciendo por detrás de ellos. - Y que despierte con alguien en su cama. Vi un video de eso en Internet.
Seiya aplaudió la idea, mientras Ikki hacía nota mental de restringir el tiempo que Shun pasaba frente al computador.
Continuará...
Me fui en la volá, como decimos por acá XD
El subconsciente de Saori le manda mensajes, lo malo es que no le dice como arreglar las cosas, solo lo típico de las doce horas. Pero la idea de Seiya es buena.
El video que vio Shun es uno de Katy Perry, algo así como Last Friday night. Es chistooooso sobre todo porque aparecen tantos famosillos, y mi ìdola Debbie Gibson al final!
(Y para irme más en la volá: Saori sería la Katy Perry, Shun el musculoso desconocido, Shunrei la Rebeca Black, Seiya el de lentes, Hyoga, Ikki y Shiryu los Manson, Tatsumi Kenny G. Guaaau)
