SILENCIO
Me quedo mirándola salir del auto, no pude decir nada, sus ojos me miran un segundo y después nada, ella se gira y entra en el alto edificio donde trabaja, el ronroneo del auto me recuerda que no puedo bajar porque no hay lugar de estacionamiento y si lo dejo en doble fila, probablemente tenga que ir a recuperarlo en el corralón.
Quiero decirle que iré a dar una vuelta pero ella no me lo permite y quisiera poder regresar el tiempo unos segundos, durante todo el camino quise decir tantas cosas pero parecían vacías, no esa no es la palabra realmente parecían una acusación, demostraban todo el enojo, el dolor y lo que siento dentro de mi después de todo este tiempo.
Realmente se que no es justo para ninguno de los dos y esto ha sido por las ultimas palabras de Lorenzo antes de salir de casa, "no hables hasta escuchar su versión" estoy seguro que sabía que lo primero que haría era reclamarlo, pero ¿no estaba en mi derecho?
Arranco el auto esperando dar una vuelta antes de que ella saliera y me detengo en la esquina pues encuentro un lugar donde estacionarme. Me bajo del auto y choco contra una morena que sale de la cafetería cargando varios cafés que se derramaron y ella grito asustada.
- Lo siento en verdad - dije mirándola preocupado.
- Fue mi culpa estaba distraída - ella me miro y luego sonrió - ¿Arnold?
- He, si lo siento yo no te... ¿Rhonda?
- Vaya cuanto tiempo, guau luces genial, realmente no creí volverte a ver. ¿Que haces aquí?
- Vine a dejar a Helga.
- Después de tanto tiempo?¿siguen juntos?, eso es bueno, creí que después de que ella se marchara creí que ustedes ya sabes.
- No solo, necesitábamos hablar.
- Es bueno, realmente ella estaba muy enamorada de ti, digo no es que fuéramos muy amigas, pero si hubo un tiempo en que lo fuimos y simplemente yo lo arruine, todo lo que te puedo decir es que todo lo que hace lo ha meditado suficiente tiempo.
- Ahora tengo que irme.
- Claro nos vemos después -dijo ella.
Camino hacia el periódico pensando en sus palabras, ¿realmente la conocía? ¿cuanto tiempo Helga medito sobre el huir?
- Realmente no la conocías Arnold - digo a la nada y entro en el periódico para ir a buscarla y veo en la recepción a Braynie el debe saber donde la puedo encontrar.
- Hola, Braynie.
- Ah que tal... - me dice distante - ¿que buscas?
- Helga vino y me pidieron llevarla a casa.
- ¿A casa? a su casa o a que casa.
- A casa de mis padres - digo.
- Realmente ella nunca me lo dijo pero porque se refugia en casa de unos desconocidos cuando tiene a sus padres en la misma ciudad.
- Si ella no te lo dijo no tengo porque hacerlo.
- Sabes tengo años conociéndola, creí realmente conocerla después de pasar todo el tiempo juntos, quizá debí haber preguntado, quizá debí haber sido mas metiche, no lo sé, pero realmente se que nunca la conocí, ¿que tienes tu que ver en su vida? ¿en su pasado?
- Yo...
- Realmente no debería preguntarlo las fotos son tuyas verdad. ¿ustedes eran novios o algo así?
- Somos amigos.
- Que raro nunca te menciono.
- Se que no había nada que contar, ¿donde esta ella?
- Ahora quizá en su casa, se marcho hace un rato.
- ¿Que? - dije dándome la vuelta y dejándolo allí, debía encontrarla antes de que llegara a casa o no solo mi madre me mataría, todos allí me desollarían vivos.
Conduzco intentando encontrarla, aunque si tienen los mismos hábitos de largas caminatas realmente puede ya estar llegando a casa. Me detengo y pienso dónde pudo ir, cruzo la ciudad y paso frente a nuestra vieja secundaria, aunque ha crecido la urbe hay sitios que no cambian y pienso en aquel chico que fui y que no encuentro en ningún lado y no puedo dejar de pensar en las palabras de mi abuelo "la vida es como un libro siempre debes volver al principio, allí encontrarás las respuestas del Final"
Me detengo en la orilla del bosque, cerca de donde hable con ella la primera vez después de volver y apagó el auto, si todo fuera tan fácil y simple como aquella vez quizá todo este embrollo se solucionaría pero se que no es así.
Bajo del auto frustrado y camino un poco, ha empezado a llover y creo que es hora de volver a casa cuando escucho su voz llamándome.
POV HELGA
Le agradezco con una mirada cuando me bajo del auto y corro hacia mi oficina que se encuentra en el quinto piso, se tengo mucho que pensar pero en estos momentos solo quisiera acurrucarme debajo de mil mantas y llorar algo que realmente no puedo hacer. Al abrirse el elevador mi jefe habla con su secretaria y me mira, su puro que cuelga de sus labios casi se cae.
- Pataki que te sucedió?
- Me atropellaron ayer, lo siento por no haberme presentado, se que...
- Debiste reportarte, realmente no debes trabajar así, sabes lo que me puede hacer los de la oficina del trabajo vuelve a casa y descansa.
- Lo siento tanto, se que apenas estoy empezando pero...
- Nada, cuando tu medico te de tu alta medica regresa y hablaremos. Anda vete, tengo un diario que imprimir y una reportera menos.
- ¿Brayine llego?
- Si esta en el primer piso revisando la impresión, encuentralo allá pero no lo distraigas.
Bajo de nuevo pensando en todo lo que tengo que hacer, o como enfrentar a lo que viene delante y las puertas se abren de nuevo y me topo con mi mejor amigo que me mira asustado.
- ¿Que rayos te paso?
- Hola, lamento no haber llegado anoche.
- Helga ¿que sucedió?
- Cruce sin fijarme una calle y bueno me golpeo un coche,estoy bien no te preocupes.
- No estas bien, ¿porque no me llamaste?
- Sabía que te preocuparías, ademas Gerald estaba conmigo.
- Y ese chico que? Es tu novio?
- Bry - dije sorprendida del tono de molesta con el que me hablo. - Es un amigo.
- Vamos te llevaré a casa.
- No, yo - dije - me quedaré en otro lado mientras me recupero.
- ¿en tu casa? tu madre te dijo algo por vivir conmigo - lo miro y después al piso.
- A mi madre eso no le interesa, realmente - no podía continuar sin que las ganas de llorar me invadieran - Realmente no es algo que debemos hablar.
- ¿Porque? porque siempre parece que me ocultas cosas que al final todos los demás saben, ¿dime porque?
- Es muy difícil.
- No lo es realmente, creo que eres demasiado infantil para aceptar que las crisis adolescentes pasaron, estoy cansado de tus secretos, al principio me pareció algo que con el tiempo dejarías atrás, pero no se si eso es así, dime donde estuviste?
-Con unos amigos.
- ¿Y ellos son?
- Alguien de mi pasado, yo debo arreglar algunas cosas.
- Helga porque no dejas el pasado donde esta y sigues adelante.
- No es tan fácil - dije.
- Lo es, vayámonos de aquí, tu y yo, busquemos otro lugar donde estar.
- No puedo, debo estar aquí.
- Helga yo no, no puedo seguir con todo esto - dijo él - realmente creí que Samantha me había mentido sobre ti pero veo que tuvo razón.
- ¿Sobre que?
- Sobre que me romperías el corazón.
- No quiero eso, pero aun no estoy lista...
- Ni yo para continuar con esto - dijo el mirándome a los ojos - Me ofrecieron ir a hacer mi pasantía en otro periódico en el extranjero, no había aceptado por ti, pero creo que es lo mejor.
- Bry yo no quiero...
- Olvídalo - dijo sonriendo - Imagine que nuestro final sería diferente, pero realmente las cosas no son como las imaginamos ¿verdad?
- Braynie por favor.
- Descansa, saluda a Lorenzo de mi parte - dijo tomando una pila de periódicos - La renta esta hasta el próximo mes, pero dejare la habitación lo antes posible.
Me deja allí en medio pasillo sola, me doy la vuelta y salgo de el periódico, quizá fue un error haber vuelto, debí quedarme en Canadá, o quizá mejor haberme marchado, se de que habla, yo misma recibí la misma propuesta de trabajo pero había propuesto en mi corazón volver aquí.
Camino en silencio por las calles de la ciudad, camino sin ver la dirección la lluvia comienza a caer suavemente como una pelusa y me detengo cuando mi pie resbala, no puedo creer que llegue a este lugar y sonrío por la ironía de la vida, me meto en la hierba que ha crecido y camino hasta la roca junto al riachuelo donde años atrás lave mis heridas.
Realmente me siento perdida, vacía, creí que al volver las cosas quizá se solucionarían pero realmente parece que no hay nada que arreglar, ni que perdonar, ni siquiera que decir, pienso en el viaje de casa de los Shortman al trabajo al lado de Arnold en silencio, fue abrumador, después de decirle a donde iba el simplemente miro al frente y no dijo más.
Las palabras querían salir de mis labios pero estaban sellados, ¿que podía decirle? Realmente todo lo que había pensado, ensayado, repetido a mi misma y a los demás me parecía insuficiente para lograr sanar lo que lastime aquella vez que me marche, ahora realmente no se si hice lo correcto, quizá si me hubiera quedado a su lado hubiera llegado al mismo final, o quizá hubiésemos terminado más heridos de lo que estamos, no tengo idea, simplemente quisiera poder hablar y decir las cosas.
Miro el agua y pienso en aquella vez que nos vimos y el fue bueno conmigo limpiando mi herida y sonriendo a pesar de que todos me rechazaban, ¿que hubiera dicho esa niña?
- Hola Arnold - digo a la nada, se que no puede escucharme, pero estoy segura de que es la única forma en que sacaré esto que me esta provocando dolor de cabeza, es como si fuera una olla de presión y si no lo digo explotaré. - Realmente estoy loca - digo a mi misma mientras miro el agua correr en el riachuelo y me mojo con la lluvia.
- Se que realmente no tengo cara para hablar contigo y decirte esto, pero realmente lo siento, siento todo lo que paso, siempre supe que era una mala chica para ti, no quise romperte el corazón, pero realmente por una vez en mi vida quise ser egoísta, era tan feliz a tu lado que no pensé en nadie mas que en mí, sabía que al llegar el verano tu te marcharías a tener una mejor vida sin mi, que todos se irían tarde o temprano y yo continuaría viviendo mis días de oscuridad y mis noches de terror al lado de mis padres, así que no me importo ser egoísta porque al final tu me diste felicidad.
Me quedo callada y siento las lagrimas correr por mis mejillas y comienzo a reír mientras el dolor comienza a reptar dentro de mi para poder salir.
- Pero mientras estaba allí, tirada en el suelo, consciente de que estaba por morir sabía que no debía haberte arrastrado conmigo, que mi dolor te causaría a ti dolor, que cuando vieras lo que era yo te perdería antes de tiempo y quizá no te volvería a ver y realmente tu me mantuviste a tu lado, se que fuiste tu, cuando supe que no había muerto escuche tu voz, furiosa hablando con tu padre sobre cambiar tus sueños por quedarte a mi lado y eso me dio miedo, no creas que fue por el saberte a mi lado el resto de mi vida, más bien, porque mi egoísmo te alejaba de tus sueños y tus metas y no podía permitírmelo, en ese momento en que te vi allí a mi lado sabía que debía marcharme, que debía dejarte atrás y fue por eso que me fui, para que tu lograras ser lo que ahora eres.
Ese día en tu graduación te vi - digo limpiándome las lagrimas y puedo casi volver a verlo allí en medio del jardín de la escuela sonriendo con su birrete - lucías fabuloso, siempre te vi, de alguna manera aunque dije que solo te vi en la biblioteca realmente no fue así, creo que me convertí en tu acosadora, no puedo creer que Lorenzo no se dio cuenta, se que tu no lo hiciste porque siempre parecías distraído y Samantha de algún modo se que sabía que yo te amaba y buscaba alejarte de mí, ¿sueno paranoica? realmente estoy segura de eso, pero te vi en aquel partido donde lograste encestar el ultimo punto para ganar, estuve allí cuando golpeaste al estúpido que molestaba a esa chica de zoología y realmente estuve allí cuando le pediste a Samantha ser tu novia. - Las lagrimas detienen mis palabras y cubro mi rostro con mis manos.
- No se porque te digo esto si ni siquiera me estas escuchando, pero solo quería decirte que me perdones, fui demasiado cobarde para decirte algo, o para acercarme allá, tanto así que me dio pavor que Lorenzo supiera que tu eras tu porque me obligaría a hablar contigo y no creí tener el valor, realmente aun no lo tengo, pero perdóname, yo realmente te eche de menos y realmente no lo merezco, tu me diste en este lugar una oportunidad que nadie me daba y se que la eche a perder, pero quisieras volver a ser mi amigo... - El silencio me envuelve y las ramas de los arboles se mecen sobre mí mientras la lluvia se intensifica y comienzo a tener frío.
- Todo eso que dijiste no es suficiente para aclarar la situación - la voz detrás de mi me deja congelada y me quedo alli esperando que sea parte de mi imaginación, se que no lo es cuando continua hablando - pero realmente debes saber que yo también te extrañe y realmente nunca deje de ser tu amigo.
Me giro y lo veo sonreírme como aquella vez y realmente siento que aunque lo lastime las cosas se van a solucionar mejor de lo que en mi mente lo pensé, el da dos pasos y se coloca junto a mí, su mano toma una de las mías y me atrae hacia el en un abrazo y en ese momento todo el dolor comienza a desaparecer.
¿Queeeeeeeeeé? ese no era el reencuentro que esperaba! si se que eso paso por su cabeza, pero he estado pensando, pónganse en los zapatos de Arnold ¿como tomarían todo? o en los de Helga, con su carácter, realmente creo que lo unico que harían sería lastimarse, es mejor ver las cosas desde esta perspectiva y después aclarar todo, creo yo, bueno a ver como sigue esta relación en el siguiente capitulo.
Mil gracias por leer y por sus preciosos reviews y sus buenos deseos.
Saludos
IRES
