Hola a todos, cada vez más lenta con las actualizaciones, discúlpenme pero en este capítulo se me fue la inspiración porque tengo la idea para el próximo pero debía hacer el enlace para que exista la coherencia. Como siempre me detengo un poco para agradecer los reviews y contestar algunas cosas que dicen. Por ejemplo, Metitus ya está la continuación, en efecto, el pasado de Renji y Rukia juntos es muy emotivo, en este capítulo se resalta más acerca de eso. Kyoko-chan2010 gracias por seguir mi historia . A Yuki-kagamine, gracias también por las buenas vibras. Naoko tendo, en este capítulo sí hay IchiRuki pero no tanto como yo quisiera, es que sino debía hacerlo del doble… Ahora sí, los dejo con la continuación…
Bleach no me pertenece, solo la idea general de esta historia pero los personajes son de propiedad de Kubo Tite.
Capítulo 7
El pasado se sienta de nuevo a mi lado…
Mientras conducía hacia su destino, Renji solo pensaba en qué decirle a Kuchiki Byakuya si preguntaba por las cuentas que pagaron en el hospital. Debía idear una coartada para que no los separaran otra vez. Ese último pensamiento lo hizo pensar en su pasado nuevamente.
***Flash Back***
-Renji, qué voy a hacer ahora que vas a la secundaria?-.
Rukia le hacía esa pregunta mientras estaban ambos sentados en una rama muy fuerte de un árbol que estaba en la escuela primaria a la que asistían. Renji, quien ya había ido a su graduación y estaba muy bien presentado, la volvió a ver desconcertado ante la pregunta.
-Por qué preguntas eso Rukia? Seguiremos haciendo lo mismo-.
-Lo digo porque ahora te vas a otro lugar y solo te podría ver en las tardes-.
-Ah, lo dices porque estarás sola durante las lecciones-.
-Exacto, ya me estaba acostumbrando a pasar contigo los recesos y la hora de almuerzo-.
-No te preocupes, pronto volveremos a estar juntos en esos ratos, por ahora trataré de seguir adelante para no perder tiempo y acompañarte-.
-En serio?-.
-Claro, incluso sacaré ratos para venir a visitarte-.
-Renji, eres mi mejor amigo!- y lo abrazó tan fuerte que Renji no pudo mantener todo el equilibrio y casi cae.
Y en efecto, cuando Renji podía, iba a visitar a Rukia. Al pasar el tiempo, Rukia logró graduarse y pasar a la secundaria, así ya los dos estaban juntos nuevamente y ya con esa edad, muchos de los chicos los molestaban pero al único que parecía incomodarle era a Renji, quien aún seguía enamorado de Rukia, más porque ella se estaba desarrollando y dejando su cuerpo de niña por uno de adolescente. Incluso su actitud era más maduro y ya hablaban de temas un poco más serios.
-Renji, vas a ir a mi casa como de costumbre hoy?-.
-Claro, tengo que ayudarte con tus deberes-.
-Es que onee-san tiene una noticia que contar y quiero que te quedes a cenar-.
-Vas a hacer tú la comida?- pregunta incrédulo, ya que ella no cocinaba regularmente entonces solo había podido comer algo hecho por ella una vez y en esa ocasión, ella le echó vinagre a todo pensando que era aceite.
-Claro, onee-san me ha estado enseñando y me pidió hacerla hoy-.
-Mmm…-.
-Renji, me estás ofendiendo-.
-Bueno, vamos y te ayudo también-.
-Pero tienes que entrenar con el sensei Kenpachi-.
-Es cierto, bueno yo trataré de llegar pronto y te ayudaré-.
-Está bien-.
Así ambos se fueron a cumplir con sus compromisos. Renji no pudo salir antes pero trató de alistar todo y llegar un poco presentable. Cuando llegó vio a Rukia a través de la ventana cantando mientras cocinaba algo. Rukia volvió a verlo y le abrió la puerta.
-Ya terminé, solo hacía un poco de comida extra para mañana, siéntate Renji-.
-Vamos a esperar a tu hermana supongo-.
-Ya tiene que estar llegando-.
-Rukia, por cierto, hoy me di cuenta que tu cumpleaños es en una semana-.
-Ah, lo recordaste-.
-Por supuesto, esa fecha la tengo muy presente-.
Toc, toc…
-Esa debe ser onee-san-. Rukia fue a abrir la puerta y vio que en efecto Hisana era la que estaba tocando pero no era la única al otro lado de la puerta. Un hombre sumamente apuesto estaba a su lado, era más alto que su hermana, con el cabello largo y negro y su vestimenta es sumamente elegante.
-Hola Rukia-chan, él es Kuchiki Byakuya-.
Rukia se sorprendió de ver a un hombre que le transmitiera tanto respeto, pero reaccionó inmediatamente y le hizo una reverencia a lo que el hombre respondió con una pequeña inclinación con su cabeza.
-Kuchiki-san, bienvenido a nuestra casa-.
-Rukia-chan, él es el chico del que te he hablado estos últimos meses- lo decía mientras ambos entraban a la casa –ah, Renji-kun no te había visto-.
-Hisana-san cómo está?-.
-Bien bien, mira él es Kuchiki Byakuya, mi novio. Byakuya-san, él es Abarai Renji, el mejor amigo de mi hermana-.
-Mucho gusto-.
Algo en Renji apareció y sintió mucho respeto pero recelo ante ese hombre.
-Rukia-chan, veo que hiciste la cena-.
-Claro, ya todo está preparado, solo me faltaba la porción de Renji pero pueden sentarse a la mesa. Renji, puedes ayudarme un poco?-.
-Claro- sabía que Rukia no pedía ayuda a menos que fuera algo necesario.
-Viste a ese hombre?-.
-Si- lo dice mientras mira con recelo al hombre que se sentó a la cabecera de la mesa.
-Cuál será la noticia de onee-san?-.
-No lo sé pero tengo un mal presentimiento-.
-No seas así Renji, ven ayúdame-.
-Ese tipo se está comiendo mi porción verdad?-.
-Sí pero no le iba a decir, es de mala educación. Aparte, así puedo servirte más-.
-De acuerdo-.
Ambos llevan lo que hacía falta a la mesa y todos comen. Al parecer a Rukia le quedó buena la cena puesto que no hubo malos comentarios.
-Bueno, ya que estamos aquí, les voy a dar la buena noticia-.
-Si onee-san, ya estoy muy intrigada-.
-Rukia, Byakuya me pidió que me casara con él y le dije que sí-.
-En serio onee-san, muchas felicidades a los dos-.
-Bueno, esa no es toda la noticia. Byakuya es un importante empresario y tiene que viajar mucho por eso es que pidió que nos mudáramos con él-.
-…-.
-Rukia-chan, debemos mudarnos a Tokyo-.
-Pero… Onee-san, tengo toda una vida hecha aquí-.
-Eso es algo que podemos arreglar, igual Renji puede visitarte cada vez que quieras-.
-…- Rukia no podía decir nada, no podía hacer un berrinche porque ese hombre estaba presente y no podía decir que estaba contenta porque no lo estaba. No quería dejar las cosas que había hecho hasta ahora en un pasado, no quería dejar a Renji. Gracias a él, ella era una persona diferente, ya era más extrovertida y había dejado la timidez a un lado…
-Igual, aún no nos vamos, sino que hay que hacer todo el papeleo de tu traslado y…-Hisana trataba de cortar un poco la tensión que había en el aire.
-Disculpa Hisana. Rukia, de hecho vas a tener un mejor estudio, vas a lograr muchas metas que tu hermana me ha comentado que tienes y vas a pertenecer a una excelente familia. De hecho Hisana al convertirse en mi esposa tendrá mi apellido pero quiero que tú también lo tengas, por eso es que quiero adoptarte como parte de los Kuchiki-.
-Byakuya-sama. Eso no me lo habías comentado- Hisana lo veía con un rostro extrañado ante tales palabras.
-Quería conocerla antes de hacer una proposición seria-.
-…- Rukia aún no sabía que decir, le parecía tentador ese nuevo mundo, aparte, ella más que nadie deseaba la felicidad de su hermana pero…
-Hey Rukia, todo te está saliendo muy bien, ya quisiera yo esa suerte tuya-.
-Renji…-.
-Bueno, debo marcharme. Fue un placer conocerte Rukia, igual para ti chico-.
-Gracias por todo Kuchiki-sama-.
-No me trates tan serio, puedes llamarme por mi nombre-.
-Disculpe- decía Rukia un poco avergonzada. Ese hombre a pesar de ser de tan alta clase social, era una persona muy amable.
-Nos vemos entonces. Buenas noches Hisana-.
-Te acompaño a la puerta Byakuya-sama, Rukia podrías ayudarme un poco a levantar la mesa?-.
-Claro onee-san-.
Hisana camina detrás de Byakuya para acompañarlo y despedirlo como una novia lo hacía. Mientras Rukia comienza a recoger los platos y demás cosas que estaban en la mesa, Renji la ayudaba a lavar los platos. En la última tanda de platos sucios, Rukia los llevó en absoluto silencio, algo extraño en ella.
-Rukia, te sientes bien?-.
-…Digamos que era una sorpresa que no me esperaba-.
-Jajaja, todas las sorpresas son inesperadas, por eso son sorpresas-.
-No te burles Renji, sabes de qué hablo-.
-Pero es una gran oportunidad para ti, para salir de este hueco de vecindario-.
-Lo llamas hueco porque eres más adinerado que todo los del vecindario, por eso las chicas del instituto piensan que estoy contigo por dinero…-.
-Bueno, yo sé que no es por eso, incluso a mi madre le encanta la idea de que seamos tan unidos-.
-Eso es a lo que me refiero, siempre he estado muy cerca de ti, por eso no me hago a la idea de separarnos, eres mi mejor amigo Renji-.
Renji solo lavaba los platos, no podía creer que a pesar de tantos años, ella lo siguiera viendo solo como al mejor amigo; sin embargo, él cada día la quería más y más. Tuvo en su oportunidad la proposición de muchas chicas, pero a todas las rechazaba. No sabía sí lo buscaban por su cabello, por su actitud, por su agilidad o por su dinero pero sabía muy bien que Rukia estaba a su lado de manera desinteresada pero él quería que fueran más que amigos.
-Rukia… Piensa bien la propuesta nada más-.
-Vaya, al parecer estar en el último año te ha hecho madurar- Rukia le hacía esos comentarios para molestarlo más.
-Pues, es posible jajaja-.
-Ustedes siguen llevándose bien a pesar de los años-.
-Onee-san, no sabía que tu novio fuera tan apuesto y…-.
-Tan adinerado jajaja- Rukia y Hisana lo volvieron a ver con cara de asombro ante el comentario de Renji –perdón, es solo que me pareció muy peculiar-.
-Ignóralo, onee-san- le decía Rukia mientras le jalaba el cabello a Renji.
-Descuida, ya lo conozco tan bien como tu Rukia-chan- Hisana volvía a ver hacia el reloj de pared que estaba en la cocina y eso era para Rukia la señal de que era tarde y Renji debía irse.
-Bueno Renji, gracias por la ayuda, quieres un poco de postre extra?-.
-Claro…-.
-Ah bueno, porque te lo voy a servir junto con el de tus padres y el de tu hermano-.
-Pensé que…-.
-Estás loco, ya es muy tarde, si quieres seguir comiendo entonces que sea en tu casa- Rukia le sacaba la lengua a Renji y este solo podía sonreír.
-Bueno, yo le digo a mi familia que les mandas saludos también-.
Con el paso del tiempo, Renji se graduó y ahora estaba listo para ir a la universidad. Mientras iba tras Rukia para hablar con ella y festejar con ella esa graduación pensaba en lo desanimada que había estado su amiga desde hace unos días. Pensaba también que en la noche la llevaría a algún lugar para que se despejara. Al llegar al pasillo donde quedaba el aula de ella, vio que todas las chicas lo miraban enamoradas, y no era para menos, ya Renji era todo un hombre, su cabellera cada vez estaba más larga y bien cuidada, su cuerpo estaba bien definido por todos los ejercicios que hacía con el club de Zaraki Kenpachi, era el líder de dicho grupo y se había convertido en el chico más popular del año superior.
Al llegar adonde estaba Rukia, ésta estaba recostada en el barandal del segundo piso viendo hacia la nada, Renji no podía creer lo rápido que había pasado el tiempo, ya Rukia estaría sola de nuevo en este instituto y él ahora debía decidir ir a la universidad porque su padre ya le tenía advertido que así como se esmera en tener una excelente capacidad física así también debe tenerla en lo intelectual.
Al verla tan pasiva, su corazón latió a mil por minuto. Ella ahora era toda una joven mujer, su cuerpo también estaba muy bien acondicionado por el mismo club de lucha, su cabello seguía corto, bueno, como siempre lo ha tenido, la falda que usa como parte del uniforme le dejaba mostrar sus hermosas piernas y su blusa le ayudaba a modelar el cuerpo tan definido que tenía.
-Rukia!-. Rukia volvió a verlo tranquilamente.
-Renji… Ya… ya te graduaste! Felicidades!- Renji se acercó y la abrazó.
-Sí, eso venía a decírtelo-.
-Bueno, ya se te abre un mundo de posibilidades-.
-Te he notado extraña en estos días, hay algo que no me has comentado?-.
-Mmm, bueno, te acuerdas aquella cena cuando onee-san nos presentó al novio?- Renji asintió. –Te acuerdas de la propuesta que me hizo en aquella ocasión?- Renji solo sudaba frío ante el mal presentimiento y volvió a asentir –pues se casan en una semana, lo que significa que me van a adoptar terminando este curso-.
Renji se lo imaginaba, soñaba con este día desde aquella ocasión pero deseaba que nunca llegara y justo hoy tenían que darle esa noticia.
-Rukia, cómo me alegro!-
-Eh…-.
-Claro, ahora tendrás una gran familia, tendrás una gran oportunidad de estudio y de salir adelante, aparte, yo también me voy. No te lo quería decir pero ya elegí una universidad fuera de este lugar-.
-Por qué no me lo habías mencionado?-.
-Porque…-intentando pensar en alguna excusa- porque no me había decidido si en una de aquí o en una en Estados Unidos-.
-Ya veo, estás siguiendo adelante. Gracias Renji- y así Rukia le dio un tierno beso a Renji en la mejilla mientras lágrimas salían por sus ojos.
Renji no pudo hacer nada más, se quedó como de piedra en ese lugar. Cuando al fin pudo reaccionar, se fue a casa y le comunicó a su padre que iría a la universidad que más le convenía. Al día siguiente, se levantó sin mucho ánimo y fue a buscar a Rukia para disfrutar con ella los últimos días juntos pero al llegar, vio una casa vacía… Todo había terminado, Rukia se había ido. Y no sabía cómo encontrarla… La había perdido, cómo no pudo entender que ella se estaba despidiendo el día anterior?
***Fin del flash back***
Renji apretó sus manos contra la manivela del auto. Si debía hacer algo que no quería con tal de estar al lado de Rukia, lo haría definitivamente. Al darse cuenta ya estaba frente a la residencia Kuchiki y al parecer lo estaban esperando.
Bajó del auto y saludó a su sensei.
-Zaraki-sensei-.
-Muchacho, sabía que tenías madera. Muchos de los miembros de esta familia están contentos por tu buen desempeño-.
-Gracias sensei-.
-Bueno, adentro te espera Kira con tus órdenes a cumplir-.
-De acuerdo-.
Así se adentro a la residencia donde en efecto, Kira lo esperaba.
-Abarai-kun-.
-Kira-.
-Por un momento pensé que no vendrías-.
-No, solo es decir las palabras justas en el momento justo-.
-Rukia-chan no sabe que estás aquí verdad?-.
-Si lo supiera ya no tendría empleo-.
-Tienes razón. Te iba a decir tus órdenes pero acabo de recibir la noticia de que ya Kuchiki-sama te está esperando-.
-Es mejor no hacerlo esperar, hablamos ahora Kira-.
Así Renji se encaminó al salón de reuniones que había en la residencia. Ahí ya lo esperaba la cabeza de la familia más poderosa en el mundo de los negocios en Japón y en otras partes del mundo.
-Kuchiki-sama- Renji hace la reverencia frente a él.
-Renji, te esperaba más temprano-.
-Mis disculpas. Debía dejar todo listo para que tu hermana no sospechara que venía a verlo-.
-Siéntate. Voy a ir directo al grano, he recibido noticias de que las ventas del negocio de bienes raíces están marchando bien-.
-Sí señor, Rukia le ha puesto mucho esfuerzo a eso ya que no quiere decepcionarlo-.
-Como sabes, estoy a cargo del bufete de abogados y me entero de todo lo que pasa, por eso me comentaron que hubo un pequeño lío en estos días-.
-Kuchiki-sama, mis disculpas por eso. Es solo que…-.
-Lo sé, Rukia es un poco egoísta y no soportó verte con otra persona-.
-Kuchiki-sama…-.
-Aparte, ya te dije que lo tuyo con mi hermana no es posible, aunque vengas de una familia prestigiosa no está al nivel de los Kuchiki, debemos seguir las reglas. Ya sé lo que es quebrantarlas y no quiero que Rukia pase por eso-.
-Mis disculpas. Algo más?- decía Renji molesto ante el comentario de Byakuya.
-Renji, no quiero que Rukia se meta en problemas. Ella no me habla mucho por el incidente de hace algunos años, pero ha sido lo mejor para ella-.
-Disculpe Kuchiki-sama pero usted está controlando la vida de Rukia, déjela vivir-.
-Qué has dicho? Acaso cuestionas mis actos?-.
-No es eso señor, es que no cree que lo mejor para ella sea experimentar las cosas, si tiene que sufrir, lo hará. Rukia es una persona impresionante, solo déjela florecer-.
-Basta. Sabes, por eso también quería que vinieras, te has ablandado mucho y la has dejado hacer lo que le gusta y no necesariamente lo que debe, pienso relevarte del puesto-.
-Kuchiki-sama, sabe que si me releva ella sospechará-.
-A mí no me interesa, ella debe comportarse como una Kuchiki-.
-Señor…-.
-Ahora, te quedarás un tiempo por aquí, te necesito para hacer unos trabajos en el exterior-.
-Pero… qué le diré a ella?-.
-Inventa algo, ella siempre te cree. Ahora vete, necesito idear un buen plan para la misión que te tengo-.
-Está bien-.
Renji le hace reverencia y sale del salón. Al estar fuera golpea con sus fuerzas contra una pared causando una obertura en la misma. Ahora debía pensar en qué decirle a Rukia, a veces hubiera sido mejor no hacer tratos con el demonio y buscar a Rukia por sus propias fuerzas. Pero, lo hecho, hecho está, lo mejor será llamar a su amigo para que le eche una mano con todo este problema.
Ichigo siempre había considerado que estar todo el día en un restaurante y más siendo este de comidas rápidas era una pérdida de tiempo pero no con ella, no con Rukia. Hablar con ella le resultaba muy emocionante, era como de otro mundo. Tenía bastante tiempo de no pasarla tan bien con alguna mujer, así se sentía siempre que estaba con Annie.
-Oye, tienes cara de tonto, qué pasa por tu cabeza?-.
-Qué dijiste?-.
-Olvídalo, estás muy concentrado en tus pensamientos-.
-No es eso-.
-Entonces…- Rukia se frotó la sien de la cabeza.
-Te pasa algo?-.
-Es solo que estoy un poco cansada y ya me está doliendo la cabeza- revisó en su bolso y no encontró el medicamento –Ichigo, me disculpas si me retiro? Es que no traje el medicamento y la cabeza me está doliendo, no quiero que me duela más-.
-Te llevo a casa?-.
-No te preocupes, tomaré un taxi-.
-No seas tonta Rukia, yo te puedo llevar, así puedes llegar a descansar más rápido-.
Al levantarse, Rukia sintió que todo a su alrededor daba vueltas y tuvo que sentarse de inmediato. Ichigo preocupado se levantó y se acercó a ella, con una mano le tomaba la mano derecha de ella y con la otra le tocaba la frente por aquello de la temperatura corporal.
-Te dije que lo mejor es que yo te lleve. Vamos-.
Rukia lo vio con vergüenza.
-No puedo moverme ahora, dame un momento y me recupero-.
-Descuida, no te voy a pedir un esfuerzo extra de tu parte. Déjame ayudarte- así Ichigo se agachó un poco para poder cargar a Rukia en sus brazos con mucho cuidado para que ella no se mareara más de lo que ya estaba.
Al llegar al auto, con una mano aún sostenía a Rukia mientras que con la otra abría la puerta del copiloto para acomodarla bien y llevarla a casa. Una vez que se aseguró que ella estaba bien, cerró la puerta y se dirigió a su asiento.
-Muy bien Rukia, dónde vives? Te voy a llevar a tu casa para que descanses-.
-Mmm, veamos… toma a la izquierda en la próxima intersección y…- así lo fue dirigiendo a su casa, ella no es buena dando su dirección ya que siempre era Renji quien la iba a recoger o ella misma llegaba en su auto.
Hasta que llegaron a la calle donde estaba el apartamento de Rukia fue que ella lo reconoció un poco y le dijo en seco que parara.
-Estás loca? Casi pudimos ocasionar un accidente-.
-Esta calle no es muy transitada por si no lo notaste-.
-Y cuál es tu casa?- dice aun con el ceño fruncido.
-Es esa blanca de ahí- Ichigo sigue la dirección y solo ve casas blancas.
-Rukia, me estás tomando del pelo?-.
-No, por qué dices eso?-.
-Todas las casas son blancas!-.
-Ah… bueno, es la que tiene esa entrada de flores-.
-Ves, eso es diferente-.
-De hecho todas las casas son distintas Ichigo, la mía está de blanco, las demás son color crema-.
Ichigo solo la mira desconcertado ante el comentario de ella. Definitivamente ninguno de los dos le daría la razón al otro en una discusión.
-Gracias Ichigo, ya me siento mejor- Rukia se trata de bajar del auto pero Ichigo velozmente se baja del auto y lo rodea para ayudarle a Rukia a bajarse.
-Me sentiré tranquilo cuando estés en tu casa, vamos yo te ayudo- Rukia lo miró con agradecimiento a lo que Ichigo volteó la mirada por el sonrojo que estaba teniendo en sus mejillas.
Así ella se levantó lentamente, mientras Ichigo la tomaba del brazo. Él cerró la puerta y la llevó despacio hacia la casa que tenía frente a ellos. Rukia sacó de su pequeño bolso las llaves y abrió un pequeño portón que da la entrada al pórtico de la casa. Ese pórtico está lleno de flores y un pequeño camino a la puerta principal. Ichigo ayudó a encaminarla y al llegar a la puerta, ella le pidió que la abriera ya que no sentía el movimiento en su mano.
-Pero estás bien? O será por la cicatriz?-.
-No, es que en ocasiones dejo de tener sensibilidad en el brazo pero como a la media hora vuelve-.
-Rukia, eso no es normal-.
-Nada en mi vida es normal Ichigo-.
-Por qué lo dices? Por tu enfermedad- dice eso mientras abre la puerta y ve de reojo los aposentos de Rukia.
-Es por eso y por muchas cosas en mi vida. Ichigo muchas gracias, no quería ser una carga, quería ayudarte y como siempre terminaste ayudándome de nuevo-.
-No digas eso, me has ayudado mucho. Ese lugar me gustó mucho y ya quiero mudarme para poder estrenarlo-.
-De acuerdo, voy a ver cómo gestionar el papeleo para que tengas las llaves lo antes posible- Rukia se recuesta sobre el marco de la puerta.
-Rukia, estás bien? Te veo cada vez más pálida- Ichigo la mira con su preocupación habitual hacia ella lo cual hace que Rukia lo note y se voltee para no verlo directamente a los ojos.
-Sí, solo necesito descansar un poco-.
-Si quieres puedo quedarme un rato mientras te recuperas-.
-Descuida, debes tener otros planes para la tarde así que no quiero ser yo quién te los estropee-.
-No seas tonta. Permíteme- Ichigo volvió a cargar a Rukia en sus brazos, a lo que Rukia se sonrojó en gran medida.
-Tonto, bájame, yo puedo caminar-.
-No seas testaruda, te voy a dejar solo cuando te sientas mejor-.
-Ichigo, bájame en estos momentos!-.
-Ya veo, ya estás mejorando-.
Rukia no pudo decir una sola palabra más porque ya se encontraban dentro del apartamento. Ichigo le preguntó en donde quedaba la habitación para que pudiera descansar. Rukia solo le señaló una puerta al fondo del pasillo. Cuando Ichigo entró quedó maravillado de ver lo grande de su habitación, parecía tener una sala, comedor y cocina juntos. La bajó en la cama, la cual estaba perfectamente acomodada, con sábanas blancas y muchas almohadas.
-Duermes con todas esas almohadas?-.
-Me gusta dormir arropada. En serio Ichigo, muchas gracias. Ahora sí tengo mucha vergüenza contigo-.
-Dónde están los medicamentos?- dijo el pelinaranja tratando de ignorarla.
-Mmm, en el botiquín en el baño de ahí- dijo señalando hacia el lugar, resignada ante los cuidos de Ichigo.
Ichigo fue y se sorprendió al ver que el baño no era tan grande pero sus acabados eran de lujo. Definitivamente ella es adinerada, lo que lo hacía recordad que aún no sabía su apellido. Se preguntó que si preguntarlo ahora sería inapropiado o no se molestaría. Buscó el botiquín a al abrirlo notó que hay muchos tipos de medicamentos pero por ahora se concentró en buscar la del dolor de cabeza. Al fin los encontró y llegó hacia donde se encontraba Rukia.
-La cocina?-.
-La entrada a mano izquierda-.
Ichigo nuevamente fue a la cocina, la cual era de un tamaño razonable y con lo necesario, todo igual en acabados de lujo, se sentía como en otra dimensión, definitivamente tenía mucho que preguntarle a Rukia no tanto por saber de dónde venía ella sino por conocerla más a fondo. Saber cómo fue su niñez, que hacía antes de tener esa enfermedad… En fin, pero por ahora debía llevarle el agua. Abrió uno de los estantes, por suerte ahí estaban los vasos, tomó uno y lo llenó de agua. Llegó a la habitación y Rukia estaba en la misma posición a como la dejó.
-Gracias Ichigo- le decía mientras agarraba el vaso y tomaba la pastilla.
-Esas pastillas son muy buenas, sé que vas a sentir mejor-.
-Sí, por eso es nada más de descansar un poco. Puedes irte, ya voy a estar mejor-.
-Bueno, en vista de que no me quieres ver más, ya entendí. Por lo menos sé que me voy con mi conciencia tranquila de que te dejé mejor de cómo estabas-.
-No te estoy echando-.
-Pero desde hace 10 minutos lo estás haciendo Rukia-.
-Me siento incómoda por quitarte tiempo-.
-Si me quedé es porque no tengo que hacer nada por el momento-.
-Ah, discúlpame, yo pensé…-.
-Asumiste algo que no es-.
-Bueno, si gustas puedes quedarte un rato, claro, si no tienes que hacer nada más- Ichigo solo la volvió a ver resignado a que iban a pelear por lo mismo de nuevo. Rukia entendió el error y decidió quedarse callada.
-Me iré dentro de un rato, tengo un asunto pendiente y debo alistarme-.
-Está bien, siéntete como en casa. Perdón por no ser una buena anfitriona en estos momentos pero necesito descansar-.
-Te vas a dormir?-.
-No, solo quiero sentarme un momento mientras la pastilla me hace efecto pero podemos conversar no hay problema-.
-Segura?-.
-Claro Ichigo, esta es mi humilde morada-.
-Humilde, claro…-.
-Claro, deberías conocer las casas de mi familia, esas sí son bastante ostentosas-.
-Entonces tu familia es adinerada-.
-Bueno sí…-.
-Quién es tu familia?-.
-Ichigo, pensé que en el hospital tenían esa información-.
-Tu caso es algo curioso, solo tiene el código del paciente-.
-Ah, ya veo-.
-Es que acaso tu familia es muy importante o son de la mafia jajaja-.
-Si quieres puedes sentarte en mi cama Ichigo, me incomoda verte ahí de pie-.
-Gracias, pero no me cambies de tema- Ichigo se sentó cerca de Rukia-.
-Mi nombre es Rukia… Kuchiki Rukia-.
Ichigo no solo la miró y un escalofrío le recorrió el cuerpo al escuchar el eco de las palabras de Rukia "…Kuchiki Rukia". Ella pertenecía a esa familia? Por qué precisamente ella también estaba envuelta con esa familia y lo peor de todo es que era un familiar directo. Porque el destino le está dando una mala jugada por segunda vez…
Y bien, que les pareció? Esta vez sí me costó sacar este capítulo, simplemente no supe cómo iniciarlo. Pero espero que les haya gustado. Espero reviews. En serio espero sacar el próximo capítulo más rápido porque ya lo tengo en mi cabeza.
