Capítulo 7

POV Alumi.

No tardó ni cinco minutos en salir corriendo hacia la puerta, ese abrazo marcaba el fin o el comienzo, como se quisiera ver, de una nueva relación entre Hana y yo, eso era lo mejor. No podía retenerlo más, había sido un cabrón lo sé, pero aún así le deseaba lo mejor y suerte, pues enfrentar a los Asakura sería una tarea complicada, pero si de algo estaba segura era que yo estaría a su lado para apoyarlo.

Tomé el primer tren a Izumo, tenía que hablar con mi maestra y el resto de la familia Asakura, no entraría en detalles, solo diría que mi compromiso con Hana estaba anulado. Estaba asustada y muerta del pánico, frente a mi estaban los padres de Hana. El señor Yoh siempre tenía una expresión muy tranquila y por él sabía que no tendría problemas de nada, mi mayor preocupación era esa rubia con mirada fría y penetrante, mi maestra, la mujer a la que admiro y me crió como una madre ¿Como sería capaz de darle semejante noticia?

— ¿Qué quieres, Alumi?— Así era Anna, fría, cortante y sin rodeos.

—Debo decirles algo importante— Hice magia para que mi voz sonara tranquila.

— Es por Hana y el compromiso ¿cierto?— Y vaya que siempre fue muy perceptiva, tuve que aprender eso de alguien.

—Así es, Hana y yo cancelamos el compromiso —

Lo siguiente que sentí, fue como una mano golpeaba mi mejilla izquierda con tanta fuerza, que me tumbó al suelo, no necesitaba pensar mucho para saber que había sido Anna. — ¿Cómo te atreves a deshonrar el apellido de los Asakura de esta forma, Alumi? —

En verdad estaba furiosa y yo seguía tirada en el suelo, incapaz de verla a los ojos — El que deshonró su apellido, fue su hijo Anna-San, yo solo he sido una ficha mas—

Pareció mantener la calma, cuando el señor Yoh habló — Deja que explique las cosas Annita, estoy seguro que todo tiene una explicación y una solución— Y soltó de nuevo una de sus características risas, que hacían calmar hasta el alma mas atormentada del infierno y en este caso, el humor de mi maestra.

— En verdad no hay nada que explicar, yo cumplí con decirles que el compromiso se termina, Hana tiene que dar la cara pero quiero que sepan que yo lo apoyo en todo lo que haga, así me gane el odio de esta familia—

Anna pareció calmarse un poco — ¿La culpa ha sido de Hana?—

Y por fin levanté mi rostro, aún adolorido pero con la suficiente valentía para verla a los ojos — No hay culpables, simplemente las cosas no salen como a veces queremos —

La charla fue incómoda, pero afortunadamente no preguntaron más de la cuenta, esas explicaciones le correspondían a Hana. Al terminar el señor Yoh me abrazó, como símbolo de que aún pertenecía a los Asakura y Anna... ella me regaló una mirada muy cálida, entre las dos no necesitábamos palabras para comunicarnos mucho, aun seguía siendo su honorable discípula.

Me tomé algunos días para regresar a Tokio, a fin de cuentas allí tenía mi vida y debía seguir estudiando. Sabía que ver de nuevo a Hana sería devastador para mí y mucho más verlo con Yohane pero debía afrontar todo con valentía. Estuve tentada en volver a la pensión pero decidí no hacerlo, rente una habitación cerca a la escuela, hoy sería el día de afrontar todo.

Llegué a clase y todas las personas, clavaron sus ojos en mí. Me sentía como el bicho raro y lo vi, los vi no pude evitar sentirme mal, terriblemente mal pero debía disimularlo, no sabía nada de lo que había pasado desde que Hana se había ido y no podía ser imprudente. Cuando timbraron para la hora del almuerzo no me esperaba ver a Hana y a Yohane a mi lado con sus portacomidas respectivo, no tendría más opción que estar con ellos.

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POV Yohane.

Los días habían transcurrido tranquilos, desde que Hana irrumpió en mi casa. Desde ese preciso momento, habíamos comenzado nuestra relación. Por mutuo acuerdo, decidimos que nadie debía enterarse, al menos no por ahora ya que comenzarían las típicas preguntas incómodas, sobretodo en la escuela, donde todos estaban emocionados con el compromiso de Hana y Alumi. Cuando le conté a Hana que todos murmuraban un triángulo amoroso entre nosotros tres, él se molestó mucho.

— Que se atrevan a decirme algo, porque les patearé el culo hasta que me canse— Dijo resuelto.

— ¿Y cómo explicarás, la ausencia de Alumi? — La verdad es que ninguno de los dos, había pensado en eso.

— Pues les diremos que tenía cosas que solucionar allá, no hay por qué alarmarse. Ya te lo dije, al que se atreva a abrir la boca, sufrirá las consecuencias—

Era increíble el cambio que había sufrido Hana. Estaba todo sobreprotector y cariñoso conmigo, todos los días me acompañaba a casa, donde le dábamos rienda suelta a nuestras pasiones, realmente no me cansaba de eso. Aunque en la escuela, o frente a los demás todo era distinto, él me hacía bromas pesadas o me golpeaba 'amistosamente' el brazo. Bueno, era algo que no sería eterno.

Lo mejor de todo, era verlo celoso. Recuerdo cuando Haru se me acercó durante el almuerzo y, al verme tan entusiasmado hablando con él, el rubio inventó cualquier excusa para correrlo, y desde luego, después venían las escenitas.

— ¿Y ese? — Me preguntó serio.

Yo sólo reí, acomodándome los lentes. — Un amigo — Le contesté muy divertido por la situación.

— ¿Y cuál es el chiste? — Y se cruzaba de brazos. — No me agrada el tipo, tú le gustas. —

— ¿Celoso, Hana? —

Él rodó los ojos, estaba realmente molesto. — ¿Celoso, yo? Por favor Yohane, no me hagas reír, celoso de ese imbécil —

— Admítelo, por favor — Le dije, mientras seguía disfrutando mi comida.

Rápidamente acercó su rostro al mío, haciendo que casi nuestros labios se rozaran. Apretó mi cara con una de sus manos de manera muy brusca — ¿Y qué, si lo estoy? No quiero verte cerca de ese sujeto otra vez. Y por hacerme sentir esto, me las pagarás en tu cuarto. — Dijo con un destello de perversidad y lujuria en su mirada. Me besó la mejilla y me dejó solo.

(…)

Nunca esperamos que Alumi regresara tan pronto. Ni siquiera habíamos pensado, cómo actuar cuando llegara a aparecer, y ese día llegó más pronto de lo que ambos esperábamos. Cuando apareció en el salón, yo me quedé frío y de una pieza.

— ¡Qué bueno que regresaste, Niumbrich! — Le decían las chicas de la clase, ya que la platinada era muy querida entre ellas.

Alumi no respondió nada, sólo se limitó a saludar desanimadamente y de forma general a todos, entonces Hana y yo supimos que debíamos hacer algo, y acordamos ir a su encuentro durante el almuerzo.

— ¿Qué quieren? ¿Acaso no es suficiente la humillación, como para que vengan a enrostrarme su amor a la cara? — Fue lo primero que dijo cuando aparecimos a su lado con nuestros respectivos portacomidas.

— Calma, Alumi. No queremos darte pelea, mucho menos eso que dices. Sólo no queremos que estés sola, y también platicarte sobre ésta semana — Dije resuelto, calmado y con una sonrisa.

— Sí, bájale a la mala onda, después de todo fuiste tú quien me dejó venir — Soltó Hana. Definitivamente, él odiaba cuando Alumi hacía ese tipo de cosas.

La chica nos vio, con el rostro incrédulo. — ¿Platicarme de ésta semana? ¿Qué, acaso creen que quiero el detalle de las veces que se han cogido? —

Suspiré, vaya que no tenía remedio esa mujer. — Alumi, en la escuela nadie sabe de la relación entre Hana y yo — Y abrió tremendos ojos.

— Cuando preguntaron por ti, al ver que no regresamos juntos, sólo dije que nuestro compromiso se había terminado, porque no había funcionado lo nuestro. Tampoco es que queramos que seas la burla del salón, así que para el gentío Yohane y yo, seguimos siendo primos. — Y ambos percatamos el suspiro de alivio, que se escapó de los labios de la chica.

Con los días, y a pesar de que para ella era difícil aún, Alumi se juntaba mucho con nosotros y de a poco iba recuperando su alegre forma de ser. Al parecer de a poco se le hacía todo más normal. A veces, cuando debíamos estudiar, la invitábamos a mi casa para la cena. La descolocaba a ratos los mimos que Hana me daba, y aunque yo le había dicho que debíamos controlarnos bastante para no hacerla sentir mal, de a momentos se nos escapaba alguna caricia, o un beso.

Un día, noté que Luka y Alumi se estaban acercando más de la cuenta. Eso me causó curiosidad. Luka jamás se había vuelto a pronunciar respecto a la platinada, después de mi relato promiscuo y la verdad es que cuando Hana regresó y ella se enteró de nuestra relación, no estuvo para nada de acuerdo, pero al menos no me ponía trabas y eso para mí, era impagable. No sabía qué era lo que ocurría entre esas dos, pero al menos ambas se veían felices, y eso era lo que contaba.

Todo iba bien, hasta el día en que Alumi nos dijo una verdad, que a Hana y yo tarde o temprano deberíamos afrontar. — Antes de venir a Tokio fui a Izumo, Hana. — Y se aclaró la garganta — Hablé con tus padres, y ya saben que el compromiso está anulado. Claro que los detalles, tendrás que darlos tú, o mejor dicho ustedes. — Pude sentir mi estómago apretarse de una forma desenfrenada, la madre de Hana es una leyenda en nuestra familia. Le tengo terror, lo admito y sé que Hana también.

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POV Alumi.

Los tres estábamos más unidos que nunca, nos habíamos vuelto muy amigos. Disfrutaba su compañía, aunque era en extremo incómodo cuando compartían alguna caricia entre ellos, pero recordaban que yo estaba ahí y de inmediato se separaban. Inclusive Yohane ahora me parecía un hombre genial, totalmente contrario al cabrón de Hana.

A pesar de lo bien que me sentía, aún me sentía sola. A veces Hana y Yohane querían privacidad y yo no podía negarles eso, en esos momentos me veía horriblemente sola y como sí de un regalo especial se tratara, apareció Luka. No digo que antes no fuéramos amigas, pero últimamente estar a su lado y compartir con ella, me hacían sentir menos miserable. Pero todo cambió una tarde, sólo una tarde que estuvimos solas en casa, esa tarde cambiaron muchas cosas.

Estábamos viendo una película en su televisor gigante pantalla plana, y las cosas cambiaron cuando la película empezó a subirse de tono, una escena de sexo explícito entre los protagonistas me hizo fantasear una vez más con Hana y me sentí algo húmeda, esto estaba mal, no podía excitarme con Luka a mi lado y mucho menos recordando el casi beso que me dio semanas atrás ¿Que se sentiría, besar a una mujer? ¿Luka besaría bien? Sacudí mi cabeza con violencia, para sacarme esas tonterías de la cabeza.

Comencé a sentirme nerviosa, ansiosa y ¿curiosa? No sabía qué hacer, tenía que esperar que Luka actuara y sabía que lo haría. Y como si Kami hubiese escuchado mis suplicas, oí la dulce voz de Luka — ¿Por qué estas nerviosa, Alumi? —

La miré fijamente a los ojos. No sé qué cara tenía en ese mismo instante, pero me dio la impresión de que ella adivinaba cada uno de mis pensamientos, lo cual era completamente lógico, ya que me llevaba algunos años y debía saber mejor que yo éstas cosas. Comencé a sudar frío cuando noté que se acercaba, y estiró su mano para acariciar mi cabello. Se sentía bien recibir una muestra de afecto para variar, creo que eso es lo que me jugaba más en contra, la soledad. Acomodé mi cabeza en las piernas de Luka, como un gatito pequeño que necesita mimos.

Las caricias de Luka, pronto se expandieron al mi espalda, mis caderas, mis piernas. Y yo solo me dejaba, tenía unas manos muy suaves. Di un sobresalto cuando una de sus manos se posó en mi trasero, me senté derecha inmediatamente.

— Lo siento, no quise…— Trató de disculparse.

— Luka ¿Acaso comprendes que, nosotras somos solo amigas? — Traté de sonar lo más convincente, porque en ese momento, cada poro de mi cuerpo clamaba por ella.

Obviamente, Luka se percató de eso. — Pero podríamos ser algo más que amigas, al menos por esta noche — Me dijo, con su boca pegada en mi oído y casi en un suspiro, lo que provocó que un pequeño espasmo me recorriera.

No esperó mi respuesta, cuando atacó mis labios de una forma muy pasional. Su lengua danzaba en mi boca, de una manera muy ágil y deliciosa. No tardé en responder ese beso, pasando una de mis manos por detrás de su nuca, para pegarla más a mí mientras, con la otra la tenía tomada de la cintura. Seguimos en un juego de besos y caricias hasta avanzadas horas de la noche, nuestra ropa en algún lugar de la sala, y nuestros cuerpos sudorosos que nos exigían más.

Cuando ambas acabamos, ya algo exhaustas sobre el sofá, ninguna dijo mucho. Luka sólo volvió a abrazarme, yo volvía a tomar posición en su regazo mientras ella me acariciaba, y prendimos el televisor nuevamente.

— Será mejor, que esta vez optemos por alguna caricatura. — Me dijo sonriente.

Yo solté una carcajada, vaya que era peligroso ver películas con 'acción extra' en compañía. — Sí, será lo mejor— Pero al rato me quedé dormida.

Al despertar me encontré con una Luka ya vestida y haciendo el desayuno, yo aun seguía desnuda pero estaba cubierta con una cobija. Empecé en la búsqueda de mi ropa y me vestí rápidamente. Al llegar a la cocina no sabía articular palabra pero Luka de nuevo me ganó — Siéntate Alumi, ya te sirvo el desayuno—

Yo estaba algo incómoda —Luka... respecto a lo que paso anoche yo...— Y no me dejó terminar la frase cuando ya estaba poniendo el plato de arroz en la mesa.

— Anoche no pasó nada Alumi, solo vimos una película y te quedaste dormida— Eso era todo, lo de anoche sería olvidado.

No pasó mucho tiempo cuando noté algo extraño, la molesta visita de todos los meses se estaba demorando mucho y eso empezaba a preocuparme, en alguna clase escuché que era normal que se retrasara por algunas semanas y eso era lo único que esperaba. Por alguna extraña razón empezaba a notar algunos cambios en mi humor y en mi alimentación, sobre todo cuando a las tres de la mañana me despertaba porque tenía hambre, y hambre de cosas insólitas. También notaba que me fatigaba con mayor facilidad y frecuencia. Lo peor eran las mañanas, no podía sentir un olor a comida, porque me daba un asco tremendo y me lo pasaba vomitando. Eso por supuesto, fue algo que todos notaron sobretodo en la escuela.

Tenía mis sospechas claramente, pero no sabía con quien hablar del tema. Pero sin que dijera una palabra, Yohane se me acercó por su cuenta. — Creo que lo mejor es que veas un médico, Alumi. Puedo asegurar, que estás embarazada—

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POV Hana.

Últimamente notaba que Alumi y Yohane se estaban volviendo muy cercanos, podía notar ciertas miradas cómplices que me dejaban aturdido y recuerdo que estallé de celos una tarde que invité a comer a Yohane y este ya tenía planes con Alumi — ¡¿Qué tanto hacen juntos?! — Le pregunté muy enojado y casi gritando.

— No vengas con escenas de celos, Hana. Alumi y yo quedamos en... en…— Lo notaba dudar, pero no iba a interrumpirlo — Vamos a comprarle un regalo a Luka y ¿Quién mejor que ella para ayudarme?— Y sonó tan convincente, que los deje ir mientras yo me quedaba en casa solo todo el día.

Se fueron a eso de las tres y no pasaron ni diez minutos cuando sonó el timbre ¡Ja! sabía que volverían arrepentidos por no llevarme con ellos. Y cuando abrí la puerta, sentí desfallecer ¿Qué hacían mis padres en Tokio?

— Decidimos venir, porque sabíamos que nunca irías a Izumo a darnos la cara Hana— Y por supuesto quien hablaba, era mi madre.

— ¿No nos invitarás a pasar, Hana?— Y la voz tranquila y suave de mi padre, me hizo hacer a un lado para dejarlos pasar, esta charla padres a hijo no sería nada bonita.

Me sentía intimidado y atemorizado al tener a esos dos con sus ojos fijos en mí. — ¿Qué hacen aquí?— Ok, empecé con una pregunta algo estúpida

— Es nuestra casa y tú nuestro hijo, así que podemos venir cuando nos de la gana— Y otra vez, era mi madre la que tomaba la palabra.

—Annita, no vinimos a pelear con Hana sólo queremos que nos explique, lo que nos dijo Alumi — Y cuando mi padre terminó de hablar, quedé seco. Sabía que Alumi había hablado con ellos, pero no sabía hasta que punto ella había abierto su boca.

— Hana ¿Que pasó entre Alumi y tú, que fuera tan grave hasta el punto de cancelar todo? — El tono de voz comprensivo de mi madre, me daba una pequeña idea las cosas que sucederían de ahora en adelante.

— Sólo no funcionó, Alumi y yo no nacimos para estar juntos, no logré enamorarme de ella —

— Hana que no vivamos contigo, no significa que no sabemos lo que pasa, por favor se honesto— Mi papá estaba muy serio y eso era motivo suficiente para empezar a preocuparme.

— Me enamoré de otra persona— Y pude notar, como ambos mostraban cara de incredulidad.

— ¿De quién? — Mi mamá preguntó sin voz, aún estaba algo escéptica con la situación, ¿Cómo les diría a mis padres, que era gay y me había enamorado de mi primo? – Hana dinos de una buena vez, lo que está pasando entre Alumi y tú– La voz de mi mamá sonaba algo molesta y no era para menos, yo estaba muy nervioso.

– ¿No tienen hambre? El viaje desde Izumo es agotador deben estar hambrientos – No estaba preocupado por ellos, solo quería ganar algo de tiempo.

– Déjate de rodeos de una maldita vez, Hana– Yo estaba entre nervioso, preocupado y asustado.

Y como si Kami me escuchara, mi padre intervino – Annita es mejor que comamos algo y descansemos un poco, luego hablaremos con Hana. Todo tiene solución–

Noté como mi madre suspiraba con resignación –Más te vale que satisfagas mis exigencias, Hana–

Y por fin pude reaccionar – Claro madre, lo haré–

Hace mucho no compartía con ellos y en realidad fue muy especial, pero sabía que ese momento no duraría mucho. Cuando terminamos de comer las miradas de ambos se clavaron en mí –Hana dinos la verdad ¿Quién es esa chica?–

– Dinos que es una shaman, al menos– Mi padre completó la frase.

–Sí, es shaman – Y era cierto, no mentía. Pude notar, como ambos soltaban un suspiro de alivio – Pero no es una chica…Yo…Yo soy… Soy gay–

Pensé que estaría en suelo por algún golpe de mi mamá pero no, seguían en sus respectivos lugares – ¿Es una broma, cierto?– Me sorprendí al ver que mi padre era el que hablaba.
– Lo siento pero es verdad– Asumí algo avergonzado –Estoy enamorado de Yohane y tenemos una relación, esa es la verdadera razón de porque Alumi y yo cancelamos todo–

Se quedaron de una pieza, mi papá con los ojos en blanco y mi mamá con la mirada perdida –Esto es una gran ofensa para los Asakura, Hana ¿Has pensado como quedará el buen nombre de esta familia? ¿Dónde estará el próximo heredero Asakura?– En cierta parte las palabras de mi madre eran ciertas, yo debía dejar descendencia por ser el heredero del apellido.

–Exijo ver a Yohane ahora mismo– Me asusté al escuchar a hablar a mi papá con ese tono tan frío.

– Está con Alumi, comprando algo para Luka– Me sentía mal y a mis papás eso no les importaba, quería correr y llorar.

–Esperaremos a que lleguen, los cinco tendremos una conversación muy larga– Mi mamá suspiró cansada y le dio un gran sorbo a su té.

Pude sentir como la puerta de la entrada la abrían y algunos pasos ya se escuchaban, la voz de Yohane se escuchaba ya desde la sala – Hana ya llegamos, trajimos algo de comer para no cocinar– Y cuando los dos pusieron un pie en la cocina y los vieron a ellos, quedaron muertos del pánico.

La charla fue incómoda y llena de preguntas, obviamente no dijimos nada de la noche apasionada que existió entre los tres, eso ya estaba olvidado. Mi madre nos abofeteó a los tres, ya había olvidado lo mucho que dolía.

Mi mamá nos dejó muy en claro que esto estaba mal, aunque no sonara muy convincente mi papá solo afirmaba con la cabeza cualquier cosa que ella dijera y nosotros no éramos capaces de pronunciar ninguna palabra. Yohane estaba asustado, solo opté por tomar su mano y darle un leve apretón hasta que por fin, escuchaba la voz de mi padre serena y pacífica. – En verdad se quieren– Y sonó como afirmación, no era una pregunta.

– ¿Ah?– Mi madre por fin reaccionaba y se callaba, notando mi muestra de cariño con Yohane y suavizaba su mirada.

– Mamá… Yo quiero a Yohane y nada de lo que hagas o digas, afectará lo que siento por él – Hablé claro, seguro y decidido.

– Hana, eres nuestro hijo y cuentas con nuestro apoyo pero…– Mi papá hablaba muy intranquilo, sabía que estaba siendo honesto pero era situación bastante complicada.

– ¿Cómo haremos para un heredero Asakura?– Esa última frase la dijo mi mamá.

– Si el problema es el sucesor de los Asakura, creo que tengo la solución– Por fin Alumi salía a mi rescate, aunque no sabía a qué se refería –Tengo seis semanas de embarazo– Todos quedamos con la boca abierta – Esa era la razón porque la que Yohane y yo salíamos tanto Hana, él me acompañó todo este tiempo y hoy me dieron los resultados, tengo al heredero Asakura creciendo en mi vientre–

Después de eso no hubo mayor inconveniente, mis padres aceptaron mi relación con Yohane con la única condición de que me hiciera responsable de mi hijo y era obvio que lo haría, no solo por estar con Yohane, ese niño se merecía un hermoso hogar y yo me encargaría de dárselo.

Fue complicado lidiar con ello en la escuela, afortunadamente ya estábamos finalizando y pasó desapercibido por muchas personas. El embarazo de Alumi no tuvo ninguna complicación, afortunadamente cuando yo no podía estar con ella Yohane lo hacía, en realidad los tres ahora éramos inseparables, ese bebé tendría tres padres.

(…)

Al tener a mi bebé en brazos recordé todo lo ocurrido en estos últimos meses, vi a Alumi aún agotada en la camilla, el parto fue muy complicado pero ella fue fuerte. Era una gran mujer y se merecía un buen hombre, pude percatar como empezaba a abrir sus ojos y tomé asiento a su lado mientras le ofrecía el bebé para que lo cargara – Gracias Alumi– Ella parecía no entender – Por permitirme estar con él– le dije mientras señalaba la criatura.

Ella sonreía – No sería capaz de apartarlo de su padre–


FIN.

Hooola nuestros queridos lectores. Sí, nos hemos demorado pero aquí está el último capítulo de este fic. Teníamos algunas dudas sobre como acabarlo, ya que, dos de los protagonistas habían sufrido lo suficiente y otro había sido lo suficientemente desgraciado, como para dejarlo así en el aire. Las cosas debían enderezarse ¿no?

Bien, aquí van las n/a

Geki : No queria acabarlo, pero lo bueno no dura para siempre. Gracias Pam por incluirme en esto y espero que no sea el ultimo Fic que hagamos a todos por leer y esperamos sus lindos y hermosos review.

Yo : (Después de quedar toda aaaw! con las palabras de Geki) También estoy muy contenta de que hayas aceptado hacer esta locura conmigo, creo que no solo logramos crear un fic bastante bueno, sino que pudimos conocernos mucho más como personas, y te agradezco infinitamente el tiempo que le dedicaste a este proyecto, como el que me dedicaste a mi cuando lo necesitaba :'D Ten por seguro que no será el último (pone cara de maldad)

Esperamos que toda esta historia haya sido de su completo gusto, la verdad es que nos quemamos muchas veces las pestañas para que quedara bonito, así que esperamos sus comentario, sugerencias y/o reclamos.

¡Besos a todos!