Sam y Jared no sabían lo que estaba pasando y por qué ayudaban a ese vampiro. Sabían que no lo era pero al verla rodeada de vampiros se les hacía repugnante y más cuando olía igual a ellos. La chica aún no se la bajaba la fiebre. Aún seguía deliberando murmurando cosas al azar.
Baúl casa Canadá baúl casa Canadá bolsa cuadro
Eran las palabras que ella decía cuando lograba despertar, antes de volver caer en la inconciencia. Sue que es enfermera la ayudo a darles los primeros auxilios pero no podían llevarla a un hospital porque los vampiros pensarían que había roto el tratado. Sabían que la chica se estaba muriendo, a pesar de limpiar y acomodar su hombro y parte de la piel aún seguía delicada. Aun se desangraba. Sam tuvo que llamar a Billy para pedir un consejo y acepto acompañarlos a dejarla a la casa de los chupasangres.
La chica se estaba muriendo y no querían que el tratado se rompiera. Así que en plena madrugada; ellos iban hacia la casa de los cullen. Cuando llegaron solo vieron a dos vampiros que estaban afuera como esperando a alguien.
Era la mujer llamada Esme y la chica enana como un duende. Ellos bajaron y ellas gruñeron pero al sentir el aroma de su compañero dejaron los gruñidos para ir rápido hacia la chica moribunda que estaba en la cabina.
La sacaron con una delicadeza. Ambos lobos se pusieron como escoltas de la chica moribunda. Billy dio una leve inclinación hacia el líder de los vampiros que acababa de llegar.
—Gracias —susurro el para después entrar a la casa.
Billy se quedó todo el tiempo adentro del carro esperando que sus chicos regresaran. Vio como cada uno de los Cullen llegaba cad minutos. El último en llegar fue el chico robusto y grandulón.
Había colocado a Hermione en la sala de operaciones. Ellos habían diseñado una sala especial para eventos como este; bueno no como este. Carlisle al llegar empezó a revisar los signos vitales y al notar que su hija se estaba yendo apresuro el paso mientras Esme le ayudaba. Cada uno concentrado en curar las heridas mientras los licántropos decían lo que habían encontrado lastimado en el cuerpo de aquella chica.
Hermione despertó; aun delirando murmuro:
—cosas… Canadá, baúl —respiraba agitada y con la vista desenfocada
— ¿Canadá? ¿Quieres que te llevemos a Canadá? —trato de adivinar Alice
Ella negó mientras trataba de enfocar su vista.
—Casa… —susurro mientras respiraba
Esme hizo un gesto de dolor y llanto
—ya estás en casa…—tomo las manos de Hermione
Pero Hermione negó
—Cada rato decía eso —dijo Sam sin entender que pasaba— repite a cada rato: baúl, Canadá, casa; baúl, Canadá. Después repitió: bolsa y cuadro
Edward fue el primero en unir las piezas.
—Esme ¿las cosas de Hermione cuando llego; las tienes?
Los seis vampiros hicieron clic. Edward no espero más y leyó lo que pensaba Esme y desapareció.
No tardo mucho cuando dejó caer un baúl. Rosalie se apresuró para abrirlo sin importarle el polvo acumulado.
— ¿Qué estamos buscando? —dijo Rosalie al no tener idea
—Hermione, Hermione aquí está tu baúl. ¿Qué necesitas? —dijo Carlisle tocándole la cara para despertarla.
Hermione abrió los ojos lentamente y le sonrió…
— ¡Hermione que necesitas aquí está tu baúl! —dijo una ansiosa Alice
Hermione trato de enfocar su mente y vista a la persona quien hablo y con un hilo de voz dijo:
—Vial resta… sangre… esencia… díctamo —volvió a quedar inconsciente
Rosalie empezó a buscar en las cosas. Encontró una caja tipo alhajero y lo abrió. Había varias botellitas y empezó a sacarlas.
—Ayúdenme —lo dijo toda nerviosa.
Alice y Emmett empezaron a buscar lo que Hermione apenas podía haber dicho.
—Aquí dice Restauradora de sangre —dijo un emocionada Alice.
Se lo dieron a Carlisle mientras ellos seguían buscando más cosas. Escucharon como su corazón empezaba a latir con más fuerza: volvía escucharse el corazón de un ave.
—Aquí está la bolsa —dijo Sam sosteniéndola
Los vampiros dudaron y fue Emmett quien lo abrió para buscar lo que seguía. Pero la sorpresa fue mayor al ver que la mano de Emmett fue sumergida despareciendo por completo. Jasper tuvo que usar su don ya que los licántropos se asustaron a lo desconocido.
—aquí esta —dijo Emmett mientras sacaba un cuadro.
Nadie lo podía creer; nadie se movió al ver un cuadro que tenía el retrato de alguien moviéndose. Fue Esme la que decidió intervenir.
—disculpe, puede ayudarnos. ¿Conoce a Hermione? ella esta delicada y no sabemos cómo ayudarla —pidió Esme con afabilidad y un poco alterada.
El cuadro asintió y desaprecio. Todos estaban pendientes de lo que estaba pasando cuando escucharon varios crack
Dos mujeres y un hombre aparecieron. Los cullen reconocieron a la mujer con rostro severo; era McGonagall. La otra mujer no la conocía y menos aquel hombre de cara redonda.
— ¡oh por merlín! —exclamo la mujer mientras empezaba a revisar a Hermione. Minerva se quedó a un lado sin decir nada. El hombre tenía lágrimas que no sabían si era por la situación o por la alegría de ver a Hermione de nuevo.
—necesito esencia de díctamo, restauradora de sangre, también poción crece huesos. Y murlap —pidió la mujer mientras hacia el trabajo y McGonagall le pasaba los frascos del botiquín que Pomfrey llevó—. Y poción para la fiebre y el dolor
Los vampiros junto con los licántropos observaron como las heridas desaparecían. También notaron como la mujer cuidaba a la chica con una pasión que Carlisle envidiaba. Hermione abrió los ojos y sonrió
—Harry… ¿Cómo esta Harry? —pregunto
—Harry está bien —declaro la mujer sin dejar de vendar el brazo
— ¿Ron?
—también está bien
—Me quieren cazar… —musito conteniendo el llanto y de nuevo quedo inconsciente mientras dos lagrimas escurrían por su cara.
— ¿cazar? —Fue el hombre que hablo por primera vez— ¿Qué quiere decir Hermione con eso? —pregunto viendo a Carlisle que estaba cerca.
—hace dos días que Hermione desapareció. Un vampiro se obsesiono con ella y hace 20 minutos la encontramos, más bien dicho ellos la encontraron y la han traído con nosotros —señalo a los dos licántropos
El hombre asintió.
—gracias por ayudarla. Disculpen mi comportamiento, mi nombre es neville longbottom
Todos asintieron. Fue la mujer que curo a Hermione la que hablo con un tono preocupado.
—su cuerpo no está mejorando con las pociones. Debería hacer efecto rápido —dijo mientras agitaba su varita—, ¿se ha alimentado bien? —pregunto
Y los siete vampiros se vieron.
—Hermione dejo de tomar algo que la hace inmune a las enfermedades y hace que su metabolismo sea más saludable —declaro Carlisle dudando si decirlo estaba bien.
— ¿Qué es? Necesitamos que lo tome para que su cuerpo acepte las pociones que le estamos dando.
—Sangre —dijo Carlisle serio—, Hermione toma 500 miligramos de sangre cada mes —se escuchó el jadeo de neville y McGonagall— siempre le consigo sangre donada —aclaro rápido al ver la cara pálidas de los magos
—Hermione lleva dos años sin tomarla —aclaro Rosalie—, el día que paso el incidente me lo confeso que se sentía débil por no tomar sangre iba a tomar la toma correspondiente al día siguiente. Pero… sucedió lo del vampiro… —trago grueso
Los tres magos asintieron. Edward regresaba con una bolsa de sangre y le daba a Carlisle. Los lobos decidieron salir del cuarto al igual que unos vampiros. Los tres magos se quedaron con Carlisle, Edward y Esme.
Después de arreglar algunas cosas respecto a la salud de Hermione, los tres magos desaparecieron. Los vampiros dieron un leve explicación del porqué Hermione es diferente y les agradecieron de nuevo lo que hicieron por ella.
La primera semana inicio con las pesadillas de Hermione. Cada uno se turnó para cuidarla. Ahora notaba que Hermione le tenía miedo a los vampiros, a alguien quien se llamaba Bellatrix, a los Mortífagos y a Voldemort. Y ella se sumió en sus pensamientos. Donde se preguntaba si no iba a ver un día donde fuera despreciada y repudiada por su origen. Los días se volvieron semanas y las semanas se volvieron meses. Porque para la mente de Hermione ya no sabía cómo lidiar con esta situación. Cuando la marcaron por ser sangre sucia ella se repuso porque muchos como ella dependían de ella y ella estaba luchando por una paz y una vida mejor. Tenía a sus mejores amigos y ahora no tenía a sus amigos por esa estúpida ley que le pusieron.
Cuando se enteró de la peor manera que ella había sido registrada como "criatura mágica" y también como "especie nueva" lo único que lo hizo salir de ese vacío fue su familia vampirica porque ella pensaba que pertenecía ahi y era parte de ellos. Pero ahora que la han cazada y torturado de nuevo como algo sin valor; como animal se sentía sin fuerzas para seguir. Su mente le decía que se escondiera en esas cuatro paredes y que jamás salga porque estaría en peligro de nuevo.
Edward seguía viéndose con bella. A veces, solo la veía tres veces por semana ya que Hermione empezaba a tener ataque de euforia y se lastimaba para que nadie la lastimara. Y lo peor de todo es que dejo de hablar de nuevo y se la paso en modo automático.
Alice por traer un poco de alegría en la casa, organizo una fiesta de cumpleaños para Isabella. Ese día arreglaron a Hermione y la dejaron sentada en el sofá.
Isabella se sentía muy abrumada por atención que recibía, ya le había pedido a Edward que la convirtiera. A pesar que estos meses fueron difíciles para la familia ella estaba consciente que Edward se culpaba por lo que le paso a Hermione. Aunque la familia se mostraba normal ella se daba cuenta lo que ellos sufrían al ver Hermione sentada sin hacer nada y ni siquiera parpadear. O cuando tenía ataques de ansiedad ella empezaba a lastimarse. Y solo una vez pudo decirle a Edward que la convirtiera y eso había pasado hace meses cuando la llevo al baile de graduación. Ahora que era sus cumpleaños pediría ese deseo de nuevo.
La pequeña fiesta empezó, ella platico un rato con Carlisle. Después Alice empezó a tomar fotos con la cámara que le había regalado sus padres. Cuando vio a Hermione que tenía una copa de champagne sin beber, su vista estaba en la mesa. Se acercó a ella y antes de hablarle, Edward la atajo
—no lo hagas, no sabemos cómo reaccionaría. No quiero exponerte —le susurro con temeridad
—Solo déjame hablar con ella —refuto— creo que sé lo que podría ayudarla —lo dijo convencida.
Edward le dio un beso en la coronilla y la dejó. Los vampiros se la quedaron viendo por si algo pasaba.
—Hola Hermione, soy bella —vio que Hermione se tensó al escuchar su nombre—. La novia de Edward ¿me recuerdas? —Vio que la chica volvía a relajarse— se cómo te sientes, así me he sentido yo. Sé que sientes que no encajas en este mundo, yo también lo siento. Pero, cuando estoy con Edward todo cambia, todo tiene sentido… siento que le pertenezco y el me pertenece. Y sé que aquí pertenezco…
Hermione alzo la vista y la miro por unos segundos… ella analizo las palabras que decía; tenía otro significado y eso le recordó a Dolores Umbridge. Ella sabía leer entre líneas y ella sabía lo que Isabella quería. Sin esperar más se levantó para ir con Edward. Camino hacia donde estaba él y le susurro
—dile que no debe decir mentiras; que no me use para tener lo que ella quiere
