Hola!

Después de andar desaparecida por un cortisimisimo tiempo, he vuelto. Sí! en serio! sigo viva :) y para demostrarles he traido conmigo una edicion especial de la historia...o mejor dicho, un combo 2x1 señoras y señores!

A pesar de que no he tenido tiempo de actualizar ni escribir estos días, quería traerles este regalo...el motivo? pues por que puedo (felizmente tengo algunos capitulos ya avanzados wuu! n.n ), y pues que mejor que compartir la dicha con el mundo ;D

Sin más, los dejo con el primer regalo.

Disclaimer: LoveLive me pertenece solo por esta semana.


- Capítulo 7 -

Desde que Nico dejó la casa de la pelirroja, sintió que se quitó un gran peso de encima. Estaba… extrañamente feliz. Las cosas con Maki-chan se habían resuelto inesperadamente y todo había vuelto a la normalidad... o lo que sea que fuera normal entre ellas. Incluso habían cenado juntas y a pesar del constante nerviosismo que sintió, la había pasado realmente bien.

Esa noche, mientras iba de camino a casa, el ligero viento que soplaba la había ayudado a relajar la tensión en su cuerpo. La fresca sensación del ambiente y el silencio en las calles a esa hora habían ayudado a que Nico asimile mejor lo sucedido en la casa de Maki pues, quiera o no, había descubierto un par de cosas nuevas sobre la pianista y eso, de alguna manera extraña, le hacía sentir especial. Sentía que la distancia entre ellas se había reducido y eso era agradable.

Estaba ya por el parque que indicaba que estaba a pocas cuadras de su casa cuando una sonrisa apareció en su rostro. La pelinegra estaba recordando el desastre que había causado Maki con tan solo un par de dientes ajo. Claramente la morena le había indicado que pique los ajos y, sin embargo, cuando Nico posó la vista en la menor...ya era tarde. La pelirroja acababa de aplastar los ajos sobre una tabla de picar. Nico estaba indignada. Como buena cocinera, o mejor dicho...chef, sabía que aplastar ajos sobre una superficie plana sin cuidado solo terminaría en desastre. No podía entender como Maki, siendo la genio que era, no había tenido sentido común para buscar un mortero…o bueno, al menos un papel manteca o cualquier cosa para cubrir el ajo y evitar que salga volando a todas partes, especialmente a ella misma.

A veces la chica perfecta podía ser realmente torpe.

Era obvio que la menor no entraba mucho a la cocina y aun así, se había ofrecido a ayudarla… eso le había parecido lindo de su parte.

"Quién diría que Maki-chan y yo podríamos llevarnos bien, y todo gracias a lo que pasó esta maña... na" se paró en seco al recordar eso último.

Nuevamente volvía a su cabeza todo

"Uugh…acaso esto no va a parar nunca?!" pensaba mientras ponía ambas manos en la cabeza con molestia.

De pronto una duda volvió a su mente...

Qué hacía Maki-chan tan temprano hoy?

Si bien es cierto la pelirroja se había disculpado por acercarse de esa forma tan repentina a Nico, pero jamás explicó por qué había llegado tan temprano ni qué era lo que...

.- Y-yo...

- Ooh! Ya entiendo! Viniste a ver a la gran y maravillosa Nico!

- S-sí !...Y-yo...yo vine p-por-porque...

- Aaah! Maki-chan, acaso vienes a decirme que eres mi fan número uno?

- QUÉ?!

De pronto la morena abrió los ojos de par en par en realización de lo que acababa de recordar. Maki había ido a verla... A ELLA! y encima había tratado de decirle algo al respecto…Aah Rayos! Por qué no pudo controlarse?!... si no hubiera tratado de fastidiar a la menor ahora sabría qué es lo que Maki quería decirle...

No es que le importara tanto pero...ugh a veces odiaba ese lado suyo…ese lado impulsivo que salía cuando hablaba con la pechugona, pero sobre todo cuando hablaba con ella.

- Basta Nico! - Se dijo a sí misma - todo ya está bien! Si hubiera sido algo muy importante ya te lo hubiera dicho!... Además, Maki-chan ya dejó claro que nunca fue su intención acercarse a ti - Apretó los puños molesta.

El viento resopló un poco más fuerte y sus cabellos chocaron contra su rostro. Todo estaba tan silencioso que los pensamientos de la ojicarmín parecían gritos en su cabeza.

"Vamos Nico, no es de ti estar sobre pensando las cosas... Por ahora es suficiente saber que ya todo se ha arreglado"

Estaba tan absorta en sus pensamientos que, cuando su celular sonó de repente, pegó un pequeño grito del susto.

"Eeck! Mamá debe estar muy enfadada!" pensó asustada de lo que le esperaba al otro lado de la línea.

La señora Yazawa podía ser muy amorosa y todo con sus hijos, sin embargo, así como era de cariñosa también podía ser estricta, y con razón... Nico no le mentía a Nozomi cuando dijo que tenía que ir a casa rápido. De hecho, ella tenía que ir a recoger a sus hermanos a la casa de una vecina que ayudaba a cuidarlos cuando no había nadie en su casa y, aunque ésta dijera que no era ningún problema tenerlos, ni la señora Yazawa ni Nico querían ser una molestia.

Además no mejoraba las cosas que al salir de la casa de Maki tampoco haya cogido la llamada...

Después de la quinta timbrada Nico por fin reaccionó y, nerviosa, decidió coger el móvil sin ni siquiera ver la pantalla.

- A-aló?

- Hasta que por fin contestas Nicocchi.

- Aah, solo eres tú Nozomi.

- Fufufu...Así que esperabas la llamada de alguien más? - Preguntó con picardía la mayor.

- Queé?! N-no, nada de eso...en fin, que quieres?

- Ara... por qué tan agresiva Nicocchi ? Acaso ya no me amas? - Replicó burlona la pelimorada.

- Jaja, muy graciosa Nozomi - respondía con sarcasmo Nico - me vas a decir para qué llamaste o solo querías hacerme perder el tiempo? - Dijo lo último con acidez... y se arrepintió al instante. La otra chica no tenía culpa de su estado de ánimo.

- Que cruel eres Nicocchi, acaso no puedo llamar a mi mejor amiga para saber cómo está? - contestó con fingida tristeza Nozomi, lo que hizo sentir más culpable a Nico.

- Vale...uhm, lo...lo siento…en qué puedo ayudarte? – decir esto con el tono más amable que pudo le estaba costando demasiado a la orgullosa pelinegra.

- Nada en especial, solo quería asegurarme de que cierta persona hubiera cumplido con lo que pedí - decía con frescura la otra chica.

Era de esperarse, Nozomi de verdad solo estaba jugando con ella.

Nico dejó salir un leve gruñido el cual solo hizo sonreír más a la chica al otro lado de la línea. No obstante, y para sorpresa de Nozomi, la pelinegra no objetó al respecto y contestó con sinceridad.

- Sí, ya entregué lo que debía entregar.

- Ooh…Muy bien Nicocchi. Eres una buena niña.

- Hey! Que no soy una niña! - replicó una molesta Nico.

- Sí sí, lo que digas...

A la chica de ojos carmín no le gustaba cuando la pelipúrpura le daba la razón solo para contentarla. Estaba a punto de refutar cuando esta última dijo algo que la dejó helada.

-... Arreglaste las cosas con Maki-chan?

-...

- Hola?

-...

- Nicocchi?

- C-cómo... cómo es q-que...

- Cómo es que lo sabía?... Uhmm digamos que es un se-cre-to~ - decía con voz cantarina la mayor.

-...

Al no recibir una queja de la pelinegra, Nozomi empezó a preocuparse, después de todo no era propio de Nico quedarse callada ante sus bromas, normalmente estaría echando humo y reclamándole explicaciones.

"Uhm, puede que me haya pasado un poco" pensó la pelimorada y decidió terminar con las bromas... por ahora.

- Vamos, no lo pienses tanto Nicocchi. De hecho era una corazonada, ustedes dos estuvieron raras durante la práctica esta mañana así que supuse que pasaba algo...y parece que no me equivoqué.

- Eeh? Ma-Maki-chan también estuvo rara? - La pelinegra estaba sorprendida ante tal declaración.

"Así que eso es todo lo que has entendido? Aay Nicocchi..."

- Pues sí, también estuvo confundiendo algunos pasos en la mañana, no tantos como tú, pero sí algunos...si no por qué crees que chocaste con ella?

- Choqué con todas.

- Pero con ninguna terminaste en el suelo...en esa pose tan comprometedora - Nozomi no pudo evitar decir eso último, era demasiado fácil molestar a la morena.

- Q-q-queé!? N-No sé de qué hablas.

- Jajaja, bueno, arreglaron las cosas o no?

Nico no sabía que responder, por un lado quería negarlo todo… pero ya era tarde, se había delatado a sí misma preguntando cómo se había enterado Nozomi de las cosas y ,por otro lado, el decir la verdad solo aseguraba que la mayor no deje de fastidiarla en cuanto tenga oportunidad.

Pensó un par de segundos más hasta que se dio cuenta de que sea lo que sea que elija, Nozomi siempre la iba a molestar. Negar lo sucedido solo iba a empeorar las cosas y hacer que ganase muchos washi wahies hasta que confiese la verdad.

Suspiró rendida.

- Alguien más lo sabe? – preguntó antes para asegurarse de no dar explicaciones a nadie más.

- Uhmm...tal vez. Primero responde mi pregunta.

- Ugh - la pelinegra no podía con ella. Nozomi parecía estar siempre un paso adelante. Resignada terminó por responder con timidez- ... Todo ya está bien con Maki-chan - acabó en un susurro.

- Qué? Lo siento no puedo escucharte

- Qué ya se arreglaron las cosas con Maki-chan...- dijo aún con un poco de vergüenza.

- Qué? Cómo?- seguía con fingida sordera la pelimorada.

- Argh! QUE ESTÁ TODO BIEN, MALDICIÓN! - Terminó por explotar la morena.

- Jajaja, ya, tranquila. Eso es todo lo que necesitaba oír. Que descanses Nicocchi…

- Hey, espera!

- Mm?

- Todavía no has contestado mi pregunta…

- Qué pregunta?

- Alguien más lo sabe?

- Uhmm,..

- Vamos Nozomi, deja de jugar conmigo.

- Jajaja, lo siento Nicocchi, es que…lo haces tan fácil…jajaja

- Ya basta! Me vas a decir o no? – Nico-chan estaba llegando a su límite.

Nozomi respiró un par de veces para calmar su risa y una vez logrado su objetivo, decidió responder con sinceridad, después de todo, la pelinegra se lo merecía.

- Bueno, yo creo que nadie más ha notado a Maki-chan y todo gracias a ti, que acaparaste la atención de todas. Así que quédate tranquila y mañana no faltes a la práctica, entendido? – la voz suave y amable de Nozomi hizo que Nico se calmara.

- Acaso no sabes quién soy? Soy la idol número uno en el mundo! Jamás faltaría por una tontería así.

- Sí sí, claro que sí super idol. Te veo mañana en la práctica está bien? Adioós.

Tch, otra vez ignorada.

- Vale, adiós – decía Nico mientras colgaba la llamada.

Nico no lo diría en voz alta, pero la llamada de Nozomi fue como un regalo del cielo. La pelinegra no sabía cómo, pero la ojiturquesa aparecía de alguna forma cuando ella lo necesitaba…tal vez era por eso que soportaba todas sus bromas.

De cualquier forma, el ánimo de Nico había vuelto a la normalidad e incluso estaba mejor que antes. Empezó a ver el lado positivo de la situación ya no tenía por qué preocuparse en cómo actuar frente a las demás, especialmente frente a la pelimorada atacadora de pechos. Asimismo, podía volver a hablar naturalmente con Maki-chan... o algo así, pero en fin, algo era algo.

Con esos pensamientos en la cabeza respiró profundamente y aceleró el paso. Para su buena fortuna su casa solo estaba a un par de cuadras de donde se encontraba. Minutos después la pelinegra llegó al conjunto de apartamentos en el que vivía. Una vez que entró, lo más silenciosamente posible, vio que su madre la esperaba en la sala mientras veía la televisión. Con la esperanza de que no la notara, Nico trató de pasar sigilosamente a su cuarto y evitar la reprimenda del día. Estaba a punto de llegar al pasillo cuando escuchó una voz que conocía muy bien.

-Acaso creíste que no iba a darme cuenta de la hora en que llegas?

Gulp. Nico se quedó hecha piedra.

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Luego de soportar la reprimenda de parte de su madre y prometer que no volvería a dejar de avisar sobre su paradero, la morena por fin llegó a su habitación y dejó sus cosas encima del escritorio para inmediatamente después tomar una muy merecida y relajante ducha.

Una vez que salió del baño, se puso la pijama en menos de lo que canta un gallo. Estaba realmente cansada… de hecho, no sabía cómo su cuerpo había podido aguantar tanto, de seguro era por su súper resistencia de idol… en fin, estaba a punto de acostarse en la cama cuando escuchó un sonido raro proveniente de su escritorio. Extrañada, se acercó al mueble y cuando llegó se dio cuenta de que solo era su celular vibrando e indicando que tenía un nuevo mensaje. Molesta por la hora que era, dudó en revisar el móvil.

"Seguro es Nozomi fastidiando de nuevo"

Suspiró, mejor contestaba, no quería que la pelimorada le hiciera daño al día siguiente. Cogió el aparato de mala gana y, cuando vio el remitente se quedó sorprendida. El mensaje era de Maki.

Gracias.

Solo eso decía, pero fue suficiente para que Nico sintiera bonito y se formara una sonrisa en su rostro.

- Que chica tan extraña eres Maki-chan – susurró para sí y se dispuso a contestar el mensaje. Una vez hecho eso, cayó profundamente dormida.

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Para: Maki-chan

Nico Nico Nii~


Amor para todos! en especial para la enana esta noche ;)

n_n/

- Rana