Hola otra vez! muchas gracias a todos los lectores que siguen mi historia y por la paciencia que tienen de leerla jajajaja, hoy les vengo con el capitulo numero siete! yupiiiii, espero que les guste, como siempre disfruten y nos vemos en el prox. cap.!

AYUDA:

- Como ya la historia de cada uno de los chicos esta dando forma me gustaría saber de quien le gustaría saber algo mas profundo, lo dejan en los comentarios el chico y la razón del porque, en el cap. 9 quizás revele la información inesperada o si no depende de como vaya el cap.8 y lo revelo en ese cap.

ACLARACIONES:

- En mi país las personas que hacen las clases de sexualidad son los orientadores.

- La canción que canta Tsukki es Stay de Rihanna, PERO a mi me gusta la versión de Jared Leto, asique les dejo el link: watch?v=TvdHERwAuqA (Adelantar al minuto 1:35).

Disclaimer: Haikyuu no me pertenece ni mucho menos sus personajes.


Capítulo 7

Preguntas y una cita.

"No estoy seguro de como sentirme al respecto"

(Not really sure how feel about it)

"Hay algo en la manera en que te mueves"

(Something in the way you move)

"Que me hace sentir como si no pudiera vivir sin ti"

(Makes me feel I can't live without you)

"Esto invade todo mi ser"

(It takes me all the way)

"Quiero que te quedes"

(I want to you stay)

-Eres inteligente, alto, más o menos bueno en el vóley y además cantas… ¿Algo más que le deba agregar a tu perfil Tsukishima? – Oírlo cantar le sorprendió de sobre manera, se percató de que su voz cambiaba a una más caliza cantando, aun así, su intención no era interrumpirlo, pero su almuerzo se le iba a enfriar si no se lo comía luego, además no era su culpa que el Megane estuviera en su lugar favorito.

-Vaya vaya, el Rey ha hecho acto de presencia ¿Qué se le ofrece mi majestad? - No le molesto que Kageyama lo haya descubierto cantando, pero sí que le haya interrumpido por lo que se puso a la defensiva cosa que ya era normal entre ellos dos.

-Odio decir esto, pero… ¡L-L-Lo s-sien…to!- Ignorando por completo la expresión de putrefacción de Kei se fue a sentar más o menos cerca de él. Kei no dijo nada, prefirió dedicarse a terminar su almuerzo, pero la curiosidad de haber escuchado hace un par de días atrás su conversación con Takeda-sensei fue más grande que el hambre. Estaban solos asique era una oportunidad única.

- ¿Puedo… preguntarte algo? - No estaba del todo seguro si preguntar, hacer algo así relacionado con un tema delicado podría traer consecuencias innecesarias o un mal sabor en la boca.

-Si tiene que ver con Nishinoya-san yo no sé nada- Ya estaba bastante cansado con las constantes preguntas de los chicos del club cada vez que tenían oportunidad y eso era siempre.

- ¿Nishinoya-san? ¿Paso algo? - Al ver la mirada intensa de Kageyama le dio un escalofrió y sus instintos de peligro se activaron.

- ¿Qué? ¿No lo sabes? - Al ver como Kei negaba levemente con su cabeza prosiguió- Corre el rumor de que… Nishinoya-san y Asahi-san están saliendo– No era de extrañarse, eran muy cercanos y cualquiera pensaría eso, pero también estaba la posibilidad de que las cosas entre ellos no eran como los demás pensaban. El rostro de poker-face que mostraba el número once le dejo bien claro que ese tema era demasiado irrelevante para el -Como sea… ¿Qué me querías preguntar? – Se sentía un gran idiota por preguntar eso, estaba avergonzado.

-Te seré bien claro, dime… ¿Qué tienes que ver tu… con la red de adopción del gobierno? -


Otra noche sin dormir ¿Cuántos días van?, tres, no, cuatro, cuatro días en el que nuevamente su pesadilla más oscura volvía a hacer acto de presencia en su vida y en la realidad, estaba seguro que el ya no iba a aparecer nunca más, los papeles lo decían, que él jamás volvería a pisar Miyagi y pasan tres años y lo vuelve a ver como si nada, estaba angustiado, prácticamente pasaba en cama cuando llegaba de las practicas, se saltaba las clases para poder descansar en la enfermería y así estar bien para el entrenamiento, el regreso de Suga-san ha tenido a todos pendientes de él, así que nadie se daba cuenta de lo que le estaba pasando, además era muy extraño que incluso Tanaka no le preguntara nada sobre las faltas "Quizás él tenía razón… si desaparezco… a nadie le va a importar", las cicatrices que le dejo esa persona se estaban volviendo a abrir, el miedo poco a poco lo vuelve a acorralar, la oscuridad había vuelto en el momento menos apropiado y de la forma más cruel, cuando su corazón al fin daba la oportunidad de querer a alguien, de querer a Asahi-san.

Cuando el quinto bloque llego, se retiró rumbo a la enfermería, estaba agotado, además de que no podía comer del todo bien, no estaba teniendo las energías necesarias para realizar la rutina, si hoy no daba el cien por ciento los chicos se iban a dar cuenta de su estado y era lo que menos quería hacer, llamar la atención. Al entrar a la enfermería se encontró con la misma enfermera que lo ha estado recibiendo, no fue necesario darle explicaciones, ella sabía a lo que venía, por lo que con cuidado saca la hoja de siempre y se la paso a Nishinoya para que la completara con los datos necesarios para justificar la ausencia en las clases. Cuando termino la enfermera anoto algunas cosas más en la hoja y se retiró, en cambio Nishinoya se dirigió a la misma cama que ha estado ocupando por tres días seguidos, estaba listo para comenzar a descansar, pero algo le llamo la atención, un sollozo provenía de alguna parte de la habitación, con cautela se baja de la camilla y comienza a buscar entre las cortinas la persona responsable de ese ruido, tenía curiosidad y a la vez un poco de miedo, no por saber quién era la persona, sino por la forma en que escucho el sollozo, hasta que la encontró, pero para su sorpresa era alguien que ya conocía de sobra.

- ¿Shoyo…? -


A pesar de estar consciente de su entorno, no entendía nada de lo que hablaba la profesora de historia, por más que quisiera no podía concentrarse, la conversación que había tenido con Takeda-sensei lo dejo marcando ocupado, pensar que en todo este tiempo ha estado equivocado, lo que él creía no era cierto, era todo lo contrario, Daichi siempre estuvo enamorado de él, pero por una mentira piadosa, mal interpreto la realidad de la situación. Takeda-sensei le confeso que antes de que cayera grave al hospital, Daichi le había echo varias visitas privadas en el que el tema principal era el, le contó que Daichi tenía varios conflictos internos con respecto a lo que sentía, la razón y lo correcto, necesitaba aclarar sus dudas y a la única persona que encontró de confianza fue Takeda. Cuando se conocieron su amistad fluyo como el agua, comían juntos, estudiaban juntos, dormían juntos, hasta tomaban las decisiones juntos, pero por una mentira blanca, todo se fue a la misma mierda.

Todo ocurrió en la clase de sexualidad que se les impartían a los estudiantes de primer año al terminar los últimos exámenes, para el hablar sobre sexualidad no le producía pudor o vergüenza, en cambio a la mayoría sí. Cuando la orientadora termino de hablar hizo preguntas tanto generales como personales y una de ellas le fue preguntada a Sawamura, la pregunta fue "¿Cómo describirías a tu pareja perfecta sin importar el sexo?", Daichi era de las personas que le daba lo mismo lo que los demás pensaran de él, pero en este caso no pudo hacer eso, si describía a su pareja perfecta todos se darían cuenta que era Suga, así que por fuerza mayor describió a Michimiya y desde entonces todos quedaron con la impresión de que le gustaba ella, todo para no ser descubierto de la peor manera y no incomodarlo. Desde entonces Suga tomo la peor decisión, además de tener problemas con su familia empeoro su trastorno y su adicción, todo para parecerse a Michimiya, aún se acordaba el día en que le pregunto a Yui directamente y sin rodeos sus medidas, con el pretexto de que era una tarea para artes, quien le respondió con un poco de vergüenza, desde entonces intento adelgazar más y parecerse a ella, su diferencia de peso era trece kilos, la altura era casi la misma, cintura y cadera diferencia entre treintaiocho y veintiséis centímetros, el cabello estaba bien y también el color de piel, el rostro no lo podía cambiar asique ignoro ese dato, el color de cabello prefirió mantenerlo, además lo que Daichi describió fue más el físico que la apariencia asique no le tomo importancia. Por esa mentira piadosa termino más mal de lo que ya estaba y ahora Ittetsu-sensei le sale con esto, estaba feliz, pero a la vez tenía una enrome vergüenza por haber caído tan fácilmente en la mentira, ni siquiera fue capaz de preguntarle si lo que dijo fue de verdad o mentira, pero ¿Qué podía hacer?, ya habían pasado dos años desde entonces, no podía cambiar el pasado.

Le molestaba como un demonio recordar el pasado, fue un verdadero idiota, la clase de historia había acabo por lo que tomo sus cosas y se fue directo al gimnasio dos para comenzar las practicas, sin querer al bajar las escaleras y al doblar la esquina le pego a alguien con el codo, al darse la vuelta para dar las disculpas se llevó la sorpresa de que era Shimizu.

-Sugawara-san… - Cuando al fin estaba deicida a hablar de lo que paso el día en que Suga cayo grave al hospital, como si los dioses la hubieran escuchado aparece frente a ella.

-Shimizu… ¿Estas bien? ¿No te duele nada? - El golpe no fue muy fuerte, pero como las mujeres son un poco más delicadas tenía que asegurarse.

-Sí, estoy bien, no te preocupes ¿Ibas al gimnasio? – "Es ahora o nunca".

-¡SIP! Iba para allá ¿vamos? - Estada por comenzar a caminar, pero la mano de Kyoko en su brazo lo detuvo.

-Yo… tengo algo importante de que hablar contigo… por favor- Estaba algo asustada, no era fácil para ella interactuar con los chicos del club, ya que, si les decía eso mal interpretarían las cosas, sobre todo Tanaka y Nishinoya.

-Está bien, pero ¿Te parece después de la practica? No quiero ser regañado por llegar tarde, aunque no pueda hacer mucho el entrenamiento es el entrenamiento- Al ver a la manager responderle con un suave movimiento de cabeza se fueron juntos al gimnasio, era un poco extraño que ella hiciera eso, pero bueno, que le podía hacer, a veces las mujeres son tan raras, al igual que los hombres.


- ¿Estas más tranquilo? - Al ver a Shoyo de esa forma se le oprimió el pecho, era la primera vez que lo veía de esa forma.

-Si… Nishinoya-sempai...- Su respiración aún era irregular, por lo que le costaba mucho el hablar, después de que Nishinoya lo llamo se asomó lentamente por las sábanas blancas que lo cubrían y con esfuerzo lo llamo, Yuu fue a su llamado y lo abrazo protectoramente y desde ese momento lo ha intentado tranquilizar.

-Shoyo… ¿Qué te paso? ¿Alguien te hizo algo? - No era muy bueno lidiando con los sentimientos de otras personas, pero no podía dejar así al pequeño Hinata.

-Yo… hice algo muy… malo… Nishinoya-sempai… ¿Qué debo hacer? - Aun no se separaba del abrazo de Yuu, no quería que lo viera a la cara.

-Tranquilo ¿sí?, yo no diré nada a nadie, te lo prometo- Ellos dos tenían una buena afinidad y siempre se contaban las cosas, pero últimamente cada uno se iba por su lado y no hablaban tanto.

- ¿Me lo prometes? ¿No se lo dirás a nadie?, te lo ruego Nishinoya-sempai- Con solo ver la expresión seria del líbero y la afirmación de que no iba a contar nada prosiguió- Yo… hace un buen tiempo… antes de que Suga-san cayera al hospital… mis… mis p-padres me contaron algo que me ha tenido muy mal… y yo no sabía cómo… lidiar con eso… Kageyama…- Con solo pronunciar su nombre nuevamente lagrimas salían de sus grandes ojos naranja, como pudo siguió- Kageyama… me ha estado ayudando… mucho… pero yo… no puedo… no puedo corresponder a su ayuda… por más que quiera… no puedo… entonces busque información para poder enfrentar… lo que me estaba pasando y los puse en práctica, ninguno me ayudo hasta que ayer… probé uno que no debía… me tranquilizo pero eso… no está bien, Nishinoya-sempai… estoy asustado…- Sentía culpa, miedo y vergüenza, había cruzado la línea.

-Shoyo tranquilo, mírame, dime que fue lo que te dijeron tus padres- Su preocupación aumentaba, ahora entendía mas o menos la actitud del número diez.

-Ellos… me contaron que… un día de Junio, fui encontrado… entre la basura de un restaurant cerca de las cinco de la madrugada, la señora que me encontró… me llevo al hospital y la policía se hizo cargo del caso, al final… no encontraron evidencias de lo que paso, por lo que fui llevado a un orfanato… en ese lugar me cuidaron bien, hasta que cumplí… los dos años y vinieron por mí, mi madre y padre me cuidaron como si de verdad fuera su hijo, incluso cuando Natsu nació nada cambio, ambos éramos amados de la misma forma, ni más ni menos, yo los amaba tanto, eran todo para mi… hasta que un día… me contaron la verdad… de que ellos… no eran… mis verdaderos padres…- El llanto de Hinata no se hizo esperar, Noya solo lo consolaba, era lo único que podía hacer en ese instante por él, era shockeante escuchar que él era adoptado, Hinata debía sentir muchas cosas y quizás hasta desesperación porque nadie entendía lo que el sentía "Pobre Shoyo…".

-Shoyo dime… ¿Qué fue lo que hiciste? - Hinata le intentaba hablar, pero como no fue capaz, con un poco de torpeza se descubrió la parte izquierda de la cadera – Pero que… - Sorprendido intento encontrar respuestas en el rostro de su Kohai pero este solo lloraba amargamente, preocupado busco algunos utensilios para hacer curaciones, con delicadeza limpiaba la zona afectada, Shoyo solo lloraba, no podía ni siquiera distinguir entre el llanto si sentía algún tipo de dolor, al terminar de poner el parche en su lugar, lo abrazo- Shoyo… por favor no vuelvas a hacer lo mismo ¿Esta bien?, eso es peligroso- No recibió respuesta alguna, Hinata de verdad que estaba alterado, asique con cuidado se acostó con él en la camilla para estar más cómodos, hasta que cada uno se quedó dormido.


-Tsukishima Akiteru, lo espera Kuroo Keita en la consulta, por favor pase- Se escuchaba como la administradora daba la información por el megáfono, aun le era incomodo que lo llamaran a mil voces, pero todo era por un bien común.

-Con permiso…- Algo tímido se asomó por la misma puerta que veía cada cuatro días a la semana.

-Pasa– Al ver como Akiteru se quedó en la puerta sin mover ningún dedo se paró de su asiento y fue por el – Cuando digo que pases es porque puedes hacerlo, no seas tímido, ya llevamos un tiempo con la misma rutina, se más seguro- Le parecía tierna su actitud, pero no podía pensar ese tipo de cosas, lo tenía prohibido y más aún si eran sus pacientes.

-Lo… Lo siento Kuroo-san- La verdad es que le apenaba un montón todo lo que ocurría, había tomado una muy buena decisión de pedirle ayuda a Kuroo-san, pero a la vez fue una pésima idea, ya que lo asignaron a él como su siquiatra y contarle sus propios problemas le daba mucha vergüenza, se sentía prácticamente desnudo frente de él.

-No te preocupes, solo intenta ser más seguro, por lo que estuve leyendo tus exámenes del hospital salieron preocupantes, pero si hubo mejoras, si sigues así mejoraras a un buen ritmo, bien… quieres hablarme de algo o quieres comenzar con las preguntas- Esta era la última sesión donde iba a practicar esta rutina e iba a implementar otra para comenzar a buscar el origen de su enfermedad.

-Las preguntas primero- Ya estaba acostumbrado a que le preguntara algunas cosas, pero aun no tenía la confianza suficiente para hablar de sí mismo o empezar una conversación.

-Bien, ¿Horas de sueño? –

-Siete horas-

- ¿Cansancio? -

-Un poco, solo en las mañanas-

- ¿Fatiga? -

-Sí, pero poco-

- ¿Ejercicio al día? -

-Solo los ejercicios del club de voleibol que son dos horas-

- ¿Actividades? -

-Solo clases, el club, las compras, un poco de aseo de vez en cuando y mis quehaceres personales-

- ¿Salidas? -

-Sí, una vez, a los bolos, pero no comí nada en la salida-

- ¿Llamadas? -

-Por supuesto, una era de Miki-chan, Seiko-san, mis padres y Kei-

- ¿Relaciones sexuales? -

-N-Ninguna…-

-Ósea que eres virgen-

-Si…-

-Eso es bueno-

- ¿Qué? -

-Nada, ¿Has sentido frio? -

-Sí, todo el día siento frio-

- ¿Autoflagelación? -

-No-

- ¿Comidas? -

-En el desayuno frecuento el pan tostado con mantequilla y la leche con te, en el almuerzo ensaladas con un poco de carne roja o blanca, en la cena un tutti fruti con un yogurt-

- ¿Meriendas? -

-Ninguna-

- ¿Vómitos? - Al no recibir contestación alguna volvió a insistir- ¿VOMITOS? -

-Solo… ayer y hoy…- Quería irse, no se sentía para nada cómodo.

- ¿En qué momento? - Se había molestado un poco, el mismo le prometió que confiara en el pero ahora le sale con esto.

-Ayer después de los exámenes que fueron después del almuerzo y hoy en la mañana- "Que esto acabe rápido por favor".

- ¿Hoy tenías exámenes? -

-Si, en todo el día-

- Bien, terminamos las preguntas, aun sigues comiendo poco, pero al menos ya desayunas, lo más probable es que los vómitos se hayan producido por la ansiedad que tienes al rendir los exámenes ¿Eso te relaja? - "Pensé mal de él, que idiota".

-Si… pero hay algo que tengo que explicar, cuando entre a la universidad y me di cuenta que los exámenes eran muy difíciles de apoco se me hizo la costumbre de vomitar antes de rendirlos, eso creo que eso es aparte de… mi enfermedad- Al ver la intensa mirada de Keita se cohibió un poco.

-Puede ser, tendremos que seguir esa anomalía, asique tendrás la tarea de hacer un listado de los exámenes que rendirás, la hora y si hay vómitos- Espero un poco a Akiteru mientras este escribía en su libreta para proseguir- Hoy será el último día en que te haga las preguntas, asique siéntate cómodo y relájate, lo que vamos a comenzar a hacer ahora es buscar el origen de tu trastorno Akiteru, asique intenta cooperar un poco, grabare la sesión, esta grabación tendrá una copia que será para ti, así la podrás oír si realmente quieres hacerlo o quieras buscar algo que no recuerdes, solo si tú quieres, no es obligación que las escuches ¿Esta bien?- Con solo ver la cara de asombro del chico miel sabía que esto no iba a poder funcionar a la primera, asique vio como con rapidez su paciente guardaba sus cosas y se iba, "Esto será agotador". Paso aproximadamente media hora, descansaba en su silla mientras tomaba un poco de café hasta que nuevamente su puerta se volvió a abrir y para su sorpresa el había regresado.

-Está bien, cooperare con… esto, pero con una condición- Keita saliendo de su asombro movió su mano para que prosiguiera- Después de esta sesión… me tienes que invitar a cenar- "Lo siento Kuroo-san, pero no te lo haré tan fácil"


hahahaha esto ultimo me dio mucho risa, sobre todo en la parte de si era virgen ahahhaha, Aqui el cap. 7!