Capítulo VII

La Princesa Ruto

-¿Cómo planeas que lleguemos a la cascada?- le preguntó la muchacha al ver que era imposible el cruce sin caer el río.

-¿Ves aquella planta que está por allá?- le dijo Link, a lo que ella asintió- pues con eso llegaremos sin daño alguno, te lo puedo asegurar- le dijo.

En esta ocasión la joven Zelda les acompañó, pues, según ella, estaría más segura entre los zoras, así que, pues la llevaron consigo.

Subieron los tres muchachos donde se encontraba la planta, y como Link había dicho, esta comenzó a flotar y, cuando vieron, la cascada ya se encontraba cerca- cuando les diga, saltamos a esa columna- le dijo Link, a lo que ambas muchachas lo miraron extrañadas (en especial Zelda). -¡Ahora!- les dijo; Zelda por reflejo se sostuvo de ambos muchachos.

-Tranquila Zel, ya estamos bien- le dijo Anny. Ambas jóvenes voltearon y vieron una hermosa cascada. Subieron por las columnas que se encontraban que parecían arcos sin rumbo alguno.

Siguieron a Link, hasta que dieron con la cascada- ¿ahora qué?- dijo Anny al ver que en aquel lugar no había ninguna entrada, hasta que Link le señaló el piso- solo un miembro de la familia real o alguien que tenga alguna alianza con ella podrá entrar, tocando la melodía de la familia- leyó Anny en la marca del piso.

Tomó su ocarina, y comenzó a entonar la melodía de la familia real. Una vez que terminó, la cascada comenzó a abrirse, dando paso a los muchachos; los tres entraron y lograron ver el Dominio Zora. Había una bella cascada (más pequeña que con la que se habían encontrado anteriormente), una especie de estanque, donde se encontraban algunos zoras, y había unos pasadizos para poder llegar donde el rey Zora.

Subieron donde el Rey Zora, para informarles que ellos requerían obtener la Piedra Espiritual del Agua: El Zafiro Zora. –Me encantaría poder ayudarles- les dijo el rey- pero temo que mi hija lo tiene, y ella está desaparecida; la última vez que se le vio, estaba atrás alimentando a "Lord Jabú-Jabú"- dijo el rey Zora.

El rey era el Zora más grande que te puedas imaginar, con ojos de un tamaño colosal y bastante obeso; sus ojos eran morados, tenía una especie de bigotes en su boca, en su cabeza llevaba una especie de rubí, y tenía una capa entre rojo y anaranjado con detalles dorados en las orillas.

Anny se percató que Link no deseaba ir a buscar a la princesa zora, por la mirada que tenía en su rostro- señor- habló Zelda- ¿es posible que mis jóvenes acompañantes vallan a buscarla?- el rey Zora, al ver con la formalidad de la palabras de Zelda, supuso que ella era la princesa.

-Disculpe jovencita, pero… ¿no es usted la Princesa Zelda?- le preguntó

-Así es; es por eso que yo se lo pido. Su hija es posible que esté en peligro, por eso yo le recomiendo que le permita a mis acompañantes que vallan en su búsqueda- le dijo de nuevo.

-Muy bien- dijo el rey zora- pero yo creo que puedo auxiliarles con esto- les dijo a los muchachos, entregándoles un boomerang que tenía, al parecer, en el centro un rubí, decorado exquisitamente con unos detalles de oro- es uno de los tesoros zoras, sé que ustedes le darán un buen uso- concluyó.

El rey les mostró el camino para llegar donde se encontraba Lord Jabú-Jabú, encontrándose con un pez del triple o Cuádruple del rey Zora.

Anny intentaba ver donde se podría encontrar la princesa zora, pero, vio que Link se acercaba al gran pez, y se acercó a él- prepárate, porque esto no será una experiencia muy agradable- le advirtió Link, y la muchacha sin entender del todo, observaba, como de uno de sus frascos que tenía el muchacho dejaba caer un pez pequeño al piso, y sintió después que Lord Jabú-Jabú intentaba jalar el pez solo con tomar aire, y no solo se llevó al pez, si no a ambos muchachos.

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Anny abrió los ojos, sintiendo un dolor en su cabeza por el golpe al caer, y sintió como el "piso" estaba mojado; una vez que logró ver bien el lugar, observó que… ¡ESTABA DENTRO DE LORD JABÚ-JABÚ!- ¡¿C-cómo llegamos aquí?!- le preguntó Anny espantada.

-Solo sígueme- le dijo de mala manera Link, algo que le preocupó a la muchacha, pues nunca lo había visto así.

Estuvieron caminando un tiempo, hasta que, dieron con una habitación donde una zora se hallaba- ¿esa es la princesa zora?- preguntó Anny.

La zora con la que se habían encontrado era casi de la estatura de Anny; las aletas de sus brazos le llegaban a sus rodillas, y en sus orejas (muy parecidas a las de los hylians, exceptuando que tenían un poco más a unas aletas) uno pendientes azules a juego de sus ojos, también azules.

-¿Quiénes son ustedes?- dijo la zora, de manera algo engreída.

-Mi nombre es Anny y él es Link, y venimos a buscar a la princesa Zora- dijo Anny de manera apresurada, pues el lugar la ponía muy nerviosa.

-Entonces, me buscan a mi, Ruto, la princesa Zora- contestó a ella mirando a ambos muchachos, pero al ver a Link, se podría decir que se quedó "embobada" con su atractivo físico.

Cuando la joven zora se iba a acercar al muchacho, se comenzó a escuchar sonido de electricidad, y cuando los tres jóvenes y la pequeña hada voltearon, se encontraron con una especie de corazón, conectado a Lord Jabú-Jabú; algunas de esas conexiones, se convirtieron en una especie de antena que sacaba electricidad, y protegiéndole, una serie de medusas que comenzaron a girar alrededor del corazón.

-¡Anny!- le llamó Link, y ella volteó a verlo, para alcanzarlo- lanza el boomerang al corazón, y cuando las medusas se detengan, mátalas con lo que puedas- le dijo el muchacho. La joven zora, en un descuido, fue capturada por el terrible monstruo.

Anny realizó la acción que el muchacho le había dicho, y cuando las medusas pararon, con el mismo boomerang se deshizo de tres al mismo tiempo, mientras que Link, con su arco se deshizo de otras más, pero el terrible enemigo, no se quedaría así como si nada, así que saco otra formación de medusas para defenderse, pues se habían desecho entre los dos de las primeras.

Ahora las medusas se movían a una velocidad mayor, obligando a Anny a tener que hacer un cálculo para lograr detener el movimiento. Lanzó el boomerang, dando en el blanco, deteniendo de nueva cuenta las medusas, para deshacerse ahora de cuatro con un solo golpe de su boomerang.

Al parecer, el monstruo se había quedado sin medusas, pues ahora solo lanzaba descargas eléctricas muy poderosas, que los muchachos evitaban de manera sorprendente. Anny volvió a lanzar el boomerang una vez que estaba cerca del corazón, y detuvo el movimiento y el lanzamiento de descargas eléctricas, y cuando ambos tuvieron la oportunidad, desenvainaron, y comenzaron a atacar con todas sus fuerzas, hasta que, al extraño corazón le salieron una especie de ronchas verdes alrededor de todo su "cuerpo", por decirlo así, hasta que explotó.

En el piso, donde el enemigo explotó, se formó un has de luz en donde estaba Ruto, con algo en manos; ambos se acercaron, y vieron que Ruto tenía las mejillas sonrojadas- ¿qué pasa?- le preguntó Anny.

-Estaba aterrada pero…- les dijo primero en manera triste, para después decir alegremente- gracias a ustedes pude recuperar la valiosa piedra de mi madre…- concluyó.

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Cuando ambos abrieron los ojos, vieron que se encontraban en donde Lord Jabú-Jabú, y junto a ellos, Ruto- estoy muy agradecida con ustedes- les dijo la joven princesa, de manera más tranquila- perdonen mi actitud de hace un momento. Si han venido hasta acá, es porque algo requieren de nuestra raza, díganme, ¿qué es?- preguntó Ruto. Link, para evitar estar más tiempo en ese lugar, fue directo al grano.

-La Piedra Espiritual del Agua, el Zafiro Zora- dijo con algo de molestia e impaciencia.

-Comprendo- dijo Ruto, sacando la piedra que tenía tres pequeños zafiros redondos, con una base de oro, al igual que las demás piedras- este es como el anillo de compromiso Zora- dijo Ruto casi en susurro, pero solo Link la escuchó, poniendo un rostro un "poco" aterrado.

-"Lo que quería evitar, pasará… me lo va a dar a mí. ¡Fue por eso que le dije a Anny que ella usara el boomerang!, para que se lo entregara a ella como recompensa por salvar a Ruto. Hice lo posible por parecer lo más insignificante posible, pero parece que todo me sale mal"- pensó Link, lamentándose de no poder evitar aquel acontecimiento.

Ruto se acercó lentamente a Link, entregándole la pequeña piedra. Link la tomó, agarró a Anny de la mano y la jaló para salir de ese lugar lo más pronto posible- ¡ADIÓS RUTO Y GRACIAS!- dijo Anny antes de perder de vista a la princesa zora.

Cuando se reencontraron con Zelda, Link les dijo que lo mejor era irse de ese lugar, pues había que llegar al Templo del Tiempo, antes de que el hombre que había secuestrado a Zelda los localizara y supiera que ellos tenían las piedras y la Ocarina del Tiempo.

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Wueno, hasta aquí por ahora. Les juro que este es el capítulo que más me costó, pues no estaba muy inspirada que digamos, pero bueno, aquí está. Tuve que ponerme a jugar tres veces el mismo calabozo, porque el capítulo lo escribí una… dos… tres… cuatro… ¡CUATRO VECES POR EL HECHO DE QUE NO ME SALIA! Les prometo que el capítulo VIII estará mejor, pues ya lo tengo casi todo (créanme que como no me salía este, decidí comenzar el VIII y parte del IX).

Gracias a Dialirvi y a erias velam por seguir tan fieles al fic, pues del capítulo anterior, solo recibí reviews de ustedes.

Ahora sí, me callo y me voy porque estoy terminando de escribir a las 00:01 de la madrugada del día domingo 12 de noviembre de 2006 y ya tengo mucho sueño XD.

¡¡Nos estamos leyendo!!