Holu uvu lo se, me quieren matar porque siempre me demoro mucho 3: perdonen todos. Bueno, este capitulo me costó mas escribirlo porque... ya lo descubriran. Que lo difruten (~-u-)~


Capitulo 7: Desesperación

-Kuroha-

Espera un segundo ¿¡Que dijo!? ¡Qué hago! ¡Estúpida mente! No podía evitar hervir de vergüenza al ver a la chica de bufanda roja a centímetros de mi cara y con una sonrisa… extraña. Cediendo ante Ayano cerré fuertemente mis ojos, maldiciendo en mi interior, mi pecho llegaba a doler en ocasiones. Casi podía sentir como la agitada respiración de Ayano se mezclaba con la mía.

Y-Ya casi… pensaba casi temblando, hasta que…

Ayano besó mi frente y luego explotó en carcajadas. No sabía que le pasaba, pero me sentía ¿Irritado?

-Hubieras visto tu cara toda roja- reía Ayano con las manos en el estomago y retorciéndose por todo el sillón.

-Oye, tú…-

-Sí, te hice enojar. Te hice pensar que te besaría en la boca pero no lo hice, y reí para que te enfadaras más- dijo Ayano ordenando el cabello que tenía desparramado en todo el rostro. Yo solo gruñí, estar enfadado no es nada agradable, pero todavía me pregunto algo.

-Entonces para que no te enfades…-

-Tienes que recompensarme con algo-

-Comprendo perfectamente- dije con una sonrisa.

Me acerque a ella acorralándola en el límite del sofá, ella no parecía comprender que es lo que intentaba. Tomé su mano atrayéndola hacia mí, con mi otra mano tome su cintura y la besé, no como la última vez. Esta vez fue algo más delicado, ella se sentía un poco tensa, pero después de unos segundos correspondió al beso. Ella cerró sus ojos, seguida por mí.

¿Qué es lo que siento en mi pecho? ¿Es lo mismo que en mi sueño? No, por alguna razón es… diferente. No era como lo llamaban "apasionado", es posiblemente lo más inocente que he hecho en mi vida.

Después de un tiempo que se me hizo eterno nos separamos, yo solté mi agarre, dejando a la chica petrificada.

-Dime ¿Ya no estás enfadada?- pregunté con una ceja arqueada.

-Ayano-

No acababa de analizar lo que había pasado. Me había dejado llevar por la situación y acababa de besarlo, eso estaba mal, ¡Sabia que estaba mal! ¿Pero nada pasaba si no le decía "te amo"? Podía dejarme llevar y salvarlos ¿O no? Mi corazón latía a mil por hora, no tenia palabras, posiblemente si abría la boca solo iba a balbucear como la tonta que soy. ¿Estoy enfadada? ¡Claro que no! ¡Me derrito por dentro! ¡Siento que mi cerebro se hace añicos! ¡Y todavía tengo que responder algo coherente!

-N-No-

¡No puedo verte la cara!

-Espero que no uses esa técnica con otras personas- susurré provocándole mucha risa a Kuroha, hasta que al parecer se ahogó, porque empezó a toser muy fuertemente.

-¿Estás bien?- pregunté preocupada al ver que su tos no se detenía.

-N-No pasa nada- dijo el chico intentando aclarar su garganta. Corrí hacia la cocina y le traje un vaso de agua, que al parecer funciono, ya que el chico se veía aliviado.

-Me preocupaste-

-No tienes el porqué, soy inmortal-

-Pero…-

-Yo debería preocuparme por ti, después de todo los humanos son los efímeros y débiles- respondió Kuroha acariciando suavemente mi mejilla, aun así me sentía inquieta.

-No me mires así, solo debe ser comezón de garganta- dijo desviando la mirada, tome su mano para volver a captar su atención.

-Si te sucede algo… te mato- susurré en un intento de amenaza, Kuroha solo hizo una sonrisa ladina y se puso de pie.

-¿Ahora te- Kuroha de un momento a otro quedo en completo silencio, no solo esto, parecía estar sorprendido, hasta asustado. Extrañada me voltee intentando descubrir que es lo que el tanto veía. Algo confundido la mire. Era una pequeña dama de cabellos negros y llamativos ojos rojos. Su rostro no parecía demostrar ninguna emoción, de hecho se veía bastante fría. Ella solo se quedaba mirando a Kuroha fijamente, como ignorara completamente mi presencia.

-¿Qué haces tú aquí?- preguntó Kuroha con bastante desprecio.

-Tenemos que hablar… seriamente- dijo con una voz fría pero suave, dirigiéndome levemente la mirada.

-No hay nada que hablar Azami-

-Kuroha, sé perfectamente lo que estás haciendo- hablaba tranquilamente mientras se acercaba a paso lento. Kuroha parecía nervioso, con su brazo me empujo levemente para que retroceda unos pasos.

-Ayano, vete. Vuelve cuando te avise-

-Pero…-

-Vete, te lo suplico-

Algo estaba mal, muy mal. Kuroha normalmente no se suele rebajar a un "por favor" y nunca lo había visto en este estado de semi pánico, necesitaba respuestas, pero claramente ahora no era el mejor momento. Sin decir ninguna palabra salí de la casa y me senté en la vereda.

-Kuroha-

-¿Qué quieres?- pregunté bastante molesto, realmente sus visitas no son nada oportunas.

-Sabes perfectamente que estoy haciendo aquí-

-Si lo supiera no estaría preguntando-

-¿Por qué esa chica sigue aquí?-

-Porque la necesito para cumplir el estúpido deseo- respondí ya mas irritado que antes, esta mujer nunca va al grano.

-Pues no pareciera, ya que te estás tomando tu tiempo- dijo ella encaminándose a el sofá para sentarse.

-No es tan fácil enamorar a un humano, supongo que ya sabes sobre eso- dije intentando irritarla.

-Lo sé más que nadie, el punto es otro-

-¡¿ Qué?!- exclamé desesperado.

-Al parecer te estás echando para atrás-

-¿De qué diablos hablas?-

-Te encariñaste con la chica, ¿No es así?- preguntó arqueando una ceja, a pesar de que sea una persona fría, se notaba fácilmente su aire de superioridad. No sabía que responder, solo permanecí en un silencio tenso. Azami prosiguió.

-Pensare que estas así por los sentimientos humanos que adquiriste- dijo poniéndose de pie.

-Debes deshacerte de ella-

Fue al grano

Tan solo pensar en esa estúpida idea comprimía mi pecho. No lo haría, es estúpido. ¿Por qué abandonaría lo único que ha tenido un verdadero significado para mí? Ella era lo que me hacie sentir que no era un monstruo, que podía ser algo mejor.

-No lo hare- respondí firmemente. De nuevo una infernal tos comenzó a invadirme, pero rápidamente tapé mi boca.

-Ya vez- dijo Azami suspirando.

-¿A qué te refieres?-

-Mira tu mano- al mirarla noté una pequeña salpicadura roja. Sorprendido toca mi boca y me encontré con un pequeño hilo de sangre. Un sutil miedo mezclado con impacto me invadió por no comprender que me sucedía.

-Vives para cumplir deseos, y si no lo haces simplemente no durarás por mucho tiempo-

P-Pero

-Si no logras cumplir este deseo y luego los matas a todos, pues puedes irte despidiendo de lo humano que tienes o de tu existencia-

-Pensé que tu-

-¿Qué no quería que los mataras? Pues no, solo te estoy dando una lección-

-No se siente bien cuando te quitan lo que amas, ¿No?, además si mueres no pasará nada, todos de salvaran y podrán vivir vidas felices y plenas, algo que les has estado arrebatando por mucho tiempo-

-¡Callate!- grité con todas mis fuerzas.

-Ya no soy el mismo-

-Lo eres, solo espera a que Haruka te deje, volverás a ser el mismo-

No lo hare. No me importa si Haruka se va, no quiero volver a ser el mismo, porque…

-Suerte con tu plan- dijo caminando hacia la puerta, iba a detenerla, pero esta paró en seco sin dejar de darme la espalda.

-No importa cuánto lo niegues, sabes perfectamente que puedo leer tu mente- dijo desapareciendo del lugar.

Me quede paralizado intentando ordenar todos aquellos datos en mi mente. Si n lograba que me digiera "te amo" moriría, pero si lo hiciera tendría que matar a sus amigos y ella me odiaría. No sabía qué hacer. Me odio, estoy destinado a causar dolor, haga lo que haga nada será bueno. Soy un completo inútil. La única forma en la que viva es seguir con mi plan, algo que no estoy dispuesto a hacer. ¿Pero qué pasa si ella tiene razón? ¿Qué pasa si Haruka se va y vuelva a ser un monstruo. ¿Ayano solo me quiere por Haruka? No… me niego a pensarlo. Me dirigí a la puerta para llamar a Ayano, ella estaba en la vereda, hablándose a sí misma.

-¿Por qué pasa esto?- se preguntaba. Me escondí en el marco de la puerta para seguir escuchándola.

-Siento que ahora todo es tan diferente, es como si ya me hubiera acostumbrado a estar con él-

¿Habla de mí?

-Pero las cosas se me hacen tan complicadas… ¿Por qué solo puedo decírselo? ¡Tan malo es que diga "me gustas mucho"…- hizo una pequeña pausa.

-O un simple "Te amo"

Algo dentro de mí se comprimió con fuerzas haciendo que me apoye en una pared para no caer al suelo, mis piernas no paraban de temblar. De nuevo muchas imágenes aparecieron frente a mí, pero esta vez eran de Ayano conmigo, todos los momentos que pasamos juntos.

¿Qué es esto? pensé asustado.

-Gracias-

¡¿Konoha?! ¿Es la voz de Konoha? me dije impresionado. ¿Cumplí el deseo? ¡No es posible!

-Ya no hay un motivo para mi existencia, mi deseo fue cumplido y es hora de cumplir me parte del trato-

No no no no no caí de rodillas al piso y me dio un gran dolor de cabeza, lo cual hizo que tocara mi frente con fuerza

¿Qué es esta sensación? Konoha se fue, soy libre pensaba poniéndome temblorosamente de pie. Una pequeña risa involuntaria salió de mis labios. Me sentía diferente. No soy la misma persona, solo Kuroha. Podre seguir con el plan, por fin, no tendré que morir después de todo. Camine hacia mi habitación y saqué una pistola de mi velador, para luego encaminarme hacia la entrada donde se podía ver a Ayano dando la espalda.

Sin los estúpidos sentimientos no habrá problema si la mato, ¿No? Podre acabar a quien me a traído muchos problemas pensaba aguantando mi risa para que ella no notara mi presencia.

Con mi temblorosa mano apunte el cañón hacia la distraída chica, coloque mi dedo en el gatillo y…

-Después de todo Kuroha no es un monstruo-

-Shintaro-

-¡Ene!- exclamaba moviendo bruscamente a la chica, me estaba empezando a preocupar. Coloque mi oído en su pecho, su corazón aun latía. Toque su frente y note que tenía una temperatura alta, además de débiles respiraciones. Definitivamente esto no era nada bueno.

-¿Pasa algo?- preguntó Momo somnolienta.

-Tenemos que ir a un hospital, rápido-

Mi hermana reacciono lentamente, pero fue rápido a despertar a los chicos mientras yo le marcaba rápidamente a la ambulancia, sabía que no valía la pena llevarla a pie, ya que me demoraría el doble del tiempo, por lo que Ene podría empeorar. Estaba muy preocupado, ¿Qué le pudo pasar? Todo iba perfecto, pero…

-¿Por qué?- susurraba esperando que Takane despertara, en vano. Lo último que me quedaba era esperar a la ambulancia y pensar que todo mejoraría, que solo tuviera una baja de azúcar o algo así. Mis esperanzas no se irían, ya que Ene nunca me abandonaría de nuevo. La ambulancia llegó mas rápido de lo que pensé, y me subí a ella sin soltar ni un segundo su mano. Lamentablemente tuve que soltarla, ya que los doctores tenían que analizarla. Estaba muy angustiado en la sala de espera, hasta que llegaron los chicos del Mekakushi, que intentaban reanimarme o tan solo compartir el dolor que sentía en ese momento. Después de un par de horas de intriga un doctor nos permitió pasar a ver a Ene a una habitación.

Ahí estaba ella, recostada en una camilla y conectada con suero, como lo estaba hace dos años, la última vez que vi a mis amigos vivos. Su rostro se mostraba tranquilo, al parecer está cansada. Me acerque rápidamente a ella y me puse de rodillas para estar a la altura de su rostro. Acaricie suavemente su mano intentado despertarla.

-¿Está bien?-

-Si, debe descansar. Lamentablemente su salud y defensas son muy bajas, lo que es propensa a sufrir más enfermedades que la gente común. Se podría decir que es más delicada, por lo que no es bueno exponerla a temperaturas extremas o que haga grandes esfuerzos físicos- explicaba aquel doctor. Es obvio que intentaba explicarme como si fuera un mocoso de cuatro años y que no me preocupe mucho. Al contrario. Mi corazón se detuvo al procesar esa información. ¿Cómo no lo pensé antes? El cuerpo de Takane seguía enfermo, y ahora está en este estado por mi culpa.

-Hermano, hay que dejar que descanse- susurró Momo a mi lado.

-No, está bien, me quedare aquí en silencio- le respondí apoyando mis brazos sobre la camilla. Al parecer ella notó que no era prudente impedírmelo, y salió junto a los chicos dejándome solo con ella. Me quede un largo tiempo mirándola, esperando que en cualquier momento despierte y me tranquilice. Aunque intentaba concentrarme mis parpados se volvieron pesados y me quede dormido en esa incómoda posición. Algo me despertó, una suave voz.

-Shintaro-

-Takane-

Desperté sintiendo mi cuerpo muy pesado. A juzgar por aquellos conocidos ruidos debo estar en un hospital. No pensé que volvería a tener de nuevo problemas de salud, pero después de todo mi cuerpo siempre ha sido débil. Abrí con gran esfuerzo mis pesados parpados y lo vi. Shintaro estaba dormido apoyado en un lado de la camilla. Al parecer estuvo mucho rato esperando que despertara. Estiré mi mano acariciando levemente su rostro.

-Shintaro- susurré logrando que este abriera un ojo. Al verme despierta se sorprendió y se puso de pie rápidamente.

-¿Cuánto rato has estado aquí?-

-No mucho- respondió algo incomodo. Por alguna razón me sentí mal, seguramente estará así por el hecho de que mi cuerpo vuelva a estas horribles condiciones de nuevo. Seguramente me espera una larga charla que intentara reanimarme o algo así, eso hacían los chicos hace dos años.

-Bueno, supongo que sabes que pasara- dijo Shintaro.

-Claro, volveré a ser la chica débil y enfermiza, estaré bien-

-No Takane, la última vez no estuvo bien-

-Solo pasó, no significa que me tenga que volver a suceder lo mismo de nuevo-

-Pero entiende, no podemos volver a tomar ese riesgo de nuevo, que vuelvas a empeorar de repente-

-¿Qué intentas decir?- pregunte extrañada, noté que la conversación no iba a ningún buen lado.

-Takane, estarás en peligro siempre, la única forma en la que puedes estar segura es volviendo al teléfono-

¿Qué? algo dentro de mí se derrumbo al solo pensar tener que abandonar mi cuerpo nuevamente, por un solo accidente pequeño, ¡Es una tontería! Me senté con un movimiento brusco en la camilla.

-¡¿ Estás loco?!-

-Debes entender que-

-¡No! ¿Sabes lo difícil para mí que fue vivir en la obscuridad y frio por dos años? Pensé que lo entendías- dije en un tono muy dolido, Shintaro parecía preocupado, pero creo que está exagerando las cosas.

-¡No quiero volver a perderte!- exclamó tomando fuertemente mis hombros para que lo mirara a los ojos, pequeñas lagrimas de impotencia se asomaban peligrosamente en mis ojos.

-Estaré bien…lo juro-

-Ambos sabemos que no es cierto, no sacas nada con arriesgarte de nuevo de esta forma, no estoy dispuesto a perderte dos veces- en mi interior sabía que él tenía razón, nunca estaría sana, siempre tendré ese estúpido peligro inminente, pero quería negarme a aceptar esa realidad.

-No te prohíbo estar en tu cuerpo, solo me gustaría que estés mas en el celular, quiero que tomes la menor cantidad de riesgos posibles, ¿Si?-

-Si- sollocé abrazándolo fuertemente, después de todo lo he hecho sufrir lo suficientemente para que tenga que aguantar mis problemas de salud nuevamente. No pude aguantar mucho y simplemente lloré en su hombro, a pesar de que sea injusto es lo mejor para los dos. Pero aun así tenía miedo, nuestra relación podía cambiar drásticamente por este hecho, no quería tener que volver a aquella fría pantalla, extrañaría terriblemente sus abrazos, manos, calidez y besos. Que sería de mí sin esos importantes factores que sostenían un gran pilar en mis sentimientos, o peor, sin cuerpo tal vez Shintaro valla perdiendo interés en mi después de todo. ¿Por qué? ¿Por qué siempre esta estúpida enfermedad crea una barrera que me separa de lo que amo?

-¿Estarás bien?-

-Si- respondí con una temblorosa sonrisa.

No

-Debes descansar, después vamos al departamento- dijo dándome un beso en la frente, yo solo asentí y me recosté dándole la espalda.

-Shintaro-

Sé que no le será sencillo esto, para mí tampoco lo es. No quiero volver a perderla, pero de todos modos esto la daña de sobremanera. Quiero hacer lo mejor por ella, quisiera dar lo mejor, solo por verla feliz. Aunque a veces la mejor decisión no es la que te hace feliz, ¿O no? ¿Sera solo uno de esos estúpidos egoísmos míos? Pero ella debe vivir, y me encargare que se le haga lo más normal posible. Tal vez me sienta presionado, pero si Takane lo nota sería peor… no se qué debo hacer, si estoy haciendo lo mejor para ella, ¿Por qué me siento tan frio? Ella me dio la espalda, es más que obvio que no está bien y que fingió su sonrisa. De seguro está muy enfadada conmigo.

Algo deprimido me retiré de la habitación encontrándome con las miradas curiosas de los chicos. Suspirando seguí caminando hacia una sillas ignorándolos. Al parecer Mary quería hablarme, pero Momo la detuvo tocando su hombro. Después ella camino hacia mí y se sentó a mi lado.

-¿Cómo esta ella?- me preguntó con una tímida sonrisa.

-Está bien-

-Hermano- dijo tocando mi espalda.

-Debes confiar que todo estará bien, confía en ella-

-Pero…-

-Se lo doloroso que fue para ti perderla, en ese instante también te perdí a ti- subí mi vista asombrado hacia los expresivos ojos de mi hermana.

-Pero no perdí la esperanza nunca, esperaba cada día que te levantases, intentara lo que intentara no podía ayudarte, ya que dependía solamente de ti ponerte de pie y vivir con eso, ya que hay cosas que no se pueden simplemente olvidar-

-Takane nunca olvido la enfermedad que tenia, pero en vez de representarlo como un obstáculo, estaba dispuesta a vivir con eso. No puedes evitar que no viva con eso- dijo apretando suavemente mi mano.

-Tal vez no sea ni la mitad de inteligente de lo que eres, pero comprendo completamente lo que sientes-

Estaba anonadado. Ella tenía razón. Cada una de las palabras que salían de su boca era acertada, nunca la había visto así, había olvidado el dolor que ella también sentía. Fui egoísta una vez más.

-Hermana- susurré abrazándola escondiendo mi rostro en su hombro.

-Lo siento mucho- me sentía muy culpable por como la hice sentir estos últimos años.

-No pasa nada, mírame- subí la mirada a su conmovido rostro e hice una ligera sonrisa.

-Aunque a veces eres molesta-

-¡Oye!- exclamó con un puchero. Me puse de pie mientras reía y desordené su cabello sin tomar en cuenta ninguna de sus quejas.

-¡Eres un tonto!-

-Así es-


Si, soy diabolica y una mala persona por siempre dejarlos asi :,3 Bueno pos aqui una noticia impactante: *redoble de tambores* el proximo sera el último capitulo c: *le pegan* los hamo con "h" gracias por los review uwu tiene todo el derecho a insultar el final XD

besitos: Raikos