Buenas! Muchas gracias a todos por sus comentarios J ustedes me inspiran a seguir mi historia aunque sé que soy una pésima narradora jeje Me gustaría disculparme por no contestar comentarios en el capítulo anterior u.u

Edymar Guillen: Muchas gracias, me gusta saber que te esté gustando :D y si claro que Jack merece sentir celos, ambos no la tendrán fácil si quieren conquistar el corazón de la reina.

Lalocanaye: espero q este capítulo la dejen con ansias como el anterior :P

Patzylin-Donno: jeje ^^ Jack es muy impulsivo y actúa sin pensar las cosas, por eso me encanta! Jajaja y yo me porto "bien" bueno en lo que se pueda xD cuídate voz también montones y nos estamos hablando, me encanta tener a alguien como voz 3

Danilulis: Viva el Helsa! Aunque también me gusta el Jelsa . waaaaa lo vio de Hans se su cuerpo *3* pero prefiero la actitud y la carita de Jack *-*

Valeria: jeje gracias :P

JackyMoon: Espero q te guste este capítulo n.n gracias! :D

7. Guerra Declarada.

El joven pelirrojo caminaba en los pasillos sin ningún rumbo, no dejaba de lamentar su estado actual, no quería estar en ese castillo, no quería ser un guardia, no quería ver como el idiota del Príncipe del Norte coquetearía a la reina, no quería estar en un sitio donde nadie lo respetará ni lo quisiera, no quería ser nadie… El joven seguía sumergidos en sus pensamientos, sin percatarse de nada en su alrededor por lo que accidentalmente choco de frente con la reina Elsa quien había salido de su estudio para buscar a su hermana; ambos jóvenes después del percance se quedaron viendo en una conexión visual que congelo el tiempo, los ojos celestes de la reina quien lo miraban fijamente ayudaron a disminuir instantáneamente la ira del joven del Sur.

-Disculpe su majestad- se disculpó el pelirrojo torciendo su torso en señal de perdón.

-No pasa nada joven Westerguard- Habló Elsa dando inicio a sus pasos nuevamente, Hans quería detenerla pero se quedó de pie viendo como la mujer que lo estaba volviendo loco en sus pensamientos se alejaba de él, en su interior el joven Hans sabía que esos sentimientos que estaba sintiendo no eran correctos, él había intentado matarla y sin contar que había

-¡Reina Elsa!- por fin Hans pudo mencionar unas palabras haciendo detener a Elsa quien se había alejado algunos metros. Hans solo se arrodilló–me gustaría disculparme por lo que intente hacer, por jugar con Anna, por ser un estorbo para usted, por el comentario que hice en el barco, por no ser una persona agradable- El joven no pudo aguantar caer una lagrima de sus ojos en recordar todo lo que había hecho.

Elsa sorprendida al sentir sinceridad en las palabras del joven pelirrojo se acercó donde se encontraba aún agachado el joven pelirrojo pero antes que pudiera decir algo vio que el Guy se acercaba donde se encontraban.

-Majestad, disculpe a mi compañero, tiene que estar cansado por el viaje-hablo Guy mientras ayudaba a levantar a Hans. – Ya nos vamos- dijo el joven castaño mientras comenzaba a caminar junto con Hans.

-Espere- los detuvo la reina –podrías dejarme a solas con el joven Westerguard- ordeno la reina para sorpresa de ambos jóvenes, pero Guy obedeció a la reina y se marchó del lugar, dejado nuevamente a Hans y a Elsa solos en el pasillo. –me gustaría que me acompañaras- le dijo Elsa a Hans mientras comenzaba a caminar.

Ambos jóvenes caminaron por el pasillo del castillo hasta el jardín interno donde en el cielo ya se podía ver a la luna junto con los últimos rayos del sol que se ocultaba en el horizonte, la reina comenzó adentrarse en el jardín mientras Hans solo se quedó atrás para contemplar la belleza de la reina.

-¿Cómo se ha sentido en este día en Arendelle?- le pregunto la reina al guardia que la acompañaba.

-Fuera de los malos gestos de la gente, bien- respondió Hans con un tono sarcástico mientras se adentraba al jardín hasta sentarse en una de las bancas. –pero no esperaba otro trato después de todo lo ocurrido-

-espero que algún día te sientas cómodo en estas tierra- le dijo la reina mientras se sentaba junto al pelirrojo.

-Hay algo que no entiendo desde que llegue aquí-

-¿Y qué es?-

-Si sos la reina de la nieve porque está haciendo tanto calor en su reino, y tras de eso me pones a usar estos horribles y calientes uniformes- dijo el joven en forma de queja provocando una risa a la reina, una risa que cautivo más al joven pelirrojo.

Mientras tanto, en la cocina, Astrid finalizaba decontar la historia a Jack sobre la razón del por qué el príncipe de las Islas del Sur se convirtió en un guardia de Arendelle para evitar su ejecución, Jack continuaba furioso al pensar que Elsa acepto estar en peligro para ayudar a la reina, aunque era admirable de la gobernante de Arendelle no podía dejar de pensar que en cualquier momento Hans le podía hacerle algo, y para mal momento llegó a la cocina Guy quien regresaba donde sus amigos.

-¿Por qué volvistes?, ¿dónde está Hans?- pregunto Hiccup a su amigo.

-La reina me pidió que la dejara sola con él- contesto Guy mientras se volvía a sentar en la silla

-¿¡Dejastes solo a la reina Elsa con Hans!?- todos en el lugar alzaron la voz.

Jack al escuchar eso se levantó de la mesa rápidamente, agarro un bastón de madera que había en el lugar y se marchó de la cocina furioso en busca de Hans y Elsa, el joven príncipe caminaba por los pasillos, mientras por su mente pasaban los peores pensamientos de lo que Hans le podría hacerle a la reina, hasta que unos ruidos lo llevaron al jardín del palacio, viendo como la reina y Hans se encontraban sentados en una misma banca hablando entre ellos, Jack sintió por primera vez un sentimiento de enojo y odio, sin pensarlo se dirigió donde el pelirrojo y la reina de Arendelle se hallaban y usando el bastón de madera le tiro un rayo congelante al joven del Sur, golpeándolo en el pecho y haciendo que se cayera al suelo.

-¿Príncipe Jack, que sucede?, ¿Cómo hizo eso?- grito Elsa sorprendida y asustada, mientras se ponía entre Jack y Hans.

-Mi lady, apártate, él es una amenaza para su reino- le dijo Jack a la reina mientras se acercaba cada vez al herido de Hans, que intentaba ponerse de pie. Elsa vio donde Hans y vio que había nieve en él.

-¿Nieve?, acaso vos también?...- le volvió a preguntar la reina.

-Así que también tienes poderes, que mal por mí- se escuchó hablar ahora a Hans, mientras lentamente caminaba pasando a la par de la reina Elsa hasta llegar al frente de Jack, -¿acaso al príncipe mimado no le enseñaron que jamás se debería atacar en la espalda?.

-Supongo que no, ya que ahora es un guardia- contesto Jack recibiendo un golpe de Hans en la cara.

Ambos jóvenes fueron separados por la creación de una pared de hielo hecho por la reina Elsa para detener una pelea mayor, mientras en el lugar llegaban los otros dos guardias jóvenes junto con Astrid.

-¡Paren!- ordeno la reina Elsa - Príncipe Jack, el joven Westerguard es un guardia de Arendelle y no tienes el derecho de golpear a uno de mis guardias- dijo la reina viendo a la príncipe Jack - y joven Westerguard el príncipe Jack es amigo del reino, por lo que tampoco tienes el derecho de golpearlo- termino diciendo viendo al joven Hans.

El príncipe Jack al ver el enojo de la reina Elsa se reverencio ante ella y se marchó del jardín, la reina al ver que el conflicto se acabó se fue también del jardín junto con Astrid y Guy, dejando solo a Hans siendo vigilado por Hiccup. Hans se encontraba muy lastimado, el golpe que le dio el joven príncipe en el pecho realmente le dolió, pero no quería demostrarlo, Hiccup por su parte se percató que algo no andaba bien con el pelirrojo.

-¿Te congelo el corazón?- pregunto Hiccup a Hans al ver que se estaba sosteniendo el pecho.

-No, solo me duele un poco- contesto fríamente Hans a la pregunta del castaño.

En la cena, como era lo acostumbrado, la reina junto con los miembros de la familia real y los invitados, en este caso el príncipe de las colonias del Norte se sentaban en la mesa en espera del Fortín servidos por la servidumbre, mientras los guardias, Hiccup Guy y Hans se hallaban de pie alrededor de ella. Anna que había salido del castillo junto con Kristoff le contaba a Elsa sobre su día con gran entusiasmo a su hermana, Jack por su parte estaba más apagado de lo normal, recibiendo interrogaciones sobre su estado por parte de Anna y su novio, mientras la reina comía tranquilamente y elegante, solo hablando ocasionalmente con Anna y Kristoff e ignorando al príncipe Jack y al joven Hans que ocasionalmente miraban a la reina en espera de alguna señal de perdón o se miraban entre ellos con una mirada llena de odio y rencor.