Bueno, esta vez no me demoré tanto, gracias por entender por cierto c: y pues es porque es un poco mas corto xD personalmente me gustan largos aún que hay gente que considera que se hacen pesados al ser tan extensos, yo he leído fanfics con capitulos de hasta 40 000 palabras y no se me hacen pesados xDDD pero bue. No hay canción esta vez y espero demorarme solo una semana para el siguiente si hay suerte :c
Y en fin, gracias por los comentarios, siempre me ponen de buen humor xD y mis disculpas por errores como de costumbre :$
CAPITULO 7
¿ABURRIDO?
Iba en su porsche deportivo como de costumbre, dos camionetas custodiando en ambos frentes… como de costumbre. Mirada desinteresada fija en nada en particular, sus labios moviéndose de vez en cuando para dar órdenes, para hablar con la persona al otro extremo del comunicador… luego una sonrisa, ¿de satisfacción? Cerró sus ojos y mordió su labio echando su cabeza hacía atrás y entonces me fijé en que había alguien más allí. Una mujer desconocida enderezó su postura, su cabeza segundos antes entre las piernas de él…
Abrí mis ojos encontrándome entonces con el oscuro techo de mi habitación. Las luces se encendieron al compás de mis párpados subiendo y no se reflejó nada más que el vacío de siempre entorno a mi persona. Silencio absoluto… la vida demasiado fuera del alcance de este lugar.
¿Si le buscaba una vez más que vería? Probablemente más sexo sin sentido, su vida parecía una maldita película porno. Suspiré sentándome en el borde de la enorme cama, las cortinas cerradas como siempre, las vistas de mi 'hogar' no es como que fueran muy placenteras.
¿Que debía hacer? aún no entendía el por qué había rechazado mi oferta, conozco muy bien los más íntimos deseos de cada persona, es menester debido a mi posición como… como lo que sea que sea yo.
Morir… era curioso, era la primera vez, la única persona que ví desear aquello con tal desespero. Pero era contradictorio a su vez, ¿por qué seguir viviendo entonces? si le estaba ofreciendo la salida ¿por qué no tomarla?. Suspiré una segunda vez mirando desinteresado hacia el enorme candelabro dorado sobre la cama. Había intentado de igual forma leerle, tratar de buscar en medio de esa retorcida cabeza suya la razón que le mantenía viviendo aún cuando yo le ofrecía la opción de morir, pero nada, aún cuando pensé que sólo hallaría drogas, sexo y dinero solo había un caótico revoltijo de depravación y autoflagelación, como si ese algo que le mantuviese vivo a su vez fuese algo que le hiciese sentir terriblemente mal… algo complicado, algo malo y no podía inferir que era. Había pasado por tantos sucesos, emociones, experiencia, suplicios… dolor en su mayoría a cambio de pequeños lapsos de placer, que era imposible encontrar una ruta fácil a seguir en su persona. Aparentaba ser un personaje tan simple, solo guiado por deseos carnales, placer e instintos; pero todo eso no parecía ser más que una mentira ahora mismo, solo bastaba echar un vistazo a su memoria y perderse en ella para saber que Kenneth McCormick era de todo menos 'simple'.
Luego intenté hacerle hablar, que me dijese por el mismo ¿que le mantenía vivo? Pero cada maldita palabra que salió de sus labios no fue más que una reproducción de su propia locura, nadie puede inyectarse algo diferente cada maldito dia a pesar del dolor que eso conlleva, y de lo enfermo que puede ser en ocasiones y considerarse cuerdo de igual forma. Y esta palabra flotaba constantemente en medio de la conversación, 'libertad', una y otra vez… pero a diferencia de mi concepción, al parecer la suya no era la muerte como tal, ¿deseaba entonces ser libre de Cartman? No, podía huir cuando le placiera, darse un tiro cada dia, terminar en un lugar diferente cada hora, no había forma de que cualquiera le alcanzara así… entonces mentía, no era libertad lo que le mantenía vivo, solo una corriente por la cual navegar en medio de un mar de sufrimiento, solo la ruta menos dolorosa y evasiva entorno a su realidad, navegando sobre este algo que evitaba se hundiera… ¿pero que era ese algo? que era, que era, que era... ¡esto me estaba empezando a molestar!.
Me puse de pie… ¿que debería hacer?. Cerré mis ojos una vez más buscando por su imagen… estaba de vuelta en su apartamento, solo aparentemente porque nunca podía decir, había putas hasta debajo de su cama. Recibió una llamada, tomó el celular de inmediato al leer el nombre, no habló de vuelta, colgó. Suspiró, buscó por algo en uno de los cajones de su mesa de noche, tomó un revólver con silenciador, lo subió a su cabeza con esta aburrida expresión en su rostro, suspiró una segunda vez, murmuró algo que no pudo entender y presionó el gatillo. Sangre corrió por las paredes y su cuerpo se desplomó sin vida sobre la alfombra impulsado ligeramente por la energía de la bala. Solo había visto esto unas cuantas veces pero siempre me fascinaba la expresión que hacía en cuanto la muerte se presentaba frente a él, tan inexpresivo, monótono, insignificante… como si contemplara la repetición de algún estúpido show en la tv.
No pasó mucho antes de que el lugar se atestara de ratas, viniendo de cada esquina, cada habitación, corriendo por paredes, alfeizares y salientes hasta rodear por completo el cuerpo sin vida y sumirlo en esta enorme bola negra de roedores asquerosos… arrugué mi nariz en desagrado al ver cómo el cuerpo se reducía a nada y eventualmente los animales estos se dispersaron dejando tras de sí vacío absoluto… como si nunca hubiese muerto.
Abrí mis ojos una vez más encontrándome con la oscuridad de la noche, eran cerca de las diez… respire el aire nocturno complacido por estar de vuelta a esta tierra una vez más, contemplando la ciudad nocturna de Chicago desde la azotea de este edificio, ni idea donde estaba… pero él tardaría un rato en revivir así que esperaría.
Necesitaba aquello, necesitaba de su deseo, debía conseguir que dependiera de mí de alguna manera, que deseara algo que yo le pudiese conceder, de lo contrario no habría un trato y sin un rato no le podía usar… ¿no había nada?, aparentemente lo tenía todo pero eso no era más que una falsedad, solo creía tenerlo todo.
Mi trabajo entonces era hacerle saber que no era así, en cuanto encontrara ese algo que le mantenía con vida lo destruiría y entonces acudiría a mi. Mi cabeza siguió yendo de idea a idea, de conjetura a conjetura aún en busca de ese algo perdiéndome en el sin fin de luces de la ciudad, el viento incesante y tedioso pero nada de frío, nunca había frío.
Cerré mis ojos una vez más para buscarle, ratas corriendo por cloacas y calles aisladas en dirección a un mismo lugar, todas dispersas por avenidas, por canales subterráneos, por alcantarillado… todas corriendo a este enorme club nocturno de algún lugar a millas de Chicago, subiendo por una tubería hasta llegar al cubículo de estos baños. Suspiré abriendo mis ojos una vez más, encontrándome a mi mismo en ese mismo baño publico, la puerta cerrada, ratas llenando el lugar formando una enorme bola oscurecida que podía ver por debajo de la puerta y estos horribles chillidos por el sin fin de alimañas. Retrocedí para dar paso a esas cosas hasta que desaparecieron tras la puerta. No pasó mucho antes de que esta se abriera y nuestro querido anfitrión saliera de allí, miró alrededor por unos segundos distraído
"mierda" murmuró antes de levantar la mirada y dió un leve saltó ahí mismo al verme "¡coño!, que susto, pensé que eras algún guardia o algo" miró alrededor una vez más, luego en mi dirección de nuevo "¿aburrido?" preguntó caminando por el baño, revisando los cubículos. Cerró la puerta y sacó su celular.
"aburrido" respondí recostándome contra la baldosa, observando despectivo sus movimientos. Leyó algo, y tomó algo de uno de los bolsillos de su abrigo, el revólver con el cual se había volado la tapa hacía unas horas, lo volvió a guardar. Miró alrededor pensativo "¿pasa algo?" y su mirada conectó con la mía entonces.
"arriba, en el tercer piso hay una oficina a la que necesito acceder, pensé que reviviría allí pero algo falló y terminé aquí" dejó ir aire "ahora no se como entrar, darme otro tiro no es una opción, tardaría demasiado en volver" buscó por el baño una vez más, dando vueltas de un lado a otro… "y no quiero matar de más. La última vez que decidí hacer un espectáculo el FBI decidió unirse a la fiesta, en la segunda se unió la DEA y en la tercera el IA, demasiados amigos por una buena temporada creo yo"
"de ser mujer sería fácil" comenté, siendo que esto era un club nocturno una que otra mujer subida de tragos e indefensa podía acceder a cualquier lugar mientras fuese lo suficiente susceptible a abrir las piernas… elevó una ceja en mi dirección…
"seguramente, pero la ultima vez que revisé todavía tenía polla así que…" sonreí divertido.
"podría cambiar eso" y su atención pasó a estar por completo en mi, ahora ambas cejas elevadas en sorpresa.
"¿puedes?" ¿iba a preguntar eso cada vez que yo sugiriera algo?.
"pude convertirte en un ornitorrinco con ocho años, ¿por qué no podría…"
"¿qué hiciste qué?" preguntó ahora confundido… habían sido casi veinte años de ello y solo duré como tres días en ese curso de mierda, supongo que era normal que no recordase. Negué.
"puedo hacerlo" y al igual que con esta cuestión del polvillo blanco su mirada se iluminó en cuestión de segundos y algo me decía que no era precisamente por completar su 'trabajo'.
"Dios, por favor hazlo" se acercó a mi con esta excitación casi infantil en su rostro, luego cierto grado de duda creció en él de igual forma "aunque cada vez que recibo algo de ti termino muerto…" bajó la mirada y comentó algo fastidiado más para sí mismo, me encogí de hombros.
"morirás de todos modos ¿no?" y la levanto una vez más, la sonrisa volviendo.
"tienes razón" y se irguió derecho y extendió sus brazos "hazlo" rodé los ojos "¿por favor?" no pude evitar sonreír por lo bajo antes de mirarle una vez más. Aún recordaba como había dicho que mi madre lucía como un maldito perro.
Dejé ir aire rendido viendo cómo sus pechos crecían, su abdomen se suavizaba y su sección media decrecía, sus caderas aumentaron al igual que su trasero y cabello lacio rubio cayó sobre su espalda, los rasgos de su rostro se volvieron menos estoicos y más finos, sus labios más gruesos, pestañas más largas, ojos más grandes, pómulos delicados y suaves, su espalda con una curva más femenina… y todo en cuestión de segundos. Su mirada estuvo fija todo el tiempo en el reflejo de sus propias tetas en el espejo del baño… "joder" su voz había cambiado también, delgada pero con esta connotación masculina aún "no me jodas, no me jodas, esta es la cosa más putamente ¡increíble DEL MALDITO MUNDO!" gritó corriendo hacia su reproducción en el espejo. Abrió su blusa de par en par en un tirón, no tenía sostén por supuesto "DIOS" viró hacia mí "¿puedes crear un clon mio o algo? porque definitivamente quiero cogerme" se miró de lado palpándose el trasero… le miré totalmente extrañado por unos segundos ¿era este el imbécil que tanto me costaba usar? Al menos siempre sobrepasaba mis expectativas, las menos sanas claro.
"no" dejó ir aire frustrado y tiró su abrigo lejos estrujando una vez más sus tetas desnudas frente al espejo, jaló las rosadas saliente de ambas y soltó un extraño quejido en respuesta. Volvió a mirar hacía mi.
"oye" elevé una ceja en respuesta, lo tomó como señal para continuar. Viró hacia mí con su blusa abierta de par en par, era algo complicado ignorar sus 'atributos' "¿quieres coger?" no supe qué expresión hacer en respuesta a eso, solo mantuve mi cara de poker por mi misma incapacidad para procesar su solicitud "¿si?" insistió con esta enorme sonrisa en sus labios, no pude evitar fruncir el ceño, ¿como pretendía que yo, el gran príncipe oscuro fornicara con una simple… dio unos cuantos saltos haciendo rebotar esas dos enormes cosas en su pecho "vamos, necesito saber que se siente, realmente necesito saberlo"
"no" respondí de inmediato y su sonrisa se fue, chasqueó la lengua.
"espera entonces" y fue hacía uno de los cubículos, se encerró allí y me quedé totalmente estupefacto, ¿no tenía un trabajo que hacer o algo así?. No pasó mucho antes de que unos cuantos gemidos empezaran a surgir del interior.
"wow, esto es increíble… dios… ¡Dios!" dejé ir aire rendido, claro que se iba a masturbar, ¿que más iba a hacer? "¿por qué no tengo dedos más largos? ¡coño!"
"¿en serio?" dije lo suficiente alto no creyendo un poco este maldito despliegue de lo que sea que fuera esto, ¿cómo podía ser tan…
"¿verdad?" concordó, no sé con qué, pero conmigo no "¡cinco minutos con vagina y ya necesito un puto dildo!" gritó desde el interior entre gemidos. Sobé mi sien estresado, era increible, simplemente increible…
"¿no tenías algo que hacer?" y los ruidos se detuvieron…
"mierda" y salió una vez más unos minutos después, su cabello deshecho, su pantalón abierto dejando ver algo del par de boxers, la blusa aún sin cerrar. Buscó entre sus bolsillos encontrando el arma, la escondió una vez más y acomodó su blusa cerrando hasta la mitad, gran parte de piel descubierta, arregló su pantalón y ni siquiera se molestó en el cabello… "¿como me veo?" preguntó con lascividad destilando de su sonrisa, no me molesté en responder. Miró hacía el espejo una vez más "cogible, no, no solo cogible, coño, estoy más buena que Beyoncé y Shakira juntas, mira que culo, que te…"
"Kenneth" por fin despegó su mirada del espejo, rodó los ojos y dejó ir aire frustrado… frustrada, lo que sea.
"bien bien" tomó aire y buscó por su celular, leyó una vez más algo de allí y seriedad sobrecogió su expresión, puso su mano sobre mi hombro y fijó su mirada en mí "gracias" dijo con total sinceridad y no pude evitar confundirme un tanto por ello, a veces no podía entrever que pasaba por la cabeza de este personaje. Suspiré en respuesta.
"por nada" sonrió.
"nos vemos en un rato, probablemente moriré pronto así que hasta la próxima Damien" guiño hacía mi y salió del baño. Le seguí con la mirada hasta que se perdió tras la puerta y cerré mis ojos para seguirle, se devolvió hacia los baños por alguna razón y cambió los letreros, puso el de hombres en mujeres y viceversa… soltó una suave risa y se largó. Sonreí distante viendo como se perdía entre la multitud tras ello anclando cada mirada de hombres y mujeres en él… ella, incluso dio una cachetada a uno que al parecer le toco algo… y quería un dildo unos minutos atrás, quien lo entendía.
Debía subir al tercer piso y efectivamente eso hizo, fue por las escaleras. Cerca de llegar revolvió un poco más su cabello, sacó sus zapatos que por supuesto le quedaba mucho más grandes ahora y desabotono uno o dos botones más… e increíblemente esa cosa aún seguía cubriendo algo de su pecho, claro que como no tenía sostén y la blusa era blanca y de tela delgada… si, la dejarían entrar.
Y empezó la actuación. Había un par de guardias frente a la puerta, se recargó contra la pared y caminó apoyando una de sus manos en esta fingiendo mareo, la mirada de ambos fija en su pecho en cuanto esta entró en su campo de visión. Tropezó, o fingió tropezar y se adelantaron a ayudarla como buenos 'caballeros'. Juro por mi padre que no apartaron la mirada ni por un momento del par de tetas, ¿que estaba mal con esos hombres?... habló, no tengo idea de que dijo o demás y los hombres se miraron, él… ella insistió y asintieron, en no mucho estaban ayudándole a llegar a la puerta de la oficina a la cual probablemente debía acceder.
Entró, los hombres cerraron tras ella o él, y se encontró con este hombre totalmente ensimismado en papeles, de unos cuarenta, con smoking y aspecto macizo a pesar de la edad. Subió la mirada desinteresado pero es que era como magia, veían las curvas, la blusa blanca semi abierta, y los pocos que tenían la capacidad de seguir, se encontraban entonces con hermosas facciones, ojos grandes y azules, pestañas largas, tez de un durazno dulce y suave, tersa y delicada, y lacio cabello rubio natural sobre cayendo desordenado sobre sus hombros hasta la parte baja de su espalda… el hombre continuó y su vista quedó ensimismada, se puso de pie de inmediato.
Hablaron, y hablaron, y hablaron y él… ella se acercaba para buscar apoyo en el escritorio moviéndose en no tan femeninos pasos disimulados por su exuberante belleza… y la verdad no tengo idea de que estaban diciendo, la cuestión es que Kenneth en movimientos amaestrados probablemente por su ya larga experiencia logró que el tipo cayera por completo ante él… ella, así que terminaron… ¿cogiendo?... ¿que?...
Abrí mis ojos encontrándome bastante lejos de los baños, una vez más en este edificio contemplando la noche de Chicago. Dejé ir aire con algo de tedio… le dije que no, y como le dije que no, se fue a fornicar con alguien más para sobreexplotar su cuerpo. Como esta cuestión de inyectarse, siempre buscando caer tan bajo como pudiera según sus palabras, según su concepción de 'libertad', hacer lo que se le pasase por las pelo… ovarios. Curiosamente ese algo siempre era entregarse a un placer efímero porque sabía que a continuación vendría solo mierda en consecuencia. Algo así como masturbarse antes de que te cuelguen en la horca.
Aire llenó mis pechos en mi primera respiración después de morir, los recuerdos aún corriendo por mi cabeza, el techo de este apartamento de siempre esperándome en cuanto abriera los ojos. No pude evitar sonreír, eso había sido malditamente increíble, coño. Palpé mis pechos encontrandolo plano como siempre, gemí fastidiado extrañando ya mis suaves y enormes tetas, ¿por qué lo bueno siempre tiene que durar tan poco?. Abrí mis ojos entonces, oscuridad, la puerta a la azotea abierta como de costumbre, nadie más que yo en este frío lugar… me levanté de la cama sentándome en el borde, miré hacia mi costado los papeles que había traído conmigo, información sobre un cliente bastante importante para ese club, algun estupido político…
¿Por qué la cosa con los políticos últimamente? No entendía y la verdad no quería entender. Prefería no pensar sobre lo que sea que Cartman me mandaba hacer, mientras mis víctimas no fueran inocentes, o algo cercano a eso, ni mujeres y niños, prefería simplemente dejarlo ser y ya, mientras no hiciera daño a Karen me daba realmente lo mismo lo que hiciera con su poder.
Había matado al tipo, fue algo jodido, no pude correrme… venirme, supongo. Luego mientras el tipo tenía su lindo lapso de felicidad saqué el arma en un rápido movimiento y disparé a su pecho. Era la primera vez que hacía algo así, cogerme a alguien y luego matarlo, ¿era eso malo? le iba a joder de todas formas, solo lo hice más placentero, después de todo no siempre se puede estar con alguien como yo. Ya había pasado antes creo… pero no pude 'encargarme' de la persona. Era una mujer, no muy bella pero cogible, y eso mismo hice… planeaba hacerlo mientras dormia o algo pero simplemente no pude. Desde entonces Cartman ha dejado trabajos que tengan que ver con mujeres a Bebe, o a otras personas, yo termino teniendo sexo con ellas, no haciendo lo que sea que deba hacer, y al parecer eso le enojaba bastante al culón. Puto amargado.
Luego solo busque los archivos, me inyecte el SIH para dejar la jeringuilla allí, dejé este estúpido paquete que Cartman me dijo dejase y me dí un tiro, nada fuera de lo común.
¿Estaría observando? Damien. Me seguía de todas formas, tenía constantemente un ojo puesto en mi, según él, porque yo era entretenido, su lindo y sexy medio para divertirse por un pequeño lapso, y no me molestaba en lo absoluto la verdad, no podía negar que cada ocurrencia suya era jodidamente asombrosa… pero de ser así ¿vió cuando me estaba cogiendo al tipo ese?. Reí por lo bajo, vamos, que no podía ser tan pajero. Se había negado y todo y aún no entendía por qué, para vivir en el infierno no parecía pecar mucho, vaya marica.
O tal vez era gay, digo, su papá es más marica que todas las temporadas de 'Queer As Folk' y 'Glee' juntas, algo de gay debía de tener su hijo.
Dejé ir aire en cuanto un leve mareo sobrecogió mi visión, gemí por lo bajó al tanto de lo que vendría y el primer corte en mi espalda llenó mis sentidos. Tomé aire una vez más buscando algo entre los cajones de mi mesa de noche, un segundo corte y junté mis dientes con fuerza mientras el pulso de mi mano se iba a la mierda, temblores emergían desde mi pecho a mis extremidades. Abrí el cajón encontrando una serie de jeringuillas ya preparadas, tomé una y extendí mi brazo, hice fuerza para hacer sobresalir la serie de venas e inyecte. Un tercer corte me hizo temblar, hacer que la aguja se revolviera por unos segundos en mi interior, arrugué mi nariz en dolor y el teléfono empezó a sonar en la lejanía. Otro corte, eran como pequeñas líneas, una tras otra todas en perfectas filas, como una cuenta, ¿la cuenta de mis muertes tal vez? claro que nunca acababa, había muerto tantas veces que yo del bicho ese de mierda que me estuviese tajando cual cerdo optaría por escribir en números, no era muy practico lo de las liniesitas maricas. El teléfono una vez más, lo busqué con la mirada sintiendo el dolor amainar lentamente, un cuarto corte en mi espalda y lo alcancé, número desconocido, Cartman.
"¿si?"
"¿lo hiciste?" un quinto corte, ¿o un sexto? ya estaba demasiado ido como para contarlos. Sonreí en medio de mi letargo.
"como siempre"
"bien, mañana a primera hora irá alguien a recoger los documentos, no lo pierdas o juro por dios Kenny que te pateare el culo" y colgó.
Estoy manejando la muerte de Kenny, o tratando de manejarla como en el videojuego, the stick of truth. Cada vez que moría se lo llevaban las ratas y en lugar de resucitar en su casa gracias a su madre, resucitaba junto al protagonista del juego. Me di la libertad de inferir que en el juego podía controlar su lugar de resurrección y el tiempo, pues volvía en turnos específicos, lo cual me parecía genial xD y ya, como siempre intercalo entre las parejas así que supongo que lo siguiente será Kyman. Hasta la próxima c:
