Capítulo VII

En la Luna, Thomas y Kimberly se detuvieron en la entrada de la subterránea Cueva de la Decepción, en la base del vacante Palacio de la Luna. El Dragonzord, el vehículo en el cual habían llegado a la Luna, se encontraba parqueado en las cercanías. El Zord estaba equipado con un potente sistema de teleportación que sería capaz de viajar hasta otra galaxia, en caso de que fuera necesario.

"Aquí es hasta donde puedo llegar" Thomas dijo a su esposa, "Debes ir sola a traer el cristal. Tienes un comunicador en caso de que te pierdas o tengas problemas."

"Qué si soy atacada?" Kimberly preguntó, él no le había dado ningún arma.

"No debe haber nada que te ataque. Mantén esto en mente: todo lo que verás ahí, excepto el cristal, es un espejismo para asustar a los de mente débil." Thomas besó a su esposa, "Ten cuidado y buena suerte."

"Purr..." Kim sintió que algo se restregaba contra su pantorrilla.

"Gatita!" Kim levantó una gata blanca, "La mascota de Rita debe haber venido en el Zord con nosotros!"

"Esto es inaceptable!" Thomas gruñó, "Si su alteza descubre donde estoy..."

"Aw, vamos, Tom. Ni que el gato pudiera hablar o algo. De dónde sacó este gato?"

"Um… Australia creo. Fue durante la conquista del pacífico Sur."

"Bien" Kim rascó al gato entre las orejas, "No hay gatos parlantes en Australia. Vamos pelusa, me acompañarás."

Kim puso a la gata en el suelo, mientras entraba a la cueva sigilosamente. Su esposo la observaba con ansiedad. Parte de él trataba de convencerlo de que su ansiedad se debía a los grandes poderes que pronto recibiría. La otra parte le decía que nunca se perdonaría si algo le pasaba a Kim. No podría soportar el perderla una segunda vez.

La cueva era obscura y serpenteante. Había una capa de niebla en el piso. Kimberly podía ver la cola de la gata saliendo por encima de la neblina.

Encendió su linterna para iluminar el camino. Aparte de la obscuridad de la caverna, nada parecía demasiado sospechoso. Entonces una figura misteriosa apareció en una esquina. Kim se colocó en posición de pelea, mientras Goldar y Escorpina se acercaban a ella.

"A dónde vas pequeña ex-Pink Ranger?" Goldar dijo.

"Ese cristal le pertenece a Zedd!" Escorpina susurró, "no eres rival para nosotros débil humana! Da la vuelta y corre hacia tu esposo!"

"NO! no voy a regresar!" Kim defendió su espacio mientras los monstruos cargaban hacia ella. Tan sólo la alcanzaron y se disolvieron en humo.

"Sólo un espejismo" Kim suspiró con alivio, luego continuó caminando. Pronto se encontró con un callejón sin salida. Kim tocó las paredes, buscando una entrada secreta. Entonces su mano pareció atravesar la pared de roca como si fuera aire. Hasta las paredes podrían ser ilusiones- Kim pensó para si misma, mientras señalaba al gato que la siguiera a través de la pared falsa. La cueva continuaba hacia adelante mucho más lejos de lo que dejaba ver el espejismo. En algún sitio de la obscuridad, Kim pudo ver otras dos siluetas. Levantó la linterna para verlas mejor. Ahí estaban su padre y su madre, dándose la espalda, con los brazos cruzados. Parecía como si acabaran de pelear.

"Mamá, Papá?" Kim llamó.

"Kimberly Ann, nos has decepcionado grandemente" su padre dijo.

"Qué?" Ella se sorprendió y tembló.

"Te casaste con ese monstruo del Green Ranger sólo para salvar tu propio cuello. Zorra cobarde!" Su madre levantó la nariz.

"No..."

"Si no fuera por ti, nuestro planeta nunca habría sido conquistado, y seríamos libres! Eres un error!" Su padre gruñó.

"No por favor!" Kim sollozó.

"Todo es tu culpa! Si no hubieras nacido, aún estaríamos casados! Lo arruinaste todo!" Su madre gritó.

Kim dejó de sollozar inmediatamente, "NO! Ustedes no son mis padres! Nada que yo haya hecho habría provocado que se separaran, mis padres me lo dijeron. Mis verdaderos padres nunca me culparían de sus problemas! Ellos me aman, y yo los amo sin importar que pase." Los padres desaparecieron entre la niebla. Otro reto conquistado, Kimberly continuó su búsqueda por el cristal.

Al final del túnel había un rayo de luz brillando sobre un altar de piedra. En el altar estaba el Cristal Zeo, balanceándose, parecía estar sostenido por una misteriosa fuerza. El cristal irradiaba luz y poder. Kim se maravilló al verlo, mientras lentamente se acercaba al altar del cristal.

"Kim!" Una voz vino de tras de ella. El Green Ranger corrió hacia Kimberly y se detuvo al lado de ella respirando agitadamente, "Gracias a Rita que estás bien. Me estaba preocupando."

"Espera" ella dijo con precaución, "Cómo se que eres real?"

"No te he atacado cierto?" se quitó el casco y pestañeó, "Como sea, estaba preocupado de que te hubieras perdido, así que corrí tras de ti para asegurarme de que estuvieras bien."

"Gracias" Kim sonrió, "Ahora debo traer el cristal...mira!" Kim apuntó hacia el altar, mientras la Reina Rita se detuvo al lado de este riendo.

"Es mío Rangers! Es todo mío! Con esto, destruiré a los dos, humanos inservibles" gritó.

"Tenemos que obtener el cristal antes..." Thomas comenzó.

"No, espera!" Kim notó, 'ella no se ha acercado al cristal' "debe ser otro espejismo" la suposición de Kimberly fue correcta, la imagen de Rita desapareció. "Sí! Lo sabía!" Kim dijo mientras se acercaba al Cristal Zeo.

"Espera" Thomas dijo duramente.

"Ahora qué?" Kim estaba desconcertada.

"Aléjate del cristal, Ranger!" sacó su espada y apuntó hacia Kimberly.

"Tú no eres real! El verdadero Thomas nunca me heriría!" Kim retó. El gato ronroneó mientras llegaba al final.

"Ah si" el uniforme de Thomas desapareció, dejándolo en su forma civil, sin armas, "Si no puedo usar armas..."

"No! aléjate de mi!" Kim cerró sus puños mientras se colocaba en posición de pelea.

"Ríndete preciosa. Tu tiempo se acabó. No tienes ningún poder. Ríndete a mi!" La respuesta de Kimberly fue una patada justo en la quijada y un puñetazo tan fuerte que lo noqueó. Trini me enseño bien- Kimberly pensó para si misma, mientras el espejismo se desvanecía. Kim se acercó al cristal, mientras este se volvía más brillante. Lo tocó, y una corriente de energía fluyó hacia su cuerpo. Kim gritó por la conmoción y el miedo, mientras el campo de fuerza buscaba en su mente y su corazón cualquier muestra de maldad, sin encontrar ninguna. En su mente, Kim vio sus antiguas batallas con Rita, los días que luchó valientemente, con todo su ser. Ella y sus amigos eran imparables. Entonces, una celestial voz fue escuchada en su mente.

"Kimberly...soy Zordon...has sido muy valiente para venir aquí...estoy orgulloso de ti...Toma el Cristal Zeo, recluta cinco Rangers incluyéndote a ti, y libera a este mundo de la ira de Rita y Zedd...ve mi niña...y que el Poder te proteja..."

"Adelante Power Rangers!" Tres jóvenes voces se escucharon de algún lado. Kim retuvo el cristal en sus manos, sus ojos estaban llenos de lágrimas de alegría y amor. Se sintió libre de toda la culpa y vergüenza que había dentro de su corazón desde hacía tanto. Triunfantemente, corrió hacia afuera de la cueva, el gato junto a ella. Salió de la cueva, donde Thomas estaba sentado esperando.

Se levantó inmediatamente al verla con el cristal.

"Es...es ese?" estaba impresionado.

"Sipi, esto va a salvar al mundo!" Kim dijo. Thomas tomó el Cristal Zeo y lo observó, sonriendo.

"Es hermoso, tanto poder..." entonces el cristal brilló violentamente, cegando al Green Ranger y provocando que lo botara.

"Casi estabas pensando conservarlo para ti, no es así?" Kim dijo mientras recogía el cristal.

Thomas sonrió maliciosamente, "Volvamos a la villa de Stone Canyon. Debes estar exhausta. Yo malditamente lo estoy." Entonces un beep fue escuchado del comunicador de Thomas.

"Si, qué?" Dijo fríamente.

"Perdón Teniente" la voz de Will se escuchó, "pero los Mechlocks reportaron el escape de los líderes de los Serafines."

"Qué! Cómo pudieron escapar? Esos zombies incompetentes! Buscaré a los rebeldes yo mismo!" Thomas dijo.

"No hieras a mis amigos Thomas" Kimberly puso su mano en el hombro de él, "Ellos son los próximos Power Rangers."

"Lo dices en serio!" Thomas la observó, "Bueno, pensándolo bien, ellos fueron los únicos de tú patético ejercito que pelearon realmente" dijo con arrogancia.

"Ven acá gatita...huh?" Kim vio hacia abajo, el gato había desaparecido, "Gatita! Dónde estás?"

"No te preocupes por el gato de Rita. Lo encontraremos después. Ahora, tenemos que encontrar a tus llamados Rangers." Thomas tomó a Kim por los brazos y la jaló al Dragonzord, para dirigirse a la tierra

Rita se sentó en su trono, sosteniéndose la cabeza, gruñendo por su dolor de cabeza crónico. El horrible olor de Rito no ayudaba en nada a que se le quitara. Mientras el idiota de su hermano hacía ruido con sus axilas, Rita estaba preocupada por el paradero de su mejor soldado. Quizá había sido destruido-se escandalizo- o capturado. Zedd había hecho cosas como esas antes. Antes de que se volviera paranoica y llamara a todo un ejercito para buscar a Thomas, su gata blanca entro corriendo al cuarto.

"Gatita!" Rita gritó gustosa, "ven acá pelusa! Que me ha traído el gato hoy?" La gata se detuvo en dos patas, mientras su tamaño cambiaba. En lugar de un animal, apareció una joven mujer rubia, ojos azules y de figura alta y esbelta. Usaba un uniforme blanco, rematado en el cuello y las mangas con pelusa blanca. Sonrió a su ama.

"Se donde está el Green Ranger" dijo a la Reina.

"Dónde está, Katherine?" Rita la urgió "Está vivo? Fue capturado?"

"No, mi reina, él está a salvo" dijo con acento Australiano, "Un momento después de la batalla, estaba en la celda con el Blue Ranger muerto y su esposa."

"Kimberly? Le dije que no desperdiciara mi tiempo buscándola! Le ordené que la olvidara por completo!"

"No sólo están reunidos, han viajado a la Luna y han obtenido el Cristal Zeo de la Cueva de la Decepción. El teniente Oliver hará sus propios Rangers."

"NO!" gritó, metiendo la cara en sus manos, "No más Rangers! Oh, Cómo pudo desobedecerme así? Espera!" los ojos de Rita se iluminaron, "Thomas dijo algo antes acerca de un propio equipo, los Dark Rangers o algo así. Quizá planee usar a esos Rangers para destruir a Zedd. Heh, heh, Podría utilizar más guerreros como Thomas. Con los poderes del Cristal Zeo, seré invencible!"

"Es usted terriblemente brillante mi Reina" Katherine bajó la cabeza con respeto. En alguna parte de su mente, Katherine sintió que había otra razón por la cual Rita no quería que Thomas encontrara a Kimberly. Rita era muy posesiva respecto a él, lo llamaba las 24 horas del día, siete días a la semana. Thomas era pendiente, eficiente, y tan guapo como el mismo diablo. Con su estatura, gracia, forma muscular, ojos obscuros y cabello largo, nadie se sorprendería de que Rita se sintiera atraída hacia él. No había mujer en el reino que no deseara a Thomas. Katherine no era una excepción.

"Dónde estamos?" Adam despertó en medio de un desierto junto a su esposa y sus dos amigos. Los cuatro habían escapado de los Mechlocks y salido al desierto rumbo al Castillo a liberar a sus líder. En lugar de ello, una fuerte tormenta de arena les había dificultado el camino, haciendo que se perdieran, llenos de arena a causa del viento, y cansados por su última batalla, Rocky, Adam, Aisha y Tanya habían perdido el conocimiento en medio del desierto.

"Shh, cálmate" una tierna voz fue escuchada, mientras un paño húmedo era colocado en la frente de Adam. Él vio hacia arriba para ver a Kimberly arrodillada a su lado, sonriéndole.

"Madam Oliver!" Adam saltó por la sorpresa, "Nosotros veníamos a salvarte! Cómo escapaste?"

"Es una larga historia" Kim sonrió, "bueno, debo ir a ver a los otros, quédate aquí y descansa."

"Estoy bien, en serio" Adam se levantó y observó a Tanya, que aun dormía, "Tanya? Estás bien?" sacudió levemente el hombro de Tanya. La joven Africana gimió suavemente, diciéndole a Adam que estaba bien. Adam abrió su cantimplora, abrochada a su cinturón para casos de emergencia, y le dio un trago de agua. Tanya se reanimó inmediatamente. Mientras tanto, Kimberly dio a Rocky y Aisha un trago de agua fría, para refrescarlos. En un momento los cuatro estuvieron despiertos y alerta. La joven Serafín observó los alrededores. Parecían estar en medio de las ruinas de un gran edificio. En el centro de las ruinas había una cripta de piedra, con esculturas de las grandes batallas de los Power Rangers en las paredes.

"Fue apropiado que los trajera a este lugar" Kim cruzó sus brazos, "Es aquí donde recibí mis poderes de Pink Ranger, y es aquí donde ustedes recibirán los suyos."

"Podrías repetir eso?" Aisha estaba confundida. Kim levantó un objeto envuelto en un paño. La ex-Pink Ranger lo destapó, revelando un brillante cristal.

"Esto" Kim lo mostró, "es el Cristal Zeo. Tiene el poder de dar a cinco jóvenes guerreros la fuerza y habilidades de los Power Rangers. Estaba escondido para prevenir el que cayese en malas manos, pero ahora que ha sido encontrado, nos da la oportunidad de salvar a nuestro mundo."

"Quieres que nosotros seamos los próximos Rangers?" la boca de Rocky se abrió por la sorpresa, "pero…pero nosotros nunca podríamos ser como los mártires Rangers."

"Correcto" Kimberly dijo, "Ustedes no son Jason, Zack, Trini, o Billy. Ellos son únicos e irreemplazables dentro de mi corazón. Pero ustedes cuatro" extendió sus manos al grupo, "son tan únicos como ellos eran. Cada uno de ustedes, aporta algo diferente al equipo. Aisha, tu valentía y espíritu inquebrantable son importantes. Adam, tu humildad y paciencia en tiempos duros son únicos. Tanya, tu gran fe y amabilidad nos dan esperanzas. Y tú Rocky, tu coraje y tu torcido sentido del humor me inspira a vivir cuando siento que ya no hay nada por que hacerlo. En otras palabras, No puedo pensar en nadie más que prefiera para poseer estos poderes."

Con esto, Kimberly levantó el cristal hacia el cielo, mientras este brillaba, los cinco estaban en círculo, el cristal irradiaba cinco brillos, cada uno de diferente color. Brillaban sobre sus cabezas, mientras cada uno era envuelto en estos colores. El cristal bajó un poco su brillo y en lugar de los cinco jóvenes, estaban cinco Power Rangers. Sus trajes eran muy diferentes a los de los Rangers originales. Eran uniformes de un color sólido, con guantes blancos y botas de orilla dorada, cuellos y cinturones dorados. Las chicas tenían una falda corta sobre sus trajes. En lugar de animales, sus cascos variaban en las formas del visor. Los nuevos Rangers se quitaron lentamente los cascos y observaron sus trajes.

"Soy el nuevo Blue Ranger" Rocky vio al triángulo en su casco.

"Increíble" Aisha pasó sus dedos por las líneas paralelas que se encontraban en su casco amarillo. Adam se quitó el casco y notó que su visor tenía forma de rectángulo, pero el color lo desconcertó, "Blanco? No recuerdo haber visto un White Ranger antes." Adam observó a Tanya, mirando al óvalo rosado de su casco.

"Rosa…oh, Madam Oliver, lo siento tanto, sé que ese era tu color!" Tanya vio a Kimberly, quien no parecía estar molesta.

"Esta bien Tanya," Kimberly sonrió mientras sostenía el casco rojo con una estrella bajo el brazo, "Es una nueva era, eso significa nuevos colores." Los otros Rangers observaron a sus líder, y sonrieron con deleite.

"Por parte de los Zeo Power Rangers, Sra. Kimberly Oliver, puedo decir que estás SORPRENDENTE en rojo!" Kim hizo una pose mientras los otros Rangers reían.

"Por los Power Rangers, y un nuevo comienzo!" Kim colocó su mano al centro. Los otros cuatro colocaron sus manos también, una sobre otra. Kimberly continuó, "Puedo sentirlo. Mientras esto dure, nuestro mundo estará a salvo de la maldad de una vez y para siempre. Recuerden, el poder será fuerte si trabajamos juntos como equipo. Tengan cuidado. Un gran poder se convierte en una gran responsabilidad. Acuérdense del Green Ranger-dejó que sus poderes lo corrompieran. En poco tiempo aprenderán a controlar sus poderes -utilícenlos para la justicia, nunca para la venganza o para el derramamiento de sangre. Pongo mi fe en ustedes, mis amigos."

"Y nosotros en ti Kimberly" Aisha apretó su mano. Los Rangers levantaron sus manos saltando en el aire, gritando de alegría. Kimberly vio la cripta y se inclinó con respeto, los otros Rangers también lo hicieron. La Red Ranger tocó la puerta de la cripta, y una lágrima cayó de sus ojos.

Espiando a los nuevos Rangers detrás de una parte de una pared de piedra, Thomas sonrió a la idea de su propio ejercito. Sus ojos brillaron verde, mientras su gesto se convertía en una sonrisa triste.

De pronto, en piso bajo los Rangers tembló. El brilló del cristal se apagó, adhiriendo a los Rangers al suelo. Los Zeo Rangers trataron de liberarse, pero el suelo desapareció debajo de ellos. Los Rangers cayeron al vacío, gritando.

"Kimberly!" el Green Ranger saltó de su escondite, pero una fuerza misteriosa lo lanzó lejos mientras los Zeo Rangers desaparecían en lo desconocido.

Esta historia continuará...