Stage Six. Un príncipe y tres guardaespaldas.

La discusión con Cornelia fue más fácil de lo que esperaba. Ni críticas, ni réplicas, ni siquiera la mas mínima señal de reprobación, Lelouch esperaba a que le diera excusas, inclusive que tal vez hiciera una rabieta por lo que le acababa de decir a su hermana… pero no sucedió. En su lugar, solo le señaló que era tarde y que tenían que descansar, había sido un día muy largo, y tal vez el día de mañana sería igual… ya no valía la pena preocuparse por cosas sin importancia.

El palacio donde estaban ahora era más pequeño que el Elizabeth I… pero estaba protegido por una vasta muralla, nadie con un poco de cordura se atrevería a entrar, había sido una importante base militar britannia, y ahora era casi igual, el consulado Britannio había pedido al gobierno japonés permiso para introducir Knightmares Britannios para proteger a la familia real, a lo que no pudieron negarse, después del ahora famoso ataque "chino".

Por su parte, el gobierno chino no había dado ninguna declaración de cómo fue que misteriosamente un Frame de serie desconocida había entrado a territorio japonés sin ser visto, atentando contra la vida de los Li Britannia, y peor aún, sin ser detenido, en eso pensaba Lelouch cuando llegó hasta la habitación que le habían dado.

Las luces estaban apagadas, después de todo, ya era tarde, era difícil apreciar las formas o la extensión del cuarto en la oscuridad, pero alcanzó a apreciar la silueta de la muchacha en medio de la penumbra.

-¿Por qué le pediste a la sirvienta que compartiríamos una habitación?- le preguntó la chica que estaba sentada en el borde de la cama.

-Ah, estabas ahí, no te noté-

-…-dijo mientras se limitaba a abrazar una almohada.

-Te lo dije. Ahora eres mi guardaespaldas, por eso te necesito cerca de mí todo el tiempo -

-¡¡Esto es demasiado!!- le declaró sonrojada mientras él se acercaba a ella.

-arg… deja de dramatizar por favor… No va a ser nada del otro mundo, estoy exhausto y solo quiero descansar…- le dijo quitándole la almohada que sostenía con fuerza.

-¿Vas a dormir ahí?- le preguntó extrañada la chica al ver como tomaba una manta para acomodarse en el sofá.

-Ajá.-

-Gracias por dejarme la cama-

-A ti. Si alguien quiere asesinarme mientras duermo… Ese será el primer lugar en el que busquen… - le dijo sonriendo antes de quedar dormido.

-…-

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La chica aún podía dormir, se sentía una extraña en su propio hogar… el aroma de la casa, los sonidos, todo era diferente… y le causaba una confusión que la aterraba. No podía ver, no podía caminar… pero podía sentir, y lo que sentía no era agradable. Ahora la casa estaba llena de gente, escuchaba las órdenes de los militares, los pasos apresurados por el pasillo, sus nervios estaban crispados y no lo soportaba mas, su cabeza dolía y mucho. ¿Qué era lo que estaba pasando allá afuera?, ¿Dónde estaban sus hermanos?, ¿Qué había pasado con Sayoko-san?...

La sensación en su garganta era peor que la que tuvo cuando sintió esa presencia la otra noche en su habitación. La idea le aterraba… como desearía poder ser una chica normal… o por lo menos una persona mas independiente.

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Escabullirse en los dormitorios no era tarea sencilla, por alguna extraña razón despertó en los jardines de Ashford, se sentía como una tonta, ¿Habría caminado dormida hasta allí?, No recordaba como había llegado hasta ese lugar… Ni siquiera el hecho que estuviese vestida de forma diferente, lo último que su mente podía procesar era que estaba preparándose para dormir cuando su ventana se abrió de repente.

-¡Shirley!- le llamó una voz desde una puerta del corredor, haciendo que la chica de cabellos naranjas saltara de la impresión.

-Nina… Me asustaste…-

-Tu fuiste quien me asustó primero… ¿Dónde has estado todo el día?... Milly y yo estábamos preocupadas por ti…- le reclamó a susurros para no despertar a sus compañeras.

-¿Todo el día?...- le preguntó extrañada la chica.

-Lo siento mucho…-

-¿De qué hablas?-

-¿Cómo?... ¿No has visto las noticias?...-

-Pues… No… ¿Ha pasado algo grave?... ¡¡No me asustes Nina!!-

-Bueno… me refiero… a lo de Karen y Lelouch…-

-¿Lelouch?... ¿Qué sucede con él?- le preguntó con una expresión indiferente.

-¡No, nada!... ¡No me hagas caso!...-

-Buenas noches… no sé porqué… pero esta noche me siento demasiado cansada…- le dijo antes de cerrar la puerta tras ella.

-Sí… Buenas noches…-

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¡¡Por fin!! Una voz le dijo que la llevarían a ver a sus hermanos, cuando lo escuchó Nunnally pudo respirar tranquilamente… estaba muy preocupada por ambos, y la idea de ver de nuevo a su hermana mayor la emocionaba mucho.

Hasta el viaje al palacio le pareció placentera y agradable, ahora estaba mucho mas tranquila que antes. Pudo escuchar a un heraldo anunciándole, la segunda princesa Britannia. Lady Nunnally Li Britannia, hacía tanto tiempo que alguien la llamaba así que por un momento sintió ganas de reír. Alguien le ayudó a bajar del auto y la conducieron hasta subir escaleras, cuando terminó de subirlas, sintió como una figura femenina le abrazaba con fuerzas.

-¿Onee-sama?- dijo la chica a media voz.

-Sí... Por dios... ha pasado tanto tiempo- le dijo Cornelia estrechándola más aún.

-¡Estoy tan feliz!... Me dijeron que había sucedido algo en la ceremonia... pero no quisieron decirme que... ¿Qué fue lo que sucedió?... ¿Mi oni-sama está con bien?- le dijo preocupada la chica.

-¡Por supuesto!... ambos estamos bien, inclusive Kozuki...-

-¿Karen?-

-Sí... La prometida de Lelouch...-

-¿Prometida? ¿Ella?- le pregunto extrañada la muchacha.

-Si, ¿por que te resulta tan extraño?-

-No me hagas caso... ¿Dónde está mi oni-sama ahora?- le dijo la chica.

-Supongo que sigue durmiendo, las sirvientas me dijeron que les pidió explícitamente que no le despertáramos... mejor así. Nunnally, tu conoces a todos lo amigos de Lelouch, ¿no es así?-

-Sí-

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Cuando Karen despertó se sorprendió mucho. Eran ya casi las once de la mañana, y nadie se había dignado a venir a despertarlos… Lelouch no parecía descontento con el detalle pues seguía durmiendo como si no hubiera un mañana, el chico tenía el sueño tan pesado que ni siquiera notó como ella salía de la cama para explorar la habitación.

Era el mismo lugar donde despertó la mañana anterior. Entonces notó que tenía algo de hambre… pues ya era tarde y no había cenado nada.

-Y he aquí al salvador de Japón… -se dijo a sí misma la chica mirando con ironía al chico que seguía en estado de hibernación, después de haberlo llamado varias veces para que despertara.

-Déjame en paz… es domingo… ni yo hago algo en un domingo…- le dijo el chico desde el sofá.

-Pues mi estomago si lo hace… Tengo hambre…-

-¿Y qué quieres que haga?- le dijo sin abrir los ojos.

-Bueno… tú te lo buscaste…- le dijo la chica antes de voltear el sofá y tirar al chico piso. Pero se enfado al ver que el muchacho no tenía la menor intención de levantarse del suelo- ¡Vamos!... ¡Arriba!... ¿Te quedarás ahí?... ¿Dónde está el famoso orgullo britannio?-

-En el mismo lugar que tu instinto femenino… Si quieres comer, pídeselo a alguna sirvienta que pase por el pasillo… pero a mi me dejas descansar…- le dijo sin despegar la cabeza del piso.

-¿Sabes…? Eres muy diferente al hombre que creí que sería Zero… - le dijo la chica antes de salir al pasillo para seguir sus instrucciones.

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Cuando Millaine Ashford despertó esa mañana no se esperaba lo que vería, toda la casa estaba llena de banderas britannias, y toda clase de obsequios, su abuelo y sus padres brindaban con un vino tinto que solo solían sacar en momento extremadamente especiales.

-¿Qué sucede?, ¿Por qué el escándalo? Y... ¿De dónde vinieron todos estos regalos?- preguntó extrañada chica de cabellos rubios.

-¡Pues que mas va a ser! Estamos celebrando el resurgimiento de los Ashford!- le dijo su madre pasándole una copa.

-No te preocupes querida, creo que fue por que el príncipe Lelouch nos nombró como sus protectores, todos estos obsequios fueron mandados por familias Britannias, nobles y simples civiles, también presentes para ti, por cierto, acaba de llegar esto para ti,- le dijo su abuelo entregándole un sobre sellado con la insignia imperial.

-¿Y sabes que es lo mejor de todo?- le llamó su padre.

-¿A qué te refieres?- le preguntó la chica.

-Ahora no estas obligada a casarte con el Conde Ashplund, en verdad lamento haberte comprometido...-

-...-

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Suzaku había llegado al palacio mas rápido de lo que pensó, las escoltas que les habían mandado eran guardias imperiales, eso era seguro, por que no usaban el código que se usaba normalmente en el ejercito. Aún no sabía por qué lo llamaban. Hacía a penas una media hora que un sobre sellado con la insignia imperial. Lo único que decía la carta era que solicitaban su presencia de manera inmediata en el palacio Clovis, que en realidad no era otra cosa que una base militar con un bonito jardín. ¿Habría pasado otra cosa?. Él ahora era un ciudadano japonés, no tenían derecho a pedirle incluirse de nuevo en el ejercito.

-Hemos llegado- le dijo de repente una de las escoltas con un marcado acento britannio.

El chico bajó del auto y los sujetos le siguieron como si fueran su sombra. Lo llevaron a través del lugar, el palacio Clovis era un lugar digno de un museo, estaba lleno de pinturas por dentro, posiblemente obras del príncipe fallecido, hasta llegar al jardín, donde a pesar de la decoración festiva, reinaba un ambiente serio y embarazoso, ahí estaban Milly y Nina, que charlaban alegremente con una mujer de cabello castaño, Rivalz que iba a saludarlo; Shirley que no parecía tener la mas remota idea de que hacía en ese lugar; y una pareja, la mujer rubia le reñía al hombre, pero este no parecía escucharla.

-Bienvenidos sean todos- les llamó una vocecita que Suzaku reconoció paralizándose al instante.

-Me honra con sus palabras, alteza- le llamó el hombre pelirrojo que hizo una marcada reverencia al verle.

-¡Nana-chan!- le llamó Shirley alegremente acercándose a ella.

-¿Nana-chan?... – se preguntó extrañada la mujer rubia que acompañaba al hombre.

-Así es como preferiría que me llamaran- le dijo alegremente la chica desde la silla a la mujer rubia.

-Nana-chan, ella –le dijo Milly mientras acercaba las manos de la mujer con la que estaba hablando un rato a las de Nunnally- es la mamá de Karen... –

-Oh... Ya veo, es un placer conocerle...-

-Es mío, su alteza- le respondió tímidamente la mujer.

-Mi nombre es Johnatan Standfelt, soy el padre de Karen, por motivos de trabajo no puedo convivir mucho con mi hija, así que la verdad... No tenía idea de esto...- se apresuró a decir el hombre a Nunnally.

-¿Se refiere a que no sabía que Karen salía con Lelouch?... ¿O a qué él era uno de los miembros de familia imperial?- le preguntó una mujer de cabello morado saliendo del palacio hasta llegar para posicionarse a un lado de Nunnally.

-Bueno... yo...-

-Yo si lo sabía- le comentó la mujer de cabello castaño- Karen me ha hablado de él, pero aun no tengo el gusto de conocerle directamente.

-Entiendo- le dijo la primera princesa.

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La mujer acaba de comer, no acostumbraba ir a las pizzerías, simplemente llamaba y se la traían, pero como no podía simplemente llamar a Pizza Hut y dar la dirección con salto y seña del cuartel de los Black Knights tuvo que hacerlo yendo directamente al lugar, cuando lo vio creyó que se trataba de un broma, ahí estaba, el causante de tantos embromes y problemas, era un niño bajito, no le llegaría mas que a la cintura. Tenía el cabello largo y rubio.

-Tú... ¿Qué es lo que quieres?- le dijo la mujer de cabellos verdes.

-Descuida, no vine a darte problemas, en realidad ni siquiera eres mi enemiga.- le respondió el niño tranquilamente.

-Fuiste quien secuestró a Nunnally... –

-Lo lamento, pero necesitaba saber si ese muchacho era la persona que ella está buscando-

-¿Y lo es?- le inquirió la chica.

-Sí, por desgracia si lo es...- le dijo el pequeño bajando la mirada.

-¿Para qué lo buscas?-

-Yo no lo busco, solo sigo ordenes, ella lo necesita... ese muchacho no puede convertirse en emperador...-

-¿Ah sí? ¿Y por qué crees que no puede?-

-Porque el tiene una misión mas importante aún, y nadie pude interferir con eso... Ni siquiera nosotros... Aunque tu tienes parte de la responsabilidad también, tu fuiste quien le otorgó el geass...-

-Pronto ese poder va a terminar por dominarlo...-

-Ese precisamente es el problema, eso no va a pasar, por eso ella lo está buscando antes de que él se vuelva mas fuerte...-

-Pero Mao...-

-Mao no es Lelouch, Cuando el geass se activo uniformemente, ese muchacho pudo volver a la normalidad... bueno, pudo controlarlo de nuevo... quiero que sepas que yo no tuve nada que ver en eso. Es mas, esperaba que no pudiera mostrar ese ojo nunca mas... ella ya lo eligió como suyo y estoy seguro que no va a dar su brazo a torcer... quiero que le digas a él que tiene que desaparecer, esfumarse, como lo quieras tomar, pero tiene que irse antes de que ella lo encuentre, de lo contrario algo mas grande que nosotros va a comenzar...-

-¿Ella?-

-La isla...-

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La "fiesta" había transcurrido con normalidad, si se le puede llamar así, de un momento a otro habían llegado Lelouch y Karen, ambos estaban muy sorprendidos, ahí estaban todos sus amigos, inclusive los padres y la madrastra de Karen, Lelouch estaba algo hastiado por el padre de Karen que solo podía hablar de lo grandiosa que le parecía Britannia y de sus aspiraciones con ella. Era completamente obvio su enorme grado de desvergüenza, ni siquiera tenía la menor idea de cómo era la relación de su hija con él y prácticamente ya se la había dado en charola de plata solo por que sería emperador. Karen por su parte, no sabía como responder a las preguntas de sus amigos y miraba algo apesumbrada a Shirley, que no le hablaba e intentaba descifrar como había pasado todo eso. Las únicas que parecían disfrutar el momento eran Cornelia y Nunnally, que charlaban animadamente mientras reían.

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-¡Arg!... No tenias por que hacer eso...- le dijo la pelirroja enfadada.

-Yo no hice nada, supongo que fue cosa de Cornelia y Nunnally...- le dijo el chico mientras recogía algunas cosas de la mesita de noche.

-¿Qué haces?-

-Me preparo para irme... ¿Acaso pensaste que nos quedaríamos a vivir aquí para siempre?... Además, mañana es lunes y hay clases...-

-¿Clases?... ¡¡¿Quieres decir que vas a regresar a Ashford después de este fin de semana como si nada hubiera pasado?!!- le gritó la chica sorprendida.

-Pues... ahí vivo...- le dijo el chico con simpleza.

-¿Y que hay de los terroristas?-

-Aquí NOSOTROS somos los terroristas, que no se te olvide eso...hable con Cornelia y nos dejó quedarnos, con condiciones especiales...- dijo el chico frunciendo el ceño.

-Pensé que tu eras el que daba las órdenes...-

-Cornelia sigue siendo mi hermana mayor... Así que duérmete de una vez, que mañana entramos a las ocho a Álgebra...- resopló molesto acomodándose en el sofá de nuevo.

Álgebra... bah, hasta ahora no se le había ocurrido como sería recibida después de todo el fin de semana, ¿La tratarían igual sus compañeras de clases?, ¿Su padre sería igual?... ¿Qué iba a pasar ahora?, La chica cerró los ojos esperando que el día de mañana le respondiera con algo que la dejara satisfecha.

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El profesor de Álgebra, un hombre gordo y extremadamente nervioso, sintió como su sudor aumentaba cuando el hombre mas poderoso de Britannia se sentaba en uno de sus pupitres a escuchar su clase. ¿Quién diría que iba a ser uno de sus alumnos?, y era igual para el resto de la clase, Ashford ahora tenía un régimen de seguridad como nunca antes visto. Entrar y salir ahora era casi una misión imposible. En realidad estaba mas extrañado aun que se hubieran inscrito nuevos alumnos en esa situación, por lo menos su clase no estaba tan saturada ahora. Solo eran dos chicas.

-B-Bueno... – indicaba el hombre nerviosamente- antes de comenzar la clase tengo un anuncio que hacerles, por algunas razones llegaron dos alumnas nuevas a nuestra aula...- expresó lo que fue recibido con algunos silbidos por los estudiantes- espero que sean bien recibidas...- señalo a la puerta- Ella es Samantha Glauser... y viene de Britannia...- dijo mientras una hermosa chica de cabello negro entraba al aula- y ella, es Caroline Cislack- mencionó el hombre mientras una mujer de cabello verde que Karen y Lelouch reconocieron al instante hizo su aparición frente a todos.

Nota de la Autora.

Muchas gracias a todos por el apoyo, ya les deje una notita .. si soy demasiado perezosa para logearme, pero igual lo hize.

Ja Ne!