El resto del fin de semana transcurrió prácticamente igual. Comenzaron la semana y Barry sintió que la semana pasada nunca sucedió. Sin embargo, sintió la presión de decirle a Len l verdad. No quería repetir lo sucedido, y era hora de que se lo contara. Solo necesitaba encontrar el momento perfecto.
Barry había notado, sin embargo, que algo era diferente cerca de Len. Parecía cansado, como si no estuviera durmiendo, pero Barry no podía entender por qué. Se iban a dormir al mismo tiempo, por lo que él estaba durmiendo lo mismo que Barry. Además, todas las mañanas, Barry se despertaba con Len pegado a él, reteniéndolo con su vida aunque estuviera dormido. Barry le había preguntado si pasaba algo, pero Len simplemente le dijo que todo estaba bien y sonreiría. Barry estaba empezando a preocuparse, las bolsas bajo sus ojos estaban empeorando.
Barry se despertó, su alarma sonando. Se estiró y agarró su teléfono., apagándolo. Se sentó por un momento, permitiéndose despertar un poco más antes de comenzar su ritual habitual de 'hacer que Len lo suelte' que había comenzado esta semana. También era más fácil de hacerlo cuando Len se había despertado también, pero era jueves y las clases de Len no empezaban hasta las 11, mientras que las suyas eran a las 8:30.
Finalmente salió del agarre vicioso y comenzó a prepararse. Se movió por l habitación en silencio, tratando de no despertar a Len, lo cual no tenía sentido ya que él dormía profundamente, pero no quería arriesgarse. Quería que Len durmiera lo más posible. Agarró su mochila con sus libros, y antes de salir de su habitación, se inclinó y besó a Len en los labios.
Te amo.
Él sonrió y salió de la habitación. Mientras salía, se encontró con Mick, que también tenía una clase temprano. Cerraron el apartamento y se fueron al campus.
Barry llegó a su primera clase justo tiempo. Se sentó y sacó sus libros, esperando que comiencen la clase. El profesor acababa de entrar a clase cuando su teléfono comenzó a sonar. Se había olvidado de ponerlo en silencio, pero se alegraba de no haberlo hecho cuando vio quien estaba llamando.
― ¿Lenny…?
Lo escuchó respirar fuerte en el teléfono y tragar antes de finalmente responder.
―Escarlata, ¿Estás bien?
―Sí… estoy en clase… ¿Lenny estás bien? –a él no le gustó cómo sonaba.
―Sí, estoy bien Escarlata, solo revisando. Estoy bien –su respiración todavía era áspera, como si hubiera estado llorando.
Barry se levantó al instante, agarró sus cosas y salió de la clase antes de que el profesor pudiera comenzar.
― ¿Estás seguro?
―Sí, sí, te dejaré, tienes clase. Estoy bien, estoy bien –Barry no le creyó.
―No, no, solo quédate en el teléfono conmigo. El profesor no ha entrado, así que todavía tengo unos minutos. Acabo de salir. Puedo ver cuando vendrá, me despediré entonces –Barry se dirigió hacia el apartamento, caminando tan rápido como pudo sin dejar de respirar. Por suerte para él, su primera clase era cerca de casa. No había forma de que no fuera a verlo. ―Lenny, estoy preocupado, qué pasa, no pareces tú mismo.
―No es nada Escarlata, solo un estúpido sueño. Solo quería asegurarme de que estabas bien, solo… necesitaba escuchar tu voz.
―Está bien Lenny, no me importa. ¿Qué soñaste?
―No quiero hablar de eso –tragó. ―No quiero recordar esa estúpida sonrisa… –susurró.
Barry estaba cerca del apartamento ahora, casi en el estacionamiento.
―Está bien, no es necesario que me digas si no quieras.
―Lo siento, Barry, no quise molestarte con esto, en verdad estoy bien, estoy bien, solo quería escuchar tu voz. Vuelve a clase antes de que llegues tarde. Estoy bien.
―El profesor todavía no está aquí. Tengo un poco más de tiempo. Lenny, ¿Qué puedo hacer? –finalmente comenzó a subir las escaleras.
―Estoy bien, estoy bien –su voz se quebró. ―Te lo prometo… –susurró.
―Lo siento Lenny, pero no te creo –Barry agarró sus llaves mientras abría la puerta tan rápido como podía. Entró en el apartamento, arrojando sus libros un lado mientras se dirigía al dormitorio. Entró para encontrar a Lenny sentado en la cama, con los ojos y las mejillas enrojecidas por el llanto mientras miraba hacia Barry sorprendió.
― ¿Tú estás aquí…?
Barry colgó y puso su teléfono en la cómoda. Se subió a al cama y se cómoda en el regado de Len, mientras acunaba su cabeza y comenzó a besarlo.
―Claro que lo estoy. Lenny, ¿Realmente pensaste que me quedaría en clase después de escucharte así?
Len comenzó a llorar, enterrando su rostro contra su pecho. Sus dedos se clavaron en la espalda de Barry, tratando de sostenerlo más cerca. Barry siguió frotándole la espalda, tratando de calmarlo.
―Lenny, por favor, dime qué está mal. Necesito saber qué puedo hacer para ayudar.
Len se echó a reír secamente.
―No puedes Escarlata, yo solo estoy roto .miró a Barry y le dedicó una sonrisa autocritica.
Barry lo besó ligeramente en los labios.
― ¿Por favor…?
Lo miró por un largo momento, reflexionando antes de finalmente dejar salir un 'vale'. Se recostó en la cama. Barry rápidamente se quitó la ropa hasta quedar en ropa interior y se metió en la cama con él. Se recostó de lado cuando Len, una vez más, se enterró en su pecho y suspiró. Se quedó allí por un momento antes de respirar profundamente.
―Entonces, ya sabes que Lisa y yo somos adoptados, pero nunca te contamos cómo llegamos allí. Es porque nuestro padre está actualmente en la cárcel –el esnifó antes de continuar. ―Mi madre falleció cuando yo tenía tres años. Se volvió a casar y después de eso nació Lisa. Mi padre era policía, pero no era la persona más amable. Tenía problemas de ira, además de que era un simple hijo de puta. Cuando algo salía mal en el trabajo o lo que sea en realidad, él siempre lo tomaba contra la mamá de Lisa. Estoy bastante seguro de que él hizo lo mismo con mi mamá, pero era demasiado joven para recordarlo.
―Cuando tenía unos ocho años, la madre de Lisa tuvo suficiente. Ella se fue, sin importarle que dejara a su hija atrás. Entendería que me dejara mí, ¿Pero a Lisa? –preguntó confundido. ―De todos modos, después de que ella se fue, creo que fui el siguiente en la fila para papá. Empezó pequeño, simplemente me pegaba o me empujaba contra las paredes. Pero pronto se volvió más sádico. Comenzó a cortarme, a quemarme… cualquier cosa que me hiciera gritar. Él siempre se rió de eso –dijo con amargura.
Barry lo abrazó más cerca, besándole la parte superior de su cuello. No podía sacarse de la cabeza lo que estaba oyendo. ¿Cómo puede un padre hacerle eso a su propio hijo?
―Siempre se aseguró de hacerlo en mi torso, o en la parte superior de mis brazos, donde podría ocultarlo fácilmente de la escuela. Por eso, la apariencia de muñeco de trapo que tengo en mi pecho –dijo sarcásticamente. ―A medida que crecía, me aterrorizaba cada vez más que él comenzara a lastimar a Lisa. Normalmente me portaba mal para asegurarme de que su ira siempre estuviera enfocada en mí, lo que no fue difícil en absoluto.
Se rió entre dientes de manera oscura.
―Probablemente tenía alrededor de once años cuando me di cuenta que era gay. Terminé con un gran crush con uno de mis amigos. Nunca actué porque sentí que si de alguna manera lo hiciera, mi padre lo descubriría. Tenía tanto miedo de que eso sucediera, que me despertaba por la noche, al borde de un ataque de pánico, porque soñaba que se enterara y empezaba a golpearme. Esto se prolongó durante algunos años, hasta que tuve unos catorce años. Era el verano antes de que yo comenzara la preparatoria. Había estado saliendo con algunos amigos esa noche. Me dirigía a nuestra puerta cuando escuché gritos. Abrí la puerta y encontré a Lisa gritando y maldiciendo a nuestro papá. Hasta el día de hoy no tengo idea de lo que sucedió que los llevó a ese punto. Podía decir que papá estaba borracho, su cara estaba roja, estaba tropezando por toda la sala de estar, furioso, tratando de agarrar a Lisa. Lisa se mantuvo fuera de su alcance mientras continuaba gritándole, llamándolo de todo –miró a Barry con una sonrisa ―, siempre ha tenido esa maldita boca.
Barry sonrió y le besó la frente. Len se enterró de nuevo contra su pecho.
―Sabía que si nuestro padre la atrapaba, él la mataría. Era como un toro furioso en este punto. Traté de llamar su atención, traté de hacer cualquier cosa que pudiera pensar para evitar que la persiguiera, pero nada funcionó. Finalmente la acorraló en la cocina. Recuerdo que la vi allí de pie, decidida a luchar contra él con uñas y dientes si fuera necesario. Ella era u sigue siendo más valiente que yo. Mi padre se giró hacia mí y me dedicó la sonrisa más asquerosa… 'Déjame mostrarte cómo pones a una mujer en su lugar, hijo' –dijo Len entre dientes. ―No podía dejar que la tocara. Ella era ama hermanita, ¿Cómo podía? Hice lo único que sabía que llamaría su atención. Me paré erguido y grité: 'No estoy seguro si necesito eso, y que me gusta chupar pollas' –Len lo miró y se echó a reír, haciendo que Barry resoplara. Len se inclinó hacia delante y besó el pecho de Barry antes de enterrarse contra él. ―Bueno, funcionó. Se giró hacia mí, con rabia en sus ojos. Se dirigió hacia mí, agarró una de sus botellas de cerveza vacías y la rompió en el mostrador. 'Ningún hijo mío va a ser un marica', dijo. Corrió hacia mí, traté de luchar contra él, pero era un niño contra un adulto ebrio, no tuve oportunidad. Le grité a Lisa que se fuera mientras mis dos manos sostenían su mano con la botella. Me dio un puñetazo con su mano libre, mientras la otra intentaba acercar el borde de los vidrios rotos hacia mí.
»Lisa se quedó allí, mirando aterrorizada. Le grité de nuevo para que corriera, lo que finalmente hizo. Una vez que ella se fue, también la lucha en mí. Mi papa me empujó contra la pared, liberó su brazo y empujó la botella en mi estómago. La deslizó por mi abdomen, cortándome como a una especie de animal –se apartó de Barry lo suficiente como para ver su estómago ―, de ahí es donde viene este encanto –señaló la gran cicatriz sobre su ombligo. ―Recuerdo que sentí mucho dolor antes de que mi cuerpo entrar en shock, entonces estaba adormecido. Se apartó de mí y caí de rodillas antes de caer hacia delante. Recuerdo tener frio… y entonces nada.
Los ojos de Barry estaban llorosos, tragó el nudo en su garganta y lo apretó con más fuerza.
―Me desperté días después en el hospital. Aparentemente, Lisa corrió hacia uno de los vecinos y les pidió que llamaran a la policía. Mi papá trató de huir, pero lo encontraron antes de que dejara el estado. Ahora está condenado a perpetua por intento de asesinato y abuso infantil –suspiró. ―Nuestra historia se extendió y llegó a los Campbell que se apiadaron de nosotros. Decidieron adoptarnos cuando descubrieron que no teníamos otra familia que nos acogiera. Decidí mantener mi apellido, incluso si me ataba a ese imbécil. Sentí que era demasiado viejo para cambiarlo, y Lisa, por supuesto, no quería tener un apellido diferente al mío, así que también se quedó con el suyo. Fueron muy amables con nosotros, nos dieron todo lo que queríamos. Fue muy extraño pasar de estar con papá a ellos –le sonrió a Barry. ―En lugar de ir a la escuela secundaria publica a al que se suponía que iba, me pudieron en una privada. Me sentí tan fuera de lugar, estando alrededor de esas personas adineradas –se río. Barry sonrió, tratando de imaginarlo alrededor de un grupo de niños ricos después de cómo había vivido.
»Me metí en problemas en clase, al parecer, decirle a una maestra que es una idiota no es apropiado –se rió ―, estaba sentado en el pasillo, esperando que me llamaran a la oficina del director. Vi a una maestra venir por el pasillo, llevando a un niño con la nariz rota a la oficina de la enfermera. Detrás de ella estaba este tipo realmente grande al que miró y señaló las sillas donde estaba sentado. Se acercó y se sentó a mi lado. Recuerdo que él gruñó y dijo '¿Qué hiciste?'. Le dije lo que le había dicho a una maestra y entonces le pregunté qué había hecho. Todo lo que hizo fue apuntar a la oficina de la enfermera y se rió entre dientes, 'el niño me miró raro' –Barry miraba el rostro sonriente de Len mientras revivía sus recuerdos. Len lo miró y se echó a reír. ―Así es como conocí a Mick.
Barry se echó a reír y negó con la cabeza.
―Por supuesto.
―Nos volvimos amigos de inmediato. Me convenció para unirme al equipo de fútbol. Dijo que podía salirme con la mía si estuviera en el equipo y era bueno. La administración siempre se inclina por los buenos jugadores… tenía razón. Los dos estábamos en el equipo universitario por segundo año. Nadie pudo detener las tacleadas de Mick y yo era genial en las jugadas –respiró y se recostó de espalda, mirando al techo. ―Estaba en el vestuario cuando el entrenador entró y me lanzó la chaqueta que acababa de llegar. La atrapé y la estaba revisando cuando me golpeó. Me di cuenta de lo diferente que era mi vida en ese momento. Nunca me hubiera imaginado ser la persona que era en ese momento. En realidad estaba feliz –dijo casi con incredulidad. ―Era popular en la escuela, parte del equipo de fútbol, tenía un gran amigo, y Lisa estaba completamente segura. En ese momento, es chaqueta se convirtió en un símbolo de todo lo positivo en mi vida –se mordió el labio y miró a Barry ―, por eso te la di- eres la cosa más positiva que me ha pasado, Barry –Barry se sobresaltó cuando lo atrajo hacia él para besarlo en los labios.
Len lo miró por un momento antes de que su rostro se volviera un poco sombrío.
―Seguí sufriendo de ataques de pánico unos años después de ser adoptado, siempre soñando que mi padre volvería y terminaría el trabajo, pero pronto se detuvieron. Pensé que estaba bien, pero creo que tú siendo lanzando a esa fuente, y ese tipo llamándote 'marica' y esas cosas despertaron viejos sentimientos. Continué soñando con él otra vez, y con esa estúpida sonrisa, pero esta vez no es a mí a quien lastima, ni a Lisa –abrazó a Barry con fuerza, con la cara enterrada en el cuello de Barry ―, viene por ti… y no puedo detenerlo… –negó con la cabeza. ―Me levanto y te veo durmiendo a mi lado, y todo lo que puedo hacer es abrazarte para asegurarme de que nadie te lleve… pero esta mañana no estabas aquí… y entré en pánico… y… lo siento Escarlata…
―Shh… no necesitas disculparte, Lenny.
―No puedes ayudarme –esnifó. ―Simplemente soy patético.
Barry se quedó allí en silencio, observándolo por un momento. Acunó su cara.
―Len, lo que te pasó fue horrible. La mayoría de la gente no podría superarlo en absoluto. Pero aquí estás, viviendo tu vida como quieres. Fuste lo suficientemente fuerte para seguir levantándote y segur adelante. Tú no eres patético Len- eres la persona más increíble que he conocido, y me gustaría tener la mitad de tu fuerza. Pero… en días como hoy, donde vacilas un poco, solo ten en cuenta que puedes contar conmigo para que esté aquí para ti –lo besó suavemente en los labios.
Len le dio una sonrisa triste.
―Gracias, Escarlata.
Len era asombroso… era increíble… era perfecto…
―Lenny… te amo.
Len lo miró sorprendido. Se sentó allí confundido por un momento antes de susurrar: ―¿Qué?
―Te amo, más de lo que puedes imaginar.
La respiración de Len comenzó a recuperarse mientras estaba sentado allí, estupefacto. Barry le sonrió, acariciando su mejilla con la mano. Todo su miedo se había ido, no le importaba si Len no lo decía de vuelta, solo quería decirlo en voz alta.
― ¿Tú me amas? –sonaba inseguro.
―Sí.
―Me amas… ¿A MÍ? –Barry asintió. Una sonrisa comenzó a formase lentamente en la cara de Len. Se rio mientras sus manos se acercaron al rostro de Barry y lo besó con fuerza. ― ¿Me amas A MÍ? –Barry se rio cuando Len lo besó de nuevo. Se apartó y lo miró fijamente, sonriendo mientras sus ojos comenzaban a llorar. Dejó escapar una risa ahogada antes de finalmente hablar. ―Barry, te amo. Te amo tanto que duele. Me has vuelto loco desde el primer día, y solo quería que fueras mío. Te amo, te amo, ¡Te amo! –se inclinó y lo besó profundamente.
Barry ni siquiera podía describir lo que estaba sintiendo. Eso era increíble. Len lo amaba. No esperaba que le correspondiera, pero ahora que lo hizo, era increíble. Sonrió en el beso y sintió que Len hacía lo mismo. Finalmente se separaron, mirándose el uno al otro.
Len sonrió.
― ¿Tú…?
―Te amo Lenny.
Se mordió el labio y se rio de nuevo.
―No tienes idea de cuánto quería escucharte decir eso Escarlata.
―Lo siento, me tomó mucho tiempo. Quería decírtelo, pero tenía miedo. No sabía si sentirías lo mismo, así que… –se encogió de hombros.
―No lo dije porque pensé que te asustaría –él se rio entre dientes. Su rostro se volvió suave y le acarició la mejilla. ―Te amo, Barry Allen, más de lo que creí posible.
Barry se inclinó y lo besó. Los brazos de Len se envolvieron alrededor de su cuerpo, tirando de él con más fuerza. El beso se hizo más profundo, las lenguas sumergiéndose, tratando de tomar la boca del otro. Lentamente comenzaron a apretarse uno contra el otro, Barry poniendo su pierna alrededor de Len, acercándolo a él. Las manos de Len comenzaron a vagar por todo su cuerpo y el beso se calentó cada vez más.
La mano de Barry se extendió entre ellos, agarrando el miembro endurecido de Len. Len gimió en su boca, moviéndose lentamente sobre Barry, apretando sus caderas en su mano. Mantuvo sus frentes juntas, jadeando mientras Barry apretaba su agarre.
―No quiero que nadie más me toque más que tú.
Barry le dio una pequeña sonrisa.
―Nadie lo hará. Todo tú eres mío, Lenny –volvió a tomar sus labios.
Len se levantó levemente, sus manos tomaron la ropa interior de Barry y se la quitó. Se inclinó y encontró el lubricante, cubriendo sus dedos rápidamente. Barry se incorporó y lo besó en el pecho, dirigiéndose a su pezón. Lo succionó, haciendo que Len se quejara antes de que su mano subiera y agarrara a Barry por el cabello, tirando su cabeza hacia atrás para que él lo besara. Barry se inclinó hacia atrás, sin romper el beso, mientras que la otra mano de Len se dirigió hacia su entrada. Len presionó un dedo antes de seguir rápidamente con otro. Se sentó y observó a Barry gemir cuando comenzó a abrirlo.
―Te amo, Barry –susurró mientras lo veía.
Barry le sonrió.
―Yo también, Lenny, te amo.
Lo besó de nuevo cuando un tercer dedo entró, estirándolo completamente. Len comenzó a empujar sus dedos, alojándolo más. Finalmente se sintió satisfecho y los sacó haciendo lloriquear a Barry. Len se lubricó rápidamente y se puso en posición. Poco a poco se presionó contra él, ambos respirando el aire del otro. Lo que pareció una eternidad para Barry, Len finalmente tocó fondo y Barry envolvió sus piernas alrededor de él. Len movió las caderas, haciendo que Barry echara la cabeza sobre la almohada y gimiera. Len siguió torciendo las caderas, tirando y empujando lentamente, volviendo loco a Barry.
Se apoyó sobre sus codos y solo observó a Barry seguir gimiendo su nombre. Se inclinó, le besó la frente y comenzó a embestirle un poco más fuerte.
―Lenny…
Len sonrió y se acercó, susurrando.
― ¿Sí amor?
Barry sonrió ante su nuevo nombre.
―Cariño, más rápido, por favor.
―Cualquier cosa por ti –comenzó a aumentar la velocidad, yendo más rápido, embistiendo más fuerte a Barry como él quería.
― ¡Sí! …Así… ¡Mierda…!
Len siguió embistiéndolo hasta que Barry se quedó en silencio, sabiendo que había encontrado su lugar. Comenzó a golpear, observando como los ojos de Barry perdías la concentración, hasta que finalmente se vino, su semen derramándose entre sus cuerpos.
Len continuó, queriendo su propia liberación. Presionó su frente contra la de Barry otra vez y siguió embistiendo. Barry finalmente se calmó de su propio clímax, sus manos se apoderaron de su rostro, haciendo que Len se enfocara en él.
―Te amo Lenny –y con eso, Len llegó al borde, corriéndose dentro de Barry mientras gemía en voz alta.
Ambos se detuvieron lentamente mientras recuperaban el liento. Len se inclinó con la cabeza apoyada en su hombro. Barry se quedó mirando al techo, casi en un estado delirante. Sus manos acunaron la cabeza de Len más cerca de él mientras los brazos de Len se apretaron alrededor de su torso. La mente de Barry estaba andando con todo lo que acababa de suceder. No podía creer lo aliviado y feliz que se sentía en este momento. Len lo amaba, y hombre, amaba escuchar eso. Se sentía tonto ahora por tardar tanto en decirlo, especialmente sabiendo todo lo que Len estaba pasando en su cabeza. Pero ahora que estaba dicho, nunca iba a parar. Iba a pasar todos los días asegurándose de que Len supiera lo increíble que era y que lo amaba más que nada.
― ¿Qué tal si preparo el desayuno? Entonces podemos pasar el resto del día juntos en la cama –Barry finalmente susurró.
Len se hizo hacia atrás y sonrió.
― ¿Qué hay de tus clases?
― ¡Eh! Faltar un día no va a matarme. Además, no te voy a dejar solo.
Len se acercó y lo besó mientras salía. Salieron de la cama y se dirigieron al baño para limpiarse, antes de dirigirse a la cocina. Barry comenzó a juntar los ingredientes cuando Len caminó detrás de él, besando su cuello mientras susurraba: ―Te amo.
Barry se giró y le sonrió.
―Y yo te amo.
Len lo estudió por un momento.
―Entonces… ¿No más Iris?
Barry echó la cabeza hacia atrás, riendo.
―Lenny, ella ha estado fuera de escena desde… bueno, creo sinceramente, desde que me besaste por primera vez.
Len se veía sorprendido.
― ¿En serio?
―Sí… aparentemente estaba un poco confundido con todo el asunto de Iris. Tendrás que agradecerle a Lisa por aclararme –Len se echó a reír mientras se inclinó y lo besaba. ―Así que no te preocupes por ella.
―Bien –Len asintió.
Barry sonrió antes de que su rostro lentamente se pudiera serio. Miró a Len por un momento.
― ¿Bien?
Len lo miró confundido.
― ¿Bien qué?
― ¿Tipo Imbécil?
Len se lamió los labios, apartando la mirada por un momento.
―Desafortunadamente, no puedo decir lo mismo Escarlata.
Si esto era una broma, ¡No era graciosa!
―De hecho, podría estar enamorado de él incluso ahora más que antes –Len inclinó la cabeza hacia un lado mientras estudiaba la cara de Barry, que ahora tenía un ceño fruncido. ―Podría haber una posibilidad de que te engañe con él –Barry comenzó a hacer pucheros cundo Len se acercó y lo besó en la mejilla. ―Oh no, no me mires así Escarlata –lo besó de nuevo. ―Te estoy engañando en este momento –otro beso ―, nooo –dijo juguetonamente. Se apartó y le sonrió a Barry.
Barry se quedó allí mientras su mente trataba de entender.
―Espera… –miró a Len, quien sonrió ampliamente. ― ¡¿YO SOY EL TIPO IMBÉCIL?!
Len se carcajeó.
―Era hora de que te dieras cuenta.
Barry se echó a reír. ¡No podía cree que fuera el Tipo Imbécil! ¡Había estado celoso de su propio maldito yo!
― ¡Soy el Tipo Imbécil! –repitió, riendo. Después de estar celoso de esa persona durante tanto tiempo, se sintió tan aliviado al descubrir que era él. ―Soy el Tipo Imbécil –Len rio y asintió. Barry le sonrió hasta que la noticia realmente se hundió… su sonrisa comenzó a desaparecer de su rostro. ―Soy el Tipo Imbécil… –susurró.
Él fue el que ignoró los sentimientos de Len. Len se había sentado allí y lo escuchó lloriquear sobre Iris mientras se tragaba sus propios sentimientos por él. No podía imaginar lo difícil que eso había sido…
Levantó la vista hacia Len.
―Lenny, lo siento tanto. Te juro que no tenía idea de que te estaba lastimando. Nunca imagine que me querías… –tomó su rostro y lo besó.
Len le dio una sonrisa tímida.
―También lo siento… por mentir… o algo así –hizo una mueva. ―Solo pensé que si pudiera… –respiró ―si solo pudiera hacer que me mires por un segundo, podría mostrarte lo buen novio que podría ser –levantó la mano y acarició su mejilla. ―Podría tratarte como merecías.
Barry agarró su mano y la besó antes de mirarlo.
―Estoy tan contento de que lo hicieras. Probablemente todavía sería miserable si no hubieras hecho eso –se miraron el uno al otro. ―Te amo Lenny.
―Yo también te amo.
Len lo atrajo y comenzó a besarlo. Los brazos de Barry rodearon sus hombros mientras Len lo envolvía, abrazándolo con fuerza. Poco a poco se perdieron, disfrutando uno del otro. Barry no podía pensar en un momento más perfecto.
De repente, la puerta se abrió de golpe cuando entró Mick, con una chica en sus brazos. Sus piernas envueltas alrededor de su cintura, ambos besándose y sin darse cuenta de que Len y Barry estaban allí de pie.
Len se aclaró la garganta, deteniendo sus acciones. La chica, que estaba de espalda a ellos, chilló y hundió el rostro en el cuello de Mick, sin mirarlo. Mick los miró a los dos, sorprendido.
― ¿Qué están haciendo ustedes dos aquí?
―Vivimos aquí –declaró Len sarcásticamente.
―Sí… pero se supone que ambos ya se habían ido…
―Bueno, no lo hicimos –Len sonrió hacia Mick, haciendo un gesto hacia la chica. ― ¿Quién es la chica?
Mick la soltó lentamente y ella se giró lentamente, su cara roja por ser atrapada.
Los ojos de Barry se ensancharon.
― ¡¿CAITLIN?!
Notas del traductor:
El fin…? No realmente, lol. Todavía nos queda cómo Mick y Caitlin se conocieron, un epilogo y algunas historias de Barry y Len juntos tiempo después.
