Estos magnificos personajes no me pertenecen, pertenecen a la grandiosa Meyer, yo solo juego con los personajes para crear esta historia que espero les guste...

Me regalan un review?


De vuelta a la realidad

Pov Bella

Abrí mis ojos lentamente, la luz que entraba por la ventana me cegó, intente moverme un poco y sentí sobre mi cintura su brazo, me volví para mirarlo, no podía creer aún todo lo que había pasado la noche anterior, todo regresaba a mi mente como un enorme torbellino, seguía sonando aún aquella melodía que Edward había cantado para mi, aspire fuertemente y todos mis pulmones se llenaron con su olor, una tonta sonrisa se dibujo en mi cara, me deslice lentamente, intentando que no se despertara, cuando logré salir de su agarre, me dirigí al baño, cerré la puerta, llene la tina con agua caliente y me metí, sentí un alivio al sentir el agua caliente en mi cuerpo, cerré los ojos y nuevamente todos los recuerdos se agolparon en mi mente.

-Flashbacks—

Cuando Edward dejo de cantar bajo del escenario y se sentó junto a mí, todo el lugar se lleno de aplausos, aplausos dirigidos a él y es que aún no podía creer como tenía ese tipo de talento tan escondido, me sonrió de aquella manera que tanto me gustaba.

-Y bien que te pareció?—agache la mirada—no me digas que no te gusto?—me dijo medio alarmado

-Bromeas!—le dije con una gran sonrisa—estuviste estupendo!, nunca me imagine que tocaras y cantaras de esa manera—sus ojos se abrieron enormes

-Por un momento pensé que…- no lo deje terminar, le puse un dedo en los labios.

-Estuviste magnifico—mis mejillas se sonrojaron al sentir el roce de sus labios en mi dedo

-Vaya que el lugar se lleno!—dijo Steven dándole un golpecito en la espalda a Edward, el lo miró y le sonrió.

-Si, los músicos estuvieron de lujo también—dijo Edward

-Tienes que darme otra fecha para tu próxima presentación—dijo Steven

-Déjame por lo menos seguir disfrutando de esta y después te digo—los dos comenzaron a reír al mismo tiempo

Pasamos bastante rato platicando con Steven mientras cenábamos, nos contó de los nuevos proyectos que tenía para el restaurante y que estaba preparando un gran concierto en beneficio de los niños con cáncer, cosa que a Edward y a mi nos agrado bastante, le pidió que se presentara a cantar ahí y esté accedió inmediatamente, Steven se veía un buen tipo, nos hizo reír con sus miles de chistes, hacia tanto tiempo que no me la pasaba tan bien, después de un rato nos despedimos, Edward y Steven se dieron un gran abrazo.

-Cuídate hermano y ya no te desaparezcas— le dijo Steven

-Claro que no y cuanta conmigo para el concierto a beneficio—

-Bella cuídalo, por que este muchacho se desvela demasiado y se desaparece por días—me dijo mientras me cerraba un ojo

-Claro que si—le dije, me dio abrazo y un beso en la mejilla

-Y ya sabes si las cosas no funcionan con Cullen, ven a buscarme—dijo en tono burlón

-Cállate Steven!—le dijo Edward, dándole un ligero golpe en la cabeza

Salimos del lugar y comenzamos a caminar rumbo al auto, Edward me tomo de la mano, mis nervios me estaban traicionando, tenía unas ganas inmensas de voltearme y darle otro beso, quería volver a sentir sus labios contra los míos.

-Quieres caminar?—me saco de mis pensamientos

-Si—le conteste instintivamente

En cuanto llegamos con el chofer Edward le indico que se fuera, este arranco y nosotros empezamos a caminar rumbo al hotel, nuestras manos seguían entrelazadas, ninguno de los dos decía nada, muy pronto comenzamos a salir de la cuidad, el campo nos recibió con un aire tibio, la luz de la luna cubría todo a su alrededor, la única compañía que teníamos eran el sonido de los grillos, todo en este lugar era increíble, nunca me cansaría de caminar por estos lugares y de mirar este cielo y estos campos, de pronto Edward me tomó mas fuerte de la mano y se giro para quedar frente a mi.

-Sabes…- se quedo pensando—no se como decirte esto, sin que suene trillado…- volvió a hacer una pausa—pero…- le sonreí, sabía lo que quería decir por que yo me sentía igual, coloque mi mano en su pecho.

-Tranquilo, solo dilo…- el me sonrió

-Eres tan hermosa—me rozó la mejilla con sus dedos, instintivamente cerré los ojos

De pronto todo cobro vida nuevamente, sus labios se posaron sobre los míos suavemente, yo los entre abrí para darle paso a todo esto que tenía reprimido, mis manos llegaron a sus hombros y las suyas a mi cintura, el beso que comenzó tierno, se volvió apasionado y lleno de una necesidad por parte de los dos, subí mis manos y tome con ellas sus cabellos, el me apretó mas a él, sentía como si todo me diera vueltas, todo esto me estaba superando, pero que mas daba si ahora me encontraba en los brazos del hombre mas maravilloso del mundo, nuestras respiraciones iban en aumento, sus manos las deslizo por debajo de mi chamarra, me acariciaba con ellas la espalda hasta llegar a mi cintura, yo no podía detener las mías, quería tocarlo, sentirlo, pasaba de sus cabellos a su pecho y de ahí a su cadera, me separé de él y lo miré a los ojos.

-Eres mi perdición—le dije, el me sonrió

-Y tu la mía—me tomo nuevamente de la mano y comenzamos a caminar—Desde que tenía como 4 años mi madre me llevo a tomar clase de piano y guitarra, la verdad es que no me gustaba mucho, pero con el tiempo comencé a tomarle amor a la música, cuando cumplí los 14 compuse mi primera canción, no fue nada impactante, pero a mi me encantaba escribir, sobre cosas que aún no había vivido, pero cuando cumplí los 20 me desperté una noche con una melodía sonándome en la cabeza, así que comencé a escribir la canción y después le puse la música, esa canción a sido la mejor de las que he escrito, sabía que iba a ser muy importante en mi vida, la cantaba una y otra vez, pero no entendía muy bien lo que quería decir con ella, esa canción de la que te hablo—me detuvo y me miró—es la que te cante hace un rato, no le encontraba gran sentido, por que aún no tenía un sentimiento así por nadie, pero cuando te vi en aquel café, cuando me mire en tus ojos, lo comprendí, esa canción solo podía ser para una persona y esa persona eras tu—agache la mirada

El me tomo la barbilla con su mano haciendo que lo mirase— todo este tiempo no sabía para que vivía, es cierto que el hospital y mi carrera me hacen feliz, pero nunca encontré algo que me llenara por completo, tu sin saberlo me encontraste e iluminaste todo a tu paso y estoy seguro que si tu no me hubieras encontrado, yo lo hubiera hecho, por que aunque te parezca precipitado nacimos para estar juntos, pero no sabía como decírtelo, sin que te asustarás, por eso preferí cantarte la canción que sin saberlo había escrito para ti—mis ojos se llenaron de lagrimas

-Yo no…- ahora el cubrió mi boca con su dedo

-No tienes que decir nada, solo deja que pase, se que somos el uno para el otro, que nuestros destinos van juntos para siempre, que te voy a amar mas que a mi propia vida y que tu me amaras de la misma manera, solo déjate llevar y no pienses las cosas, el amor no se piensa, se siente, ámame Bella por favor, por que estoy seguro que mi mundo ya no sería el mismo sin ti—no pude más y rodeé su cuello con mis manos, lo bese con urgencia, de alguna manera sabía que lo que el me decía no era tan descabellado, por que desde que lo vi por primera vez supe que él era para mi y yo para él.

La noche nos cubrió por completo, ya no sabía de tiempo ni espacio, lo único que sabía era que el estaba conmigo, besándome, sentía mi corazón latir desbocado, como si en cualquier momento se me fuera a ir volando. El toquido en la puerta me saco de mis recuerdos.

-Ángel estas bien?—sonreí tontamente, ángel!, como me había llamado después de aquel beso, "mi ángel", me había dicho.

-Si!, no tardo—le conteste

-Ok, pediré mientras el desayuno—dijo dulcemente

-Esta bien—volví a cerrar los ojos, no se cuantas veces nos besamos, pero estaba segura que nunca podría dejar de hacerlo, a partir de ayer el se había vuelto una necesidad en mi vida.

Después de la caminata llegamos cerca del puente que dividía el camino del hotel.

-Veamos quien gana en llegar!—le dije, el me sonrió

-No creo que quieras competir conmigo!—dijo en forma teatral – pero si eso quieres—

Comencé a correr con todas mis fuerzas, el venía detrás de mi, el viento rozaba mi cara, me sentía tan feliz que sin pensarlo fuertes carcajadas se abrieron paso, el sonreía de la misma manera que yo, estaba a punto de cruzar el puente cuando me tomo de la cintura, dándome una vuelta en el aire, perdimos el equilibrio y caímos a un costado del puente, yendo a parar directamente en el lago, sentí como el agua nos cubrió por completo, estaba tan obscuro que de pronto me entro un poco de pánico, pero desapareció en el momento que sentí sus brazos cubrirme por completo, tomamos impulso para sacar nuestras caras del agua y poder tomar un poco de aire, nos miramos y la risa salió nuevamente.

Acerque mi rostro al suyo para volver a besarlo—tenemos que salir o te vas a resfriar—no le hice caso, lo seguí besando y el contesto a mi beso, enrede mis piernas en su cintura y el hizo mas fuerte mi agrarre, tomándome entre sus brazos con mas fuerza, pasamos un buen rato dentro del agua, después me saco de ella cargando, llegamos a una de las orillas del hotel, el frió comenzaba a quemarme la piel, el se dio cuenta y corrimos dentro, todavía íbamos riendo a carcajadas, todas las personas que se encontraban en el lobby nos miraron sonriendo, como si frente a ellos estuvieran un par de niños haciendo travesuras, subimos por el elevador, cuando entramos sentí el calor de la habitación.

Corrí directo a la recamara, busque una toalla y comencé a secarme

-Será mejor que te bañes o de verdad vas a enfermar y lo que menos quiero es ver a mi ángel enfermo—le sonreí, mientras corrí a sus brazos, di un pequeño salto y coloque mis manos en su cuello, el me tomo de la cintura

-Sabes creo que el enamorarme de ti va a ser tan fácil—le dije depositando un pequeño beso en los labios

-No sabes cuanto te voy a amar Isabella Swan, nunca te vas a poder deshacerte de mí—dijo con sus labios sobre los míos

-Y no quiero hacerlo—le sonreí

-Ahora vete a bañar—le di otro pequeño beso y entre al baño, estaba muy nerviosa por lo que pasaría después, no es que no haya tenido novios en Forks, pero con ellos nunca llegue mas allá de un beso, no sabía de que manera actuar si Edward me pedía que estuviéramos juntos, en verdad lo deseaba, deseaba sentirlo completamente mío, pero el miedo a decepcionarlo me llego por completo, el seguramente ya había estado con otras antes de mi y alguien sin experiencia como yo le decepcionaría.

Me envolví en una toalla y salí del baño, mire por toda la habitación y nada, el no estaba por ningún lado, me puse mi ropa interior y después mi pijama, me senté frente a la cómoda y me cepille el cabello, tratando de deshacer los nudos en mi cabello, de pronto el ambiente se lleno con su aroma, me gire para verlo.

-En verdad pareces un ángel—me sonroje con su comentario—y me encanta la manera en que te sonrojas—

-Donde estabas?—le pregunte

-Estaba en la salita haciendo unas llamadas, quería darte un poco de privacidad—se acerco a mi y me beso la frente—bueno ahora me toca a mi—dijo señalándome el baño, yo solo asentí y el se metió a bañar, me levante y fui directo a la ventana, salí al balcón, la vista era espectacular, la noche cubría todo con su negrura, las estrellas se veían resplandecientes y parecía que con solo estirar la mano se podían tocar, estaba embelezada con aquella imagen, imagen que guardaría el resto de mi vida, entre rápidamente y tome mi celular, volví a salir y tome una foto de aquella hermosa noche, sabía que siempre la tendría grabada en mi mente, pero de esta manera podría volver a revivir mi estancia aquí, no se cuanto tiempo estuve ahí, parada mirando las estrellas, después de un rato decidí entrar por que ya estaba sintiendo frío nuevamente.

Me quede paralizada cuando al entrar tuve la mejor de las visiones, Edward estaba al pie de la cama totalmente desnudo, se secaba el abdomen, su cuerpo era perfecto y bien torneado, me sentí tan excitada de solo verlo que se me escapo un ligero suspiro, el en seguida volteo a mirarme, en seguida se cubrió con la toalla y yo sentí como enrojecía completita.

-Lo siento!— intente decir—no pensé que ya hubieras terminado—salí a toda prisa del cuarto, estaba muy apenada por aquella situación, aunque su imagen desnudo aun la tenía grabada en mi mente.

-Ya termine si tienes sueño, ya puedes pasar—me dijo sonriendo

-Yo en verdad lo siento—le dije

-Tranquila no paso nada, mejor vamos a dormir o mañana no nos vamos a levantar—dijo juguetonamente

Entramos en la alcoba y me sentí doblemente nerviosa, baje las cobijas y me deslice en la cama, el se acomodo del otro lado, sentía como mi corazón se desbocaba solo de pensar que el estaba al lado de mi, entonces el se giro y paso su mano por mi cintura, me gire para verlo de frente y comenzó a besarme, sus manos viajaban por mis piernas, sin pensarlo dos veces, le puse la mano en el pecho y el me miro extrañado.

-Perdón, pero aún no puedo, se que vas a pensar que soy una tonta, pero no quiero que sea tan pronto—agache la mirada

-No eres tonta y no haremos nada que tu no quieras—me dijo levantando mi rostro con su mano

-Es que si quiero—le dije nerviosa—pero no ahora, no tan pronto—el me sonrió

-No te preocupes mi ángel, lo haremos cuando me ames completamente—me beso la frente, me recosté sobre su pecho y me quede profundamente dormida, él era magnífico en todos los sentidos, me gustaba tanto, pero sabía que era demasiado pronto para entregarme a él por completo.

-Fin del flasback—

Después de que se baño, nos sentamos a desayunar entre bromas y platicas, se podía decir que estaba conociendo todo de él, me contó parte de su infancia y adolescencia, sobre sus padres y sus hermanos y como fue que el termino inclinándose mas por la medicina que por la música, yo intente de contarle cosas a cerca de mi, aunque me era muy difícil ya que nunca había sido tan abierta con las personas, hasta con mis padres me costaba trabajo hacerlo, a pesar de todo el me tuvo mucha paciencia y no trato de indagar demasiado.

Pov Edward

Todo con Bella había sido de la manera en que la imagine, dentro de mi sabía que era la mujer que había esperado toda la vida y estos dos días aquí con ella habían sido lo mejor que me pudiera haber pasado, aunque muy pronto se terminaría ya que hoy mismo teníamos que estar en Seattle, los dos teníamos trabajo mañana, aunque sabía que se me irían las horas volando, solo con saber que volvería a estar con ella nuevamente por la tarde y más ahora que sabía que íbamos a intentar tener una relación.

-Y crees que les podamos decir a mis padres lo nuestro ahora que regresemos—ella me miró con sus ojitos muy abiertos

-Se que eres muy unido con tus padres y que deseas decírselo, pero por favor esperemos un poco más, por lo menos hasta que ya lleve un tiempo razonable en tu casa, sino van a creer que solo a eso llegue —ella no entendía que mis padres no eran de ese tipo de personas y estaba casi seguro que al saberlo se alegrarían por nosotros.

-Bella, pero por favor yo creo que…- se acerco a mi y me dio un pequeño beso en los labios

-Por favor tu Edward, prometo que será lo más pronto posible, pero por ahora no—solo asentí y la bese con todo este sentimiento que crecía por ella

-Bueno pues creo que es hora de irnos, el vuelo salé en una hora y quiero que demos un paseo antes—ella me sonrió y bajamos al lobby, le indique a Victoria que subieran por el equipaje y que lo llevaran al jet.

-Claro señor Cullen y esperamos verlos pronto por aquí—dijo ella, yo solo asentí y tome a Bella de la cintura, salimos del hotel y comenzamos a caminar.

-Definitivamente, tenemos que regresar—le dije

-Si—soltó un suspiro

-Dime, en que piensas?—

-En que este lugar es maravilloso, siempre soñé con visitar un lugar así, pero nunca me imagine hacerlo— me encantaba su inocencia

-Conmigo visitaras este lugar miles de veces y muchos mas, eso te lo aseguro—la bese tiernamente y ella me responsó, después de un rato llegamos al hangar y abordamos el avión, antes de hacerlo Bella le dio una última mirada a todo y soltó un enorme suspiro.

-Te prometo que pronto volveremos—le dije al oído y subimos, se sentó junto a mi y recostó su cabeza en mi pecho, le acaricie los cabellos y comencé a tararear su canción, mientras ella se sumía en sus sueños.

Después de un largo viaje llegamos a Seattle las luces de la ciudad nos daban la bienvenida, Bella aún dormía.

-Mi ángel, ya llegamos—le susurre al oído, ella se removió un poco—Bells estamos en Seattle—se tallo sus ojitos y me miro tiernamente

-Creo que dormí demasiado—

-Solo un poco pequeña—se asomo por la ventanilla, mientras el capitán nos indicaba que abrocháramos los cinturones.

Bajamos del jet, ya un taxi nos esperaba, antes de subir acerque a Bella a mi y le dí un beso más.

-Este taxi es para ti, te llevará a casa, yo me iré en mi auto, no quiero levantar sospechas—le dije

-Esta bien y muchas gracias por todo—se puso de puntitas y me beso

Antes de que subiera al taxi la detuve—Bella?—ella abrió sus ojitos por la sorpresa—quiero que esto sea por siempre—ella me sonrió

-y para siempre—me dijo, nos besamos nuevamente y ella se fue a casa, vi como se iba alejando el taxi, no me agradaba mentirle a mi familia, lo que mas quería en este momento era gritar a los cuatro vientos que ella era mía.

Me subí al auto y lo encendí, ansiaba volver a verla, volver a besarla, más que nada en este mundo.

Pov Alice

Esta semana había sido completamente un caos en la universidad, tenía tantos trabajos y diseños que entregar que estuve completamente absorta en mis cosas, para lo único que me hacía un tiempito era para ver al amor de mi vida, eso realmente me tranquilizaba, aunque al verlo con su despampanante novia mi corazoncito se rompía en mil pedazos, como quería ser yo la que estuviera con el sentada en la mesa y que fuera a mi a quien tomaba de la mano.

El sonido de la puerta principal me hizo volver a la realidad, baje rápidamente las escaleras y me encontré a Bella que recién iba entrando.

-Me podrías decir a donde te metiste—ella soltó un gritito del susto y dejo caer su maleta

-Por dios Alice me asustaste!—dijo ella, sonreí

-Bella por lo menos hubieras avisado, mamá estuvo muy preocupada por ti, si no fuera por Edward que llamo, nunca hubiéramos sabido de tu paradero—su mirada se torno nerviosa

-Ed… Edward—dijo

-Si, pues no fue a él al que le avisaste que irías a ver a tus padres—ella suspiro

-Ha si claro!—

Justo en ese momento se escucho el carro de Edward estacionarse—Ya llego Edward—dije dando saltitos, sabía que algo me había traído, segundos después entro mi hermanito, Bella recogió su maleta, estaba a punto de subir, cuando la puerta de abrió.

-Eddie!—grite corriendo hacia mi hermano—dime que me trajiste—entonces Edward miró a Bella y una sonrisa salto por su cara, voltee a mirar a Bella y ella estaba completamente sonrojada.

-Bueno con permiso y buenas noches—dijo atropelladamente y de la misma manera subió las escaleras, acaso me estaba perdiendo de algo?

-Ya te dije enana que no me digas Eddie—dijo mi hermano

-Hay ya sabes que es de cariño, pero dime que me trajiste?—el me miro y frunció el seño

-Lamento decirte que nada, no me dio tiempo—

-Que?—dije gritando—pero por que, tu nunca te olvidas de mi!—dije haciendo un puchero

-Lo siento de verdad—Edward se notaba impaciente, miraba una y otra vez hacia las escaleras—bueno enana me voy a dormir—me sacudió la cabeza y subió, definitivamente tenía que saber que se traía Edward, así que subí detrás de él sin hacer ruido, me quede escondida en el ultimo descanso y vi a Edward tocar en la puerta de Bella.

-Esto si que esta raro?—dije en voz muy baja, ella abrió la puerta, dio un salto y Edward la tomo de la cintura—pero que…- estaba que no me lo creía y menos cuando vi como de besaban—acaso Edward la había llamado ángel?, se despidieron y Edward fue directo a su cuarto.

De que me había perdido, acaso Edward y Bella estuvieron juntos estos dos días?, pero en que momento pasó todo?, si apenas cuando Edward volvió se conocieron, varias preguntas rondaban por mi cabeza, esto lo iba a averiguar como que me llamaba Alice Cullen.

Pov Bella

Me desperté muy temprano no quería llegar tarde a mi primer día, me vestí con un traje sastre color azul fuerte, que me quedaba algo ceñido al cuerpo, tome un par de zapatillas y deje mi cabello suelto, solo sujete el frente con dos pasadores, un par de rizos se deslizaron por mi cara, baje a la cocina a desayunar algo.

-Buenos días Bella—me dijo Alice, me miraba de una forma picara

-Buenos días Alice—abrí el refrigerador y saque una botella de jugo

-Mamá no esta, salió muy temprano con papá, pero me dijo que te deseara suerte en tu primer día—

-Gracias— le conteste, en ese momento entro Edward, se veía tan guapo, que no pude dejar de mirarlo, el hizo lo mismo y me sonroje ante su mirada

-Buenos días—dijo con una gran sonrisa, al mismo tiempo Alice y yo contestamos

-Buenos días—

-Hermanito hoy amaneciste de muy buen humor no?—le dijo Alice

-Cállate enana—desayunamos los tres en completo silencio, no se si era mi idea pero Alice nos miraba muy entretenida.

-Bueno pues con permiso—me levante y en seguida Edward me dijo

-Si quieres te paso a dejar a tu trabajo—dijo,

-No te preocupes hermanito la llevaré yo, me queda de paso a la Universidad—ella sonrió de una manera diabólica, no sabía que se traía entre manos—Vamos Bella se nos hace tarde—dijo ella con pie en la puerta.

Apenas pude decirle a Edward lo siento muy bajito, el me sonrió y me hizo seña de que me hablaba por teléfono.

Alice iba como alma que lleva el diablo, yo iba agarrada a cinco uñas en el auto, tanto así que hicimos 15 minutos para llegar al hotel, antes de que me bajará, Alice me dijo.

-Dime Bella, me consideras tu amiga?—me dijo entrecerrando los ojos

-Claro Alice por que?—dije dudosa

-Y me contestarías lo que te preguntara?—asenti nerviosamente

-Tienes novio Bella o estas saliendo con alguien—me reí

-No Alice!, como crees—trate de mentir, en ese momento y gracias a dios algo mas llamo su atención

Se llevo una mano a su pecho y la otra a su boca—Bella, ella trabaja aquí?—me dijo señalándome a Rose

-Si, es mi asistente—ella estaba parada arriba de la banqueta despidiendo a su novio.

-No lo puedo creer, lo tenía tan cerca y yo ni lo sabía—su voz cambio completamente—necesito que me investigues todo de ellos, por favor Bella, desde hoy tienes una misión!—me dijo histérica

-Alice es que no se si…- me tomo de las manos

-Por favor Bella es importante para mí—dijo con unos ojitos de borreguito

-No te prometo nada, pero trataré—le dije

-Gracias, ahora te prometo que tu secreto esta muy bien guardado—secreto?, a que se refería?

-pero Alice no se…-

-Tranquila Bella, ya hablaremos después, por ahora ve e investiga—salí del auto y Alice se arranco a toda prisa, entonces en ese momento Rose me vio y me saludo animosamente, me acerque hasta donde estaba con su novio.

-Buenos días Rose!—me dio un beso en la mejilla

-Hola Bella—el joven que estaba con ella me sonrió—perdón, déjame presentarte a Jasper, mi…- Jacob nos grito desde la entrada

-Buenos días!—agito las manos, las dos le sonreímos y me volví para mirar a Rose nuevamente

-Tu… novio?—le dije, Jasper se carcajeo y Rose me frunció el ceño

-No Bella, mi hermano, Jasper Hale!—dijo ella, yo también me sonreí al pensar en la reacción que tendría Alice cuando le contará.


Y bien que les pareció su pequeño viaje a Escocia, espero que les haya gustado tanto como a mi, espero con ansia sus comentarios, nos vemos en la proxima actualización que será el viernes, cuidense muchisimo y otra vez mil gracias por seguir leyendo, besitos...