Volví! Este capítulo no es muy largo y quise hacerlo ligero porque el que viene es ANGST con mayúsculas. Nuevamente volvemos al pasado, un año después de lo de Dublín. Quería hacer con este capítulo y el próximo (que está casi terminado, así que CREO que la semana que viene podré subirlo) una especie de paralelismo entre cómo es que se juntaron y cómo es que se separaron, antes de volver a juntarse otra vez en el ''presente''.
xxxxx
You bat *those eyelashes*
And my poor heart crashes down
I'd go but we both know I'd only
Turn right back around you
Oh but I can´t say no, I can´t say no
To you
Can´t say no-April Smith
xxxxxxx
Agosto 2012
Según el GPS, la dirección estaba correcta. Darren tomó una bolsa de color oscuro con una caja envuelta en papel de regalo dentro. Bajó del auto y se dirigió hasta el baúl, donde había dejado una caja de cerveza y una bolsa de papel con arándanos dentro, para preparar tragos. Situó la caja debajo de su brazo y maniobró con dificultad para sostener la bolsa de frutas. Las tiras de la bolsa de regalo, fueron a parar entre sus dientes.
Tambaleándose, caminó hasta la entrada, y presionó el timbre con la mitad de su rostro.
Una risita del otro lado de la puerta, le advirtió que alguien había estado observando su hazaña desde el auto hasta la entrada.
La puerta se abrió y Chris lo recibió con una sonrisa burlona.
''Eres ridículo. Podrías haber llamado para que alguien venga a ayudarte, sabes?''
Quitó la bolsa comenzando de entre los dientes de Darren, y, con la cabeza indicó que pasase.
''Estuviste observando sádicamente mi travesía en vez de socorrerme?''
''En mi defensa, tu travesía duró sólo dos metros y fue altamente entretenida.''
Una vez Darren entró a la enorme casa, Chris cerró la puerta detrás de él.
La casa de Mark era moderna y todo en ella gritaba hombre soltero.
Chris lo guió hasta la cocina, donde en un costado se alzaba un enorme freezer para ubicar las cervezas. Las puertas corredizas vidriadas que separaban el living del jardín trasero, estaban abiertas y por ellas se filtraba el aroma de la parilla.
''Oh, Dios! Eso huele maravilloso...''
Dijo Darren tirando la cabeza hacia atrás, inhalando profundamente.
''…voy a saludar y ver si los demás necesitan ayuda con algo.''
Chris asintió y siguió ubicando las bebidas en el reducido espacio que sobraba en el freezer.
Una vez fuera, Darren observó el espacio que la enorme casa tenía escondido. El piso estaba hecho de una rústica piedra rugosa color beige y rosado. Del lado izquierdo de las puertas se encontraba la parilla, en donde Mark, Cory y dos muchachos que él no conocía, se encargaban de dar vueltas unos enormes medallones de carne y tiras de bacon. En una pequeña porción de ésta, Cory revisaba unos medallones más pequeños y de diferente color. Darren asumió que se trataría de los de Lea. Al costado de la parilla se hallaba una larga mesa con pan ya cortado, varias salsas de aderezo, diferentes tipos de ensaladas y una cantidad obscena de bebida. Del lado derecho, la propiedad contaba con árboles, arbustos y seguía su curso por, al menos, la longitud de cuatro calles. En el medio del lugar, una piscina de un tamaño considerable estaba siendo disfrutada por Kevin, Jenna, tres muchachas que Darren reconoció de la crew, Chord y Harry. El resto del cast, y diferentes personas (algunas ubicables en su cabeza y otros totalmente desconocidos) se encontraban repartidos por el lugar, charlando animadamente sentados en las varias reposeras blancas distribuidas por el terreno o tomando sol. De las paredes y enlazadas entre la vegetación, había coloridos globos de papel y pequeñas luces que, asumió, decorarían la noche más tarde.
Una vez Darren saludó a todos, felicitó a Mark por su cumpleaños, le entregó su regalo –unos binoculares de alta definición- e intercambió un par de anécdotas con amigables extraños. Trascurridos unos cuarenta minutos, comenzó a buscar a Chris con la mirada, sin éxito.
Repentinamente, sintió una mano sobre su hombro, y, al darse vuelta, se encontró con Dianna, sonriendo.
''Estás buscando a alguien?''
''Oh, sí, umh…cuando llegué me recibió Chris y…ahora no lo veo por ningún lado. Me preguntaba si se había ido.''
''Oh. No, no. Creo que…''
Dianna se mordió el labio, incierta.
Antes de que ella terminase de formular la sentencia, risas y gritos estallaron detrás de ellos.
Al darse vuelta, Darren observó a Cory y Kevin arrastrando a Chris del interior de la casa. Cada muchacho, lo tenía sujetado de un extremo.
''Oh, supongo que ya lo encontraron.''
Susurró para sí misma.
''Es hora de abandonar la caverna y volver con la tribu!''
Gritó Kevin entre risas.
''No puedo ir al sol, me voy a quemar y llenar de pecas! Es horrible!''
''Palabras, palabras! Necesitamos uno más para el vóley acuático y esta vez sí vas a jugar!''
Dijo Cory a Chris mientras intentaba arrastrarlo al agua.
El movimiento de los tres muchachos, había hecho que la remera que Chris llevaba se levantase, y dejase descubierta parte de su abdomen, antes de que el chico volviese a bajarla, zafándose del agarre de Kevin. Automáticamente la boca de Darren se secó.
''Mi muñeca! Mi muñeca!''
Gritó Chris y tanto Kevin como Cory lo soltaron al instante con una expresión horrorizada en sus rostros. Habían olvidado que el chico había sufrido una lesión hacía un par de meses en su muñeca, y sin pensarlo estaban siendo bruscos y…
Chris largó una carcajada y comenzó a correr en dirección a la región donde el jardín dejaba de parecer jardín, para volverse selva salvaje.
''Pequeño tramposo!''
Exclamó Cory, comenzando a correr.
''Darren, atrápalo!''
Le indicó Kevin, al ser él quién estuviese más cerca.
Antes de que Darren pudiese reaccionar, Chris ya había pasado a su lado, sacándole la lengua y riendo como un niño.
El muchacho de rizos, lo observó correr hacía la vegetación.
Ninfa de los bosques.
Darren comenzó a seguirlo, dejando a los otros dos chicos atrás.
Dianna levantó la mano haciendo detener a Kevin y Cory.
''Dejen que él lo atrape.''
Dijo la rubia, guiñando un ojo.
Los dos muchachos se miraron entre ellos, sin comprender bien lo que pasaba pero, ey! Dianna pidió algo con una de sus sonrisas coquetas, no iban a rehusarse.
xxxxx
Chris logró perderse entre dos árboles, y se agachó detrás de un arbusto. Desde hacía dos años, se había hecho una especie de tradición que se lo arrojase al agua, al saber con que facilidad él se llenaba de pecas y el simple contacto con el cloro, hacía que su cabello se llene de reflejos rubios y rojizos. A los chicos del grupo les resultaba fascinante como era que casi cambiase de identidad y pareciese pelirrojo. Cada vez que se aparecía al otro día al set luciendo un rostro totalmente profanado, la maquilladora lo miraría de reojo. Chris podía sentirla quejarse y culpándolo de tener que volcar al menos cuatro capas más de corrector sobre su rostro y retocarlo más seguido que al resto. Por supuesto ella no lo decía, pero él podía sentirlo.
Por supuesto que no tenía nada que ver con que no quería ser visto sin su remera. Claro que no, eso era ridículo. No es que se mirase en el espejo y aún se viese como un nerd de quince años con unos kilos de más. Para nada.
Apretó su cuerpo un poco más contra el arbusto. Lo encontrarían, obviamente. Siempre lo hacían.
''Psst! Chris.''
Darren?
El muchacho más bajó estaba arrodillado a su lado, con una expresión cautelosa.
''Ey, qué fue eso?''
Le preguntó.
Chris lo observó sin entender por qué el otro parecía preocupado.
''Uh, la tradición anual de Cory y Kevin: Arrojen a Gasper, el Fantasma Amigable, desnudo al sol.''
''Desnudo?''
Darren abrió los ojos cómicamente, lo que hizo sonreír al otro.
''No desnudo-desnudo! No son sádicos! Pero sí en traje de baño, que es más o menos lo mismo…''
Chris se sonrojó y apoyó el rostro en sus rodillas.
''Chris…estás…tienes vergüenza?''
El castaño siguió con la vista en el suelo y se abrazó aún más a sus piernas.
''No me gusta mi cuerpo.''
Automáticamente imágenes del cuerpo desnudo del muchacho comenzaron a relampaguear frente a los ojos pardos. Desde que lo hubiese visto un año atrás, las imágenes solían danzar en su cabeza sin piedad. Por lo general, en la ducha matutina.
''Estás bromeando?! ''
Exclamó Darren, en voz demasiado alta.
''Chris, eres perfecto. ''
El rostro pálido de Colfer se volvió colorado en segundos. Sus ojos clavados en el piso indicaban que quizás estuviese considerando ignorar las limitaciones de su especie, y enterrase la cabeza en la tierra.
''…Gracias. Pero no lo digas otra vez, no tomo bien los halagos de ese tipo de la gente…''
Dijo el más joven casi en un susurro.
''Yo no soy sólo gente.''
Corrigió Darren.
''Sé que no eres gente. La gente tiene modales, Darren. Incluso desde dentro de la casa se podían oír todas las veces que eructaste!''
Chris pudo observar que, a pesar de no haber perdido la descarada sonrisa que lucía en su rostro la mayor parte del tiempo, las mejillas del moreno se habían ruborizado un poco.
''Fue sexy!''
Se defendió Darren.
Chris sólo lo miró levantando una ceja, en un gesto que lo hacía ver muy parecido a su personaje.
''Fue sexy…en una forma a lo hombre de las cavernas…como…super masculino.''
Continuó Darren.
''Fue simplemente grosero. Y blando. De hecho yo puedo hacerlos más espectaculares.''
Admitió Chris con una media sonrisa.
''Apuesto que sí.''
Rió el otro.
Darren decidió sentarse a su lado, imitando su postura.
''Puedo preguntarte una cosa?''
Inquirió con voz tranquila.
Chris comenzó a jugar con sus propias manos, nervioso.
''Qué quieres saber?''
Respondió con voz pequeña.
''Umh…la otra vez, vi fotos de algunas fiestas de verano en donde estabas invitado…y en la mayor parte de las fotos estabas en el fondo, totalmente vestido mientras los demás disfrutaban del agua, sol, aire libre y la vida en general..? Supongo que sólo me estaba preguntando por qué es eso…''
''Creo que la respuesta es bastante obvia…ah…viste el resto de todas las personas que están aquí? O incluso el resto de toda la población de L.A? No soy rubio, no tengo la piel besada por el sol, no tengo abdominales de ladrillo como Chord o Harry…aún soy demasiado…aún soy demasiado blando, suave. Siento que nunca voy a dejar de tener el rostro de un bebé y caderas de parturienta.''
Darren largó una involuntaria carcajada ante la última sentencia.
''Perdón! No quería reírme, prometo que no estoy para nada de acuerdo con todo lo que dijiste pero…vamos Chris! Estás siendo totalmente ridículo!''
''No soy ridículo! Sé que se supone que debo amarme a mí mismo como soy y blah, blah, blah…pero…aún no estoy dónde quiero estar. Al menos físicamente.''
Darren lo observó casi meticulosamente. Había algo casi trágico en el pensamiento del joven que tenía enfrente. Recorrió con la mirada la línea de su mandíbula, cada día más definida, los perfectos labios, la adorable nariz…
''Chris, si pudieses verte a ti mismo aunque sea sólo por un momento, entenderías por qué estoy llamándote ridículo.''
El castaño lo miró de reojo, algo ofuscado. Al parecer, no sería el primer discurso sobre belleza que debiese haber recibido.
''Vamos. Te estamos esperando para jugar en el agua como los adultos maduros que somos. Y no voy a dejar que te quedes sentado en la sombra siendo miserable y hermoso, sólo porque no luces un bronceado artificial como el resto de los pelmazos que están aquí.''
Darren se paró y extendió su mano para que Chris la tomase.
''Deberías perder la vergüenza de alguna forma, alguna vez.''
El otro muchacho le dirigió una mirada de disculpas.
''Sé lo que estás tratando de hacer, Dare. Pero no esta vez. No hoy.''
Darren le sonrió dulce.
''Carpe Diem, Chris! Carpe Diem!''
Gritó el muchacho de rizos, antes de tomarlo de las manos y levantarlo. Antes de que Chris pudiese darse cuenta de lo que estaba sucediendo, se vio cargado encima de uno de los hombros de Darren, mientras este corría como si fuese perseguido por el mismo demonio.
''Suéltame, no!''
Gritó Chris, sin poder evitar la sonrisa a pesar de sus reclamos.
Cory y Kevin advirtieron lo que estaba sucediendo e intentaron unírseles. Antes de que ellos pudiesen ponerle un dedo encima a Chris, Darren corrió hasta la piscina y anunció:
''Colfer es mi presa!''
Sin más, se arrojó al agua, abrazado al muchacho castaño, ambos totalmente vestidos.
El agua no estaba tan fría como Chris hubiese creído pero el que Darren aún lo estuviese sosteniendo en brazos, lo hacía más cálido. Mientras se hundían, el muchacho creyó sentir el fantasma de unos labios posándose brevemente en su mejilla.
xxxxx
Luego del shock y la vergüenza inicial, Chris intentó soltarse. Los tragos que, cada tanto, Darren y Ashley le alcanzaban, ayudaban un poco.
Aún no sabía si era por las corridas, por el vóley acuático en el que él, Kevin, Dianna y Jenna perdieron miserablemente contra Darren, Cory, Lea y Amy, una de las muchachas de maquillaje, pero la comida había estado deliciosa y comió como si no hubiese un mañana. Quizás demasiado. Las dos horas siguientes las pasó recostado en una de las reposeras, mientras observaba a varios de los invitados perseguirse unos a otros con globos llenos de agua. Exhaló para sí mismo en contento y se permitió reevaluar un poco la situación. Recorrió cada uno de los rostros sonrientes al sol con los que estaba compartiendo ese día. Jamás, en sus años de adolescencia, hubiese imaginado el poder pasar una tarde así. Era increíble cómo en Clovis jamás hubiese sido ni tan siquiera considerado para asistir a absolutamente nada, y mucho menos a las fiestas organizadas por los muchachos del colegio. Y ahora, tres años después, gracias a la carrera que había forjado, tenía un enorme grupo de personas que no sólo lo adoraban, sino que había ganado un set de amigos varones que lo trataban como un hermano menor. Adoraba a los much...
¡PLAF!
Un globo de agua explotó en su rostro sin previo aviso. A lo lejos escuchó la risa de Lea.
''Perdón Chris!''
Gritó la pequeña castaña.
''No era para ti!''
En ese momento el joven notó que Cory estaba escondido detrás de su silla. Era como si un dinosaurio intentase pasar desapercibido detrás de un gato. Chris se dio vuelta y el muchacho alto llevó un dedo a sus labios, indicando que no delatase su botín. Entre sus piernas, se encontraba un balde de color rojo repleto de globos con agua. Sigilosamente Darren y Kevin salieron del interior de la casa, llevando consigo contenedores repletos de municiones. De pronto Chris tenía tres idiotas intentando esconderse fútilmente detrás de su asiento.
''Únete a la Fuerza Oscura, Colfer!''
Dijo Darren dramáticamente mientras asomaba su cabeza al costado de la reposera para tantear el panorama. Un globo de agua le dio de lleno en el costado de la cabeza y un grito de victoria por parte de Jenna fue oído.
Antes de que Chris pudiese considerar si quería unirse o no a la guerra acuática de chicos vs. Chicas –esas porquerías parecían inofensivas pero dolían como la mierda- Kevin dejó caer cuatro globos en su regazo, no dándole opción.
Oh, bueno…
Sólo pudo pensar, antes de levantarse y comenzar a correr a sus compañeras.
Sí, definitivamente el universo se estaba resarciendo por su adolescencia.
xxxx
Lentamente la tarde se convirtió en noche y fue tiempo de relajación. Varios de los invitados habían decidido partir y otros pocos habían arribado a la celebración nocturna.
El jardín estaba cubierto con las pequeñas lucecitas colocadas previamente. Así mismo, la piscina también tenía un moderno sistema de iluminación. Un juego de luces de colores se apreciaba en el agua y complementaba la decoración. La mesa ahora estaba cubierta por panecillos, galletas, café, té y varias frutas de estación.
Varias personas habían decidido descansar en los puff dispuestos, y la mayoría prefirió darse un descanso de la excesiva interacción humana y entrar a la web unos momentos.
De la nada, la carcajada de Ashley resonó en el jardín.
''Chicos, vieron esto? Alguien escribió un fanfic sucio acerca de ustedes dos!...oh…y…ey! De hecho es bastante ardiente.''
Chris se tensó un momento, apretando en sus manos el plato de fruta que sostenía, antes de sentir el característico calor en las mejillas. Por supuesto que lo sabía. Había leído varios de esos. Y quizás hubiese usado alguno como inspiración para…oh, bueno.
''Ash, no leas esas cosas. Es vergonzoso!''
Atinó a decir, con un tono entre Estoy Ofendido y Soy Demasiado Maduro Para Esas Cosas.
''De verdad? Déjame ver! Oh, por Dios! Soy bueno?''
Preguntó Darren levantando la vista de su celular con el rostro entusiasmado.
Ashley sonrió de costado.
''Sí, aparentemente. Según esto, naciste para chupar pollas.''
Darren se sonrojó un momento antes de explotar en una carcajada.
''Y yo que siempre creí que había sido para convertirme en actor! Estaba tan equivocado!''
Chris sonrió y sin hacer contacto visual con ninguno, habló:
''Creo que hay otro trabajo donde puedes explotar ese tipo de talento y combinarlo con la actuación, Dare.''
Darren rió y automáticamente le devolvió la mirada.
''Alguna vez leíste alguno?''
Preguntó levantando las cejas.
Chris miró hacia otra lado, dio un bocado a uno de los trozos de sandia que tenía en el plato y asintió levemente.
''Sí. Y también soy muy habilidoso.''
Mark salió del interior de la casa y buscó con la mirada entre sus invitados. Al notar a Ashley, sonrió.
''Ash! Necesito que me des una mano con los tragos!''
La muchacha levantó la vista y maldijo en voz baja por tener que abandonar su asiento.
Al pasar al lado de Darren, este pudo escuchar apenas audible algo como 'Soy la única en este mugroso lugar que sabe cómo preparar un trago fuerte…'
Los ojos pardos automáticamente cayeron sobre la tablet abandonada en el puff. Se levantó y tomó el aparato en una mano y corrió el asiento hasta donde estaba Chris, con la otra.
Darren se acomodó, y acunó su propio rostro entre sus dos manos, observando fijamente al otro muchacho, con una sonrisa expectante.
El castaño lo miró entrecerrando los ojos, intentando adivinar sus intenciones.
''No.''
Escupió de pronto.
''Estás loco si por un segundo creíste que accedería.''
Terminó Chris antes de que el otro dijera una sola palabra.
''Vaaaamoooos! Hagamos una lectura! Será como cuando leemos los guiones!''
''La última vez que leí un guión, estoy casi seguro que la expresión 'polla pulsante' no aparecía en él.''
Darren leyó un par de líneas del escrito.
''Oh! Aquí está! ´polla pulsante'!''
Chris sonrió satisfecho consigo mismo.
''Te lo dije, siempre hay una polla pulsante en esas historias.''
''O dos.''
Agregó Darren, antes de volver a la lectura. Unos minutos después, volvió a hablar:
''Awww, soy un novio genial. Te llevé a una elegante campiña en las afueras de Francia. Preparé un mantel a cuadros, una canasta de fruta y hasta…oh! Estoy haciendo el truco de poner el anillo de compromiso en la copa de champagne!...Oh, no. Espera, yo no haría eso. Siempre creí que eso era peligroso.''
Chris sonrió apenas visiblemente.
''Después de atragantarme con el anillo y necesitar una traqueotomía para extirparlo de mi garganta, acepté?''
''Eso hubiese sido cool. Le aporta emoción a la propuesta y me deja parado como un héroe. Mmmmmh, déjame ver…blah, blah, blah oh, Dios, Chris eres tan cursi, hace como seis párrafos que estás diciendo lo adorable que soy. Gracias, por cierto…''
El castaño metió en su boca una enorme fresa. Una pequeña gota se deslizó de entre sus labios y rodó por su barbilla.
''Mierda, esta cosa fue manipulada genéticamente, es enorme.''
Dijo antes de secarse la gota, con el dorso de la mano.
Las manos de Darren sujetaron tan fuerte la tablet, que creyó que podría quebrarla.
''Umh…sí, aceptaste. Por supuesto que aceptaste! Te llevé a Francia, maldito desagradecido!''
''Quizás sólo había aceptado ir para que aprendas que no puedes comprar mi amor con tus pretenciosas campiñas francesas.''
Contestó Chris aún con la boca llena.
Darren sonrió maliciosamente.
''Eh…esto dice que me lo estás agradeciendo entusiastamente gritando mi nombre mientras saltas en mi enoooorme p…''
Darren se detuvo en seco cuando la prima de Mark pasó al lado de ellos para llegar a la mesa con los bocados. La muchacha les dirigió una mirada que lindaba entre el horror y curiosidad.
''Esa es una forma de crear una impresión en alguien…''
Dijo Chris mordiendo su labio inferior, rostro lleno de vergüenza.
''Definitivamente.''
Coincidió Darren, también mortificado.
Ambas miradas se encontraron. Sin poder evitarlo, ambos estallaron en una carcajada.
El moreno volvió a bajar la vista para terminar de leer y el otro volvió a concentrase en su merienda.
Los ojos azules siguieron clavados en su plato, mientras daba pequeños mordiscos a la fruta, sin notar que el jugo comenzaba a escurrírsele entre los dedos.
Darren barajaba su mirada entre las palabras escritas, y el dulce líquido recorriendo las pálidas manos. Una gota, fue más allá y comenzó a trazar su camino por la piel del brazo interior de Chris, allí donde era tan clara que se traslucían sus venas. Sin notar que estaba siendo observado, el joven acercó su brazo a sus labios y limpió la gota con su lengua rosada.
La respiración de Darren, se agitó levemente y necesitó desesperadamente tragar saliva.
''Al menos no se equivocan.''
Se animó a decir finalmente.
''Uh?''
Chris lo miró sin entender a qué se refería.
''Al menos no se equivocan al describir lo qué se siente besar tus labios.''
Lo último fue dicho en voz tan baja que Chris creyó que lo había imaginado.
Darren se aclaró la garganta y pasó la lengua por sus labios, nervioso. Se paró con determinación y extendió su mano.
''Ven conmigo?''
Chris ignoró adrede su mano y se levantó sin ayuda. Dudas estaban escritas por todo su rostro.
''Dónde se supone que vamos?''
''Umh…''
El otro revoleó los ojos, sin pensar demasiado.
''No lo sé, vamos a comprar helado para todos. Sí, vamos a comprar helado para todos porque somos así de geniales. Uh…de hecho no estaría mal, pasé por una heladería de camino…está a unas cuantas cuadras…''
xxxxxxxx
En el momento en que pasaron la heladería donde se suponía debían ir, Chris se inquietó y se removió un poco en su asiento.
''Eh…Darren? Creo que ya pasamos ese lugar del que hablabas. No era ese local con cartel amarillo?''
''Sí.''
Respondió el mayor.
''Pero no estamos yendo a la heladería. Vamos primero a otro lugar que vi cuando estaba llegando.''
Chris frunció el seño.
''Debería preocuparme? No vas a entregarme a un culto para sacrificarme, verdad?''
Darren sonrió y soltó una risita entre dientes.
''Bueno, ahora has arruinado la sorpresa…Oh!''
Algo en el camino había llamado su atención. Chris observó que unos metros delante de ellos, se encontraba una pequeña y colorida plaza infantil. Miró desconcertado al otro mientras este estacionaba el auto frente a la misma.
Se dirigió a Darren y dijo:
''La única razón por la cual dos adultos pueden estar en una plaza a la media noche es porque están comprando drogas…''
Chris abrió los ojos alarmado.
''Oh, por Dios! Este no es el caso, verdad? Por favor, dime que no estamos comprando drogas!''
Darren se echó a reír y le palmeó el hombro. Se inclinó un poco hacía su derecha, rozando apenas al otro muchacho, para abrir la guantera del auto. De ella sacó dos pequeñas cajas de jugo de manzana, como las que suelen llevar los niños al colegio.
''Soy bastante menos escandaloso de lo que aparento, Colfer. Bajemos un momento.''
Chris, hizo lo indicado aún incierto y se quedó esperando, incómodo, a un lado del auto mientras Darren abría la puerta trasera y sacaba de encima del asiento lo que parecía ser una enorme campera.
''Mmmmmmh…no confío en los areneros. Sentémonos al lado.''
Areneros? Estaba sucediendo lo que Chris creía que estaba sucediendo?
Darren apoyó el camperón en el suelo y depositó las dos cajas de jugo sobre él. De su bolsillo trasero, sacó dos pequeños paquetes de…¿Se había robado el maní que estaba sobre la mesa para acompañar la cerveza?
El muchacho de rizos se sentó y con una mano, lo invitó a imitarlo.
''Es una broma?''
Preguntó Chris.
''Vamos! Vive un poco!''
Contestó Darren. Chris observó como el otro sacó de su bolsillo trasero su celular y con el seño fruncido comenzó a trazar patrones en la pantalla. Sus ojos se iluminaron cuando encontró lo que, al parecer, buscaba y música comenzó a sonar.
Los ojos pardos lo miraron.
''Sé que en la historia te invitaba a una campiña europea y preparaba una cesta con frutas para el picnic, pero…mi utilería es limitada.''
Admitió con una sonrisa de disculpa mientras extendía el pequeño paquete con maní y la caja con la bebida.
Muy a pesar suyo, Chris no pudo evitar reír ante la ocurrencia y la situación. Darren era un idiota adorable. El chico de ojos azules casi podía sentirse enamorándose un poquito más del hombre que tenía delante.
''Es…no, de hecho es bastante perfecto…''
Contestó Chris mientras hacía un agujero en la caja con el sorbete y daba el primer trago.
''…Al menos, hasta que vengan los dealers y nos asesinen para evitar testigos en sus transacciones.''
''Piensa en los encabezados de los diarios! Estrellas de Glee derrotan el narcotráfico en Los Ángeles, sería genial. Me anoto para eso, para combatir el narcotráfico en las plazas.''
Chris desesperadamente deseaba que hubiese una forma de detener el mundo y congelar ese momento para siempre. Darren lo miraba sonriendo excitado mientras hablaba de tonterías hipotéticas que jamás ocurrirían, con los ojos llenos de vida y una enorme estúpida sonrisa.
''…that is why all the girls in town follow you all around, just like me, they long to be close to you…''
Chris abrió los ojos muy grandes al prestar atención al playlist sonando.
''De verdad, Darren? No tienes ni la edad ni el aparato reproductor necesario para tener esa canción en la memoria!''
''Oh, cállate. Es genial!''
El muchacho de rizos miró hacía los juegos mientras bebía el jugo, y dijo casi inaudiblemente.
''Además me hace acordar un poco a ti.''
Chris comenzó a toser torpemente al ahogarse con su propia saliva, sorprendido por la declaración.
Oh, genial. Morir atragantado por mis propias secreciones es mi fantasía ideal de primer picnic con un chico lindo. Esa es simplemente mi suerte.
Chris levantó la vista y se encontró con el otro chico mirándolo con ternura. Ternura. Estaba casi seguro de que tenía jugo de manzana chorreándole la barbilla y Darren lo consideraba tierno.
xxxxxxx
Sin notarlo, el tiempo fue transcurriendo. Hablaron desde los típicos tópicos que siempre tocaban sobre superhéroes, determinados libros, series y demás. Hablaron de qué canción les gustaría cantar en el show y qué cosas hubiesen deseado nunca hacer. Si bien no habían hecho otra cosa que hablar sin parar desde la primera vez que se conocieron, esta vez era diferente. El ambiente estaba cargado con algo más. El aire olía a promesa.
Esta vez la simple charla entre amigos mutó en cuáles eran los sueños que querían cumplir, cuáles fueron los momentos más tristes, qué era lo más romántico en lo que podían pensar compartir con alguien. Del suelo pasaron a investigar los juegos que había en el lugar, riendo nuevamente como dos idiotas.
A pesar de estar en Agosto, la noche comenzó a enfriarse debido a la cercanía de la zona al mar. Antes de emprender el viaje de vuelta, decidieron pasar un rato en los columpios.
''…No, no es que crea que la letra de 'Falling Slowly'sea lo más romántico que escuché en la vida, pero la melodía…definitivamente la melodía hace el trabajo de enamorarme. Y tú? Cuál es tu canción?''
'''Come what may'…? De Moulin Rouge?''
''Por supuesto. No hay nada más prometedor que un escritor muerto de hambre y una prostituta moribunda.''
Dijo Darren, esperando la respuesta de Chris, que llegó en forma de codazo.
''No es así! Es sólo…Me gusta la idea de descubrirte enamorado y que repentinamente todo tenga un color diferente. Y el saber que sin importar lo que suceda, sin importar los obstáculos que la vida ponga en frente, si amas a alguien, pase lo que pase, siempre van a poder volver dónde empezaron. De alguna forma encuentro encantadora la tragedia de esa historia…''
''Pero no es un final feliz.''
Señaló el muchacho de rizos.
''Pero es un final.''
Darren permaneció en silencio un momento.
''Crees que todas las historias pueden volver al 'Once upon a time'…''
''No.''
Contestó casi amargamente el chico de ojos azules.
''Pero no significa que no hayan valido la pena como para no ser contadas.''
Dijo y levantó la mirada para encontrarse con los ojos de Darren fijos en su rostro.
El corazón de Chris comenzó a latir rápidamente anticipándose a lo que sabía estaría por suceder. Darren se paró frente a él y cerró sus manos en las cadenas, arriba de las de Chris. Se inclinó para dejar su rostro a la altura del suyo y sonrió apenas. A Chris siempre le resultó extraña la media sonrisa del otro muchacho. Estaba acostumbrado a ver sus dientes en todo su esplendor. Darren se encontraba tan cerca que su respiración cosquilleaba en los labios rosados del castaño.
''I want to vanish inside your kiss…''
Cantó suavemente el moreno mientras cerraba los ojos y cortaba la distancia entre ambos. Chris volvió a sentir en su pecho la sensación de la primera vez que él lo había acompañado a su auto y se hubiese acercado. Instintivamente sus puños se ciñeron a las cadenas, provocando el tintineo del metal. Su mejilla sintió nuevamente el rose de unos cálidos labios, seguido por el camino de la nariz de Darren recorriendo su barbilla. Un pequeño beso fue abandonado a cada lado de las comisuras de su boca. Chris exhaló el aire que no había notado estar conteniendo y Darren aprovechó esto para besarlo de lleno en los labios.
El beso fue corto pero dulce. Chris pensó que el primer beso de todas las personas debería ser así. El ladrido lejano de un cachorro dando su paseo nocturno, lo devolvió a la realidad.
''Dare, van a vernos.''
Chris lo sintió sonreír entre sus labios.
''La posibilidad de ser atrapados siempre es más excitante.''
Respondió Darren, dándole un pequeño mordisco a su labio inferior. Chris gimió ante la sensación.
''Eres un idiota. Vamos.''
Contestó el más alto sin perder la sonrisa, dándole un empujoncito juguetón al otro muchacho para enderezarlo.
''Fue el mejor picnic nocturno que tuve. También el único, pero…sé que la compañía es insuperable.''
Dijo Darren antes de besar su mejilla y tomarlo de la mano para dirigirlo devuelta al auto. Chris envió una plegaria silenciosa rogando que no hubiese Paparazzis cerca.
Una vez dentro del auto, el moreno se volteó hacía él, observándolo en silencio un momento.
''Creo que tenemos que hablar.''
Tomó una de las manos de Chris entre las suyas y suspiró profundamente antes de continuar.
''Yo…mmmh…hace bastante que quiero pedirte disculpas por lo que pasó en Dublín. Pasó todo tan rápido y fue todo tan…no lo sé, desordenado, que siento que nunca tuve la oportunidad de disculparme propiamente contigo.''
Darren levantó la vista y lo observó muy serio.
''Lo lamento muchísimo, Chris. Nunca quise que las cosas se desarrollasen de esa forma, ni traerte problemas. Mucho menos dejarte de esa forma. Me comporté como un imbécil y definitivamente no es lo que merecías. Cuando volvimos a vernos…cada vez que te miraba, me odiaba un poco más por haberte hecho eso. Sé que no dijiste nada al respecto, pero también sé que eres demasiado orgulloso como para decir si te afecto de alguna forma.''
Chris lo observó pensativo un momento.
Recordó esa noche de explosivas sensaciones desconocidas y luego la mañana donde sintió todo derrumbarse a su alrededor. Era cierto, actuó como si hubiese sido lo más casual del mundo. Cuando volvió al hotel con los demás, cerró la boca y sólo dijo que se había ido con alguien del bar. Dadas las circunstancias por las que el otro se había tenido que ir, creyó que lo más maduro era ser considerado. A veces se detestaba un poco por actuar así. A veces odiaba tener que ser siempre el que pusiese la otra mejilla, el que siempre intentaba complacer a todos y no quería hacer sentir mal a nadie. Porque sólo él sabía lo que había sentido esa mañana en el hotel al encontrar la cama vacía y el frío de la falta del cuerpo de Darren a su lado. Cuando se dio cuenta de lo que había pasado, rompió a llorar sin saber qué otra cosa posible hacer. Había sido tan difícil para él llorar cuando se había prometido que nunca dejaría que alguien volviese a hacerlo sentir de esa forma. La culpa y el miedo lo estaban comiendo vivo y sentía el corazón dolorosamente atrapado en su garganta. Los días siguientes, intentó olvidarse de todo. Cada vez que el pensamiento de que habían tomado su virginidad para luego abandonarlo como algo descartable aparecía en su mente, intentaba empujarlo lejos, pero lentamente volvía a llenar su cabeza cada vez que chocaba contra los ojos pardos. Lo único en lo que podía pensar era en cómo Darren había sido capaz de hacerle eso, cómo había podido desecharlo como si él sólo fuese parte de un experimento que había salido mal.
''Chris…creo que eres dulce, increíblemente ingenioso, inteligente y…creo que eres hermoso.''
Continuó Darren, bajando la vista. Sus mejillas se sentían ardiendo.
''Tus ojos son…creo que nunca vi ojos tan magníficos en alguien. Cuando te veo, me convierto en muchísimas cosas que usualmente no soy…me vuelvo tímido, meloso, incierto…''
''Gay?''
Preguntó Chris con una sonrisa burlona.
El otro dejó escapar una carcajada.
''Tú también eres un idiota.''
Dijo Darren mordiéndose los labios.
''Creí que era ingenioso e inteligente.''
El otro lo tomó del rostro y plantó un sonoro beso en sus labios.
''Deja de interrumpirme, Colfer. Estoy intentando tener un momento aquí.''
Chris levantó las manos en un gesto que indicaba que él no estaba haciendo nada malo.
''Muy bien…''
Continuó el moreno.
''…todo lo que estoy diciendo…o estoy intentando decir…es que hay cientos de razones por las cuales no debería estar diciendo nada de esto, o incluso estar sentado aquí contigo. Soy horrible en las relaciones. Lo soy.''
Hizo un gesto con la cabeza intentando no verbalizar un: Obviamente apesto en las relaciones si estoy tratando de ser romántico con otra persona estando en una.
''No podría soportar herirte otra vez. Y también tengo miedo de que tú me lastimes. No sé por qué, pero tengo la sensación de que podrías llegar a hacerlo. Y ni siquiera estoy seguro de que sientas algo remotamente similar a lo que yo estoy empezando a sentir…hay tanto, tanto para arriesgar, Chris…''
Levantó la cabeza, miró al techo y cerró sus ojos.
''…Hay tantas cosas que podrían salir mal, sobre todo porque trabajamos juntos. No sé si alguna vez habrá algo más que esto…o quizás en algún momento las cosas cambien, pero tal vez eso nunca pase. Quiero que sepas eso. Quiero ser honesto contigo. Pero también quiero que sepas que pienso que eres increíble. Todos los días me veo entusiasmado por llegar al set y verte, saber qué es lo que vas a decir, con qué chiste me harás reír…tienes la habilidad de alegrar mi día sólo con un par de palabras. Sé que te negué durante todos estos meses, pero necesité hacerlo. Por mí. Por mi sanidad mental. Quizás pienses que sólo estoy jugando contigo, pero…oh, Chris. Es todo tan complicado. Entiendo si a partir de ahora quieres ignorarme y…sé que merezco eso y más también. Pero quiero que sepas que cuando estoy contigo es exactamente donde quiero estar. Nunca hago espacio para los arrepentimientos.''
Los ojos pardos se abrieron y se clavaron en los azules.
Chris tragó saliva, completamente pasmado por el discurso recibido. Acercó su cuerpo al de Darren, y apoyó la mano en su hombro.
''Dare, esos pequeños momentos cuando te veo…esos momentos son los mejores del día. Y sé que…''
Chris volvió a mirar el rostro que tenía frente. Los bucles del otro caían desordenados sobre largas pestañas. Como si supiese exactamente lo que estuviese observando, Darren las batió coquetamente, frunciendo los labios, en una ridícula imitación de Betty Boop.
Era un idiota. Darren Criss era un total y absoluto idiota.
Y Chris estaba totalmente enamorado de él. De él y de su estúpida sonrisa siempre iluminando el puto mundo.
Se arrojó a sus brazos y comenzó a besarlo devotamente.
''Todo esto es un enorme error y los dos lo sabemos, Dare. Si hacemos esto, no hay punto de regreso…''
Susurró Chris, recuperando el aliento entre besos, palabras chocado contra las acciones. Él lo sabía. Sabía que nada más que un corazón roto podía llegar a salir de esto.
''Lo sé, lo sé. Pero tampoco puedo volver a pretender que nada pasa…''
Contestó Darren, posando pequeños besos a lo largo del cuello del otro.
''…Sé cómo besas y sé muchas más cosas de las que un amigo debería saber, no quiero volver atrás.''
Chris reprimió un pequeño gemido. Su cabeza le gritaba que era mejor detener todo y entrar en razones. Un affaire con un compañero de trabajo. Un affaire con un compañero de trabajo con una flamante novia que se aparecía en el set de vez en vez.
''Oh, mierda, esto es…''
Gimió Darren.
''Un error.''
Gimoteó el más joven.
Darren lo abrazó aún más apretadamente y respondió:
''No me importa si es un error, no me importa incluso si eres el peor error de mi vida, Chris. Aún si lo fueses, quiero recibirte con los brazos abiertos. Pase lo que pase.''
xxxx
And that's it. Espero que les haya gustado y siéntanse libres de comentar en las reviews. De hecho, más que ''libres'' siéntanse presionadas (?) *Mira entrecerrando los ojos amenazante*
