Bueno chicas, aquí tenéis la siguiente parte, espero actualizar pronto. (Aparición de Draco en el capi y clase de transfiguración con SS! jeje) Besos :)
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A la mañana siguiente, Draco llamó a la puerta de la habitación de Hermione. Ella, al oír la llamada, se extrañó. Abrió mientras se ponía la túnica, pues el frío ya había llegado a dar los buenos días en Escocia.
- Buenos días Granger.
- Hola Draco. Qué quieres?
- Vamos a desayunar? -Hermione levantó una ceja. Oh no, esperaba que Snape no le hubiese dicho también a Draco lo de que no había comido en un día. Por el amor de Dios! Era ridículo!-
- Por qué?
- Bueno...aún no me has dicho que te pasa.
- Todavía es por eso? Por qué te interesa tanto mi correo?
- Me temo que quizás no tengas muy buenas noticias sobre tu novio.
Hermione le miró mordiéndose el labio mientras apretaba los libros que llevaba en los brazos.
- No es mi novio.
- Así que un mal correo, no?
- Tenias razón sobre las Tres Escobas...Pedí a Ginny que le echara un ojo y le siguió hasta ahí. Supongo que entró y le pilló, aunque no me lo ha dicho. Pero sé que por eso Ron me lo ha "confesando" -dijo haciendo comillas con los dedos- Por carta. Y quiere verme en persona para decírmelo.
- Qué amable. -añadió Malfoy haciendo una mueca-.
- Verdad? -llegaron al gran comedor-.
- Lo siento Granger. Aunque creo que no hacías buena pareja.
- Y con quien hago buena pareja? -se encogió de hombros-.
- Mmm...una pregunta difícil, aún estoy tratando de solucionar ese enigma.
- Perdón?
- Cosas mías...
- Qué tramas Malfoy?
- Nada Granger, hasta luego -sonrió y se fue a su mesa-.
Hermione en su mesa pensaba. Bueno bien, al menos Snape parecía no haberle dicho nada del problema alimenticio. Pero de qué iba Malfoy con solucionar ése tema? Qué tema? Había alguien que estaba interesado en ella? Pero ella solo estaba interesada en alguien, aunque ése alguien fuera inalcanzable y una tontería.
Después del desayuno, Draco interceptó a Snape antes de que la clase de pociones empezara.
- Profesor.
- Sí, Draco?
Éste lo cogió del codo y lo apartó contra una pared, Snape se extrañó.
- Más vale que solo sean clases de defensa lo que haces por las noches.
- De qué hablas?
- Digo que Granger y Weasley son historia -esperaba que eso fuera una noticia bomba para el mago y por su reacción ante ese anzuelo, Draco había ganado-.
- Y en qué me concierne eso a mi? Si puede saberse...
- Que la próxima vez que vea como vuelas con Granger en brazos, iré a informar a McGonagall -mintió para tentarlo-.
Snape le miró profundamente. Maldito entrometido.
- También tendré que hablar con la directora para poder restarte puntos por estúpido. -siseó y se marchó-.
Malfoy sonrió. Esperaba que ahora que Snape sabía que tenía campo libre a lo que fuera que sintiese por Ganger, actuara de una vez. Nunca había oído nada acerca de relaciones íntimas en relación a su padrino, pero deseaba poder verle feliz de algún modo. Y el papel de celestino retorcido, era algo que empezaba a distraerlo ese curso. Él manejaba los hilos...de momento.
Snape furioso por saber esa novedad en relación a la vida personal de su alumna, fue a dar su primera clase del día. Al entrar, todos se callaron y se mordió el labio por no haber podido restar puntos. Y le fastidió tener que admitir que la clase pasó bastante tranquila, con el pequeño toque de esperanza, que le había dado Draco. Así que la clase terminó con todos sus puntos intactos.
Al salir, Snape iba de camino al gran comedor, cuando vio a Hermione y se acercó a ella para concretar la hora de su tutoría.
- Señorita Granger...
- Hola. -dijo simplemente-.
- Después de comer, la esperaré en mi despacho.
- Muy bien profesor...
- Y no llegue tarde, tengo cosas que corregir.
Ella levantó una ceja.
- De acuerdo -inquirió y siguió andando-.
Por qué parecía tan lejano aquel paseo por los aires cogida de Snape? Pensó Hermione de camino al comedor.
Después de la cena, y como la habían ordenado, fue al despacho de Snape. Preparada para ser todo lo correcta y "amable" posible, pensando en visitar la Madriguera a la mañana siguiente, puso rumbo a su destino.
Snape la esperaba con la puerta abierta cuando escuchó unos pasos que se acercaban.
Hermione dobló la esquina y vio la puerta abierta, así que primero asomó la cabeza y al verle sentado en su silla entro.
- Cierro la puerta, profesor? -repuso mientras entraba-.
- Sí. -movió la cabeza indicando que se sentara-.
El mago intentaba no tener en cuenta que Granger había sido como un juguete para el estúpido de Weasley, pero era algo que no podía remediar pensar al menos una vez al día. Esa joven podía gustar a cualquier hombre con cerebro- pensó y agitó la cabeza.
- Transfiguración, está bien. Qué necesita saber? -la miró por primera vez-.
- Los grandes objetos. -respondió con soltura, sin temer la pose del profesor-. Me cuestan las transformaciones grandes, casi siempre se desmoronan antes de convertirse por completo.
- De acuerdo...-se levantó-. Saque su varita y sígame. Creo que necesitaremos más espacio...
Hermione se levantó y le siguió por los pasillos, subiendo escaleras hasta el séptimo piso. Snape se paró enfrente de un espacio en la pared. Sabía de sobra que iban a la sala evanescente o de los menesteres.
Al entrar, vio que Snape había parecido necesitar una sala bastante parecida a la de duelos que usaron en quinto curso. Y se sorprendió al ver que los sofás permanecían dentro de las necesidades. Cuando ella terminó de entrar, el mago cerró la puerta.
- Muy bien Granger...empezaremos con algo sólido, que es más sencillo. -Sacó de un cajón una balón de rugby e hizo una mueca- Esto servirá...-se acercó al centro de la sala y entre sus cuerpos, dejó el balón- Convierta el balón en una pista de tenis. Concéntrese en alargar el balón, expanda su campo visual.
Hermione se concentró y intentó hacerlo. El balón se fue despegando y desenrollando como la pasta de una pizza, empezó a extenderse sobre el suelo de la sala, pero aún así no era del todo perfecta.
- No está mal...-razonó Snape- Ahora probaremos con el agua... -Hermione supo que no lo haría bien, pero no discutió-.
El profesor, cogió una copa y la llenó de agua.
- Conviértalo en una piscina. -se apartó más que antes y contuvo una sonrisa-.
Hermione apuntó y empezó la transformación y casi cuando lo había conseguido, la piscina se desmoronó, empapando a Snape de hombros a pies y a Hermione de cintura para abajo.
El agua estaba fría, cosa que no ayudó.
- Granger!
- Lo siento...! -tiritó y Snape pegó un bufido-. Consecuencia de haber sugerido una piscina! -reclamó ella tiritando, eso puso nervioso a Snape, quien sacó su varita tuvo el gesto de secarla a ella primero-.
Hermione vio que su ropa se secaba al instante que la varita la apuntaba. No se movió, ni pestañeó. El mago se secó después de ser observado por los ojos de Hermione. Unos ojos que parecían buscar algo, pero no parecía asustada. Snape tragó saliva.
- Espero que sepa prepararse mejor cuando transforme fuego.
Hermione abrió la boca.
- Mientras no me pida que lo convierta en fuego infernal...-susurró y al ver que la miraba, le sonrió-.
Snape no supo cómo continuar después de todo.
- Granger, -se acercó- Creo que el problema es la expansión. -la miró- Controla los hechizos silenciosos, verdad? -ella dijo que sí con la cabeza, pues con Snape nunca había pronunciado ningún hechizo en voz alta-. Entonces, pruebe a desplazar la magia con los brazos.
Hermione recordó cómo Harry le contó, después de la muerte de Dumbledore; cómo Snape había esquivado sus hechizos. Abrió los ojos y le miró atentamente y sin querer se le acercó un poco más, como queriendo revelar algo muy importante.
- Pero profesor...yo no puedo hacer ese tipo de magia.
- Y puedo saber porqué no puede Granger?
- Bu. Bueno...no soy tan poderosa. Soy muggle a fin de cuentas...-bajó algo la cabeza pero la subió al instante, no quería mostrarse débil frente a él, era fuerte. Debía de ser fuerte-.
- Estupideces...-se separó un poco y la miró, conteniendo la consternación de saber que había sido ridiculizada más de una vez por ser una "sangresúcia".- Puede aprender.
- Por qué está tan seguro, profesor? -y Snape notó como sus ojos brillaron por primera vez en aquel curso, pero no podía ser sincero con ella. No todavía-.
- Porqué todavía no me ha tenido a mi como profesor en ése ámbito -sentenció irguiéndose- No dudo de que McGonagall es una experta, pero yo no me quedo atrás.
- Perdón señor, no lo decía por usted...Sé que es un gran mago.
Ante eso, él solo puso tragar saliva e intentó alejarse más aún. Pero estaba pegado al suelo.
- Usted también lo es, aunque le queda mucho por aprender... -le respondió a la única que había confiado en él a excepción de Dumbledore-.
Hermione meditó sus palabras, y ella también notó sus ojos algo más húmedos. Oh no, ahora emociones no, Hermione! Otra vez no! Delante de él no! Pero la primera lágrima que contenía se escapó y se giró para secarla con el dorso de su mano.
Snape ya casi no notaba su cuerpo. Estaba...llorando? Por qué?! Si le había hecho un cumplido! O eso creía él...Sólo pudo carraspear y ver incómodo, como Hermione parecía agachar la cabeza y aguantar las lágrimas. Por un lado, el mago sabía que necesitaba sacar todas las lágrimas fuera. Y por otro, que no debía de llorar por nada, no quería verla llorar por nada ni nadie. Y menos por un Weasley.
- Señorita Granger...-dio un paso adelante aunque manteniendo las distancias- Se encuentra bien?
- Sí...perdón. -se serenó secándose otras lágrimas pero intentando no mirarle- No es nada, ahora se me pasa. Perdón profesor.
- No tiene que pedirme disculpas. -sentenció intentando no mirarla-. Pero quiero que sepa que no merece la pena sentirse inferior cuando por sí misma puede ser la persona más grande. O la bruja más grande...
Oh, no. No podía ser! Severus Snape diciendo algo tan...bonito. A Hermione Granger? No, son todo imaginaciones. Lily es su amor, recuerdas?-se dijo la joven.
Hermione parecía no reaccionar ante palabras cándidas desde hacía meses, pero ahora de golpe se sintió tremendamente bien consigo misma, y con Snape a su lado. Parecía estar conociendo a un Snape diferente, menos a la defensiva, y le gustaba mucho. Así que le sonrió débilmente.
- Muchas gracias...profesor Snape. -al ver su sonrisa, tuvo que despegarse por completo y se giró en busca de la copa-.
- Esta vez -dijo llenando menos la copa- Moverá el brazo opuesto a la varita para ayudar a su mente a alargar el objeto. Lista? -puso la copa en el suelo-.
- Sí...
- Comience.
Mientras la varita apuntaba, el objeto empezaba a moverse y desfigurarse, Snape se movió por la sala viendo a Granger practicar.
- Concéntrese en el agua. Que no aumente hasta el borde...-sugirió con una sonrisa maliciosa, pero Hermione siguió concentrada y empezó a mover el brazo ligeramente hacia la derecha- Despacio, sin movimientos bruscos...-su voz erizó el bello de la nuca de la joven y casi hecha a perder su concentración al haber oído algo tan...sensual-.
Snape siguió viendo como evolucionaba la transformación.
- Bien, ahora con cuidado, apunte con la palma de la mano hacia el suelo y se mantendrá estable.
Hermione hizo caso, y la piscina era algo decente, así que sonrió complacida.
- No está mal, pero necesitará practicar más. Debe de ser detallista para conseguir destacar. Una escalera en la piscina, por ejemplo...?
Hermione dejó caer los hombros.
- Lo tendré en cuenta -dijo hasta dejando escapar un hilo de risa-.
- No lo digo en broma Granger.
- Lo sé, lo sé. -su mirada fue demasiado dulce para soportarlo-.
- Está bien, creo que por hoy es suficiente. Con el agua he tenido bastante...El fuego deberá esperar.
Wow. Sí...claro, y ella esperaría lo inesperable. Cómo que Snape sintiese algo por ella.
- Está bien...
- Volvamos, tengo clases que dar...
Hermione, que estaba más cerca de la puerta, la abrió para salir, pero con tan mala pata que su codo impactó contra el pecho de Snape, dándole un fuerte codazo. Y al instante, ya se había girado y había depositado sin pensar, sus manos preocupadas en el punto exacto del golpe. Como un acto reflejo para aliviar un daño.
- Perdón.
El mago vio la escena a cámara lenta y no podía creerse el atrevimiento o aquello tan natural que parecía estar haciendo Granger. Sus dos manos habían acariciado en forma de masaje su vientre una sola vez. Al momento siguiente, sus miradas se toparon.
Snape cogió suavemente con una mano las muñecas de la joven y retiró sus manos de él. Sin despegar la mirada. Y dio un paso atrás mirando a la puerta, soltando sus muñecas.
- No es nada...-dio de nuevo el paso hacia delante y pasó delante de ella mientras aguantaba la puerta abierta para que la cruzara- Vamos.
Hermione se sonrojó y Snape lo vio. Oh no, no podía ser. Debía estar loco, o estarlo ella por haber querido ponerle la mano encima de ese modo. En otro mundo, Snape divagaba y Hermione le seguía escaleras abajo.
Al ver que Snape parecía haberla olvidado, se paró en el primer piso y miró por la ventana al ver a Hagrid. Al volver la mirada, Snape ya no estaba. Suspiró y decidió ir a pasear por los campos, quizás a ver a Hagrid.
TBC! Reviews ? ;)
Sevmione23, Ainsss jo, qué pena que lo hayas visto solo como un capi de transición (y algo de transición era porque era Draco quien sacaba algunas conclusiones) Y yo que me había puesto super contenta haciendo que Hermione gritara a Snape! XD Bueno, ahora que esa barrera ha sido derribada, estos dos cada vez estarán más unidos...Snape es duro de roer.
Parybenededmalfoy, con Snape nunca se avanza rápido jaja. Pero ya verás como al final acabará cediendo...es tan mono jiji
YazminSnape, me alegro mucho de que creas que es interesante. Aún quedan algunos temas pendientes que discutir, por ejemplo el de Ron y Hermione que será dentro de muy muy poco ;)
Alexza Snape, siempre encantada de leerte.
Y a todas en general, gracias por vuestros coments. ;)
