Disclaimer: Ya saben, Naruto no es de mi propiedad (¬¬)

N/A: Está terminantemente prohibido tomar mis fics y publicarlos en otras páginas web, blogs, fotolog o lo que sea. Sean considerados, señores. NO al plagio.

.

.

ALMA GEMELA

.

.

.

.

.

Una pesadilla.

Fue lo primero que le vino a la mente a Sakura cuando recuperó la consciencia.

Una horrible - con boda, chismes, prometidos bastardos, suegras y rubios – pesadilla.

Los párpados le pesaban en demasía y no quería abrir los ojos. Por primera vez en años se sentía tremendamente bien y descansada, así que simplemente quería seguir así un buen rato. Mmm, de seguro que había bebido un alucinógeno en el bar ese. ¡Sí, eso era! Se había drogado con alguna bebida y todo lo que había pasado fue sólo un sueño (pesadilla). Sakura sonrió tontamente, contenta de haber encontrado una solución medianamente lógica a todo el rollo que había pasado.

-¿Ya despertó?

Sakura arrugó el ceño. Esa voz se le hacía demasiado familiar.

-Ssshh, silencio, Naru-chan. Seguro que Saku-chan está muy contenta con todo lo de la boda y la pobre se desmayó de la impresión. Dejémosla descansar, que le esperan semanas de mucho ajetreo con los preparativos.

¿Preparativos?

-Yo no creo que sea por eso, Mikoto-sama. A mi parecía bastante sorprendida...y asustada.

Sakura re removió incómoda.

-¡Oh, patrañas! ¿Cómo crees que estaría asustada por el hecho de que va a casarse con Sasu-chan?

¿De qué estaban hablando esta gente?

-¡Sakura-chan!

El próximo comentario de Naruto quedó atorado en su garganta cuando el grito de su segunda madre le alertó que la modelo comenzaba a abrir sus ojos verdes, enfocándolos sobre ellos. Parecía confundida y no era para menos. Se había dado un buen golpe al caer. Por supuesto que habían acordado decir que él la había detenido antes de que su cabeza rebotara espantosamente contra el suelo. Al parecer, Mikoto no quería comenzar con el pie izquierdo su nueva relación de "suegra-nuera" con Sakura...cosa que el cerebro de Naruto todavía tardaba en asimilar, así que ayer en la noche cuando fue a visitarla y Mikoto le contó lo que Itachi le había comentado, el rubio le prometió que iría con ella al día siguiente a visitar a Sakura.

La susodicha, por su parte, se incorporó del todo con la ayuda de Mikoto quedando sentada en su cama. Se agarraba la cabeza y su cuerpo se movía en extraños círculo como si no pudiera encontrar equilibrio y se hallase mareada.

-¿Qué...? – Los miró a los dos como si no los reconociera y parpadeó un par de veces - ¿Qué me pasó?

Mikoto y Naruto compartieron una mirada, sin que ninguno de los dos se atreviera a contestar.

-Bueno... – siguió murmurando la pelirrosa, tomando un sorbo del vaso con agua que habían puesto previamente en su mesita de noche – ¡Me alegra mucho verlos! Aunque sea en estas extrañas condiciones...Ay no sabe, Mikoto-san, tuve una pesa- Ah, un sueño...con su hijo Sasuke. Fue de los más raro, tomando en cuenta que tengo años in verlo. Al parecer no casábamos o algo así y... –

La muchacha se quedó en blanco, con la boca abierta, mirando directamente la pantalla plana –en modo mute - que estaba empotrada en la pared frente a su cama.

-Lo mato... – susurró de repente, alertándolos a ambos- ¡Lo mato! ¡Lomatolomatolomato...! ¡Lo mato!

Naruto se cuestionó seriamente la capacidad mental de su amiga mientras Mikoto hacía vanos intento de calmarla, pues lo único que lograba decir (gritar) era "¡Lo mato!".

Lo que ninguno de ellos sabía que en el televisor se proyectaba la imagen de la presentadora del programa de chismes donde minutos atrás, la muchacha había visto las fotos comprometedoras de cierto Uchiha con ella, y que esto precisamente, había hecho click en su mente; recordándole que lastimosamente la pesadilla que ella creía haber tenido no era más que la cruda realidad. Y que además, al parecer se iba a casar...Cosa realmente curiosa porque ella no recordaba haber dado el sí. Así que si sumamos todos estos factores al horrible temperamento de Sakura, tenemos como resultado instintos homicidas con un solo objetivo que tiene nombre y apellido: Sasuke Uchiha.

En ese momento, el celular de Naruto comenzó a sonar y como por arte de magia las miradas de las dos mujeres cayeron sobre él. De repente se sintió tremendamente intimidado por los ojos fieros de Sakura. Temblando, lo sacó de su bolsillo y cuando vio en nombre de Teme en letras negras, pasó saliva con fuerza. No tenía idea de lo que sea que estaba pasando, pero podía apostar treinta potes de ramen a que Sakura quería asesinar al denominado teme.

-¿No vas a contestar Naruto? – preguntó Sakura, con un tono de voz muy bajo pero extremadamente peligroso.

-Eh... ¡No! No, ¿para qué? Seguro es Kakashi-sensei... ¡Además, nos acabamos de encontrar después de tantos años! ¿No quieres que nos pongamos al día? Tengo tantas cosas que contarte de mi estadía en Alemania con... – carraspeó antes de meter la pata – ¡En fin, muchas cosas!

-Cállate, Naruto – murmuró Sakura y Mikoto que parecía haberse quedado muda la miró horrorizada. El celular dejó de sonar y Sakura estiró un mano hacia el rubio – Dame tu móvil.

Naruto retrocedió un par de pasos, y negó con la cabeza.

-Niños... ¿No creen que están actuando un poco extraños?

-Dámelo – volvió a exigir Sakura, ignorando a Mikoto.

-No.

-¡Dámelo!

-¡No!

-¡Qué me lo...! – pero el aparatito de la discordia comenzó a resonar de nuevo y ambos se miraron por interminables segundos.

Antes de Naruto pudiera hacer algo Sakura se abalanzó sobre él, y ambos cayeron rodando por el piso de la habitación.

-¡NIÑOS! – gritó Mikoto llevándose las manos a la boca, sorprendida a más no poder. No podía creer que la siempre dulce y sensata Sakura esté rodando por el suelo peleando con Naruto un móvil.

En medio del enredo de manos y piernas Sakura jugó sucio y le mordió la mano a Naruto quién soltó un grito de dolor y el aparato rodó por la alfombra del piso. Sakura aprovechó para arrastrarse por el suelo hasta tomar el móvil. Al ver de quién se trataba (sólo había una persona en el mundo a la que Naruto llamaba "Teme" y oh, ella sabía perfectamente quién era) lo abrió y tomó aire para responder:

-¡Estás muerto! ¿Me oyes? ¡MUERTO!

-No me mal entiendas, Sakura, tú y yo tenemos cosas que tratar, pero en este momento no quiero hablar contigo. Pásame al dobe.

-¡Qué dobe ni que mier…!- ¡Ah, quítate Naruto!

-¡Devuélveme ese celular, Sakura-chan!

-¿Qué mierda están haciendo, par de idiotas?

-¡Aquí el único idiota eres tú! – sí, esa fue Sakura. Naruto estaba más ocupado es esquivar patadas y manotazos.

Mikoto hacía rato que había desaparecido rumbo a la cocina por un té de manzanilla para los nervios.

-¡Sakura-chan, no me patees y dame mi teléfono!

-¡Y tú deja de jalarme la pierna, entonces!

-¡Tú me mordiste primero!

-¡Porque no me lo querías dar!

-¡Me mordiste! ¡Con los dientes!

-¿Esto es en serio?

-¡¿Y con qué más te voy morder, genio?

-¡Pues me saltaste encima!

-¡Quién te manda no querer darme el maldito móvil!

-¡Pero es mío! ¡No tengo por qué dártelo!

-¡Ja! ¡Pregúntame si me importa eso!

-Los dos están dementes.

-¡TÚ CÁLLATE! –gritaron ambos peleadores al unísono y Sasuke sólo bufó al otro lado de la línea.

Sakura finamente logró zafarse del agarre de Naruto y corrió velozmente al baño, tirando el pestillo antes de que el rubio llegara a impedir su seria conversación con Sasuke. Con la respiración sumamente agitada, se pegó a la puerta tratando de tranquilizarse. Sintió a Naruto aporrear la puerta, pero al ver que ella no iba a ceder se alejó murmurando algo como "Ustedes arreglen sus problemas maritales" y "Demonios, Sakura-chan...eres demasiado fuerte".

Respiró hondo, antes de acercarse el teléfono al su oído:

-Escúchame Sasuke Uchiha y escúchame bien. No me importa nuestra amistad pasada ni nada de lo que pasó ayer en el bar. ¿Has visto la televisión? ¡Hay un centenar de fotos nuestras por todos lados y el horrible rumor de que tú y yo tenemos algo! ¿Y qué es eso de que tu madre piensa que nos vamos a casar? ¡¿Se puede saber que cuando mierda me lo pediste que yo tengo el grato privilegio de no recordarlo?

Silencio.

-¡Sasuke!

Ni una mísera respuesta.

-¡SASUKE!

Hubo movimiento del otro lado de la línea y Sakura ya estrangulaba al patito de hule que usaba en la bañera.

-¿Ya terminaron con esa estúpido riña infantil que tenían?

-Te juro que jamás pensé que con los años te volverías tan...

-Bien, porque acabo de ver algo sumamente interesante en la tv. ¿Sabías que supuestamente tú y yo tenemos una relación?

La pequeña cabeza del patito de hule salió disparada por los aires.

Era técnicamente imposible que un hombre la enervara tanto cómo lo hacía Sasuke. ¡Hace ochos años discutían pero jamás se había sentido tan frustrada!

-Es lo que... ¡HE ESTADO DICIÉNDOTE! – gritó al borde de un colapso nervioso.

-Hmp ¿Y cuál es tu problema? Hagamos una rueda de prensa aceptándolo públicamente y ya. Deja el drama.

Sakura se puso de pie, ofendida.

-¿Aceptando qué exactamente? – murmuró entre dientes, recordando súbitamente la escena en el auto y en el ascensor – Creí haberte dejado claro la situación ayer. Tú y yo no tenemos nada, Sasuke. Nada. Que me hayas besado un par de veces no quiere decir que de repente tengamos algo.

-Lo que calme tu llanto, Sakura.

-¡Argh! ¿Te das cuenta de que no se puede tener una conversación civilizada contigo? No sé por qué tú mama cree que nos vemos bien "comprometidos" – impregnó la última palabra en puro cinismo.

-¿Qué dijiste?

Sakura soltó una risa entre dientes.

-¡No te hagas el imbécil! Oh, espera, no puedes evitar tu naturaleza...

-Déjate de juegos y explícate.

-¡Sabes muy bien de lo que estoy hablando! ¡Tú madre llegó esta mañana felicitándome por mi supuesto compromiso contigo y planteándome hacer una boda doble con Ino e Itachi! ¡Boda Doble!

El muchacho se quedó repentinamente en silencio.

-¿Sasuke? – llamó pero no obtuvo respuesta.

Miró el teléfono y aparecía como desconectado.

Sasuke le había colgado.

Los instintos homicidas renacieron.

Y Naruto dio un respingo del otro lado del cuarto ante el grito de rabia de Sakura.

La pobre llevaba una mañana difícil, y esto no hacía más que comenzar.

.

.

.

Paris era simplemente hermoso.

Ino estaba más (extrañamente) encantada con la cultura y la arquitectura parisina, que con la moda en sí. Sólo tenían un día aquí y lo primero que había hecho a penas se llegaron al hotel fue decirle que quería ir a tomarse un foto en la Torre Eiffel. Así que no le quedó más remedio que salir, tomar la limusina que los esperaba e indicarle al chofer que les dieron un recorrido cultural por el antiguo Paris. Los ojos azules de su novia habían brillado cuando lo escuchó decir esas palabras y le había dado un fogoso beso que hizo que el chofer carraspeara incómodo y él sonriera con arrogancia.

Amaba Paris.

Lastimosamente a la hora de haber comenzado el recorrido Ino se había quejado de que no había traído los lentes de sol y como modelo que era no podía posar para las fotos sin sus lentes Dior y menos con el fuerte sol. Tan típico de ella.

Así que tuvieron que regresar al hotel.

Itachi (obviamente) fue el encargado de la misión de ir a recoger los lentes que Ino había dejado en el buró de la lujosa suite – a veces su orgullo le reclamaba que Ino lo controlaba demasiado pero luego su ego se engrandecía cuando recordaba las noches fogosas que habían tenido – y no pudo evitar sorprenderse cuando en la contestadora brillaba una lucecita roja. Tomó los lentes de Ino y presionó el botón para escuchar el mensaje. Una francesa comenzó a decirle que era una llamada internacional y que se cobrarían gastos adicionales y otra sarta de estupideces hasta que una voz grave que él conocía muy bien resonó por toda la habitación.

- Te invito a mi boda. Hmp. Lo olvidaba. ¡Se supone que estoy comprometido y ni siquiera sabía! ¡Sé muy bien que fuiste tú él que le dijo semejante estupidez a nuestra madre! Y me importa una mierda lo que piense la serpiente de Ino; pero quiero a más tardar para mañana tu trasero de regreso a Japón. Hermano, estás en serios problemas.

Suspiró.

-Mierda – susurró por lo bajo.

La próxima vez que le den ganas de joder a su hermano, se irá de vacaciones a la Antártida.

.

.

.

Ah, amé esa última escena.

Hola!

Como están, niñas? Yo muy bien, sumamente contenta. ¿Saben por qué? !Por que me voy de vacaciones por cuatro días a la playa! Si, estoy en exámenes pero necesito tiempo de esparcimiento. !Y como a mis queridos amigos se le ocurrió esta grandiosa idea, voy por fuera! Como me voy mañana después de mi examen, decidí actualizar hoy. La próxima actualización demorará un poco más, pues no creo que tengo tiempo de escribir nada estando en la playa. (en mi país es Verano, ¿pueden creerlo? Aquí pasamos navidades veraniegas) Además, se acerca navidad y lo primero que tengo que hacer cuando regrese (además de estudiar) es salir a comprar los regalos que debo. ¬¬ Voy a terminar en banca rota estas fiestas... -.-U

Ok, ignoren lo anterior XD

Comentando el capítulo, ¿qué les pareció? Dios, me moría de risa cuando escribía la pelea de Sakura y Naruto. Siempre son Sasuke y Naruto los que discuten así que quise hacer algo diferente. Pero el rubio le montará su escándalo a Sasuke, no se preocupen. Y bueno, nuestro Uchiha no tuvo aparición pero si presencia telefónica ;) Lo único que logró fue alterar más a la pobre Sakura. Qué decir de Ino e Itachi, los tórtolos disfrutando del sol parisino y tiene que llamar Sasuke para agriarles la fiesta. La rubia va estrangularlo cuando lo vea. =D

MUCHAS GRACIAS POR SUS HERMOSOS REVIEWS

Amor & chocolate

Kari-chan