Disclaimer: Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Aviso: MrsDarfoy y yo somos OTP, y por tanto me veo obligada a escribirle drama quiera o no. Pero le estoy cogiendo el gustillo a esto…


TIEMPOS DE GUERRA

VII. F de fortaleza

(La que hay que mantener a cualquier precio porque derrumbarse no es una opción)

—¡Crucio!

Narcissa se estremeció como si la maldición estuviera dirigida a ella en lugar de al prisionero de las mazmorras.

—¡Dime lo que sabes, maldito sangre sucia! ¡Crucio!

Miró por la ventana, retorciendo las manos y forzándose a respirar tranquilamente.

Inspirar, espirar. Uno, dos, tres.

—¡Yo no sé nada, lo juro!

—¡Mientes!

Inspirar, espirar. Uno, dos, tres.

«Es un sangre sucia —se recordó—. Roban la magia que nos corresponde e invaden nuestro mundo. Su sangre apesta, son horribles, nos pegan enfermedades…».

—¡DIME DÓNDE ESTÁN!

—¡No lo sé…! —El hombre estalló en sollozos, respirando irregularmente y repitiendo con voz débil lo mismo—. No lo sé, por favor, no lo sé…

«No son personas».

Inspirar, espirar.

«Merecen morir. Sus antepasados nos quemaban y torturaban, es justo que ahora hagamos lo mismo».

Uno, dos, tres.

—¡Crucio!

Retorció las manos una vez más y, molesta consigo misma por su falta de compostura, se forzó a sentarse en un sillón y coger un libro.

—¡Crucio!

—¡Missy! —exclamó.

Inmediatamente, un sonoro «¡Pop» señaló la llegada de su fiel elfina doméstica.

—¿Sí, ama?

—Ve a las mazmorras y pregúntale a quien sea que cuánto rato piensan estar molestándome con los gritos del prisionero, puesto que parecen ser incapaces de usar un simple Muffliato.

Dos «¡Pop!» y apenas cinco minutos después, Missy reapareció.

—Dice el señor Dolohov que siente molestarla, pero que no les queda otro remedio que torturar al prisionero para sacarle información.

—¿Y es necesario que lo hagan tan estrepitosa y vulgarmente?

«¡Pop!».

«¡Pop!».

—El amo Lucius ha conseguido que dejen la tortura por hoy.

Narcissa asintió, despachando a Missy en el mismo instante en el que la puerta se abrió.

Lucius entró en la habitación, dejó la máscara de mortífago en el aparador y miró preocupado a su esposa.

—¿Te encuentras bien?

—Perfectamente.


Os podréis preguntar que por qué no realiza el Muffliato Narcissa misma, pero yo la veo demasiado orgullosa como para dejar entrever que lo pasa mal al oír los gritos y por tanto se niega a realizarlo.

Quedan dos capítulos…

LadyChocolateLover