El retorno de los Gundam
Por Noriko Ukai
Capítulo 7. Promesa
Solo una semana hacía falta para concluir completamente la fase de entrenamiento de los nuevos pilotos y en tan solo unos días sería el encuentro de los mismos con sus respectivos Gundams, en el ambiente de la vieja escuela se podía sentir el nerviosismo, sobre todo en Sei quien nunca había tenido experiencias tan cercanas a la guerra, porque incluso Adler las había tenido en forma indirecta, después de todo la guerra era quien le había arrebatado tanto a su madre como a su padre, o al menos eso era lo que él tenía entendido. En la tarde del penúltimo domingo antes de que los chicos abordaran por primera vez los Gundams nuevamente tenían ese día libre pero al igual que la vez anterior no tenían en realidad algo en mente que hacer, Saki permanecía encerrada en su habitación desde que había concluido la hora de la comida, a pesar de los días aún no lograba acoplarse, además por razones que no podía explicarse el estar cerca de Jean le producía una incomodidad extraña, por su parte Adler se encontraba entrenando un poco en el gimnasio que había en aquella escuela, la verdad es que no deseaba compañía, además en esos momentos Sei se encontraba con Van y Jean, al segundo lo toleraba pero al primero no podía verlo sin dejar de sentirse molesto, el chico de ojos miel no era para nada de su agrado, mientras que los tres restantes se encontraban en la sala de descanso de la vieja escuela, el único salón donde podían estar sin sentirse oprimidos, Van y Sei se encontraban sentados en un sillón mediano de dos plazas frente a otro de también dos plazas donde Jean estaba sentado con las piernas cruzadas y fumándose un cigarro, hacía días que no fumaba uno, Sei por su parte bebía tranquilamente una soda sentado con ambas piernas firmes y los brazos a los costados de su cuerpo mientras que Van se encontraba sentado en posición de loto sobre el sillón y ambas manos sobre sus piernas
- ¿No se sienten ya impacientes por conocer su Mobile Suit? - pregunta un Van muy sonriente ya que él si se sentía así
- La verdad es que me da igual - le responde muy indiferente Jean
- Yo no me siento impaciente pero tampoco me da igual, más bien me siento nervioso - comenta muy serio Sei captando la atención de sus dos compañeros, era la primera vez que el chico decía algo así ya que era lo suficientemente orgulloso como para admitir algo así
- ¿Nervioso tú? - cuestiona con algo de sarcasmo haciendo que Sei le mire de reojo no muy contento pero Van no abandona su sonrisa
- Así es ¿algún problema? - Sei voltea su rostro hacia Van mirándolo de la misma forma en que lo había hecho antes pero Van solo sonríe más ampliamente
- Tranquilo, la verdad no me conviene un duelo contigo por el momento - le dice Van a Sei colocando su mano sobre su hombro y palmeando dos veces, el hijo de Heero abandona su postura seria y le sonríe a Van mientras ambos se miran, Jean los mira muy detenidamente y desviando su mirada comienza a silbar, los chicos frente a él salen de su trance y dejan de mirarse, Sei se pone de pie
- Voy a la cocina ¿quieren algo? - pregunta a los dos chicos aún sentados y al ver la negativa en el movimiento de cabeza de sus compañeros abandona el recinto, en el rostro de Van se asoma un ligero sonrojo mientras ve a Sei marcharse y cuando éste se ha ido por completo vuelve su cabeza nuevamente al frente topándose con la mirada de Jean la cual estaba cargada de una gran suspicacia y Van tan solo se encoge de hombros viendo fijamente al rubio
- No es algo que acabo de descubrir... - rompe el rubio el silencio que se había suscitado tras la partida de Sei a la cocina, Van no contesta pero continúa viendo a Jean de la misma forma - ... ¿él lo sabe? - pregunta finalmente pero Van solo mueve su cabeza a los lados en señal de negativa, Jean ríe un poco y Van tan solo borra la pequeña sonrisa que se había formado en sus labios y al ver esto Jean deja de reírse, Van baja las piernas del sillón y fijando su mirada hacia el suelo se sujeta las rodillas
- Pero no importa porque muy seguramente él no siente lo mismo - comenta Van con mucha tristeza tanto en el tono de su voz como en su mirada, el rubio se levanta de su asiento y directamente se acerca a donde está Van ocupando así el lugar que anteriormente le pertenecía a Sei
- Si no se lo dices no lo sabrás - le dice Jean a Van tratándolo de animar y éste sonríe ante el comentario, simple pero cierto, en tanto él no le dijera a Sei de sus sentimientos no sabría si estos eran correspondidos o no ya que Sei era un chico muy serio y muy seguramente hablar de esas cosas no era lo suyo
- ¿Y si no me corresponde? Tal vez se avergüence de lo que siento o tal vez llegue a odiarme por quererlo de ésta forma - ante las palabras de Van, Jean sonríe muy ampliamente y colocando su mano sobre el hombro de Van lo atrae fuerte y rápidamente hacia su cuerpo no dándole al chico tiempo de reaccionar y manteniéndolo con los ojos muy abiertos por la sorpresa durante algunos segundos, después Van también sonríe
- Pero que pesimista me resultaste, se nota que Sei no es de esas personas, lo peor que puede pasar es que tan solo no te corresponda - comenta el rubio tratando de animar a su amigo quien asiente con la cabeza, en ese momento entra Sei deteniéndose de golpe en la puerta al ver a sus dos compañeros aún en la misma posición, Jean y Van no se percatan de la presencia de Sei hasta que éste hace un sonido aclarando su garganta a lo cual ambos chicos reaccionan volteando hacia la puerta
- ¿Se puede? - pregunta un Sei visiblemente muy serio y comenzando a caminar hacia el asiento donde anteriormente se encontraba Jean y sin voltear a ver a ninguno de los dos
- S... si - contesta Jean quitándole a Van el brazo de encima y alejándose algunos centímetros del chico mientras mira disimuladamente hacia otro lado
- Si quieren los dejo solos - dice Sei muy secamente y aún sin voltear a ver a sus compañeros mientras abre un paquete con galletas
- No digas tonterías Sei, es más, yo debo hacer un par de cosas, me retiro - el rubio se pone de pie y camina tranquilamente hacia la puerta deteniéndose ahí y volteando con lentitud hacia Van que le miraba muy atento y entonces Jean le guiñe un ojo a Van saliendo por fin de la sala dejando a sus compañeros solos, Sei aún permanecía con la mirada baja y por varios segundos en la sala se suscita un silencio que a Van no le agrada en absoluto
- Creí que nos tenían prohibido ese tipo de alimentos - se decide el chico de ojos miel a romper el silencio en la sala y de ese modo Sei también voltea a verle sujetando con su mano derecha una galleta
- No los domingos - le responde sonriendo un poco y después muerde la galleta que sostenía, Van se sonroja un poco, la sonrisa de Sei era simplemente encantadora y además no era muy común verla a esa escala
- Lo olvidaba - le sonríe también y nuevamente el silencio, Van se sentía muy incómodo, era la primera vez que le pasaba ya que al principio disfrutaba de lanzarle a Sei miradas insinuantes puesto que para él era muy divertido desconcertarlo, pero ahora que se había enamorado de él las cosas habían cambiado y Van se mostraba incluso tímido, Sei había notado ese cambio en su compañero pero ignoraba totalmente el motivo del mismo, pero a él eso no le molestaba ya que éste Van le caía mejor que el anterior el cual había creído un chico engreído y como no creerlo de ese modo ya que la forma en que lo había conocido no había sido la correcta
- ¿Pasa algo con Jean? - Sei no aguanta más y pregunta de golpe a Van aquello que le estaba inquietando desde hacía varios minutos haciendo que el chico de cabello cobrizo se sorprenda y le vea con los ojos muy abiertos
- ¿Algo? ¿algo de qué? - pregunta dudoso
- Ya sabes... algo - dice Sei también muy dudoso, no sabía como expresarse
- ¿Algo como que si somos algo? - cuestiona nervioso, él tampoco sabía como usar las palabras correctas
- Si, algo - los dos chicos se miran en silencio durante varios segundos hasta que Van comienza a reírse y Sei tan solo sonríe dejando el paquete de galletas sobre la mesa
- No Sei, no hay algo entre Jean y yo - le responde al fin concretamente a Sei y éste imperceptiblemente se muestra relajado, no sabía exactamente porque había sentido tanta tensión minutos atrás
- Ya veo - le sonríe tiernamente y entrecerrando los ojos a lo que Van solo desvía su mirada y se sonroja ligeramente, Sei abandona el gesto enarcando una ceja rápidamente, definitivamente Van estaba muy raro ese día
- ¿Puedo hacerte una pregunta Sei? - cuestiona el chico después de varios segundos de silencio llamando la atención del chico
- Si - le responde seriamente
- ¿Alguna vez te has enamorado? - Van mira seria y fijamente a Sei en espera de su respuesta a lo que Sei solo lo mira sin contestar, no estaba seguro de la respuesta, hasta hace poco aún podía decir que lo que había sentido por su ex novia Allyson se podía llamar amor, pero ahora que ya tenía tiempo lejos de ella no estaba del todo seguro
- La verdad es que no lo sé... - responde Sei bajando su mirada por algunos segundos volviéndola a subir topándose con la sonrisa de Van, pero una sonrisa no del todo feliz, había una sombra en ella - ¿A qué viene la pregunta?
- Solo quería romper el cielo - le responde sonriendo más ampliamente
- ¿Y tú? - Sei no duda en corresponder de la misma forma, además estaba muy interesado en la respuesta del chico
- Creo que no - dice no muy convencido de sí mismo y Sei tampoco lo escucha muy convencido, de pronto sus miradas se encuentran por varios segundos hasta que Sei comenzando a ponerse nervioso se pone de pie
- Yo no sé porque estoy hablando de estas cosas contigo - dice antes de comenzar a caminar hacia la puerta en un tono no muy amigable
- No sé pero me gusta - comenta Van con la sonrisa más sincera que había hecho ese día haciendo que Sei se detenga antes de llegar a la salida pero sin voltear a verlo
- ¿Será que a mí también me gusta? - cuestiona más así mismo que a Van y éste no alcanza a oír muy bien, entonces Sei termina de salir sin volver a voltear hacia atrás, Van se queda sentado aún viendo por la puerta unos segundos y después amplia su sonrisa recargándose de lleno en el sillón cruzando sus piernas y posando sus manos atrás de su nuca
- Su rostro... su rostro cuando me pregunto lo de Jean ¿será que yo también...? -
- Ni lo sueñes - se escucha una voz desde la puerta y enseguida Van reacciona levantándose del sillón pero sin ponerse de pie y mira asombrado la figura en el marco de la puerta, se trataba de Adler que se encontraba recargado en el marco de la puerta con los brazos cruzados, Van había hablado en voz alta y no se había percatado de la llegada de Adler justo segundos después que Sei hubiera abandonado el recinto
- Adler - dice Van entre dientes y mirándolo seriamente una vez salido del asombro
- Así es Van, Sei no es para ti - amenaza el sobrino de Trowa mientras camina hacia Van y aún con los brazos cruzados, ambos se miran desafiantemente
- ¿Y para quién sí?... ¿para ti? - cuestiona muy molesto poniéndose de pie quedando frente a frente con Adler y posando ambas manos sobre sus caderas
- No precisamente, pero para sí alguien que lo quiera de verdad - responde Adler causando enseguida el asombro del chico enfrente suyo
- ¿De verdad? ¿insinúas que lo mío no es verdadero? - Avanza un paso al frente pero Adler permanece en el mismo lugar
- No, lo estoy afirmando - le responde con una ligera sonrisa y con la mirada por encima directamente hacia los ojos causando en Van aún más molestia
- Tú que sabes - le dice muy secamente y sin dejar de verlo
- Lo sé todo, tu juego y lo que trama Wufei - le dice por fin después de algunos segundos de silencio en que tan solo se miraban, Van al oírlo abre sus ojos considerablemente y retrocede dos pasos aún manteniendo la mirada con Adler
- Es mentira - se dice más así mismo que a Adler pero muy audible, por el comentario Adler borra su sonrisa y avanza los dos pasos retrocedidos por Van hasta quedar nuevamente muy cerca de él alzando después su mano a la altura del mentón del chico y sujetando con fuerza su barbilla
- No permitiré que le hagas daño - dice susurrando y acercando más su rostro al de Van hasta que sus respiraciones chocan
- Yo no... - Van se sentía muy nervioso, nunca había visto a Adler actuar de esa forma, en sus ojos se notaba la pasión con la que presumía proteger a Sei
- Se lo prometí y lo pienso cumplir -
---- Flash back ----
A pesar de lo sucedido años atrás la costumbre de reunirse no se había desvanecido por completo y de eso se encargaba Quatre quien aún procuraba reunir a sus amigos en sus ya famosas reuniones, ya que él era el elemento clave para que los ex pilotos aún se frecuentaran, pero también el ex piloto del 04 era muy conciente de lo que hasta ese momento habían vivido y sufrido los ex pilotos del 01 y el 02 por lo que cada vez que hacía una reunión lo hacía dos veces, en una no invitaba a Heero y en la otra no invitaba a Duo, esto para que ellos dos no se vieran ya que para ambos verse representaba un gran dolor. Ese día era la reunión a la cual se supone no asistiría Heero ya que la invitación ya había sido dada a Duo, éste desde que Heero se había casado con Relena había perdido casi por completo su sonrisa, ya no era el chico alegre que todos habían conocido, una gran pena le embargaba pero al menos Quatre era capaz de convencerle de asistir a sus reuniones, pero aunque Duo asistiera no podía ocultar la gran tristeza que sentía a pesar de los intentos fallidos de sus amigos por hacerlo sentir mejor, sobre todo de Quatre y Wufei quienes eran los que más se mantenían al pendiente de él, también Trowa se preocupaba por Duo pero él no tenía la madera para alentarlo, después de todo era su naturaleza seria
Adler, el hijo de Catherine ya tenía seis años de edad y ya desde esa edad tenía excelentes habilidades acrobáticas producto de todas las enseñanzas de Trowa y desde temprana edad ya participaba en las actividades del circo en pequeñas maniobras, sin duda le quedaba mucho por aprender, Catherine había muerto apenas el año anterior y a su padre nunca lo había conocido, su única familia ahora eran Trowa y Quatre a quienes quería como si de sus padres se tratase, era un chico alegre pero a la vez muy solitario puesto que no tenía amigos ahí en L3, tanto en la escuela como en los alrededores, además solían molestarlo mucho y burlarse de él, incluso hasta había recibido golpes por parte de sus compañeros de escuela, pero aún así él era feliz.
La reunión de Quatre inicia con la llegada de Wufei quien siempre había gozado de una excelente puntualidad, sin duda una de sus características, en cambio Duo llega una hora después de la acordada y como siempre se le veía triste y vacío, como si ya nada tuviera sentido en su vida, sus amigos al verle llegar al menos sonríen pues otra vez había aceptado la invitación del rubio y eso ya era mucho decir para alguien que ya casi nada le importaba
- Bienvenido Duo - dice Quatre sonriendo muy ampliamente y colocando una mano sobre el hombro de Duo comenzando a dirigirlo a su asiento
- Gracias - es todo lo que dice Duo tratando de sonreír, al menos aún la amabilidad la conservaba, el trenzado se sienta en uno de los sillones dentro de la sala de la casa de Trowa la cual se encontraba a un lado de la carpa de circo
- Maxwell, otra vez tarde - dice Wufei con mucha ligereza y sonriendo, Duo se veía muy triste y eso no le gustaba en lo más mínimo
- Ya lo ves, Duo echando a perder todo... siempre - comenta con mucha tristeza causando el impacto de los presentes, nunca lo habían escuchado tan pesimista, sobre todo Wufei se impacta poniéndose de pie y acercándose bruscamente a su amigo
- ¡No digas tonterías Maxwell! - le grita sujetando ambos hombros del muchacho pero éste no cambia la expresión de su rostro, tan solo desvía su mirada ignorando completamente al ex piloto del 05 quien al ver la expresión indiferente de Duo lo suelta y vuelve a su asiento, Quatre y Trowa observaban la escena sin decir nada, el ambiente se había vuelto muy incómodo pero en ese momento llega Adler corriendo y dirigiéndose directamente hacia Quatre al cual se le sienta en las piernas
- ¿Qué pasa Adler? - le pregunta tiernamente al niño y acariciando su cabello
- ¿Me compras una nieve? - pide el niño con una gran sonrisa y sus ojos muy abiertos haciendo que Quatre ría por el entusiasmo del niño
- Claro que sí mi niño - le dice mientras lo toma de ambos bracitos y bajándolo de sus piernas para ponerse de pie y sacar su cartera de la bolsa trasera de su pantalón dándole al niño un billete de baja denominación y Adler lo toma muy contento
- ¿No lo vas a llevar? - pregunta Trowa a su rubio quien hace un gesto indicándole a Trowa que no quiere ir hasta allá pues la heladería se encontraba un tanto lejos y aunque aquella colonia era muy tranquila a Trowa le preocupaba mucho el que el niño anduviera solo por las calles
- Llévalo tú - pide Quatre dándole a Trowa un tierno beso en la mejilla y ante eso Trowa no se puede negar así que se dispone a ponerse de pie
- Si quieres yo lo llevo - se escucha la voz de Duo desde aquel sillón donde permanecía sentado solo y los ex pilotos se sorprenden del ofrecimiento de Duo y por supuesto que Quatre acepta, era buena señal el que Duo se hubiera ofrecido para ello, entonces Trowa vuelve a sentarse y Duo se pone de pie sonriéndole al niño, Adler mira fijamente a Duo y retrocede un pasito agarrándose de la camisa de Quatre con fuerza sin dejar de ver a Duo
- Ve Adler - le dice el rubio al niño agarrando la mano con que sujetaba su camisa y quitándola de ahí, el niño mira a Quatre y asiente tímidamente acercándose a Duo con pasos lentos, el trenzado le extiende la mano al niño y él después de mirarla por algún tiempo extiende la suya y toma la de Duo quien sonríe tiernamente como hacía mucho tiempo no sonreía, los otros tres miran la escena y también sonríen, Duo y Adler abandonan después la casa para dirigirse a la heladería
- ¿Sabes algo Adler? yo pude haber sido papá también - dice Duo sin dejar de caminar y sin dejar de ver al frente y el niño le mira fijamente y muy serio, sentía desconfianza de Duo ya que siempre que él iba a L3 se le veía triste y sombrío, por eso el niño era tímido con él, a diferencia de Wufei con quien jugaba mucho
- ¿No tienes niños? - pregunta curioso y algo asombrado sin dejar de ver a Duo
- No, pero me hubiera gustado... - dice Duo un poco más triste que antes y entonces Adler aprieta con fuerza la mano del ex piloto del 02 causando su total asombro y deteniéndose en seco, el niño aún le miraba - ... ¿puedo abrazarte? - pregunta volteando a ver al niño quien asiente tímidamente, Duo se agacha apoyando una sola rodilla en el suelo y manteniendo su otro pie sobre el piso, extiende sus manos y abraza tiernamente al niño cerrando sus ojos, Adler permanece sus brazos a sus costados, Duo comienza a llorar aumentando fuerza al abrazo pero sin lastimar a Adler, el niño levanta una de sus manitas y la coloca en el hombro de Duo
- No llores, te voy a dar de mi nieve ¿si? - dice Adler no entendiendo bien porque lloraba aquel hombre pero aquellas palabras hacen reír a Duo, hace mucho tiempo que no lo hacía y después se aparta del niño limpiándose las lagrimas
- Gracias, hace mucho que no escuchaba un comentario tan generoso - le sonríe y Adler también le devuelve la sonrisa, Duo se pone de pie y el niño nuevamente extiende su mano para que Duo la tome, él nuevamente sonríe y de nuevo caminan hacia la heladería que quedaba a tan solo unas cuadras de ese lugar
En casa de Trowa los tres ex pilotos esperaban la llegada de Duo y Adler que al parecer tenían algunos minutos de retraso según Quatre pues sabía muy bien que la heladería no quedaba muy retirada de aquella casa e ir y venir no resultaba tan tardado pero aún así aquel suceso no representaba algo por lo cual debieran preocuparse, en ese momento el timbre suena y Quatre poniéndose de pie se dirige a abrir esperando encontrarse por aquella entrada a Duo y Adler que regresaban de la heladería, pero para su sorpresa quien está en la puerta no es Duo sino Heero, la sorpresa de Quatre no podía ser mayor al verlo ahí, aquella visita no se la esperaban
- Hola - dice muy secamente y con actitud seria
- Ho... hola Heero, que sorpresa... - dice Quatre tratando de parecer normal pero Heero nota algo extraño en la actitud de su amigo - ... pasa por favor - el rubio se hace a un lado dejando pasar a Heero pero éste se queda parado en el mismo lugar
- Anda ¿no piensas saludar? - dice Heero muy serio y con un tono de enfado, Quatre enarca una ceja y hace un ligero movimiento de cabeza al no ver a nadie más aparte de Heero
- ¿A quién le hablas? - pregunta muy curioso y volteando hacia varios lados pero su amigo no le contesta, en cambio su pregunta es contestada cuando una pequeña cabecita se deja ver al igual que unas manos que se sujetan del marco de la puerta
- ¿Sei? - cuestiona Quatre agachándose ligeramente y viendo al niño que aún no se deja ver por completo
- No quero Papá - dice caprichosamente el niño sujetándose con un poco más de fuerza, Heero frunce el ceño ante la negativa y sujetándolo con fuerza de la camisa hace que el niño se suelte y levantándolo un poco lo introduce hacia dentro de la casa entrando él después, Quatre mira asombrado, nunca había visto que Heero tratara así a su hijo, el niño hace puchero con su boca y los ojos se le humedecen estando a punto de llorar
- Y no vayas a llorar - ordena Heero a un Sei que contiene las lágrimas a como de lugar
- Heero, pobre niño - comenta Quatre a un molesto Heero que no dice nada ante las palabras de su amigo
- Que grandote estas Sei - Nuevamente Quatre se agacha a la altura del niño y le coloca una mano sobre la cabeza acariciando esos cabellos tan sedosos, el niño solo lo mira serio
- Tengo cinco - dice el niño tímidamente y señalando con sus dedos el número de años que tenía, Quatre sonríe y le ofrece la mano levantándose, Sei sonríe alegre y también le da la mano, no estaba acostumbrado a que le mostraran ese tipo de afecto y eso le hacía feliz
- Pasa Heero - Quatre comienza a caminar a la par con Sei pues lo traía de la mano y dirige a su amigo hacia donde están los demás quienes al verlo igual se sorprenden, Duo no tardaba en llegar e inevitablemente iban a verse
- Hola - saluda Heero a Trowa y a Wufei igual que como había saludado a Quatre, se encontraba tan serio como de costumbre
- Hola Heero - saluda primero Wufei, en cambio Trowa solo asiente con la cabeza y eso Heero lo toma como una respuesta a su saludo
- Se que no era día de reunión pero vine a ésta colonia por otros asuntos - explica el ex piloto del 01 el porque de su visita
- No necesitas explicar nada, eres siempre bienvenido - enseguida aclara Quatre no recibiendo ninguna respuesta por parte de Heero
- Siéntate - dice Trowa señalando el asiento vacío a un lado de Heero quien permanece de pie observando a Sei quien aún sujetaba la mano de Quatre, el niño viendo como lo observa su padre enseguida suelta la mano del rubio y baja su mirada
- No gracias, de hecho necesito salir unos minutos, ¿podrían cuidarlo? - pregunta señalando al niño quien al escuchar las palabras de su padre corre hacia él
- No, yo contigo - suplica el niño sujetando con fuerza la tela de los pantalones de Heero, pero éste no contesta nada, solo baja su mirada hasta toparla con la de su hijo
- Te vas a quedar y punto - ordena Heero al niño y éste con ojos tristes suelta los pantalones de Heero retrocediendo nuevamente hacia donde está Quatre
- Vaya, el papi ogro - comenta sarcásticamente Wufei y viendo con asombro a su amigo, jamás se imagino que tratara así a su propio hijo
- ¿Lo pueden o no cuidar? - pregunta Heero dirigiendo su mirada hacia Trowa quien asiente en afirmativa, Heero también asiente en señal de gracias y antes de irse dirige su mirada nuevamente hacia su hijo - Pórtate bien - le pide antes de darse media vuelta y salir, había ido a esa colonia por asuntos relacionados a la Preventer donde Noin era la Directora tras la partida de Lady Une quien al haber tenido percances con Relena había abandonado su puesto. Los tres ex pilotos guardan silencio unos segundos tras la partida de Heero
- Pobre niño, mira que tener un padre como Heero - dice Wufei mirando al niño que jugaba con Quatre muy alegre, no parecía el mismo niño que miraba asustado a su papá
- Él creció sin la figura de sus padres, no sabe como actuar, pero le quiere mucho, se nota - defiende Quatre a Heero volteando a ver a Trowa y sonriéndole
- Además Wufei, creo que tú actuarías de forma parecida - agrega Trowa con una pequeña sonrisa viendo a su amigo
- Solo espera un poco más y verás que no es cierto - comenta Wufei muy convencido de sus palabras y asintiendo con su cabeza un par de veces
- ¿Acaso tu y Sally lo están intentando? - pregunta pícaramente el rubio mirando fijo a Wufei quien enseguida comienza a sonrojarse
- No seas indiscreto - regaña el chino al rubio quien comienza a reír hasta que nuevamente el timbre suena y entonces los tres se miran mutuamente, seguramente ahora si se trataba de Duo y Adler que regresaban de la heladería, ésta vez Wufei se pone de pie y se dirige a abrir, efectivamente ahora si se trataba de Duo y el sobrino de Trowa
- ¿No me trajiste helado? - pregunta Wufei haciéndose el enojado y dirigiéndose a Adler que comienza a reírse y a mover su cabeza en negativa, el niño le pasa por un lado al chino y se va corriendo hacia donde está la sala, Wufei se enseria y mira fijamente a Duo a los ojos quien enseguida se percata de esa mirada y se la devuelve a Wufei
- ¿Qué pasa? - pregunta Duo un poco indiferente
- Ve allá - dice Wufei señalando hacia donde se había ido Adler, Duo deja de mirarlo y se dirige a donde señala Wufei, el chino cierra sus ojos y suspira comenzando a caminar también hacia la misma dirección. Duo llega hasta la sala y lo primero que le llama la atención es el niño con quien Quatre jugaba
- ¿Y éste niño? - pregunta Duo con una ceja enarcada y una mano sobre su cintura, al oír su voz el niño voltea pues no la encuentra conocida y entonces Duo palidece, ese niño tenía una mirada muy similar a la de Heero y ese color de ojos era sin duda inconfundible
- Heero... - es todo lo que atina a decir mientras observa muy fijamente al niño y con los ojos tan abiertos como le es posible
- Su nombre es Sei - se escucha una voz a espaldas de Duo, se trataba de Wufei quien acababa de llegar a la sala, Duo se queda callado pero comienza a caminar en dirección al niño que le mira muy tímido
- Que bonito nombre - Duo estira su mano derecha hasta el rostro del niño acariciándole la mejilla pero el niño retrocede un paso, Duo avanza un poquito más y nuevamente le acaricia la mejilla, el niño se asusta al ver el rostro de Duo, su mirada parecía perdida en el vacío, sus ojos parecían estar muertos y entonces comienza a llorar
- Tengo miedo - dice el niño casi a punto de llorar pero sin hacerlo, siempre recordaba que su padre lo regañaba cuando lo veía llorar y a pesar de que Heero no estaba ahí sentía que debía aún así obedecerlo
- No le temas Sei, él es bueno - dice Quatre apoyando sus manos en los hombros del niño
- Adler ¿por qué no llevas a Sei a jugar? - se escucha la voz de Trowa
- Sí papi - dice el niño acercándose a donde está Sei y estirando su mano hacia el niño pero este aún miraba asustado a Duo que aún parecía perdido, el ver a Sei le hacía sentirse mal, después de todo ese niño había sido la causa de su separación con Heero aunque no hubiese tenido en sí la culpa
- Ve con él Sei - dice Quatre empujando un poco al niño hacia donde está Adler quien toma la mano de Sei y lo direcciona hacia fuera de la sala pero él aún observaba atento a Duo que aún no se recobraba, Quatre se acerca a su amigo y sujetando sus hombros lo sacude un poco, irremediablemente las lagrimas comienzan a brotar con más fuerza y Duo se deja caer hasta el piso de rodillas y cubriéndose el rostro, sus amigos lo miran con tristeza, sin duda Duo se destrozaba segundo a segundo
Sei no deseaba seguir caminando pues no sabía a donde lo llevaba Adler y por eso se detiene de golpe y arrebatándole a Adler su propia mano
- Quiero a mi papá - dice Sei con un puchero y mirando enojado a Adler
- ¿Quién es tú papá? - pregunta muy atento el sobrino de Trowa
- Mi papá se llama Heero - contesta el niño sonriendo
- ¿Y tienes mamá? porque yo no tengo, se fue al cielo - Adler sonríe a Sei quien no entiende a que se refiera el niño con que su mamá se fue al cielo
- Mi mamá se llama Relena - dice el niño muy orgulloso y sonriendo más ampliamente, sin duda quería mucho a su mamá porque a diferencia de Heero lo trataba bien aunque no era muy afectiva con él
- Vamos a jugar ¿si? - propone el pequeño sobrino de Trowa sonriendo muy feliz
- Si - contesta también feliz comenzando a correr y siendo seguido por Adler, hacía mucho que no jugaba con niños de su edad. De repente Sei se tropieza por correr tan aprisa y volteando hacia atrás para medir la distancia con Adler, Sei cae totalmente sobre la tierra ensuciándose por completo las ropas y permanece ahí tirado sin moverse, Adler se asusta un poco y se acerca muy curioso hacia Sei colocándose de cuclillas a un lado de él y comienza a picarle el hombro pero el niño no contesta
- ¡Buu! - levanta ligeramente el rostro asustando a Adler que cae sentado sobre la tierra mirándolo fijamente, Sei se pone de pie comenzando a sacudirse la ropa, tenía un par de raspones en sus rodillas ya que traía puesto unos shorts, también sus manos tenían raspones y uno solo en su cara
- ¿No te duele? - pregunta el niño muy asombrado viendo las pequeñas heridas en Sei
- Si, pero si lloro mi papá se enoja conmigo - contesta tranquilamente
- Ven, juguemos al circo - invita Adler a Sei después de unos momentos en que el hijo de Heero solo sacudía sus ropas
- ¿Cómo se juega? - pregunta Sei ahora sacudiéndose el cabello
- Yo te enseño - contesta Adler acercándose al niño y tomándolo de la mano, Sei cierra un ojo con el apretón ya que le dolían sus raspones pero igual Adler lo jala para que avancen en dirección a la carpa, al entrar ahí el asombro se podía notar en la cara de Sei, nunca antes había entrado a un lugar así
- Que bonito - comenta haciendo una vista esférica del lugar, Adler lo mira sonriendo y nuevamente lo agarra de la mano llevándolo hacia donde se encuentra una pequeña estructura de cuerda floja de tan solo dos metros de altura
- Yo me subo aquí... - dice Adler señalando el aparato el cual Sei mira con detenimiento - ... Mi papá Trowa dice que cuando crezca podré subir ahí - Adler señala la gran cuerda floja en la cual Trowa daba sus espectáculos y Sei la mira con la boca abierta, esa si que tenía mucha altura, a él sin duda le daría mucho miedo
- ¡Que grandota! - exclama asombrado
- ¿Quieres subir aquí? - señala Adler la pequeña cuerda floja
- No, tengo miedo - responde con el ceño fruncido y retrocediendo un paso
- No da miedo, yo te cuido - con voz muy convincente
- No quero - dice aún con el ceño fruncido y viendo fijamente a Adler que también estaba muy serio viendo a Sei
- ¿Y si te lo prometo? - le pregunta aún más serio, enseguida Sei deja de fruncir el ceño y avanza el mismo pasito retrocedido antes
- ¿Qué cosa? -
- Te prometo que yo te cuidaré, no te pasará nada - contesta sonriendo dulcemente y estirando su manita hacia Sei con solo el dedo meñique levantado, el hijo de Heero lo mira por varios segundos hasta que sonriendo hace lo mismo que Adler con su mano, ambos dedos se enlazan y los niños se sonríen
- Ayúdame a subir - dice Sei acercándose a la cuerda floja y estirando su mano en dirección a Adler pero en lugar de agarrar su mano se aleja un poco hacia donde se encuentra una pequeña escalera de tan solo cuatro escalones hecha con pedazos de madera
- Súbete primero aquí - Adler señala la escalera y Sei lo obedece subiéndose en ella y después colocando su pie derecho sobre la cuerda la cual comienza a temblar y entonces Sei quita su pie un poco asustado
- Me voy a caer - dice con un poco de miedo y observando la cuerda
- No mires hacia abajo - explica el niño con la voz un poco subida de tono, no estaban muy distantes uno de otro pero para su tamaño si lo veía alto y creía que había necesidad de gritar un poco para que lo escuchara, Sei pasa un poco de saliva y sin mirar abajo intenta nuevamente colocar su pie sobre la cuerda pero al cargar completamente el peso de su pie pierde totalmente el equilibrio y cae, Adler alcanza a reaccionar colocándose de prisa debajo de la estructura y entonces Sei cae encima suyo cayendo los dos al suelo, Sei sentado sobre el estómago de Adler
- Mentiroso - comienza a llorar Sei más por el susto que por el golpe ya que ese había sido de un nivel muy inferior, en cambio a Adler si le dolía mucho
- Pero no te lastimaste - explica Adler tras haber recuperado el aire, después de todo le había prometido cuidarlo y así lo había hecho al ponerse como amortiguador para su golpe, ante la explicación Sei deja de llorar y se baja de Adler mirándolo fijamente
- Gracias - dice por fin Sei con una gran sonrisa y limpiándose las lágrimas dejando en su cara un rastro de tierra proveniente de sus manos, los niños se comienzan a reír y nuevamente salen corriendo de la carpa para jugar en otro lado
Habían pasado ya varios minutos desde que Heero se había ido dejando a Sei al cuidado de sus amigos quien conversaban aún en la sala, Duo se había retirado a dormir en una de las habitaciones de la casa después de haber cesado aquel llanto ocasionado después de haber visto al hijo de Heero a quien no conocía
- Si viene Heero no debemos decirle que aquí está Duo - comenta preocupado Wufei con los brazos cruzados a la altura de su pecho y observando a Trowa
- Es verdad - responde Trowa al comentario de Wufei y mirando hacia la habitación donde se encontraba Duo durmiendo, la casa era modesta
- Solo espero que no llegue cuando él despierte - agrega Quatre quien era el más preocupado de los tres, en ese momento suena el timbre, en ésta ocasión quien se pone de pie para abrir es Trowa, al abrir la puerta quien se encuentra ahí es sin duda a quien esperaban, Trowa se hace a un lado dejando pasar a Heero, cierra la puerta y camina tras él que se dirige directamente hacia la sala
- ¿Y Sei? - pregunta muy serio no viendo específicamente a nadie
- Jugando con Adler - responde Quatre sonriendo
- ¿Podrías llamarlo? - pregunta Heero a Quatre y éste asintiendo con la cabeza se pone de pie en dirección a la cocina donde estaba la salida directa hacia donde se encontraba la carpa, Heero toma asiento en el sillón donde se encontraba sentado Wufei
- ¿Cómo has estado? - pregunta Wufei viendo de reojo a Heero pero éste no le contesta
- ¿Qué han sabido de él? - se escucha por fin la voz de Heero tras varios segundos de silencio, no había contestado la pregunta de Wufei porque la respuesta era más que obvia, en cambio le interesaba mucho saber de Duo
- Nada - se apresura a contestar Trowa aunque Heero no le cree en absoluto
- Comprendo - es todo lo que responde poniéndose de pie al ver llegar a Quatre con los dos niños, ambos muy sucios pero solo Sei con varios raspones
- ¡Papá! - dice Sei con entusiasmo al ver a Heero lanzándosele a los brazos, Heero se mueve un poco por el impacto, las manos de Sei rodean la cintura de Heero hasta donde sus brazos alcanzan y éste solo acaricia un poco los cabellos del niño
- ¿Te caíste? - pregunta al niño alejándolo un poco de él y viéndolo fijamente
- Si... y no lloré - responde Sei sonriendo ampliamente, Heero se sorprende de la respuesta del niño, no se había dado cuenta hasta ese entonces hasta que punto sus palabras repercutían en su hijo, el niño no dejaba de sonreír contento y Heero también sonríe pero muy poco volviendo a acariciar el cabello del niño
- Bien, vámonos - dice Heero jalando al niño de la camisa y observando a sus amigos, el ex piloto del 01 está a punto de irse cuando algo lo detiene, la figura de Duo estaba frente a él cuando se había dado la media vuelta, ninguno se había dado cuenta de a que hora Duo había llegado ahí, la mirada de Duo estaba totalmente fija en Heero y la de Heero en Duo pero ninguno reaccionaba, tan solo se miraban, Sei mira fijamente a Duo y se esconde atrás de Heero, aún se sentía asustado de ese señor, Quatre se acerca al niño y lo aleja de su padre, toma también a Adler de la mano y saca a ambos niños de la sala haciendo una seña a Trowa quien asiente seriamente, el rubio sale y Wufei mira atento a sus dos amigos acercándose a Duo
- Vámonos - dice el chino a Duo tratando de direccionarlo a otro lugar pero éste no se deja permaneciendo aún de pie frente a Heero, Trowa mira a Wufei y niega con la cabeza
- Si necesitas algo estaremos cerca - comenta Wufei a Duo antes de salir junto con Trowa de la sala dejando a ambos hombres solos, Heero intenta una acción moviendo un poco su pie hacia el frente sin dar un paso pero Duo instintivamente retrocede
- Duo... - se escucha levemente de los labios de Heero, el aludido sin pensarlo se da media vuelta e intenta huir - ... No te vayas - vuelve a escucharse la voz de Heero y Duo se detiene ante la petición
- No me hagas esto - dice Duo muy tenuemente cerrando sus ojos con fuerza solo hasta que siente unos brazos que rodean su cuerpo cerrándose en su pecho, entonces sus ojos se abren desmesuradamente, hacía años que no era tocado por las manos de Heero, la cabeza del ex piloto del 01 se apoyaba en el hombro de Duo quedando los labios de Heero muy cerca del oído del trenzado, los ojos de Heero estaban cerrados y respiraba con dificultad
- ¿Por qué? ¿por qué no puedo tenerte? - se escucha la voz de Heero entrecortada, era como si sus emociones volvieran a él, el tener a Duo nuevamente tan cerca de él le estremecía, hacía mucho tiempo que no se sentía así
- Déjame ir... olvídate de mí - dice Duo muy tristemente y un poco molesto, Heero si que era egoísta, no solo había tenido la culpa de su separación sino que le retenía sentimentalmente y eso cada vez le destrozaba más, debía dejarlo ya todo por completo y dejar de sujetarse a sentimientos que ya ningún valor tenían si no estaban juntos, porque ya nada importaba, por mucho que lo desearan no podían estar juntos nuevamente, como antes
- Aún te amo - dice Heero abriendo sus ojos y depositando en el cuello de Duo un pequeño y tierno beso, ante tal Duo cierra con fuerza sus ojos y un par de lágrimas comienzan a salir de ellos, que distante sentía aquella sensación de los labios de Heero sobre su cuerpo
- Y yo a ti, pero... - Heero calla a Duo colocando su mano sobre la boca de Duo
- Nada de peros, hoy no existen - responde Heero soltando a Duo de su abrazo y dándole media vuelta para que quede frente a él, tiernamente limpia las lágrimas de Duo y se acerca a él depositando un lento y tierno beso en sus labios, Duo lo recibe con los ojos cerrados y apretando sus puños, las manos de Heero se colocan en las mejillas de Duo y atrayendo su rostro al suyo comienza a besarle las mejillas, la comisura de sus labios y finalmente lo besa en los labios siendo tímidamente correspondido, las manos de Duo poco a poco se colocan en el pecho de Heero comenzando a empujarlo con muy poca fuerza, quería detenerlo, sabía que aquello estaba mal pero su cuerpo pedía a gritos ese contacto, necesitaba de sus besos
- Heero... - suspira Duo cuando Heero hace una pausa antes de continuar con el beso, el aire comenzaba a faltar pero no quería terminar con aquel mágico beso, las manos de Duo hacen más fuerza al empujar a Heero pero sin resultado, Duo apretaba con fuerza sus ojos tratando de resistirse pero sin resultado, en cambio las manos de Heero en la cintura de Duo comienzan a atraerlo más hacia su cuerpo profundizando el beso - No... - suplicaba entre besos mientras empujaba débilmente el cuerpo de Heero pero a pesar de su petición Heero no iba a ceder
- Te amo - susurra a su oído antes de comenzar a besarle el cuello a Duo que nuevamente cedía ante las caricias de Heero
- Ya no por favor - realmente Duo quería que eso acabara, no podía entregarse así a las caricias y a los besos de Heero sabiendo que en esa misma casa se encontraba su hijo, no era correcto, pero a Heero se le había olvidado por completo Sei, nada más importaba que estar cerca de Duo
- Eres mío - dice Heero antes de separarse de Duo y tomarlo de la mano para dirigirlo hacia la que sabía era la habitación de Trowa y Quatre, aquella casa no tenía más que dos habitaciones y obviamente no iban a hacerlo en la habitación de Adler, Duo se deja guiar por Heero hasta la habitación, era como si hubiera perdido todos sus sentidos, como si la razón ya no importara, ya nada importaba, solo un momento con Heero, tan solo importaba él y ese momento, tal vez el último
Wufei se mostraba muy impaciente, se notaba lo preocupado que estaba y se sentía impotente de no ser útil en esa ocasión, Trowa también estaba preocupado pero no mucho, Heero y Duo tenían más de 5 años sin verse y ahora que se habían vuelto a ver sabía que no podían terminar tan mal como lo habían hecho la última vez que se habían visto, en ésta ocasión parecía que iban a terminar mejor, que en ésta ocasión definitivamente iba a ser el adiós y así iban a dejar de hacerse tanto daño; Quatre en cambio se sentía muy tranquilo, podía sentir el latir del corazón de sus dos amigos y sabía que estaban bien
- Pero miren que sucios están - les dice Quatre a los niños mientras sonríe y ellos comienzan a reírse en complicidad
- Dales un baño - se escucha la voz de Trowa
- Sí, niños vengan - Quatre se pone de pie y se acerca a los niños pero Adler comienza a correr
- Yo no me quiero bañar - dice Adler con cara de enojado, no le gustaba bañarse, a él le gustaba pasarse el día jugando y ensuciarse
- Si jovencito, te vas a bañar - le ordena Quatre poniéndose serio
- No quiero - le responde frunciendo más el entrecejo, Quatre tan solo se cruza de brazos viéndolo con un poco de molestia, no le gustaban los berrinches, en cambio Trowa sonreía ampliamente, le gustaba mucho ver a Quatre en su papel de papá
- Yo si me voy a bañar señor - se escucha decir a Sei y enseguida Adler voltea a verle quedándose ambos niños viendo fijamente
- Muy bien Sei, eres buen chico - dice Quatre sonriendo y acercándose al niño para acariciarle los cabellos, Adler mira feo a Sei y también se acerca a donde está él y agarrando a Quatre de la tela de los pantalones eleva su rostro
- Si me voy a bañar ¿ya soy buen niño? - cuestiona muy preocupado haciendo que Quatre voltee a verlo y sonría con ternura
- Claro que si, tu siempre eres buen niño - contesta Quatre agachándose y agarrando al niño por los brazos lo eleva para cargarlo y después depositando en su mejilla un beso, el niño sonríe abrazando al rubio por el cuello y después Quatre ofrece a Sei su mano, el niño la agarra y los tres se van hacia el cuarto de baño que estaba en la planta baja, Trowa los miraba irse y no podía ocultar su sonrisa y su mirada de ternura, Wufei le mira muy sorprendido, de tantos años que tenía de conocer a Trowa jamás lo había visto con semejante expresión en el rostro
- Que envidia me dan ustedes dos - comenta el chino viendo a Trowa quien enseguida voltea a verle
- A veces siento que tanta felicidad no la merezco... - contesta enseriándose un poco, Wufei no entiende porque dice Trowa eso y tan solo le mira en silencio - Tan solo de pensar que algún día ya no estará a mi lado me hace sentir un nudo en el estómago - termina ya totalmente serio como siempre y hasta se notaba mucha tristeza en su semblante
- ¿Por qué dices eso? No me vas a salir con que hiciste algo como Heero ¿o sí? - cuestiona Wufei muy serio observando fijamente a Trowa quien tan solo sonríe y mueve su cabeza hacia los lados
- No seas tonto, no he hecho nada para lastimar a Quatre, jamás lo haría, él y Adler son lo más importante para mí - Wufei mira más que sorprendido a Trowa, de los 5 definitivamente él era quien más había madurado
En la habitación de Trowa y Quatre, los ex amantes habían terminado, Duo se encontraba boca abajo sobre el cuerpo de Heero completamente dormido y Heero lo observaba dormir mientras acariciaba su largo cabello suelto y su espalda, como había extrañado aquel cuerpo, como había extrañado a Duo, a su Duo
- Por mi idiotez te perdí Duo, pero ya no pienso volver a dejarte ir, tú, Sei y yo nos iremos lejos, de todo, de todos - dice Heero muy bajito para no despertar a Duo y después deposita en su cabeza un beso, pero éste hace que Duo comience a despertar, el trenzado levanta su rostro y le sonríe a Heero, él también le sonríe y ambos comienzan a besarse, se separan y Duo se posiciona a su costado abrazándose después a su cuerpo abarcando con el brazo derecho la cintura de Heero acomodando a su vez la cabeza en su pecho
- Te amo - dice Duo abrazando aún con más fuerza a Heero
- También te amo - le responde acariciando su rostro y Duo le da un beso en la palma de su mano, un agradable silencio los envuelve y Duo sonreía ampliamente, podía sentir el latir del corazón de Heero y su respiración
- Me alegra que nos hayamos reconciliado, te he extrañado tanto - Duo no podía ocultar su felicidad, hacía muchos años que no se sentía así
- Te prometo que ésta vez nada nos separará - dice Heero con mucha confianza y enseguida Duo se pone serio y abraza a Heero aún con más fuerza
- Ojalá pudiera creerte - responde Duo sonriendo tristemente, Heero se pone serio y aleja un poco a Duo quien suelta la cintura de Heero y se separa de él
- Lo sé, aunque peguemos una tasa rota jamás será igual - contesta con ironía volteando a ver a Duo tras terminar su frase, el trenzado le mira y asiente pero aún sonriendo, Heero se acerca y le da un beso en la mejilla, Duo sonríe aún más y se acerca a la orilla de la cama para recoger su ropa que está en el suelo y comenzar a vestirse, Heero también se viste faltándole solo la camisa, Duo se acerca al tocador y se sienta comenzando a cepillarse el cabello, Heero se acerca a él y le quita el cepillo comenzando a cepillárselo, Duo sonríe
- ¿Lo recuerdas? Te enseñaste a hacer trenzas, y siempre después de hacer el amor me peinabas... es como si no hubieran pasado 5 largos años - dice Duo con mucha nostalgia y Heero deja de cepillarle el cabello por unos segundos mientras ambos se miran por el espejo, Heero se agacha hasta darle a Duo un beso en los labios y después nuevamente le cepilla el cabello para después comenzar a hacerle una trenza, Duo permanecía con los ojos cerrados mientras Heero lo peinaba y cuando él termina se pone de pie
- Duo, quiero que sepas que ningún día he dejado de sentirme culpable por todo lo que pasó, y también quiero que sepas que tampoco he dejado de pensar en ti un solo día - explica Heero a un atento y sorprendido Duo, era muy raro escuchar a Heero hablar así
- Ya de nada sirve buscar culpables y seguir hablando de lo mismo ¿no crees? - pregunta tiernamente acariciando la mejilla de Heero quien al contacto cierra sus ojos y mueve su cabeza en afirmación, Duo sonríe y se acerca a la puerta abriéndola, Heero abre sus ojos lentamente y termina de vestirse saliendo tras Duo, los dos salen y no ven a nadie por lo que se dirigen a la cocina donde están sus tres amigos, al entrar Heero y Duo sus amigos rápidamente los voltean a ver
- ¿Todo bien? - pregunta Wufei observando a Duo
- Sí, nos reconciliamos - responde el trenzado muy contento y los tres voltean a verse muy serios, Heero y Duo los miran extrañados de su reacción
- ¿Qué no se alegran? - pregunta Duo poniéndose un poco serio, los tres nuevamente voltean a verlos
- Claro que sí - responde Quatre con poco convencimiento y sonriendo, en cambio Trowa y Wufei muy serios no responden nada, Wufei hasta se mostraba un poco molesto
- Gracias - dice Duo recuperando su sonrisa pero no se sentía muy bien, comenzaba a creer que no era buena idea que Heero y él hayan vuelto
- ¿Dónde está Sei? - pregunta Heero ya no tan serio como antes
- Jugando con Adler - responde Trowa señalando hacia la puerta de la cocina que daba a la salida que se conectaba con la carpa del circo, Heero entrecierra los ojos observando a Trowa no muy amistosamente
- ¿En la carpa? - pregunta mostrándose molesto y elevando un poco el tono de su voz
- No sé pero... - intenta hablar Trowa pero Heero no le da tiempo de terminar pues se dirige a prisa hacia la puerta, los tres se ponen de pie para seguir a Heero, Duo también sale tras él
- ¡No Sei, te vas a lastimar! - Grita Adler a su nuevo amigo quien subía lentamente las escaleras de la gran cuerda floja
- ¡Quiero que mi papi vea lo valiente que soy! - le contesta el niño con una sonrisa de oreja a oreja mientras continúa subiendo las escaleras viendo hacia arriba, en ese momento los cinco ex pilotos entran a la carpa, Adler voltea y corre enseguida a donde está Quatre
- Le dije que no se subiera papá - dice el niño muy asustado, Quatre no le presta mucha atención, solo observa al otro niño, en cambio Heero estaba en shock viendo al niño subido hasta media estructura, Sei voltea muy contento soltándose de una mano para saludar a su papá pero pierde el equilibrio tambaleándose, Heero reacciona y corre a prisa subiendo las escaleras en cuestión de segundos hasta donde estaba su hijo y lo abraza con fuerza dando un gran salto hasta el suelo, aún tenía buena condición física, Sei estaba con los ojos muy abiertos por la sorpresa y Heero le abrazaba con fuerza mientras los demás los observaban sintiéndose aliviados
- ¡No vuelvas a hacer algo así! - le grita Heero a Sei separándolo de él y sujetándolo por los hombros mientras le mira con los ojos también muy abiertos
- No papá - responde Sei sonriendo, enseguida Heero lo vuelve a abrazar
- Me sacaste un susto de muerte - dice Heero muy bajito abrazando con más fuerza a Sei quien no había logrado entender la magnitud de la situación; del otro lado Duo miraba muy sorprendido la escena y sin podérselo explicar por primera vez en mucho tiempo sentía una inmensa paz, entonces cerrando los ojos sonríe y comienza a caminar hacia la salida, Heero ya habiéndose separado de Sei lo observa
- ¡Duo!... - la voz de Heero detiene a Duo haciéndolo voltear - Espera ¿a dónde vas? - pregunta muy serio y a la vez preocupado, la mirada de Duo le estaba indicando algo que no quería aceptar, se estaba despidiendo de él
- Te amo tanto - es todo lo que dice comenzando nuevamente a caminar después de darse media vuelta, Quatre se acerca a Sei y mira a Heero fijamente
- Ve, ésta vez prometo no separarme de él - dice Quatre colocando en el hombro de su amigo una mano, Heero asiente y sigue a Duo quien ya había salido de la carpa, Heero lo alcanza haciéndolo voltear, Duo sonreía
- ¿Qué pasa Duo? ¿por qué te vas? - pregunta Heero muy asustado aunque apenas si se podía percibir dicha emoción
- Me he dado cuenta que ya no hay lugar para nosotros en el tiempo, esto se acabo el día que él nació, porque desde entonces, él es lo más importante para ti, y yo jamás podré competir contra eso, Heero, es tiempo de dejarnos ir - dice Duo a un más que sorprendido Heero, no podía creer que estaba escuchando aquellas palabras, no sonaban con coraje como había sido la primera vez, no sonaban con tristeza como la segunda, sonaban con amor y con calma, era un adiós definitivo, un adiós conciliador
- Pero te amo tanto - dice Heero acercándose a Duo y posando sus labios ligeramente sobre los del trenzado
- Y yo a ti Heero, pero se acabó... debes seguir sin mí, al niño no lo puedes separar de su madre ni le puedes negar un padre - dice Duo sonriendo pero con lágrimas en los ojos que le recorren lentamente las mejillas, a Heero tan solo se le cristalizan los ojos y después ambos se dan un tierno abrazo, el último
Heero llega de nuevo a la carpa donde aún estaban sus amigos
- ¿Y Duo? - pregunta Wufei enseguida que ve a Heero entrar
- Se ha ido - responde simplemente y muy tranquilo sin detenerse hasta llegar a donde está Sei, el niño se le avienta encima y Heero lo carga
- ¿Ya nos vamos papi? - pregunta el niño muy emocionado, ya estaba por oscurecer y ya quería estar en su casa, Heero tan solo asiente en afirmación y dirige su mirada hacia sus amigos
- Gracias por todo - Heero les sonríe y bajando a Sei lo toma de la mano, ambos comienzan a caminar hacia la salida mientras los otros tres los observan muy sorprendidos, parecía que Heero también se estaba despidiendo para siempre, Quatre se lleva una mano hacia el pecho y recarga su cabeza en el pecho de Trowa quien lo abraza
- Ya todo terminó ¿no es así? - pregunta Quatre tristemente
- Si, parece que ya no los volveremos a ver - contesta Trowa también muy triste, en cambio Wufei seguía observando hacia la salida de la carpa
- Tonto - se alcanza a escuchar la voz de Wufei mientras metiendo ambas manos en los bolsillos de su pantalón comienza a caminar hacia la salida sonriendo y con los ojos cerrados, Trowa y Quatre lo observan fijamente
- ¡¿Te volveremos a ver! - pregunta Quatre antes de que Wufei salga por completo de la carpa pero él no contesta, tan solo levanta la mano derecha y la mueve hacia los lados bajándola después y volviéndola a meter en su bolsillo, los otros dos solo sonríen mientras lo ven alejarse por completo, Quatre sonreía más que Trowa pues algo le decía que aunque Wufei se estuviera despidiendo a él si lo volverían a ver
---- Fin del flash back ----
- A mí no me interesa lo que pienses, amo a Sei - dice Van con mucha determinación sin dejar de ver a Adler que aún estaba muy cerca del chico
- Es mentira, tú no lo amas sinceramente - contesta molesto, estaba muy convencido de que al chico no le interesaba Sei de buena manera
- ¿Y qué demonios sabes tú lo que siento? - cuestiona Van a Adler quien se sorprende un poco de la pregunta
- ¿No eres acaso el encargado de matar a Relena Peacecraft? - a Van le tiemblan las piernas al escuchar las palabras de Adler y lo mira con los ojos muy abiertos
- ¿De dónde sacas eso? - pregunta mostrándose asustado, sudaba frío
- Escuché cuando Wufei te lo decía, en ese entonces aún no te conocía personalmente, pero ya Wufei me había hablado de ti, entonces me di la libertad de investigar, el día que tú conociste a Sei fue el mismo cuando Wufei te pidió que sacaras toda esa información de la oficina de Milliardo Peacecraft, estratega de guerra del equipo político de Relena, es por eso que se encontraron en las oficinas, conociste a Sei antes por accidente y cuando supiste que era hijo de ella encontraste un medio para facilitarte el trabajo ¿me equivoco en algo de lo que dije? - Van no sabía como reaccionar, todas esas palabras dichas por Adler le tenían confundido ¿cómo había podido él encontrar tanta información? debía buscar la manera de escaparse de aquella presión
- Todo eso es... mentira - responde al fin pero Adler no le cree en absoluto
- No mientas... dime, ¿cuál es tu verdadero objetivo? ¿por qué alguien que está en contra de Relena y sus ideas políticas le sirve como futuro piloto? ¿cuál es tu motivo para pelear? - cuestiona insistentemente Adler sin darle tiempo a Van de pensar en cada pregunta
- ¡No lo sé! - responde muy perturbado y tapándose las orejas comienza a descender hasta quedar arrodillado, Adler le mira y niega con la cabeza
- Estoy seguro que ya ni tu mismo sabes cual es tu objetivo, pero piénsalo ¿es a Wufei y su loco sentido de venganza a lo que debes seguir o tal vez ya es tiempo de comenzar a pensar en ti? Tal vez Wufei solo te esté manipulando a su antojo, piénsalo - Adler comienza a abandonar el recinto dejando a Van aún tirado en el suelo y con los ojos muy abiertos aún tapándose los oídos, él quería mucho a Wufei, era como su padre pero nunca se había preguntado ¿para qué exactamente le estaba sirviendo?
Continúa...
¿Cómo han estado? Espero que muy bien porque yo he estado muy bien, aunque éste capítulo me hizo sentir mal, a veces siento que me paso de cruel ¿qué piensan ustedes? En fin, espero que les haya gustado porque ya pronto se revelarán más cosas y pronto comenzará la guerra y habrá muertes, algunas tal vez ya se las esperan, otras no pero no se preocupen, prometo no ser tan mala, y bueno, me despido por el momento esperando recibir sus reviews que tanto me motivan, gracias también por leer aunque no dejen review, espero que me sigan leyendo y yo trataré de seguir escribiendo, hasta pronto
Reviews:
Akuma-akai, muchas gracias por tu comentario, la verdad es que me dan muchos ánimos los comentarios como el tuyo y me siento halagada de que esta sea de las pocas historias que sigas y ten por seguro de que tratare de escribir mas pronto los capítulos, espero que sigas leyendo el fic y me haría muy feliz otro review tuyo, hasta pronto… p.d. a mi también me gusta mas Van que todos jejeje
Forfirith, ¿Qué te puedo decir? La verdad me hace muy bien recibir tu opinión en cada capítulo aunque lamento estarte haciendo sufrir, pero no creas, yo también sufro aunque no lo parezca, pero bueno, así es la vida.. por lo de Van y Adler en este capítulo ya sabes porque del odio de Adler y también te das cuenta que no esta sentimentalmente interesado en Sei, pero ya veras que el sobrino de mi Trowa encontrara a alguien pronto jejeje y por lo de Duo te adelanto que hasta el momento aun sigue vivo (ups ¿dije hasta el momento?) pero en fin, espero que sigas leyendo, muchas gracias por hacerlo y nos vemos pronto… p.d. perdona que te dijera que iba actualizar hace dos semanas pero es que tengo días sin Internet en casa y aquí en la escuela se fue por varios días, pero bueno, aquí tienes ya la actualización y espero que te haya gustado, bye
FICHAS:
Nombre: Adler Bloom
Edad: 17 años
Color de ojos: Azules
Color de cabello: Castaño con ligeros destellos de rojo
Estatura: 1.63
Peso: 60 kg
Tipo de sangre: O
Signo Zodiacal: Virgo
Origen: L3
