¡Alá! A que pensaron que me perdería como tres semanas más, no? ¡Pues no! Capítulo hermosas bitches;3
Al borde de caer. Avanzando por el Camino de Cristal.
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Narra Inuyasha
Llevo vagando solo un par de días y me siento terrible. ¿Tan malo es no estar con tus 'amigos'? No sabía que hacer, realmente, esto me tenía muy aburrido. Más que aburrido, estaba arrepentido, por que era muy propio de mi ir y hacer tonterías, decirlas y después quedarme solo ya que no soy capaz de ir y disculparme. ¡Mucho más ahora que estaban con Sesshomaru!
— Maldición...—susurré, mientras recorría el bosque lleno de estas piedras pequeñas, doliéndome más los pies.
Era de madruga, al menos eso creo, pero no tenía lugar donde ir o quedarme, así que no me quedaba más que avanzar. ¿Qué iba a hacer?
Avancé hasta la aldea, rogando por encontrarme a algunos de mis compañeros despiertos, no sé, hablar, pero nada, absolutamente nada. Todo estaba en total silencio y yo vagaba por ahí como fantasma en pena. Se me ocurrió ir a verlos, aunque estuviesen dormidos, así que caminé hasta las cabañas, comprobando que todos dormían, Miroku y Sango, Shippo estaba con Jaken, y cuándo llegué a la que se supone que es 'la habitación de Kagome' me encontré, no para mi gracia ni nada, a Kagome allí, si, con su rostro angelical dormida, pero a su lado, Sesshomaru aferrándola, o más bien abrazándola.
Sesshomaru con Kagome...
Sesshomaru...
¡Sesshomaru!
¡¿SESSHOMARU?!
Miré nuevamente por la pequeña ventana, comprobando que si, era tal y como yo veía. Sentí que mis puños se apretaban aun más, mis dientes rechinaban y lentamente mi rabia aumentaba, sin parar de ver aquella escena.
— ¿Estás aquí sufriendo por esa mujer?— ¿Aquella voz...?
Me volteé, y a mi lado, Kikyo con un rostro de resignación, mirándome con cierto cansancio. Aun así, su presencia no evitaba la ira que sentía.
— Inuyasha, basta.—sentí su voz de orden, pero no podía hacer más que apretar mis puños.— ¡Basta! Deja de ver aquello, Inuyasha.
No podía obedecerla. No sé si no quería o simplemente mis ojos se negaban a dejar de ver la escena. Nada. Más que enojado, me sentía frustrado, por que sabía que de no ser por que yo discutí con Kagome, ella no estaría en este momento abrazado a Sesshomaru, estaría conmigo, abrazada a mi y no a él.
-.-
— ¡Inuyasha!
Kikyo llevaba rato llamando mi nombre, pero me negaba a voltearme, y sin embargo, ahora la miraba directamente a ella, pero eso se debía a que sus manos aferraban mi mentón para dirigir mi mirada a su persona, y no a aquella escena que me hacía perder cordura.
— Por favor, deja de mirar aquello.—escuché, su voz se sentía más suave y herida... ¿porqué?
No respondí, desviando la mirada. Al momento sentí como sus serpientes me arrastraban, a no sé donde.
— ¡Mírame!—me ordenó su voz— ¡Por favor, mírame y deja de mirarla a ella!
Espera... ¿Qué?
Kikyo... ¿Ella?... Kikyo, tú estás...
— Deja de mirarla, por favor, mírame.
La obedecí, estaba desconcertado ¿qué había sido aquello tan repentino de ella? ¿O era solo mi imaginación? No podía hacer, al menos, no creo haberme imaginado su voz gritándome aquello.
La miré... Estaba llorando. Kikyo, ¿porqué lloras? Ella bajó su mirada, se que ahora que la miraba deseaba que no lo hiciera, por que estaba llorando, así que me acerqué un poco más. No había estado con Kikyo hacía mucho tiempo, así que intentaré animarla. Le levanté el mentón, tal como ella a mi, y la obligué a mirarme, viendo como al verme directamente lloraba aun más. Soy tonto de verdad.
— N-no llores...—murmuré, a lo que ella pareció sorprenderse, al menos por lo que vi de sus ojos.— Kikyo, no llores... ¿Ya? Te veo, s-solo n-no llores.
Un par de segundos, y ella se limpió las lágrimas, dejándose caer en el suelo. Me senté a su lado, mirándola, mientras ella, aun entre los árboles miraba las estrellas, que se podían ver a penas por entre las ramas.
— ¿Por qué regresaste?—le pregunté, ahora evitando mirarla, ya que no quería colocarme más incómoda.
Pasó un rato, en silencio, aunque no necesariamente un silencio incómodo o tenso, si no que era más bien un silencio de reflexión.
— No sé—escuché, no sé por que simplemente caí en que ese respuesta no me servía— Simplemente regresé, quería verte, supongo.
En ese instante me volteé para verla y ella se encogía de hombros. El ambiente era más relajado, aunque no me explicaba como, por que en cada ocasión que nos veíamos ella solía reclamarme o decirme cosas para convencerme de ir con ella al otro mundo, pero en esta ocasión no, de hecho, se sentía más cálida, más abierta, más ella. Más la Kikyo que conocí hace 50 años, y no la que era después.
— ¿Simplemente para verme?—bromeé, a lo que ella me miró así en forma de regaño.
— No sé, tal vez —sonrió.
— Ajá, claro, yo creo que solo querías verme por un momento ¿No, Kikyo?—le sonreí, aun con mi tono burlón y la empujé levemente con mi hombro.
Ella comenzó a reírse conmigo, volviendo con el juego de empujarme. Y terminamos uno encima del otro, ella encima mía, aún riéndonos de las tonterías que seguíamos diciendo. Era la primera vez en mucho tiempo en que podía reírme libremente con ella, sin preocupaciones, sin pensar en nada más lo que hablaba en este momento, sin detenerme a mirar el pasado.
— Vale, Kikyo, que ya se solo quieres verme, no tienes por que ocultármelo.—reí, mientras hacía cosquillas alrededor de su torso, haciéndola reír.
— ¡No seas tan presumido, Inuyasha!—continuó riéndose, sin poder parar e intentando alejar mis manos, pero no lo lograba y seguía riendo.
Me sentía cómodo otra vez.
-.-.-.-.-
— Inuyasha, Inuyasha...—alguien me mecía levemente y seguía escuchando mi nombre.
Quería seguir durmiendo.
— Inuyasha, por favor, despierta un poco.—ahora eran más bien sacudidas y terminé por despertar.
Vi a Kikyo mirarme alterada, y recordé que después de todas las bromas, nos dormimos sobre el suelo, así, sin más. Al verme despierto, ella sonrió un poco y señaló tras de si, aun en la oscuridad de la noche, pude distinguir una luz celeste, en dirección a donde se sentía el aroma fresco del río.
¿Qué era aquello?
Me levanté, y avancé en dirección a aquel lugar junto a Kikyo, que tenía una expresión de preocupación. Claro, tampoco era lo más normal ver ese tipo de luces demasiado "acentuadas" en medio de la noche.
¿Rin?
Instantáneamente miré a Kikyo y ella también mi miraba a mi, con la misma sorpresa. Vale, por qué Rin... ¿Por qué Rin era la que irradiaba aquella luz, mientras estaba mirando fijamente el río? Sabía que solo era ella, su aroma la delataba, pero no parecía que fuese así. Tenía el cabello muchísimo más largo de lo normal, y miraba fijamente el punto del agua donde ella estaba rozando con sus dedos, de ahí mismo donde desprendía aquella luz radiante. Me acerqué, para tocar con suavidad su hombro, ya que no sabía que pasaría.
Ella se desplomó en mis brazos.
— ¿Qué ha pasado?—escuché la voz de Kikyo tras de mi.
— No lo sé.—respondí desconcertado—Pero será mejor que apenas amanezca, llevemos a Rin con Kagome.
Kikyo asintió, pero distinguí algo de tristeza en sus ojos. No sé si estoy alucinando.
Cargué a Rin entre mis brazos, mientras Kikyo parecía mirarla con ilusión, se veía bastante bien con esa cara de ternura. Rin tenía un rostro sereno, lo cual me aliviaba un poco y su cabello parecía estar de tamaño natural, aunque yo lo vi hasta más bajo de sus rodillas en aquel momento en el río. La dejé aun lado, acomodada en un lugar lleno de arbustos para no dañarla, volteando a Kikyo, quién sonreía alegre. Ella si que había cambiado desde la última vez que la vi.
— ¡Vaya, si que te alegra mirarme!—me burlé.
Ella tiró una rama sobre mi cabeza y comenzamos a reír.
-.-.-.-.-.-
— Ya amaneció hace bastante, Inuyasha, mejor vamos a dejar a la pequeña.—escuché la voz de Kikyo, que yacía recostada al lado de mio, después de una eterna "batalla" con las ramas.
— Está bien, vamos entonces.—le sonreí, mientras me ponía en pie y recogía el cuerpo de Rin.
Comenzamos a caminar, sin prisa. No pensaba en que realmente a esta hora Kagome y los demás estarían despiertos, así que no me apuré demasiado. Mientras caminábamos, Kikyo también se ponía a reír por las tonterías que yo decía, y de vez en cuando ella también hablaba cualquier cosa.
Al cabo de minutos, vi a la lejanía la aldea de Kaede. Kikyo me miró preocupada, entendí inmediatamente, ya que Kagome gritaba el nombre de Rin bastante alterada, al igual que Sango, Miroku y Shippo. Corrí junto a ella hasta el centro de la aldea, donde se hallaba Sesshomaru con alguna expresión difícil de descifrar, y Kagome un poco más allá. Al verme llegar con Rin, Kagome se acercó a mi, con una mirada fría y su mano se levantó contra mi. Iba a golpearme.
Cerré los ojos, esperando el golpe, cosa que no llegó.
Abrí despacio mis ojos, y la mano de Kagome era detenida antes de llegar a mi mejilla por Kikyo, quién la mirada con tristeza. Sesshomaru también se levantó con la escena.
— No fue él quién se la llevó, nosotros la encontramos.—escuché a Kikyo, mientras Kagome mantenía su mirada sobre ella.
Dejé a Rin, que se estaba despertando, y ella sonrió. Otra vez sus ojos eran de un celeste, pero volvieron rápidamente a su color natural.
— La encontramos durante la madruga en el río cercano aquí, tampoco se como llegó allá. Estaba mirando fijamente el río, mientras había una luz celeste ahí. Cuando me acerqué, se desmayó, así que esperé a que amaneciera para traerla.—expliqué a Kagome, ya que no quería causar más problemas de los que habían.
Ella simplemente suspiró.
— Perdón.—escuché a Kagome, resignada— Por un momento pensé que fuiste tú, ya veo que no. Gracias por traerla, a ambos.
Vi como sonrió, lo cual me alegró bastante, y Kikyo rió a mi lado, llamándome la atención un poco.
— Vale, vayámonos de aquí.—susurré, antes de jalar de su ropa hacía mi para abrazarla, y desaparecer dando aquellos grandes saltos para salir de ahí. Me gustaba saltar así de rápido y alto.
No pude, aunque no quería, evitar mirar hacía atrás y ver como Kagome me observaba mientras yo me iba con rostro triste. Y tampoco evité sentirme mal por eso.
Todo se esta volviendo muy confuso, siento que voy en un camino muy delicado, en el que puedo caer si no veo bien, y aun lado esta una persona y al otro, la otra persona.
Narra Kagome
Me recosté al lado de Sesshomaru, acomodándome y abrazándole. Sin decir nada, por que no me hacía falta más. Sentía esa comodidad que me faltaba al lado de él, y si tan solo la ponía tener a esta hora de dormir, me conformaba con aquello. De cierta manera, la confusión crecía cada vez más en mi. Alguna vez pensé o pienso que quería o quiero a Inuyasha, y ya no tengo demasiado claro aquello. Se que me molesta verlo con otras, o que me compare con Kikyo, pero repentinamente llega Sesshomaru y en tan solo un par de días me hace cambiar totalmente de perspectiva, sin explicarme porque.
Al tener tanto en que pensar, no me di cuenta de en que momento me dormí.
— Kagome, pequeña...
— ¿Mamá?
— Pequeña, ven... ven rápido.
Comencé a caminar a paso rápido, tal como la voz de mi madre me lo había pedido. Sentí que mis pies ya no tocaban un suelo sólido, si no que más bien caminaba por un puente, algo resbaladizo, y a cada lado, sin barandales, había una quebrada de la cual no se podía ver el final más que la oscuridad. Me detuve en seco, con miedo de caer y quedé en medio de ambos caminos.
— Hija, acércate.—me pidió la voz de mi Madre.
— No puedo, mamá.
— ¿Qué?
Ahora no podía ver más que pantallas y espejos, todas totalmente repletas de mis recuerdos que pasaban rápidamente. Desde aquellos chicos que me molestaban y se burlaban de mi por tener aquel poder extraño, hasta las que hoy en día seguían siendo mis amigas. Todo pasaba con rapidez, volteando a mi alrededor, como queriendo darme a conocer una vida, pero esta era mi vida propia.
— Quieta, Kagome.—escuché una voz, y en ese espejo en especial, el tiempo corría normal.
Miré en esa dirección, encontrándome con el rostro de Naraku a centímetros del mio, mientras él yo de ese espejo forcejeaba por escapar.
— ¡Hija!—mi mamá.
— ¡Sacerdotisa!—era Naraku.
¿Qué estaba pasando?
A mi lado se hallaba también Kikyo, quién intentaba lo mismo que yo; huir. Naraku turnándose para hablarnos.
— ¿Y ahora que haréis vosotras dos? ¿Creéis que vuestros dulces príncipes vendrían a salvaros?
Un dolor en mi pecho me invadió, y a la figura del espejo también, Naraku estaba apretando su derecha, y al hacerlo con la izquierda, era Kikyo quién se retorcía de dolor.
"Príncipes..." ¿Inuyasha?
No era Inuyasha...
¿Sesshomaru?
No...
Otra vez estaba en medio de aquel puente. La voz de mi madre, conciliadora, invitándome a escoger el camino fácil, donde me podría olvidar de todo, a ir con ella y a cada punta del puente, los caminos difíciles, pero los que me llevaban a algo que deseaba. A cada una punta dos personas tapados por neblina, que extendían sus manos invitándome a ir con ellos, pero yo quería ir por la derecha, aun si eso significaba dejar a mi madre atrás. A la derecha había una calidez distinta a la de las otras dos, algo que me incitaba a ir allí, sin seguir la razón, pero era un camino difícil y angosto, en el cual podía caer. ¿Quién era el que me esperaba en aquel lado del puente que escogí?
¿Inuyasha o Sesshomaru?
Seguí caminando, alejándome tan solo un poco de los otros dos caminos, pero mis piernas sintieron frío y cayeron contra el camino de cristal, que sin explicación, se desmoronó. Estaba cayendo.
— ¡Maldición! ¿Qué fue eso?—sentí mi cabeza dar vueltas y caer en la realidad de que había sido tan solo un sueño.
Tapé mi boca rápidamente al darme cuenta de que a mi lado Sesshomaru aun dormía. Sonreí al verlo tan tranquilo y sereno durmiendo, así que decidí no despertarlo. Me levanté con la intención de hacer el desayuno, ya que recién amanecía.
Al terminar, me fui a los lugares donde dormían Miroku y Sango, y cada uno de ellos les fui avisando para ir a comer. Dejé a Shippo para después, por que no me gustaba hacerlos despertar temprano. Ayudé a Sesshomaru primero, quién parecía un poco más acostumbrado al caminar que antes, lo cual era un avance. Sabía que eso le dolía, pero prefería que hiciera algo a que se postrara, ya que si no sería peor el resultado.
— ¿Shippo, Jaken y Rin?—Sango preguntó, al habernos sentados todos alrededor de la manta.
— Los despertaré después.—respondí— Ya sabes que no me gusta hacer que Shippo despierte tan temprano.
Sango sonrió y continuamos la comida.
Y no sé por que, de pronto, el recuerdo de la noche pasada invadió todos mis pensamientos, lo cual causó que me atorase con la comida. Maldición. Es que no podía dejar de pensar en el hecho de que, aparte de que dormí al lado de Sesshomaru, a él le cambiaron los ojos a su color natural mientras practicábamos el que él caminase. Hubiese podido pensar que fue por cualquiera, de no ser por que estábamos solos y no era la primera vez.
¿Por qué?
¿Porqué también en mis sueños caía así y él estaba ahí igual?
¿Por qué Sesshomaru comenzaba a aparecer en cada cosa que hago?
Suspiré, levantándome del suelo para caminar hasta donde dormían Shippo, Rin y Jaken. Vi como Jaken luchaba por que Shippo no se acomodará sobre él, pero... ¿Y Rin? Miré por alrededor, sin verla. Comencé a empujar un poco el cuerpo de Shippo para despertarlo, el cual despertó unos segundos después.
— ¿Dónde está Rin?—le pregunté.
— Aquí.—Shippo palmeó a su lado, pero no sintió nada. Le vi abrir más los ojos.— ¡Pero si Rin estaba aquí cuando dormimos!
Vale, él tampoco sabía nada. ¿Dónde estaba está pequeña?
Me devolví a los demás, preguntándoles por Rin, pero nada.
— ¿Cómo que Rin no está? ¿Dónde está?—la voz de Sesshomaru se oía enojada.
— No lo sé. Ayer se durmió con Jaken y Shippo, al lado de Miroku y Sango, ahora ya no está.
Comenzamos a buscarla, hasta Sesshomaru camino por entre las casas llamándola. ¿A dónde podía haber ido esta niña? Además de que Kaede me comentó de que Rin si tenía veneno, lo había aspirado. Así que podía causar efectos secundarios adversos, lo cual me preocupaba.
Choqué con alguien.
— P-perdón...—me disculpé inmediatamente, sobando mi cabeza.
Abrí mis ojos para encontrarme con Sesshomaru.
— No hay problema.—sonrió de una forma que no sabía como describir.
No sé por que, me acerqué le abracé y...
— Rin estará bien, la encontraremos.—murmuré y después me separé, para continuar buscando a Rin.
Llevé más rato buscando a Rin, sin encontrarla, nadie la había visto tampoco, pero tampoco pude continuar, por que la presencia de Kikyo... y Inuyasha. Me detuve, casi en medio de la aldea, y pronto los otros dos estaban detrás mía. Me volteé a Inuyasha, que tenía entre sus brazos a Rin. No me digas que fue él quién se la llevó...
Me dirigí a él, con la intención de golpearlo, pero la mano de Kikyo detuvo mi muñeca.
— No fue él quién se la llevó, nosotros la encontramos.—Kikyo me explicó, mirándome con reproche, pero con cierta tristeza. Vi como Rin despertó, con una sonrisa e Inuyasha la dejó.
— La encontramos durante la madruga en el río cercano aquí, tampoco se como llegó allá. Estaba mirando fijamente el río, mientras había una luz celeste ahí. Cuando me acerqué, se desmayó, así que esperé a que amaneciera para traerla.—continuó Inuyasha.
Suspiré.
— Perdón. Por un momento pensé que fuiste tú, ya veo que no. Gracias por traerla, a ambos.—sonreí un poco, mientras veía como Rin saltaba alegremente volviendo a Sesshomaru.
Inuyasha se fue rápidamente saltando con Kikyo. No sé por que, me sentía triste, aun sentía esa tristeza al verlo con otra, y no sé si fue mi imaginación, pero él me miró por unos segundos, a lo que yo continué mi camino, para regresar con Sesshomaru, abrazándole.
— Ya está, regresó.—me separé un poco él, quién me miraba con una sonrisa bastante alegre, y lo apoyé a mi para caminar devuelta a la habitación donde estábamos.
Otra vez la sensación de que me caía mientras elegía una dirección. Y no lograba explicarme el porque.
¡Vale! Me estoy cayendo de dormida y aun aquí sigo aquí! ;33
Posiblemente mañana tenga que hacer mis trabajos escolares, lo cual no me iba a dar mucho tiempo, así que mejor subo hoy;D! La idea de esto es comenzar a subir de uno a dos capítulos por semana*-* Por último para saciar su hambre de este fanfic(? No? Pues no :c xd. Vale, perdón que hable estupideces, es que me estaba quedando dormida D:
Estos capítulos están hechos para mostrar la perspectiva de cada uno, y darle a conocer a ustedes lo que ellos sienten más allá, osease, desde el punto de vista de cada uno, así que... pues(? nada, así sería más o menos por ahora. Este capítulo hice un esfuerzo por hacerlo más largo, así que espero que les agrade;3 Si tiene algún ortográfico este será arreglado más tarde! Gracias por la comprensión ewé!
Momento emotivo para mis lectoras/lectores-si es que hay;3-!
Ya sabéis, sois un amor enserio! No se como agradeceros lo que hacéis por mi y por los comentarios que dejáis c: Soy simplemente feliz*^* Últimamente mi tiempo es poco -S/Alterno; ¿Cómo que tu tiempo es poco? Si estas toda la tarde libre! Shin; ¡Calla que no sabes!:c- y por eso no puedo responderles uno por uno vuestros comentarios como a mi me gustaría :c, pero eso no significa que no os considere! Siempre estoy muy feliz de recibir vuestros comentarios y leerlos! Me animáis muchísimo! Además también últimamente me levanto con la sensación de que soy una persona muy afortunada, y también es por vosotras/os! por que siempre estáis ahí con mis locuras, comentándolas y apoyándolas, haciéndome más afortunada aun! ¡GRACIAS MUNDITO LINDO! Os quiero mucho;3 Me hará feliz que sigáis comentando, que aunque sean unas palabras, y un gastito de tiempo, harán feliz a esta autora y se la harán saber que vosotros quieren que yo continué, así que, otra vez, Gracias;'D
Por cierto; ¡Spoiler de lo siguientes capítulos!
Queréis saber más de lo que pasará? ¿Dudas que queráis resolver? ¡Aquí un pequeño apartado donde os contaré un poco para que no os perdáis mucho, aunque solo si queréis saber más de la historia, por el contrario, si preferís la emoción, esto te resultará un poco molesto :c, bueno, ¡A elección de vosotras/vosotros!
- Rin también será un punto clave de la historia -Ya os guiáis un poco por lo que paso en este cap, no?;)-
- Naraku será un obstáculo durante algún tiempo de la historia, tanto para Kagome como para Kikyo.
- Kikyo no es mala en este fanfic. -Vale, se que siempre la hago de mala, pero en este fanfic es más diferente, por que Inuyasha tendrá que ver si es que puede algo con ella o no, pero ella aun así no será "TAN" mala como suelo colocarla.
- ¡En el siguiente capítulo sabréis de que es lo que pasa con Rin!
- Aparecerán más persona que joderán un poco a Sesshomaru :c
Y eso! No puedo contar mucho de que va todo, pero si tenéis dudas, les animo a que me las dejéis por comentarios, que así mis ideas fluyen(? xd. Aunque más que zona spoiler, esto resulta saltar varios puntos de algunas cosillas nada más xd. ¡Y bueno, hermosa gentesita!
Por ahora me voy despidiendo, que me estoy cayendo sobre el ordenador... -Shin; ¡NO, VAMOS A VER YOUTUBE! / Yo: Okay ú.u- pero igual, me despido! Si algún día encontráis un mensaje mio en privado aquí en Fanfiction Net, no os sorprendáis, ya que como no puedo responder todos, igual a veces me voy por agradecerles así que a revisar el Privado! xdddd, okno.-., pero si es que por ahí puedo mandar algún mensaje, no dudaré en hacerlo.
¡Adiós, Hermosa Gentesita!
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Pdta; A las que tengáis Wattpad por ahí ¡Si más comentarios así! xd, habéis sentido la sensación de tener tantos fanfics o fics por ahí que después ni os acordáis de que trataba uno u otro? No? Soy la única? xddddd, muchísimos libros tengo xd!
